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En el Kremlin los piratas informáticos no dan abasto para atacar a todos los ordenadores de Estados Unidos

Desde los tiempos de Pedro I El Grande, en el Kremlin nunca ha habido otra cosa más que piratas, de uno u otro signo. Después de entrar en los servidores del partido demócrata, se han introducido en los de una central eléctrica de Vermont, según los paranoicos del Washington Post (1), que acabarán convirtiendo a su periódico en una crónica informática.

El periódico se basa, ¡como no!, en un informe del FBI que, por cierto, no tiene en cuenta que los responsables de la central han reconocido que no ha sido pirateada. Pero, ¿a quién le importa ese pequeño detalle?

“Se ha detectado […] un código [informático] asociado a la operación rusa de pirateo en el sistema suministrador [de electricidad] de Vermont, según responsables americanos”, dice el artículo al principio. Al código lo han bautizado como “Grizzly Steppe”.

El Washington Post infla el asunto con unas declaraciones del gobernador demócrata de Vermont, Peter Shumlin, en las que califica a Putin de “uno de los mayores gamberros del mundo” y concluye así: “Este episodio destaca la necesidad urgente de que nuestro gobierno federal persiga vigorosamente y ponga término a este tipo de injerencias rusas”.

Puestos a despotricar, el senador por Vermont Patrick Leahy no se queda a la zaga y en un comunicado habla de “pirateo financiado por el Estado ruso”.

A partir de aquí, con la “información” de un periódico tan “prestigioso” como el Washington Post, respaldado por el informe de “responsables americanos” (el FBI) y las declaraciones del gobernador y un senador, ya está orquestada la campañita en todo el mundo. Como se dice ahora en términos informáticos, se ha convertido en “viral”.

Así, la agencia de prensa AFP titula un despacho: “Piratas rusos penetran en un suministrador de electricidad americano”.

La víctima del ataque informático es la empresa Burlington Electric que, por lo visto, no se apercibió de que habían atacado sus servidores y tuvo que ser alertada de ello por esas “autoridades responsables” (el FBI). Entonces se ponen a revisar sus equipos informáticos y encuentran lo siguiente:

– el código malicioso “Grizzly Steppe” sólo está presente en un único ordenador portátil
– se introdujo en él a través de un correo electrónico
– el ordenador no está conectado a las instalaciones

La conclusión es blanco y en botella: ningún pirata informático ha entrado en el sistema del suministro eléctrico de Vermont. Mala suerte para el Washington Post. Otro día será. Mientras tanto, hay que seguir mejorando porque, de lo contrario, se nota mucho. Por ejemplo, antes de publicar nada podían haber preguntado a la empresa atacada, pero no lo necesitaban porque es intolerable que la realidad te estropee una buena noticia.

El crédito de quienes hasta ahora han sido los grandes dinosaurios de la prensa imperialista se hunde. Se están convirtiendo en el hazmerreir del mundo entero. El 31 de diciembre Hopkins escribió un magnífico artículo sobre ello en CounterPunch (2) calificando a los medios de comunicación y, en particular al Washington Post, de “guardianes de la realidad”, de campaña de marketing, de macarthismo…

Lo mismo hace Glenn Greenwald en The Intercept en relación a la intoxicación sobre el ataque informático a la central eléctrica de Vermont: la histeria a causa de las amenazas procedentes de Moscú forma parte de la “cultura” estadounidense, algo irracional que los políticos y los medios cultivan con esmero.

Sabemos que todas esas informaciones son mentira, y ellos saben que lo sabemos. Pero eso no importa porque la ley de la transformación de los cambios cuantitativos en cualitativos funciona siempre: una mentira que se repite un millón de veces se convierte en su contrario, en una verdad. No falla nunca.

(1) http://www.washingtonpost.com/world/national-security/russian-hackers-penetrated-us-electricity-grid-through-a-utility-in-vermont/2016/12/30/8fc90cc4-ceec-11e6-b8a2-8c2a61b0436f_story.html
(2) http://www.counterpunch.org/2016/12/06/manufacturing-normality/
(3) https://theintercept.com/2016/12/31/russia-hysteria-infects-washpost-again-false-story-about-hacking-u-s-electric-grid/
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Provocación militar sin precedentes de Estados Unidos contra Rusia en Europa oriental

Estados Unidos prepara el despliegue de un contingente militar en el este de Europa sin precedentes desde el fin de la Guerra Fría. En dos semanas casi 4.500 soldados de la base de Fort Carson se posicionarán frente a la frontera de Rusia en una acto de clara y abierta provocación.

El despliegue coincide con la llegada a la Casa Blanca del nuevo presidente, Donald Trump, que ha criticado el papel de Estados Unidos en la OTAN. El imperialismo estadounidense parece fuera de control. Trump ha criticado a Obama por la reprimenda de Estados Unidos a Israel en la ONU, a cuenta de los asentamientos judíos en Cisjordania.

