La web más censurada en internet

Etiqueta: Colonialismo (página 1 de 16)

La élite israelí concluye que la resistencia palestina ha ganado la batalla de Gaza

El pasado 19 de octubre, tras la firma del texto de Sharm el Sheij promovido por el gobierno de Estados Unidos, el diario israelí Haaretz publicaba un editorial ilustrativo que desnudaba el supuesto júbilo israelí por el llamado «acuerdo de paz». «No hemos ganado, pero nunca admitiremos que hemos perdido. Necesitábamos desesperadamente una victoria real, así que convertimos la recuperación de los prisioneros en una victoria ilusoria.» Leer más

Ahora los esclavos vienen por sí solos

Europa estaba orgullosa de que la esclavitud se erradicara aquí antes que en cualquier otro continente. Lamentablemente, la esclavitud está volviendo bajo formas igualmente repulsivas que generan ganancias exorbitantes Mercedes García Arán. Esclavitud y tráfico de seres humanos En la actualidad, la trata de personas es, entre todas las formas de delincuencia organizada, la actividad criminal de mayor crecimiento en la Unión Europea. La realidad que se esconde detrás de las redes que trafican con seres humanos no es otra que la maximización de beneficios económicos (1).

Vienen por sí solos, pero atraídos por los modernos traficantes al igual que en el siglo XVI, pero con una tupida red de contratistas, policías, navegantes, socorristas, periodistas, oenegeístas y, sobre todo, con el visto bueno de los representantes del capital, que ven con muy buenos ojos la posibilidad de realizar buenas ganancias mediante las contrataciones basura, las contrataciones ilegales, las falsas cooperativas, etc. También con el agradecimiento de los usuarios de prostíbulos y consumidores de estupefacientes.

Entre los siglos XV y XIX qué contentos se hubieran puesto los colonialistas españoles, portugueses, ingleses, belgas y holandeses si los esclavos que utilizaron para las tareas que sus conciudadanos no querían realizar, hubieran ido a sus posesiones por cuenta propia, sin que los colonizadores tuvieran que gastar nada en su captura, transporte, alimentación, etc. Y a riesgo de que una parte de mercancía se “deteriorara” por el camino. O que los más rebeldes se convirtieran en cimarrones formando palenques.

En 1441 se documentan las primeras extracciones de personas del continente africano en forma de esclavos, amparados por la bula papal de 1445 que otorgaba a Portugal el derecho del comercio africano. Desde principios del siglo XVI se produjo una re-exportación de esclavos desde las colonias portuguesas hacia el Reino de Castilla y desde ahí a sus colonias en América. Guinea proveía de esclavos negros, Lisboa los exportaba y Sevilla los recibía y reenviaba.

Los primeros africanos llevados a América llegarían en 1502 y a finales de siglo, se habrían enviado 100.000. Los esclavos negros llegaban a Sevilla por vía marítima-fluvial en barcos andaluzes o portugueses, lo que produjo una transformación de las diferentes ciudades andaluzas que, según Thomas Foster Earle y Kate Lowe (Black Africans in Renaissance Europe), en Sevilla, en 1565, de una población de 85.530 habitantes, habían 6.327 esclavos negros. Todos ellos para enviar a las colonias españolas de América.

A título puramente referencial vale la pena recordar algunos datos que con escasas variaciones han sido confirmados. La trata originó la extracción de más de 12 millones de esclavos, distribuidos de la siguiente forma (2):

Colonias s.XVI s. XVII s. XVIII s. XIX Total
España 75.000 292.500 578.600 606.000 1.552.100
Portugal 50.000 500.000 1.891.400 1.145.400 3.586.800
Inglaterra 527.400 2.802.600 3.330.000
Francia 311.600 2.696.800 155.000 3.163.400
Holanda 44.000 484.000 528.000
Totales 125.000 1.675.500 8.453.400 1.906.400 12.160.300

Hace 502 años, durante la Navidad de 1521, en un ingenio azucarero propiedad del virrey Diego Colón, hijo de Cristóbal Colón, en La Española, actual República Dominicana y Haití, un grupo de esclavos negros se alzó contra sus amos en la que fue la primera rebelión de esclavos africanos en América. Esta primera rebelión creó “una conciencia libertaria en los grupos africanos”, que fue precursora de insurrecciones entre 1530 y 1540, en el periodo de mayor demanda de azúcar.

Tan solo doce días después del levantamiento, el 6 de enero de 1522, se promulgó una ley de esclavos para evitar futuras rebeliones (3). Las 30 Ordenanzas de Negros de 1522 constituyen el más detallado documento jurídico elaborado hasta entonces para la represión de los esclavos. Algunos ejemplos:

La ordenanza 1 estableció que quienes huyeran del servicio de sus amos más de 15 días serían castigados con 100 azotes y llevarían durante un año una argolla de hierro de 20 libras de peso. Si reincidieran en la huida y estuvieran ausentes 20 días perderían un pie; y la tercera vez que lo hicieran y estuvieran fuera del servicio más de 15 días tendrían pena de muerte.

La ordenanza 11 establecía que cualquier persona podía prender a los esclavos sospechosos de fuga llevándolos a la Justicia del pueblo más cercano, por lo que recibiría al menos un peso de oro del señor del esclavo.

La ordenanza 13 prohibió que nadie avisara a los esclavos cuando iban a prenderlos.

