Los ejércitos estadounidense e iraní han intercambiado ataques con misiles pesados y drones, con Teherán apuntando a las instalaciones estadounidenses en los países del Golfo ayer y diciendo que había cerrado nuevamente el Estrecho de Ormuz.
Los ejércitos estadounidense e iraní han intercambiado ataques con misiles pesados y drones, con Teherán apuntando a las instalaciones estadounidenses en los países del Golfo ayer y diciendo que había cerrado nuevamente el Estrecho de Ormuz.
Rusia y China buscan una tecnología capaz de inhabilitar y eventualmente destruir la red de satélites Starlink de Elon Musk, según una investigación de The Insider, Der Spiegel y Le Monde (1).
El general Olexandr Syrsky, máximo dirigente militar ucraniano, le ha visto las orejas al lobo. En una reciente entrevista ve próximo su despido, desmiente a su jefe Zelensky y no quiere aparecer como el responsable del desastre ucraniano.
El alquiler de vientres maternos es ilegal en Tailandia, Laos y Camboya, pero el negocio mueve 15.000 millones de dólares al año. Lo mismo que con las drogas, lo importante no son las leyes sino los beneficios.
En Tailandia a las mujeres les pagan entre 10.000 y 15.000 dólares para concebir y luego vender a un extraño al recién nacido. Es ilegal, pero hay mujeres que ganan verdaderas fortunas con su cuerpo, reproduciendo los embarazos una y otra vez.
A principios de este mes, un tribunal de Bangkok dictó sentencias de hasta 15 años de cárcel a cuatro médicos y cuatro intermediarios, condenados por su papel en una red multinacional de compraventa.
En 2023 las estimaciones de la ONU sitúan el mercado mundial de subrogación en casi 15.000 millones de dólares, una cifra que se esperaba que se multiplicara seis o siete veces en la década siguiente, a medida que la población las personas posponen tener hijos hasta más tarde en la vida.
Las mujeres pobres, principalmente rurales, se sienten atraídas por pagos que les ayudan a cancelar deudas, financiar la educación de sus hijos o comprar una casa para sus padres ancianos.
Las madres sustitutas reciben solo una pequeña fracción del dinero que genera la industria, según un informe del relator especial de la ONU sobre la violencia contra las mujeres y las niñas publicado el año pasado, y la mayor parte se destina a intermediarios como clínicas y reclutadores.
Es el típico negocio ilegal en el que sólo se castiga a la parte más pobre y más desvalida. La precariedad deja a las madres sustitutas en riesgo de ser castigadas, o de no cobrar a pesar de la firma de un contrato que no se puede invocar ante ningún tribunal.
Tailandia prohibió la subrogación comercial para padres extranjeros en 2015, después de que un sustituto tailandés tuviera gemelos para una pareja australiana que luego se negó a aceptar a uno de los bebés porque nació con el síndrome de Down. Camboya y Laos siguieron su ejemplo cuando surgieron denuncias de explotación de mujeres pobres en toda la región del Mekong.
Después de que las leyes de Tailandia se endurecieran, Rusia y Ucrania se convirtieron en centros mundiales de subrogación, hasta que la guerra trasladó el negocio a Georgia y, cada vez más, a Armenia. Estos países asumen la cartera de clientes para Estados Unidos, China, Israel e India.
Como en otros sectores económicos en auge, China impulsa una gran parte de la demanda mundial, fomentada por parejas homosexuales, matrimonios tardíos, quienes han perdido algún hijo o los que tienen problemas de fertilidad.
El mercado no puede ser más internacional. El donante de semen es de un país, el intermediario de otro, la clínica de un tercero, la madre de un cuarto y los compradores de un quinto. Es la mejor manera de eludir una prohibición recurriendo a las lagunas del vecino.
El proceso, desde el abastecimiento y el almacenamiento de esperma y óvulos, hasta la implantación de embriones y finalmente el parto, es muy sofisticado.