A ello se une el anuncio de nuevas sanciones a Rusia, esta vez con un cambio de excusa: la supuesta injerencia en el proceso electoral. Además, la Casa Blanca ha expulsado a 35 diplomáticos rusos, poniendo las relaciones entre ambos países en el punto más bajo de la historia reciente, a sólo unos días del traspaso de poderes. Algo inaudito.

Washington ha reconocido que no tiene pruebas del pirateo ruso sobre los servidores del partido demócrata, pero las está buscando, e incluso es posible que las encuentre. “Es imposible saber quién lo ha hecho”, reconoció Trump cuando relacionaron a Rusia con los ataques informáticos. “Lo mismo ha sido un gordo de 400 libras desde el sofá de su casa”, ha añadido.

Cuando el próximo 20 de enero Trump tome posesión de su cargo deberá mantener o anular las sanciones a Rusia. Obama le ha puesto a su sucesor entre la espada y la pared. Si las anula es porque las conclusiones obtenidas por sus espías no le merecen ninguna credibilidad. Sería una confirmación de que, en efecto, Trump es el Presidente manchú.

Pero la estulticia de Obama no se ha quedado ahí porque ha dicho que eso es sólo el principio. “Continuaremos adoptando una serie de acciones en el momento y el lugar que elijamos, algunas de las cuales no se harán públicas”, dijo.

En los próximos días Obama entregará al Congreso un informe sobre “los esfuerzos de Rusia para interferir” en las elecciones, así como sobre su “actividad cibernética maliciosa” relacionada con las elecciones presidenciales.

Por su parte, Putin ha vuelto a sorprender a propios y extraños cuando ha dicho que no va a tomar represalias por la expulsión de sus 35 diplomáticos, cuando todo el mundo esperaba algo parecido contra diplomáticos estadounidenses. Al menos por esta vez el “ojo por ojo y diente por diente” no ha funcionado.

Pero se produjo otra sorpresa: Putin invita al cuerpo diplomático de Estados Unidos a una cena de gala en el Kremlin por el Año Nuevo. Es más hábil; se ha metido las manos en los bolsillos y ha pasado la pelota al tejado de Trump. ¿Qué hará Trump?, ¿será tan torpe como Obama? De momento en su cuenta de Twitter, Trump reconoció el viernes que la maniobra de Putin había sido un “golpe genial”. La periodista de la de CNN, Jill Dougherty, que antes era corresponsal en Moscú de la cadena, tampoco salía de su asombro.

Si se analiza con atención el incidente se verá que, en definitiva, Obama le ha lanzado el guante a Putin y éste ni se ha agachado a recogerlo. El ruso desprecia abiertamente a Obama y le desautoriza como Presidente de Estados Unidos. Ha calificado la expulsión como “diplomacia de cocina”. Moscú hará como que no ha pasado nada. Se limitará a esperar a que entre el nuevo inquilino.

Más información:
– Trump, el candidato manchú, y cómo los rojos se han apoderado de la Casa Blanca

– Estados Unidos expulsa a 35 diplomáticos rusos acusados de espionaje
 

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Trump, el candidato manchú, y cómo los rojos se han apoderado de la Casa Blanca

“El candidato manchú” es una película estrenada en 1962 protagonizada, entre otros, por Frank Sinatra y Angela Lansbury en una de sus más soberbias interpretaciones.El argumento es una intriga política típica de la propaganda imperialista durante la Guerra Fría: en la Guerra de Corea un grupo de soldados estadounidenses son capturados e internados en Manchuria, donde sus carceleros chinos y soviéticos les lavan de cerebro (porque a todos los comunistas alguien les ha lavado el cerebro).

Uno de los prisioneros pertenece a una prestigiosa, reaccionaria y adinerada familia, aunque su madre es una espía soviética. Al joven los espías del KGB, la agencia de espionaje soviética, le controlan mostrándole una carta: la reina de diamantes.

El objetivo de los comunistas es dar un golpe de Estado en Washington e instalar a su padre en la Presidencia, quien actuaría como una marioneta al servicio de la URSS.

La película, a veces titulada en castellano “El embajador del miedo”, se estrenó en plena crisis de los misiles en Cuba. Se basa en una novela de Richard Condon quien, a su vez, se inspiró en un relato que le hizo un agente de la CIA, que le contó que los soldados que habían caído prisioneros en Corea, padecieron amnesia tras su cautiverio en algún lugar de Manchuria.

En 2004 Jonathan Demme realizó una nueva versión de la misma novela, mucho más conocida, con muchas variantes que le restan expresividad al relato original.

