Categorías
Ecología

El gobierno holandés quiere cerrar una tercera parte de las explotaciones agrarias

En medio del hambre y la escasez mundial de alimentos, el gobierno holandés quiere cerrar una tercera parte de las explotaciones agrarias y ganaderas por motivos seudoecologistas. Holanda es el quinto exportador mundial de alimentos, después de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y China.

Son las consecuencia del “New Green Deal” europeo. El comisario europeo Frans Timmermans quiere acabar con el diez por ciento de las tierras de cultivo en toda Europa. A los tópicos habituales, como el CO2, la histeria verde añade ahora el nitrógeno. En Holanda el nombre oficial del Ministerio del ramo se llama así: Medio Ambiente y Nitrógeno.

Su titular, Christianne van der Wal, ha anunciado que el 30 por cien de los agricultores deben abandonar sus explotaciones. Los afectados tienen la opción de renunciar voluntariamente a sus tierras y marcharse, o comprometerse a no volver a ejercer su profesión; sólo entonces serán indemnizados. Los que no cumplan serán expropiados por el Estado. El objetivo es reducir las emisiones de nitrógeno hasta en un 95 por cien para 2030.

El nitrógeno es un componente esencial para la vida en la tierra y el elemento más abundante en la atmósfera.

No es de extrañar que las protestas sean multitudinarias, las más importantes desde hace décadas. Durante semanas, los campesinos enfadados han bloqueado las carreteras y han marchado frente a los edificios del gobierno para demostrar su descontento. Entre otras cosas, se han bloqueado las carreteras de acceso a algunos supermercados. También se anunció el cierre de las carreteras de acceso al aeropuerto internacional de Ámsterdam.

Los principales medios de comunicación trataron de esconder el asunto bajo la alfombra mientras decenas de miles de agricultores salen a la calle durante varias semanas para manifestarse contra la normativa europea y los planes del gobierno de arruinar la agricultura.

Hace unos días, los agricultores rompieron una barrera policial con sus tractores y rociaron la casa del ministro con estiércol líquido. La policía ha anunciado un endurecimiento de la represión contra los manifestantes, lo que, sin embargo, probablemente sólo conducirá a una escalada mayor.

La policía califica la situación de “amenazante e inaceptable” pero, según las encuestas, alrededor del 45 por cien de la población holandesa apoya las protestas agrarias. En octubre el porcentaje era del 38 por cien.

El martes por la noche la policía disparó contra una manifestación de agricultores en Heerenveen. Es la tercera vez en pocos meses que la policía holandesa dispara con fuego real contra manifestantes pacíficos. Un joven manifestante de 16 años fue detenido cuando intentaba llegar a casa por carretera, subido en su tractor.

Categorías
Ecología

Los agricultores holandeses se levantan contra la Agenda 2030 del gobierno

La paz social se ha roto en Holanda. Miles de kilómetros de atascos recorren las carreteras debido a los bloqueos de los agricultores que desde hace dos semanas protestan contra la política seudoecologista del gobierno de Mark Rutte.

Son las movilizaciones más importantes desde hace décadas. Los antidisturbios están en las calles. Es lo que nos espera en los próximos meses.

Pero, como suele ocurrir, tan interesante como lo que pasa en las calles es la presentación que hacen los medios de comunicación y los analistas que no ven más allá de su nariz. Muchos dicen que un liberal, como Rutte, no debería haber asumido un programa de “izquierdas”, como la Agenda 2030.

En plena crisis alimentaria no parece lógico exigir a los agricultores que reduzcan las emisiones de óxido de nitrógeno y amoniaco. Lo que subyace es todo lo contrario: existe una superproducción agraria que el gobierno quiere reducir.

La “ley del nitrógeno” de Rutte prevé una destrucción de la capacidad productiva de la agricultura intensiva holandesa, especialmente en la ganadería. La mitad de los agricultores deberán abandonar sus explotaciones.

Los agricultores han anunciado que seguirán luchando contra los planes seudoecologistas del gobierno. Agractie y FDP, las dos organizaciones rurales más importantes del país, se unieron a la movilización el pasado 22 de junio. Cientos de miles de personas se ha sumado a las movilizaciones agrarias. El 45 por ciento de la población les apoya.

Ayer por la tarde se produjeron 154 kilómetros de atascos en la hora punta. Los agricultores invaden las carretras con sus tractores y arrojan la cosecha en los cruces, gasolineras y edificios públicos.

En los últimos días de las protestas, los manifestantes arrojaron pilas de estiércol frente a la casa de la ministra, y bloquearon con estiércol la entrada de la casa del ministro de Medio Ambiente, Henk Staghouwer, que redactó la “ley del nitrógeno”.

