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Aparece un escondite en Siria donde los yihadistas descuartizaban los cadáveres para traficar con sus órganos

El ejército sirio ha descubierto un escondite utilizado por los yihadistas encargados de descuartizar los cadáveres para traficar con sus órganos en la aldea de Al-Ghadfah, al sur de Idlib. En el depósito han aparecido corazones, hígados y cabezas.

Los órganos se guardaban en frascos que contenían cloroformo. Cada uno de ellos llevaba el nombre de la víctima. Las identidades personales, tanto mujeres como hombres, también han aparecido en el escondite.

Un panel del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York mostró pruebas de la participación de los Cascos Blancos en el tráfico de órganos en Siria. Sus miembros capturaban los cadáveres de civiles sirios. Las fotos de la agencia siria Sana muestran varias partes de cuerpos humanos embotelladas.

Los Cascos Blancos son un grupo criminal premiado y alabado por las ONG, las grandes cadenas de intoxicación y demás altavoces del imperialismo.

La localidad de Al-Ghadfah se encuentra cerca de la ciudad de Maarat Al-Numan y fue liberada por el ejército sirio y sus aliados en enero de 2020. Durante mucho tiempo ha estado controlada por el principal socio de Turquía en Idlib, Hayat Tahrir Al-Sham.

https://ahtribune.com/world/north-africa-south-west-asia/syria-crisis/4327-preserved-human-organs.html

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Los genocidios y las prácticas eugenésicas forman parte de las políticas burguesas de dominación

Entre 1929 y 1974 el estado de Carolina del norte llevó a cabo un programa de esterilización dirigió específicamente contra la población negra que la Universidad de Duke define como “genocidio”, según un estudio recién publicado por la American Review of Political Economy (*).

Cerca de 7.600 hombres, mujeres y niños, algunos de tan sólo 10 años de edad, fueron sometidos a esterilización quirúrgica como parte de un programa creado para servir al “interés público” evitando que los “débiles mentales” se reprodujeran. La mayoría de las operaciones se realizaron por la fuerza, aunque algunas mujeres que de otra manera no tenían acceso a la anticoncepción la utilizaron, declarándose como madres no aptas.

El estudio comienza con una referencia las tesis de Marx sobre el ejército industrial de reserva y analiza los años que van de 1958 a 1968, período durante el cual se realizaron más de 2.100 esterilizaciones en Carolina del norte. Según los autores, las esterilizaciones aumentaron a medida que aumentaba el tamaño de la población negra desempleada, sin dirigirse a los blancos o a las personas de otros orígenes que estaban desempleadas en las mismas proporciones.

“El uso desproporcionado de la esterilización eugenésica en Carolina del Norte en ciudadanos negros fue un acto de genocidio”, según William Darity Jr., profesor de la Universidad de Duke y coautor del estudio. La definición de genocidio de la ONU implica la voluntad de “destruir, total o parcialmente, un grupo nacional, étnico, racial o religioso”, incluso adoptando “medidas para prevenir los nacimientos dentro del grupo”, dice el autor.

Trabajos anteriores demostraron que el programa se dirigía desproporcionadamente a los negros, pero este nuevo estudio arroja luz sobre la mecánica utilizada y sus motivaciones. “Controlar los cuerpos negros y sus opciones reproductivas no es nada nuevo”, dice la coautora Rhonda Sharpe del Instituto de la Mujer para la Ciencia, la Equidad y la Raza. “Nuestro estudio muestra que Carolina del norte ha restringido la libertad reproductiva, usando la eugenesia para privar del derecho de voto a los residentes negros”, añadió.

En 2010 el Estado creó una fundación y un fondo de compensación para las víctimas del programa que aún están vivas. En 2014 enviaron los primeros cheques, de 20.000 dólares cada uno, a 220 de los afectados, según el diario local The News & Observer.

Los crímenes de genocidio y las prácticas eugenésicas no fueron exclusivas de los países fascistas sino parte de las políticas burguesas de dominación que se implementaron en los países capitalistas más avanzados a lo largo del siglo XX. Tampoco se practicaron sólo en el Tercer Mundo, ya que la propia población fue diezmada en las grandes metrópolis.

El racismo no es sólo discriminación; no es una cuestión jurídica sino toda una política económica propia del capitalismo.

(*) https://www.arpejournal.com/volume-15-number-one/did-north-carolina-economically-breed-out-blacks-during-its-historical-eugenic-sterilization-campaign/

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Las tropas saudíes que están cometiendo crimenes de guerra en Yemen se entrenan en Francia

Según Amnistía Internacional, Francia mantiene un campo de entrenamiento militar para adiestrar a los soldados saudíes que han invadido Yemen (1).

El campo está dirigido por una empresa belga que cuenta con el apoyo y el dinero del gobierno francés.

Está en Commercy, en el este de Francia, y lo dirige el traficante belga de armas John Cockerill. Fue inaugurado por Geneviève Darrieussecq, la subsecretaria de Estado del Ministerio del Ejército el año pasado.

“Descubrí un centro de formación creado específicamente para los soldados saudíes con el fin de formarlos en las armas que se utilizaban anteriormente en Yemen”, dijo Audrey Lebel en una investigación que llevó a cabo para la revista mensual de Amnistía Internacional.

El ministro de Defensa, Gérard Longuet, facilitó enormemente la presencia de Cockerill en Commercy. Su mandato estuvo bajo la presidencia de Sarkozy y el gobierno del antiguo primer ministro francés François Fillon. Actualmente es senador por la región del Mosa y forma parte del consejo de administración de John Cockerill desde 2013.

Fue Longuet quien facilitó el contacto entre el director general de John Cockerill, Bernard Serin, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Ract-Madoux en 2011. Serin recibió la orden de mérito de la Légión de Honor en enero de este año.

El acuerdo entre el ejército francés y John Cockerill era para que el traficante de armas comprara y renovara las instalaciones existentes a cambio del uso del suelo y los edificios existentes en el lugar.

“No sabía que para Francia era posible entrenar en su territorio a soldados que están involucrados en un conflicto en curso”, dijo Lebel.

“Tendemos a pensar que el Yemen está lejos y que, como ciudadanos franceses, no nos concierne, pero esto está sucediendo aquí con el dinero de los contribuyentes”.

Desde que comenzó en marzo de 2015, la Guerra de Yemen ha causado más de 230.000 muertes, incluyendo mujeres y niños. La ONU la ha descrito como la peor crisis humanitaria del mundo. Por medio del terror Arabia saudí trata de impedir que los rebeldes huthíes se adueñen del poder en Yemen.

En la guerra se está utilizando armamento europeo, tanto francés como español, en violación del Tratado de Comercio de Armas de la ONU, aprobado para detener la exportación de armas si existe el riesgo de que contribuyan a la violación de los derechos humanos (2).

Francia siempre ha negado que sus armas se hayan utilizado en Yemen, pero tanto al presidente Emmanuel Macron como a la ministra del ejército, Florence Parly les han entregado los documentos que prueban el uso de armas francesas en la Guerra de Yemen.

Anteriormente el campamento de Commercy fue utilizado por el ejército francés. El alcalde, Bernard Muller, dio facilildades para que la empresa belga se instalara en el municipio.

Cockerill también se benefició de incentivos económicos durante tres a cinco años. Amnistía Internacional afirma que la empresa de armas obtuvo más de dos millones de euros de fondos públicos a través de varios planes gubernamentales.

