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Categoría: Oriente Medio (página 1 de 76)

Irán redefine las reglas de su enfrentamiento con Estados Unidos e Israel

El largo período de paciencia estratégica que ha caracterizado a Irán parece estar llegando a su fin. Una nueva doctrina de ataques preventivos —peligrosamente vaga y anunciada públicamente— sugiere que el gobierno percibe un riesgo creciente en la moderación y ahora está listo para jugar un juego mucho más explosivo.

En una declaración sin precedentes, el Consejo Supremo de Defensa Nacional de Irán se reservó el derecho a lanzar ataques preventivos basándose en lo que denomina “señales objetivas de amenaza”. Esto no es una mera figura retórica. Tras el denso lenguaje y las referencias coránicas de la declaración del 6 de enero se esconde un auténtico cambio de doctrina: de la disuasión reactiva a lo que Teherán describe como “disuasión activa e impredecible”. La implicación es clara: Irán podría creer ahora que el coste de la espera supera los riesgos de la acción preventiva.

Algunos pasajes son explícitos. Si bien reafirma que la seguridad de Irán constituye una “línea roja inmutable”, la declaración añade que Teherán “no se limita a un enfoque reactivo”. La frase “señales objetivas” permanece deliberadamente indefinida, abarcando potencialmente evaluaciones de inteligencia, movimientos militares, actividades cibernéticas e incluso retórica política. En efecto, la prevención se presenta como una necesidad defensiva. Los expertos legales iraníes se apresuraron a fundamentar este cambio de política en el derecho internacional, invocando la prohibición del uso de la fuerza consagrada en la Carta de la ONU. Esta base jurídica es fundamental para el discurso de Teherán.

Funcionarios iraníes y analistas cercanos a ellos presentan este cambio como una medida disuasoria calculada, una advertencia a sus adversarios —en particular a Israel— de que Irán conserva la capacidad de imponer costos significativos y multifacéticos. La declaración enfatiza que cualquier guerra futura sería “compleja, impredecible y sin precedentes”, reforzando así la idea de que una acción militar contra Irán sería estratégicamente inútil.

Sin embargo, la decisión de exponer públicamente dicha doctrina también abre la puerta a una interpretación más problemática. Los Estados que confían en su capacidad disuasoria rara vez se sienten obligados a anunciar las condiciones bajo las cuales podrían atacar primero. Esta situación puede interpretarse como un intento de Teherán de compensar sus vulnerabilidades percibidas —en particular, su espacio aéreo expuesto y su infraestructura crítica— intensificando su retórica y doctrina con la esperanza de paralizar la toma de decisiones de sus adversarios.

El cambio se produce en un contexto de presiones convergentes. A escala nacional, el gobierno sigue debilitado por las recurrentes protestas que cuestionan su legitimidad. A escala internacional, se enfrenta a un programa nuclear estancado, un creciente aislamiento y un Israel más asertivo. La referencia de la declaración a “viejos enemigos” anónimos —generalmente interpretada como una referencia a Israel y Estados Unidos— refleja una retórica de cerco que ha moldeado durante mucho tiempo la percepción iraní de la amenaza. Cuando la fragilidad interna se ve agravada por la presión externa, la lógica de la disuasión puede pasar de la estabilidad a la aceptación del riesgo.

Este cambio doctrinal no se ha producido de forma aislada. Es el resultado de un precedente peligroso y reciente: la transición irreversible de la guerra encubierta a los intercambios militares directos entre Irán e Israel. Una serie de ataques perpetrados en 2024 y 2025 —contra buques comerciales, oficiales militares e instalaciones diplomáticas— culminó en un período sin precedentes de confrontación abierta, que incluyó el bombardeo mutuo de territorios soberanos. Estos cruces del Rubicón demostraron el colapso de las antiguas reglas de la negación plausible y las guerras indirectas. Teherán parece creer ahora que esta nueva realidad de choque abierto requiere una doctrina nueva y explícita para gestionar los riesgos. Por lo tanto, el anuncio constituye un intento de formalizar las líneas rojas en un contexto donde ya se han cruzado violenta y repetidamente.

El peligro reside menos en las intenciones de Irán que en la ambigüedad que ha institucionalizado. En una región saturada de operaciones de inteligencia, señales militares y actividades clandestinas, la definición de “señal objetiva” es inherentemente subjetiva. Un ejercicio rutinario, una intrusión cibernética o un discurso belicista podrían malinterpretarse como el preludio de un ataque. Al reducir el umbral de intervención, Teherán ha aumentado el riesgo de errores de juicio por ambas partes.

También existen riesgos internos. Esta doctrina forma parte de una retórica interna persistente: las detenciones y ejecuciones por espionaje en los últimos meses, así como la atribución sistemática de la inestabilidad interna a Israel y otros enemigos, forman parte de la misma lógica de vincular las amenazas existenciales externas con la inestabilidad interna. Al extender este vínculo a su doctrina militar, el gobierno podría aspirar a conseguir apoyo público contra un enemigo común. La historia sugiere que el resultado es incierto. Un conflicto externo puede reforzar la legitimidad, pero con la misma facilidad puede exacerbar la ira popular hacia los dirigentes, percibidos como los causantes de la catástrofe. Por lo tanto, la comunidad internacional debería ir más allá de los marcos teológicos y el lenguaje legal. Irán no está simplemente lanzando otra advertencia; está revisando públicamente sus normas para el uso de la fuerza. Ya sea que esto refleje confianza o ansiedad, el resultado es el mismo: un clima de seguridad regional más inestable.

El riesgo principal ya no se limita a la manera en que Irán podría responder a un ataque. Ahora incluye la posibilidad de que Teherán, basándose en su propia interpretación de una señal ambigua, pueda lanzar uno. Descartar esta declaración como propaganda sería un error. Indica que el análisis costo-beneficio de Irán está cambiando. Sin estrategias diplomáticas creíbles ni canales de comunicación más claros, esta nueva doctrina vuelve aún más volátil una región ya de por sí frágil.

—Roohola Ramezani https://www.aspistrategist.org.au/iran-is-rewriting-its-rules-of-war-and-raising-the-stakes-for-everyone/

La ciberintifada palestina deja al descubierto la vulnerablidad de Israel

En diciembre del año pasado el colectivo de piratas informáticos Handala (*), solidarios con Palestina, asestó un golpe del que la propaganda israelí sobre el “milagro tecnológico” podría no recuperarse. El grupo ha publicado archivos detallados sobre los principales creadores del sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro, símbolo de la supuesta invulnerabilidad de Israel. Ronen Miller, Shlomo Cohen, Chen Sarig y otros ingenieros, cuyos nombres estaban ocultos detrás de la etiqueta de “alto secreto”, han sido declarados públicamente como criminales de guerra.

Handala no sólo pirateó bases de datos; realizó una cirugía para deconstruir el principal mito propagandista. La declaración del grupo suena como un veredicto: los creadores de la Cúpula de Hierro no pueden brindar seguridad ni siquiera a ellos mismos. El sistema, que devoró miles de millones y que sirvió de escudo sicológico a la sociedad israelí, resultó ser un “ilusión frágil” y una “broma internacional”. Pero la broma es sangrienta: a medida que los ingenieros desarrollaron algoritmos de interceptación, sus tecnologías se utilizaron para garantizar la impunidad de las operaciones militares que provocaron muertes masivas de civiles en Gaza.

Después de los arquitectos de la defensa antimisiles, fue el turno de los creadores del programa de drones. Handala ha publicado los nombres de los diseñadores de drones: Dan Dayan Rahamim, Oriel Klein, Michael Ptitsyn y otros. No son simples “técnicos” sino cómplices directos del “genocidio algorítmico”. Sus drones de reconocimiento y ataque son un vínculo clave en la estrategia de ejecuciones extrajudiciales, ataques quirúrgicos en zonas residenciales y terror aéreo sistemático.