El gobierno ha anunciado multas a los agricultores que sean identificados en las protestas, a lo que los manifestantes han reaccionado con más bloqueos de las principales rutas del país, inclusive la ruta de acceso a Alemania, cortando la comunicación terrestre entre los dos países que son enormes socios comerciales.

Los agricultores denuncian que las leyes ambientales no solo los dejarán sin trabajo si no que tendrán un impacto sin precedentes en la producción de alimentos para el país. Estiman que el país sufriría una hambruna generalizada pocos meses después de que se empiece a aplicar los planes “verdes” del gobierno.

Categorías
Ecología

La Unión Europea subirá aún más los precios de la energía por razones seudoecológicas

Las medidas seudocologistas de la Unión Europea levantan una oposición cada vez mayor, como ya hemos informado en otras entradas. En Holanda, esta misma semana, los campesinos y ganaderos llevan varios jornadas de movilizaciones, protestas y cortes de cerretera contra la prohibición de los fertilizantes nitrogenados.

En Luxemburgo, donde se reunían los ministros europeos de Medio Ambiente, flotó el fantasma de los chalecos amarillos, un movimiento nacido en 2018 de la subida de los precios de la gasolina a causa de un “impuesto verde”.

El temor a desencadenar una bomba de relojería social impregnó los debates durante muchas horas. Los ministros debían votar cinco objetivos clave de la Agenda 2030 para reducir un 55 por cien de emisiones de gases de efecto invernadero, incluida la ampliación de la tarificación del CO2 a los carburantes y la calefacción

Hasta que se llegó a un acuerdo de compromiso: van a crear un “fondo social del clima” (FSC), cuyo presupuesto podría alcanzar los 59.000 millones de euros entre 2027 y 2032 para recuperar parte de los ingresos del nuevo mercado del carbono (ETS2). Como la medida volverá a aumentar -aún nás- el precio de los combustibles, hay que apoyar a los más vulnerables para prevenir estallidos sociales como el de los chalecos amarillos.

No sólo habrá limosnas para los más pobres de forma temporal y limitada. Entre ellos hay que contar a los Estados miembros que no son capaces de financiar la renovación de edificios o la descarbonización de la calefacción y el transporte.

A pesar de las previsiones, los burócratas de Bruselas saben que una ola de movilizaciones sociales se extenderá por toda Europa y, en lugar de suprimir los combustibles fósiles, impulsarán su consumo aún más.

El tema divide a los Estados europeos y las posiciones parecen irreconciliables. Mientras Eslovaquia, Hungría, Polonia, Italia, los países bálticos y Grecia exigían un fondo ambicioso para compensar el choque que se avecinaba, negándose a sacrificar su cohesión social en el altar del clima, otros países, como Alemania, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Holanda, quieren acelerar la descarbonización sin financiar la transición de los primeros.

El canciller alemán Eric Scholz se niega a poner mucho dinero en el fondo común para ayudar a los países mendicantes. Incluso llegó a circular una propuesta de presupuesto de 18.000 millones de euros para el fondo, antes de que Berlín se pusiera firme y lo elevara a 48.000 millones de euros ante la oposición.

Pero esa cantidad seguía siendo insuficiente para la mayoría de los ministros, ya que con la ampliación del mercado de CO2, el aumento de los precios de los combustibles y la calefacción promete pesar mucho en los bolsillos, ya que el precio del carbono se ha disparado en los últimos meses, hasta superar los 80 euros por tonelada.

Son los países ricos del norte los que impulsan las medidas seudoecologicas. Quieren que se amplíe el mercado europeo del carbono, mientras que los países que lo van a sufrir lo que quieren es dinero porque no tienen ninguna capacidad para financiar la transición ecológica.

Los países del sur y el este de Europa no pueden pagar la luz y la gasolina a los precios actuales; mucho menos con unos precios inflados por razones seudoecologistas. Las cifras no pueden ser más obvias: el 30 por cien de la población búlgara estaba en situación de pobreza energética en 2019, frente a solo el 2 por cien en Luxemburgo, según las estadísticas de la Unión Europea sobre ingresos y condiciones de vida.

Finalmente la mayoría de los miembros tiró por la calle de enmedio: un fondo de 59.000 millones de euros. Pero el diablo está en los detalles. Mientras que la propuesta del Parlamento Europeo asignaba un presupuesto mínimo al fondo social del clima equivalente al 25 por cien de los ingresos totales generados por el ETS2, el Consejo mantuvo la cifra no fluctuante de 59.000 millones de euros como límite máximo, equivalente al 25 por cien de los ingresos suponiendo un precio de 48 euros por tonelada de CO2 durante el periodo 2027-2032.

Las previsiones no son realistas. La mayoría de ellas parten de un precio mucho más alto, en torno a los 170 ó 180 euros por tonelada porque el sector energético reacciona muy poco ante la subida de los precios. Cualquiera que sea el precio, hay que mantener la nevera encendida las 24 horas del día.