(1) https://www.rfi.fr/en/france/20200707-saudi-soldiers-are-training-in-military-camp-in-france-says-amnesty
(2) http://made-in-france.disclose.ngo/en/chapter/yemen-papers/

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Violencia de clase: un concepto olvidado

Pau Celeiro

El pasado 25 de junio nos levantábamos con la triste noticia de la muerte de un vecino de Puig-reig de 55 años en un accidente laboral en la mina de Iberpotash de Vilafruns en Balsareny. Según el comunicado de CC.OO., la víctima trabajaba para la empresa subcontratada Montajes Rus. La concesión de la mina pertenece a ICL Group, a quien Montajes Rus facilita el servicio del montaje y mantenimiento de la infraestructura y maquinaria minera, es decir, cintas transportadoras, captadores de polvo, camiones, palas, etc. Concretamente el siniestro se produjo en una de las cintas transportadoras que se descolgó produciendo un desprendimiento que acabó con la vida de la víctima. Tres semanas antes, en la misma mina de Iberpotash, también por un desprendimiento, se generaba la muerte de otro trabajador, Pau Camp de 45 años trabajador también de la empresa subcontratada Montajes Rus. A la vez, el 2015, un operario de mantenimiento de 26 años, vecino de Navas, también perdió la vida por un desprendimiento.

Según el comunicado de Iberpotash, «la dirección de la compañía, en primer lugar, lamenta profundamente el accidente y traslada su pésame y solidaridad a la familia, compañeros, amistades de la víctima y a la empresa Montajes Rus, donde trabajaba y se pone a su disposición. La seguridad es un valor esencial para nuestra compañía y para el Grupo ICL. Por eso, se ha decidido parar sin fecha la producción en la mina de Vilafruns para poder investigar las causas de este accidente» (1). El hecho es que nunca se deberían de haber producido estos accidentes, que desde la UCPC (*) definimos como víctimas de la violencia de clase ejercida sobre el proletariado y, en todo caso, bastantes avisos hubo para evitar las últimas muertes de junio del 2020. ¿Pero a quién tenemos detrás de Iberpotash y el grupo ICL?

Iberpotash S.A. fue creada en 1998 como filial de la empresa israelí ICL Fertilizantes, una de las mayores productoras mundiales de potasa y fertilizantes de fósforo, ácido fosfórico, fertilizantes especiales y aditivos del pienso. A la vez, ICL (Israel Chemical Limited), es también uno de los líderes mundiales de la producción de compuestos de bromo y productos ignífugos, así como varios productos químicos utilizados en la construcción, la industria farmacéutica, la automoción, industries de perforación electrónica, petrolíferas y gas. Conclusión: una multinacional nacida y crecida a la sombra del sionismo israelí que nunca se ha opuesto a la ocupación de los territorios palestinos y el apartheid que ha sufrido este pueblo. Por otro lado, se trata de una empresa que aquí en Cataluña ya fue sancionada al 2015 por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (2015) con una fianza multimillonaria para dañar el medio ambiente.

¿Pero, y la administración pública competente, es decir, la Generalitat, qué responsabilidad tiene en todo ello? La Consejera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón, ha tildado el accidente “de inexplicable” porque, según ella, ha sucedido “justamente en una de las zonas más seguras de la mina”. Parece ser que ahora sí, la mina ha cerrado indefinidamente, por iniciativa de la empresa, mientras se investiguen las causas del siniestro. Además, ha asegurado que tanto la empresa como la Generalitat investigarán los hechos a través de auditores externos.

¿Y, cual ha sido el papel de los sindicatos en todo ello? Por un lado, CCOO, había convocado una huelga para el 30 de junio en la mina de Sallent para reclamar mejoras en la seguridad. Esta huelga, como tantas otras veces, acabó desconvocándose una vez los representantes de CCOO se sentaron con la patronal. Parece que ahora los comités de empresa de la mina y de la empresa subcontratada han decidido volver a convocar la huelga del 30 con el lema “por la seguridad en la mina”. Demasiado tarde, para vergüenza suya, la empresa se les ha adelantado.

Por otro lado, la Intersindical-CSC había convocado una huelga indefinida a iniciar el 17 de junio, después de la primera muerte, para exigir un plan de seguridad laboral a la empresa. Esta huelga, también se acabó aplazando “ante la promesa de la dirección de Montajes Rus de iniciar inmediatamente una negociación para acordar e implementar estas imprescindibles iniciativas”. Gran error, pues no se pueden asimilar con tanta facilidad las dinámicas pactistas que han practicado los sindicatos amarillos (CCOO y UGT) que actúan como corporaciones al servicio del Estado y por consiguiente, de la Patronal. Del enemigo, no debes fiarte ni tan solo un pelo, simplemente no debes fiarte, lo tienes que combatir a partir de la coacción que por eso existen las huelgas y otros instrumentos como recurso de presión.

Así pues estamos ante una triple negligencia: la de la empresa subcontratada y la sionista ICL simples explotadores de recursos naturales y de la plusvalía del proletariado, la de la administración pública, que de haber aplicado las revisiones y auditorías necesarias se podrían haber evitado las muertes y la de los sindicatos, supuestos espacios de defensa de los derechos y la seguridad de los trabajadores que una vez más no han estado a la altura sino que además, han llegado tarde para evitar otra muerte y la defensa de la clase obrera.

Pero este no es un fenómeno aislado y puntual, pues según fuentes oficiales del INE de enero hasta abril del 2019 en el estado español se registraron 167 víctimas mortales en el espacio laboral (2). Si nos fijamos en las cifras de este mismo periodo en el 2020, el número se eleva a 231 víctimas (3). Curiosamente el número de parados oficiales, es decir, el ejército de reserva con que cuenta el capitalismo para mantener el sistema de explotación, ha pasado de los 3.253.853 a los 3.831.203 (4).

Actualmente el estado español cuenta con una población activa de 19.681.300, por lo tanto, el desempleo no ha parado de aumentar en los últimos meses especialmente por la situación de confinamiento forzado que ha significado el cierre de 133.000 empresas en tres meses (5). Así pues, mientras que la población ocupada ha disminuido en 285.600 personas, las víctimas mortales en accidentes de trabajo no han hecho más que crecer pero de manera casi invisible pues en ninguna ocasión han significado grandes titulares de la prensa convencional toda ella convirtiendo el COVID-19 en el nuevo mantra informativo.

Analizamos ahora las estadísticas por violencia de género: las víctimas mortales en lo que va de año en el estado español ascienden a 21 mujeres según los balances del Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, 8 de ellas en Cataluña. Ahora bien, los medios de comunicación convencionales han trabajado de lo lindo para que la opinión pública conociera la muerte de estas mujeres, pero desconociera las víctimas por violencia de clase que en nivel estadístico superan con creces las víctimas de género. Y con ello no queremos sacar rédito de la vergüenza social y la necesidad imperante de acabar con la violencia de género en el seno de nuestra sociedad. Pero sí que instamos a la reflexión y poner sobre la mesa un fenómeno que no hace más que crecer y afecta al conjunto de la clase obrera, la defensa de la cual debería centrar la atención y las energías.