Cientos de apuestas y partidos manipulados han sido descubiertos por una investigación de Europol. La famosa Liga de Campeones de Europa no se escapa del fraude. “Es la mayor investigación de amaños de partidos de fútbol de toda la historia”, dijo el lunes el director de Europol, Rob Wainwright, en La Haya, donde Europol tiene su sede.
Veinte kilómetros cuadrados de interferencias electrónicas ya son suficientes para neutralizar un dron ucraniano lanzado a decenas de kilómetros tras las líneas del frente. El ejército ruso ha desplegado un sistema de interferencia capaz de cortar la conexión Starlink utilizada por los pilotos de drones ucranianos.
El enlace satelital ha supuesto un cambio radical en las operaciones militares de este año: permite a Kiev guiar municiones a menor coste hacia objetivos situados muy lejos de las líneas rusas —depósitos logísticos, centros de mando, baterías antiaéreas— sin depender del guiado GPS convencional, que es más susceptible a las interferencias.
Las consecuencias se han sentido incluso en Crimea, donde las reservas de combustible rusas se han visto afectadas por la campaña de ataques aéreos. Anteriormente se creía que este método de guiado era técnicamente inmune a cualquier interferencia de radio.
Esta suposición acaba de ser cuestionada. Serhii Beskrestnov, asesor del Ministerio de Defensa de Ucrania, identificó el dispositivo responsable: un sistema llamado Volna Kupol Garant, diseñado por la empresa rusa Rusky Kupol, conocida por abastecer al ejército ruso en Crimea.
El dispositivo emite interferencias de radio lo suficientemente potentes como para saturar localmente la señal de la terminal de Starlink, dejando a los drones inoperativos en un área de aproximadamente 20 kilómetros cuadrados. Se han detectado alrededor de diez instalaciones de este tipo hasta la fecha.
El tamaño del dispositivo —descrito como un conjunto de seis remolques equipados con antenas orientables— dificulta su ocultación y, por lo tanto, lo hace vulnerable a los ataques de represalia. El 422 Regimiento, en coordinación con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), afirma haber localizado y destruido dos de estas instalaciones, una de ellas apenas unas horas después de su detección. “En cuanto atacamos esa instalación, nuestros drones equipados con Starlink volaron sin problemas”, declaró el comandante de la unidad.
Esta táctica de guerra electrónica es una de las varias de las defensas rusas observadas sobre el terreno. Se produce tras un incidente anterior: en febrero SpaceX y los ucranianos detectaron y bloquearon un intento del ejército ruso de obtener acceso no autorizado a la red Starlink. Posteriormente, los satélites de Musk cortaron todo el acceso ruso para evitar su uso con fines ofensivos.
Ante las nuevas técnicas rusas, las empresas ucranianas han comenzado a trabajar en el desarrollo de sistemas de navegación autónomos, capaces de operar sin depender de una señal satelital, para que sus drones puedan continuar sus misiones incluso en zonas con interferencias.
El ministro de Defensa finlandés, Antti Häkkänen, advierte que en este momento el principal desafío para la defensa europea no son las armas, ni la financiación, sino la disponibilidad de personal militar suficiente y la falta de voluntad de combate de los ciudadanos. En la cumbre de la OTAN, Häkkänen dijo que el objetivo de conseguir soldados y reservistas operativos es el problema más crítico para el continente.
La multinacional farmacéutica Merck pagará 50 millones de dólares por los efectos adversos de la vacuna Gardasil. En los tribunales de Estados Unidos se acumularon más de 200 demandas presentadas por pacientes que sufren enfermedades autoinmunes después de recibir la vacuna.
A los criminales de guerra israelíes les gusta pasar sus vacaciones en Italia. Se creen que están en Gaza y que pueden maltratar a las personas con impunidad, como si fueran palestinos.
Se estima que más de 50 millones de personas en todo el mundo viven en condiciones de esclavitud, según los informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la ONU.