Categorías
Oriente Medio

Las IP del Califato Islámico están registradas en Estados Unidos y Gran Bretaña

Con internet ocurre lo mismo que con las drogas: se criminaliza el consumo pero no la producción. En una sociedad capitalista es lógico que el consumidor final acabe en la cárcel, mientras el fabricante se lleva sus beneficios a un paraíso fiscal.

La existencia de páginas web yihadistas, como el mismo yihadismo, está sirviendo de excusa para toda que los Estados marchen cada vez más claramente hacia el fascismo, las prohibiciones y los castigos. La visita de páginas de contenidos radicales está bajo sospecha, pero nada se dice de la financiación de los yihadistas a través de las redes sociales, en las que muestran sus propias tiendas virtuales colocando a la venta camisetas y muñecos para niños.

Nadie pregunta en dónde están los servidores que ofrecen dichos contenidos, por una sencilla razón: porque quienes las promocionan son los imperialistas y estos no se van poner la soga alrededor de su propio pescuezo.

Según Evangeline O’Regan, Jefa de Medios Digitales de la Oficina de Comunicación del Ministerio de Defensa de España, “el grupo terrorista [Califato Islámico] cuenta con 30 productoras audiovisuales —tres de ellas para hacer contenidos internacionales y las 27 restantes, dirigidas al público interno y musulmán— que se dedican a producir contenidos al por mayor: con calidad y en cantidad”.

Instagram tiene su propio perfil para los simpatizantes del grupo terrorista. La mayoría de los perfiles son públicos, de modo que se puede acceder a ellos sin identificación previa.

Entre 2014 y 2016 han publicado el internet 15 números de la Revista Dabiq que difunde la propaganda del Califato Islámico en las redes sociales, además de decapitaciones, torturas y ejecuciones.

El Califato Islámico tiene su propia aplicación para móviles, llamada “El amanecer de la Buena Nueva”, en donde los dirigentes yihadistas escriben mensajes que llegan a las cuentas de Twitter de todos los seguidores que se la han descargado, llegando a los 40.000 tuits en un sólo un día.

También tienen su propio servicio de mensajería, una aplicación llamada “Alrawi” parecida a Whatssap, así como una emisora de radio: Al-Bayan.

La agencia de noticias del Califato Islámico es Amaq, que comenzó con la difusión de textos breves, vídeos, alertas y artículos a través de Telegram. A finales de 2015 se transformó en una aplicación para móviles que distribuye propaganda en varios idiomas, desde el inglés hasta el árabe, pasando por el alemán o el francés.

Tiene su propia entrada en la Wikipedia (1) y los dominios de las páginas web donde se ubican los registros amaq.com y amaq.org tienen direcciones en Estados Unidos y en Reino Unido (2). Si alguien los quiere buscar, no están muy lejos…

Un informe publicado a comienzos de este año (3) enumeraba otros recursos de la constelación de medios de propaganda utilizados por los yihadistas, como las fundaciones Ajnad, Al-Furkan, Al-Itisam, Al-Himma o el Hayat Media Center.

(1) https://en.wikipedia.org/wiki/Amaq_News_Agency
(2) http://misionverdad.com/videos/las-ip-del-estado-islamico-se-registraron-en-eeuu-y-reino-unido
(3) http://rsf.org/sites/default/files/rapport_daech_fr_web.pdf

Categorías
Oriente Medio

La CIA dirigió el golpe de Estado fallido en Turquía (y 2)

Luego Fuller admite algo del tipo “me parece que estás protestando demasiado”. Escribe: “La divulgación completa: es públicamente notorio que yo he escrito una carta en tanto que ciudadano en el marco de la petición de Carta Verde [permiso de residencia] de Gülen en 2006, indicando que no creía que Gülen constituyera una amenaza para la seguridad de Estados Unidos”.

Naturalmente, los espías de Langley, por naturaleza, nunca hacen una “divulgación completa”. Omite que su carta fue firmada también por un segundo veterano senior de la CIA, George Fidas, y por un hombre presumiblemente de la CIA, entonces embajador norteamericano en Turquía, Morton Abramowitz, miembro del consejo de “George Soros International Crisis Group”. Sibel Edmonds, antigua traductora turca del FBI y “denunciante”, cita los nombres de Abramowitz y de Fuller en el marco de una sombría conspiración en el seno del gobierno de los Estados Unidos, que ella descubrió. Esta conspiración utilizaba las redes en Turquía para apoyar un “Estado profundo” criminal a través del mundo de habla turca, desde Estambul pasando por la Federación Rusa hasta China. La red que documentó incluía una importante participación en el tráfico de heroína de Afganistán, tal vez una de las fuentes de la gran riqueza de Gülen.

Fuller también omite decir que a la intervención de la CIA por él conseguida, para obtener un estatuto especial permanente de la Carta Verde de Gülen, se opuso el Departamento de Estado norteamericano, cuyos abogados han declarado: “En razón de la gran cantidad de dinero que el movimiento Gülen utiliza para financiar sus proyectos, pretende que ha alcanzado acuerdos secretos, con los gobiernos de Arabia saudí, de Irán y de Turquía. Se sospecha que la CIA colabora en la financiación de estos proyectos”.

La idea de que Graham E. Fuller estaría implicado en el actual intento de golpe CIA-Gülen tiene aún más credibilidad, con otra declaración de Fuller que, cuando la CIA jugaba un papel clave en la guerra de Afganistán en los años 80 contra la Unión Soviética, reclutó a un joven saudí llamado Osama Bin Laden para supervisar la formación en terrorismo de los yihadistas islámicos en Pakistán.