El capitalismo es un gran sistema de persuasión y desde los años 70 y más intensamente con la caída del bloque soviético, el postmodernismo ha guiado las preocupaciones y protestas de las izquierdas o espacios políticos progresistas. No solo por el hecho de menospreciar y condenar las disímiles luchas armadas como motores necesarios tanto para destruir el Estado capitalista y construir una nueva realidad social, sino por el hecho de fraccionar y atomizar lo que antaño era la lucha de clases en su conjunto, en reivindicaciones parciales (feminismo, LGTBIQ, ecologismo, animalismo, indigenismo, etc.) Y el capitalismo, hábil y calculador, ha absorbido y en ocasiones promovido estas reivindicaciones haciéndolas suyas e integrándolas en los circuitos de consumo y a la vez generando líneas de preocupación a gran escala presentadas como luchas prioritarias de la modernidad. Estas reivindicaciones y preocupaciones sociales, más o menos necesarias, acaban significando un recurso muy útil para olvidar otros temas como el de la violencia de clase en el seno de la clase obrera.

Quizás hay que repetir una obviedad de la que nuestros antepasados ya se dieron cuenta: el enemigo no es de raza ni de género, es de clase. La indigencia intelectual y el postmodernismo van de la mano por el sólo hecho de basar su praxis en la creación de conceptos abstractos, desviando la atención de lo que deberían que ser las preocupaciones revolucionarías entendidas desde una óptica dialéctica regida por el materialismo histórico.

Tanto es así que el objeto de este artículo casi lo podemos entender como inexistente: la violencia de clase no existe ni en los medios de comunicación, ni en los diccionarios, ni en los contenidos curriculares de las escuelas, ni en los buscadores de internet. Durante años ha figurado como siniestralidad laboral, como si estos accidentes o siniestros se dieran por pura casualidad, al azar y sin relación con el sistema que los genera. Los accidentes laborales no los podemos entender desde otra óptica que no sea la de la lucha de clase. Bastante triste es vivir bajo un sistema regido por la acumulación de capital fruto de la extracción de plusvalía al proletariado, que además esta misma clase no tiene ni el derecho a la vida garantizado.

Por todo ello desde la UCPC (*) denunciamos la naturaleza explotadora, en este caso de una empresa sionista y la de su subcontrata, por no garantizar el derecho en la vida. Denunciamos al Gobierno de Catalunya como institución pública competente, por su desidia y abandono de sus funciones a la hora de prevenir y generar condiciones de trabajo seguras. Hay que tener en cuenta la naturaleza elitista de la Generalitat y bajo los intereses de clase en que nace y existe. Por otro lado, destacamos el papel inoperante de los sindicatos que a día de hoy no podemos considerar como organizaciones de clase, sino, más bien como entidades lucrativas y corporativistas que actúan bajo dinámicas interclasistas donde el pactismo con la patronal, el enemigo de clase, prevalece por encima de cualquier otro mecanismo de presión.

Finalmente, destacamos la necesidad de crear un espacio político donde poder reivindicar por encima de todo el orgullo de clase, de pertenecer a la clase obrera, aquella que solamente puede hacerse valer a través de su cohesión y fuerza colectiva física e intelectual. Un espacio político en el cual el análisis de clase sea el motor de las sociedades humanas y no el postmodernismo, tendencia fraccionaria de las luchas progresistas que el capitalismo frecuentemente utiliza mediante su absorción y mercantilización. Un espacio donde reivindicar la tradición y la cultura comunista, lejos de las críticas revisionistas que demonizan éxitos de la humanidad en cuanto a la construcción del socialismo, espacio donde el objetivo final sea clara y, contundentemente, la construcción de una sociedad sin explotadores y explotados, poniendo el conocimiento humano al servicio de los sectores populares y no solo de aquellos que se lo pueden permitir.

(1) https://www.regio7.cat/fet-divers/2020/06/25/accident-mortal-mina-iberpotash-sallent/617888.html
(2) http://www.mitramiss.gob.es/estadisticas/eat/welcome.htm
(3) https://www.epdata.es/datos/numero-accidentes-trabajo-espana-estadisticas-muertos-otros-datos/508
(4) https://www.expansion.com/economia/2020/05/05/5eb1102a468aeb5e508b45dd.html
(5) https://www.elconfidencial.com/economia/2020-05-06/crisis-cierre-133000empresas-registro-2001-coronavirus_2581315/

(*) UCPC son las siglas de la Universidad Comunista del Països Catalans

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Memoria Histórica

‘El asesinato de Olof Palme fue un Golpe de Estado’

“Sígueme. Vamos a hacer un recorrido por todos los puntos clave del atentado”, me dice en un sueco ágil y de acento balcánico. Y por tétrica que suene la propuesta, lo hacemos. Y resulta apasionante. Porque todo está oscuro en el corazón de Estocolmo. Nieva y de las calles vacías se desprende una atmósfera que recrea a la perfección cómo fue la noche de autos. Y porque Ivan Von Birchan (Yugoslavia, 1952) es un hombre culto y dicharachero que ilustra todo cuanto afirma como solo pueden hacerlo quienes han protagonizado los temas de los que hablan.

“Mira, aquí está la placa en su memoria”, dice con su incesante sonrisa mientras señala el punto exacto donde el 28 de febrero de 1986, a las 23.21 horas, murió asesinado de dos disparos el primer ministro sueco, Olof Palme. Quien fuera entonces el mayor referente de la Internacional Socialista regresaba del cine con su esposa atravesando a pie Sveavägen, una céntrica avenida por la que apenas transitaba nadie. Aquella noche, Palme y su mujer, Lisbeth, regresaban a la residencia oficial solos, sin compañía ni guardaespaldas.

El asesino, que además hirió a su esposa, mató a Palme con un potente revólver antes de huir hacia un laberíntico cruce de calles y callejones en el que los amantes del género noir no echarán nada en falta, pues tiene un túnel largo y oscuro, una sórdida sex shop y una endemoniada escalinata que termina en un viejo cementerio sin tapias que obstaculicen la visión de sus lápidas. Tampoco les defraudará asomarse al informe del Caso Palme, pues supone una panorámica sin igual a la segunda mitad del siglo pasado, con agentes del apartheid sudafricano, policías de ultraderecha, episodios del Irán-Contra, croatas del movimiento ustacha, guerrilleros del PKK, agentes de Pinochet y miembros de la logia P2 entre otras muchas líneas de investigación.

“En lo que estamos de acuerdo casi todos aquellos que conocemos bien el tema es que fue un golpe de Estado urdido entre suecos descontentos y fuerzas extranjeras”, afirma Von Birchan, suscribiendo la hipótesis que el difunto autor de la saga Milennium, Stieg Larsson, dejó entrever en el fondo de su tercera y última novela.

Pasados dos años de unas diligencias sembradas de irregularidades –“al principio ni acordonaron el área en busca de pruebas”, resalta Von Birchan mientras explica in situ cómo fueron los disparos– se detuvo a un delincuente común como el  presunto autor del asesinato. El acusado, un politoxicómano con lesiones cerebrales llamado Christer Pettersson, explotó su papel de sospechoso acudiendo a platós de televisión y cobrando grandes sumas por entrevistas en las que nunca reveló nada.

“Su perfil era el de alguien que disfruta ser el centro atención de forma enfermiza. De joven quiso ser actor. Era un pobre desgraciado. Un cabeza de turco demasiado obvio”, remarca Von Birchan. Tan frágil resultó el pliego acusatorio contra Petersson que, al poco de ser condenado, hubo de ser puesto en libertad e indemnizado, pues no se había encontrado ni un móvil, ni una sola prueba, ni tampoco –hasta hoy– el arma homicida.

