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Guerra psicológica

Una revista censura una pista del ataque a Charlie Hebdo que conduce al Mossad

Al día siguiente del atentado contra la revista Charlie Hebdo, el periodista hindú Gopi Chandra Kharel publicó un artículo en la revista International Business Times en el que reflexionaba sobre la posibilidad de que el encargo de la matanza procediera del Mosad, el servicio secreto israelí. El artículo se titulaba “El ataque contra Charlie Hebdo y la conexión del Mosad: ¿Ha dejado Israel escapar su cólera por el reconocimiento del Estado palestino por parte de Francia?”

Inmediatamente el editor censuró el artículo, que ha desaparecido de internet con una nota justificativa en la que dice: «Un artículo que se basa en la teoría de la conspiración y que alega un vínculo entre la inteligencia israelí y el tiroteo de París nunca hubiera debido publicarse y, en consecuencia, lo hemos retirado de nuestro sitio. El artículo estaba por debajo del nivel requerido y nos excusamos por esta falta básica de criterio”.

El redactor jefe Peter S. Goodman ha calificado el artículo como «completamente inapropiado».

El enlace al artículo conduce al reconocimiento de la censura por parte del medio y a las excusas correspondientes: https://www.ibtimes.co.in/charlie-hebdo-attack-mossad-link-israel-venting-its-fury-frances-recognition-palestine-state-619692

Con sede en Nueva York, la revista está clasificada en el tercer puesto en el escalafón de los diarios económicos en línea en terminos de audiencia mundial.

Un extracto del artículo lo publicó la Radio Iraní (Irab) pero, además, se puede recuperar íntegro en este enlace: Charlie Hebdo Attack and Mosad Link: Is Israel Venting Its Fury.

En su cuenta de Twitter el propio Gopi Chandra Kharel renegó de su artículo, pidió disculpas y dijo que en ningún momento pretendió defender ninguna tesis, sino simplemente “una exploración de las teorías del complot que circulan por internet”.

Pero inmediatamente después el periodista volvió a la carga publicando un segundo artículo en el mismo medio que también fue censurado. Su enlace es: https://www.ibtimes.co.in/charlie-hebdo-paris-attack-was-inside-job-false-flag-conspiracy-theories-go-viral-online-619682

Sustancialmente en su artículo el periodista hindú no aporta nada nuevo. El mortífero atentado contra la redacción de Charlie Hebdo sería la respuesta del Estado de Israel al reconocimiento por el parlamento francés del Estado palestino el mes pasado, aunque queda lo peor: para Israel dicha declaración indicaría un cambio de rumbo de la política exterior francesa respecto al conflicto en Palestina que se pondría de manifiesto con la petición oficial de que para 2017 las fronteras israelíes debían volver a las líneas establecidas en 1967.

El artículo estaba redactado en un tono típicamente anglosajón, aséptico, pero afirmaba claramente que el gobierno de Netanyahu era enemigo acérrimo de los nuevos aires que Hollande parecía querer dar al imperialismo francés.

En cuanto a la participación del Mosad, el periodista hindú escribía: «Aunque no haya manera de verificar las alegaciones según las cuales el Mosad está implicado, el contexto en el que el ataque se desarrolló parece indicar que podrían estar implicados, según numerosos conspiracionistas. El Mosad se ocupa de recolectar informaciones y ha emprendido muchas operaciones para Israel bajo cobertura con el fin de servir a la causa judía».

En su segundo artículo el periodista analiza los rumores relativos a que la masacre de Carlie Hebdo fuera un «trabajo interno».

No es la primera vez que ocurre. Ciertos aspectos de la diplomacia francesa aparecen envueltos en una niebla sangrienta de presiones. Cuando una parte importante de los franceses, e incluso algunos de sus parlamentarios, se manifestaron contrarios a participar en la agresión militar contra Irak, el Califato Islámico difundió un vídeo, el tercero, con una supuesta decapitación de un francés, que proporcionó el impulso final a la participación francesa.

Lo que concierne al Estado de Israel es un tabú para la prensa imperialista. Las informaciones se miden con cuentagotas y las presiones son asfixiantes. Ben Steil, un dirigente del Consejo de Relaciones Exteriores, escribió un mensaje en su cuenta de Twitter en el que exigía que el periodista fuera despedido. No basta que el artículo se haya retirado de la circulación.

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La realidad (CIA) siempre supera a la ficción (Hollywood)