Categorías
Ecología

El pico del petróleo: otro mito seudocientífico para consumo de los oportunistas

La buena noticia es que los escenarios de pánico de que el mundo se quedará pronto sin petróleo son erróneos. La mala noticia es que el precio del petróleo seguirá subiendo. El pico del petróleo no es nuestro problema. La política lo es. Las grandes petroleras quieren mantener altos los precios del petróleo. Dick Cheney y sus amigos están muy dispuestos a ayudarles.

Personalmente, he estado investigando el petróleo desde las primeras crisis petroleras de los años 70. En 2003, me intrigó la llamada teoría del pico del petróleo. Parecía explicar la decisión, por otra parte inexplicable, de Washington de arriesgarlo todo en una acción militar contra Irak.

Los defensores del pico del petróleo, encabezados por el ex geólogo de BP Colin Campbell y el banquero de Texas Matt Simmons, afirmaban que el mundo se enfrentaba a una nueva crisis, el fin del petróleo barato, o el pico absoluto del petróleo, quizás en 2012, quizás en 2007. Se supone que el petróleo se está agotando. Señalaron el aumento de los precios de la gasolina y el petróleo, y el descenso de la producción en el Mar del Norte, Alaska y otros yacimientos para demostrar su opinión.

Según Campbell, el hecho de que no se descubrieran nuevos yacimientos del tamaño del Mar del Norte a finales de la década de 1960 era una prueba. Habría convencido a la Agencia Internacional de la Energía y al gobierno sueco. Pero esto no demuestra que tuviera razón.

¿Fósiles intelectuales?

La escuela del pico del petróleo basa su teoría en los libros de texto de geología occidentales convencionales, escritos en su mayoría por geólogos estadounidenses o británicos, que afirman que el petróleo es un “combustible fósil”, un residuo o detritus biológico de restos fosilizados de dinosaurios o quizás de algas, y por tanto un producto con un suministro limitado. El origen biológico está en el centro de la teoría del pico del petróleo, utilizada para explicar por qué el petróleo sólo se encuentra en ciertas partes del mundo donde quedó atrapado geológicamente hace millones de años. Esto significaría que, por ejemplo, los restos de los dinosaurios muertos se comprimieron y, a lo largo de decenas de millones de años, se fosilizaron y quedaron atrapados en depósitos subterráneos a unos 1.000 metros bajo la superficie terrestre. En casos excepcionales, se ha teorizado que enormes cantidades de material biológico han quedado atrapadas en formaciones rocosas en zonas oceánicas menos profundas, como el Golfo de México, el Mar del Norte o el Golfo de Guinea. La geología sólo debe ocuparse de determinar dónde se encuentran estas bolsas en las capas de la tierra, llamadas yacimientos, en determinadas cuencas sedimentarias.

Desde principios de los años 50 existe en Rusia una teoría totalmente alternativa sobre la formación del petróleo, casi desconocida en Occidente. Afirma que la teoría americana convencional de los orígenes biológicos es una tontería sin fundamento científico y no demostrable. Señalan el hecho de que los geólogos occidentales han predicho repetidamente que el petróleo se había agotado en el último siglo, sólo para encontrar más, mucho más.

Esta explicación alternativa de los orígenes del petróleo y el gas no sólo ha existido en teoría. El surgimiento de Rusia y la antigua URSS como el mayor productor mundial de petróleo y gas natural se basó en la aplicación de esta teoría en la práctica. Esto tiene consecuencias geopolíticas de proporciones asombrosas.

La necesidad: la madre de la invención

En los años 50, la Unión Soviética estaba aislada de Occidente por el “telón de acero”. La Guerra Fría estaba en pleno apogeo. Rusia tenía poco petróleo para alimentar su economía. Encontrar suficiente petróleo en el país era una prioridad de seguridad nacional.

Científicos del Instituto de Física de la Tierra de la Academia de Ciencias de Rusia y del Instituto de Ciencias Geológicas de la Academia de Ciencias de Ucrania iniciaron a finales de los años 40 una investigación fundamental: ¿de dónde procede el petróleo?

En 1956, el profesor Vladimir Porfiryev anunció sus hallazgos: El petróleo crudo y el gas natural de petróleo no tienen ninguna relación intrínseca con la materia biológica de la superficie terrestre. Son materiales primordiales que han surgido de las grandes profundidades. Los geólogos soviéticos habían puesto de cabeza la geología ortodoxa occidental. Llamaron a su teoría del origen del petróleo la teoría “a-biótica” -no biológica- para distinguirla de la teoría biológica occidental de los orígenes.

Si tuvieran razón, el suministro de petróleo en la Tierra estaría limitado únicamente por la cantidad de componentes de hidrocarburos orgánicos presentes en las profundidades de la Tierra en el momento de su formación. La disponibilidad de petróleo sólo dependería de la tecnología para perforar pozos ultra profundos y explorar las regiones interiores de la tierra. También se dieron cuenta de que los campos antiguos podían revivir para seguir produciendo, los llamados campos autorreplicantes. Argumentaron que el petróleo se forma en las profundidades de la tierra en condiciones de temperatura y presión muy elevadas, similares a las necesarias para la formación de los diamantes. El petróleo es un material primordial de origen profundo que se transporta a alta presión a la corteza terrestre mediante procesos eruptivos “fríos”, dijo Porfir’yev. Su equipo descartó la idea de que el petróleo sea un residuo biológico de restos vegetales y animales fósiles como un bulo destinado a perpetuar el mito de la oferta limitada.

Desafiando a la geología convencional

Este enfoque científico radicalmente diferente de Rusia y Ucrania para el descubrimiento de petróleo permitió a la URSS realizar enormes descubrimientos de gas y petróleo en zonas consideradas anteriormente inadecuadas para el petróleo por las teorías de exploración geológica occidentales. La nueva teoría del petróleo se utilizó a principios de la década de 1990, mucho después de la disolución de la URSS, para perforar en busca de petróleo y gas en una región que se consideraba geológicamente estéril desde hacía más de cuarenta y cinco años: la cuenca del Dniéper-Donets, en la región entre Rusia y Ucrania.

En consonancia con su teoría a-biótica o no fósil de los orígenes del petróleo profundo, los geofísicos y químicos rusos y ucranianos comenzaron con un análisis detallado de la historia tectónica y la estructura geológica del subsuelo cristalino de la cuenca del Dniéper-Donetsk. Tras un profundo análisis tectónico y estructural de la región, realizaron investigaciones geofísicas y geoquímicas.

En total se perforaron sesenta y un pozos, de los cuales treinta y siete fueron comercialmente productivos, lo que representa una tasa de éxito impresionante de casi el sesenta por ciento. El tamaño del yacimiento descubierto es comparable al del North Slope de Alaska. Por el contrario, la perforación salvaje estadounidense se consideró un éxito con una tasa de éxito del diez por ciento. Nueve de cada diez pozos suelen ser “agujeros secos”.

Esta experiencia de la geofísica rusa en el descubrimiento de petróleo y gas quedó envuelta en el habitual velo soviético de seguridad del Estado en la época de la Guerra Fría, y permaneció en gran medida desconocida para los geofísicos occidentales, que siguieron enseñando los orígenes fósiles y, por tanto, las graves limitaciones físicas del petróleo. Poco a poco, mucho después de la guerra de Irak de 2003, algunos estrategas del Pentágono y de sus alrededores empezaron a comprender que los geofísicos rusos podrían tener algo de profunda importancia estratégica.

Si Rusia dispusiera de los conocimientos científicos y no de la geología occidental, dispondría de un activo estratégico de asombrosa importancia geopolítica. No es de extrañar que Washington se esté preparando para construir un “muro de acero”, una red de bases militares y escudos de misiles balísticos alrededor de Rusia, para cortar sus oleoductos y puertos con Europa Occidental, China y el resto de Eurasia. Estaba surgiendo la peor pesadilla de Halford Mackinder: una convergencia cooperativa de los intereses mutuos de los principales estados euroasiáticos, nacida de la necesidad del petróleo para alimentar el crecimiento económico. Irónicamente, fue el descarado acaparamiento de Estados Unidos de las vastas riquezas petrolíferas de Irak y, potencialmente, de Irán, lo que catalizó una cooperación más estrecha entre los tradicionales enemigos de Eurasia, China y Rusia, y una creciente toma de conciencia en Europa Occidental de que sus opciones también se estaban reduciendo.

Pico de petróleo

La teoría del pico del petróleo se basa en un artículo escrito en 1956 por el difunto Marion King Hubbert, un geólogo de Texas que trabajaba para Shell Oil. Argumentó que los pozos de petróleo producen en una curva de campana y que, una vez que alcanzan su “pico”, se produce un inevitable declive. Predijo que la producción de petróleo de Estados Unidos alcanzaría su punto máximo en 1970. Un hombre modesto, llamó a la curva de producción que inventó la curva de Hubbert y al pico el pico de Hubbert. Cuando la producción de petróleo de Estados Unidos comenzó a declinar hacia 1970, Hubbert adquirió cierta notoriedad.

El único problema es que el pico no se alcanzó debido al agotamiento de los recursos en los campos estadounidenses. El pico se alcanzó porque Shell, Mobil, Texaco y los demás socios de Saudi Aramco inundaron el mercado estadounidense con importaciones baratas de Oriente Medio, sin aranceles, a precios tan bajos que los productores de California y muchos de Texas no pudieron competir y se vieron obligados a cerrar sus pozos.

El éxito de Vietnam

Mientras las multinacionales petroleras estadounidenses se dedicaban a controlar los grandes yacimientos de fácil acceso de Arabia Saudí, Kuwait, Irán y otras zonas donde el petróleo era abundante y barato en los años 60, los rusos se dedicaban a probar su teoría alternativa. Empezaron a perforar en una región supuestamente estéril de Siberia. Desarrollaron once grandes yacimientos petrolíferos y un campo gigante basados en sus estimaciones geológicas profundas “a-bióticas”. Perforaron en rocas cristalinas del subsuelo y encontraron oro negro a una escala comparable a la del North Slope de Alaska.

Luego fueron a Vietnam en la década de 1980 y se ofrecieron a financiar los costes de perforación para demostrar que su nueva teoría geológica funcionaba. La empresa rusa Petrosov perforó el yacimiento petrolífero White Tiger frente a las costas de Vietnam, en una roca basáltica a unos 17.000 pies de profundidad, y extrajo 6.000 barriles de petróleo al día para alimentar la economía vietnamita, necesitada de energía. En la URSS, los geólogos rusos formados en a-biótica perfeccionaron sus habilidades y la URSS se convirtió en el mayor productor de petróleo del mundo a mediados de la década de 1980. Pocos en Occidente entendieron por qué, o se molestaron en preguntar.

El Dr. J. F. Kenney es uno de los únicos geofísicos occidentales que ha enseñado y trabajado en Rusia, bajo la dirección de Vladilen Krayushkin, que desarrolló la enorme cuenca del Dniéper-Donets. Kenney me dijo en una entrevista reciente que “sólo para producir la cantidad de petróleo que el yacimiento de Ghawar (en Arabia Saudí) ha producido hasta la fecha habría sido necesario un cubo de detritus de dinosaurios fosilizados, suponiendo una eficiencia de conversión del 100%, que midiera 19 millas de profundidad, ancho y alto”. En resumen, un sinsentido.

Los geólogos occidentales no se molestan en ofrecer pruebas científicas sólidas de los orígenes fósiles. Simplemente lo afirman como una verdad sagrada. Los rusos han producido volúmenes de documentos científicos, la mayoría en ruso. Las revistas occidentales dominantes no tienen interés en publicar un punto de vista tan revolucionario. Al fin y al cabo, están en juego carreras académicas y profesiones enteras.

Cerrar la puerta

La detención en 2003 del ruso Mijaíl Jodorkovski, de la petrolera Yukos, tuvo lugar justo antes de que pudiera vender una participación mayoritaria en Yukos a ExxonMobil tras una reunión privada con Dick Cheney. Si Exxon hubiera obtenido esta participación, habría controlado el mayor recurso mundial de geólogos e ingenieros formados en técnicas de perforación en aguas profundas a-bióticas.

Desde 2003, el intercambio de conocimientos científicos en Rusia ha disminuido considerablemente. Las ofertas que se hicieron a principios de la década de 1990 para compartir sus conocimientos con los geofísicos estadounidenses y otros especialistas en petróleo fueron fríamente rechazadas según los geofísicos estadounidenses afectados.

¿Por qué entonces esta guerra de alto riesgo para controlar Irak? Durante un siglo, los gigantes petroleros occidentales, estadounidenses y aliados, han controlado el petróleo del mundo mediante el control de Arabia Saudí, Kuwait o Nigeria. En la actualidad, mientras muchos de los gigantescos yacimientos están en declive, las empresas consideran que los yacimientos petrolíferos controlados por el Estado en Irak e Irán son la mayor base que queda de petróleo barato y fácil. Con la enorme demanda de petróleo de China y ahora de la India, se está convirtiendo en un imperativo geopolítico para Estados Unidos tomar el control militar directo de estas reservas de Oriente Medio lo antes posible. El vicepresidente Dick Cheney llegó al puesto desde Halliburton Corp, la mayor empresa de servicios geofísicos petroleros del mundo. Resulta que la única amenaza potencial a este control estadounidense del petróleo está en Rusia y en los gigantes energéticos rusos, ahora controlados por el Estado.

Según Kenney, los geofísicos rusos utilizaron las teorías del brillante científico alemán Alfred Wegener 30 años antes de que los geólogos occidentales “descubrieran” a Wegener en la década de 1960. En 1915, Wegener publicó un texto fundamental, “El origen de los continentes y los océanos”, en el que sugería la existencia de una masa terrestre unificada o “pangea” hace más de 200 millones de años, que se dividió en los actuales continentes a través de lo que denominó deriva continental.

Ya en la década de 1960, destacados científicos estadounidenses, como el asesor científico de la Casa Blanca, el Dr. Frank Press, calificaron a Wegener de “lunático”. A finales de los años sesenta, los geólogos tuvieron que tragarse sus palabras, porque Wegener ofrecía la única interpretación que permitía descubrir los vastos recursos petrolíferos del Mar del Norte. Quizá dentro de unas décadas los geólogos occidentales se replanteen su mitología sobre los orígenes de los fósiles y se den cuenta de lo que los rusos saben desde los años 50. Mientras tanto, Moscú tiene una baza en materia de energía.

F. William Engdahl http://321energy.com/editorials/engdahl/engdahl092607.html

Más información:

— Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis: el hambre, la guerra, la peste y el… pico del petróleo
— Los stalinistas que sacaban petróleo de las piedras
— Un planeta sin límites

Categorías
Ecología

La naturaleza por encima de la humanidad: expulsan a los masais de sus tierras

En varios países africanos la seudoecología está causando estragos en las poblaciones campesinas y ganaderas, que se ven expulsados de sus tierras ancestrales para preservar el medio ambiente y atraer a las bandas de turistas occidentales que viajan con una billetera sustanciosa.

Ha ocurrido hoy en Tanzania, en la reserva del Ngorongoro, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Toda una maldición. Después de movilizaciones y protestas, las primeras familias masais han tenido que abandonar sus tierras en el marco de un programa de traslado forzoso puesto en marcha por el gobierno tanzano.

Se trata de un desalojo masivo en toda regla, que el gobierno justifica con explicaciones malthusianas: una población creciente supone una amenaza para la fauna y la flora, que son más importantes. Los masais y sus rebaños están compitiendo con la fauna salvaje y “el Ngorongoro se está perdiendo”, dijo el año pasado la presidenta de Tanzania Samia Suluhu Hassan.

El pasado fin de semana, estallaron enfrentamientos en Loliondo, a 125 kilómetros de Ngorongoro, entre la policía y los masais, que se oponían a la instalación de “marcadores” que separan las zonas de hábitat humano de las de vida silvestre.

Un policía murió, según los enviados de la ONU, que también dijeron que 30 personas resultaron heridas después de que la policía disparara munición real, algo bastante extraño en una “reubicación voluntaria”.

Ayer en una declaración, los nueve enviados de la ONU dijeron estar “preocupados por los planes de Tanzania de reubicar a casi 150.000 masai de las reservas de Ngorongoro y Loliondo sin su consentimiento libre, previo e informado”.

“Esto causará un daño irreparable y puede constituir un despojo, un desalojo forzoso y un desplazamiento arbitrario prohibidos por el derecho internacional”, advirtieron.

Los masais viven desde hace un siglo en el cráter del Ngorongoro y ahora van a trasladar a 296 familias a la región de Handeni, 600 kilómetros al sur, según las cifras publicadas por el prefecto regional de Arusha, John Mongella.

Muchas familias van a quedar separadas. Hoy se han marchado unas 20, dijo Mongella, asegurando que “aquí no hay ningún desalojo, toda la gente que se va se ha registrado voluntariamente y el gobierno les está ayudando”.

“Este desalojo nunca fue voluntario para los habitantes de Ngorongoro”, dijo Joseph Oleshangay, un abogado que defiende a los masai.

Tanzania siempre ha permitido a las comunidades indígenas, como los masais, vivir en determinados parques nacionales. Desde 1959, la población que vive en el Ngorongoro ha pasado de 8.000 a más de 100.000 personas, mientras que el rebaño de ganado ha crecido aún más rápido, pasando de unos 260.000 ejemplares en 2017 a más de un millón en la actualidad.

Desde hace varios años los masais acusan al gobierno tanzano de intentar desalojarlos de sus zonas históricas de hábitat y convertirlas en zonas de turismo, safari y de caza privada.

La semana pasada decenas de vehículos policiales de la Unidad de Fuerzas de Campo (FFU) llegaron a la localidad de Wasso, en la división de Loliondo del distrito de Ngorongoro, para demarcar una zona de 1.500 kilómetros cuadrados como reserva de caza (*). Las FFU y otras fuerzas se han desplazado a la zona de Oloosek de Ololosokwan y a la subaldea de Sanjan de Malambo.

(*) https://www.oaklandinstitute.org/police-loliondo-threats-mass-evictions-masai

Categorías
Ecología

El Parlamento Europeo rechaza las medidas para luchar contra el cambio climático

Los progres, los verdes y la seudoecología están de luto. El Parlamento Europeo les ha fallado a la primera cita. Esta mañana debía votar ocho textos legislativos del paquete “Fit for 55”, que ha sido rechazado por 340 votos en contra, 265 a favor y 34 abstenciones.

El paquete “Fit for 55” forma parte de las delirantes medidas para luchar contra el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero.

Ahora el texto debería ser revisado por la comisión parlamentariapara someter a votación una nueva versión del paquete, es decir, nuevas negociaciones y cambalaches entre los grupos parlamentario.

El paquete “Fit for 55” fue propuesto en julio del año pasado por la Comisión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE en un 55 por cien de aquí a 2030, en comparación con 1990.

El texto que acaba de ser rechazado fue el resultado de un compromiso entre el PPE (la reacción europea, mayoritaria en el Parlamento) y Renovación (centristas y liberales). En particular, preveía una reducción del 63 por cien de las emisiones de los sectores sujetos al mercado europeo del carbono para 2030, en comparación con 2005.

El mercado del carbono es un laberinto de intereses cruzados que tienen que ver más con la economía que con la ecología. En pocas palabras, Europa quiere imponer un arancel a las importaciones acusadas de ser “contaminantes” que se justifica con rocambolescas explicaciones que, en última instancia, lo que pretenden es proteger la industria europea de la competencia exterior, especialmente de la de los países emergentes.

En definitiva, los “expertos” climáticos le han dado la vuelta al asunto y quieren decir que quien “contamina” son esos países emergentes. La mira está puesta en sectores de altas emisiones (cemento, acero, fertilizantes, electricidad y aluminio, en particular) que, a su vez, ya tienen importntes aranceles protectores. Si se imponen más aranceles por razones “verdes” esos sectores quedarían doblemente protegidos de la competencia exterior. Pero si no se imponen, sería un estímulo a la “contaminación ambiental”.

Categorías
Ecología

Un tercio de la fruta que consumimos está contaminada por pesticidas

Aunque hace años que las políticas agrarias tienden a reducir el uso de plaguicidas, la cantidad de pesticidas presente en la fruta que se vende al consumidor final va en aumento. Ayer la PAN (Pesticide Action Network) publicó un estudio sobre el problema.

La ONG compró fruta en toda la Unión Europea y analizó en el laboratorio 97.000 muestras de fruta fresca, entre ellas melocotones, moras, fresas y cerezas. El objetivo era identificar la presencia de pesticidas y otros productos fitosanitarios.

El resultado es preocupante: el 29 por cien de la fruta analizada, y por tanto vendida a los consumidores, contenía trazas de pesticidas químicos. Es casi un tercio y una señal de un fuerte deterioro de la situación.

En 2011 solo el 18 por cien de la fruta analizada contenía productos fitosanitarios. Según la ONG, la fruta que hay que evitar son las moras: el 51 por cien de las muestras, es decir, la mitad, estaban contaminadas. Los melocotones ocupan el segundo lugar, con más de 4 de cada 10 contaminados (45 por cien), y las fresas el tercero (38 por cien de las muestras contaminadas).

En el caso de las hortalizas, el uso de plaguicidas está menos extendido, con un 13 por cien de muestras contaminadas, lo que supone un ligerísimo aumento respecto a 2011 (11 por cien). El apio y el colirrábano son las frutas y hortalizas con peores resultados, ya que casi un tercio de las muestras (31 por cien) contenían restos de pesticidas en el momento de la compra en las tiendas.

Categorías
Ecología

La explosión de ventas de coches eléctricos choca con la escasez de litio

La venta de vehículos en todo el mundo padece una fuerte recesión, salvo la de tracción eléctrica, que se ha disparado. Con 6,6 millones de unidades vendidas en todo el mundo el año pasado, la mitad de ellas en China, las ventas de coches eléctricos se han duplicado en un año y ya representan el 10 por cien de las ventas de coches nuevos.

A principios de este año han seguido acelerando, con dos millones de unidades vendidas en el primer trimestre, un aumento del 75 por cien en un año.

Las ventas se han visto fuertemente impulsadas por las subvenciones públicas, que se duplicaron el año pasado hasta alcanzar casi 30.000 millones de euros en todo el mundo. Los fabricantes, por su parte, han quintuplicado el número de vehículos disponibles entre 2015 y 2021: ya están a la venta unos 450 modelos eléctricos.

Sin embargo, las tensiones sobre las materias primas pueden frenar este desarrollo. La disponibilidad de materias primas, como el litio, preocupa a la Agencia Internacional de la Energía. “Los gobiernos, la industria y los inversores deben permanecer vigilantes y creativos para evitar problemas en el suministro de minerales esenciales”, dice el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, en un comunicado.

Las materias primas se extraen principalmente en países como Australia, Chile y la República Democrática del Congo. Pero China produce tres cuartas partes de las baterías de iones de litio, la tecnología dominante, y controla más de la mitad de la capacidad de procesamiento y refinado de litio, cobalto y grafito.

Las necesidades de litio son especialmente críticas, según la AIE: se prevé que se sextupliquen de aquí a 2030, hasta 500 kilotoneladas, lo que requerirá la apertura de 50 nuevas minas.