El tiempo vuela. Nadie se acordaba de aquello hasta que el 22 de julio de 2016 Wikileaks publica cerca de 20.000 correos electrónicos internos del partido demócrata en los que se pone de manifiesto el favoritismo de la cúpula del partido a favor de Hillary Clinton y en detrimento de otro candidato del mismo partido: Bernie Sanders.

Como consecuencia del descubrimiento de la manipulación, Debbie Wasserman Schultz, que debía presidir la Convención Demócrata de Filadelfia, dimite de la presidencia del partido.

“No hay mejor defensa que un buen ataque”, debieron pensar en el partido demócrata para esconder su chanchullo interno. Dos días después, el 24 de julio, el coordinador de campaña de Clinton, Robby Mook, afirma en un programa de la CNN que quienes habían pirateado los ordenadores del Comité Nacional del Partido Demócrata y apoderado de los correos electrónicos eran espías rusos.

Luego Mook aseguró también que los rusos publicaron los correos electrónicos para favorecer a Trump. “No creo que sea una coincidencia que esos correos electrónicos fueran revelados la víspera de nuestra convención, y creo que eso es preocupante”, afirmó sin parpadear ante las cámaras.

Mook se refería a que la revelación de Wikileaks había ocurrido cuando el candidato republicano se estaba haciendo más pro-ruso. El presentador resopla ante las cámaras: “Esa es una acusación muy fuerte” y le pregunta por las pruebas que podían respaldar sus insinuaciones.

El jefe de campaña responde: “Necesitamos que los expertos hablen sobre ello. La prensa ha informado que es posible que los piratas que penetraron en la Convención Demócrata de Filadelfia estén trabajando en coordinación con Rusia”.

El muñidor de Clinton se refería a un artículo aparecido en abril en el New York Times sobre un “gusano” informático llamado “Fancy Bear” o APT28 que “parece ser” una creación del GRU, la inteligencia militar rusa.

Desde entonces el partido demócrata y los secuaces de Clinton comienzan a referirse a Trump como la versión siglo XXI del “candidato manchú”. Trump es un agente de Putin, un comunista emboscado que se ha apoderado de las riendas del país más libre del mundo para crear una sociedad totalitaria.

Este inicio de año es como para echarse a temblar. Los comunistas ya no están sólo en Moscú, sino también en Washington.

Más información:
– La ideología dominante es como los zombis: nos persigue por más que se demuestre su falsedad
– Trump, el candidato manchú, y cómo los rojos se han apoderado de la Casa Blanca
– Los hilos que van del Kremlin a Trump pasan por WikiLeaks pero no conducen a ninguna parte
– Las mentiras llegan y se quedan para siempre
– El gobierno británico dirige a los medios en la campaña de intoxicación contra Rusia
– Espías y periodistas: se le atrapa antes al mentiroso que al cojo 

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Estados Unidos expulsa a 35 diplomáticos rusos acusados de espionaje

Estados Unidos ordenó expulsar y declarar como personas non grata a 35 integrantes de las misiones diplomáticas de Rusia en territorio estadounidense, así como cerrar dos supuestos complejos de la Inteligencia rusa presentes en Maryland y Nueva York, en respuesta a una supuesta campaña de acoso del Kremlin contra diplomáticos estadounidenses en Moscú.

El comunicado de prensa de la Casa Blanca justifica la medida por los supuestos ciberataques rusos sufridos por el país durante la campaña electoral y las elecciones presidenciales.

Los diplomáticos sancionados por Washington tienen 72 horas para abandonar Estados Unidos, mientras que el acceso a los dos supuestos complejos de inteligencia rusa, desde donde -según la Casa Blanca- se realizaban acciones de ciberespionaje por parte del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y el Departamento Central de Inteligencia (GRU), estará prohibido para todos los funcionarios rusos a partir de esta tarde.

“Seguiremos dando pasos de diversa índole cuándo y dónde decidamos, algunos de los cuales no serán dados a conocer públicamente. Estados Unidos y nuestros amigos y aliados en todo el mundo debemos trabajar conjuntamente para oponernos a los esfuerzos de Rusia para socavar las normas internacionales de comportamiento y para interferir en los gobiernos democráticos”, añade la nota de prensa de la Casa Blanca.

Por su parte, el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores ha declarado que estas nuevas sanciones son contraproducentes, porque van a dificultar el restablecimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.

El pasado mes de octubre, la CIA presentó un análisis en el que acusó a Rusia de intervenir con ayuda de piratas informáticos en el curso de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 para ayudar a Donald Trump a ganar. Sin embargo, la Oficina del Director de la Inteligencia Nacional no respalda dicha información y asegura que no cuentan con pruebas que confirmen tales acusaciones.