La finalidad de la inhabitual admisión de Fuller en su blog es mostrar que ni él ni su protegido tiene nada que ver con el golpe de Estado. Hay que preguntarle entonces también dónde estaba la noche del 15 de julio.

El general de los 2.000 millones de dólares

Otros detalles que se han hecho públicos respecto al papel jugado por una figura militar clave, que orquestaba a los militares turcos en el fracasado golpe de Estado. Según Yeni Safak, diario cercano a Erdogan, el general norteamericano John F. Campbell, ex comandante de la ISAF en Afganistán, no se jubiló en marzo para cultivar su jardín y jugar al golf. Se le dio una misión secreta unos ocho meses antes del reclutamiento de los dirigentes militares turcos del golpe de Estado. Ya entonces se preveía la eliminación de Erdogan y su reemplazo por Gülen. Informan que Campbell había realizado al menos desde mayo dos visitas a Turquía para mantener reuniones secretas en la base militar de Erzurum y en la base aérea de la OTAN en Inçirlik.

El diario informa también detalladamente que Campbell habría supervisado una financiación de 2.000 millones de dólares para engrasar el mecanismo de los oficiales turcos participantes en el golpe. Escribe que la sucursal nigeriana de la United Bank Of Africa (UBA) fue la base principal para las transferencias de dinero a los conspiradores: “Millones de dólares se han transferido de Nigeria a Turquía por un grupo de personal de la CIA. El dinero, distribuido a un equipo especial de 80 personas de la CIA, se empleó para convencer a los generales pro golpistas”.

Por 2.000 millones de dólares se pueden sin duda comprar un montón de generales. El mismo informe indica que la CIA ha empleado la abundante presencia de redes “Gülen Cemaat” para el golpe previsto en Turquía central y oriental. El informe de Yeni Safak describe el testimonio de aquellos que fueron detenidos, cómo los militares fueron reclutados entre los oficiales turcos de la base aérea de Incirlik: “Los apoyos, que han sido clasificados como ‘aquellos que marchan con nosotros’, han recibido una enorme suma de dinero. Todos los soldados y los oficiales de esta categoría han sido considerados como miembros seguidores del grupo terrorista Feto (Organización Gülen)”.

Fuentes de periodistas turcos independientes han dicho que la infiltración de la CIA en el ejército turco venía dándose desde hace décadas, en el marco de los procesos de eliminación de los generales kemalistas nacionalistas que pudieran oponerse a una Turquía islamista dirigida por Gülen. Según estos informes, los reclutamientos Gülen de rango inferior en el ejército han sido enchufados secretamente desde los exámenes de entrada a las escuelas militares para asegurar su admisión en las filas de los oficiales. Esas fuentes estiman que antes del 15 de julio tal vez más del 50 por ciento de los mandos superiores del ejército turco eran generales gülenistas.

La imagen emergente de Gülen y su organización no es lo que Graham F. Fuller describe como “una tradición apolítica, más sufí, mística y social”. Gülen fue obligado a huir a Estados Unidos a fines de los años 90, cuando la policía secreta turca grabó un sermón a puerta cerrada de Gülen para sus más próximos seguidores, en el cual habría dicho: “Debéis desplazaros por las arterias del sistema sin que nadie detecte vuestra existencia, hasta que ocupéis todos los centros del poder… Debéis esperar el momento en que estéis al completo, y cuando se den las condiciones, podremos asumir el mundo entero… Debéis esperar hasta que hayáis conseguido todo el poder del Estado… en Turquía…” Es un clásico discurso de los Hermanos Musulmanes.

Dunford embiste contra Turquía

Tras todo el humo que sale de Turquía y del gobierno de Erdogan debe haber algo de fuego real tras el fracaso del golpe de Estado. El 31 de julio el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Joseph “Fighting Joe” Dunford, corre a Turquía en una visita inesperada.

Por primera vez desde el golpe de Estado, el 29 de julio el presidente turco Erdogan acusa públicamente al general Joseph Votel, comandante del Comando Central norteamericano de “connivencia con los conspiradores”.

Durante un seminario “think tank” celebrado el 28 de julio en el Instituto Aspen de Washington, Votel declaró: “Ciertamente hemos tenido relaciones con gran número de dirigentes turcos, jefes militares en particular. Y por ello me preocupa el impacto sobre estas relaciones, que nosotros queremos continuar”, en referencia a los prisioneros políticos detenidos en Turquía. Erdogan le respondió: “No es asunto suyo tomar esa decisión. ¿Quién es usted? ¡Quédese en su sitio!”

La manera en que Erdogan va a continuar ahora y con qué país, que retire oficialmente a Turquía de la OTAN, que eso sea tras su encuentro con el presidente ruso Vladimir Putin, si va a cambiar el apoyo de Turquía para derribar el régimen de Assad en Siria y acercarse a Rusia y alejarse de occidente… Toda la posición geopolítica de Estados Unidos a través de Oriente Medio que afecta a Rusia e incluso a China podría convertirse en algo catastrófico para los conspiradores arrogantes y para los viejos patriarcas aburridos de la CIA y su achacoso protegido Gülen. Los próximos meses serán críticos, en las formas más inimaginables.