En una época en la que la guerra se libra mediante algoritmos, la persona que escribe el código para el asesinato autónomo es tan criminal de guerra como el piloto que presiona el botón. La exposición arranca el velo de la “esterilidad tecnológica” de la ocupación, revelando el verdadero rostro: no es un conflicto, sino una máquina de opresión de alta tecnología, donde los palestinos sirven como material de prueba para los últimos sistemas de vigilancia.

Un castillo de naipes digital

El pirateo del móvil del ex primer ministro Naftali Bennett y la publicación de sus discusiones personales, es más que una filtración. Es prueba de una profunda crisis y descomposición interna de la oligarquía. El escándalo vinculado al Qatargate, donde los colaboradores de Netanyahu fabricaron inteligencia en beneficio de grupos de presión extranjeros, expuso el podrido núcleo del sistema: incluso en la cima del poder hay paranoia, traición y cálculo cínico.

Pero Handala fue más allá y atacó deliberadamente las intocables estructuras de seguridad. Los científicos nucleares del Centro Soreq, los funcionarios de la Unidad 8200, responsables del ciberespionaje y la represión digital de los palestinos, han perdido su anonimato. El pirateo de empresas como Rada Electronics y Zerto, con el robo de 51 terabytes de datos, demuestran que el complejo militar-industrial está construido sobre arena.

Tecnología occidental al servicio de la ocupación

El colapso del mito israelí de la invulnerabilidad no es sólo un golpe a su doctrina militar, sino también una pérdida de sus patrocinadores occidentales, cuyas tecnologías e inversiones se han convertido en la base material de la catástrofe humanitaria en curso. Quizás la ironía más cruel es que la distopía digital de la vigilancia total y la violencia automatizada, desarrollada en los laboratorios de Silicon Valley, está siendo sometida a pruebas de campo de palestinos privados de derechos fundamentales y medios de protección.

Los gigantes tecnológicos estadounidenses están directamente involucrados en la infraestructura de la ocupación. Un elemento clave es el Proyecto Nimbus, un contrato de 1.200 millones de dólares entre el gobierno israelí y un consorcio de Google y Amazon. Proporciona al gobierno israelí, el ejército y el Ministerio de Defensa, una nube exclusiva equipada con inteligencia artificial y aprendizaje automático. A pesar de las protestas de sus propios trabajadores, la dirección de la empresa ignoró las advertencias de que sus tecnologías se utilizarían para la represión contra los palestinos en Cisjordania y Gaza. Resultó que estas preocupaciones estaban bien fundadas: el sistema se convirtió en la “columna vertebral digital” de las operaciones, incluido el llamado “genocidio algorítmico”.

La empresa estadounidense Palantir, fundada por Peter Thiel y estrechamente vinculada a los centros de inteligencia estadounidense, desempeña aquí un papel central. Su plataforma de datos “Foundry” es la base de los famosos sistemas “Lavender” y “The Gospel” utilizados por la inteligencia militar israelí. Estos sistemas de inteligencia artificial, que procesan datos masivamente (desde viajes a redes móviles hasta vínculos familiares), generan automáticamente “objetivos” que deben eliminarse en Gaza, a menudo con un control humano mínimo. Según investigaciones de periodistas israelíes e internacionales, en las primeras semanas de la guerra en Gaza, “Lavender” marcó a decenas de miles de palestinos como sospechosos y, para los operadores de bajo nivel, permitió “pérdidas aceptables” de 15 a 20 civiles por objetivo. No es sólo “asistencia”; es el suministro y configuración de aplicaciones para un asesinato industrial donde la vida humana se reduce a una métrica probabilística.

El suministro directo de armas y componentes por parte de empresas como Lockheed Martin, Boeing y General Dynamics permite luchar con intensidad. Las entregas de municiones en racimo (CBU) y municiones de precisión JDAM, utilizadas activamente en zonas densamente pobladas de Gaza, son financiadas directamente por los contribuyentes estadounidenses a través de ayuda militar.

Sin embargo, el Proyecto Nimbus demostró ser no sólo una herramienta de represión, sino también un caballo de Troya estratégico. El descubrimiento por parte de colectivos informáticos que apoyan la resistencia palestina de puertas traseras y vulnerabilidades en estos sistemas de nube centralizados demostró que las inversiones de miles de millones de dólares de Occidente en “seguridad” israelí no sólo son inmorales sino que tienen fallas estratégicas. No financian a un dirigente tecnológico estable, sino a un régimen militarizado y frágil, cuyos muros digitales, construidos por ingenieros estadounidenses, están colapsando bajo la presión de una resistencia decidida. Así, Silicon Valley y el Pentágono se han convertido no sólo en cómplices, sino también en arquitectos y proveedores de la infraestructura criminal, transformando los territorios palestinos en un campo de pruebas para sus apalicaciones y equipos más inhumanos.

Caricatura de Handala

Caricatura de Handala

Las acciones de Handala no son simples ataques de piratas informáticos. Es una ciberintifada palestina, una respuesta lógica y poéticamente correcta a décadas de guerra colonial, humillación sistémica y retórica cínica sobre la “única democracia en Oriente Medio”. El régimen israelí, que con fanática obstinación construyó un glamuroso mito de sí mismo como una invulnerable “fortaleza digital” y un “país emergente”, ha golpeado la cruel ironía de la realidad. Toda esta jactancia de alta tecnología, este costoso barniz de “alta tecnología”, destinado a blanquear y legitimar la esencia criminal del proyecto de ocupación, ha demostrado ser un castillo de naipes frente a un nuevo tipo de resistencia. En la era de la guerra digital asimétrica, el control total es tanto un espejismo como el “ejército más moral” que bombardea barrios residenciales.

Es simbólico que el colectivo haya tomado el nombre de Handala (*). Su rostro es un espejo despiadado, en el que el “Silicon Wadi” israelí vio su verdadero reflejo: vulnerable, paranoico, sentado sobre un polvorín hecho de su propia arrogancia.

Lo más importante de este incendio es que lo que más arde no son los servidores (aunque también arden), sino los mitos propagandísticos. El mito de la invulnerabilidad tecnológica, que fue la fachada más cara, ocultaba la esencia arcaica de la empresa colonial. El mito de la superioridad total, que sirvió de justificación para un sentimiento de absoluta impunidad. ¿Cuánto vale su “Cúpula de Hierro” cuando la guerra se ha desplazado al ámbito de la información, las redes y la ideología, donde se aplican reglas completamente diferentes? ¿Drones inteligentes contra ingeniería social? ¿Las bases ultrasecretas contra la paciencia y la furia?

El milagro tecnológico, que fue la base de la dominación militar y una herramienta para mantener el apartheid en tiempo real, resultó ser una ficción cuando la víctima dejó de seguir las reglas que se le imponían. Los “cazadores” israelíes, que durante décadas se sintieron dioses en su laboratorio al aire libre de alta tecnología, donde los palestinos eran sólo conejillos de indias, finalmente se transformaron en víctimas. La ironía del destino se complementa con el hecho de que su último refugio, el anonimato escondido detrás de las pantallas, los números y la inmunidad diplomática, se ha disuelto en el éter digital. Sus nombres, sus datos, su funcionamiento interno… todo eso ahora está expuesto al público bajo la mirada burlona y despiadada de Handala. Bienvenido a una realidad que no estaba en sus patentes.

Muhammad Hamid Al Din https://journal-neo.su/fr/2026/01/04/cyber-intifada-des-pirata informáticos-arrachent-le-masque-de-lisrael-invincible/

(*) Handala es la caricatura de un niño palestino de diez años creada por Naji Al Ali en 1969, que simboliza la lucha del pueblo palestino. El dibujante fue asesinado en 1987. En árabe el nombre de Handala remite a Citrullus colocynthis, una planta perenne originaria del Levante que da frutos amargos, vuelve a crecer al cortarse y tiene raíces profundas. Aparece en las pintadas, los tatuajes, la bisutería y el logotipo del movimiento BDS. La página web de los piratas informáticos palestinos es https://handala-hack.to

Fracasa la ‘revolución de colores’ de la CIA y el Mosad contra Irán

Ha fracasado el plan de la CIA y el Mosad de provocar una “revolución de colores” en Irán, que atrajo la atención mundial y resultó en un tsunami propagandístico que retrataba las protestas iraníes como un imparable movimiento espontáneo y masivo de base.