Thalif Deen

La controvertida comedia de Hollywood “The Interview” (“La Entrevista”) trata sobre dos comunicadores estadounidenses que deben viajar a entrevistar al líder norcoreano Kim Jong-un, pero en el camino son reclutados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para envenenarlo.
El argumento, que enfureció a Corea del Norte, a la que se acusa de piratear las computadoras de la compañía Sony Pictures, encargada de la distribución del filme, es una mera ficción en la que se usa un químico para envenenar a Kim-Jong-un cuando este tendiera la mano a los periodistas.
Pero como la realidad de otras épocas supera la ficción, el plan para matar al líder norcoreano evoca hechos de fines de la década del 60 y del 70, cuando agentes de los servicios de inteligencia de Estados Unidos hicieron varios intentos de asesinar al líder cubano Fidel Castro, como la contratación de sicarios de la mafia siciliana.
Entre las hilarantes conspiraciones hubo un intento de introducir habanos envenenados en la casa de Castro o colocar sulfato de talio soluble en sus zapatos para que se le cayera la barba y se convirtiera en “el hazmerreír del mundo socialista”.
Algunos de esos intentos fallidos fueron detallados por un informe de 1975, elaborado por un órgano de investigación de 11 miembros designado por el Comité de Inteligencia del Senado del Congreso legislativo, encabezado por el entonces legislador demócrata del estado de Idaho, Frank Church.
Las conspiraciones contra Castro probablemente vuelvan a ser objeto de debate ahora tras el anunció el mes pasado del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.
Michael Ratner, presidente emérito del Centro Europeo de Derechos Humanos y Constitucionales (ECCHR), dijo a IPS: “Por desgracia, y en especial para los norcoreanos y Kim Jong-un, la película no es una comedia que puedan ignorar”. La CIA tiene amplia trayectoria de conspiraciones exitosas para asesinar a líderes de países que deciden actuar no actuar de conformidad con los deseos de Estados Unidos, explicó.
Varios de esos complots quedaron al descubierto en el informe del Comité del Senado en 1975, incluido intentosfallidos contra Castro, Patrice Lumumba, del Congo, Rafael Trujillo, de República Dominicana, y Ngo Dinh Diem, el primer presidente de Vietnam del Sur, entre otros, detalló Ratner, de la organización con sede en Berlín.
La presunta prohibición de ese tipo de asesinatos tras las revelaciones públicas no tiene mucho sentido; Estados Unidos ahora los llama “asesinatos selectivos”, apuntó. “Piense en el (ahora fallecido líder libio Muammar) Gadafi y otros asesinados por drones o por un Comando de Operaciones Conjuntas Especiales”, sugirió.
En ese contexto, precisó, era de esperar una reacción de Corea del Norte, aunque no hay pruebas fundadas sobre su participación en el ataque pirata contra Sony. “Piénsalo de otro modo: está bien hacer comedias sobre asesinatos de líderes de pequeños países demonizados por Estados Unidos. Pero imagina si Rusia o China hicieran un filme sobre el asesinato del presidente estadounidense”, observó. Estados Unidos no se reiría de la comedia. “No hay problema mientras el objetivo sea un estado pequeño al que se le puede pegar. Quiero ver que otro país haga una comedia sobre nuestro presidente y le aseguro que pagaría caro”, remarcó Ratner.
James E. Jennings, presidente de Conciencia Internacional y director ejecutivo de Académicos de Estados Unidos por la Paz, dijo a IPS que nuevos datos sobre empresas de seguridad cibernética cuestionaron la afirmación dogmática del Buró Federal de Investigaciones (FBI) respecto de que el líder norcoreano estaba involucrado en el ataque pirata contra Sony.
“El apuro del FBI por dar un veredicto, del que quizá tenga que retractarse, motivó protestas de especialistas en seguridad en Internet y sospechas de teóricos de la conspiración sobre la posible participación de Estados Unidos en una extravagante trama para aislar aún más al régimen norcoreano”, añadió. Según ellos, pasaron cosas extrañas antes del episodio de Sony, precisó Jennings.
No sería la primera vez que la CIA recurre a trucos sucios para perjudicar a un régimen que no es de su agrado o trata de asesinar un gobernante extranjero. La gente tiene derecho a mostrarse escéptica sobre las acusaciones del FBI y a cuestionar la posible participación de la CIA en el escándalo por el filme “The Interview”, indicó. “Solo tenemos que recordar a Irán en 1953, cuando el líder electo (Mohamed) Mosaddegh fue derrocado; Chile en 1973, cuando el presidente Salvador Allende fue depuesto y asesinado, y los torpes agentes que la CIA empleó para asesinar a Fidel Castro entre 1960 y 1975”, detalló.
El propio inspector general de la CIA, así como el comité del Senado de 1975 y 1976 informaron sobre la numerosa cantidad de trucos utilizados para deshacerse de Castro, como habanos envenenados y conchas marinas explosivas. “Uno se pregunta qué tomaban los altos mandos de la CIA cuando concibieron esas tontas ideas, más parecido al teatro Kabuki que a la política responsable de un gran país”, bromeó Jennings. “Ya todos sabemos sobre Abu Ghraib, la tortura, las entregas extraordinarias y los centros clandestinos de detención”, apuntó.
“Si resulta que la CIA está implicada de alguna forma en esta nueva farsa de Sony versus Corea del Norte, como sospechan algunos, es hora de que haya una nueva investigación del Congreso como la del comité del senador Church para darle un duro golpe a la agencia y mandar a algunas de sus actuales autoridades al sótano del horror al que pertenecen”, opinó Jennings.

Fuente: Cuando la realidad de la CIA supera la ficción, 9 de enero, http://www.ipsnoticias.net/2015/01/cuando-la-realidad-de-la-cia-supera-la-ficcion/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=cuando-la-realidad-de-la-cia-supera-la-ficcion

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Noticias

El chiste no tenía gracia

Mahoma: «Es duro ser amado por gilipollas»
Faltaba Francia y, sin duda, el atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo se convertirá en el 11-S francés, con todo lo que eso significa. Como suele ocurrir, se ha desatado una catarata de condenas de todos los colores, aunque no saben ni a quién condenan.

Las condenas son propias de dios y de los jueces, pero estos antes de condenar a nadie instruyen prolijos sumarios para esclarecer los hechos. Sin embargo, los que pronuncian condenas, lo mismo que dios, no necesitan nada de eso, no necesitan esclarecer nada. Sus juicios son sumarísimos. Son como el juicio final del que habla la Biblia.

Charlie Hebdo fue lanzada en 1969 y durante algunos años fue una herramienta de crítica política, ácida y sin concesiones, hasta que tuvo que cerrar en 1981. En 1992 François Mitterand la rescató subvencionándola con fondos reservados procedentes de la Presidencia de la República francesa. Se convirtió en una marioneta política que con Sarkozy viró hacia posiciones cada vez más abiertamente reaccionarias. En 1999 se pronunció a favor de la brutal agresión de la OTAN contra Serbia. La secretaria de Estado de la Juventud  en la época de Sarkozy, Jeannette Bougrab, era la pareja de Stéphane Charbonnier, director de la revista. En 2009 Sarkozy puso al frente de la cadena pública de televisión France Inter a Philippe Val, director de Charlie Hebdo desde su refundación en 1992. Fue un ascenso, suponemos que merecido.

La deriva de la revista es parte del reflujo imparable de Mayo del 68.Últimamente se había sumado a la legión islamofóbica, con continuas provocaciones hacia los islamistas, las más conocidas de las cuales fueron las 12 caricaturas de Mahoma que reprodujo en 2006 del diario ultraderechista danés Jyllands Posten. Fue un negocio redondo. La tirada de la revista saltó de 140.000 a 400.000 ejemplares.