Más información:
—Los vínculos de los Mateen y los Tsarnaiev con la CIA
—Gülen reconoce la ‘posible’ participación de los suyos en el golpe de Estado en Turquía
—Un general del Pentágono dirigió el fallido golpe de Estado en Turquía
—Nuevos indicios de que un general de Estados Unidos dirigió el golpe de Estado en Turquía

Categorías
Oriente Medio

La CIA dirigió el golpe de Estado fallido en Turquía (1)

Mucho se ha escrito sobre el fracaso de la tentativa del golpe de Estado en Turquía del 15 de julio. El gobierno Erdogan apuntó como primer responsable del golpe al exiliado Fethulla Gülen, residente en Saylorburg, Pennsylvania, y ha pedido oficialmente su extradición para hacer frente a las acusaciones ante los tribunales turcos. Hasta el presente, Washington se ha negado. Como en el interior de Turquía continúa una investigación masiva de la policía y de las fuerzas de seguridad, nuevos detalles sorprendentes surgen casi de forma cotidiana sobre el papel clave jugado por la CIA detrás de su agente Gülen y su movimiento (denominado Feto, por Organización Terrorista Fethullah en turco) y el ejército norteamericano.

Ahora, los informes de los medios turcos destacan que el mentor de Gülen, el “antiguo” hombre de la CIA Graham E. Fuller, con otro “veterano” de la CIA y cercano asociado de Fuller, Henri J. Barkey, estaban en un hotel de lujo en una de las Islas de los Príncipes, en el mar de Mármara, a veinte minutos de Estambul, en la noche del 15 de julio.

Mientras que Washington continua negando categóricamente toda implicación en el intento de golpe de Estado, los medios turcos revelan informaciones detalladas sobre la implicación de personalidades norteamericanas como organizadoras. Las mismas incluyen al antiguo comandante de la fuerza asistente a la seguridad internacional de la OTAN (Afganistán), general del ejército John F. Campbell. Y ahora, nuevas revelaciones nombran a Henri J.Barkey, antiguo agente de la CIA, ahora instalado como profesor de la Universidad Lehigh en Bethlehem, Pennsylvania, a media hora de la mansión de Fethullah Gülen por la carretera PA-33. Según el diario Istanbul Yeni Safak, en la noche del 15 de julio Henri Barkey y un grupo de otras 17 personas, en su mayoría no turcos, se reunieron durante algunas horas en una sala reservada del hotel Splendid Palas en la Isla de los Príncipes en las afueras de Estambul, donde siguieron la evolución del golpe de Estado por la televisión en medio de entrevistas a puerta cerrada, según testimonios del personal del hotel. El documento cita una fuente de investigación de la policía de Estambul, que ha informado de que Barkey mantuvo una reunión en el hotel con 17 directivos superiores, en su mayoría extranjeros, el 15 de julio, día del fracasado golpe.

Según la dirección del hotel, Barkey mantuvo una “reunión que duró horas hasta la mañana del 16 de julio en una sala especial. Siguieron el intento de golpe a través de las cadenas de televisión”.

‘Cómo dirigir el islamismo contra nuestros adversarios’

Otros relatos de periodistas independientes turcos bien informados dicen que entre los miembros presentes con Barkey en la noche del golpe estaba un antiguo oficial superior de la CIA y mentor de Fethullah Gülen, Graham E. Fuller, antiguo jefe de estación de la CIA en Turquía. No es ninguna sorpresa. Ambos Fuller y Barkey son antiguos asociados de la CIA en Langley. Ambos tienen una larga implicación en los asuntos turcos. Incluso han escrito en común un libro: “La cuestión kurda de Turquía”.

Parece que algo ha picado recientemente al astuto veterano de 78 años de la CIA, Fuller. Afirma haberse jubilado de la Agencia hace años, cuando fue a la RAND Corporation, sociedad muy ligada a la CIA. Pero vuelve a salir de las sombras durante el atentado de la maratón de Boston para intentar rechazar las relaciones con los dos hermanos chechenos acusados de cometer los hechos. Fuller tuvo que admitir que los hermanos Tsarnaev tenían un tío, “el tío Ruslan”, alias Ruslan Tsarnaev, antiguo empleado de la sociedad Halliburton en Asia central, una sociedad de Dick Cheney, y que había vivido en la casa de Fuller por un tiempo cuando “el tío Ruslan” se casó con la hija de Fuller. ¿Algo realmente extraño, o simplemente una “coincidencia”? Sin embargo, si Fuller no hubiera querido atraer la atención sobre sí, mejor hubiera debido callarse y dejar pasar la tormenta. No muy profesional para un veterano, un resucitado de la CIA.

Ahora Fuller, desde su blog personal, se precipita a negar estar tras Fethullah Gülen y el golpe de Estado tuco. Sin embargo, su blog es un himno descosido de elogios a su protegido, Gülen. Escribe que “Gülen es un apolítico, es más bien un sufí, una tradición mística y social. Gülen está interesado por el cambio social lento y profundo, incluyendo la enseñanza superior laica… Respecto al intento de golpe de Estado fracasado de manera espectacular contra Erdogan la semana pasada, creo que es poco probable que Gülen sea su cerebro”.

Que yo sepa Erdogan nunca ha declarado que Gülen “sea el cerebro tras el golpe de Estado”. Ha declarado que las redes Gülen han jugado papeles claves. Los cerebros, empleando la palabra de modo caritativo, estaban en otros lugares como en Tampa, Florida (la sede del CENTCOM) y en Langley, Virginia (la sede de la CIA).