La ordenanza 14 creó un aparato represivo para perseguir los fugados, costeado por una caja (de tres llaves) que se nutriría de las multas por incumplimiento de las Ordenanzas y de algunas aportaciones.

La ordenanza 17 establecía que los propietarios pagarían un peso de oro por cada esclavo varón que tuvieran y otro peso por cada uno de los que compraran en el futuro “de los traídos de España o berberiscos o Guinea”.

La ordenanza 19 establecía que con el dinero de la Caja se pagaría una patrulla de seis hombres y dos perros bravos que se dedicarían a perseguir y capturar negros alzados para entregarlos a la Justicia (4).

Hoy dichas ordenanzas tienen otros nombres, concretamente en España los siguientes:

  1. Ley Orgánica sobre derechos y libertades de los extranjeros en España
  2. Reglamento Ley Orgánica sobre derechos y libertades de los extranjeros en España
  3. Reglamento de funcionamiento de los centros de internamiento de extranjeros
  4. Carta de invitación de particulares en favor de extranjeros
  5. Importe de las tasas en materia de inmigración y extranjería
  6. Procedimiento entrada y permanencia nacionales terceros países actividad sector audiovisual
  7. Ley reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria
  8. Reglamento de la Ley del derecho de asilo y de la condición de refugiado
  9. Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida
  10. Reglamento sobre régimen de protección temporal de personas desplazadas
  11. Expedición del pasaporte provisional y del salvoconducto
  12. Reglamento del sistema de acogida en materia de protección internacional
  13. Régimen disciplinario del sistema de acogida en materia de protección internacional

Algunas de estas ordenanzas son definidas y elaboradas a instancias del capital para proveer ciertos puestos de trabajo para los cuales no hay suficiente oferta o que no quieren realizar los autóctonos. Otras tienen por objetivo la llamada a la “fuga de cerebros” provenientes de la periferia del sistema, para impedir el desarrollo autóctono de estos países. Otras, tienen como objetivo el efecto llamada para contingentes humanos a efectos de debilitar políticamente a los gobiernos considerados “hostiles” (Nicaragua, Siria, Venezuela, Cuba, Bielorrusia, Rusia, Irán, etc.) Otras para amparar y justificar las atrocidades cometidas en nombre de la “libertad” (actualmente Ucrania). Todas ellas se distinguen de las del siglo XVI por la forma, más no por el fondo. Hoy no estaría bien visto cortar los pies o las manos.

La cédula dada el 11 de mayo de 1526 prohibió llevar a Indias, los relacionados con el grupo de esclavos criados “con moros”, pues señalaba “que no pasen a las Indias ningunos esclavos negros, llamados Gelofes, ni los que fueren de Levante, ni los que se hayan traído de allá, ni otros ningunos criados con moros, aunque sean de casta de negros de Guinea”, debido a que los integrantes de la primera rebelión de esclavos antes mencionada formaban parte de los llamados Negros Bozales, entre ellos los Jelofes originarios de las márgenes del rio Senegal, que además de profesar la religión islámica eran considerados rebeldes y peligrosos. Así podemos visualizar hoy la valla de Melilla que impide el paso a algunos modernos Jelofes mientras extensas propiedades de Andalucía, Murcia, País Valencià y Catalunya están en manos de “moros buenos” como los millonarios de Marruecos, Arabia Saudí, Emiratos Árabes, etc.

En el año 2021, en la Unión Europea un 5,3 por cien eran ciudadanos de países no pertenecientes a la misma (23,8 millones), y un 8,5 por cien (38 millones) habían nacido fuera de la Unión Europea. Dichos ciudadanos foráneos entre 20 y 60 años de edad (con permiso de residencia) ocupan el 24 por cien de los empleos en hostelería, limpieza y asistencia personal, más un 12 por cien en la construcción, minería y agricultura (5).

En este mismo año la tasa de empleo de los ciudadanos no pertenecientes a la U.E. era del 59 por cien. La pregunta es ¿De qué vive el 40 por cien de dichos ciudadanos foráneos -con permiso de residencia- desempleados? ¿Y los millones que son considerados “irregulares” sin permiso de residencia? ¿Son en realidad el ejército de reserva de mano de obra para mantener a la baja los salarios?, o ¿Son los encargados de mantener el submundo de la economía sumergida, la prostitución, el tráfico de drogas y la delincuencia organizada que sirve de excusa para incrementar los presupuestos de la llamada Seguridad Ciudadana? Y, este 36 por cien de los 189,7 millones de personas consideradas “activas” ¿Son las que realizan las tareas consideradas “ingratas” para los autóctonos? ¿Son los modernos esclavos? No solamente han venido sin acarrear ningún gasto al capital y a sus subordinados, sino que se han pagado el viaje, en ocasiones han tenido que sobornar a funcionarios y para muchos de ellos el viaje ha constituido una auténtica odisea. A su llegada, a imagen y semejanza de las colonias antes mencionadas, deben hacer acto de contrición de sus pecados, rechazar su cultura y aceptar la nueva religión del cosmopolitismo globalista.

Según los datos del proyecto Clandestino, financiado por la Comisión Europea, se estima que de 1,9 a 3,8 millones de inmigrantes irregulares vivían en la UE en 2008 (6). En 2018 tuvo lugar el mayor número de llegadas de inmigrantes a las fronteras españolas. Concretamente, entraron en el país alrededor de 645.600 inmigrantes de manera legal, a los que habría que sumar los 64.298 que lograron hacerlo de manera irregular. La mayoría de estos últimos accedieron a España por vía marítima, atravesando el Mediterráneo (7).