Europa produce una cuarta parte de los coches eléctricos, pero controla muy poco la materia prima, al igual que Estados Unidos. “Los gobiernos de Europa y Estados Unidos se han comprometido firmemente a desarrollar la capacidad de producción de baterías, pero se espera que la mayor parte de la cadena de suministro siga siendo china hasta 2030”, según la AIE.

Las tecnologías alternativas para las baterías, el reciclaje, pero también los incentivos para comprar coches más pequeños podrían ayudar a salvar estos minerales. A corto plazo, las ventas también podrían verse frenadas por el aumento de los precios de las materias primas utilizadas en las baterías, así como por los problemas logísticos relacionados con la guerra de Ucrania y los confinamientos sanitarios en China.

La AIE recomienda aumentar los impuestos sobre los vehículos de combustión y reducir gradualmente las subvenciones para la compra de vehículos eléctricos. La agencia también recomienda ampliar estos programas a los camiones y autobuses, pero también a los países en desarrollo, y acompañarlos del desarrollo de redes de recarga.

Categorías
Ecología

Lluvia de subvenciones para el hidrógeno ‘verde’

Los problemas de abastecimiento energético han vuelto a poner el hidrógeno en primer plano. La combustión de hisdrógeno libera cuatro veces más energía que la gasolina por unidad de peso. Los “expertos” dicen que es potencialmente inagotable, que es renovable, que no emite de gases de efecto invernadero…

En la actualidad el hidrógeno representa el 1,7 por cien de la combinación energética mundial y el cuento de la lechera que propagan los seudoecologistas dice que alcanzará el 13 por cien en 2050.

Pero, como es habitual, no todo es tan bonito como lo pintan. El hidrógeno hay que producirlo, normalmente por electrólisis, lo que cuesta entre dos y tres veces más que la producción de combustibles fósiles.

En segundo lugar, con el estado actual de las fuerzas productivas, para fabricar hidrógeno hay que consumir combustibles convencionales, por lo que no es tan verde como lo pintan, como ya hemos explicado en otra entrada. Antes de aumentar la producción de hidrógeno y alardear de que es “verde” deberían explicar qué energía utilizarán para conseguirlo.

En tercer lugar, el hidrógeno tiene un rendimiento energético reducido en comparación con otros vectores energéticos y no puede sustituir al gas en los mercados energéticos. Su destino parece encontrarse en ciertos usos de la industria y el transporte.

Lo mejor del hidrógeno es que al llevar la etiqueta “verde” va a succionar un enorme puñado de subvenciones públicas, especialmente europeas. En diciembre el gobierno español anunció los primeros 250 millones de euros de dinero público para el nuevo sector, una cantidad insignificante en comparación con los 9.000 millones de Alemania.

No obstante, a bocazas no hay quien gane a la coalición que gobierna en Madrid, que prometió invertir más de 1.500 millones de euros hasta el año que viene, hasta llegar a los 8.900 millones para 2030.

Como ya explicamos en una entrada anterior, la transición ecológica y las energías verdes engordan a costa de los presupuestos del Estado. El verdadero negocio son las subvenciones.

Categorías
Ecología

La transición ecológica tendrá que esperar

La Comisión Europea de Transportes ha eliminado la frontera del año 2035 como tope para abandonar los motores de combustión interna. La transición ecológica no será una prohibición pura y dura de los motores convencionales sino que deberá tener en cuenta un conjunto de alternativas técnicas.

Bruselas pide que se modifique el programa ecológico “Fit for 55”, un cambio de rumbo considerable, incluso comparado con el de hace unas semanas, cuando la fecha fijada por la Unión Europea para la transición a la movilidad cien por cien eléctrica parecía ineludible.

El documento es un dictamen y, por lo tanto, tiene por delante un largo proceso de aprobación. El plan establece que, a partir de 2035, los vehículos de nueva matriculación deberán reducir las emisiones en un 90 por cien y no más del 100 por cien.

Los fabricantes creen que ese objetivo se puede alcanzar con motores de combustión interna, alimentados por combustibles de nueva generación y combustibles sintéticos.

El frente de la electricidad a toda costa ha dado una primera señal significativa de fracaso a la que la situación internacional creó en el último periodo, empezando por la dependencia del gas ruso para la producción de electricidad y el papel de China en el control de las materias primas necesarias para la fabricación de baterías.

A la hora de calcular las emisiones hay que tener en cuenta todo el ciclo de vida de los coches, desde la producción hasta la eliminación y el reciclaje, no sólo el tubo de escape (que no es poco).

Con el desarrollo actual de las fuerzas productivas el objetivo 100 por cien eléctrico es simplemente imposible y 100 por cien “renovable” también.

Veremos lo que pasa ahora con los nuevos impuestos sobre los carburantes tradicionales, sobre los vehículos tradicionales, sobre los peajes…