

La web más censurada en internet





Ves los índices de audiencia de televisión -los “shares”- y se te sublevan las tripas. ¿Cómo es posible que la gente – ese nuevo sujeto político, “la gente”, para “Podemos”- vea tanta telebasura? La pregunta es capciosa. Como apuntara el lógico matemático G. Frege, la interrogante es en sí misma un significado que adolece de dos sentidos: uno, descriptivo -lo que vemos es basura- y otro normativo -yo he decidido que lo que vemos es telestiércol-. Esto último es susceptible de irritar susceptibilidades. Algo así como decir: “yo no veo el guano televisivo, ergo: no soy masa, soy diferente y me libro de la molicie, de la “multitud”, de la “gente”. Podría enervar aún más a eso que llaman “audiencia” y esputar esto: “El programa tal de la cadena equis ha experimentado una subida de ¡cien mil estúpidos más con lo que crece el espectáculotariado!” De “multitud” y “gente” ya pasamos a ser “audiencia”, “publico”, “share”. Ese altar donde nos sacrifican en aras de la publicidad, que eso es el “share”. El casticismo alegaría que lo mío es elitismo y ensoberbecimiento: este va de listo (de soberbio) y, encima, nos llama estúpidos por no beber sus vientos. Se ve que le gusta Roxy Music y “Avalon” y el fachilla Brian Ferry.
No soy ofensor. No revelo nada nuevo si digo que las imágenes no son sólo mercancías sino armas (ideológicas) bajo el capitalismo. Es como discutir sobre la inmortalidad del alma, algo estéril. Y lo es porque, al margen de que el hombre sea inmortal o no, lo cierto es que, como decía el cura revolucionario colombiano que murió empuñando las armas en 1966, Camilo Torres, el hambre sí es mortal. O sea, la discusión era, es, bizantina.
Yo siempre he escrito en este blog de izquierda consecuente. Tampoco hace tanto. Hay plumas que se intitulan de izquierdas y firman en periódicos de derechas, o sea, casi todos. ¿Es esto contradictorio? No lo sé, pero, si lo es, contradictorio, estas personas exquisitas que, normalmente, están de vuelta de todo (si es que alguna vez han ido a alguna parte), resuelven esas antinomias, esa contradicciones, que acaso les hayan reconcomido los hígados una noche de verano, las resuelven. digo… en la cabeza, en el coco. No en la práctica, sino en la pelota. Con tal de no admitir -se supone que son intelectuales con un ego exorbitante y desmedido-, salvo tomando copas nocturnas, que hay que comer (bien) y vivir (mejor), algo loable y natural que diría el utilitarista (“estúpido”, para Marx, que le ponía malo) Bentham, se absuelven a sí mismos perdonando la vida y exonerando el mal gusto de los demás. Se muestran complacientes y peroran que no será tanta la basura que se ve cuando tanta gente la contempla, otrosí: algo tendrá el agua cuando la bendicen. Es aquí donde yo irrogo de antipático -cada uno lo que es, qué vas a hacer- por reiterar la idea de que mirar -ver, semióticamente, sería otra cosa más crítica- telebasura nos convierte en lerdos, o, mejor dicho, pretenden que lo seamos. De un tonto hacer dos tontos, diría Alberti. Es evidente que el pueblo, perdón, “la gente”, no lo es y lo mismo mañana pone todo mangas por hombro, o sea, las cosas en su sitio… y no donde están, como decía el maestro don José Bergamín. Que todo es posible, que decía Nuestro Señor Don Quijote a su escudero Sancho.
“Have a nice day”.


Kevin Barrett, editor de la revista Veterans Today, declaró el lunes: «Desde hace tiempo el gobierno británico colabora con los extremistas salafistas y wahabitas que manipula y protege para alcanzar sus propios objetivos políticos». ¿Otro perturbado?
(1) Quand l’Afrique refuse d’être le dépotoir pour terroristes de la France, 23 de enero
http://allainjules.com/2015/01/23/terrorisme-quand-lafrique-refuse-detre-le-depotoir-pour-terroristes-de-la-france/
(2) http://www.liberation.fr/societe/2015/01/20/bequille-intellectuelle_1185032
(3) http://www.agenceinfolibre.fr/general-v-desportes-les-etats-unis-ont-cree-daech/
El éxito cosechado por Charlie Hebdo ha creado escuela. Una revista sin gracia alguna que estaba a punto de cerrar, ha sido relanzada a los cuatro vientos con siete millones de ventas en la edición de la semana pasada y dinero sin límite para seguir con más de lo mismo: la provocación.
Al imperialismo le ha dado por los chistes. Ahora le toca el turno a otra revista, Fluido Glacial, que también hace gala de muy malos humores hacia el “peligro amarillo”, como se titula su última portada, en la que aparece un francés con traje tirando de una bici-taxi en la que van cómodamente sentados un chino junto a una rubia.
Los imperialistas de traje y corbata han nacido para dominar, para sentarse y que sean los “amarillos” los que tengan que sudar empujando la bici.
El diario Global Times, una marca británica del monopolio chino de prensa Renmin Ribao, ha protestado en un editorial calificando la caricatura de “indecencia”, por lo que hay que esperar reacciones por parte del gobierno chino, que no tiene el mismo sentido del humor que los imperialistas franceses y al que este tipo de “indecencias” no le gustan nada. “No todos tienen buen carácter”, avisa el Global Times.
Los chinos tratan de calmarse. En otro editorial el diario chino Huanqiu Shibao minimiza la ofensa. Concede la palabra a Hu Ronghua, subdirector del Centro de Investigaciones sobre cuestiones europeas de la Universidad de Fudan, en Shanghai: “Esta representación de los chinos considerados como el ‘peligro amarillo’ es muy desagradable, pero no representa el punto de vista de los franceses”. El profesor universitario confía en que los chinos reaccionen con calma a esta nueva provocación.
La postura de Huanqiu Shibao, un diario nacionalista muy agresivo, es un indicio de que por esta vez al menos China quiere reconducir el ataque por las vías subterráneas y diplomáticas que acostumbra. Veremos lo que les dura su proverbial paciencia.

Inmediatamente el editor censuró el artículo, que ha desaparecido de internet con una nota justificativa en la que dice: «Un artículo que se basa en la teoría de la conspiración y que alega un vínculo entre la inteligencia israelí y el tiroteo de París nunca hubiera debido publicarse y, en consecuencia, lo hemos retirado de nuestro sitio. El artículo estaba por debajo del nivel requerido y nos excusamos por esta falta básica de criterio».