Para Ivan Von Birchan, la férrea oposición de Palme a los planes de la OTAN en general, y a estadistas como Kissinger o Brzezinski en particular, fue lo que motivó su asesinato. “Comenzó manifestándose junto a los vietnamitas del norte ante la embajada de Estados Unidos; hizo amistad con Fidel Castro; ayudó a los sandinistas en Nicaragua; a los opositores del apartheid, Franco y Pinochet… Provocó demasiado, aunque lo que verdaderamente enfureció a la CIA fueron sus planes para detener la guerra de las galaxias y sus planes de penetración hacia el  Este. Todo eso de los misiles balísticos  que ya es realidad desde los noventa”.

Palme, un holmiense de clase alta, educado en EEUU y pacifista convencido, hizo de la barrera natural que supone Suecia, entre el mar Báltico y el mar del Norte, un espacio neutral que aspiraba a ampliarse y sumar nuevos socios favorables a la paz y al desarme. “Esta idea la iba a llevar a gran escala como secretario general de Naciones Unidas. Y, si crees que exagero, recuerda lo que le pasó al anterior sueco que fue secretario general de Naciones Unidas y se opuso al colonialismo en África”. Von Birchan se refiere al malogrado Dag Hammarskjöld, quien falleció en 1961 tras ser derribado su avión (aún se discute si fue por un rayo o un caza) en la colonia británica de Rodesia. “Es que yo de África y aviones sé un poco”, presume, no sin razón, quien fue piloto de la fuerza aérea yugoslava y trabajó en Rodesia “como mercenario, pero sin cometer crímenes de guerra”, asegura con rostro grave.

Von Birchan, que se autodefine como “conservador y monárquico”, dice proceder “de una familia medio rusa y medio germana. Zaristas exiliados por la revolución bolchevique de 1917 y alemanes sometidos por la Yugoslavia socialista de Tito”. Según cuenta, quedó huérfano a muy temprana edad, siendo criado “prácticamente por las fuerzas armadas yugoslavas, en las que llegué a ser capitán de la Fuerza Aérea y miembro de la inteligencia”. Pasó por la Unión Soviética, donde fue entrenado y perfeccionar el ruso, idioma que ya hablaba, además del serbocroata, el alemán, el inglés, el francés y el sueco.

Y, precisamente para poder hablar tranquilo y mostrar alguna de las fotografías que guarda, Von Birchan me invita a ir a su casa en un modesto suburbio del sur de Estocolmo. Allí, rodeado de innumerables libros, reminiscencias militares y recuerdos que dan brío a su existencia de buscavidas, toma un álbum de fotos y muestra algunas imágenes de su etapa como hombre de acción. “Son exclusivas, no se han publicado nunca. Mira, ésta es en Libia. Fui instructor de vuelo a principio de los setenta”. En la imagen se le ve portando una metralleta junto a un oficial libio en pleno desierto. “Y ésta es de cuando fui mercenario en Rodesia (actual Zimbabwe). Estoy a los mandos de un helicóptero. Trabajé para el gobierno colonial de Ian Smith, pero no cometí crímenes de guerra, aunque vi cómo otros arrojaban desde las alturas a los partidarios de Robert Mugabe”.

Fue en Rodesia, en 1973, donde conoció “a un estadounidense que se hacía llamar Charles Morgan. En aquel entonces, este tipo se dedicaba a llevar armas al Gobierno blanco”, en alusión al régimen colonial de Ian Smith por el que pasaron mercenarios y neofascistas de Europa, Sudáfrica y EEUU. “Años después –prosigue- otros amigos me lo presentaron en otro lugar con otro nombre: Peter Brown. No me extrañó, ya que en ese tiempo, con mercenarios, instructores y agentes de todo el mundo, era habitual hacerlo y poco importaba el nombre”.

Tras varias idas y venidas por la Sudáfrica del apartheid, la actual Zimbabwe y Libia, Von Birchan decidió desertar y cortar toda relación con la Yugoslavia socialista. “El 4 de junio de 1976, llegué a Suecia y pedí asilo. No tenía a dónde ir. Si iba a un país de la OTAN me usarían. Pensé que siendo Suecia neutral sería mejor, pero después descubrí que no era nada neutral, que lame las botas de EEUU.”

Llegados los ochenta, encontró un trabajo estable como conserje del Hotel Sheraton en Estocolmo. Allí se hizo un personaje popular y conoció a mucha gente ligada a los círculos de ultraderecha que no ocultaban su odio hacia las políticas promovidas por Palme. “Trabajando de abrepuertas en un hotel de lujo se ve de todo, y no siempre bueno. Fue en ese contexto cuando me reencontré con Charles Morgan. La primera vez fue alrededor del 15 de noviembre de 1985. Me preguntó cuál sería la mejor forma de matar a alguien en la ciudad. Al principio me reí, pero luego hablamos de balística, de que no podría ser un francotirador porque sonaría a la CIA y otras opciones. En un segundo encuentro, en febrero de 1986,  Morgan apareció con una oferta millonaria y un sobre amarillo que contenía información precisa sobre las rutinas del primer ministro Olof Palme. Le dije que me olvidaba de él y de esa reunión”.

A partir de aquí, lo que podría sonar a fantasiosa teoría de la conspiración, comienza a adquirir una escalofriante verosimilitud. “Alarmado, pensé en avisar a las más altas instancias. Sabía cómo llegar a la oficina de la concejal socialdemócrata Inger Bavner, la cual me dijo que fuera a la policía, pero le dije que ya había ido”. En un inciso, Von Birchan reconoce, por primera vez, que era confidente de la policía, motivo por el cual le pudo resultar fácil hacer llegar su aviso a K-G Olsson, un comisario de policía al que informaba de cualquier actividad ilegal que viera en su trabajo como conserje de hotel. “Sí, informaba de actividades delictivas, pero ninguna política”, admite para seguir su relato. “Justo una semana antes le di el aviso a K-G Olsson para que se informara a Alf Karlsson, director de la SAPÖ (la agencia de seguridad nacional sueca), a quien también mandé aviso. Pero la SAPÖ no hizo nada de nada pese a mis advertencias. Y entonces le mataron”.

Tanto la socialdemócrata Inger Bavner como el comisario de policía K-G Olsson confirmaron a los investigadores de varios medios de comunicación –como el diario  Expressen y la televisión pública, SVT– que, efectivamente, Von Birchan les había avisado del posible asesinato de Palme pocas semanas antes de que este se produjera. Por su parte, el director de la SAPÖ, Alf Karlsson, reconoció haber recibido dicho aviso, pero a su favor, declaró que este le llegó después del asesinato y no antes, extremo que desata la ira de Von Birchan.

“Es un mentiroso, y los testigos me dieron la razón. Lo que pasa es que los propios servicios de seguridad suecos estaban implicados. Escúchame. Cuando salió a la luz que 45 minutos antes del atentado la zona estaba llena de hombres escondidos con walkie-talkies, dijeron que estaban allí por una vigilancia de narcóticos, pero dos mujeres testificaron haber pedido la hora a un hombre que estaba con un walkie-talkie escondido justo en la esquina donde mataron a Palme. Qué casualidad, ¿no?”. Ivan se refiere a uno de los grandes interrogantes de la instrucción judicial: el misterioso hombre del edificio Skandia. Un personaje, aún no identificado, que varios testigos sitúan apostado en la misma esquina donde mataron a Palme.

