La fachada de éxito cuidadosamente construida, concebida por una campaña orquestada de relaciones públicas, se ha derrumbado abruptamente, revelando a una Ucrania frágil al borde del colapso.
El reciente ataque ruso contra Kiev ha puesto de manifiesto que Ucrania ya no dispone de misiles Patriot para interceptar los ataques con misiles balísticos rusos. La tasa de interceptación reconocida por Kiev es la siguiente: el 83,2 por cien de los drones, uno de cada 27 misiles balísticos 9M723 OTRK Iskander-M / KN-23, ninguno de los dos misiles antirradar Kh-31P y ninguno de los cuatro misiles hipersónicos antibuque y de crucero 3M55 Onyx / 3M22 Zircon.
Además, los medios de comunicación ucranianos aseguran que Rusia pronto aumentará su producción de misiles balísticos de 70 a más de 150 al mes. Cuando empiecen a disparar devastarán la infraestructura ucraniana, ya que actualmente no tienen ninguna posibilidad de resolver la falta de Patriot, y ningún otro sistema disponible, aparte del Patriot, es capaz de interceptar los misiles rusos Iskander.
Zelensky y su camarilla saben que su operación de 40 días ha fracasado y ha levantado la bandera blanca. Quieren comenzar a negociar un nuevo alto el fuego con Rusia (1). Hace apenas unas semanas, Putin reveló que Ucrania estaba suplicando a Rusia diversos tipos de alto el fuego a través de canales reservados. Los defensores de Ucrania se rieron y desmintieron a Putin. Ahora ya es oficial. Putin decía la verdad.
Las tropas rusas avanzan a un ritmo sin precedentes
Cada vez que Ucrania parece avanzar frente a Rusia, suele ser un esfuerzo efímero, durante el cual consume una gran parte de sus recursos y reservas, lo que conlleva repercusiones inmediatas una vez que se disipa la euforia mediática. Es lo que ha ocurrido recientemente. Zelensky optó por movilizar todos sus recursos humanos y materiales durante cuarenta días en una operación de imagen para simular un gobierno victorioso, con el fin de presionar a Putin para que firmara un alto el fuego y entablara negociaciones. Sin embargo, ante el fracaso, Ucrania está sufriendo un brutal colapso de su línea del frente, con tropas rusas avanzando a un ritmo sin precedentes.
El pasado mes de julio los avances rusos fueron los mayores en casi dos años. Rusia registró su mayor ritmo de progreso desde octubre de 2024: más de 728 kilómetros cuadrados de territorio liberado. En julio las tropas rusas liberaron más de 728 kilómetros de territorio, la cifra mensual más alta.
Otras fuentes rusas, como el sitio web de cartografía Creamy Caprice, muestran cifras significativamente menores para julio. En cualquier caso, el avance ruso se acelera día tras día en todos los frentes, desde la región de Jarkiv-Sumi, en el norte, hasta Kupiansk y el núcleo Slaviansk-Kramatorsk, llegando hasta el cruce de Zaporiya, Dnipro y Donetsk.
Es la consecuencia inevitable de los contraataques inútiles lanzados en el extremo sur de la República de Donetsk, una flagrante negligencia por parte del mando del ejército ucraniano. La situación en dirección a Dobropillya es probablemente incluso peor de lo que muestran los mapas.
El cierre de los puertos ucranianos del Mar Negro
Al mismo tiempo, la situación en Odesa se ha agravado, con Rusia cercando Ucrania completamente (2). Una ofensiva aérea rusa sin precedentes ha bloqueado por completo los puertos ucranianos del Mar Negro, provocando un desastre económico que, por el momento, está siendo subestimado por los medios de intoxicación occidentales.
En la ciudad se ven escenas en las que los drones y misiles rusos sobrevuelan playas repletas de bañistas o son derribados frente a la costa, bajo la atenta mirada de miles de móviles que apuntan al cielo.
Durante los últimos diez días, Moscú ha estado atacando sistemáticamente a todos los barcos que se acercan al puerto, sin importar su pabellón. Ahora, ni capitanes ni armadores se atreven a acercarse a los tres principales puertos de Ucrania: Odesa, Chernobil y Pivdenny.
Para los agricultores ucranianos, la situación probablemente sea catastrófica. Con las exportaciones bloqueadas en plena temporada de cosecha, sus almacenes están desbordados y los precios agrícolas se han desplomado. Con el inicio de la cosecha de girasol en pocos días, la situación corre el riesgo de volverse crítica.
Los nuevos misiles rusos Banderol
Uno de los principales acontecimientos ha sido el uso del último misil de crucero de bajo costo ruso, que algunos denominan misil dron: el S8000 Banderol. “Es un arma muy peligrosa”, declaró Vladyslav Vlasiuk a los periodistas, mostrando un fragmento de un Banderol disparado el año pasado. “La mayoría de los ataques contra la infraestructura portuaria de Odesa se realizan con misiles Banderol”, añadió.