Pese a la errónea tentativa de Fuller para proteger a Gülen, ha quedado demostrado que la misma organización Gülen apoyada por la CIA, tras el hundimiento de la Unión Soviética en los años 90, se dedicó a la creación de escuelas Gülen a lo largo de las antiguas repúblicas soviéticas de Asia central, de Turquía, de Chechenia e incluso de Dagestán en Rusia, en Uzbekistán, en Kirghizistan y en Xingjiang, en China.

En 1999 Fuller, entonces en la RAND, predicaba el uso de las fuerzas islamista de Gülen a fin de hacer avanzar los intereses de Estados Unidos en Asia central, contra China y contra Rusia. Declaraba que: “Nuestra política de conducción del islamismo contra nuestros adversarios ha funcionado maravillosamente bien en Afganistán, contra los rusos. Los mismos métodos y doctrinas pueden también ser empleadas para desestabilizar lo que quede del poder ruso, y sobre todo para enfrentarse a la influencia china en Asia central”.

El libro de Fuller, “Nueva Geopolítica de Turquía: de los Balcanes al oeste de China”, fue publicado en 1993, coincidiendo con el establecimiento por parte de la organización de Gülen de una cadena de “escuelas Gülen”, que tenían como objetivo a los niños de las élites de la región en Asia central hasta Xinjiang en el oeste de China, regiones en las que residen muchos turcos musulmanes. A mediados de los años 90, más de 75 “escuelas Gülen” se extendían por Kazajstán, Tayikistán, Azerbaiyán, Turkmenistán, Kirguizistán, Uzbekistán e incluso en Rusia (en el Dagestán y en el Tatarstan), en medio del caos de la era postsoviética del borracho Boris Yeltsin.

En 2011 Osman Nuri Güdes, antiguo jefe de inteligencia exterior del MIT turco, la “CIA turca”, consejero jefe de investigación del primer ministro Tansu Ciller en los años 90, publicó un “libro bomba” que sólo ha sido autorizado en lengua turca. En ese libro Güdes, de 85 años y ya jubilado, ha revelado que en los años 90 las escuelas islamistas de Gülen que surgían en el Asia central proporcionaban la base para infiltrar centenares de agentes de la CIA que actuaban bajo la cobertura de enseñantes de lengua inglesa. Según Güdes, el movimiento Gülen “albergaba 130 agentes de la CIA” en sus escuelas en el Kirguizistán y en Uzbekistán, sin contar otros países y regiones citados más arriba.

Más información:
—Los vínculos de los Mateen y los Tsarnaiev con la CIA
—Gülen reconoce la ‘posible’ participación de los suyos en el golpe de Estado en Turquía
—Un general del Pentágono dirigió el fallido golpe de Estado en Turquía
—Nuevos indicios de que un general de Estados Unidos dirigió el golpe de Estado en Turquía

Categorías
Oriente Medio

Los trapos sucios de Turquía y la Unión Europea salen al aire

El 16 de agosto la cadena pública de televisión ARD difundió extractos de un documento confidencial del Ministerio alemán de Interior que calificaba a Turquía de “plataforma de los grupos islamistas de Oriente Medio” por su apoyo “a la Hermandad Musulmana en Egipto, a Hamas y a los grupos armados islamistas en Siria”.

La divulgación de los “trapos sucios” de Erdogan fue una pequeña venganza que se tomó el gobierno de Merkel por el fracaso del golpe de Estado en Turquía el 15 de julio y las imputaciones que han ido llegando procedentes del gobierno de Erdogan sobre la intervención de la OTAN y los imperialistas en el mismo.

Tras la divulgación, el gobierno de Ankara pidió explicaciones, al tiempo que denunciaba una política de “dos pesos dos medidas” procedentes de ciertos círculos políticos en Alemania.

Durante una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio alemán de Interior, Johannes Dimroth, quiso rectificar el contenido claramente incriminatorio documento confidencial diciendo que el Ministerio no era “experto” en la materia y que “por error” la respuesta se redactó sin la intervención del Ministerio de Asuntos Exteriores.

“Estamos firmemente convencidos de que Turquía […] es el socio más importante en lo que concierne al llamado Califato Islámico”, dijo el portavoz, mientras la de otro Ministerio, el de Asuntos Exteriores, Sawsan Chebli, aseguró que ellos no estaban de acuerdo con el documento confidencial.

En junio Erdogan se entrevistó con Jaled Mechaal, dirigente de Hamas que, según Estados Unidos y la Unión Europea, es una organización terrorista. Hasta la fecha, en numerosas ocasiones el presidente turco ha repetido su apoyo a los Hermanos Musulmanes en Egipto, donde fueron destituidos del gobierno en 2013 por un golpe de Estado del general Al-Sisi

Los vínculos del MIT, la inteligencia militar turca, con el Califato Islámico, han sido muy estrechos. Algunos batallones turcomanos y uigures de los yihadistas, como los kamikazes que operan en Alepo, están directamente dirigidos por oficiales turcos.

Este tipo de situaciones, con los trapos sucios por los aires, forman el escenario perfecto para confirmar muchos datos, aunque la mayor parte de ellos sean sabidos de antemano y, sobre todo, para comprobar las contradicciones y el grado de deterioro al que llegan unos y otros.

En el caso de Austria, la diplomacia turca ya ha retirado a su embajador y ha calificado el gobierno de Viena como “radicalmente racista”, algo también muy sabido pero que ayuda a ilustrar el alejamiento de Turquía respecto a la Unión Europea.

