Ha costado cuatro años, pero finalmente, en una entrevista concedida al periódico El País, Belén Martínez Carbonell, Secretaria General del Servicio Europeo de Acción Exterior, confiesa que “ya estamos en guerra con Rusia” (*).
Lo que la Unión Europea intenta evitar no es la guerra sino una guerra que requiera la movilización de los europeos, es decir, que la guerra la hagan otros, como los ucranianos, sin necesidad de tener bajas propias. Se llama “carne de cañón”.