Algunas fuentes señalan que los inmigrantes “irregulares” en España, cuyo número con exactitud es difícil calcular, estriba entren 390.000 y 470.000 personas (8). El tráfico crece con la globalización económica. La demanda de una mano de obra barata e indocumentada contribuye al comercio ilegal de seres humanos, reduciendo costes. Los esclavos son ahora tan baratos que se han hecho rentables para muchos trabajos, lo que ha producido un cambio en la consideración que se tiene de ellos y en el uso que se les da. Además se hacen cargo de su propia manutención con lo que los empresarios ahorran dinero al no tener que asegurar su manutención (9).

Uno de los inconvenientes de la antigua esclavitud era el coste del mantenimiento de los que eran demasiado jóvenes o demasiado viejos. Ahora ya no es así, la moderna esclavitud se camufla con contratos, y cuando ya no se consideran aptos, las asistencias sociales de los países del centro del sistema se harán cargo de ellos.

El tráfico ilícito de inmigrantes y la trata de personas con una fuerza internacional devastadora. El pilar basilar del problema es la situación desesperada de los países de origen, pero quizás debamos reconocer, sin ambages, que el cardinal motor de este “comercio” es la demanda de mujeres y niños destinados a la explotación (10).

Sonia García Vázquez, en Inmigración y trata de personas en la Unión Europea concluye que “se trataría de disminuir la brecha Norte-Sur y Este-Oeste, aunque es verdad que la pobreza y la marginación no explican por sí solas las crecientes cifras de la trata de personas, sino que las razones subyacente más poderosas son la demanda y el ánimo de lucro”. Todo ello forma parte de un mecanismo muy bien engrasado para asegurar que estos modernos esclavos no se conviertan en cimarrones. Y para evitar dichos peligros los presupuestos estatales y las fundaciones filantrópicas no escatiman inversiones para financiar cientos o miles de organizaciones consideradas “progresistas” cuya tarea es la de amansar los rebeldes, instruirlos para su encaje en las necesidades laborales consideradas ingratas para los autóctonos y mientras esto no se produce mantenerlos en “stand-by” (en reposo). ¿Serán estas tres tareas las que se esconden tras el manido eslogan de “Queremos acoger”?

(1) Sonia García Vázquez. Inmigración ilegal y trata de personas en la unión europea
(2) https://www.larramendi.es/i18n/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1000202
(3) https://www.swissinfo.ch/spa/esclavitud-historia_la-primera-rebelión-de-esclavos-negros-en-américa-cumple-500-años/47217486
(4) Manuel Lucena Salmoral. Leyes para esclavos. El ordenamiento jurídico sobre la condición, tratamiento, defensa y represión de los esclavos en las colonias de la América española
(5) https://commission.europa.eu/strategy-and-policy/priorities-2019-2024/promoting-our-european-way-life/statistics-migration-europe_es
(6) https://fra.europa.eu/sites/default/files/fra_uploads/1848-FRA-Factsheet_FRIM_ES_BAT.pdf
(7) https://es.statista.com/estadisticas/1095033/inmigrantes-regulares-e-irregulares-llegados-a-espana/
(8) https://www.elconfidencial.com/espana/2020-06-25/inmigracion-irregular-espana-datos_2653811/
(9) Kevin Bales, La nueva esclavitud en la economía global
(10) Rodríguez Mesa y Ruiz Rodríguez. Inmigración y sistema penal. Retos y desafíos para el s.XXI

Las ideologías de la conquista: colonialismo y civilización

El 30 de agosto de 2023 los estudiantes malienses, burkineses y nigerinos recibieron una notificación del Ministerio de Asuntos Exteriores francés cancelando su estancia en Francia. Una directiva del Ministerio de Cultura francés, transmitida por las direcciones culturales regionales, el martes 12 de septiembre de 2023, ordena “suspender sin demora y sin excepción, todos los proyectos de cooperación realizados con instituciones o nacionales de Malí, Burkina Faso y Níger. También debe suspenderse todo apoyo financiero, incluso a través de estructuras francesas, como las asociaciones, por ejemplo. Asimismo, no se deberá cursar invitación alguna de ningún nacional de estos países. A partir de hoy, Francia ya no expide visas a los nacionales de estos tres países sin excepción alguna”.

El 13 de septiembre el Sindicato Nacional de Empresas Artísticas y Culturales publicó un comunicado de prensa en el que señalaba el tono amenazador del mensaje gubernamental que procede mediante intimidaciones. Esta prohibición total relativa a tres países que atraviesan crisis muy graves obviamente no tiene sentido desde el punto de vista artístico y constituye un gran error desde el punto de vista político. Esta política de prohibir la circulación de artistas y sus obras nunca ha prevalecido en ninguna otra crisis internacional, desde las más recientes hasta las más antiguas.

En 2021-2022 Francia acogió a cerca de 92.000 estudiantes subsaharianos, lo que representa el 14 por cien de los estudiantes móviles en la región y el 23 por cien del número de estudiantes de nacionalidad extranjera en territorio francés.

Francia pisotea los convenios internacionales que ha firmado, en particular la Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales firmada en París el 20 de octubre de 2005 por la Conferencia General de las Naciones Unidas. la diversidad como patrimonio común de la humanidad que debe celebrarse y preservarse en la plena realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales. El Convenio reconoce la importancia de los conocimientos tradicionales, en particular los sistemas de conocimientos de los pueblos indígenas, como fuentes de riqueza material e intangible, y su contribución positiva al desarrollo sostenible.

