La crisis fronteriza en Ceuta está actuando como un catalizador de lo que hasta ahora era un tema incómodo e impopular en España: el incremento del gasto militar y la industria de defensa en España. Aunque no se ha declarado un plan de «rearme» explícito, la circulación de contratos, «foros de debate» y «opiniones expertas» que abogan por incrementar el gasto es ya una realidad.
La amenaza rusa nunca funcionó para agitar el ardor guerrero español, pero la marroquí es sin duda la que más pasiones levanta. Los datos que apuntan a posibles escaramuzas bélicas entre España y Marruecos es una muy buena noticia a ambos lados del Estrecho.