En tono burlesco se había subtitulado a sí misma como «Charia Hebdo» por aquello de la «sharia» islámica. No se trataba de defender el sacrosanto laicismo republicano, porque en tal caso hubiera debido cargar también contra los cristianos, al menos con parecido fervor.

«El atentado contra Charlie Hebdo es a la vez un atentado a la libertad de prensa y una agresión contra la laicidad», dijo la fascista Marie Le Pen en noviembre de 2011 cuando los locales de la revista fueron incendiados por varios encapuchados.

Entonces sucedió lo mismo que ahora. Inmediatamente después del incendio el ministro del Interior Claude Guéant ya lo sabía todo. Era omnisciente como el mismísimo dios. Desde el primer minuto sabía que eran «islamistas radicales», algo que parece una redundancia. ¿Hay algún islamista que no sea radical? Pero el ministro Guéant añadió algo más: «Los cristianos no provocan incendios» (1).

¿De veras son así los cristianos? Veamos. En el pasado sabemos que no fue así y que han quemado de todo. La Inquisición, que era cristiana, incluso quemó vivas a las personas. En España sabemos que también es mentira y que -además de los bosques- han incendiado libros y librerías. En todo el mundo en 1988 los integristas cristianos realizaron actos de vandalismo por la proyección de la película «La última tentación de Cristo» de Martin Scorsese. En Francia el grupo integrista San Nicolás de Chardonnet quemó el cine Saint-Michel en el mismísimo centro de París.

Pero hay una clara diferencia en la presentación pública de los hechos -de los crímenes- según la confesión religiosa: si los incendios los cometen los cristianos nadie afirma que lo hacen porque son cristianos. En tal caso se les presenta como «delincuentes» vulgares y corrientes. Su religión la mantienen en un discreto segundo plano.

En julio de 2011 el noruego Anders Behring Breivik mató a tiros a 77 personas e hirió a otras 151, pero nadie relacionó la matanza con su defensa del «cristianismo identitario y anti-islámico», un aspecto que todos los medios pasaron por alto, a pesar de que escribió un manifiesto de 1.500 páginas en defensa de su religión, del nazismo, del racismo y el europeísmo.

Pero, ¿quién quemó en 2011 los locales de Charlie Hebdo? Nadie reivindicó nunca nada. ¿Fue como el atentado de Bruselas de hace unos meses?, ¿otra provocación de bandera falsa? Si el ministro del Interior lo sabía todo de antemano, ¿cómo es posible que tres años después la policía no haya detenido a nadie?

Significativamente entonces el diario «Le Monde» puso la palabra «atentado» entre comillas (2) y, en efecto, los rumores y conspiraciones abundan también en Francia. Hay quien dice que el incendio fue muy rentable para las maltrechas finanzas de la revista.

Hay quien dice que la policía detuvo entonces a  Charbonnier, el asesinado director de la publicación, que, lo mismo que la redacción, se encontraba bajo una «protección» policial que -curiosamente- no ha protegido nada.

Hay quien dice que el incendio lo cometió un comando pro-israelí, uno de los cuales sería miembro de la Liga de Defensa Judía que difunde vídeos antipalestinos en internet. El comando habría sido detenido, confesando su participación en el hecho (3). La noticia apreció en Wikistrike, pero les obligaron a retirarla inmediatamente (4). Por su parte, la Liga se defendió diciendo que se trataba de rumores difudidos por islamistas y propalestinos.

Con el mortífero atentado de ayer ocurre lo mismo: los que se creen dios y son como él lo saben todo, o al menos lo aparentan. La cadena israelí i24 dice que conoce la identidad de los autores, tres yihadistas franco-argelinos (5), uno de los cuales se entregó voluntariamente y los otros dos estaban sometidos con anterioridad a vigilancia de la policía.

Inaudito: en tres años de investigaciones la policía francesa no ha aclarado el incendio y en unas pocas horas ya sabe quién es el autor del tiroteo de ayer porque a pesar de la profesionalidad y frialdad con la que actuaron se olvidaron el DNI por el camino…

Bougrab, la pareja del director de la revista, ha asegurado a los medios que los atacantes habían sido «sistemáticamente protegidos por la policía» y que el asesinato se podía haber evitado. Lo debe conocer bien porque formó parte del gobierno en 2010. Por lo tanto, si se pudo haber evitado, ¿por qué no se evitó?

El atentado contra Charlie Hebdo es simétrico al 11-S en Nueva York. El responsable es el mismo: el imperialismo. Desde el golpe de Estado en Argelia en 1992, Francia es un país con una dilatada experiencia en la creación y manipulación de grupos fundamentalistas (6). Por lo tanto, los que condenan el atentado, ¿condenan al imperialismo?, ¿es eso lo que quieren decir o dicen otra cosa distinta?

Es ahora precisamente cuando conviene recordar algo que suele repetir la prensa chiíta de Oriente Medio: la inmensa mayoría de las víctimas de los fundamentalistas islámicos son los islamistas.

(1) http://rue89.nouvelobs.com/2011/11/02/gueant-les-integristes-chretiens-eux-ne-brulent-pas-ah-bon-226163
(2) Condamnation unanime de ‘l’attentat’ contre les locaux de ‘Charlie Hebdo’, http://www.lemonde.fr/actualite-medias/article/2011/11/02/condamnation-unanime-de-l-attentat-contre-les-locaux-de-charlie-hebdo_1597183_3236.html
(3) http://www.medialibre.eu/france/la-ldj-derriere-lattentat-de-charlie-hebdo/11405
(4) http://www.wikistrike.com/article-attentat-de-charlie-hebdo-un-des-suspects-de-l-incendie-actuellement-en-garde-a-vue-serait-membre-88295987.html
(5) http://www.i24news.tv/fr/actu/international/europe/56985-150107-fusillade-au-siege-de-charlie-hebdo-a-paris-des-victimes-temoins

(6) Cfr. El origen moderno del islamismo político, https://mpr21.info/2014/08/el-origen-moderno-del-islamismo-politico.html
Seguimos sin atentados en Francia. Tenemos hasta finales de enero para presentar sus felicitaciones
Más información:
– Asesinados dos espías israelíes en Bruselas

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Guerra psicológica

Tintín en el país de los soviets

El autor de la serie de ilustraciones juveniles Tintín, Georges Prosper Remi, alias Hergé, nació en Bruselas en una familia burguesa católica ultramontana. En 1918 se afilió al movimiento reaccionario scout.