La diversidad cultural se nutre de los intercambios constantes y se fortalece con la libre circulación de ideas. Las expresiones culturales sólo florecen en la libertad de pensamiento, expresión e información. También es útil recordar la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural del 2 de noviembre de 2001, que confiere a estos principios un carácter inalienable.

El discurso oficial utiliza y abusa de la dudosa noción de descivilización. La presencia francesa en sus antiguas colonias se considera un baluarte esencial contra las tentaciones de la regresión y el atraso. Recordemos el discurso pronunciado descaradamente el 26 de julio de 2007 en suelo africano por un presidente francés nostálgico de los tiempos benditos de la colonización: “África tiene su parte de responsabilidad. La colonización no es responsable de guerras internas, genocidios, dictaduras, fanatismo, corrupción, prevaricación. La tragedia de África es que el hombre africano no ha entrado suficientemente en la historia. Nunca se apresura hacia el futuro. En este universo donde la naturaleza lo controla todo, el hombre africano permanece inmóvil en medio de un orden inmutable donde todo está escrito de antemano. No hay lugar para la aventura humana ni para la idea de progreso”.

Un crimen occidental contra las sociedades no occidentales

Es el mismo discurso del actual presidente sobre los suburbios: “Hablé de descivilización. Por lo tanto, debemos trabajar para recivilizar”. El occidentalismo llama barbarie a todo lo que escapa a su paradigma. El tecnocratismo ahora llama descivilización a todo lo que se opone a sus modelos. En cualquier caso, el capitalismo sólo puede existir a través de su función colonizadora. El neoliberalismo recurre a la vieja retórica devaluadora de la alteridad rebelde. La descivilización se expresa como una observación de la decadencia, que requiere un restablecimiento del orden, una politización de la sociedad.

Robert Jaulin utiliza por primera vez la expresión “genocidio cultural” para designar la liquidación de las culturas nativas americanas. Desde la Restauración, el Occidente colonizador ha pensado en la civilización en singular, como un modelo exclusivo del que tiene el monopolio, un molde único en el que debe encajar la humanidad en su conjunto. La descivilización presupone una ideología de conquista. Desde la invasión de América y otros países de Asia, Oceanía y África, Occidente ha sido culpable de una devastación masiva. De ahí una flagrante paradoja. ¿Cómo podemos pretender ser una civilización cuando destruimos metódicamente otras culturas, otras civilizaciones?

La descivilización, concebida por Robert Jaulin, nos permite pensar en los efectos nocivos y perniciosos de la dominación occidental. La descivilización ideologizada por la extrema derecha, desorganizando la vida cotidiana de los demás, justifica la discriminación y la persecución contra las diversas culturas. “Entendamos por esto tanto la destrucción del tipo de organización de las relaciones de residencia, como la destrucción del tipo de organización de las relaciones de consumo y de producción. Cuando ya no somos libres de dormir en una casa colectiva grande y cómoda hecha de hojas, y cuando, en nombre del progreso, tenemos que vivir en una casa pequeña y solitaria hecha de cemento, se destruye toda la estructura social asociada a esa casa colectiva. Destruimos una cultura atacando su vida cotidiana, ese lugar de toda cultura, es decir, la comunidad que genera la vida cotidiana” (Robert Jaulin). La descivilización es, por tanto, la occidentalización del mundo, la estandarización de comportamientos, la estandarización de estilos de vida. La descivilización es un crimen occidental contra las sociedades no occidentales.

El espacio capitalista occidental, su régimen de producción económica, es un espacio ilimitado, sin lugares, un espacio infinito de permanente huida precipitada. El capitalismo es el poder descivilizador por excelencia. La descivilización es un largo proceso de disolución de las sociedades tradicionales. Para el sociólogo Norbert Elias (1897-1990), la civilización occidental es la transformación del guerrero intrépido en un cortesano refinado.

¿Entiende el presidente francés el significado histórico, antropológico, sociológico y filosófico de la palabra descivilización que utiliza libremente? Probablemente no. Lo utiliza, obviamente, en el sentido primario, rudimentario y prosaico de pérdida de civilización para apuntar a los salvajes, los bárbaros y los incivilizados. El ex ministro socialista del Interior había desenterrado el antiguo término salvaje. La gobernanza francesa a la deriva se proyecta hacia atrás en la historia. “Entre el colonizador y el colonizado, sólo hay lugar para la intimidación, la represión, el desprecio, la altanería, la importancia personal, el fariseísmo. Oigo la tormenta. La gente me habla de progreso, de altos niveles de vida. Hablo de sociedades vaciadas de sí mismas, de culturas pisoteadas, de tierras confiscadas, de magnificencias artísticas destruidas” (Aimé Césaire, Discurso sobre el colonialismo, Ediciones Réclame, 1950, reedición Présence Africaine, 1955).

El colonialismo, vestido con el nuevo traje del globalismo, nunca se ha detenido. Los africanos siempre están descalificados como poblaciones atrasadas. Los inmigrantes, estacionados en ciudades de exclusión, se tratan a sí mismos como colonizados desde dentro. El lenguaje colonial se vuelve menos culpable, actualizado y trivializado. La descivilización se convierte en sinónimo de salvajismo. Sectores enteros de la población sufren a diario violencia simbólica, intimidación discursiva y dramatizaciones mediáticas. Las ciudades están ensordecedoras, día y noche, con sirenas aullando. Los miedos se mantienen como válvulas preventivas. La sociedad francesa se hunde en una psicosis colectiva.