Dos meses y medio después del atentado, miembros de la SAPÖ acudieron a registrar la casa de Ivan Von Birchan. Según su relato, le pidieron que cambiara la versión de lo que afirmó. “Y, como no lo hice, fueron contra mí fabricando evidencias para desacreditarme”, dice refiriéndose al juicio por posesión ilegal de armas al que tuvo que hacer frente después de que los agentes encontraran un fusil de pesca submarina en su trastero. “Se valieron de un arpón de esos que compran las familias cuando van de vacaciones al Mediterráneo para desacreditarme. Así es como me premia el Estado sueco por haber tratado de salvar la vida de su primer ministro”, se lamenta en tono amargo quien ya es uno de los últimos protagonistas del caso que quedan vivos para contarlo.

Unai Aranzadi https://www.lamarea.com/2020/07/01/el-hombre-que-aviso-del-asesinato-de-olof-palme/

Más información:
— Un nuevo libro indaga en el asesinato olvidado del secretario general de la ONU Dag Hammarskold
— La fiscalía sueca reabre la causa por el asesinato del antiguo Primer Ministro Olof Palme
— Dos fiscales investigan las redes terroristas de la OTAN en Europa
— A Olof Palme lo asesinó la CIA

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Memoria Histórica

El tráfico de drogas es consustancial al colonialismo y el imperialismo desde su origen

El tráfico de drogas (“legal”) fue iniciado por el Imperio Británico. Hay una continuidad. La etiqueta colonial se abandonó. Hoy en día el comercio de drogas (“ilegal”) es un negocio multimillonario.Los dos principales centros de producción hoy en día son:

— Afganistán, que produce alrededor del 90 por ciento de la oferta mundial de opio (transformado en heroína y derivados). En 2000-2001 se puso en marcha un exitoso programa de erradicación de drogas (con el apoyo de la ONU) antes de la invasión encabezada por Estados Unidos y la OTAN en octubre de 2001. Desde la invasión y la ocupación militar, según la ONU (1), la producción de opio se ha multiplicado por 50, llegando a 9.000 toneladas en 2017.

— La región andina de América del Sur (Colombia, Perú, Bolivia) que produce cocaína. Colombia es un narcoestado apoyado por Estados Unidos.

La economía de las drogas es una parte integral de la construcción del imperio. El comercio de drogas está protegido por el ejército y el aparato de inteligencia de Estados Unidos.

Históricamente, el tráfico de drogas ha sido una parte integral del colonialismo británico. Era “legal”. El opio producido en Bengala por la Compañía Británica de las Indias Orientales se enviaba al puerto de Guangzhou, en el sur de China.

“La exportación de opio de la India británica a China, financiada por el Estado, fue posiblemente la mayor y más persistente operación de tráfico de drogas de la historia. En su momento de mayor apogeo, a mediados del siglo XIX, representó alrededor del 15 por ciento del total de los ingresos coloniales de la India y el 31 por ciento de las exportaciones de ese país. Para abastecer este comercio, la Compañía de las Indias Orientales -y más tarde el gobierno británico- desarrolló un sistema de cultivo altamente regulado en el que se contrató a más de un millón de agricultores al año para cultivar la adormidera.

“El sistema de organismos garantizaba que los agricultores no participaran en los grandes beneficios del comercio de opio. Gracias a su poder monopolista, lor organismos del opio fueron capaces de mantener el precio del opio en bruto justo al borde de la economía” (2).

Si bien la proporción de tierras agrícolas asignadas al opio era relativamente pequeña, la producción de opio bajo el dominio colonial contribuyó al empobrecimiento de la población india, desestabilizó el sistema agrícola y desencadenó muchas hambrunas.

Según un informe de la BBC:

“Los cultivos comerciales [de opio] solían ocupar entre un cuarto y la mitad de la granja de un campesino. A finales del siglo XIX el cultivo de la adormidera tuvo un impacto en la vida de unos 10 millones de personas en lo que hoy son los estados de Uttar Pradesh y Bihar.

“El comercio era administrado por la Compañía de las Indias Orientales, la poderosa multinacional establecida para el comercio con una carta real que le daba el monopolio de los negocios con Asia. Este comercio estatal se logró en gran medida a través de dos guerras, que obligaron a China a abrir sus puertas al opio de la India británica.

“Los estrictos objetivos de producción establecidos por el organismo del opio también significaban que los agricultores -el típico cultivador de adormidera era un pequeño agricultor- no podían decidir si producían o no opio. Se vieron obligados a someter parte de su tierra y su mano de obra a la estrategia de exportación del gobierno colonial” (3).

Cuando el emperador chino Qing Daoguang ordenó la destrucción de las existencias de opio en el puerto de Guangzhou en 1838, el Imperio Británico le declaró la guerra a China con el argumento de que estaba impidiendo la libre circulación del comercio de mercancías.

El término “tráfico” se aplica a Gran Bretaña. Fue tolerado y apoyado durante todo el reinado de la Reina Victoria (1837-1901). En 1838 se exportaban 1.400 toneladas de opio al año de la India a China. Tras la primera guerra del opio, el volumen de esos envíos (que duró hasta 1915) aumentó drásticamente.

La primera guerra del opio (1838-1842), que representó un acto de agresión contra China, fue seguida por el Tratado de Nanking de 1842, que no sólo protegió las importaciones británicas de opio en China, sino que también otorgó derechos extraterritoriales a Gran Bretaña y otras potencias coloniales, lo que dio lugar a la formación de puertos abiertos (Tratado de los Puertos).

Los enormes ingresos procedentes del comercio del opio fueron utilizados por Gran Bretaña para financiar sus conquistas coloniales. Hoy en día se llamaría “lavado de dinero negro procedente de las drogas”. La canalización de los ingresos procedentes del opio también se utilizó para financiar el Banco de Hong Kong-Shanghai (HKSB), creado por la Compañía de las Indias Orientales en 1865 tras la primera guerra del opio.

En 1855 John Bowring negoció, en nombre del Ministerio británico de Asuntos Exteriores, un tratado con el Rey Mongkut (Rama IV) de Siam, llamado ”Tratado anglo-siamés de amistad y comercio”, que permitía la importación libre e ilimitada de opio en el Reino de Siam (Tailandia).

Si bien el comercio de opio de Gran Bretaña con China fue abolido en 1915, el monopolio británico del comercio de drogas continuó hasta la independencia de la India en 1947. Las filiales de la Compañía Británica de las Indias Orientales, como Jardine Matheson, desempeñaron un papel importante en el comercio de drogas.

Los historiadores se han centrado en la trata triangular de esclavos del Atlántico: esclavos de África exportados por las potencias coloniales a las Américas, seguidos de bienes producidos en plantaciones con mano de obra esclava y exportados a Europa.

El comercio colonial de drogas en Gran Bretaña tenía una estructura triangular similar. El opio producido en las plantaciones coloniales por los agricultores pobres de Bengala se exportó a China, cuyos ingresos (pagados en monedas de plata) se utilizaron en gran medida para financiar la expansión imperial de Gran Bretaña, incluida la minería en Australia y Sudáfrica.

No se pagó ninguna compensación a las víctimas del tráfico de drogas del Imperio Británico, ni a los empobrecidos campesinos de Bengala.