Las manifestaciones continúan en ciertas regiones del país, pero la policía iraní ha decidido acelerar y está respondiendo. Las estimaciones de víctimas varían ampliamente, desde unos pocos cientos hasta varios miles de muertos.

El gobierno iraní ha anunciado que los dirigentes de las violentas protestas serán ejecutados públicamente.

Si Trump promete ahora ayudar a los manifestantes, su promesa parece más retórica que práctica. Aún no ha decidido ni el “cómo“ ni el “cúando”. Las opciones van del ataque contra los objetivos militares, el apoyo informático contra el gobierno y el suministro de conexiones Starlink para ayudar a los manifestantes (1).

No obstante, el gobierno de Trump no cree que el gobierno iraní esté colapsando, aunque “hay grietas que no existían hace una semana”, asegura el Jerusalem Post.

Los asesores “han ofrecido a Trump opciones para una serie de medidas no letales, incluida la amplificación de las críticas antigubernamentales en línea y el despliegue de armas cibernéticas encubiertas contra sitios militares y civiles iraníes”, dice el Telegraph.

Los comandantes de área dijeron que debían “consolidar posiciones militares estadounidenses y preparar defensas» antes de llevar a cabo cualquier ataque militar contra los servicios de seguridad responsables del represión sangrienta de manifestaciones”.

Un artículo del Washington Post corrobora el informe del Telegraph según el cual el gobierno de Trump apenas comienza a evaluar las acciones a adoptar. Las opciones “podrían incluir el despliegue de armas cibernéticas contra sitios militares y civiles iraníes, la imposición de sanciones económicas adicionales al gobierno iraní y el lanzamiento de ataques militares”.

Mientras los portavoces mediáticos de la CIA continúan brindando a los medios occidentales información sobre grandes protestas en ciudades como Mashdad, la realidad sobre el terreno es diferente.

La CIA y el Mosad parecen haber olvidado que para lograr un cambio de régimen, deben controlar los servicios militares y de seguridad. Supongamos que hubiera un total de un millón de manifestantes dispersos por las ciudades iraníes. Esto todavía representa sólo un poco más del 1 por cien de la población total de Irán. Si bien muchos iraníes están decepcionados por la mala gestión de la economía iraní por parte del gobierno del presidente Pezeshkian, eso no significa que la mayoría de los iraníes estén dispuestos a culpar al régimen.

Para un ataque contra Irán, Estados Unidos debería tener al menos un grupo de ataque de portaaviones en la región, al menos dos escuadrones de cazabombarderos, y reforzar o evacuar sus bases militares en la región. Hasta el momento, no hay indicios de que dicha actividad esté en marcha.

Las tácticas terroristas de desestabilización

En Irán los manifestantes han recurrido a tácticas terroristas, a pesar de lo cual el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y los medios de intoxicación occidentales sólo han condenado la respuesta de la policía, e incluso diciendo que “en gran medida” las manifestaciones eran pacíficas.

No obstante, las imágenes muestran linchamientos públicos de policías desarmados, incendios de mezquitas, ataques devastadores contra edificios municipales, mercados y estaciones de bomberos, así como hombres armados que abren fuego en el centro de las ciudades.

Los medios occidentales se han centraron casi exclusivamente en la violencia del gobierno iraní. Para ello se han basado principalmente en el número de muertos recopilados por grupos de la diáspora iraní financiados por el Fondo Nacional para la Democracia (NED), un organismo del gobierno estadounidense dedicado a la desestabilización.

El NED se atribuyó el mérito de promover las protestas “Mujeres, Vida, Libertad” que llenaron las ciudades iraníes en 2023, con protestas que también incluyeron actos atroces de terror ignorados por los medios occidentales y las ONG caritativas.

El Mosad transmitió un mensaje desde su cuenta oficial en persa en X/Twitter, instando a los iraníes a intensificar sus actividades de cambio de régimen y prometiendo apoyo sobre el terreno. “Vengan juntos por las calles. Ha llegado el momento”, ordenó el Mosad a secuaces iraníes. “Estamos contigo. No sólo desde la distancia y a través de las palabras. Estamos contigo sobre el terreno”.

Derrocar al gobierno iráni por cualquier medio

Las protestas comenzaron en Irán a finales de diciembre, cuando los comerciantes salieron a la calle para protestar por la inflación galopante causada por las sanciones occidentales. El gobierno iraní respondió de manera conciliadora a las protestas del bazar, brindándo protección policial a los manifestantes.

Las protestas se disiparon rápidamente, cuando una masa amorfa de provocadores aprovechó la oportunidad para lanzar una insurrección violenta alentada por gobiernos que iban desde Israel hasta Estados Unidos, así como por el autoproclamado “príncipe heredero” Reza Pahlavi, que calificó a los funcionarios estatales y a los medios de comunicación como “objetivos legítimos” (2).

El 9 de enero, la ciudad de Mashhad fue escenario de algunos de los disturbios más violentos, cuando los provocadores prendieron fuego a estaciones de bomberos, quemaron vivos a bomberos, incendiaron autobuses, atacaron a empleados municipales y destrozaron estaciones de metro.

En Kermanshah los provocadores asesinaron a tiros Melina Asadi. Filmaron a los manifestantes años disparando a la policía con armas automáticas. En ciudades que van desde Hamedán a Lorestán los alborotadores se filmaron a sí mismos matando a golpes a policías que intentaban impedir sus ataques.

Las imágenes muestran a los provocadores atacando un autobús público e incendiándolo el 10 de enero en una ciudad del centro de Irán.

Mientras tanto, en Teherán una muchedumbre atacó la histórica mezquita Abazar, quemando su interior, mientras otros llevaban a cabo ataques incendiarios y quemaban copias del Corán dentro de la Gran Mezquita de Sarableh y el santuario de Muhammad ibn Musa al-Kadhim en Juzestán.

Los provocadores prendieron fuego a un edificio municipal en el corazón de la ciudad de Karaj, al tiempo que reducían a cenizas el mercado central de Rasht. En Borujen, los matones prendieron fuego a una biblioteca histórica llena de textos antiguos durante una noche de saqueos y destrucción.

Estos incidentes no provocaron reacción alguna por parte de los medios o gobiernos occidentales, incluso después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní obligara a los embajadores de Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia a ver directamente las imágenes de la violencia perpetrada por los manifestantes.

Según el gobierno iraní, más de cien policías han muerto durante los disturbios.

Dos ONG ‘por encima de cualquier sospecha’

Para evaluar el número de muertos en Irán, los medios de comunicación de Estados Unidos y Europa dependieron de dos ONG con sede en Washington financiadas por el NED: el Centro Abdorrahman Boroumand de Derechos Humanos y Activistas por los Derechos Humanos en Irán.

Un comunicado de prensa del NED de 2024 describe explícitamente al Centro Abdorrahman Boroumand como “un socio del Fondo Nacional para la Democracia (NED)” y una declaración de 2021 de activistas de derechos humanos en Irán dijo que el grupo “amplió su red y decidió comenzar a recibir asistencia financiera del Fondo Nacional para la Democracia (NED), una organización no gubernamental sin fines de lucro con sede en Estados Unidos” después de ser acusado por el gobierno iraní de vínculos con la CIA en 2010.

El NED fue creada bajo la supervisión del director de la CIA en tiempos de Reagan, William Casey, para favorecer el intervencionismo en el extranjero. Uno de sus fundadores, Allen Weinstein, pronunció la famosa frase: “Mucho de lo que hacemos [NED] hoy lo hizo en secreto la CIA hace 25 años”.

El Centro Abdorrahman Boroumand ha destacado por su cobertura periódística de las protestas. Las cifras publicadas por los Activistas por los Derechos Humanos circuló aún más ampliamente: su reciente estimación de 544 muertes fue citada por docenas de los principales medios de comunicación estadounidenses e israelíes.

La empresa de inteligencia de la CIA “en la sombra”, Stratfor, también citó a la ONG en un artículo titulado: “Las protestas en Irán ofrecen una ventana para la intervención estadounidense y/o israelí”.

Si bien sigue siendo difícil establecer el número exacto de víctimas, un grupo diverso de personas influyentes en línea ha llenado el vacío de información con afirmaciones exageradas y de origen dudoso.

Entre ellos está Laura Loomer, notorio supremacista judío cercano a Trump, que se alegró declarando: “¡El número de manifestantes iraníes asesinados por las fuerzas del régimen islámico supera los 6.000!”, citando una supuesta “fuente de la comunidad de inteligencia”.

La plataforma de apuestas digitales Polimercado también infló el número de víctimas, diciendo sin fuente que “más de 10.000” personas habían sido asesinadas por “fuerzas iraníes que utilizaban rifles automáticos contra los manifestantes”, y afirmando falsamente que Irán había “perdido casi por completo el control” de “tres de sus cinco ciudades más grandes“”.

En los últimos meses, Polymarket se ha hecho famoso por permitir que personas con información privilegiada exploten conocimientos avanzados sobre acontecimientos políticos como el reciente asalto militar estadounidense a Caracas y el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro para embolsarse cientos de miles de dólares.

Este “mercado de predicciones más grande del mundo” se fundó con una importante inversión del señor de la guerra de la inteligencia artificial Peter Thiel, que cuenta con el hijo de Donald Trump como asesor.

La desestabilización es un buen pretexto para la guerra

En un análisis del 7 de enero, Stratfor describió el caos en las calles iraníes como una oportunidad para la guerra: “Aunque es poco probable que resulte en el colapso del régimen, los disturbios actuales podrían abrir la puerta a actividades encubiertas o abiertas por parte de Israel o Estados Unidos destinadas a desestabilizar aún más al gobierno iraní, ya sea indirectamente alentando protestas o directamente a través de acciones militares contra los dirigente iraníes”.

Sin embargo, el contratista de la CIA reconoció que “nuevos ataques militares contra Irán probablemente pondrían fin al actual movimiento de protesta al provocar en cambio una manifestación más amplia de nacionalismo y unidad iraníes, un patrón observado después de los ataques estadounidenses e israelíes en 2025.

Como era de esperar, la última ola de protestas ha recibido el apoyo entusiasta de muchos dirigentes occidentales. “Si Irán dispara y mata violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá en su ayuda”, anunció Trump. “Estamos listos para actuar”, añadió.

Unos días más tarde, Trump volvió a amenazar a Irán: “Será mejor que no empieces a disparar [a los manifestantes] porque nosotros también empezaremos a disparar. Luego, el 12 de enero, decretó que cualquier país sorprendido comerciando con Irán recibiría un arancel del 25 por cien sobre los bienes comercializados con Estados Unidos.

Ahora Trump está estudiando un ataque, explorando opciones que van desde la guerra cibernética hasta los ataques aéreos. Sin embargo, el ritmo de las protestas antigubernamentales parece haberse desacelerado y la calma relativa regresa a las principales ciudades.

A medida que el polvo se calma, millones de ciudadanos iraníes acuden en masa a las calles de ciudades desde Teherán hasta Mashhad para expresar indignación por los disturbios, denunciar a los extranjeros que han contribuído a la ola de cambios de régimen y proclamar su apoyo al gobierno.

Pero en los medios de comunicación occidentales, dar voz a estas masas de manifestantes iraníes está prohibido.

(1) https://sonar21.com/the-cia-mossad-operation-to-spark-a-color-revolution-in-iran-has-failed/
(2) https://thegrayzone.substack.com/p/western-media-whitewashes-deadly

El Mosad recurre a la ingeniería social para impulsar las protestas iraníes

El antiguo director de la CIA de Trump, Mike Pompeo, y los principales periódicos israelíes afirman que el Mosad está omnipresente en las protestas iraníes. Aproximadamente cada dos años, la CIA y el Mosad fomentan levantamientos en Irán con el objetivo de derrocar al régimen.

Hasta ahora estos intentos han fracasaado sistemáticamente.

Actualmente miles de jóvenes incendian coches, mezquitas, tiendas y comisarías de policía por la noche en varias ciudades iraníes. Los pistoleros disparan y matan a los policías, como en Ucrania. Las estas células se coordinan a través de internet.

El gobierno iraní suele tardar entre una y dos semanas en identificar las conexiones, rastrear las redes hasta sus fuentes y desmantelar sus organizaciones. Este proceso podría tardar un poco más en esta ocasión, ya que algunas células terroristas han sido equipadas con terminales Starlink.

El columnista oficioso de la CIA en el Washington Post, David Ignatius, escribe: “Para Washington, la cuestión más urgente es si introducir de contrabando terminales Starlink en el país para restablecer el acceso a internet tras el apagón impuesto por Teherán el viernes. El gobierno de Biden estudió esta estrategia durante las protestas de Mujeres, Vida y Libertad de 2022 y 2023, pero la abandonó por temor a que comprometiera las rutas de contrabando esenciales para la CIA y los servicios de inteligencia israelíes. Quizás esta vez, las ventajas superen las desventajas” (1).

Ignatius confirma que esas terminales ya están instaladas.

Mientras tanto, Rusia ha desarrollado equipos capaces de detectar terminales Starlink activas desde el aire. Irán ya ha recibido copias y pronto producirá suficientes para cubrir sus ciudades.

Ignatius también afirma que los disturbios son diferentes esta vez porque su objetivo es instaurar un régimen títere patrocinado por Estados Unidos e Israel: “La revuelta de este año está impulsada más por la ira por los fracasos económicos de Irán que por la represión islámica impuesta por los mullahas. La tasa de inflación anual del país alcanzó el 42 por cien en diciembre, y su moneda perdió más de la mitad de su valor el año pasado. Otra diferencia notable: muchos manifestantes apoyan a Reza Pahlavi, hijo del sha derrocado en la revolución de 1979. Esto le da a la rebelión un tono más conservador, con tintes de nacionalismo persa, y quizás incluso una visión nostálgica”.

Reza Pahlavi es un personaje absolutamente irrelevante en Irán. Su campaña actual para obtener un apoyo más activo, incluso violento, para un cambio de régimen por parte del gobierno de Trump está financiada por Israel, a donde viajó a principios de 2023.

Los periódicos israelíes Haaretz y TheMarker fueron los primeros en informar sobre la vasta campaña que Israel estaba llevado a cabo en las redes sociales de Irán, financiada por una entidad privada que recibía subvenciones públicas (2).

La campaña promueve la imagen pública de Pahlavi y amplifica los llamamientoos a la restauración de la monarquía. Se basa en perfiles falsos en línea que se hacen pasar por ciudadanos iraníes. Utiliza las herramientas clásicas de la ingeniería social que ya se utilizaron en la Primavera Árabe y en el Golpe de Estado en Ucrania.

Para la operación se reclutaron hablantes nativos de persa y, además de cuentas falsas en las redes, recurrió a herramientas de inteligencia artificial para intoxicar, elaborar mensajes y generar contenidos.

La inteligencia artificial también se está utilizando para crear imágenes y vídeos de disturbios en lugares de Irán donde no se han producido.