Según el informe de la CIA, los supuestos piratas rusos vulneraron cuentas de correo tanto de del Partido Demócrata de Hillary Clinton, como del Republicano de Donald Trump.

Por otro lado, el Kremlin declara que Washington debe presentar pruebas fehacientes de los supuestos ciberataques por parte de Rusia durante la campaña electoral estadounidense o, de lo contrario, dejar de lanzar acusaciones.

Fuente: http://espanol.almayadeen.net/news/pol%C3%ADtica/9532/ee-uu–expulsa-a-35-diplom%C3%A1ticos-rusos-y-cierra-supuestos-co
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El imperialismo británico romperá su tradicional alianza con Estados Unidos

Theresa May con sus amiguetes del Golfo
En sus dos últimos discursos, Theresa May ha explicado que el imperialismo británico apoya la política exterior de Arabia saudí y demás autocracias del Golfo, en general, y la agresión contra Yemen, en particular.

Los discursos no han dejado lugar a dudas, aunque se contradicen con lo que hasta ahora había sostenido su ministro de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, quien criticó las aventuras militares de los saudíes y sus aliados del Golfo.

May ha dejado claro que el apoyo a los jeques saudíes significa enfrentarse a Irán, no solo directamente sino también porque el objetivo del imperialismo británico no ha cambiado: están empeñados en derrocar a Bashar Al-Assad a costa de lo que sea, es decir, también de prolongar la guerra cuanto haga falta.

La Primera Ministra nunca admitirá la más mínima crítica a Israel, un Estado criminal por el que May admitió su fervor incondicional.

Rusia sigue siendo un enemigo, algo que no es una sorpresa porque así lo reconoció hace dos semanas Alex Younger, el cabecilla del MI6, el espionaje exterior británico en un discurso en el que salieron a relucir todas las palabras mágicas típicas de estos casos: amenaza, peligro, riesgo…

En el litigio de Cachemira, el imperialismo británico apoya a India contra Pakistán y no condena el asesinato de Waseem Ahmad, un joven de 19 años asesinado por los soldados en la región de Sopore, al noroeste de India, cuando participaba a una manifestación, según parece, que ha desatado una nueva ola de protestas.

Sobre el Brexit, la posición del gobierno británico es típicamente británica, o sea, hipócrita, la cuadratura del círculo: vamos a salir oficialmente de la Unión Europea porque el referéndum nos obliga a ello, pero seguiremos dentro, por lo que se trata de disimular una cosa para hacer la contraria.

En Londres quieren seguir teniendo acceso al mercado europeo y, a cambio, harán algunas concesiones a Bruselas en materia de libertad de circulación.

La mayor sorpresa de May y su gobierno es su oposición frontal al nuevo equipo de la Casa Blanca. Se habla abiertamente de ruptura con un aliado hasta ahora tradicional, hasta el punto de que May ha declinado una invitación de Trump para visitarle en su torre de marfil, la Trump Tower, antes del transpaso de poderes en Washington.

La ineptitud de la diplomacia británica ha quedado al descubierto. Los sucesivos embajadores, Kim Darroch y Peter Westmacott, fueron incapaces de pronosticar la posibilidad de que Trump ganara las elecciones. Ahora mismo no hay puentes entre ambos gobiernos, con una única excepción: Nigel Farage, un vínculo que la Primera Ministro no está dispuesta a utilizar.

Pero lo más importante es que May sostiene políticas enfrentadas a Trump en numerosos escenarios. Ella no quiere ninguna clase de acuerdo con Putin, al que consideran como un enemigo estratégico e incondicional. Trump quiere una cierta coordinación con Putin en Siria, mientras que May sigue con la gastada política de acabar con Al-Assad y su gobierno.

El martes Washington anunció que interrumpía el suministro de armas a Arabia saudí a causa del elevado número de civiles que los bombardeos saudíes están causando en Yemen. Por su parte, en Londres quieren seguir vendiendo armas a los sátrapas del Golfo.

Por primera vez desde 1945, Gran Bretaña se aleja de Estados Unidos, su mejor y más viejo aliado, una decisión que no traerá nada bueno a las Islas, donde la situación política interna es muy complicada después de fracaso en el referéndum.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/Peter%20Oborne%20UK%20and%20US%20on%20collision%20course
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A la CIA le espera la purga más horrible de toda su historia

El enfrentamiento de Trump con la CIA es un secreto a voces que, como es lógico, no obedece en absoluto a discrepancias de tipo personal y está muy lejos de haber llegado a su final, a pesar de que el transpaso de poderes en la Casa Blanca se producirá en muy pocos días.

A Trump no le queda otro remedio que ordenar una depuración a fondo de los cargos directivos más importantes de la agencia de espionaje, cuyo alcance tampoco se conoce hasta la fecha.

En Estados Unidos la CIA no es cualquier cosa, sino una hidra con numerosos tentáculos y ramificaciones tendidas durante más de medio siglo, especialmente en los medios de comunicación, verdadera palestra en la que se están ridiculizando unos a otros.

La depuración está abriendo una etapa de navajazos por debajo de la mesa entre unos y otros, llenos de reproches, con la virtud de poner al descubierto los planes que tenía la CIA para el caso de que Clinton hubiera llegado a la Casa Blanca y, de rebote, los que Trump puede poner en marcha.

Por medios indirectos, los defensores de la CIA se lamentan de que les espera “la purga más horrible de toda su historia”, a la que posiblemente se le añada una “reestructuración” y un recorte de fondos en beneficio de otras instituciones de espionaje, menos castigadas por el fracaso cosechado en la Guerra de Siria.

A la mayor parte de los que lloran en los medios de comunicación de Estados Unidos por este “ataque contra la CIA” las nuevas políticas de Trump le importan un comino, pero eso de reducir los fondos, la lluvia de dólares… eso es otro cantar.

Lo peor de todo es que el encargado de meter mano a la CIA no es otro que el general Flynn. Ya le llaman “el terrible Flynn”.

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¿Un amigo de los rusos al frente de la política exterior de Estados Unidos?

Dana Rohrabacher
Uno de los nombres que menos ha sonado para el cargo de Secretario de Estado del nuevo equipo de Trump es Dana Rohrabacher. Pero el caso es que ha sonado, posiblemente como un sondeo para comprobar si suscitaba un clamor feroz de oposición.

Si Rohrabacher no es un amigo de los rusos, al menos está en magníficas relaciones con ellos. Es de los poquísimos que apoyó la incorporación de Crimea a Rusia en nombre del derecho de los pueblos a la autodeterminación; nada menos.

El sitio de internet Breitbart News, dirigido por el reaccionario Steve Bannon, uno de los estrategas de Trump, no para de hablar de este candidato, lo que indica que está muy buien colocado para dirigir la nueva política exterior de Estados Unidos. Lo mismo sucede con otros sitios característicos, como Antiwar o el Washigton Examiner, que apoyan la propuesta de Rohrabacher.

Lo que empieza a cocinarse en Washington lo explicó ayer el antiguo diplomático Jim Jatras en una entrevista a Rusia Today en la que decía que la situación en Siria ha cambiado tras estrecharse el cerco de Alepo, por lo que Estados Unidos tiene que buscar la cooperación con Assad y con Rusia.

Luego añadió que la burocracia del Departamento de Estado es tan asfixiante, con sus expertos y grupos de presión, que es necesaria una personalidad fuerte, como Rohrabacher capaz de afrontar la nueva situación que se ha creado en Oriente Medio. El objetivo inmediato de Trump es liquidar el expediente abierto por Obama en Siria y pasar a otra cosa. Para ello es imprescindible negociar con los rusos.

Hay quien echa más leña el fuego y apuesta por Rohrabacher con John Bolton (de quien ya hemos hablado aquí) como subsecretario, o a la inversa, lo que resultaría aún más demoledor.

Hay que decir que Rohrabacher es tan pro-ruso como anti-chino y anti-iraní, lo que parece que va a marcar uno de los ejes de la política exterior de Trump. Su propuesta consiste en tejer una alianza entre Estados Unidos, Rusia, Japón y la India en contra de China.

Irán es la otra obsesión de los partidarios de Trump que, sin embargo, ha renunciado formal y oficialmente a orquestar ofensivas de desestabilización del estilo de las que desataron Obama y Clinton en varios países árabes en la primavera de 2011. Desde Washington tratarían de forzar la mano sin necesidad de cortarla.

Más información:
– ¿Se convertirá Irán en el capítulo segundo de la Guerra de Siria?
– China e Irán se convierten en los próximos objetivos de los ataques del imperialismo estadounidense

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Estados Unidos se esfuerza por sacar a sus peones de Alepo con vida

Ayer por la tarde Lavrov se encontró en Ginebra con otro de los desagradables espectáculos que está ofreciendo la diplomacia de Obama en sus últimos coletazos. “Rusia se preparaba para discutir las propuestas elaboradas el 3 de diciembre por el secretario de Estado americano [Kerry], comprendida la creación de pasillos de seguridad para lograr que salgan los asaltantes de Alepo, pero repentinamente Estados Unidos retiró sus propuestas”, dijo el ministro ruso a la salida con cara de agotamiento.

Fue una reunión relámpago. Visto y no visto. “Lo que los americanos habían propuesto sobre el papel y nosotros apoyamos, ya no es del gusto de Estados Unidos”, ha dicho Lavrov. En Washington no se aclaran. Ahora mismo los sicarios de Kerry han debido pasar la noche en medio de un océano de papeles, rehaciendo unas propuestas para cambiarlas por otras. Lavrov dijo anoche que Estados Unidos quiere ganar tiempo, pero eso es más que discutible porque sus peones lo único que ya no tienen es tiempo. Sólo en el transcurso de esta noche, 3.000 yihadistas han capitulado y entregado sus armas.

“Los vamos a tratar como a terroristas”, está advirtiendo Lavrov una y otra vez a quienes no se rindan. Si el ejército sirio los agarra en su madriguera, las ONG y los medios de propaganda imperialistas van a tener carnaza para rato. Los titulares grandielocuentes van a llenar las primeras planas: venganza, masacre, matanza, ensañamiento, río de sangre… todo ello dirigido, como vienen repitiendo, contra “la población” de Alepo.

Las conversaciones quedaron en suspenso casi antes de empezar. Es la consecuencia lógica de dejar las cosas en manos de la Secretaría de Estado, pero es que las cosas ya no pueden ser de otra manera. A los yihadistas que no salgan de la madriguera por su propio pie, el único que puede sacarlos vivos es su jefe que siempre es el que manda, sobre todo en una guerra.

En Ginebra, pues, sólo se negocia un único punto del orden del día: si los yihadistas van a salir vivos del agujero o en cajas mortuorias. Estados Unidos sólo se preocupa por lo primero porque es un país humanitario. Lo otro corresponde a Bashar Al-Assad, que es un dictador.

El embajador francés en la ONU ha escrito que los imperialistas esperan que en Alepo el gobierno sirio cometa “una de las mayores masacres de civiles desde los tiempos de Segunda Guerra Mundial”. A partir de ahora empezarán a acusar a Bashar Al-Assad de “crímenes contra la humanidad” por haber liberado Alepo de la peste salafista.

Ese tipo de cortinas de humo va a servir para que Estados Unidos oculte uno de sus más grandes fracasos de los últimos tiempos, que es lo que empiezan ahora a discutir en los círculos influyentes de Washington. El antiguo embajador de Estados Unidos en Croacia, Peter W. Galbraith, publica un artículo en el New York Times destacando que el apoyo a los salafistas por parte de los dos partidos, el republicano y el demócrata, no sólo no ha podido cambiar el curso de la guerra sino que ha sido “contraproducente”.

Hasta ahora ha sido imposible leer algo así en un medio como el New York Times, acérrimo partidario de Obama, Clinton y el apoyo al yihadismo en Siria. “Afortunadamente, Rusia comparte numerosos objetivos con Estados Unidos”, escribe con alivio el antiguo embajador. La única salida de Estados Unidos es, pues, ¡Rusia!

Un antiguo espía que no se identifica dice a la agencia Reuters: “¿Quién ha ganado? Putin, los iraníes y Assad. ¿Quién ha perdido? Nosotros y especialmente Jordania [donde la CIA creó y armó a los grupos yihadistas], los saudíes y ciertos Estados del Golfo”.

Este sujeto añade algo más: aunque Estados Unidos abandone a sus lacayos sobre el terreno como acostumbra, los países del Golfo no lo harán; seguirán apoyando el yihadismo, dice, mientras que otro teme algo aún peor: que a partir de Alepo vuelvan sus armas contra Estados Unidos. Pero, ¿si tienen miedo de que los yihadistas repitan en cualquier ciudad de Estados Unidos lo que han hecho en Alepo, ¿por qué empeñarse en que salgan con vida de su madriguera?

Algún malpensado ya ha  lanzado su explicación: porque en el cerco de Alepo han quedado atrapados un buen número de asesores militares del Pentágono y de la CIA.

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China toma el relevo de Estados Unidos en el comercio mundial

Ariel Noyola Rodríguez

La batalla por el dominio del comercio mundial se está inclinando a favor China. Frente a las amenazas de Donald Trump de imponer barreras arancelarias y desechar los acuerdos de libre comercio como el TPP, Pekín está tejiendo alianzas con varios de los principales socios comerciales de Washington. Durante la XXIV cumbre del APEC se puso en evidencia que la muerte inminente del TPP se ha convertido en una excelente oportunidad para China que, de manera sorpresiva, propuso a los países que firmaron el TPP en febrero de este año la construcción de un gran acuerdo de libre comercio pero sin Estados Unidos.

La influencia de Estados Unidos en el comercio mundial está diluyéndose. Horas después de la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton, el equipo del presidente Barack Obama sorprendió a propios y extraños al abandonar, de forma súbita, la intensa campaña de cabildeo que venía realizando en el Congreso para conseguir la ratificación del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).