Mustapha Saha https://mondafrique.com/decryptage/la-france-invente-la-mise-au-ban-des-etudiants-africains/

En el cuento de los Reyes Magos sólo uno de los tres es negro

El virrey de Gabón, Omar Bongo, padre del presidente derrocado recientemente, había sido cadete de reserva en la Fuerza Aérea francesa, destinado en inteligencia. Los colonialistas franceses lo nombraron vicepresidente de Gabón cuando en 1967 el Jefe del Estado, Leon M’Ba, agonizaba en un hospital de París. A su muerte, le sucedió Bongo en el cargo, en el que se mantuvo hasta que, a su vez, falleció en Barcelona en 2009.

Durante décadas la familia Bongo amasó una gigantesca fortuna con el expolio de Gabón, especialmente de su petróleo. No solamente tienen numerosas propiedades inmobiliarias en Francia, sino también en paraísos fiscales. El banco BNP Paribas blanqueaba el dinero saqueado en África.

Una parte de ese dinero procedía de la petrolera Total, que entonces se llamaba Elf Acquitaine. En 2003 muchos de sus cabecillas fueron juzgados en Francia y 31 de ellos acabaron condenados. Uno de ellos fue el director general, Loik Le Floch-Prigent, que describió ante los jueces el papel de la multinacional: “Llamemos a las cosas por su nombre. Elf fue creado para mantener a Argelia y a los reyes negros en la órbita de Francia, a través del petróleo”.

Pero no todos los fondos acabaron en el bolsillo de los Bongo. Las mordidas también pagaron las campañas electorales de los partidos políticos, tanto africanos como franceses.

La multinacional apañaba todo tipo de elecciones. Entre los beneficiarios aparecen dos Presidentes de la República francesa: Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy, según consta en los Papeles de Pandora, las publicaciones de Wikileaks e incluso en el diario español El País.

La información procedía de un alto directivo del Banco de los Estados Centroafricanos, que se la comunicó a Janet Garvey, la embajadora de Estados Unidos en Camerún, cuatro días después de la muerte de Bongo en 2009. “Esta embajada no puede verificar la veracidad de la acusación según la cual políticos franceses se beneficiaron de la malversación”, concluía la nota firmada por la embajadora Garvey.

La simbiosis franco-africana era tan intensa que algún periódico africano preguntó si Bongo era ese rey africano que hacía y deshacía los gobiernos de la República francesa (*).

Una juez francesa anticorrupción, Eva Joly, que luego fue eurodiputada, comentó públicamente tras la muerte de Bongo: “Era un presidente que no se preocupaba por sus ciudadanos. Sirvió bien a los intereses de Francia y de los políticos franceses”. Las ganancias del petróleo “no beneficiaron a los gaboneses, nos benefició a nosotros. Francia tiene una gran deuda con Gabón por haber mantenido al señor Bongo en el poder durante todos estos años”.

En Francia nunca se había hablado tanto de corrupción como tras la muerte de Bongo. Entonces los periodistas también le interrogaron a Roland Dumas, un político mafioso de larga trayectoria en la socialdemocracia. Se conocían personalmente desde hacía 50 años. Bongo no sólo había financiado a los políticos franceses de “derechas” sino que había repartido el dinero muy equitativamente entre todos. “Cada partido estaba servido”, admitió Dumas.

Luego le preguntaron por la podredumbre colonial en África. ¿No debería Francia cambiar a los virreyes como Bongo por otros personajes? Dumas respondió con su habitual cinismo: en África da igual que pongas a uno u otro porque son todos iguales.

Lo mismo cabría decir de Francia: es igual votar a uno que a otro, da lo mismo la izquierda que la derecha… A todos los financian los mismos. Al final de su carrera política, Roland Dumas acabó en uno de esos cementerios para elefantes, el Consejo Constitucional. Al antiguo ministro socialista de Asuntos Exteriores le destaparon entonces sus propios escándalos, dignos de una serie de televisión: sexo en las altas esferas, derroche, obsequios extravagantes entre amantes, venta de armas y cuentas opacas en bancos suizos.

Un político corrupto hasta la médula formaba parte del organismo encargado de pontificar sobre las leyes, los derechos y las libertades de Francia. Entre la montaña de basura destacaban los sobornos de cientos de millones de libras pagados por la misma petrolera de siempre, Total (Elf Acquitaine), que tenía su propio entramado de espionaje.

Las multinacionales financian a todos porque así los tienen comiendo de su mano. Cuando se analiza la cúpula de una petrolera, como Total, lo que aparecen son, entre otros, espías y militares con experiencia en operaciones encubiertas en el Tercer Mundo, o sea, en quitar y poner gobiernos, asesinatos y blanqueo de dinero.

(*) https://www.bdpgabon.org/articles/2008/05/06/gabon-omar-bongo-ou-ce-roi-negre-qui-dirige-la-france/

Francia quiere desplazar a Rusia de la venta de trigo a África

Francia quiere desplazar a Rusia de África y para ello intentará sustituir las ventas de trigo a un Continente con crecientes necesidades de importación de grano. El año pasado la dinámica cambió, especialmente en regiones clave como Camerún y el norte de África, donde las importaciones se han visto sacudidas por el bloqueo económico de Rusia.