Empezó a publicar sus primeras historietas en la revista “Le Boy-Scout Belge”. En vísperas de las elecciones de 1929 realizó una historieta de una página para el diario reaccionario “Le Sifflet”, propiedad del Partido Católico, donde simbolizaba al socialismo en la figura de Émile Vandervelde, presidente del Partido Obrero Belga, en la que aparecía realizando equilibrismos andando sobre una cuerda que le lleva a una bolsa de dinero mientras saluda a la izquierda y a la derecha, así como a los capitalistas y la iglesia.

Durante la ocupación nazi de Bélgica, Hergé se incorporó a un diario colaboracionista, “Le Soir”, controlado por los ocupantes nazis, financiado por el gobierno belga y dirigido por un fascista reconocido y seguidor de Mussolini, Raymond De Becker, con el que Hergé trabó amistad en 1929 al comenzar a colaborar en “L’Effort”, y al que ya había ilustrado algunos de sus libros, además de haber trabajado para otro periódico suyo, “L’Ouest”.

Su trabajo más conocido fue en “Le XXème Siècle, diario católico nacional de doctrina e información” dirigido por el padre Norbert Wallez, otro fascista admirador de Mussolini. Por encargo del cura, Hergé puso en marcha el suplemento infantil del periódico, “Le Petit Vingtième”, que apareció el 1 de noviembre de 1928.

En el diario el dibujante se hizo amigo de Léon Degrelle, creador y dirigente del partido fascista belga (rexista), para quien diseño las portadas e ilustró varios de sus libros.

La publicación de Las Aventuras de Tíntin se inició en 1929 con un viaje al país de los soviets por órdenes de Wallez para contrarrestar el apoyo masivo que el comunismo estaba adquiriendo entre la clase obrera de Bélgica.

Con un aire infensivo, el proyecto Tintín trataba de lavar el cerebro de los niños desde su infancia. El cura quiso empezar denunciando las atrocidades de los bolcheviques con unos dibujos que entonces eran sólo en blanco y negro.

Tintín representa a un reportero del propio periódico al que, durante su viaje en el tren, le explota una bomba colocada por un agente ruso del servicio secreto. A Tintín le acusan del atentado terrorista y le envían a prisión, pero consigue escabullirse y, después de muchas peripecias, llega a Moscú. Mientras los bolcheviques muestran a la prensa extranjera una imagen idealizada del país, la realidad es muy distinta. Tintín descubre horrorizado que los soviets:

— obligan a la gente a votar apuntándoles con armas
— las fábricas más productivas son en realidad edificios vacíos empleados para engañar a los visitantes
— los soviets solamente dan de comer a los jóvenes si aceptan llamarse comunistas
— la población tiene hambre porque los alimentos se envían al exterior para su utilización propagandística por parte de los malvados comunistas

Rusia es el país del cuchillo entre los dientes, de las iglesias o sinagogas convertidas en establos o almacenes y, sobre todo, de la GPU, una policía secreta sanguinaria y omnipresente.

Cuando el gobierno soviético se dispone a robar alimentos en las granjas, Tintín se pone del lado de los campesinos y les avisa del avance de las hordas rojas. Los ogros de la GPU le detienen pero consigue escapar de nuevo y en su marcha por las desiertas y gélidas estepas encuentra el escondite secreto que oculta las riquezas que Lenin y Stalin habían robado al pueblo ruso (incluyendo un copioso almacén de trigo).

Sabedor del secreto, Tintín logra llegar hasta Berlín donde vuelve a encontrarse con agentes soviéticos, de los que escapa para regresar a Bruselas donde una multitud enfervorecida lo espera aclamándolo.

El gran éxito que tuvieron las entregas semanales de “Tintín en el país de los soviets” y las grandes posibilidades propagandísticas y económicas de estas publicaciones llevaron al cura Wallez a encargar a Hergé una nueva aventura, esta vez en el Congo “belga”. Entonces al anticomunismo se le sumó el racismo, la apología del colonialismo y de los crímenes cometidos por el rey Lepoldo II en el país africano.

El fascista Hergé murió en 1983, pero los ecos de su lavado de cerebro no acabaron entonces. En 2011 el diario oficial del Vaticano, “L’Osservatore Romano”, calificó a Tintín como “Un héroe católico”.

En 2007 un ciudadano congoleño, Bienvenu Mbutu, inició un proceso legal para que la segunda entrega de Hergé sobre el viaje de Tintín al Congo fuera catalogado como racista, algo que los tribunales belgas rechazaron. Pero la cosa no quedó ahí: los tribunales denegaron incluso que en las ediciones se pusiera una advertencia a los lectores sobre el contenido racista de la ilustración.

Una verdadera basura ideológica aprobada por los tribunales belgas. Cuando alguien pregunta por qué tanta gente es anticomunista o por qué defiende el racismo, aquí puede encontrar alguna de las muchas explicaciones: porque desde su infancia han sido adoctrinados en el fascismo más brutal vestido con los ropajes más inocentes, bajo la excusa del entretenimiento y de unas aventuras divertidas. Pero no hacen ninguna gracia.

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La verdad es una tarea propia de héroes

Tras varios años destapando los abusos cometidos por el espionaje estadounidense tras los atentados del 11-S, en enero de 2013 la cineasta Laura Poitras comenzó a recibir mensajes de correo electrónico cifrados de alguien que se identificaba como «Ciudadano 4», Citizenfour. Era el alias usado por Snowden.

A raíz del contacto con Snowden, la directora reconstruyó la manera en la que se había elaborado la noticia de la filtración del espía al corresponsal del diario “The Guardian” en Brasil, Glenn Greenwald. También reveló cómo la maquinaria gubernamental estadounidense respondió a la filtración. De esta manera el periodista pasa sin quererlo a ser objeto de noticia tras ser espiado, e inclusive llegan a detener sin motivo a sus seres queridos.

«Ciudadano 4» trata sobre el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional. Cuenta los tensos días de Snowden en un hotel de Hong Kong y sus encuentros con periodistas a medida que se publicaban detalles de que el espionaje recababa datos de las actividades de internet y telefónicas de millones de estadounidenses y decenas de dirigentes mundiales.

El documental ha recibido el premio a la mejor película para la Asociación Internacional del Documental. Se suma al de mejor documental en los premios del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York esta semana. También es candidato a un premio independiente Spirit y está entre los 15 filmes en la carrera para el Oscar al mejor documental.

La cineasta  Poitras compartió el premio Pulitzer este año por su papel en la publicación de los documentos de Snowden. Recibió un premio de la asociación de documentales el pasado año por su «valentía para conseguir la verdad».

Cuando se doble al castellano, «Ciudadano 4» se debería titular «Ciudadano de Cuarta», uno de esos millones de personas, casi todo el mundo, que han perdido todos y cada uno de sus derechos, casi sin darse cuenta, esos a los que cada vez les cuesta más averiguar la verdad. ¿Por qué es cada vez más difícil diferenciar la verdad de la mentira?, ¿por qué hay que ser valiente, casi un héroe, para defender la verdad?, ¿por qué hay que esforzarse tanto por algo tan sencillo?

Hasta hace muy pocos años nadie preguntaba por la fuente de la que había obtenido determinada información. Ahora lo que pedimos no es que nos informen sino que nos demuestren. Tenemos mucha información pero sospechamos que la mayor parte de ella es mentira. ¿Quién es el autor de toda esa sarta de mentiras que circulan por el mundo?

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Cómo funciona la cadena de mando del imperialismo

En marzo de este año la Fiscalía de la Audiencia Nacional abrió diligencias penales contra el diario El País y el periodista Ignacio Cembrero, antiguo corresponsal del periódico en el Magreb, tras la presentación de una denuncia penal por el Primer Ministro marroquí el 20 de diciembre del año pasado. El gobierno marroquí acusó al diario español de enaltecimiento del terrorismo en relación a una entrada de Cembrero en su blog, albergado en la página web de El País, en septiembre de 2013. La entrada de blog contenía un enlace a un vídeo publicado en internet por la rama magrebí de Al-Qaeda.

Las imputaciones contra el diario español se llevaron a cabo en vísperas de la primera visita oficial de John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos a Marruecos, un importante aliado del imperialismo en el norte de África. La historia que vamos a contar demuestra, pues, que las presiones contra la libertad de expresión siguen esta línea:

Estados Unidos + Marruecos > España > Fiscalía > Audiencia Nacional > periódico > periodista

Marruecos ya anunció su intención de denunciar a El País el 17 de septiembre de 2013, el mismo día que Alí Anouzla, director de la edición en árabe del portal digital de noticias Lakome, fue detenido en relación con el mismo caso. Un artículo de Lakome que trataba sobre el terrorismo y la corrupción en Marruecos hacía mención al vídeo y contenía un enlace a la entrada de Cembrero en su blog, titulado Orilla Sur. El blog, a su vez, contenía un enlace al vídeo, subido a YouTube con el título «Marruecos: reino de la corrupción y el despotismo».

El vídeo, de 41 minutos de duración, fue objeto de múltiples menciones en los medios marroquíes. Muestra a un dirigente de Al-Qaeda en el Magreb, Abdelamalek Drukdal, aconsejando a unos jóvenes marroquíes que se unieran a su grupo en lugar de «emigrar a España en patera». El gobierno de Marruecos lo considera como el primer vídeo de Al-Qaeda dirigido a la sociedad marroquí.

Llegó la cascada de censuras. El mismo día de la denuncia, El País retiró el enlace de su sitio web el 17 de septiembre. Posteriormente, el vídeo también fue retirado de YouTube, a petición de Marruecos. YouTube declaró que había retirado el enlace porque incumplía su normativa sobre la violencia.

A pesar de la censura, el gobierno de Marruecos no se queda a gusto y denuncia tanto a los periodistas como a las publicaciones donde trabajan. Tras la denuncia de Marruecos la Fiscalía se puso en conctacto con El País para solicitar información sobre dicho enlace. Pedro Zuazua, director de comunicación de El País, dijo que «es obvio que El País no ha ayudado a Al Qaeda y que no teníamos ningún tipo de fines propagandísticos. Nos hemos limitado a transmitir información veraz con y de interés público».

Como toda agresión a la libertad de expresión, además de su carácter represivo, es discriminatoria, es decir, arbitraria, dice el corresponsal: «El vídeo atribuido a Al-Qaeda en el Magreb Islámico permaneció enlazado en varios sitios web, entre ellos muchos portales en inglés especializados en terrorismo, y Marruecos no ha iniciado ningún proceso judicial contra ellos».

En efecto, la edición en francés de Lakome publicó un artículo el mismo día que la edición en árabe e incluyó un enlace directo al vídeo de YouTube. El sitio web en francés es dirigido por Aboubakr Jamai, periodista residente en Alemania que recibió un Premio Internacional a la Libertad de Prensa en 2003. Jamai no ha sido objeto de ninguna denuncia penal ni de hostigamiento en relación con su artículo.

Jamai calificó la decisión de la Fiscalía  de la Audiencia Nacional como «problemática ya que se trata de una decisión ad hoc, pues en España se han publicado innumerables vídeos de Al-Qaeda sin que el gobierno español jamás haya abierto un proceso penal». Los ataques a la libertad de expresión siempre son así: se dirigen contra unos y no contra otros, es decir, siempre van contra los mismos. Otros disfrutan de patente de corso.

A la voracidad persecutoria de la Fiscalía de la Audiencia Nacional le sigue los pasos el propio periódico, que en lugar de asumir la defensa de la información y del informador, se convierte a su vez en censor: el 5 de febrero El País destituye a su corresponsal, que deja de trabajar en la cobertura informativa del Magreb y lo reubica en el suplemento dominical: «No lo puedo demostrar, pero no tengo ninguna duda de que la decisión del periódico de reubicarme está vinculada directamente a la denuncia de Marruecos», manifestó el periodista represaliado.

Marruecos puso en libertad bajo fianza al periodista Anouzla el 25 de octubre del año pasado, a raíz de un llamamiento en favor de su excarcelación por parte de organizaciones de defensa de la libertad de prensa. Pero siguió procesado por el delito de «defender acciones que equivalen a delitos de terrorismo» y «proporcionar asistencia a responsables o cómplices de actos de terrorismo», según la Fiscalía marroquí.

Lo mismo que en los países más caciquiles del mundo, en España el terrorismo tapa todos los agujeros; sirve para cualquier cosa, incluida la censura de la prensa. Lo peor es que, además, la censura empieza por arriba (gobierno) y acaba en cualquier periodicucho de mala muerte, como es El País, pasando por toda clase de siniestras oficinas jurídicas, togas y picapleitos.

Por fin, no perdamos de vista la manera rastrera en que España se somete dócilmente a la cadena de mando del imperialismo, incluso aunque las instrucciones procedan de un país tan subalterno como Marruecos. Tan increíble como cierto.

Termómetro de la libertad de expresión:
https://mpr21.info/p/blog-page_3.html

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Rusia se defiende de la propaganda de guerra del imperialismo

A finales de este año la CNN, una marca propiedad del monopolio Time Warner, pondrá fin a sus emisiones en Rusia. En 2010 Rusia limitó hasta el 50 por ciento la participación del capital extranjero en las empresas de radio y televisión, tope que este año 2014 se ha reducido al 20 por ciento. Además, en 2009 el organismo ruso que regula las telecomunicaciones, Roskomnadzor, exigió a los canales de televisión extranjeros distribuidos por las redes rusas por cable o satélite la tramitación de una licencia local, que la cadena de televisión estadounidense CNN no ha obtenido.

Por otra parte, Rusia ha pasado a la ofensiva en el terreno de la información. Para contrarrestar la visión occidental de las noticias, el 11 de noviembre presentó un proyecto informativo multimedia, con oficinas en más de 30 países, que constituirá la versión para el exterior de la agencia oficial Rusia Hoy, la antigua RIA Novosti.

La nueva marca, «Sputnik», es una agencia de noticias en internet con emisiones de radio en una treintena de idiomas y va dirigida exclusivamente a audiencias extranjeras. La nueva plataforma en línea sputniknews.com se basa en las tres webs de RIA en inglés, español y árabe, a las que se sumará a partir de diciembre un servicio en chino, y contará con redacciones multimedia en 34 países.

En la presentación el director general de Rusia Hoy, Dmitri Kisiliov, subrayó que «Sputnik» está «en contra de la propaganda agresiva que alimenta actualmente el mundo unipolar, una visión que es irreal». Por ello, «vamos difundir una visión más multipolar, más cercana en cada país a sus intereses, cultura y tradiciones».

«Creemos que el mundo está cansado de la propaganda machacona de un mundo unipolar, está cansado de que haya un país que se considera excepcional, exclusivo», en alusión a EEUU, y «vamos a dar un punto de vista alternativo», insistió el periodista, considerado uno de los ideólogos del gobierno de Putin.


«Decir lo que otros callan» o mostrar «el otro lado de la noticia» son los «leitmotiv» de la nueva marca informativa rusa en el exterior. Para llevarlo a cabo, la plataforma cuenta con redacciones regionales en 17 países del antiguo espacio soviético y otras tantas en 17 ciudades de Europa, Asia, Estados Unidos y Latinoamérica (Buenos Aires, Montevideo, Río de Janeiro y México DC).

Además de las páginas web, las emisiones de radio, en 30 idiomas, se esperan que alcancen en 2015 las 800 horas diarias, desde estudios en 130 ciudades. Cada oficina regional multimedia -donde habrá también centros de prensa-, cuenta con entre 30 y 100 trabajadores, indicó Kisiliov.

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Noticias

El gobierno inglés pretende censurar Russia Today

La Oficina de Comunicaciones (Ofcom), el organismo regulador de las telecomunicaciones en el Reino Unido, ha formulado otra advertencia, la cuarta, al canal Russia Today, amenazando con retirar la licencia si el consejo de redacción no tiene en cuenta sus recomendaciones.

Según los censores británicos, Russia Today «aporta informaciones con un trasfondo ruso y trata la actualidad desde el punto de vista de Rusia, cuando deberían ser imparciales». La Oficina de Comunicaciones critica la presentación de las noticias sobre Ucrania, en particular en las emisiones del 1, 3, 5 y 6 de marzo de 2014.

«Acabamos de lanzar nuestro canal en el Reino Unido y ya nos amenazan para privarnos de la licencia con acusaciones falsas. Es la democracia en estado puro«, ironiza en su blog la redactora jefe de Russia Today, Margarita Simonian: «Ellos creen que nuestra cobertura de los acontecimientos en Ucrania fue sesgada. Hemos encontrado un montón de ejemplos de parcialidad en la cobertura de los acontecimientos en Ucrania por la BBC y lo hemos informado a la Oficina de Comunicaciones. Nos respondieron que ellos revisan todos los canales ¡menos los de la BBC! Y que es posible reclamar a la BBC dirigiéndose a la propia BBC».