(1) https://www.washingtonpost.com/opinions/2026/01/09/iran-regime-ayatollah-tehran-unrest/
(2) https://www.haaretz.com/israel-news/security-aviation/2025-10-03/ty-article-magazine/.premium/the-israeli-influence-operation-in-iran-pushing-to-reinstate-the-shah-monarchy/00000199-9f12-df33-a5dd-9f770d7a0000

Trump amenaza con intervenir en Irán para apoyar a los provocadores

El viernes Trump afirmó que Estados Unidos estaba preparado para intervenir si los manifestantes eran asesinados en Irán. “Si Irán dispara a manifestantes pacíficos y los mata violentamente, como ya lo ha hecho, Estados Unidos acudirá en su ayuda”, declaró el Presidente de Estados Unidos. “Estamos listos, armados y preparados para intervenir”, añadió.

Aprovechando el movimiento de protesta iniciado en Teherán, donde los comerciantes cerraron sus negocios para protestar por el hundimiento de la moneda y la consiguiente hiperinflación, los alborotadores atacaron edificios públicos, incluida una comisaría. Los enfrentamientos dejaron seis muertos el jueves en el oeste de Irán.

Las declaraciones de Trump han provocado una advertencia de Teherán contra los intereses estadounidenses en la región. Un asesor del dirigente iraní Ali Jamenei, Ali Shamkhani, reaccionó afirmando que cualquier intervención estadounidense en Irán se enfrentaría a represalias. “La seguridad de Irán es una línea roja y no un asunto para un tuit aventurero”, advirtió. “El pueblo iraní conoce perfectamente la experiencia del ‘rescate’ estadounidense en Irak y Afganistán, hasta Gaza”, añadió.

Una advertencia similar provino de Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional: “Trump debe saber que cualquier injerencia estadounidense en este asunto interno equivaldría a desestabilizar a toda la región y perjudicar los intereses estadounidenses”, declaró. “El pueblo estadounidense debe comprender que Trump instigó esta aventura y que debe tener cuidado con sus soldados”, añadió.

“Sabemos distinguir claramente entre las demandas de los comerciantes que protestan y las de los elementos destructivos”, enfatizó.

Sadeq Larijani, presidente del Consejo de Discernimiento de la Conveniencia del régimen iraní, también respondió a las amenazas de Trump. “Pretender que se preocupan por el pueblo iraní es pura hipocresía por parte de Estados Unidos, especialmente después del martirio de más de mil jóvenes durante la agresión israelí apoyada por Estados Unidos”.

Según Sadeq Larijani, “Amenazar a Irán es una locura. Si cometen un error, se enfrentarán a una respuesta más severa”.

“Nuestraa fuerza supera la de la Guerra de los Doce Días”. Por su parte, el ministro de Defensa iraní, general de brigada Aziz Nasirzadeh, declaró que “las capacidades de misiles balísticos de Irán son innegociables e indestructibles”.

“Nuestras capacidades actuales superan con creces las de la Guerra de los Doce Días, y si una amenaza se dirige contra la República Islámica de Irán, la respuesta de las fuerzas armadas será integral y decisiva, sin vacilación alguna”, advirtió.

“Nadie en Irán cree en incluir el tema de los misiles en las negociaciones”, continuó. “Las capacidades de los misiles balísticos no pueden erradicarse mediante bombardeos, negociaciones ni el asesinato de científicos y comandantes, porque este conocimiento está profundamente arraigado en la conciencia colectiva iraní y se enseña en las universidades y a los jóvenes”.

Israel medita un ataque contra Irán

Durante la reunión del lunes con Netanyahu, Trump dio luz verde a Israel para atacar a Irán. El miércoles 31 de diciembre, el Mosad israelí instó a los provocadores iraníes a intensificar las movilizaciones, afirmando que estaba presente con ellos “sobre el terreno”. El diario Israel Hayom reveló que Tel Aviv está “considerando llevar a cabo un ataque contra Irán en medio de las protestas”.

En respuesta a las amenazas de Trump, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní declaró: “Los iraníes no aceptarán ninguna forma de injerencia extranjera y resolverán sus problemas mediante el diálogo y la consulta mutua”.

“Un simple análisis del largo historial de supuestas políticas estadounidenses destinadas a ‘salvar al pueblo iraní’ basta para comprender la verdadera naturaleza de su supuesta simpatía”, afirmó, recordando que “esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en la orquestación del golpe de Estado de 1953 contra el gobierno electo de Mossadegh, mediante la financiación y el suministro de armas a los provocadores”.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní también recordó: “Esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en el derribo de un avión civil iraní en 1988, que cobró la vida de mujeres y niños sobre el Golfo Pérsico. Esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en el apoyo inquebrantable a Saddam Hussein durante la guerra de ocho años contra Irán. Esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en la connivencia con Israel en el asesinato de iraníes y el ataque a la infraestructura iraní en junio de 2005”.

“No olvidaremos las sanciones descritas como las más severas de la historia, ni la amenaza de atacar hoy a Irán con el pretexto de la ‘preocupación’ por los iraníes, en flagrante violación del derecho internacional y de sus principios”, concluyó.

La diferencia entre manifestantes y provocadores

El fiscal del distrito central de la provincia de Lorestán, en el oeste de Irán, Ali Hassanvand, advirtió el viernes que “cualquier participación en reuniones ilegales y cualquier acción destinada a alterar el orden público” constituyen delitos que serán sancionados “con la máxima firmeza por la justicia”. Subrayó la necesidad de distinguir entre manifestantes que defienden sus medios de vida y provocadores. “Nadie puede cometer actos ilegales ni amenazar la seguridad de las personas con el pretexto de problemas económicos o sociales”, afirmó.

Treinta personas acusadas de “alterar el orden público” fueron detenidas en Teherán. El jueves por la noche, la agencia de noticias Tasnim informó que no se habían registrado incidentes en la capital en los últimos días.

En el distrito de Sadaf, en Hamadán, los provocadores quemaron el Corán y libros de oraciones. Según medios iraníes, la mezquita Hawz Agha, en el distrito de Bein Nahrain, en Hamadán, también fue atacada por una veintena de alborotadores. El viernes las provincias de Fars y Hamadán fueron escenario de multitudinarias marchas, exigiendo a la policía iraní medidas contra cualquiera que amenace la seguridad pública, tras las manifestaciones que tuvieron lugar en estas ciudades en los días anteriores.

Los disturbios se producen mientras Irán conmemora seis años del asesinato del jefe de la Fuerza Quds, el general Qassem Soleimani, quien murió el 3 de enero de 2020 en un ataque con drones estadounidenses en Irak. Decenas de miles de iraníes han acudido en masa a las mezquitas en los últimos días, especialmente a su ciudad natal, Kermán, en el sureste del país. El jueves por la noche, cientos de personas se congregaron alrededor de su tumba, coreando consignas, como “¡Muerte a Estados Unidos!”.

El colectivo iraní Handala difundió en redes sociales una lista de 600 provocadores que trabajan para el Mosad israelí. Los provocadores están vinculados a Mehrdad Rahimi, considerado el principal agente del Mossad en Irán e involucrado en actividades destinadas a sembrar la violencia y la inestabilidad.

En sus inicios, Handala era un colectivo emergente de piratas informáticos. Luego se transformó en protagonista una campaña de filtrado de información dirigida a figuras israelíes de alto rango.

Al transmitir imágenes de vídeo del lanzamiento de cócteles molotov contra viviendas de ciudadanos, la televisión pública declaró que los perpetradores eran “mercenarios de habla persa afiliados al Mossad”.

‘Estamos en guerra’

El CGRI también afirmó haber “detenido a un espía de nacionalidad extranjera que trabajaba para la inteligencia israelí”. Los medios iraníes informaron que “entró secretamente en ell país, recopiló información y evaluó la situación relacionada con los actos terroristas perpetrados por agentes”.

Ayer el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán declaró: “Estamos en guerra; no hay paz ni alto el fuego. Se ha identificado a los instigadores de los disturbios, algunos han sido detenidos y, en algunos casos, se han descubierto armas como pistolas G3 y Colt, lo que sugiere premeditación”.