Francia sabe que los países africanos necesitan diversificar sus fuentes de suministro. Camerún ha reducido significativamente sus importaciones de trigo ruso, ofreciendo a Francia la oportunidad de convertirse en el primer proveedor del país, con casi 300.000 toneladas, capturando el 301 por cien del mercado frente a las 138.000 toneladas de Rusia.

Rusia suministró 524.000 toneladas en 2021, pero Francia ha empezado a ganar terreno en África Central. En el norte de África, países como Argelia han revisado sus criterios de importación, facilitando la importación de trigo ruso, sin dejar de estar abiertos a Francia.

Con una previsión de 17 millones de toneladas disponibles para exportación en 2023-2024, Francia tiene capacidad para abastecer mercados tan vastos como los del norte y centro de África.

Además, si bien el trigo ruso fue históricamente competitivo en términos de costos, la diferencia de precios entre el trigo ruso y el francés se está reduciendo, lo que hace que el trigo francés sea cada vez más atractivo.

Más allá de los costos, Francia quiere fortalecer asociaciones económicas a largo plazo en África. En regiones como el norte de África, con una fuerte tradición neocolonial, esos vínculos son importantes.

Los países africanos son conscientes del impacto de sus importaciones en sus economías. Para países como Camerún, importar trigo es una preocupación económica importante. El norte de África, con una población en rápido crecimiento y necesidades alimentarias cada vez mayores, también está preocupada por la seguridad alimentaria.

El momento es propicio. Ahora Francia tiene una oportunidad de oro para consolidar su posición, no sólo como proveedor, sino también como metrópoli tutelar.

Sáhara: la última colonia africana es un polvorín a punto de explotar

En 2020 Trump lanzó una “bomba diplomática” al reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, afirma la revista Foreign Policy (*). La decisión ha creado un conflicto “potencialmente extenso” que sigue “pesando hoy sobre el gobierno de Joe Biden”.

Si Estados Unidos continúa apoyando a Rabat, “el gobierno de Biden está en una posición embarazosa desde el punto de vista diplomático”, señala la revista.

Cuando Trump anunció su decisión sobre el Sáhara Occidental, también prometió abrir un consulado estadounidense en Dakhla, ciudad saharaui ocupada. Sin embargo, este anuncio “equivaldría a ir abiertamente en contra de la política de la ONU”, subraya la revista.

Hasta el momento “la solución ha sido la inactividad: el consulado en Dakhla sigue siendo un edificio vacío, y la representación estadounidense más activa en el Sáhara Occidental es un McDonald’s en la principal ciudad de El Aiun”.

La revista se puso al habla con el presidente de la República Saharahoui y secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, quien dice que el reconocimiento de la soberanía marroquí y la venta de armas de Biden a Rabat “no sirven a la paz sino que conducen a más tensión, ya que alientan al estado ocupante a persistir en su oposición a cualquier solución pacífica y justa. Hacemos un llamamiento urgente a los Estados Unidos para que rectifiquen su política hacia el Sáhara Occidental”.

Ghali se muestra optimista sobre la guerra actual entre Marruecos y el Frente Polisario. “La victoria es cuestión de tiempo. Cada generación lleva y hace crecer la causa en su interior”, asegura.

El presidente saharaui explica que “la experiencia vivida en el frente como combatiente le ha dado confianza en la lucha actual”. La lucha del Frente Polisario contra Marruecos “técnicamente nunca ha terminado”. En 1991, tras 15 años de guerra, el único representante legítimo del pueblo saharaui y Marruecos firmaron, bajo los auspicios de la ONU, un acuerdo de alto el fuego que debía desembocar en un referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental.

Mientras los saharauis siguen esperando este referéndum, Marruecos saquea sus recursos. Marruecos obtiene gran parte del fosfato de la región ocupada y ha firmado acuerdos con empresas extranjeras para buscar gas natural frente a las costas del Sáhara Occidental, la última colonia que queda en África.

“Ver a Marruecos aprovecharse de estas tierras, mientras se desvanecen las promesas de la ONU”, indigna a muchos saharauis, afirma Foreign Policy.

“Ahora pueden preguntarse por qué la descolonización del Sáhara Occidental sigue sin terminar”, dijo Mohamed Sidi Omar, representante del Frente Polisario ante la ONU y coordinador de la Misión de la ONU para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), durante una sesión reciente. del Comité de Descolonización de la ONU.

“Es la inacción indefendible de la comunidad internacional la que ha alentado al estado ocupante de Marruecos a continuar, con impunidad, ocupando partes del Sáhara Occidental por la fuerza. Es tan simple como eso”, añadió.

(*) https://foreignpolicy.com/2023/06/24/polisario-front-morocco-conflict-western-sahara/

Los que practicaron la esclavitud y el colonialismo no pueden alardear de derechos humanos

Los derechos humanos no son patrimonio de nadie, y menos aún de las potencias que practicaron la esclavitud y el colonialismo, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores de Malí, Abdoulaye Diop.

“Es asombroso que algunos países que practicaron la esclavitud o el colonialismo sean ahora los que den lecciones a otros sobre derechos humanos”, declaró en la celebración del Día de Rusia en Mali.

