La web más censurada en internet

Día: 6 de noviembre de 2022 (página 1 de 1)

Desaparecen de la Audiencia Nacional las escuchas telefónicas que sirvieron para investigar los medios de financiación de un grupo yihadista

Una red de tráfico de drogas con la que un militante islamista detenido en Sagunt serviría para costear el transporte de otros tantos combatientes a Siria para incorporarse a Al Qaeda no pudo ser juzgada esta semana en la Audiencia Provincial de Valencia ya que en el expediente de la Audiencia Nacional no están las intervenciones telefónicas. Leer más

La ciberguerra en Ucrania tiene efectos muy limitados

Es cierto que la Guerra de Ucrania es la primera en la que la informática, junto con los drones, está desempeñando un papel importante y que nunca se habían producido tantos ataques informáticos de tipos muy diferentes.

También es cierto que la ciberguerra ha adquirido carta de naturaleza en dos áreas fundamentales: el espionaje y la intoxicación informativa. Por culpa de Google el ejército ruso no puede recurrir a Maps en Ucrania.

Sin embargo, el “Pearl Harbour informático” no se ha producido. La informática no está desempeñando un papel decisivo en los campos de batalla, en comparación con técnicas militares más clásicas, como la artillería. En 2015 y 2016 la red eléctrica ucraniana padeció varios ataques informáticos, pero lo que realmente ha cortado el suministro han sido los misiles.

Es característico que en el frente informático se reproduce la misma mística que en el real, de manera que los “expertos” sólo hablan de los ataques rusos, dejando de un lado los de la OTAN. La fuerza agresora siempre es Rusia; Ucrania y la OTAN se defienden.

No obstante, es obvio que tanto la OTAN como Rusia llevan a cabo ataques informáticos contra el adversario que, por lo demás, no son obra de piratas, más o menos estrafalarios, sino de unidades militares organizadas y armadas con potentes ordenadores.

Para ocultar a los verdaderos protagonistas de los ataques, dos días después del inicio de la guerra, Ucrania publicó un llamamiento para reclutar voluntarios para unirse al “ejército tecnológico”. El viceprimer ministro Myjailo Fedorov publicó un enlace en Twitter a un grupo de Telegram, como si se tratara de un cuerpo de aficionados, del tipo Anonymous.

A diferencia de otros, el gobierno ucraniano no se corta ni un pelo. Declara oficialmente que sus objetivos están en Rusia y Bielorrusia e incluyen páginas oficiales, redes de energía y telecomunicaciones, webs bancarias y de empresas públicas. Algunos sitios han sido suplantados para mostrar mensajes de apoyo a Ucrania. “Interrumpimos el funcionamiento del portal web de los servicios públicos rusos, la bolsa de valores, las páginas web de la agencia Tass, Kommersant, Fontanka y otros medios de comunicación importantes de Rusia”, ha afirmado Fedorov en una entrevista con la BBC.

Ante los ataques informáticos, Ucrania puso su defensa en manos de terceros. Al principio de la guerra, el Ministerio de Defensa lituano anunció el envío a Ucrania de un Equipo Europeo de Respuesta Rápida ante Ciberataques (CRRT). Está formado por unos diez expertos y dirigido por Lituania. Cuenta con expertos en ciberseguridad de los Países Bajos, Polonia, Estonia, Rumanía y Croacia.

El equipo de respuesta rápida forma parte de un proyecto europeo de defensa creado en marzo de 2020. Está formado por expertos civiles y militares de seis países. Otros siete más tienen la condición de observadores.

En el terreno de la comunicación, la OTAN ha convertido a Zelensky en un figurín de alto nivel, con más 15 millones de seguidores en Instagram, mientras los medios rusos son censurados implacablemente.

El MI6 británico dirige las campañas publicitarias de Zelensky, con una amplia red de bots y becarios que pasan el rato publicando memes y trolleando la información independiente.

Desde el inicio de la guerra, Zelensky dejó de afeitarse todos los días y vistió una camiseta de color caqui que no ha abandonado, a diferencia de Putin, que no se desprende de su traje oscuro ni para dormir.