El gobierno iraní anunció que nueve miembros de la policía han muerto durante los disturbios. Siete de ellos murieron en la ciudad de Mashhad, al noreste del país. Los otros dos fueron asesinados a puñaladas en la ciudad santa de Qom, en el centro de Irán. Sus funerales se celebraron ayer, asistiendo una gran multitud.

En la ciudad de Lordegan, al este de Irán, dos policías murieron y otros 30 resultaron heridos. Cuarenta y dos autobuses y ambulancias fueron incendiados, así como 24 edificios residenciales y 10 instituciones públicas, según la agencia de noticias Fars.

Los medios de comunicación iraníes difundieron imágenes de actos terroristas perpetrados en varias ciudades iraníes, donde los provocadores atacaron tanto edificios públicos como propiedades privadas, comercios y otros establecimientos.

En la ciudad de Rasht, al norte de Irán, los alborotadores incendiaron una clínica médica, matando a una enfermera.

Las fuerzas Basij en Teherán

La agencia de noticias Fars informó que Teherán experimentó una relativa calma y una marcada disminución de los disturbios durante la noche del viernes al sábado, tras el despliegue de las fuerzas Basij, afiliadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, junto con la policía.

El sábado se produjeron nuevas manifestaciones en apoyo al gobierno en varias ciudades. Una de ellas tuvo lugar en la ciudad norteña de Qazvin. En entrevistas, los manifestantes expresaron su rechazo a los actos de vandalismo y terror perpetrados por los alborotadores, a la vez que manifestaron su apoyo a las protestas contra la inflación y el alto coste de la vida causado por el desplome de la moneda.

Ayer la televisión pública transmitió imágenes de los funerales —a los que asistieron grandes multitudes, sobre todo en la ciudad sureña de Shiraz— de los miembros de la policía fallecidos durante las protestas.

Según la emisora ​​pública Irib, se produjeron grandes manifestaciones en las ciudades de Zanjan y Rasht.

Los profesores universitarios de todo Irán se han unido al movimiento en oposición a los disturbios. En una declaración firmada por 12.400 profesores universitarios pertenecientes a la milicia Basij, condenaron “los brutales crímenes cometidos por grupos terroristas y los ataques a símbolos religiosos y nacionales”, a la vez que extendieron sus saludos y deseos de paz al “gran pueblo iraní”.

La declaración dice: “Cuando el presidente estadounidense, símbolo de la arrogancia mundial, hizo declaraciones intervencionistas a favor de los alborotadores y los grupos terroristas, quedó claro que el Gran Satán busca venganza contra el pueblo iraní”.

La declaración advierte que Trump “ha sustituido la opción de la agresión militar externa por una estrategia de caos y sabotaje interno, y ha trabajado para organizar y armar a grupos terroristas y sus mercenarios para aprovechar cualquier oportunidad”. El hijo del Sha quiere regresar a Irán

“Estados Unidos apoya al valiente pueblo iraní”, ha escrito el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en las redes sociales.

La complicidad de Emiratos Árabes Unidos con Israel

Nuevas revelaciones arrojan una más luz sobre la naturaleza de la cooperación en materia de seguridad entre Emiratos Árabes Unidos e Israel, implicando a Abu Dabi en operaciones de espionaje dirigidas contra la Franja de Gaza y Qatar. Según documentos confidenciales atribuidos a los servicios de inteligencia emiratíes, la colaboración va mucho más allá de un simple intercambio de información y refleja una alineación estratégica deliberada con las prioridades de seguridad israelíes.

Según estos documentos, difundidos por varios medios de comunicación árabes, los servicios de inteligencia emiratíes trabajaron en estrecha coordinación con el Mosad, incluyendo la realización de misiones de vigilancia y recopilación de inteligencia en Gaza y Qatar.

Las operaciones se llevaron a cabo siguiendo instrucciones directas del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, con plazos estrictos y recursos técnicos proporcionados por Israel.

Los documentos describen órdenes emitidas en un lenguaje considerado condescendiente, incluso humillante, por algunos de los propios dirigentes emiratíes. Esta actitud, descrita como carente de cualquier consideración por una colaboración entre iguales, revela un claro desequilibrio en la relación entre ambas partes. Israel, en particular, exigió una drástica intensificación de las actividades de inteligencia emiratí en Qatar, quintuplicando el número de equipos desplegados, considerando a Doha un actor sensible debido a su apoyo político a Hamás.

Las revelaciones confirman la sumisión de Emiratos Árabes Unidos y su lealtad hacia Israel. El hecho de que un Estado árabe se preste a ejecutar órdenes dictadas desde Israel, en un contexto regional marcado por altas tensiones, intensifica las críticas a la política exterior de Abu Dabi.

Las relaciones entre Emiratos Árabes Unidos e Israel no comenzaron con la normalización oficial de 2020. Durante años, contactos discretos y acuerdos de seguridad no declarados allanaron el camino para una colaboración ahora reconocida. La firma de los acuerdos de normalización marcó un punto de inflexión, abriendo la puerta a una cooperación más amplia en los ámbitos de seguridad, militar y tecnológico.

Las recientes filtraciones revelan el lado oscuro de la alianza y la participación directa en operaciones de espionaje contra Gaza, un territorio ya sometido a un severo bloqueo, y contra Qatar, un Estado árabe soberano. También confirman la intensificación de las relaciones de seguridad entre Tel Aviv y ciertas capitales árabes, en detrimento de la confianza regional.

Estados Unidos se encamina hacia una escalada contra Irán

El secuestro de Maduro ha puesto en un segundo plano la campaña de desestabilización de Irán y los nuevos planes de ataque del ejército israelí. Estados Unidos se encamina hacia una nueva escalada. No solo las cifras israelíes lo han insinuado, sino que las principales cuentas de OSINT que rastrean los movimientos militares estadounidenses han observado un aumento de aviones de transporte C-17 que vuelan a través del Atlántico hacia Europa y luego a Oriente Medio.

Aproximadamente una docena de C-17 aterrizaron en la Base Aérea de Fairford. La mayoría ya han volado a Ramstein, Alemania, tras dejar suministros en Fairford.

El más notable, sin embargo, fue el transporte de los “Night Stalkers” del 160 SOAR a Europa, la misma unidad aérea de fuerzas especiales que acaba de realizar el ataque contra Maduro en Venezuela la noche anterior.

Podría ser una maniobra estadounidense destinada a presionar a Irán mediante el despliegue de recursos en la región. Sin embargo, es muy probable que las protestas actuales, orquestadas como parte de una operación de guerra sicológica, tengan como objetivo desestabilizar al gobierno iraní hasta un punto crítico donde Estados Unidos e Israel podrían intervenir y rematar el golpe.

Las protestas, que comenzaron en diciembre, se tornan cada vez más violentas (1). Las imágenes muestran a manifestantes armados con Kalashnikov en medio de una violencia generalizada, explosiones, incendios y otras atrocidades.

‘Irán no se puede comparar con Venezuela’

El caso de Irán no puede compararse con el de Venezuela, asegura el South China Morning Post (2). A pesar de la desestabilización interna y las provocaciones de Estados Unidos e Israel, la correlación de fuerzas en Oriente Medio difiere significativamente del de América Latina.

El periódico recuerda específicamente la importancia estratégica de Irán y las posibles implicaciones para varios actores internacionales, elementos ausentes en el caso venezolano.

El periódico señala que cualquier acción contra los dirigentes iraníes tendría repercusiones que superarían con creces los acuerdos bilaterales, lo que limita la probabilidad de que se repita el escenario observado en Caracas.

Irán enfrenta persistentes dificultades económicas y movimientos de desestabilización, una situación que Estados Unidos e Israel han creado, organizado y estimulado. El South China Morning Post cree que esta presión no es suficiente para que Teherán siga una trayectoria comparable a la de Venezuela. Las diferencias en el contexto político, militar y diplomático explican que Irán «no sea una nueva Venezuela».

(1) https://www.scmp.com/news/china/diplomacy/article/3338933/why-iran-may-not-be-next-venezuela-despite-twin-threat-protests-and-trump
(2) https://www.thetimes.com/world/middle-east/article/iran-ayatollah-khamenei-escape-moscow-protests-revealed-h5f95ctb5

El contubernio entre Israel y Emiratos Árabes Unidos no augura nada bueno

Hace pocos días hablamos de la “guerra de todos contra todos” en el Golfo Pérsico y ahora hay que insistir porque el enfrentamiento está alcanzando cotas impensables, y no sólo por la Guerra de Yemen.

Emiratos Árabes Unidos mantiene un contubernio con Israel que tiene todas las trazas de un matrimonio de conveniencia. Abu Dhabi quiere remodelar el Golfo Pérsico e incluso el Cuerno de África. Son los funambulistas de la Guerra de Libia, apoyan a las fuerzas paramilitares en Sudán, a las fuerzas secesionistas del sur en Yemen, quieren construir una base militar en Somalilandia, mantienen una base militar en la isla de Socotra

Arabia Saudí tiene sus propios planes, y no sólo en Yemen, donde ha conquistado grandes extensiones de territorio para las fuerzas secesionistas. Los saudíes también se han pasado de rosca y es normal que acaben chocando con los emiratíes, que han retirado a sus tropas en Yemen y se han marchado con el rabo entre las piernas.

Las relaciones entre los dos sátrapas ya se habían deteriorado en los últimos años debido a la rivalidad de sus proyectos económicos y políticos. El 7 de octubre de 2023 pareció relajar la tensión.

Pero el contubernio entre Israel y los Emiratos sobrevivió, aunque Abu Dhabi hizo el paripé, reforzando sus críticas contra la colonización israelí de Cisjordania.

Israel quiere ser el principal socio de Emiratos Árabes Unidos. Si dejamos de lado la situación en Cisjordania y, en menor medida, la cuestión siria, el contubernio entre Tel Aviv y Abu Dhabi se basa en una visión estratégica común, pero también en intereses económicos.

Los saudíes querían afirmarse como la principal potencia del Golfo Pérsico y del mundo árabe y ahora ve sus intereses amenazados por el contubernio porque Estados Unidos ni está ni se le espera. Simplmente ha arrojado la toalla, lo mismo que en Europa.

Como se comprobó durante el embargo lanzado contra Qatar en 2017, la competencia entre los sátrapas de Golfo va en aumento, lo que aumenta la inestabilidad en la región más inestable que cabe imaginar.

A pesar de su poder financiero, político y simbólico, Arabia saudí sigue dependiendo demasiado de Estados Unidos. Ciertamente, Abu Dhabi ha dado marcha atrás en Yemen, pero no puede haber nada más frágil.

Las apuestas van en una línea muy peligrosa: si Emiratos Árabes Unidos se arroja en los brazos de Israel, Riad va a hacer lo propio en los de Teherán, lo cual son palabras mayores.

Las relaciones entre Rusia e Israel son un tobogán

Hace décadas que las relaciones entre Rusia e Israel son un tobogán. Desde la “nakba” en Palestina de 1948 hasta los ataques israelíes en Siria, pasando por la agresión de junio contra Iran, Moscú ha expresado regularmente su oposición a las posturas defendidas por Tel Aviv en los foros internacionales.

Los desacuerdos, confinados durante mucho tiempo a escenarios bien definidos de Oriente Medio, se extienden ahora al Cuerno de África. El reconocimiento por parte de Israel de la independencia de Somalilandia ha reavivado las tensiones, lo que ha llevado a una postura firme de Rusia ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Si bien Rusia mantiene mecanismos de coordinación militar con Israel para evitar incidentes en Siria, también ha condenado la ocupación de los altos del Golán y los ataques israelíes. Las críticas se expresan en nombre del respeto a la soberanía de Damasco, entonces encabezada por Bashar Al Assad, un aliado clave de Moscú. A esas diferencias se suma el apoyo de Rusia a Irán, socio estratégico en Oriente Medio, cuyo papel regional es percibido por Israel como una amenaza directa.

Con el reconocimiento diplomático de Somalilandia, los sionistas pretenden tener una base en el Cuerno de África para atacar a los huthíes en Yemen y, de paso, debilitar las posiciones de Irán en la entrada del Mar Rojo.

En este contexto complejo, el reconocimiento de un nuevo país por parte de Israel se presentó ante el Consejo de Seguridad. Para Moscú, la decisión constituye una nueva violación de los principios que ha defendido durante mucho tiempo, a la vez que sienta un precedente considerado peligroso para la estabilidad regional.

En su intervención ante el Consejo de Seguridad, la representante rusa, Dina Gilmutdinova, expresó su profunda preocupación por la decisión israelí. Sin detenerse en consideraciones bilaterales, la diplomacia rusa enfatizó las implicaciones directas de este reconocimiento para Somalia, de la cual Somalilandia ha sido una región oficialmente reconocida desde su declaración unilateral de autonomía en 1991.

Según Moscú, reconocer la independencia de Somalilandia socava la unidad y la integridad territorial del Estado somalí. Rusia reiteró que esta postura es compartida por gran parte de la comunidad internacional, incluyendo la Unión Africana y varios países de la región, que siguen apoyando a Mogadiscio en sus esfuerzos de estabilización y reconstrucción institucional.

Más allá de los aspectos legales, Rusia llamó la atención sobre las consecuencias inmediatas para la seguridad. Advirtió sobre una posible escalada de tensiones en el Cuerno de África, una región ya debilitada por crisis políticas y persistentes conflictos armados. Según Moscú, reconocer a Somalilandia podría complicar aún más el equilibrio interno de Somalia y socavar las iniciativas para fortalecer al gobierno central.

La lucha contra el terrorismo también se planteó como un tema central. Rusia cree que decisiones unilaterales de esta naturaleza corren el riesgo de desviar la atención y los recursos del gobierno somalí y sus socios internacionales, en un momento en que la amenaza que representa Al Shabaab sigue siendo alta. Para Moscú, cualquier acontecimiento político que pueda fragmentar aún más el país podría proporcionar un terreno fértil para este grupo armado, que ya está establecido en varias regiones.

Ante esta situación, Rusia abogó por un enfoque basado en el diálogo entre los propios somalíes, sin injerencias externas. Reafirmó su apoyo a las autoridades de Mogadiscio en su búsqueda de estabilidad y soberanía, al tiempo que instó a los actores internacionales a evitar cualquier iniciativa motivada por intereses geopolíticos inmediatos.

La reacción rusa al reconocimiento de Somalilandia por parte de Israel no es un incidente aislado. Forma parte de una serie de posturas en las que Moscú se posiciona como defensor de un orden internacional basado en el respeto a las fronteras reconocidas y el papel central de las Naciones Unidas en la resolución de disputas. Al oponerse públicamente a Israel en esta cuestión africana, Rusia amplía el alcance de sus desacuerdos con Tel Aviv, que hasta ahora se han centrado principalmente en Oriente Medio.

Para Israel, este reconocimiento se basa en sus propias consideraciones estratégicas, aunque estas no se hayan detallado oficialmente en el Consejo de Seguridad. Para Rusia, sin embargo, la cuestión trasciende el caso de Somalilandia. Afecta a la credibilidad de los mecanismos multilaterales y al riesgo de una proliferación de iniciativas que podrían debilitar a los Estados más vulnerables.

Los yihadistas sirios ya no son tan complacientes hacia Israel

El 11 de diciembre se conmemoró el aniversario de la “revolución siria”, que derrocó al gobierno de Bashar Al Assad. El gobierno de Trump recibió los honores, mientras que Turquía, Gran Bretaña y Francia tomaron el control.