El ministro ilustró sus observaciones con el ejemplo de Palestina, afirmando que mucha gente prefiere “mirar hacia otro lado” antes que hablar de derechos humanos en el contexto de su conflicto con Israel. Subrayó que la vida humana tiene el mismo precio “esté donde esté, en Ucrania, en el Sahel, en Palestina o en América Latina”.

Diop también aprovechó su intervención para recordar los lazos de Malí con Rusia, felicitándose por el acercamiento en curso entre ambos países. Destacó que los dos países “trabajan para promover su desarrollo económico” en un amplio abanico de ámbitos, desde la agricultura hasta el transporte y la minería.

El ministro aseguró que el gobierno de Bamako comparte una “convergencia de puntos de vista” con Moscú en la mayoría de los asuntos internacionales. En particular, Mali está en línea con el enfoque multipolar planteado por Rusia en los últimos meses.

“Nada más independizarse, Malí forjó fuertes lazos con Rusia. Compartimos el deseo de trabajar por un mundo equilibrado y justo, un mundo multipolar en el que se respeten por igual las aportaciones de todos los países, civilizaciones y religiones”, declaró el ministro.

Esta convergencia se extiende también al ámbito de la seguridad y el restablecimiento de la paz en el Sahel, declaró el responsable de la diplomacia maliense. En este sentido, el gobierno de Bamako ha realizado en los últimos meses “numerosas adquisiciones de equipos y herramientas de defensa rusos”, añadió.

Estas armas permiten al país luchar contra el terrorismo. “El miedo ha cambiado de bando”, declaró el pasado mes de febrero Choguel Kokalla Maiga, primer ministro del gobierno de transición.

68 años de la victoria de Vietnam en la Batalla de Dien Bien Phu

El campo de batalla de Dien Bien Phu es una cuenca de 20 kilómetros de largo y entre 6 y 8 kilómetros de ancho situada a 200 kilómetros del centro de Hanoi. En los mapas del frente indochino y del sudeste asiático, ocupa una posición central entre las fronteras de Laos, Tailandia, Birmania (actual Myanmar) y China.

Tras tomar Dien Bien Phu el 20 de noviembre de 1953, el ejército francés desplegó tropas y material, construyendo fortificaciones hasta convertirlo en el campamento atrincherado más poderoso de Indochina.

La ocupación de Dien Bien Phu por los paracaidistas franceses no cambió la estrategia del Ejército Popular Vietnamita. Bajo el lema “Todos al frente, todos por la victoria”, el pueblo se movilizó para la batalla decisiva. Las unidades del ejército se reunieron rápidamente. Día y noche se excavaron pistas a través de la selva montañosa para permitir el transporte de cañones y equipo pesado por piezas.

Tras 56 días y noches de combates, en la tarde del 7 de mayo de 1954, las fuerzas del Viet Minh capturaron el cuartel general de la Fuerza Expedicionaria Francesa. El general de Castries y todos sus soldados se rindieron. La bandera victoriosa del ejército vietnamita ondeó sobre el cuartel general clandestino de los colonialistas.

Con motivo del 68 aniversario de la victoria, la agencia pública de noticias publicó un editorial titulado “Victoria de Dien Bien Phu: coraje e inteligencia vietnamitas”. Los diarios Nhan Dan (El Pueblo) y Quan Doi Nhan Dan (El Ejército del Pueblo) publicaron una serie de artículos y fotos elogiando la tenacidad demostradas por el Partido Comunista Vietnamita y el Presidente Ho Chi Minh durante la resistencia contra el colonialismo.

La victoria de Dien Bien Phu elevó la posición de Vietnam en la escena internacional, gracias al empuje popular y a las favorables circunstancias internacionales.

La traición del gobierno al pueblo saharaui ya ha costado 1.200 millones de euros

El giro en la posición española respecto a la cuestión del Sáhara Occidental iniciado por el gobierno de Pedro Sánchez, ha causado un perjuicio de 1.200 millones de euros en nueve meses, tras la decisión de Argelia de congelar el Acuerdo de Asociación, Cooperación y Buena Vecindad, tomada como represalia a la traición de Madrid.

El giro de Pedro Sánchez en la cuestión del Sáhara Occidental, al alinearse con la posición del ocupante marroquí, mediante el abandono de la neutralidad histórica, ha sido un asunto muy perjudicial para la economía española y para las empresas exportadoras a Argelia, según The Objective.

El déficit comercial español con Argelia ha aumentado en 2.187 millones de euros, un 71 por cien más que en el mismo periodo del año anterior.

El desequilibrio se debe a la caída de las exportaciones de las empresas españolas a raíz de las sanciones argelinas, que cayeron un 86,6 por cien entre junio del año pasado y febrero del presente ejercicio; pero también a la explosión de las importaciones, que aumentaron un 20,7 por cien en el mismo periodo, impulsadas por la compra de gas argelino.

Estas dos situaciones han llevado el déficit comercial al nivel más alto de la historia reciente de los intercambios entre los dos países.

Así, en los últimos nueve meses, las exportaciones a Argelia han caído hasta los 192,9 millones, frente a los 1.441,4 millones registrados entre junio de 2021 y febrero del año pasado, cuando aún no se habían activado las sanciones.

La Secretaría de Estado de Comercio española informa de que en febrero sólo se exportaron a Argelia 6,2 millones de euros, la cifra más baja desde el inicio de la crisis y una caída interanual del 96,3 por cien. Hace un año se realizaron envíos a Argelia por valor de 168 millones.