Junto con la trata de esclavos en el Atlántico, el tráfico de drogas colonial fue un crimen contra la humanidad.

Tanto el comercio de esclavos como el de drogas están alimentados por el racismo. En 1877, Cecil Rhodes propuso un plan secreto que consistía en integrar los imperios británico y americano en un solo imperio anglosajón:

“Sostengo que somos la raza más hermosa del mundo… Sólo imagina las regiones que actualmente están habitadas por los más despreciables especímenes de seres humanos… ¿Por qué no deberíamos formar una sociedad secreta… para que la raza anglosajona se convierta en un imperio?

“África siempre está lista para nosotros; es nuestro deber tomarla… Es nuestro deber aprovechar todas las oportunidades para adquirir más territorio, y debemos tener constantemente ante nuestros ojos la idea de que más territorio significa simplemente más de la raza anglosajona, más de la mejor, más humana, más honorable raza que tiene el mundo”.

Existe una continuidad entre la legítima “guerra contra las drogas” de estilo colonial dirigida por el Imperio Británico y las actuales estructuras del tráfico de drogas: Afganistán bajo la ocupación militar de Estados Unidos, los narcoestados de América Latina.

Hoy en día el tráfico de drogas es un negocio multimillonario. La Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito estima que el blanqueo de dinero de las drogas y otras actividades delictivas representan entre el 2 por ciento y el 5 por ciento del PIB mundial (4), es decir, entre 800 y 3 billones de dólares. El dinero de la droga se blanquea a través del sistema bancario mundial.

Recuerden el escándalo de la cocaína crack revelado en 1996 por el periodista Gary Webb. El crack se vendía a comunidades afroamericanas en Los Ángeles.

Desde 2001, la venta al por menor de heroína y opioides se ha ido «armando» cada vez más para luchar contra el racismo, la pobreza y la desigualdad social.

Si bien el comercio de drogas es ahora una fuente de riqueza y enriquecimiento, la drogadicción, incluido el uso de heroína, opioides y opioides sintéticos, ha explotado. En 2001, 1.779 estadounidenses murieron como resultado de una sobredosis de heroína. En 2016 la adicción a la heroína provocó 15.446 muertes.

Estas vidas se habrían salvado si Estados Unidos y sus aliados de la OTAN no hubieran invadido y ocupado Afganistán en 2001.

(1) https://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Afghanistan/Afghan_opium_survey_2017_cult_prod_web.pdf
(2) http://barrett.dyson.cornell.edu/NEUDC/paper_364.pdf
(3) https://www.bbc.com/news/world-asia-india-49404024
(4) https://www.unodc.org/unodc/en/money-laundering/globalization.html

Más información:

— El imperialismo cambia su política ‘antidrogas’
— La CIA llenó de drogas los barrios pobres de Los Ángeles
— Cuanto más dinero gasta Estados Unidos en la ‘lucha contra las drogas’, más drogas se fabrican
— La guerra del opio en Afganistán

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Memoria Histórica

Estados Unidos aprobó leyes para esterilizar a los oprimidos: el Caso Carrie Buck

A principios del siglo XX, antes que el III Reich, Estados Unidos aprobó leyes de esterilización para personas consideradas débiles, imbéciles o promiscuas.Posteriormente el Departamento de Bienestar Público comenzó a promover la esterilización de los pobres.

Carrie Buck, una chica de 17 años nacida en el estado de Virginia, fue la primera víctima de las leyes de esterilización. Su historia comienza cuando en 1920, su madre, Emma Buck, fue internada en el hospital de Virginia de forma involuntaria diagnosticada de “imbécil” y “sexualmente promiscua”.

En 1924, el juez dictaminó que Carrie había heredado los rasgos de su madre y después de que la Corte Suprema confirmara la decisión, también fue internada. En ese momento Carrie tenía unos 18 años y acababa de dar a luz a su hija Vivian. Tres años después de su ingreso, Carrie fue finalmente esterilizada.

En aquella época la definición de “imbécil” y promiscuo era totalmente subjetiva y carente de sentido. Además, durante la celebración del juicio de Carrie en ningún momento se tuvo en cuenta que ésta fue forzada y violada por su padre adoptivo mientras su madre estaba internada. Sus propios padres adoptivos pudieron sugerir el internamiento de Carrie ya que en la época ser madre soltera estaba muy mal visto.

Por si esto no fuera suficiente, la hija de Carrie, Vivian, fue también examinada por un trabajador social, el cual resaltó que el bebé, de tan solo seis meses de edad, presentaba una “mirada no bastante normal” y concluyó que podía ser considerada como imbécil al estar literalmente por “debajo de la media”. Curiosamente, este trabajador social negó posteriormente que la había diagnosticado de imbécil, e incluso que la había examinado.

Una vez esterilizada, Carrie Buck pudo salir de la institución debido a que ya no suponía un “peligro” para la sociedad. Se casó dos veces y dedicó su vida a ayudar a los demás hasta el día que murió, a los 70 años de edad.

Además de Carrie, su hermana pequeña también fue esterilizada, usando como excusa una operación de apendicitis.

“Es mejor para todo el mundo si -en lugar de esperar a ejecutar a los descendientes degenerados por algún crimen o dejarlos que mueran de hambre por su imbecilidad- la sociedad puede prevenir que aquellos que son manifiestamente inaptos se reproduzcan […] Tres generaciones de imbéciles son suficientes”, dijo el Presidente del Tribunal Supremo Oliver Wendell Holmes.

Años después, gracias a las investigaciones del biólogo Setephen Jay Gould, y del historiador Paul Lombardo, sabemos que Carrie carecía de las características de las que se la acusaba.

Hoy en día se conoce que cerca de 65.000 ciudadanos estadounidenses fueron esterilizados hasta los años 70, debido a enfermedades mentales o algún tipo de discapacidad.

En mayo de 2002, el Gobernador de Virginia, Mark Warner, pidió perdón por el programa de eugenesia impuesto en el Estado.

https://eugenicsinsideout.wordpress.com/2017/10/17/carrie-buck-el-primer-caso-de-muchos/

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Noticias

El confinamiento destapa la amplitud del negocio de vientres de alquiler en Ucrania

Algunos lloran en sus camas, otros son acunados o alimentados con biberón por las niñeras. Los recién nacidos no se encuentran en la guardería de una maternidad, sino que están alineados uno al lado del otro en dos grandes salas de recepción del Hotel Venecia, en las afueras de Kiev, protegidos por paredes exteriores y alambre de espino.

Son hijos de parejas extranjeras nacidos de madres de alquiler ucranianas en el Centro de Reproducción Humana BioTexCom de Kiev, la mayor clínica de alquiler de vientres del mundo. Están varados en el hotel porque sus padres biológicos no han podido viajar dentro o fuera de Ucrania desde que se cerraron las fronteras el pasado mes de marzo debido al cierre de fronteras.

A través de videollamadas los padres miran ansiosos a los niños que aún no han conocido y otros envían grabaciones de audio de sus voces para tranquilizar a los niños.

A mediados de mayo BioTexCom publicó un video del hotel para destacar el desgarrador dilema de los padres y para presionar para que se suavice el cierre de fronteras.

La difícil situación de los bebés ocupó los titulares de todo el mundo, pero un mes después, unos 50 bebés siguen en el hotel y la saga ofrece la oportunidad de examinar detenidamente la ética y la escala de la próspera industria reproductiva de Ucrania.