Si las guerras se ganaran con “selfis”, Zelensky sería Napoleón.

Los niños de papá se entretienen con el cambio climático

Este fin de semana se celebra en El Cairo la COP 27, la Conferencia de la ONU sobre el cambio climático y el capital financiero internacional ha puesto a sus peones en movimiento porque este tipo de fastos ya no logran atraer la atención del mundo.

A falta de efectivos, los seudoecologistas se dedican a atraer a las cámaras de la televisión con acciones simbólicas, como arrojar tomates a cuadros famosos, como “Los girasoles” de Van Gogh en la National Gallery de Londres. En el Museo del Prado posaron ante los cuadros de Goya y con pintura negra escribieron en la pared “+1,5 grados”.

En La Haya dos seudoecologistas que se pegaron a la ventana que protegía el cuadro “La Niña de la Perla” de Johannes Vermeer fueron condenados por un tribunal a dos meses de prisión.

Las corrientes seudoecologistas creen que el clima se puede regular como el grifo del agua fría y caliente. Lo llaman “protección del clima”. La campaña estuvo organizada por la red A22, formada el pasado mes de abril para que los gobiernos reduzcan “drásticamente” las emisiones de CO2.

La red está financiada por el Fondo de Emergencia Climática, un organismo estadounidense creado en 2019 por tres grandes oligarcas. En primer lugar, Trevor Nelson, empresario y antiguo alumno de la Fundación de Bill Gates, cercano a Howard Warren Buffett, nieto del financiero más famoso de Wall Street. Pero también Rory Kennedy, hija del senador Bob Kennedy, y representante de la familia presidencial estadounidense.

Aileen Getty contribuyó al Fondo con 600.000 dólares. Es la tercera generación del imperio Getty, fundado por su padre John Paul Getty, un magnate de los combustibles fósiles. Propietario de la Getty Oil Company, fue considerado en su día el hombre más rico del planeta.

Un museo privado en las alturas de Los Ángeles exhibe las colecciones de arte moderno, fruto de las inversiones del multimillonario. Sus hijos pasaron la página del petróleo en 1984, ocho años después de su muerte. Les dejó una fortuna de 5.400 millones de dólares. Su hermano Mark fundó la agencia de fotografía Getty, pero Aileen se convirtió en la típica pija que se aburre en las grandes mansiones con piscina.

“Creo que la crisis climática ha avanzado hasta un punto en el que tenemos que tomar medidas contundentes para intentar cambiar el rumbo de un planeta que cada vez es más inhabitable. Mi apoyo al activismo climático es una afirmación del valor de la desobediencia civil como la vía más rápida para el cambio. No queda tiempo para otra cosa que no sea una acción climática rápida y completa”, escribió en un reciente artículo para The Guardian.

Dos bisnietos de los Rockefeller, Rebecca Rockefeller Lambert y Peter Gill Case, crearon la Equation Campaign, un organismo que financia a los seudoecologistas. Entregaron 30 millones de dólares, más donaciones de la propia Fundación Rockefeller, o de Open Society, la fundación de Soros.

Las grandes fortunas también suelen codearse con los famosos en las plataformas de filantropía. El director de “No mires hacia arriba”, Adam McKay, una película de Netflix que tuvo una difusión mundial, forma parte de la junta directiva del Fondo de Emergencia Climática.

Estos grandes fondos reivindican un radicalismo infantil y fueron decisivos para la aparición del grupo Extinción Rebelión a finales de la década pasada. Se creó gracias un cheque del Fondo de Emergencia Climática.

Para hacerse con una parte del botín, los “expertos” en el clima han comenzado a imitar a los niños de papá. Han creado colectivos, como la Rebelión de los Científicos, y la primavera pasada asaltaron la sede del banco JPMorgan, acusándolo de financiar los combustibles fósiles. El físico de la NASA Peter Kalmus fue uno de los detenidos.