«No sé si Orwell y Huxley vuelven ahora de sus tumbas, pero hay motivo para ello. Acusarnos de parcialidad mientras ignoran completamente las posiciones flagrantes de la BBC, no es otra cosa que una censura evidente. Ofcom no oculta ni siquiera que se trata de cambiar nuestra política editorial. Nosotros no la cambiaremos, cualesquiera que sean las presiones. Somos la única fuente de informaciones alternativas para nuestro público británico y así seguiremos«, concluyó  Margarita Simonian.

La autoridad reguladora ya hizo los mismos reproches a la cadena en 2012. En aquel momento las críticas se relacionaron con la información sobre los acontecimientos en Libia y Siria. Russia Today esquivó el ataque con un equipo de abogados altamente competentes. Ahora la cadena ha tenido que volver a recurrir otra vez a los abogados.

«En 2013 fuimos el tercer canal de información más visto en el Reino Unido por detrás de la BBC y Sky News. Estuvimos por delante de Fox News y Euronews. Es imposible imaginarse que en Rusia se le haga a la BBC el mismo reproche con pretextos fantasiosos», dice la redactora jefe de Russia Today.

Los espectadores y profesionales de la televisión aprecian a Russia Today. «Millones de británicos ven Russia Today, especialmente hoy, cuando los acontecimientos en Ucrania han hecho de esta cadena el recurso favorito de aquellos que buscan un punto de vista alternativo sobre lo que está sucediendo en la zona de conflicto», reconoce el diario británico Express.

En 2013 el festival de Televisión de Monte-Carlo premió a Russia Today como canal de noticias del año y los informativos sobre Maidan, en Kiev, fueron galardonados con el premio especial del jurado AIB Premios.

No es la primera vez que Russia Today se enfrenta con la censura británica este año. A los anglosajones no les gusta que les enfrenten a sus propias contradicciones.

Este otoño los carteles publicitarios han sido prohibidos en Londres con el pretexto de contener un «subtexto político provocador». Los carteles representaban al antiguo primer ministro británico Tony Blair y a Bush, mencionando sus mentirosas declaraciones sobre la situación en Irak.

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Estrategia

Google pone la tecnología al servicio del imperialismo

En su reciente libro «When Google Met Wikileaks», aparecido en setiembre, Julian Assange, el fundador de Wikileaks, reitera los estrechos lazos que unen a Google con el imperialismo. Con la excusa del acceso a la información «libre» Google está contribuyendo a la política imperialista de desestabilización y las «revoluciones» de colores, tanto en Cuba como en el mundo árabe.El libro de Assange confirma, pues, las informaciones que Al-Akhbar anticipara hace dos años, en la que ponía a Google en el primer puesto entre los contribuyentes de la campaña electoral de Obama. Google coordina sus pasos con la Casa Blanca, escribió entonces Al-Akhbar (1).

En numerosos países, las redes sociales se han convertido en el caballo de troya del imperialismo. La Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos financió la creación de un clon de Twitter en Cuba, Afganistán, Kenia y Pakistán. «El Departamento de Estado ha adoptado las redes sociales como una herramienta para la diplomacia del siglo XXI, con el fuerte respaldo de la propia Clinton», decía la BBC hace unos pocos años (2).

Google Ideas, dirigida por Jared Cohen, es otro proyecto imperialista de desestabilización dirigida. Cohen fue consejero diplomático de Condoleeza Rice y Hillary Clinton en el Departamento de Estado. Es especialista en anti-terrorismo en Oriente Medio y el sudeste asiático y miembro del Consejo de Relaciones Internacionales. El año pasado la revista Time le situó entre los 100 personajes más influyentes de Estados Unidos (3), mientras que en 2007 New Yorker hizo un panegírico suyo en el que decía que ya en sus años de estudiante se había desplazado a Irán para ayudar a la juventud en su «lucha» contra el régimen de los ayatolás.

En 2010 se entrevistó en Damasco con Bashar Al-Assad para comunicarle que los monopolios estadounidenses estaban dispuestos a multiplicar sus inversiones en el país, a condición de que el gobierno dejara de bloquear redes sociales como Facebook y YouTube.

Según Al-Akhbar, las sucias actividades de Cohen al frente de Google Ideas le valieron la enemistad de Stratfor, la poderosa empresa privada de seguridad, cuyos correos destapó Wikileaks en 2011. Ambos compiten por el mismo mercado.

Assange menciona un correo interno de Stratfor de 27 de febrero de 2012 en que el responsable de información refería que Cohen se disponía a viajar a la frontera entre Irán y Azerbaián: «Google tiene el apoyo y la protección aérea de la Casa Blanca y el Departamento de Estado. En realidad, ellos hacen las cosas que la CIA no puede hacer. Pero estoy de acuerdo contigo. Se va a hacer secuestrar o matar. Para serte sincero, sería lo mejor para destapar el papel secreto de Google en los levantamientos. El gobierno de Estados Unidos podrá pretender que no sabe nada y sería Google quien cargaría con el saco de mierda».

En su libro Assange describe una constelación de fundaciones y asociaciones que están directa o indirectamente ligadas a Google Ideas, entre ellas cyberdissidents.org y movements.org, creadas por Cohen, que se han fusionado con Advancing Rights Watch, una ONG fundada por Robert Bernstein, que dimitió en 2010 de Human Rights Watch.

Bernstein dijo entonces que Human Rights Watch había sido excesivamente crítica sobre las violaciones de los derechos humanos en Israel. Para el imperialismo la defensa de los derechos humanos es selectiva. No en vano Bernstein inició su carrera junto a Sajarov denunciando la falta de libertades en la Unión Soviética. Del mismo modo, el montaje Advancing Rights Watch pretende ser beligerante sólo con las «sociedades cerradas». En otras palabras: a través de su poderosa red de intoxicación Google, Cohen y Bernstein pretenden apoyar la política sionista de desestabilización del mundo árabe.

«Las aspiraciones geopolíticas de Google -concluye Assange- están firmemente entrelazadas con las de la agenda de los asuntos extranjeros de la superpotencia mundial más grande. A medida que crece el monopolio de Google sobre la búsqueda y los servicios de internet […] su influencia sobre las elecciones y los comportamientos de la totalidad de los seres humanos se traduce en un verdadero poder para influir sobre el curso de la historia».