Mykola Kuleba, el defensor de la infancia de Ucrania, dice que basta con reformar un sistema que él describió como una violación de los derechos de los niños y que deben prohibirse los servicios de gestación subrogada para parejas extranjeras en Ucrania.

Sin embargo, en una economía paupérrima, donde el salario medio es de 300 libras al mes, muchas mujeres pobres, especialmente en los pueblos pequeños y las zonas rurales, siguen haciendo cola para alumbrar a sus bebés por dinero, a pesar de que pagan un alto precio en salud y psicológico.

En Vinnytsia, una ciudad al suroeste de Kiev, Liudmyla sigue esperando recibir su paga por dar a luz a una niña para una pareja alemana en febrero. Ella envía regularmente mensajes de texto a su agencia de alquiler de vientres (no a BioTexCom), que cree que le debe 6.000 euros. “Me siguen diciendo que no pueden enviar la cantidad completa debido al confinamiento”, dice.

Aunque Liudmyla, de 39 años, se sometió a una transferencia de embriones en Kiev y pasó la mayor parte de su embarazo en Vinnytsia, la agencia le pidió que viajara a Polonia para dar a luz para que el bebé pudiera ser registrado allí. El personal del hospital no sabía que Liudmyla era una madre de alquiler, ya que la subrogación comercial está prohibida en Polonia, como en la mayoría de los países europeos.

“No quería regalarla, estaba llorando”, recuerda Liudmyla. Dice que después de dos días de cuidar al niño en la sala de maternidad, dejarlo marchar fue un verdadero calvario. “Pero yo ya sabía de qué se trataba”.

Dependienta y madre soltera, Luidmyla luchó durante años para encontrar un hogar para ella y sus tres hijos que fuera mejor que la única habitación de hotel que tenían. Así que en 2017 fue a una clínica de subrogación y, con el dinero, pudo pedir una hipoteca sobre un apartamento. Aunque fue internada en una unidad de cuidados intensivos por complicaciones relacionadas con el embarazo, Liudmyla decidió tener un segundo hijo de alquiler para pagar la mayor parte del préstamo del apartamento.

No hay estadísticas oficiales, pero se estima que varios miles de niños nacen cada año en Ucrania a través de madres de alquiler. El 80 por ciento de estos bebés están destinados a parejas extranjeras, que eligen Ucrania porque el proceso es legal y barato. Sergii Antonov, abogado especializado en fertilidad, dice que las agencias de madres de alquiler ucranianas a veces hacen arreglos para que los bebés nazcan en el extranjero porque puede facilitar el registro de nacimientos.

El precio de un paquete de gestación subrogada en Ucrania comienza a partir de 25.000 libras, con la madre de alquiler recibiendo al menos 10.000 libras. Los futuros padres deben ser generalmente parejas heterosexuales casadas y tener pruebas de su diagnóstico de infertilidad. Las clínicas y agencias de alquiler de vientres ponen anuncios en los periódicos, el transporte público o los medios de comunicación social.

Tetiana Shulzhynska, de 38 años, escribe a estos grupos para tratar de persuadir a las mujeres de que no utilicen los servicios de subrogación porque cree que algunas madres de alquiler acaban pagando por su salud e incluso por sus vidas. “En un contrato, sólo protegen a los bebés, no se preocupan por nosotros”, dice, sentada en una cama de su pequeña casa de madera en Chernihiv, al norte de Ucrania.

Shulzhynska, madre de dos hijos que trabajaba como conductora de trolebús, visitó una clínica de subrogación en 2013 porque necesitaba desesperadamente pagar un préstamo bancario. Estaba tan quebrada que la clínica le envió dinero para comprar un boleto a Kiev.

Aceptó llevar un bebé para una pareja italiana y a los dos meses resultó que tenía cuatro embriones vivos en su vientre. La familia biológica decidió quedarse con uno solo y el resto fue extirpado quirúrgicamente. En mayo de 201 Shulzhynska dio a luz a una niña, que entregó a sus padres. Recibió una indemnización de 9.000 euros.

Siete meses después fue al hospital con un fuerte dolor de estómago. Los médicos diagnosticaron cáncer de cuello uterino. Le llevó casi un año reunir el dinero para la operación. Shulzhynska sospecha que el cáncer fue causado por su embarazo inducido artificialmente, sin poder probarlo. Recientemente pidió muletas porque sus médicos están planeando amputarle la pierna izquierda, que ahora está afectada por la propagación del cáncer.

En 2015, Shulzhynska presentó una denuncia contra BioTexCom, alegando daños a su salud, lo que dio lugar a una investigación penal en curso.

Yuriy Kovalchuk, ex fiscal del Estado cuya oficina supervisó una serie de investigaciones penales sobre BioTexCom en 2018 y 2019, dice que al menos otras tres mujeres acudieron a la policía después de que se les extrajera el útero como resultado de embarazos de sustitución organizados por la empresa.

Dijo que otras investigaciones se habían centrado en las denuncias de fraude y que también había habido denuncias de trata de personas en 2016, después de que una pareja italiana descubriera en 2011 que los niños que se habían llevado a casa no estaban genéticamente relacionados con ellos. Kovalchuk fue despedido el año pasado y cree que las investigaciones sobre BioTexCom se han bloqueado. Escribió a la oficina del defensor del pueblo en mayo para expresar su preocupación por la clínica.

En el Hotel Venecia, Albert Tochilovsky, el propietario de BioTexCom, no niega que hubo confusión con los embriones durante los procedimientos de subrogación en 2011 que condujeron a la investigación de la trata de personas.

Atribuye este error a la falta de experiencia cuando la clínica tenía sólo un año, y dice: “No creo que hayamos sido los únicos en cometer errores aquí. Si alguien empieza a comprobar el ADN, habrá muchos escándalos”.

Dice que en al menos tres casos, los padres han rechazado a los bebés de alquiler después de haber nacido con problemas de salud. El más conocido es el caso de Bridget, hija de una pareja americana, que nació en 2016 y ahora vive en un orfanato en Zaporizhia, Ucrania oriental. “Fue una tragedia para nosotros”, dijo Tochilovsky.

El sitio web de la empresa anuncia “las mejores madres de alquiler” y Tochilovsky niega cualquier maltrato a las mujeres o fraude en su clínica. Rechaza las afirmaciones de Shulzhynska sobre el cáncer como “absurdas” y dice que la empresa ofrece protección contractual a las madres de alquiler.

“Ellas [las mujeres] no perdieron su salud en mi casa, sucedió en las salas de maternidad. Nuestra clínica realiza tecnologías reproductivas, los demás procedimientos se hacen en centros [hospitalarios] públicos… En muchos casos, pagamos una compensación. Si se extrae un útero, pagamos [la compensación] de acuerdo con el contrato”.

Las madres de alquiler se organizan en los medios de comunicación social, donde comparten consejos y advertencias sobre las agencias de alquiler de vientres. Svitlana Sokolova, ex madre de alquiler y ahora activista de la ONG Strength of Mothers (Fuerza Materna), que ayuda a las madres de alquiler, dice que ha empezado a recibir más quejas sobre supuestos abusos durante el confinamiento en Covid. Un grupo de mujeres dijo que su contrato les exigía seguir implantando embriones en sus úteros durante un año hasta que quedaran embarazadas. “A través de este contrato, las mujeres se convirtieron en una especie de propiedad”, dijo.

Maryna Lehenka, abogada de La Strada Ucrania, dice que la línea telefónica de la asociación recibe unas 100 llamadas al año de madres de alquiler que se quejan del estrés que sienten después de dar a sus bebés o de problemas causados por las hormonas que estaban tomando para aumentar las posibilidades de embarazo. Recuerda un caso en el que una mujer se escondió en un pueblo porque no quería dar a luz a un bebé de alquiler.

Lehenka estuvo de acuerdo con el defensor del pueblo en que la subrogación comercial debería prohibirse en Ucrania. Sokolova, que es copropietaria de una agencia de subrogación, aboga más bien por un marco jurídico apropiado que proteja a las madres de alquiler. “De lo contrario, simplemente se irá bajo tierra”.

A pesar de la presión para regular la industria de la subrogación -varios proyectos de ley se encuentran en el Parlamento- los expertos y los conocedores dudan de que se vayan a realizar cambios legales importantes en un futuro próximo para frenar el comercio de bebés. Tochilovsky dice que si la subrogación comercial se volviera ilegal, su clínica se centraría en la donación de embriones. “El futuro del mundo está en la biotecnología, y la mayor parte del dinero se gastará en biotecnología”, dice.

Olga, de 26 años, tendrá su segunda pareja de gemelos de alquiler para una pareja china a finales de este mes. Para dar a luz, llegó a Kiev desde una ciudad del noreste de Ucrania con su joven hijo y su marido, y fue colocada por la agencia en un nuevo apartamento a pocos pasos de la sala de maternidad. Olga dice que se siente bien y que a veces conoce a otras tres madres de alquiler embarazadas que viven cerca. Con los 17.000 dólares (13.500 libras) que recibirá por los bebés, Olga quiere abrir un café o una floristería en su casa. “No maté, no robé, me gané este dinero honestamente”, dice. Su hijo se sienta a su lado; llama a los bebés esperados “Kirusha y Kirusha”.

La única preocupación de Olga es si los padres biológicos llegarán antes de que nazcan los gemelos. Si no, tendrá que cuidar de los bebés hasta que lleguen los padres. Según Sokolova, algunas madres de alquiler han terminado cuidando de sus bebés durante meses. Recuerda un caso en el que una madre de alquiler adoptó un bebé después de que los padres biológicos la rechazaran en el último minuto.

Mientras tanto, los nuevos bebés nacidos de madres de alquiler llegan a BioTexCom casi todos los días y son colocados en la improvisada guardería del hotel. Un grupo de parejas argentinas y españolas, algunas de las cuales habían hecho el viaje antes del confinamiento, se reunieron felizmente con sus bebés la semana pasada, pero aún no se sabe cuándo se reabrirán oficialmente las fronteras de Ucrania y a qué países.

Rafael Aires, originario de España, saca cuidadosamente a su hija Marta del cuarto de los bebés para jugar con ella. Aires llegó a Ucrania antes del confinamiento, quedó retenido durante meses y su esposa regresó a España. Pero la complicación no empañó la felicidad de la pareja. Aires había estado tratando de tener un bebé durante ocho años. “Y ahora”, dice, ”ta-dam”.

https://www.theguardian.com/world/2020/jun/15/the-stranded-babies-of-kyiv-and-the-women-who-give-birth-for-money

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Memoria Histórica

El presidente kosovar acusado de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad

El presidente kosovar, Hashim Thaçi, ha sido acusado de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad durante y después de la guerra de agresión imperialista que llevó a cabo la OTAN y la Uníon Europea contra Serbia para independizar a Kósovo.

Thaci capitaneó a los terroristas de UÇK (Ejército de Liberación de Kósovo) durante la guerra contra Serbia. Otros nueve antiguos cabecillas kosovares también han sido acusados, entre ellos Kadri Veseli, antiguo presidente del Parlamento y cabecilla del Partido Democrático de la oposición de Kósovo.

Se trata de la primera acusación emitida por el Tribunal Especial para Kósovo, con sede en La Haya. Los fiscales acusan al UÇK de ser responsable de cientos de asesinatos. Otros cargos incluyen desapariciones forzadas, persecución y tortura.

Credo en 2015, el Tribunal Especial para Kosovo se encarga de investigar los delitos cometidos por UÇK, principalmente contra los serbios, los gitanos y los albaneses durante la guerra de 1998-1999 y después. Se estableció tras una investigación internacional a raíz de un informe del Consejo de Europa que implicaba a los antiguos cabecillas kosovares.

Hace 12 años el Tribunal Penal Internacional de la ONU para la ex-Yugoslavia absolvió al ex primer ministro de Kósovo, Ramush Haradinaj, de los cargos por crímenes de guerra. Pero los jueces afirmaron que había pruebas de asesinatos cometidos por otros mercenarios de UÇK.

Los terroristas kosovares de UÇK han sido acusados de llevar a cabo cientos de asesinatos de ciudadanos albanokosovares, serbios y gitanos, así como de opositores políticos.

Según un informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Thaçi dirigía el grupo delictivo de Drenica, que traficó con órganos extraídos de prisioneros, principalmente serbios, entre 1998 y 2000.

Apodado “La Serpiente”, para preparar la guerra, en 1990 Thaçi se exilió en Suiza durante cuatro años, donde el espionaje alemán le adiestró para crear UÇK en técnicas de terrorismo.

Después de la guerra, Thaçi condujo al PDK a la victoria en el pucherazo electoral de 2007. Fue nombrado Primer Ministro de Kosovo en enero de 2008 a la edad de 39 años. Al mes siguiente proclamó la “independencia” del país.

En 2016 le nombraron Presidente de la fantasmagórica República.

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Comienza el juicio por el primer asesinato de un político alemán por los nazis desde el III Reich

El asesino nazi Stephan Ernst
El alto dirigente regional cristianodemócrata Walter Lübcke fue asesinado en 2019 por un grupo de neonazis por su postura favorable a la emigración.

El juicio contra el asesino comenzó el martes en un tribunal regional de Frankfurt, con la comparecencia del principal sospechoso, el nazi Stephan Ernst.

La muerte violenta de Lübcke, político de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de la canciller Angela Merkel, encendió las alertas en Alemania por la violencia nazi ese año, en el que se registró un incremento importante de los crímenes fascistas.

La Fiscalía alemana presentó el pasado abril la acusación formal contra Ernst, a quien le imputa haber acudido a la casa de Lübcke la noche del 1 de junio de 2019 con el propósito de asesinarlo, motivado por la defensa del político de la política alemana de acogida de refugiados.

Tras reconocerle sentado en la terraza de su casa, se acercó y lo mató de un disparo a escasa distancia.

En su escrito, la Fiscalía considera que Ernst actuó por “racismo y xenofobia”, movido por su ideario nazi. Además, cree que no actuó solo y se presentó una acusación por presunta complicidad contra Markus H., quien le habría suministrado el arma con la que cometió el asesinato.

Los dos estuvieron presentes en la primera sesión del juicio del martes, de las 30 previstas en este proceso que ha devuelto la atención sobre aquel suceso, con el trasfondo de otros casos similares en los últimos meses que han puesto de relieve la asociación entre el terror y el fascismo.

https://www.msn.com/es-es/noticias/internacional/comienza-juicio-por-asesinato-de-pol