El apoyo a los niñatos del cambio climático es rentable para las fundaciones filantrópicas, incluso desde un punto de vista estrictamente financiero. Un estudio publicado en la Stanford Social Innovation Review explicaba en primavera que el impacto de las movilizaciones vinculadas a la desobediencia civil era menos costoso en términos de emisiones de gases de efecto invernadero, y más rentable en términos de impacto político y mediático, que la simple financiación de las ONG tradicionales.

La financiación de la seudoecología sigue aumentando, pero el destino del dinero cada vez está menos claro. ClimateWorks estimó en su último informe que de los 750.000 millones de dólares invertidos por las fundaciones filantrópicas, sólo se gastaron entre 6.000 y 10.000 millones en el clima.

Guerra nuclear: la destrucción mutua asegurada

Desde la crisis de los misiles de 1962 los medios de comunicación están hablando más que nunca de las armas nucleares. Pero eso sólo ocurre en Occidente, por lo que va implícito que serán los rusos quienes las lancen. Serán armas nucleares “tácticas”, añaden.

Es otra invención. Rusia no ha dicho ni una sola vez que se plantea utilizar armas nucleares, ni siquiera “tácticas”. Ni en Ucrania ni en ningún otro lugar.

La guerra nuclear es otro de los grandes mitos del mundo moderno. A nadie le caben dudas de que un choque de esa naturaleza acabaría con el planeta porque lo dijo el Pentágono: dos años despues de la crisis de los misiles, el Secretario de Defensa, Robert McNamara, estableció el canon de la “destrucción mutua asegurada” en un discurso.

Se suponía que existía un cierta paridad estratégica entre ambas partes. Un primer golpe nuclear por parte de cualquiera de ellos, Estados Unidos o la URSS, contra el otro, daría lugar a una respuesta equivalente que dejaría a ambos países devastados y un mundo inhabitable.

Desde entonces ha pasado medio siglo, pero la doctrina perdura y, además, ha calado, a pesar de los cambios en la correlación de fuerzas y en la técnica militar.

En 2001, antes de los atentados del 11 de septiembre, Estados Unidos abandonó unilateralmente el Tratado de Misiles Antibalísticos y optó por la “guerra contra el terrorismo”, marcada por la invasión de Afganistán, Irak y otros países de la periferia. La política de defensa de Estados Unidos cambió; los aspectos tácticos empezaron a dominar.

Los rusos no siguieron ese camino. Siguió imperando la estrategia. Se adaptaron al abandono del tratado sobre misiles y desarrollaron diversos sistemas de defensa, de los cuales las armas hipersónicas, presentadas en 2018, son las más conocidas.

En Ucrania los misiles hipersónicos Kinzhal han alcanzado sus objetivos antes de que saltaran las alarmas de los sistemas antiaéreos de la OTAN. Ningún sistema de defensa aérea de la OTAN puede interceptar hoy en día un ataque de esas características, como ha expuesto un reciente estudio de la Sociedad Americana de Física.

En los próximos 15 años los sistemas de interceptación de misiles balísticos intercontinentales de Estados Unidos y la OTAN no podrán contrarrestar ni siquiera un ataque nuclear limitado procedente de Rusia.

Por el contrario, Rusia puede destruir la respuesta nuclear estadounidense con un daño limitado, por grande que sea, para su país. En consecuencia, Rusia tiene más posibilidades de sobrevivir a un intercambio nuclear con Estados Unidos. Estados Unidos no puede asegurar que la destrucción sea “mutua”.

En enero de este año las cinco principales potencias nucleares, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, firmaron un documento conjunto en el que se afirmaba que no se podía librar una guerra nuclear porque conduciría a una destrucción inimaginable.

Paralelamente, el Pentágono estaba elaborando una nueva versión de su estrategia nuclear en la que, por primera vez, reconoce que hay determinadas “amenazas” (se supone que rusas o chinas) que justifican el uso de armas nucleares en primer lugar.

A diferencia de Rusia, Estados Unidos admite que está dispuesta disparar primero porque en una guerra nuclear sería su única posibilidad. Si no lo hace es, entre otras cosas, poque la correlación fuerzas es desfavorable. No podría evitar una respuesta aún más demoledora por parte de Rusia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies