La DEA permitió el tráfico de fentanilo en las calles

El organismo de control del Departamento de Justicia investiga a los policías de la DEA que permitieron que los envíos de fentanilo llegaran a las calles de Estados Unidos en lugar de confiscarlos.

La revisión sigue a un reportaje de la agencia Associated Press denuciando que en Nuevo México los policías conocían los envíos de fentanilo, pero no los interceptaron, incluida una entrega de 74.000 píldoras que los policías vigilaban cuando llegaron a un parque de casas móviles de Albuquerque (1).

El inspector del Departamento de Justicia, Don Berthiaume, anunció que su oficina examinará las investigaciones de la DEA sobre las escuchas telefónicas de los últimos dos años para determinar con qué frecuencia la policía sabía que los cargamentos de fentanilo se acercaban y permitió que circularan.

Lo que comenzó con dudas sobre las operaciones policiales en Nuevo México ahora podría demostrar que se tomaron decisiones similares en otras partes de Estados Unidos (2).

La policía se justifica diciendo que permitían las ventas de drogas en las calles para identificar a los dirigentes de las redes de tráfico. Para ascender y ponerse medallas, necesitaban hacer la vista gorda ante el menudeo. Mientras, decenas de miles de toxicómanos han muerto cada años a causa del consumo y las sobredosis. En 2024 Nuevo México registró 775 muertes por sobredosis de drogas.

Uno de los ejemplos más llamativos ocurrió en Albuquerque, donde los policías estaban al tanto de un cargamento de 74.000 píldoras de fentanilo, pero permitieron que la entrega continuara.

En 2023 un soplón de la DEA, David Howell, expresó su preocupación por la tolerancia. “Envenenamos a nuestra comunidad para presentar casos”, dijo Howell.

La revisión del inspector se produce después de que el director de la DEA, Terry Cole, solicitara un examen independiente después de la publicación de los hallazgos.

En julio el fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, inició una investigación criminal contra los policías por tráfico de drogas. El gobernador Michelle Lujan Grisham también pidió una investigación, describiendo la conducta reportada como “imprudente y peligrosa”.

Durante años, la DEA ha promovido una campaña “One Pill Can Kill” (Una pastila pueded matar) para advertir que las píldoras falsificadas que contienen fentanilo pueden ser letales. La DEA también ha hecho de la reducción del suministro de fentanilo una prioridad, con su iniciativa “America libre de fentanilo”, publicitando importantes incautaciones como evidencia de los avances contra las organizaciones de traficantes.

(1) https://apnews.com/article/fentanyl-unseized-walked-justice-department-inspector-general-ce6ec1d47307ffc9d66d63c394df36c5
(2) https://www.usnews.com/news/us/articles/2026-08-17/justice-department-watchdog-to-review-dea-tactic-that-permitted-deadly-fentanyl-to-hit-streets

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.