Junto con el director de Google, Eric Schmidt, Cohen escribió el libro «La nueva era digital» que, en palabras de Assange, es un proyecto de lo que califica como imperialismo tecnocrático.

(1) StratforLeaks: Google Ideas Director Involved in ‘Regime Change’, http://english.al-akhbar.com/node/5222
(2) Diplomacia en tiempos de Twitter… y frapuccinos, http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2010/07/100705_eeuu_twitter_departamento_estado_clinton_jrg.shtml
(3) http://time100.time.com/2013/04/18/time-100/slide/jared-cohen/

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Guerra psicológica

La táctica imperialista de la provocación

Para desatar una guerra contra España, en 1898 la marina de Estados Unidos hundió el acorazado USS Maine en el puerto de La Habana, matando a 260 de sus propios soldados, de los que sólo dos eran oficiales. La prensa gringa desató la correspondiente campaña sensacionalista “exigiendo” al gobierno la entrada en la guerra.

Para justificar el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial, en 1939 un grupo de soldados hitlerianos vestidos con uniforme polaco asaltaron una estación de radio desde la que emitieron un mensaje antialemán en polaco para justificar así la posterior invasión.

Para justificar su entrada en la Segunda Guerra Mundial, en 1941 Estados Unidos permitió que Japón atacara la base naval de Pearl Harbour y matara a 2.300 soldados de sus propias tropas. Previamente habían sacado del puerto a los portaviones para que no sufrieran daños.

Para justificar un ataque contra Cuba, en 1960 el Pentágono aprobó la Operación Northwoods para desencadenar actos de terrorismo en suelo estadounidense capaces de conmover a la opinión pública para que diera su apoyo a la agresión. El plan incluía población civil estadounidense acribillada a tiros en las calles, navíos con refugiados de Cuba hundidos en alta mar, personas acusadas de atentados que no cometieron y el secuestro de aviones comerciales. Uno de los planes era un accidente en el que un avión cubano atacaba y derribaba a un avión lleno de estudiantes universitarios norteamericanos. Kennedy rechazó el plan, por lo que sumó puntos para ser asesinado.

Para justificar la agresión contra Vietnam, en 1964 Estados Unidos simuló un ataque contra el destructor USS Maddox en el Golfo de Tonkín ampliamente divulgado por la prensa de todo el mundo. Medio siglo después se desclasificaron los documentos confidenciales en los que se detallaba la preparación del simulacro.

Para justificar el golpe de Estado en Indonesia, en 1965 la CIA y el ejército local inventaron otro golpe de Estado previo dirigido por el Partido Comunista. Los comunistas no fueron los victimarios sino las víctimas: un millón de ellos fueron asesinados.

Para justificar el golpe de Estado de Pinochet, en 1973 la CIA y los fascistas chilenos inventaron el Plan Zeta por el que el gobierno de Allende se disponía a dar un autogolpe de Estado. En 1999 los archivos desclasificados de la CIA demostraron que tal Plan jamás existió y que su divulgación a los medios fue una operación de guerra psicológica.

Para justificar el rearme de los talibanes en Afganistán y Pakistán, en 1979 la CIA esparció a través de los medios la infamia de una supuesta ‘invasión’ de Afganistán por el ejército soviético. La URSS fue el primer país del mundo en firmar en 1923 un tratado por el que se reconocía a Afganistán en un plano de igualdad y su ejército siempre estuvo presente allá a petición del propio gobierno porque, al formar parte de los no alineados, no recibía ayuda militar de Estados Unidos.

Para justificar la agresión a Irak, en 1990 una supuesta enfermera de Kuwait compareció ante el Congreso (y la prensa) estadounidense para denunciar, en medio de un mar de lágrimas, que el ejército iraquí había entrado en su hospital, sacando a los niños de las incubadoras para arrojarlos al suelo y dejarlos morir allí. En todo el mundo se desató una ola de indignación. La enfermera no vivía en Kuwait en el momento de los hechos. Era hija del embajador de Kuwait en Washington y pertenecía a la familia real kuwaití.

Para justificar los bombardeos sobre Yugoslavia y la Guerra de Kosovo, en 1999 la OTAN inventó la masacre de Raçak en la cual la policía había asesinado a 46 civiles. Era mentira. De ellos 37 eran mercenarios kosovares de la UÇK que tenían restos de pólvora en las manos, es decir, que habían disparado armas de fuego, y todos los cadáveres habían recibido los disparos a distancia, esto es, en combate.

A partir de 1980 la CIA financió de manera encubierta la contrarrevolución en Nicaragua y otros países latinoamericanos con la venta masiva de drogas en Los Ángeles y otras ciudades de Estados Unidos, para lo cual apoyó a los cárteles colombianos de la cocaína y sembró Afganistán de opio.

Para justificar la invasión de Afganistán, en 2001 Estados Unidos simuló un ataque de varios aviones comerciales dirigidos por fundamentalistas árabes contra tres edificios en Nueva York, así como contra el Pentágono, en los que miles de sus propios ciudadanos fueron asesinados.

Para justificar la invasión de Irak, en 2003 el general Colin Powell presentó en la ONU las “pruebas” del programa de armas de destrucción masiva de Irak, acusando a Sadam Hussein de comprar uranio en Níger y albergar a terroristas de Al Qaeda. Absolutamente todo era falso.

Para justificar una agresión contra Siria, los imperialistas atacaron la ciudad siria de Ghuta con armas químicas, asesinando a 1.300 personas. Las ONU calificó los hechos como un “crimen de guerra” que la prensa mundial, Human Rights Watch, las ONG, los “defensores de los derechos humanos” y los pacifistas aprovecharon para desencadenar la correspondiente campaña de intoxicación responsabilizando al gobierno de Siria. Las propias milicias opositoras confesaron luego a la agencia Associated Press que ellos eran los responsables del crimen, aunque lo atribuyeron a un accidente. También reconocieron que las armas procedían de Arabia saudí.