Además, la suma de todas las exportaciones de empresas españolas a Argel desde junio del año pasado es inferior a los 197,2 millones registrados sólo en mayo, el mes anterior al bloqueo. Un informe de Intermodal Forwarding cifra en más de 600 el número de empresas españolas afectadas. Esta situación también ha ido acompañada de un aumento de las importaciones.

Acaba el colonialismo y comienza el golpismo: la Operación Persil fracasa en Guinea

Desde los primeros momentos de la independencia de los países africanos, los imperialistas organizaron todo tipo de maniobras de desestabilización y golpes de Estado. Entonces la CIA aún no había asumido las riendas de ese tipo de operaciones, que quedaron a cargo de las antiguas potencias coloniales europeas.

Justo después de la independencia, en 1959, los servicios secretos franceses orquestaron la Operación Persil para deshacerse del Presidente guineano Sekou Touré. El nombre de la operación respondía a una marca de detergente muy conocida en aquella época: “lava más blanco”. Tenía un contenido racista muy poco disimulado: los blancos debían limpiar la mierda que dejaban los negros en África (y no al revés).

Guinea era el único país africano francófono que se negaba a asociarse con Francia. Los viejos colonialistas consideraban que Touré había impuesto un régimen socialista prosoviético en Guinea. Un año antes había desairado al general de Gaulle durante una visita. La multitud le abucheó.

En París encargaron lavar la ropa sucia africana al servicio de espionaje exterior, el SDECE y, más en concreto, a la unidad de choque 11, responsable de las tareas más comprometidas.

En febrero de 1959 media docena de esbirros de la unidad 11 llegaron a Dakar, la capital de Senegal, se vistieron de paisano y se instalaron en un chalet. Al frente estaba el capitán Freddy Bauer, recién llegado de Argelia.

La operación se planeó en el despacho en París de Jacques Foccart, hombre de confianza del general de Gaulle. Maurice Robert, jefe del espionaje francés en África, lo reconocería muchos años después en sus memorias: “Había que desestabilizar a Sekou Touré, hacerle vulnerable e impopular, y facilitar la toma del poder por la oposición. Así pues, decidimos armar y entrenar a los opositores guineanos para crear un clima de inseguridad en Guinea y, si era posible, derrocar a Sekou Touré. Esta era la misión de los hombres de la unidad 11 de choque”.

Como siempre, los colonialistas encontraron lacayos sobre el terreno, alguien dispuesto a venderse al mejor postor y hacer el trabajo sucio. Los esbirros del espionaje francés se apoyaron en “Solidaridad Guineana”, una organización de opositores en el exilio. Establecieron varios canales para enviar armas a las redes de oposición guineanas, e incluso planear el asesinato de Sekou Touré, que había sido democráticamente elegido en las urnas.

Armaron demasiado ruido y los ecos de la comunidad guineana en Senegal llegaron a oídos del propio Sekou Touré, que protestó ante Pierre Messmer, Alto Comisario francés en Dakar.

En la primavera de 1960 los planes golpistas salieron a la luz. El 10 de mayo la policía senegalesa incautó un cargamento de armas en la frontera con Guinea. La investigación condujo hasta un paracaidista francés, el capitán Garuz, cerebro de la Operación Persil. El asunto era lo suficientemente grave como para remontarse a la presidencia de la República de Senegal, país que acababa de obtener la independencia el mes anterior.

El presidente senegalés, Mamadou Dia, informó directamente al general De Gaulle del Golpe de Estado que sus espías tramaban en Guinea: “Hemos sido informados de actividades muy sospechosas en la frontera senegalesa-guineana”, comenzó, antes de desgranar los detalles del Golpe de Estado y denunciar el papel de los espías del SDECE.

“Es una pena que no hayas tenido éxito”, le comentó De Gaulle a Foccart, el cerebro del golpe en París. Habían sorprendido a Francia con las manos en la masa. El golpe había fracasado. Los colonialistas tuvieron que pasar al plan B.

Paralelamente a las operaciones armadas, los espías de la Operación Persil habían diseñado otra forma de desestabilizar a Sekou Touré: hundir económicamente a su gobierno.

Guinea se había tomado en serio la palabra “independencia”. Los soviéticos modernizaron el puerto de Conakry y renovaron el aeropuerto. Los chinos construyeron fábricas. Sekou Touré se opuso a entrar en el franco CFA y comenzó a emitir su propia moneda. Checoslovaquia se encargó de la fabricación de los billetes autóctonos.

El plan B del SDECE consistía en inundar el país con moneda falsa y que la inflación reventara, creando una situación insostenible para la población. Los esbirros de la Operación Persil se encargaron del contrabando de toneladas de dinero falso fabricado en las imprentas clandestinas de París, entregado en el aeropuerto de Dakar y transportado después a Guinea en camiones.

El coronel Maurice Leroy-Finville, responsable del trabajo sucio del espionaje, lo contó luego en sus memorias. Los billetes falsos eran mejores que los auténticos porque resistían la humedad de Conakry y acabaron sustituyéndolos. La masa monetaria se mantuvo constante y el plan de los colonialistas franceses volvió a fracasar.

Fue el fin de la Operación Persil. Sekou Touré permaneció al frente del gobierno de Conakry hasta su muerte en 1984. La CIA calculó que entre 1959 y 1983 la URSS suministró a Guinea material militar por valor de 188,5 millones de dólares y formó a 920 oficiales del ejército.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies