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Y también dos huevos duros

Nicolás Bianchi

Le pedía insistentemente Chico Marx a Groucho en la famosa «escena del camarote» en Sopa de ganso. Comer, lo justo, igual que las tonterías: las justas. Nada en exceso, que diría el estoico Séneca quien, por cierto, estaba podrido de sestercios.

Hace unos años y navegando por ahí, me topé con un doctor brasileño de apellido vasco -Paulo Uribaran-, de Porto Alegre, que pule estas gemas antiparanoicas. Preguntado este friki genial sobre si es verdad que los ejercicios cardiovasculares prolongan la vida, responde así: el corazón está hecho para latir una cantidad de veces determinadas. No hay que desperdiciar -continúa- esos latidos en ejercicios. Acelerar su corazón no va a hacer que usted viva más. Es como decir que puedes prolongar la vida de tu coche corriendo más de prisa.Pues no. ¿Quieres vivir más? Échate la siesta, como hace Rajoy, que nos enterrará a todos este beduino.

Esto me recuerda a Mark Twain (el de «Tom Sawyer») y sus «sanos» amigos a los que enterró. Le preguntan a este santo iconoclasta -un oxímoron- si es más aconsejable comer más frutas y vegetales que carnes rojas, y el doctorcito nos sale con que, mire usted, milord, ¿qué comen las vacas?, coño, pues hierba y maíz y silo y esas cosas… ¿Y qué es eso? Joer, pues vegetales. Conclusión: un filete es el mecanismo más eficaz de colocar vegetales en su organismo. ¿Necesitas comer cereales? Pues come pollo.

¿Y qué pasa con el alcohol? ¿Hay que reducirlo? De ninguna manera, nos revela este clarividente a quien venero. El vino -dice- está hecho de fruta. La cerveza también está hecha de cereales (lúpulo). No limite demasiado su consumo. Pero -le preguntan con balín e insidiosamente a este prócer de la Humanidad-, ¿hacer ejercicio no estará mal, no? Nuestro admirado y admirable galeno no cae en esa «trampa saducea» y se pronuncia así: «mi filosofía es que si no tienes dolor, no hagas nada, estás bien». Un sabio, una especie que hay que proteger por estar en trance de extinguirse.

Insiste el meritorio becario plumilla en tratar de pillar al maestro esgrimiendo el pequeñoburgués argumento (me resisto a usar la horrible palabra «argumentario») de que la gimnasia ayuda a reducir la obesidad (ahora que empieza el estío y hay que cuidar el tipito y tal). Respuesta de un héroe homérico: «absolutamente no. Ejercitar un músculo lo único que hace es aumentar el tamaño del músculo». Acá lo coloqué en una «stuppa» budista y en el panteón romano.

Y ¿el chocolate hace daño, maestro?, le pregunta ya rendido el tribuletillo. No, responde nuestro gurú, es cacao, otro vegetal. Ayuda a ser feliz. La vida no es un viaje para la tumba donde llegar. En una mano la birra, y en la otra un bokata, cagondios! Gastar el cuerpo, y no des-gastarlo, concluye este filántropo aficionado al candomblé y no sé si la santería.

Corolario: si andar mucho fuera saludable, los carteros serían inmortales. Las tortugas no corren y viven 450 años. Y, como dijera Rogelio, un futbolista del Betis de los años setenta: «correr, míster, es de cobardes». Sólo los revolucionarios mueren -o los matan- pronto.

De esta me despiden del blog.

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Oriente Medio

Religión y clases sociales en Líbano

El profesor Fawwaz Traboulsi, de la Universidad Americana de Beirut, ha publicado “Clases sociales y poder político en Líbano”, un estudio que, a pesar de su título, versa también sobre el mosaico de religiones de aquel país y, en definitiva, sobre la correspondencia entre una clase social y su conciencia, en este caso la conciencia religiosa, que explica muchos fenómenos sociales y políticos de los que las luchas religiosas forman parte, en especial en Oriente Medio, que es la cuna de las religiones monoteístas más influyentes del mundo.

Traboulsi empieza situando al Líbano en el feudalismo, que califica como “tardío”, y a dos confesiones religiosas, a los drusos y maronitas (cristianos), caracterizadas por un reparto desigual de las posiciones económicas y del poder político. Con excepción de unos pocos clanes maronitas, las clases dominantes eran los propietarios de tierras drusos, mientras que los cristianos desempeñaban profesiones de tipo más bien urbano, como comerciantes, prestamistas, artesanos, granjeros y trabajadores.

Bajo el Imperio Otomano la escisión entre ambos colectivos se profundizó porque los cristianos se asociaron al capitalismo que llegó a la costa libanesa, especialmente al comercio de seda y, sobre todo por la posibilidad que tuvieron desde el siglo XVIII de acceder de manera privilegiada a una educación extranjera.

A mediados del siglo XIX el levantamiento campesino y la subsiguiente guerra civil de 1840 a 1861 acabaron con el triunfo de los drusos, a pesar de lo cual, de forma paradógica, entraron en una profunda crisis por el declive del feudalismo. Los cristianos perdieron en el campo de batalla pero ganaron en el terreno económico, constituyéndose en la fuerza dominante dentro del mosaico de las seis religiones más importantes.

Ese periodo alcanza hasta la desaparición del Imperio Otomano en 1915, con la Primera Guerra Mundial. Líbano se convierte en una República y su Presidente es siempre cristiano, tiene el poder político, dirige el ejército y el Banco de Líbano. Además del poder político y económico, los maronitas tienen una formación académica superior de la que carecen las demás confesiones y un contacto privilegiado con los núcleos imperialistas más importantes del mundo, especialmente franceses. Como cualquier población portuaria, los maronitas viven de puertas afuera, son cosmopolitas. La cultura cristiana del Líbano es un cuerpo extraño en Oriente Medio. Es la misma que en cualquier otra metrópoli extranjera.

Traboulsi subraya algo que quienes tenemos una formación cristiana difícilmente tomamos en consideración: en Líbano -menos que en ningún otro sitio- no existe identidad propia fuera de la religión. Es lo que los islamistas llaman en árabe la “Umma” y que penosamente se puede traducir como algo que está a medio camino entre la “comunidad” y la “humanidad”. Si no tuviera un sentido despectivo, podríamos traducirlo también como “tribu”. Eso que los sociólogos occidentales llaman “movilidad social” está recortado. Como dice Traboulsi, “las religiones son resistentes a las leyes del mercado”. En Líbano, por ejemplo, normalmente nadie busca trabajo: hay alguien que te da trabajo, un determinado tipo de trabajo. Los derechos políticos, sociales y culturales dependen de la religión a la que uno pertenezca. En Líbano la religión no se elige como tampoco se elige la cuna o la clase social en la que alguien nace. Se nace druso como se nace rico y cuando es posible elegir y se elige, uno ya ha adquirido una cierta formación de la que nunca se desprende del todo.

La amalgama entre la religión y la política, otorgan a la autoridad religiosa un poder político típico de las autocracias, con la diferencia que en Líbano coexisten seis autocracias distintas. La adscripción religiosa de cada cual se convierte mecánicamente en una adscripción política, en la pertenencia a un partido político. Las movilizaciones ideológicas se visten a la vez como movilizaciones confesionales y las guerra son guerras de religión: se invocan y se justifican en el nombre de dios, de algún profeta o de la vida eterna. Aunque eso se atribuye en exclusiva a los islamistas, Traboulsi deja claro que se refiere a todas las confesiones, es decir, también a los cristianos y a los drusos.

El componente religioso de una clase social le da una fuerza extraordinaria, porque es capaz de llegar allá donde cualquier otra ideología, como la atea, no llega. Por eso la religión es el prototipo de ideología por antonomasia, la ideología en estado puro. Además, las religiones y las ideologías no son capaces de salir fuera de sí mismas, de manera que generan ideologías de las ideologías, es decir, que parecen tener vida propia, hasta el punto de creer que son ellas las impulsoras y no las impulsadas. Entonces Líbano parece un supermercado de religiones como España parece un mercado de partidos políticos, con la diferencia de que mientras al primero le niegan el estatuto de democracia, al otro le ponen como el prototipo de ella.

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Estrategia

La OTAN planea anexionarse el enclave ruso de Kaliningrado

Según un comunicado publicado el jueves por la mañana en el sitio de las fuerzas armadas lituanas, la OTAN ha planificado la anexión del encave ruso de Kaliningrado, limítrofe con Lituania, Polonia y la costa del Mar Báltico.

En unas declaraciones a la agencia Delfi, la portavoz del Ministerio de Defensa de Lituania, Victoria Cemenite, atribuyó la información a un ataque de piratas informáticos, que insertaron información falsa en el sitio oficial de las fuerzas armadas lituanas. También dijo que la misma había sido eliminada de internet.

“Los analistas del centro nacional de ciberseguridad están estudiando el ataque”, añadió la ministra lituana. La investigación se va a concentrar en la empresa privada que se encarga de la protección de los servidores del cuartel general de las fuerzas armadas.

El comunicado que ha sido eliminado afirmaba que los ejercicios militares conjuntos llamados “Golpe de Sable” que se desarrollan en Polonia y en los Estados bálticos son un preludio de la anexión por la OTAN de la ciudad de Kaliningrado y sus alrededores.

Las maniobras “Golpe de Sable” organizadas por el cuartel general de las fuerzas estadounidenses en Europa empezaron el 19 de junio en Estonia, Lituania, Letonia y Polonia. Han movilizado a cerca de 6.000 soldados de 113 Estados miembros de la OTAN, así como unidades de Finlandia, Suecia y Georgia. Se trata de los movimientos más importantes sobre territorio lituano tras la adhesión de la antigua república soviética a la OTAN en 2004. Según los responsables de la alianza militar imperialista, las maniobras tratan de mejorar la coordinación de las fuerzas armadas de los Estados miembros.

Los ejercicios se articulan en torno a una primera fase operativa que agrupa a las fuerzas aéreas y terrestres de los diferentes Estados y de una segunda fase virtual de simulación informática de una guerra regional.

La Operación “Golpe de Sable”, que se presenta con el pretexto de una supuesta “amenaza rusa”, forma parte de la estrategia de la tensión en Europa oriental, donde la OTAN aumenta sus efectivos militares en las fronteras de Rusia.

Moscú ha reaccionado reforzando su presencia militar en Crimea que, desde los tiempos soviéticos, fue siempre uno de sus flancos más débiles. La Marina de Guerra soviética clasificó sus cuatro flotas por orden de importancia estratégica en Norte, Pacífico, Báltico y, finalmente, Mar Negro. Tras la guerra del Cáucaso, la inestabilidad en los Balcanes y la guerra de Ucrania, el flanco sur ha adquirido un relieve militar del que antes carecía. La incorporación de Crimea a Rusia, el reforzamiento de la Base 201 y el nuevo 58 Cuerpo de Ejército, forman parte de esa revalorización de la frontera sur de Rusia.

Pantallazo de la web de las fuerzas armadas lituanas con la información suprimida
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Noticias

El Califato Islámico se dispone a comprar armento nuclear a Pakistán

En su órgano de propaganda el Califato Islámico asegura que este año tendrá los medios necesarios para comprar armas nucleares a Pakistán, según una información publicada el 23 de mayo pasado en el diario británico The Independent (*).

“El Califato Islámico posee miles de millones de dólares. Este año podríamos poner en marcha nuestras relaciones para comprar el arma nuclear a Pakistán”, afirman en su propaganda.

Es posible que la organización takfirista trate de lograr un efecto propagandístico que no está logrando en los campos de batalla. Pero los anuncios del Califato Islámico no se deben tomar a la ligera, sobre todo cuando en el mercado negro y en el blanco proliferan los residuos radiactivos, químicos y biológicos susceptibles de ser utilizados como materia prima de una bomba sucia.

En setiembre del pasado año Theresa May, ministra del Interior británica, destacó el peligro y afirmó que los takfiristas disponen de los medios financieros para adquirir ese tipo de armamento, incluidas las bombas nucleares.

Por lo demás, ¿qué relaciones tienen los terroristas en Pakistán que les pueden facilitar la compra de armamento nuclear?, ¿a quién?

Fuente: http://www.independent.co.uk/news/world/middle-east/isis-claims-it-could-buy-its-first-nuclear-weapon-from-pakistan-within-12-months-10270525.html?origin=internalSearch
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Noticias

Israel interceptó los ordenadores de los hoteles donde se celebraron las negociaciones entre Estados Unidos e Irán

El servicio de espionaje israelí instaló troyanos en los ordenadores de los tres hoteles de Ginebra, Suiza, donde se celebraron las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán.

La empresa rusa de seguridad informática Kaspersky afirma que, sin embargo, aún quedan interrogantes acerca de la manera que el espionaje israeleí instaló los troyanos así como el volumen de información que han logrado interceptar. No obstante, parece casi seguro que lograron controlar los ordenadores por medio de lo que se conoce como “rootkits”, así como los móviles, los ascensores y las alarmas.

Según el Wall Street Journal, los israelíes tomaron el control del sistema informático de los hoteles antes de incluso de empezar las conversaciones. El diario económico de Nueva York asegura que desde marzo Estados Unidos estaba al corriente de que las negociaciones estaban siendo interceptadas por los israelíes y transmitidas a Netanyahu.

El ministro adjunto de Defensa israelí Eli Ben-Dahan ha desmentido categóricamente la información. Ha calificado la posibilidad de que Israel captara la señal wifi de los hoteles como un “sin-sentido”.

Sin embargo, la Fiscalía suiza ha abierto una investigación criminal para esclarecer el espionaje. El 12 de mayo en Ginebra la policía llevó a cabo varios registros e incautaron diverso material informático.

http://www.wsj.com/articles/spy-virus-linked-to-israel-targeted-hotels-used-for-iran-nuclear-talks-1433937601
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Noticias

Pablo Iglesias no vota en el Parlamento Europeo porque se queda dormido

Cuando el miércoles el Parlamento Europeo votaba sobre el TTIP (Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea), a Pablo Iglesias no se le vió en su “puesto de trabajo”. Se le pasó el arroz y empezó el chismorreo y el pitorreo típicos de este país. Se rumoreó que quizá Iglesias pasaba del escaño y prefería aparecer en alguna televisión, o en alguna radio, o en alguna foto.

Los de Podemos tampoco ayudaron mucho que digamos. Trataron de salir del apuro al más viejo estilo: contando fábulas y culpando de la ausencia al carácter improvisado de la convocatoria. Lo que le había pasado a Iglesias es que no se había enterado de nada, por lo que no pudo llegar a tiempo: entró en el Parlamento después de producirse la votación.

Pero, ¿qué pasa con los demás eurodiputados? La convocatoria fue igual de improvisada para unos que para otros y todos se enteraron, menos uno.

Además Podemos ha convertido al TTIP en uno de esos demagógicos caballos de batalla que le dan vidilla. Se trataba de una votación trascendental para ellos y en plena batalla… ¿donde está el jefe?

El jefe no sólo no estaba sino que los indios perdieron la votación, o sea, la guerra, por sólo tres papeletas de diferencia.

La ausencia del jefe hizo que todos los demás grupos europeos se les echaran encima y se pueden Ustedes imaginar que en Bruselas Podemos ha quedado a la altura del betún. Hasta el PP de Madrid se burla de ellos: Pablo Iglesias se quedó dormido, dice en un tuit.

Pero, ¿acaso le han visto despierto alguna vez?

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Noticias

Las amistades peligrosas de Hillary Clinton con Boko Haram

En su etapa como secretaria de Estado, Hillary Clinton se negó a inscribir a la organización takfirista nigeriana Boko Haram en el listado oficial con el que la Casa Blanca absuelve o condena a diestro y siniestro a los movimientos armados del mundo entero. ¿Por qué los imperialistas asesinan a unos y subvencionan a otros?, ¿cuál es el criterio con el que los discriminan?

El asunto lo han destapado los republicanos cuando Clinton confirmó su candidatura a las futuras elecciones presidenciales por el partido demócrata. El senador republicano David Vitter ha solicitado a John Kerry que desclasifique los documentos oficiales relativos a las relaciones de Clinton con los terroristas nigerianos. Lo mismo ha pedido la asociación Citizens United, que ha presentado una denuncia contra el Departamento de Estado para que explique los motivos por los cuales consideró que Boko Haram no era una organización terrorista, a pesar de atentados, como el que cometió contra la sede de la ONU en Abuja, la capital de Nigeria el 26 de 2011 cuando Clinton era secretaria de Estado.

El 11 de setiembre de 2012 fue asesinado en Bengasi, Libia, el embajador de Estados Unidos y Clinton utilizó su ordenador portátil para intercambiar correos electrónicos, a pesar de que es una práctica prohibida por la diplomacia estadounidense desde 2009. Por eso se sabe que a los ojos de los imperialistas Boko Haram no estaba considerada como una organización terrorista.

Pero faltan muchos datos que no sólo dejarían en mal lugar a Clinton, que es lo que pretenden los republicanos, sino al conjunto del imperialismo. En abril Vitter envió una carta a Kerry en la que le pide el acceso a los archivos oficiales de la candidata, mientras estuvo al frente del Departamento de Estado.

Entre lo poco que se conoce aparece el nombre de Gilbert Chagury, un multimillonario nigeriano, magnate de la construcción y uno de los principales donantes de la Fundación Clinton, el típico tinglado filantrópico, humanitario y ecologista, además del partido demócrata. Financió la campaña electoral a la presidencia de Clinton en 1996.

Según Citizens United, que es una organización que también está considerada como “conservadora” y que le sigue el juego al partido republicano, fueron las presiones de Chagury las que impidieron que Clinton incluyera a Boko Haram en el listado de organizaciones terroristas porque hubiera supuesto un freno a las inversiones extranjeras en el país.

Ni la carta de Vitter ni la denuncia de Citizens United, interpuesta hace un mes, han tenido respuesta, por el momento.

Hillary Clinton abandonó el Departamento de Estado a comienzos de 2013 y desde entonces las actividades terroristas de Boko Haram han ido en aumento, con acciones tales como el secuestro de 276 adolescentes en un instituto del norte de Nigeria, o la matanza de 2.000 habitantes a la orilla del lago Chad el 7 de enero de este año.

Boko Haram se declaró como una organización integrante del Califato Islámico y no se incluyó en el listado de organizaciones terorristas hasta el 13 de noviembre de 2013, cuando el Departamento de Estado pasó a ser dirigido por John Kerry.

Fuente: http://www.frontpagemag.com/2014/dgreenfield/hillary-clinton-covered-up-boko-harams-acts-of-terror/

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Ciencia Opinión

El arte de debatir

Uno de los más grandes genios que ha conocido la humanidad, Leibniz, decía que la lógica es el arte de debatir. Para Leibniz la lógica era tanto la lógica llamada “formal” como la lógica dialéctica pero, sobre todo, para Leibniz la lógica es el conocimiento mismo, cualquier clase de conocimiento científico. Dialéctica y debate son términos sinónimos. Donde no hay debate no hay ciencia. Por consiguiente, cuando alguien afirma que hay algo por encima del debate, algo indiscutible, está fuera de la ciencia por un motivo elemental: porque no sabe dónde está el debate, porque no lo encuentra. Los grandes científicos se diferencian de los pequeños porque hacen discutible lo indiscutible. Plantean preguntas que otros no saben formular y ven dudas donde otros se aferran a certezas absolutas.

Hasta tal punto el conocimiento es dialéctica que, incluso en su forma, los más grandes pensadores, como el propio Leibniz, expusieron su pensamiento de esa manera: como un diálogo. Es el caso de la obra maestra de Galileo “Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo” que parece más bien una obra de teatro que un libro rupturista en la historia de la física. Pues bien, en su estudio Galileo expresa el punto de vista de la ciencia en medio de otros puntos de vista que no sólo son diferentes, sino incluso opuestos. La ciencia es, pues, como todo, oposición de contrarios. A toda tesis le sigue una antítesis y luego una síntesis.

Como ejemplo de tesis científica hoy “fuera de toda duda” en la química se puede poner la ley de Avogadro que demostró de manera rotunda, siglos después, el carácter científico del atomismo y, por lo tanto, del materialismo de Demócrito, de Epicuro, de Newton, de Dalton y de tantos otros. Al mismo tiempo pareció que las tesis anti-atomistas de Leibniz eran falsas, de donde alguien podría estar tentado de acusar a Leibniz de no ser un científico o algo peor: de apelar a la Inquisición, a la censura o a la hoguera.

Ahora bien, la ley de Avogadro y todos y cada uno de los principios científicos que se sustentan sobre el atomismo, como la mecánica estadística de Boltzmann, tienen las limitaciones propias de su origen, del atomismo. El problema es que la formación actual de un científico es tan sumamente deficiente que no las conoce porque no sabe lo que es el atomismo. Lo da por sentado y por sabido, de tal manera que cuando alguien lo pone en duda, aunque sea el mismísimo Leibniz, empieza a largar la retahíla de insultos propios de la ignorancia contemporánea: magufería, conspiracionismo, superchería, seudociencia…

Lo que digo respecto de la ley de Avogadro lo repito respecto de cualquier otro concepto científico que por manoseado, repetido y utilizado hasta la saciedad se ha convertido en tan familiar que nadie lo pone en duda, y ese es justamente el momento en el que empieza la mistificación que convierte en absoluto (en una verdad absoluta) algo que sólo es relativo (una verdad relativa). En esa frontera imperceptible es donde se acaba la ciencia y empieza la ideología. Es el punto en el que se borran los límites que toda tesis científica tiene de manera inherente.

A partir de ese punto la ideología convierte un postulado científico en un mito, en eso que Marx y Engels calificaban como “ideología dominante”, que parece adquirir vida propia, por sí misma: no es algo que deba ser demostrado cuantas veces sea necesario, cuantas veces alguien lo ponga en duda. Entonces aparece esa referencia imprecisa que confunde a la ciencia de verdad, objetiva, con su aspecto subjetivo, la “comunidad científica”, lo que todos o casi todos los científicos aceptan, o admiten, o lo que se publica, o lo que se publica en Estados Unidos, es decir, una concepción del saber que, además de subjetivista, es convencionalista: hoy la ciencia es lo que los científicos dicen que es (y mañana dios dirá).

Dejaré aparcado ese feo asunto para referirme a otro aspecto que toda ideología dominante pone siempre de manifiesto por el hecho de serlo, es decir, por el hecho de dominar: los debates no son simétricos, las dos partes no están en el mismo plano porque una de ellas se atribuye a sí misma la representación de la ciencia y los demás no sólo dicen bobadas sino algo peor: no demuestran lo que dicen. Por su parte, ellos lo tienen todo ya demostrado. Como en cualquier mercado capitalista actual, también en la ciencia quienes sostienen la posición dominante actúan como los monopolios: abusan de su posición dominante, lo cual les conduce -en definitiva- a negar la existencia del contrario. No sólo no quieren abrir un debate sino que tratan de impedirlo con todas sus fuerzas. Por si no se dan cuenta de ello, les diré que esa actitud siempre se ha llamado censura, que ha sido, es y será siempre enemiga jurada de la ciencia.

Llegados hasta aquí hay que volver a abandonar este asunto a medias, porque no es posible abordar ahora una teoría de la demostración científica, o de lo que los marxistas califican como “práctica”. Me lo reservaré para un momento posterior.

Lo que quiero poner de manifiesto es que la ciencia avanza en lucha contra la ideología dominante, es decir, que a medida que el conocimiento progresa, el universo de certezas, de teorías absolutas, exactas y perfectas se desmorona y aparecen al desnudo como lo que son: ideología. Entonces lo que es mayoritario (“la comunidad científica”) se convierte en minoritario, y al revés.

El enconamiento que suele acompañar a estas disputas me obliga también a una precisión, que en cualquier otra circunstancia resultaría superflua. En los debates asimétricos, frente a la posición mayoritaria, los demás no suelen formar un bloque sino grupos diversos y dispersos. Por lo tanto, no basta criticar a uno o algunos de ellos para meterlos todos en el mismo saco y así ridiculizarlos más fácilmente. Las triquiñuelas miserables nunca han formado parte del método científico.

Eso tiene también otra consecuencia, que es la fundamental: cuando la ideología dominante se tambalea no es porque las concepciones de todos los demás sean válidas, ni científicas. Lo que se opone a una tesis admitida como científica sólo puede ser una antítesis igualmente científica, y de esa pugna sólo se deduce una única síntesis, que nunca es cualquier mezcolanza de concepciones heterogéneas, sino una unidad articulada de conceptos, definiciones, hipótesis, inferencias y prácticas. Que una corriente minoritaria no tenga las mismas posibilidades que la mayoritaria nunca es excusa para que no se formule con todo el rigor científico que sea posible.

Quizá esa idea se pueda expresar mejor diciendo que la ciencia es un ejercicio de autocrítica. Quien puede criticar una tesis científica no es cualquier otra tesis sino una tesis de la misma naturaleza, esto es, científica. Se me ocurren también otras formulaciones posibles que pueden ayudar a aclarar esta cuestión: cuando alguien critica rigurosamente determinados aspectos de la ciencia, lo que hace no es oponerse a la ciencia; lo que hace también es ciencia y debe tomarse como tal.

Para terminar -por el momento- daré un giro de 180 grados a lo que acabo de decir hasta ahora: los debates y las discusiones a los que son tan aficionados los diletantes y los charlatanes se cierran igual que se abren. Junto a la polémica existe otra cosa que se llama práctica. Los debates se organizan. Cuanto más mejor. Pueden durar una hora, un día, una semana o un mes, pero no se puede estar debatiendo permanentemente. Hay que ir al laboratorio o salir a la calle.

Es comprensible que haya quienes necesiten tenerlo todo claro (“formarse”) antes de hacer nada. Pero es mejor que se queden en casa hasta que se aclaren (que será nunca). A la práctica casi todos vamos con dudas en la cabeza porque es ahí precisamente donde se despejan. Nunca antes, en ningún debate, en ninguna biblioteca.

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Guerra psicológica

El mito de la masacre de la Plaza de Tienanmen

Mientras la revista trotskista española “Sin Permiso” sigue ejerciendo de fiel portavoz del imperialismo al denunciar la “tragedia” de Tienanmen (1), ocurrida en Pekín en 1989, el antiguo diplomático australiano Gregory Clark afirma en un reciente artículo que dicha tragedia es un mito y una operación de intoxicación informativa por parte del imperialismo británico (2).

Clark, que actualmente reside en Japón, donde dirige una universidad, la califica como una de las operaciones más espectaculares de desinformación por parte del Reino Unido, casi a la altura del mito de las armas de destrucción masiva con las que justificaron la agresión a Irak. Los hechos, escribe Clark, ni siquiera ocurrieron en la misma Plaza de Tienanmen sino en las calles adyacentes.

El artículo lo escribe Clark con motivo del 26 aniversario de aquella matanza y sostiene que las tropas chinas no ametrallaron a los estudiantes chinos indefensos en la noche del 3 al 4 de junio de 1989, aportando como prueba varios testimonios de testigos presenciales de los hechos, entre ellos un equipo de TVE, un corresponsal de la agencia Reuters y los propios manifestantes, quienes siempre reconocieron que en la Plaza sólo entró una unidad del ejército chino para pedir a los pocos centenares de estudiantes que permanecían en ella que abandonaran el lugar.

La falsificación de la historia comenzó con un artículo publicado seis días después de los hechos en el diario de Hong Kong South China Morning Post, cuando Hong Kong aún era colonia británica, por un supuesto estudiante del que nunca más se supo. Este tipo de historias anónimas y rumores son una de las técnicas tradicionales de los imperialistas británicos encargados de las operaciones de desinformación.

A pesar de ello, el 12 de junio el New York Times retomó el bulo, al que añadió fotos que mostraban 400 autobuses de transporte de tropas incendiados, seguidas por la más conocida, que mostraba a un estudiante plantado delante de un carro de combate en actitud de pretender detener su avance hacia el centro de la Plaza para proteger a los manifestantes.

A raíz de la “noticia” del New York Times, el mito adquirió vida propia y empezó a circular por todas las televisiones, constituyendo una de las noticias más relevantes de Asia en el pasado siglo, e incluso todo un icono del hombre que protesta contra un gobierno despótico, como el de Pekín, o la lucha en condiciones muy desiguales, la humanidad contra la maquinaria de guerra… algo más bien propio de filósofos de cátedra que de las crónicas políticas de finales del siglo pasado.

La intoxicación imperialista transmitió que los estudiantes quemaron los autobuses de tropas encolerizados después de que comenzaran a disparar. En realidad, fueron quemados antes, como se comprobó al observar los cadáveres calcinados y colgados de cuerdas sobre los pasos de cebra de la calzada. Un fotógrafo de Reuters logró tomar las imágenes, que jamás han sido publicadas. Otras fotos muestran a los soldados chinos gravemente afectados por las quemaduras que buscan refugio en las casas vecinas. Algunos de ellos abrieron fuego contra la multitud que se congregaba por los alrededores, causando un número indeterminado de muertos.

La embajada de Estados Unidos en Pekín publicó en internet los informes puntuales de los acontecimientos según se iban produciendo. Inicialmente el gobierno chino quiso enviar tropas desarmadas para evacuar la Plaza de los estudiantes congregados en ella, que eran cada vez menos numerosos. Bloqueados por la multitud, las tropas armadas llegaron en autobús y fueron recibidos por los estudiantes con bombas incendiarias, con un resultado aterrador. Algunas unidades militares trataron de calmar a los soldados, presas del pánico. Uno de los informes de la embajada relata el asesinato por los estudiantes de un soldado del ejército chino que trataba de entrar en la Plaza para explicar la carnicería que estaba ocurriendo en los alrededores.

En lo que concierne al estudiante que se plantó delante de los carros de combate, el propio fotógrafo dijo que tomó la imagen desde la ventana de la habitación del hotel en el que se hospedaba al día siguiente de los hechos y que los tanques no trataban de entrar en la Plaza sino de abandonar la zona.

El conocido escritor taiwanés Hu Dedjian estaba en la Plaza en aquel momento en huelga de hambre y explicó así lo sucedido: “Algunos dicen que 200 personas murieron en la Plaza y otras gritan que fueron 2.000. También hay historias de carros de asalto aplastando a los estudiantes que trataban de salir. Debo decir que yo no vi nada de eso. Esa noche yo estuve en Tienanmen hasta las 6 y media de la mañana. No he dejado de preguntarme: ¿vamos a utilizar la mentira para atacar a un enemigo que miente?”

Un detallado informe de la Columbia Journalist Review, titulado “El mito de la masacre de Tienanmen y el precio a pagar por una prensa pasiva” se lamentaba de la preferencia de los medios de comunicación por las historias sangrientas. Sin embargo, nada de eso parece haber desacreditado la leyenda oficiosa de la masacre de Tienanmen.

Una parte de la responsabilidad incumbe al propio gobierno de Pekín, lo cual siempre fue asumido de manera expresa. Entonces se hallaba más que nunca bajo la férula de Den Xiaoping que dos años antes había expulsado del gobierno a Hu Yaobang, antiguo Secretario General del Partido Comunista de China, porque se había escorado excesivamente hacia Estados Unidos. En 1989 la división interna aún no se había superado y los partidarios de Den Xiaoping seguían temiendo que Estados Unidos manejara ciertas riendas dentro del país, lo cual no era descabellado del todo.

En el desencadenamiento de las protestas Tienanmen concurrió mucha frustración por la deriva capitalista de China, alimentada sin duda por manejos del imperialismo que luego se hicieron típicos en otros países, desde las revoluciones de colorines hasta las primaveras árabes.

No cabe duda que la protesta era absolutamente legítima, ni tampoco que se agrupó de manera pacífica y que inicialmente contra ella no intervinieron ni la policía ni las tropas del ejército. El secretario general del Partido Comunista de China, Zhao Ziyang en persona, trató de negociar con ellos personalmente. Pero a medida que durante seis semanas la concentración se prolongó, fue perdiendo fuelle porque la pasividad del gobierno chino sorprendió a los imperialistas que movían los hilos desde la trastienda. Necesitaban carnaza y empujaron a los peones que aún les quedaban en las calles a la provocación.

No se sabe la manera en que los estudiantes se apoderaron de las bombas incendiarias, ni tampoco quién las fabricó. Pero es un arma completamente desconocida en las protestas chinas.

(1) http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=8055
(2) Tiananmen Square Massacre is a Myth, All We’re ‘Remembering’ are British Lies, http://www.ibtimes.co.uk/tiananmen-square-massacre-myth-all-were-remembering-are-british-lies-1451053

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Noticias

McDonalds vuelve a tratar implantarse en Bolivia

A pesar de una publicidad obsesiva, la cadena de restaurantes de comida basura sólo pudo permanecer 14 años en Bolivia, funcionando con pérdidas todos los años. Inútilmente la multinacional rebajó los precios para hundir a los restaurantes locales, pero no logró convencer a los bolivianos para que consumieran sus BigMacs, McNuggets o McRibs y demás porquerías. Los restaurantes tuvieron que cerrar uno tras otro, hasta desaparecer completamente en 2002.

Lamentablemente han vuelto a la carga en marzo de este año y esperamos que se vuelvan a arruinar de nuevo.

El fenómeno fue tan significativo que se rodó un documental titulado “¿Por qué McDonald quebró en Bolivia?”, presentando testimonios de cocineros, nutricionistas, educadores e historiadores expresando que para ellos la comida ofrecida por la multinacional y su proceso de elaboración eran repugnantes.

El rechazo no se basó en el sabor o el tipo de alimento, sino que más bien en el sistema mismo de comida basura. A diferencia de los españoles, los bolivianos valoran la calidad de los alimentos que ingieren. El tiempo de preparación de la comida basura sirve de advertencia para ellos. Prefieren la comida local y les gusta saber que se ha preparado adecuadamente.

La composición de los alimentos de las cadenas de comida basura siempre ha sido un secreto, hasta que el año pasado McDonalds los publicó y se supo que las tiras de bacon de las hamburguesas llevan “aromatizantes de humo”.

Las patatas fritas incluyen dextrosa, un tipo de azúcar, ácido sodio pirofosfato para mantener el color de las patatas, ácido cítrico como conservante y dimetilpolisiloxano, un derivado de la silicona que sirve de antiespumante.

El McRib se procesa con 70 ingredientes diferentes, que incluyen azodicarbonamida, la misma substancia para blanquear utilizada en la producción de espuma y plástico. McRib está constituido por mezclas de tripas, corazón y estómago. Las proteínas se extraen de la mezcla de esos componentes, con carne de cerdo, lo que facilita su moldeado en las fábricas. A pesar de que se vende como costilla, no hay nada de costillas en la repugnante mezcla.

Además llevan una combinación muy variada de aceites, como aceite de canola, elaborado a partir de semillas de colza modificadas genéticamente, de maíz, de cártamo o de soja hidrogenado con terc-butil-hidroquinona (TBHQ), una sustancia relacionada con enfermedades como el asma, trastornos cutáneos, hormonales, y, en estudios en animales a largo plazo, con ciertos tipos de cáncer y daños en el ADN, es decir, que los consumidores transmiten a las generaciones sucesivas.