Vlasiuk afirmó que su departamento, que se encarga de las sanciones a Rusia, había calculado que en el 80 por cien de los ataques contra puertos en la región de Odesa, incluidos los puertos vecinos de Chornomorsk y Pivden, participaron los nuevos misiles. La ojiva de 150 kilogramos del misil es más grande que la del Shahed, y su velocidad es demasiado alta para ser interceptada por los drones más modernos de Ucrania.
El misil puede lanzarse desde plataformas terrestres. Pero el verdadero avance reside en su uso mediante el dron pesado ruso Orion o Inojodets, que permite a Rusia desplegar recursos cerca de Odesa sin arriesgar a sus pilotos ni a sus aviones S-34.
Ucrania ha quedado fuera del foco de interés
Las sanciones europeas contra Rusia han llegado a su punto álgido y los gobiernos europeos priorizan cada vez más sus propios problemas, en lugar de perjudicarse a sí mismos para intentar amedrentar a Rusia. La Unión Europea ha alcanzado su punto máximo de sanciones, es decir, el punto en el que los gobiernos priorizan sus intereses económicos propios sobre las nuevas restricciones a Rusia. Como ya hemos explicado, las medidas más delicadas —aquellas que permanecieron intactas durante las veinte rondas de sanciones anteriores— son aquellas que un Estado miembro tiene motivos para impedir y sobre las que tiene derecho de veto, ya que las sanciones requieren aprobación unánime.
La coalición que apoya a Ucrania está en las últimas, reconoce The Telegraph (4). La paciencia de Putin está dando sus frutos, a medida que los gobiernos europeos se desmoronan uno a uno. Con la dimisión de Starmer, con Macron entrando en su último año de mandato y Merz en Alemania en la cuerda floja, el futuro de los principales partidarios de Ucrania es cada vez más sombrío.
La estabilidad política de los posibles candidatos para llenar el vacío, como el alemán Merz, sigue siendo incierta. Por el contrario, los aspirantes prorrusos a sus respectivos gobiernos, como el francés Jean Luc Melenchon, podrían replantear el apoyo europeo a Ucrania el año que viene. Melenchon, uno de los rivales de “izquierda” de Marine Le Pen en las elecciones previstas para dentro de nueve meses, ha prometido retirar a Francia de la OTAN.
Por su parte, Le Pen quiere lo mismo: retirar a Francia del mando militar de la OTAN, levantar las sanciones contra Rusia e instar a Ucrania a aceptar un acuerdo de paz en los términos que proponga Moscú.
Rassvet: el Starlink ruso
El nuevo sistema satelital ruso Rassvet, equiparable al Starlink, ya se está desplegando para proporcionar una cobertura sobre Ucrania que se expandirá rápidamente. Los satélites rusos han alcanzado una cobertura estable de varias horas de comunicación sobre Ucrania. Ya han conseguido dos ventanas de comunicación de una hora al día.
Durante cada sobrevuelo, que dura aproximadamente una hora y media para toda la formación, se crea una ventana de comunicación, durante la cual las Fuerzas Aeroespaciales Rusas podrían, en teoría, utilizar terminales satelitales para comunicarse con drones y controlarlos.
Una vez completado el desarrollo de la versión básica del satélite, Rusia se prepara para iniciar la producción en masa y su entrega a las unidades del ejército. En el futuro, podrían integrarse en plataformas basadas en los drones Geran-2/3/4/5, Harpy u otros drones de largo alcance. Un canal de comunicación similar también podría utilizarse para la localización de misiles de crucero, planeadores submarinos y otras armas.
Rusia podría fabricar suficientes satélites para proporcionar cobertura ininterrumpida de Ucrania para el año que viene. Los satélites se encuentran en órbitas que les permiten sobrevolar Ucrania cuatro veces al día. Sin embargo, solo en dos o tres de estos sobrevuelos alcanzan la altura suficiente sobre el horizonte para garantizar una comunicación estable con las estaciones terrestres.
A finales de julio, se puso órbita un segundo grupo de 16 satélites. Si se mantiene el ritmo actual de despliegue, estos satélites alcanzarán su altitud operativa entre octubre y noviembre y proporcionarán dos ventanas de comunicación adicionales.
Los planes anunciados hablan de aumentar el número de satélites a 250 para el año que viene, a 730 para 2030 y a más de 900 para 2035. Desde 2022 Starlink ha sido la principal ventaja de Ucrania sobre Rusia. Hasta eso se va a acabar muy pronto.
La situación de Ucrania nunca ha sido peor, y la única táctica que le queda a Zelensky es atacar cada vez más a civiles rusos para presionar a la opinión pública contra el Kremlin.
(1) https://en.apa.az/europe/podolyak-zelenskyy-proposes-airspace-ceasefire-and-freezing-of-frontline-to-putin-518796
(2) https://www.pravda.com.ua/eng/news/2026/07/29/8046438
(3) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2026/08/02/the-slow-death-of-the-coalition-of-the-willing