La muerte del TPP es inminente. Según sus cláusulas, para entrar en vigor es necesaria la aprobación legislativa de por lo menos seis países y, en paralelo, estos deben sumar el 85 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de los 12 integrantes. La economía estadounidense por sí sola representa más del 60 por ciento. Por lo tanto, una vez que Obama ha dejado el TPP a disposición de Trump, es prácticamente un hecho que será sepultado por el próximo Congreso estadounidense.

Michael Froman, representante de Comercio de Estados Unidos, ya había advertido en julio de este año que si los legisladores de su país no lograban ratificar el TPP, entonces las “llaves del castillo” de la globalización comercial pasarían a manos de China. Fueron las palabras de un profeta. Las aspiraciones imperiales de Obama han fracasado. Estados Unidos ya no seguirá dictando las reglas del juego.

En la actualidad, el grueso de los intercambios comerciales está concentrado en el Continente asiático, con China a la cabeza. Los líderes de Pekín vienen trabajando desde hace tiempo en diversas iniciativas de libre comercio de carácter multilateral con vistas a consolidar su influencia en los ámbitos regional y mundial: la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés) y el Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP, por sus siglas en inglés).

Durante la XXIV cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés), llevada a cabo en Lima (Perú), el presidente de China, Xi Jinping, propuso a los países firmantes del TPP, tanto de América Latina (Chile, México y Perú) como de Oceanía (Australia y Nueva Zelanda), sumarse a los acuerdos de libre comercio impulsados por su Gobierno y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés). Pero, ¿cuál de las dos iniciativas de libre comercio promovidas por China tiene realmente posibilidades de suplantar al TPP?

Para Pekín será muy complicado poner en funcionamiento el FTAAP, que incluye a Estados Unidos; pues si hasta la fecha Donald Trump se ha opuesto tajantemente al TPP, es evidente que jamás brindará su apoyo a una iniciativa de libre comercio liderada por China. Recordemos además que la globalización del comercio encabezada por Pekín seguirá su curso, con o sin el respaldo de WashingtonTrump ha prometido a sus electores abandonar y, en el mejor de los casos, renegociar, los acuerdos de libre comercio que Estados Unidos ha firmado durante las últimas décadas. En su opinión, acuerdos como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) son un desastre.

Bajo este escenario, China busca sumar a su causa a los principales socios comerciales de Estados Unidos bajo el compromiso de que seguirá incentivando la libre circulación de mercancías. Desde mi punto de vista, la RCEP es la iniciativa de libre comercio que brinda a China la oportunidad de llenar el vacío que Washington dejó en el TPP. “China debe establecer un nuevo acuerdo que responda a las expectativas de la industria y mantenga el impulso para el establecimiento de una zona de libre comercio”, sentenció a principios de noviembre Li Baodong, viceministro de Relaciones Exteriores del gigante asiático.

La RCEP está integrada por todos los países miembros del TPP, a excepción de Canadá, Chile, México, Perú y, por supuesto, Estados Unidos. Con un total de más de 3.000 millones de habitantes, la RCEP incluye además a otros países asiáticos con gran dinamismo económico: Camboya, China, Corea del Sur, India, Indonesia, Filipinas, Laos, Myanmar y Tailandia. Surge entonces la interrogante de si la RCEP sería una especie de TPP ampliado, y con China reemplazando a Estados Unidos. No precisamente.

Los alcances de la RCEP no son los mismos que los del TPP. Hasta el momento, los objetivos de la RCEP están limitados a la eliminación de barreras arancelarias. El TPP, en cambio, es mucho más que un acuerdo de libre comercio, pues entre otras cosas, pone a disposición de las grandes corporaciones los derechos sobre la propiedad intelectual, amenaza la protección del medio ambiente, atenta contra los derechos de los trabajadores y, por si fuera poco, deja en manos de tribunales internacionales la solución de controversias entre Gobiernos y empresas.

Por eso varios mandatarios ven con buenos ojos el ‘plan B’ sugerido por los chinos. Entre ellos, el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, quien considera que un acuerdo de libre comercio alternativo al TPP es por demás necesario. Aunque los países de la Alianza del Pacífico (integrada por los tres miembros del TPP de origen latinoamericano, más Colombia) están interesados en seguir manteniendo excelentes relaciones con Estados Unidos, al mismo tiempo varios de ellos quieren construir acuerdos con China y Rusia.