La piedra de toque sigue siendo la Guerra de Siria, donde el gobierno de Erdogan sigue negociando en secreto con su homólogo de Damasco. Aunque no ha trascendido el contenido de dichas negociaciones, los turcos se han resignado a que Bashar Al Assad se mantenga en su cargo y ayer el ejército turco bombardeó las posiciones del Califato Islámico en el norte de Siria, según informó la cadena de televisión turca NTV.

Categorías
Oriente Medio

La empresa de mercenarios Blackwater adiestró durante 11 años a los dirigentes del Califato Islámico

La cadena de televisión iraní Al-Alam, que emite en lengua árabe, ha mostrado un vídeo (*) que ilustra la intervención de la empresa de mercenarios Blackwater en el adiestramiento militar del Califato Islámico.

El vídeo revela las posiciones de los centros de entrenamiento de los comandantes del Califato Islámico, así como sus instructores.

En las imágenes un antiguo comandante de la policía de Tayikistán asegura que los dirigentes yihadistas, antes de anunciar a los medios su existencia, recibieron formación durante 11 años de la empresa Blackwater y del Departamento de Estado.

El comandante tayiko, que formó parte del Califato Islámico anteriormente, añade que los cursos de formación de los dirigentes del Califato Islámico se impartieron en un centro perteneciente a la empresa Blackwater en Carolina del norte, cuyo instructor era un experto en lucha antiterrorista -o sea, terrorista- llamado Gulmurod Jalimov.

El portavoz del Departamento de Estado ha reconocido que Jalimov participó de 2003 a 2014 en cinco cursos de formación en lucha antiterrorista -o sea, terrorista- en Estados Unidos y en Tayikistán.

“¡Escuchen, cerdos americanos! He acudido en tres ocasiones a Estados Unidos y he visto cómo Ustedes forman a sus fuerzas para matar musulmanes. Muy pronto volveremos a su casa y les mataremos”, dice Jalimov en un vídeo grabado en ruso.

Es interesante reflexionar por un momento acerca de esa instrucción antiterrorista -o sea, terrorista- que han estado recibiendo los yihadistas durante 11 años en Estados Unidos. Sería bueno saber cuántos yihadistas han recibido instrucción militar del Pentágono y los mercenarios a su servicio, durante cuánto tiempo, con qué propósito, con qué equipamiento militar, con qué dinero se pagaron los gastos y los viajes, donde alojaron a los yihadistas…

(*) http://media.ws.irib.ir/video/4bk849e510f3aaby5j

Categorías
Oriente Medio

Desaparecen 400 documentos secretos sobre el armamento nuclear en poder de Israel

En los cuatro últimos años 400 documentos oficiales y secretos sobre la colaboración militar y nuclear entre Reino Unido e Israel han desaparecido de los archivos nacionales británicos.La documentación estaba almacenada en un depósito al sudoeste de Londres y los responsables de los archivos nacionales aseguran que los están buscando y que tienen un plan sólido para encontrarlos.

Entre la documentación hay un informe del Ministerio de Asuntos Exteriores titulado “Colaboración militar y nuclear con Israel: el armamento nuclear israelí”, que contenía notas de los servicios británicos sobre los propósitos israelíes de comprar armamento atómico.

El documento está vinculado a una resolución de la ONU de 1978 sobre la acumulación pruebas relativas al intento por parte de Israel de fabricar una bomba atómica.

Otro expediente que data de 1958 también ha desaparecido. Versaba sobre la venta de 20 toneladas de agua pesada, uno de los ingredientes necesarios para la fabricación de plutonio, a Israel a fin de que los utilizaran en el reactor nuclear que tienen en Dimona.

A pesar de la desaparición de documentos, los archivos nacionales británicos aseguran que no han sido robados. Cada año desaparece el 0,01 por ciento de los 11 millones de expedientes, lo que supone alrededor de 100 documentos al año.

Israel ni reconoce ni desmiente la posesión de armas nucleares, aunque es notoria después de las revelaciones de Mordechai Vanunu, un científico israelí que afirmó que tenían entre 100 y 200 misiles nucleares.

Secuestrado por el Mosad en 1986, Vanunu fue condenado a 18 años de cárcel en Israel por contar la verdad, antes de ser liberado en 2004.

Categorías
Oriente Medio

La fiscalía turca acusa a la CIA y el FBI de estar detrás del golpe

El martes Erdogan acusó durante un discurso a los países occidentales de “apoyar el terrorismo” en Turquía y “respaldar a los golpistas” que actuaron el pasado 15 de julio. El presidente turco atacó a los países occidentales señalando que el fallido golpe “fue un guión escrito desde fuera” en una aparente referencia a la participación de algunos países occidentales en el mismo.

“Desgraciadamente, Occidente está apoyando el terrorismo y a los golpistas”, señaló. “Este golpe no fue sólo un hecho planeado desde dentro. Los actores actuaron siguiendo un guión escrito desde fuera”, declaró el presidente turco.

Previamente Erdogan había denunciado la implicación de países occidentales, en especial de Estados Unidos, en el intento de golpe, pero las declaraciones del martes fueron las alegaciones más fuertes pronunciadas por él contra sus aliados occidentales.

También criticó a Alemania por un fallo judicial que le prohibió a él y a otros dirigentes turcos dirigirse a un mitin en Colonia en apoyo al gobierno turco. Utilizando la ironía, Erdogan dijo: “¡Bravo! Los tribunales en Alemania trabajan muy rápido”.

Por su parte, un fiscal turco ha afirmado que la CIA y el FBI proporcionaron un entrenamiento a seguidores del clérigo Fethullah Gülen, a quien Ankara acusa de ser el “promotor” del fallido golpe del 15 de julio, con el objetivo de derrocar a Erdogan y a su partido.

Un acta de acusación preparada por la Oficina del Fiscal de Edirne y sometida al Segundo Tribunal Penal busca la pena más dura posible para 43 sospechosos de conspirar para realizar el golpe, indicó RIA Novosti.

El acta señala que miembros de la organización de Gülen fueron entrenados por la CIA y el FBI en Estados Unidos. “La CIA y el FBI proporcionaron un entrenamiento en varios temas a cuadros formados en centros culturales que pertenecen al movimiento Gülen”, dice el acta. “Las operaciones llevadas a cabo por fiscales y responsables de seguridad durante el proceso del 17 de Diciembre pueden ser tomadas como un buen ejemplo de esto”.

El “proceso del 17 de diciembre de 2013” se refiere a la investigación por corrupción contra miembros del gobierno turco llevado a cabo por fiscales y policías supuestamente vinculados al movimiento Gülen.

“El golpe estuvo dirigido a debilitar al Estado con todas sus instituciones y a eliminar complemente al gobierno”, señala el documento. “Aquellos del movimiento Gülen que trabajaban dentro de las instituciones judiciales y de seguridad y que recibieron el mencionado entrenamiento actuaron para lograr el éxito del golpe y pasaron a la acción”.

Las declaraciones del fiscal fueron recogidas en parte por Erdogan, que dijo el viernes en respuesta a las críticas del general de cuatro estrellas Joseph Votel, jefe del CENTCOM (Mando Central de Estados Unidos), que “mi pueblo sabe bien quien está detrás de este plan. Ellos conocen quien es la inteligencia superior que está detrás de él y, con estas declaraciones, que condenan la depuración posterior al golpe os estáis descubriendo a vosotros mismos; os estáis poniendo en evidencia”. Esta declaración fue interpretada como una acusación contra Estados Unidos y sus agencias de inteligencia.

El sábado, Erdogan dijo que Gülen era un “peón” que estaba apoyado por un “cerebro”, lo que ha sido también interpretado como una acusación contra las agencias norteamericanas.

—http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=134869&cid=23&fromval=1

Categorías
Oriente Medio

El FBI y la CIA adiestraron a los miembros de la red Gülen

El FBI y la CIA adiestraron a los seguidores del clérigo turco Fetullah Gülen, que actualmente reside en Estados Unidos, informa el periódico turco “Hürriyet”, que se hace eco de la acusación vertida por un fiscal turco en relación al intento de asonada militar del pasado 15 de julio (1).

El fiscal se remite a una investigación por corrupción que se abrió en 2013, donde se dejó constancia de que el FBI y la CIA adiestraron a los miembros de la red Gülen, a la que los medios de comunicación en Turquía califican como FETO u Organización Terrorista Fetullah Gülen.

“La CIA y el FBI proporcionaron formación en varios ámbitos a los cuadros formados en los centros culturales pertenecientes al movimiento de Gülen”, asegura la acusación, en la que se subraya que un buen ejemplo de ello son “las operaciones llevadas a cabo por los fiscales y los funcionarios de seguridad durante el proceso del 17 de diciembre”, en referencia a la investigación de corrupción lanzada el 17 de diciembre de 2013 contra altos funcionarios del gobierno.

Desde las primeras horas del golpe, el gobierno turco apuntó al clérigo, enemigo político de Erdogan, como dirigente de la sublevación militar, y ha solicitado de formal oficial a Washington su extradición, pese a que Gülen ha negado cualquier implicación en la intentona golpista. El clérigo ha pedido al gobierno de Estados Unidos que “rechace los esfuerzos de aprovechar el proceso de extradición para llevar a cabo venganzas políticas”.

El gobierno turco señala a Gülen como el máximo responsable de la creación de una “estructura paralela” de poder dentro de las propias instituciones del Estado con influencia en los tribunales, la policía y otros organismos, que han sido objeto este mes de intensas purgas siguiendo las órdenes de Erdogan, que prometió una limpieza profunda de las estructuras del Estado.

A medida que las presiones de Turquía sobre Estados Unidos se intensifican para la entraga de Gülen, dirigentes políticos egipcios han pedido al gobierno del general Sisi que le conceda asilo político (2), lo cual sería un alivio para Washington pero un abierto desafío por parte de Egipto.

Ambos países tiene políticas cruzadas. Egipto acusa al gobierno de Erdogan de refugiar a algunos dirigentes de la Hermandad Musulmana perseguidos, por lo que la escalada de tensión entre ambos países crecería exponencialmente.

(1) https://actualidad.rt.com/actualidad/214637-turquia-cia-fbi-formaron-gulen
(2) http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=134077&cid=27&fromval=1

Categorías
Oriente Medio

La red Gülen: un Estado paralelo de la CIA en el interior del Estado turco

Las conclusiones sobre el fallido golpe del 15 de julio en Turquía no cambian ni un ápice si de lo “exterior” pasamos a lo “interior” e incluso a lo “más interior”, que no puede ser otra cosa que eso que Erdogan y los suyos han llamado el “Estado paralelo” y que, como todo lo que dice Erdogan, es mentira, otro montaje y otra excusa para reprimir más y mejor. Antes del golpe Erdogan tenía un serio problema para reprimir, ya que carecía de excusas y se las ha tenido que inventar. ¿Cómo se las ha apañado hasta ahora para matar, detener y torturar?, ¿qué excusas necesitó antes y qué excusas necesita ahora?

El “Estado paralelo” es otro asunto que es imprescindible guardar en la recámara porque es el caballo de Troya que tenían los imperialistas en Turquía y porque es tan islamista, por lo menos, como el propio Erdogan, es decir, que llegamos a la conclusión de que por todas partes aparecen islamistas e islamistas, incluso enfrentados, por lo que de nuevo los esquemas se nos caen al suelo:

a) el golpe no es sólo un choque de los laicos kemalistas con los islamistas haciendo bloque en torno al AKP
b) el golpe no tiene que ver con ninguna ideología, ni siquiera con el islamismo

En Turquía no hay uno sino varios “Estados paralelos”, uno de los cuales es Hizmet, el movimiento islamista de Fetullah Gülen que durante un tiempo fue aliado de Erdogan. La gota que colmó el vaso de Gülen fue el asalto de Erdogan contra el diario Zaman, uno de los más influyentes del país, dirigido por las huestes de Gülen (“hermanos” se llaman entre ellos), que los portavoces mediáticos del imperialismo presentaron como una de las típicas afrentas de Erdogan a la libertad de expresión, a sus enemigos políticos, como consecuencia de su personalidad dictatorial, etc.

No fue ese el motivo. El ataque contra Zaman no fue consecuencia de sus ataques a Erdogan, a su gobierno o a su política. Los periódicos más importantes de Turquía (Milliyet, Hurriyet) han mostrado su oposición al gobierno y no han sido atacados. El asalto a Zaman fue consecuencia de una denuncia sobre la corrupción financiera de la red Gülen. ¿O acaso es Erdogan el único corrupto que hay en Turquía?, ¿los demás están limpios?

Si en occidente la prensa imperialista presentó las cosas de otra manera es porque ya había hecho su apuesta por Gülen en contra de Erdogan. Éste es un personaje “autoritario”, un político, mientras que el otro es un intelectual, un pensador autor de varios libros filosóficos, pedagogo e islamista “moderado”, del mismo calibre que los “moderados” que en Siria combaten con las armas en la mano.

Gülen es un multimillonario cuya red desborda las fronteras de Turquía, extendiéndose a regiones tan golosas para el imperialismo, como Kazajistán y otras de Asia central que tienen fronteras con China y Rusia. La prensa es sólo es uno de los instrumentos de la red que, además, cuenta con editoriales y escuelas: 4.000 en Turquía y 500 en otros países.

A este “Estado paralelo” inexistente se le ha llamado de muchas maneras y se han puesto varios ejemplos para explicar su funcionamiento. Hay quien lo califica de secta, otros lo comparan con la Cienciología, otros con la masonería y otros con el Opus Dei para explicar la sumisión de sus fieles a la organización.

Oficialmente es apolítico, tan apolítico como el propio Opus Dei por lo menos, aunque sus tentáculos están en todos los aparatos del Estado, en los partidos políticos, en la prensa y en numerosas asociaciones de todo tipo. Especialmente están presentes en la policía, en el aparato judicial y en la administración civil, un respaldo que inicialmente el AKP aprovechó para asentarse en el gobierno y hacer frente al poderoso ejército kemalista.

Conocedores del importante papel que ejercía, la red Gülen quiso aprovechar la privilegiada situación para medrar, imponiendo condiciones cada vez más exigentes para seguir sosteniendo al AKP. De ahí la acusación de ser un “Estado paralelo” que les lanzaron sus enemigos políticos, cuyo propósito era el contrario: reducir la dependencia de Hizmet y cortarles las alas.

Al tiempo que Erdogan privilegiaba la educación privada, presentó una ley en el Parlamento para cerrar las de la red Gülen, un contrasentido al que Hizmet respondió con una labor de zapa, difundiendo grabaciones telefónicas de dirigentes del AKP registradas ilegalmente gracias a sus tentáculos dentro de la policía. Algunas de ellas eran aún más serias, ya que interceptaban conversaciones militares sujetas a la ley de secretos del Estado.

La suerte de la red estaba echada. Se abrió una investigación judicial y se produjeron detenciones entre las altas esferas políticas. Desde entonces, las sucesivas investigaciones no han hecho más que detapar el alcance de la red, los tentáculos e influencias en los aparatos del Estado, con revelaciones procedentes de antiguos miembros y arrepentidos, convenientemente aireadas por la prensa turca.

En 2006 un antiguo dirigente de la policía, Adil Serdar Sacan, dijo que Hizmet había llegdo a acaparar el 80 por ciento de los cargos de dirección de las fuerzas represivas. Si a alguien eso le parece una exageración no tiene más que leer uno de los cables enviados a Washington en 2009 por el embajador en Ankara, James Jeffrey (1).

Lo que en principio fue para Erdogan un apoyo a finales de 2013 se convirtió en su contrario, en una carga, en la dependencia de una red que se escapaba a su control y que, por momentos, se volvía en su contra. Es lo que ocurrió con las fugas de información que empezaron a aparecer en los medios y la apertura por la policía y los jueces de juicios por corrupción que pusieron al gobierno del AKP contra las cuerdas.

Pero en Turquía no sólo Erdogan era un corrupto, por lo que los unos empezaron a airear los trapos sucios de los otros, de los gülenistas y eso ya no les hizo ninguna gracia, por lo que quienes clamaban por la libertad de expresión empezaron a perseguir a los periodistas que denunciaban los chanchullos financieros de la red Gülen.

Al periodista Nedim Sener le detuvieron por denunciar las conexiones de Gülen y los suyos y en 2011 también detuvieron a otro periodista, Ahmet Sik, cuando estaba a punto de publicar un libro, titulado “El ejército del imán” sobre el asalto de la red Gulen a la dirección de la policía turca, un caso que no tuvo tanto eco mediático como otros. Aún está en la cárcel y lo más significativo es el empeño de la fiscalía por apoderarse de todos los ejemplares de la obra que el autor hubiera puesto en circulación, para que no quede ni rastro.

Hay un aspecto importante en ese libro que concierne al Caso Ergenekon que envenena la vida política turca desde hace varios años, otra demostración de las contradicciones internas que corroen los aparatos del Estado. Se pueden poner cuantos ejemplos sean necesarios, como la famosa intercepción en enero de 2014 de un camión del servicio secreto (MIT) en la frontera con Siria transportando armamento para los yihadistas. El incidente fue provocado por magistrados y policías de la red Gülen, quienes los grabaron en vídeo para difundir por todo el mundo la implicación de Turquía en la guerra de Siria.

Fue otra prueba de la capacidad del “Estado paralelo” para poner en jaque al gobierno turco ante el mundo entero, e incluso para desbaratar una operación secreta de la inteligencia militar.

La intervención de Gülen en el reciente golpe de Estado no es la primera, ya que también estuvo presente en los de 1980 y 1997, tramados contra gobiernos que no eran islamistas precisamente pero en los que concurre siempre la misma circunstancia: la de trabajar por encargo de la CIA, la bisagra que de lo “interno” nos vuelve a llevar a lo “externo”.

Tampoco es algo exclusivo de Turquía: en Asia central las escuelas de Hizmet se han utilizado en 130 ocasiones -nada menos- para llevar a cabo operaciones encubiertas de la CIA, especialmente en Kirguistán y Uzbekistán (2).

Menos mal que el “Estado paralelo” de Gülen no existe. Nos sentimos aliviados.

(1) http://www.turquieeuropeenne.eu/5319-le-monde-obscur-du-mouvement-islamiste-de-fethullah-gulen-2nde-partie.html
(2) http://www.opendemocracy.net/osman-softic/what-is-fethullah-gülen’s-real-mission

Categorías
Oriente Medio

El fracaso del golpe de Estado en Turquía va a cambiar la situación de Oriente Medio

En lo que sigue nos vamos a centrar en las consecuencias (a muy corto plazo) que va a acarrear el fracasado golpe de Estado en Turquía en las relaciones con la OTAN y Estados Unidos, así como en las relaciones con Rusia.

Ya antes del golpe militar Erdogan se disponía a realinear por completo su política exterior porque la que venía sosteniendo, en particular desde la Primavera Árabe y la guerra de Siria, es decir, desde 2011 le vino impuesta por Estados Unidos y le ha conducido a una situación muy grave.

El realineamiento va a mejorar sustancialmente las deterioradas relaciones de Turquía con Rusia, del que será una muestra el próximo encuentro entre Erdogan y Putin.

Turquía va a exigir a Estados Unidos la extradición de Fetthulah Gülen, a quien ahora mantiene como exiliado político. Gülen, un antiguo colaborador de Erdogan, ya fue condenado el año pasado a 34 años de cárcel por “organizar un poder paralelo para dar un golpe de Estado”.

Se trata de un agente de la CIA (1), un vínculo que ya apareció en el libro de memorias de Sibel Edmonds, la traductora del FBI que destapó numerosos aspectos ocultos de la política exterior de la Casa Blanca de los últimos años.

El hecho de que, desde el principio del golpe, Erdogan le haya puesto en la picota como dirigente del mismo, muestra su grado de enfrentamiento con Estados Unidos y con la OTAN. Ha sido una manera de decir que quien estuvo detrás del golpe fue Estados Unidos.

Al mismo tiempo Gülen es un hombre de paja de Hillary Clinton desde que ésta ocupaba la Secretaría de Estado. La relación de Clinton con Gülen pasa por las manos de Huma Abedin, consejera política de Clinton con inmejorables conexiones con los yihadistas (2).

Cuando los tribunales condenaron a Gülen por organizar un “poder paralelo” se referían a Hizmet, una especie de red tejida bajo la apariencia de una cofradía sufí, que es la versión islámica que predica Gülen y que es la que ha utilizado también para engordar los fondos de campaña de Clinton.

Las relaciones de Turquía con Estados Unidos y la OTAN van a salir muy malparadas tras el fracaso del golpe. Dentro de unos días veremos a Erdogan tensando la cuerda al exigir de nuevo a Estados Unidos su extradición, lo cual va a poner a prueba la solidez de los vínculos entre Clinton y Gülen, es decir, que Estados Unidos va a tener que optar entre Erdogan y Gülen.

El golpe de Estado en Turquía demuestra claramente la velocidad a la que evolucionan los acontecimientos internacionales y la rapidez con la que las alianzas se anudan y se rompen. En los ocho meses transcurridos desde el derribo del avión ruso, Erdogan puede pasar de tensar al máximo sus relaciones con Rusia, a tensarlas con Estados Unidos.

(1) http://www.opendemocracy.net/osman-softic/what-is-fethullah-g%C3%BClen%E2%80%99s-real-mission
(2) http://dailycaller.com/2016/07/13/new-ties-emerge-between-clinton-and-mysterious-islamic-cleric/