HTS, el grupo armado que invadió Siria en diciembre pasado, es en realidad un proyecto de turcos y británicos. El actual presidente sirio, Ahmad Al Sharaa, fue reclutado y entrenado por los servicios de inteligencia británicos en 2011, cuando comenzó la ofensiva contra Siria. El principal mecenas político de Al Sharaa fue, y sigue siendo, el antiguo primer ministro británico Tony Blair, a través de su jefe de gabinete, Jonathan Powell.

A pesar de su papel en la invasión de Irak en 2003 y la sangrienta guerra de 2011 en Siria, Powell reapareció mágicamente en la política exterior británica en noviembre del año pasado como Asesor de Seguridad Nacional de Keir Starmer, justo a tiempo para coordinar el derrocamiento del gobierno sirio con la ayuda de los turcos y los “yihadistas moderados”.

Powell fue uno de los que elaboraron el fraude de las armas de destrucción masiva en poder de Saddam Hussein, que en 2003 allanó el camino para la invasión estadounidense de Irak. Ahora, sin embargo, parece que la inteligencia británica y varias ONG dirigen el gobierno sirio. Todos los hoteles de cuatro estrellas de Damasco están repletos de oficiales y espías británicos.

Los lacayos estadounidenses en la región (los kurdos y lo que queda del Ejército Libre Sirio) se han quedado privados de sus derechos, y las relaciones entre Estados Unidos y Turquía (el socio menor de Gran Bretaña en el acuerdo general) se han deteriorado hasta el punto de rozar la hostilidad. Por ello, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró recientemente que Siria podría sumirse pronto en una sangrienta guerra civil.

Desde entonces las cosas han cambiado. El 15 de octubre de este año, el nuevo presidente sirio viajó a Moscú y se reunió con Putin. Tres semanas después, Al Sharaa se encontraba reunido con Trump en la Casa Blanca.

Hasta el año pasado, se ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares por su captura, por ser uno de los terroristas más buscados.

Estados Unidos vuelve a asumir las riendas de Siria

Tony Blair, que debía dirigir las negociaciones “de paz” en Gaza, fue repentinamente apartado, y Trump arrebató a los británicos la gestión de la situación en Siria. En el Foro de Doha de la semana pasada, el periodista independiente C.J. Wellerman conversó con, Tom Barrack, el embajador estadounidense en Siria, quien le informó que las tensiones entre Estados Unidos e Israel habían alcanzado un punto álgido sin precedentes en relación con Siria, y añadió que Trump le había pedido a Netanyahu que diera marcha atrás.

Israel quería fomentar una nueva guerra en Siria para dividir el país, debilitarlo y socavar al nuevo gobierno, mientras que Estados Unidos cree que mantener la paz y la estabilidad interna tendrá repercusiones positivas en toda la región.

Esta postura ha enfurecido a Israel, razón por la cual ahora el gobierno de Tel Aviv ataca públicamente al embajador estadounidense, acusándolo de favorecer los intereses de Turquía a expensas de la seguridad de Israel. Netanyahu considera que Barrack es hostil hacia Israel y está demasiado influenciado por los intereses turcos en Siria, comportándose como un embajador al servicio de los intereses de Ankara.

Tom Barrack reconoció que, para los israelíes, un estado árabe sunita unificado en su frontera es su mayor temor, ya que representaría una amenaza existencial para la ocupación israelí de los Altos del Golán sirios y la Cisjordania palestina. Ven a Siria no solo como un posible punto de partida para futuros ataques contra ellos, sino también como una fuerza que podría impulsar movimientos revolucionarios en toda la región, en particular en los vecinos Jordania y Egipto.

Las declaraciones de Barrack fueron corroboradas por un alto oficial de inteligencia israelí en la televisión: “Lo que está sucediendo aquí es un evento —estamos hablando de un evento estratégico que se está desarrollando en la región—, un evento megaestratégico. Es esencialmente un colapso tectónico del Acuerdo Sykes-Picot, que ha sido el orden establecido en Oriente Medio desde 1916. Y hay un colapso importante de los cimientos del antiguo orden. Necesitamos asegurar que haya una zona de seguridad entre nosotros y los sunitas. Una zona de seguridad garantizada por las Fuerzas de Defensa de Israel, por cierto, lo cual podría ser un poco menos realista”.

Más de mil ataques aéreos contra Siria en los últimos 12 meses

HTS y sus predecesores es que nunca mostraron hostilidad hacia Israel, y no hace mucho, Al Sharaa habló abiertamente sobre la paz y la normalización de las relaciones con Israel. En julio el propio Netanyahu le pidió a Trump que levantara las sanciones contra Siria. Trump accedió, pero ahora Netanyahu se arrepiente de esa solicitud. Al Sharaa y su gobierno se han quitado la máscara de amistad hacia Israel.

El 8 de diciembre el nuevo ejército sirio realizó un desfile durante el cual las tropas corearon consignas propalestinas, expresando solidaridad con Gaza y prometiendo su liberación. Las reacciones en Israel fueron rápidas y duras: “Un ministro israelí afirma que la guerra es inevitable después de que las tropas sirias se pronunciaran en favor de Gaza”. La afirmación de que “la guerra es inevitable” revela más sobre el miedo de Israel a Damasco que cualquier cambio real de política, dado que Israel ya ha llevado a cabo más de mil ataques aéreos contra Siria en los últimos 12 meses.

En Washington ya no toleran estos ataques y recientemente Trump lanzó una reprimenda, acusando a Israel de desestabilizar Siria. Un alto funcionario de la Casa Blanca declaró: “Estamos tratando de decirle a Bibi que tiene que detener esto porque si continúa, se autodestruirá”. Los medios israelíes informaron esta semana que el enviado estadounidense Barack “había marcado límites a Netanyahu en Siria”. Trump ha declarado que no permitirá que Israel obstaculice el desarrollo de Siria para convertirse en un estado próspero. Sin embargo, Israel no cede y desafía a Estados Unidos. La muerte de dos militares podría ser una advertencia.

Los crecientes problemas de Tel Aviv también incluyen a Hamas, que ahora parece tener una estrecha relación con el nuevo régimen sirio. Israel cree que Hamas aún tiene unos 40.000 combatientes en Gaza, la misma cantidad que antes de los ataques del 7 de octubre de 2023. El New York Times citó a Shalom Ben Hanan, un alto dirigente del Shin Bet, quien ha declarado que “Hamás ha sido duramente golpeado, pero no ha sido derrotado. Sigue en pie”.

Las centrales de inteligencia estadounidenses estiman que la influencia de Hamas ha crecido en los últimos dos años y que “se ha posicionado con éxito en otras partes del mundo árabe y musulmán”.

El ánimo en Israel, que se sentía jubiloso tras la caída de Bashar Al Assad, se ha ensombrecido repentinamente. Está rodeado de fuerzas hostiles que parecen estar ganando fuerza y ​​confianza, incluyendo a Turquía. Tel Aviv considera a Turquía “una amenaza estratégica inmediata para Israel”. Turquía posee, con diferencia, el mayor ejército de la región, con un vasto arsenal de armamento avanzado, unos 300 cazas F-16 y miles de potentes drones Bayraktar.

El mayor enemigo de Israel podría ser el propio Israel. Al iniciar hostilidades imprudentemente contra seis potencias regionales y negarse a ceder durante más de dos años, ha agotado su propia economía y fuerza militar.

Más malas noticias para Israel: Trump ha pedido a Pakistán que proporcione tropas “de paz” para Gaza. Al parecer, Estados Unidos quiere que las fuerzas “de paz” provengan de países musulmanes. Por ahora, parece haber una resistencia significativa a esta idea, pero en última instancia, Trump podría salirse con la suya.

Alex Krainer https://trendcompass.substack.com/p/middle-east-tectonic-shift-is-israel

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