Sin lugar a dudas, la incertidumbre política que aqueja a Estados Unidos desde las elecciones celebradas el pasado 8 de noviembre está siendo aprovechada magistralmente por el dragón chino. Frente a las amenazas de Trump de inaugurar una nueva era de proteccionismo, la respuesta de Xi está cargada de contundencia: la globalización del comercio encabezada por Pekín seguirá su curso, con o sin el respaldo de Washington.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/china-toma-el-relevo-de-ee-uu-ante-la-muerte-inminente-del-tpp/5558564
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Nuevo plan del FBI para espiar a los escolares en Estados Unidos

Bajo nuevas directrices emitidas en enero de 2016, el FBI está instruyendo a las escuelas secundarias de todo el país para que le informen sobre los estudiantes que critican las políticas del gobierno y la “corrupción occidental” pues se trataría de potenciales futuros terroristas. Las nuevas directrices también advierten que los jóvenes pobres, inmigrantes o quienes hablan de viajes a países “sospechosos” son más propensos a cometer violencia. Las directrices del FBI para “prevenir el extremismo violento en las escuelas” combinan “las teorías de radicalización de la era McCarthy” –donde las autoridades monitoreaban pensamientos y comportamientos sospechosos de conducir a actos de violencia subversiva– con elementos de un programa británico de vigilancia “ampliamente impopular” y “profundamente controvertido”, conocido como Preventivo, que vigila comunidades y particulares musulmanes.

Las nuevas directrices dibujan a las escuelas de Estados Unidos como “semilleros de extremismo”. Afirmando que los jóvenes “poseen factores de riesgo inherentes”, las directrices del FBI describen a los estudiantes de la escuela secundaria como “objetivos ideales” para el reclutamiento de extremistas violentos.

Los materiales educativos elaborados por el FBI para las escuelas indican que las actividades van desde el uso de “lenguaje inusual” o “aplicaciones de mensajería privados” y cifrado (“oscurecido”, en el lenguaje del FBI) e intervenir en juegos en línea fuera de la escuela podrían indicar que “alguien planea cometer actos de violencia”.

Las directrices se basan en que las ideas extremas conducen a la violencia, un modelo de búsqueda evocador de la primera amenaza roja de la historia de Estados Unidos, así como de la represión de J. Edgar Hoover sobre los derechos civiles y contra los que se oponían a la guerra. La abogada Hugh Handeyside, del Proyecto de Seguridad Nacional de la Unión de Libertades Civiles de América, asegura que al ampliar la definición del extremismo violento “el FBI está actuando policialmente sobre el pensamiento de los estudiantes y tratando de predecir el futuro sobre la base de esos pensamientos”.

Las directrices están diseñadas para apuntar a los estudiantes musulmanes estadounidenses. Para evitar aparecer discriminatoria el FBI identifica factores de riesgo tan amplios y vagos que prácticamente podría considerarse peligrosa y digna de vigilancia a cualquier persona joven. No obstante, las directrices revelan una agenda subyacente porque repiten el enfoque sobre poblaciones de “inmigrantes” y “de la diáspora”, así como sobre las diferencias culturales y religiosas. El FBI invoca constantemente una amenaza islámica sin nombrarla.


Arun Kundnani, autor de “The Muslims are Coming!: Islamophobia, Extremism, and the Domestic War on Terror” (¡Llegan los musulmanes!: Islamofobia, extremismo y guerra doméstica contra el terrorismo), afirma que “en la práctica, las escuelas que tratan de aplicar este documento van a terminar vigilando a los estudiantes musulmanes de manera desproporcionada”.

Danielle Jefferis, del Proyecto de Seguridad Nacional de la ACLU (American Civil Liberties Union), escribiendo para Just Security, un foro en línea con sede en el Centro de Derechos Humanos y Justicia Universal de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, considera que “la petición del FBI para que las autoridades escolares espíen e informen sobre las ideas y creencias de los estudiantes trae los riesgos de sofocar la curiosidad y la libre expresión, además de corromper la confianza que debe existir entre profesores y estudiantes”.

Aunque el FBI afirma que no quiere limitar la libertad de expresión de los estudiantes, las directrices alientan a los funcionarios de las escuelas a identificar a los estudiantes que “participen en comunicaciones que indiquen apoyo a ideologías extremas” o que sientan “curiosidad” por materias que pudieran considerarse extremas.

Al llamar a las escuelas a crear equipos de evaluación de amenazas y para “mejorar la conciencia de dominio”, el FBI se involucra en lo que Jefferis caracteriza como “temor alarmista”, que “casi con toda seguridad aumentara la presión sobre los funcionarios de las escuelas para ir a la policía antes de buscar alternativas”. Esto enfrenta a los directores de escuela con el falso dilema de elegir entre mantener sus escuelas seguras o la defensa de los derechos de los estudiantes a la libertad de expresión y a la igualdad de protección. Por su parte, Jefferis concluyó: “Nuestros niños están más seguros y nuestras comunidades son más fuertes cuando trabajamos para proteger –no erosionar– nuestros valores y libertades fundamentales”.


Como era de esperar, las grandes cadenas de intoxicación de Estados Unidos no han cubierto esta campaña represiva con el detalle que merece.
Fuente: http://www.alternet.org/grayzone-project/fbi-has-new-plan-spy-high-school-students-across-country