Categorías
Noticias

Talión

N.Bianchi

Mala fama -mala prensa, diríamos hoy- tiene la Ley del Talión. Y, sin embargo, supuso un progreso frente a la antigua venganza como trasunto de justicia retributiva. La pasión de la venganza es una de las más primitivas, prístinas, del alma humana. Sus raíces están en el instinto de conservación del hombre y, más precisamente, en la tribu y el clan. El clan ofendido se venga matando a no importa qué miembro del clan ofensor. Las Erinias de la mitología griega adolecen de una inextinguible sed de sangre, de venganza. Después, en las culturas agrarias y con la aparición del Areópago y el arbitraje que ya buscaba el «culpable» concreto y no cualquier sujeto -o «chivo expiatorio» otrosí pharmakos que se llevaba todas las ostias de los males inexplicables sufridos por la polis, el «capacico de las ostias»-, las feroces Erinias se llamaron las Euménides o Buenas Diosas.

El Talión (ojo por ojo, llaga por llaga, etc.) que aparece en el «Éxodo» puede solamente dar satisfacción -seguimos aquí a Paul Lafargue– a los sentimientos igualitarios de los pueblos comunistas primitivos. El Talión no sería más que la aplicación de la igualdad en punto a satisfacer una injuria. Es la expiación equiparada a la ofensa pues sólo un castigo igual a la ofensa cometida puede satisfacer la psique igualitaria. El reparto y distribución igualitaria de los alimentos creó el Talión. Y no, por ejemplo, la idea de Justicia (con mayúscula) y ello porque, como afirmara Hobbes, antes de surgir la propiedad, «en estado natural, no existía la injusticia» o Locke quien sostenía que «donde no hay propiedad no hay injusticia». Una vez constituida la propiedad privada, la sangre ya no pide sangre: pide propiedad o dinero como satisfacción. El Talión, su Ley, se ha transformado.

Según la leyenda, el precio de Abdallah, padre de Mahoma, fue fijado en cien camellos. Y en el versículo 173 de la Sura II del Corán se habla de pena del Talión por el asesinato. El talión, pues, reglamentado y limitando la venganza, domina la pasión invencible del hombre (salvo los alucinados que hablan del «Eje del Mal», gente perturbada que quiere perturbar volviéndonos perturbados, pero, evidentemente, saben lo que hacen aunque no calculen las consecuencias de sus criminales actos). Que haya presos/as políticos a punto de cumplir casi treinta años de prisión sólo puede obedecer a un Estado sádico (hay sádicos que no son fascistas como, por ejemplo, los insufribles chistes de Argiñano) que se venga de sus víctimas más allá de su propia lógica represora y «ejemplarizadora» y escarmentadora, pues la justicia nunca puede ser «ejemplar», sino «justa», al menos en un Estado burgués formalmente democrático, o sea, que guarda las formas. Pero no aquí, un Estado débil con el cuchillo permanentemente en las fauces tratando a la gente como perros, como «perros» que acabarán mordiendo… y no precisamente a la mano que les da comer (esos son otros perros, otros bull-dogs).

Categorías
Noticias

Estados Unidos y el Califato Islámico reculan en Siria

Apoyado por las milicias populares, ayer el ejército de Siria arrebató al Califato Islámico el campo de gas de Chaer en la provincia de Homs, en el centro de Siria, según la televisión oficial siria. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha confirmado la noticia.

El campo de gas, situado cerca de las ruinas de Palmira, había sido capturado por los takfiristas hace una semana después de intensos combates en los que fallecieron 30 soldados del ejército sirio. Este éxito del ejército es el tercero tras la recuperación de otros dos yacimientos de gas en la misma provincia.

La radio iraní informa hoy de que en Irak el Califato Islámico también ha padecido importantes reveses en la provincia de Nínive, donde han tenido que destruir su arsenal más importante debido al avance del ejército hacia el norte de la provincia de Saladino hacia la ciudad de Mosul. El depósito se encontraba en la Facultad de Agricultura de Hammam Al-Alil.

En su huida los terroristas del Califato Islámico masacraron a 17 habitantes de Kabisseh, al oeste de Al-Anbar. Entre las víctimas se encuentran el imán y un predicador de la mezquita.

Por su parte, según las mismas fuentes iraníes, Washington ha anunciado que desiste de la formación de los rebeldes «moderados» porque es imposible fiarse de ellos, ya que desertan de las milicias para incorporarse a Al-Nosra o al Califato Islámico.

La información ha sido confirmada por un diplomático sirio, quien ha manifestado lo siguiente: «Las cosas se están moviendo hacia una resurrección de la conferencia de Ginebra. Los amigos rusos nos han propuesto la celebración de la tercera ronda de la conferencia a principios de 2015, que sería una versión corregida de Ginebra I y Ginebra II. Según esto, la participación de los grupos de la oposición y anti-Assad se extenderá. Se trata de oponentes internos, organizaciones y personas independientes, sin conexión con la coalición de la oposición siria. Estas ideas constituirán el eje principal de las conversaciones de Moallem en Rusia, que se esperan para finales de noviembre».

Esta misma fuente agregó: «Tenemos la impresión de que los estadounidenses han cambiado su posición frente al plan ruso y quieren reanudar las negociaciones políticas sobre Siria«.

Categorías
Noticias

El sombrero de Gessler

N. Bianchi

Bajo este Estado fascista -o de «corte fascistoide» para calmar los ánimos de las «almas bellas»– no existe algo tan noble como es la «política», sino politiquillos sin coturno ni alta estofa. Resulta ya fatigoso volver a citar a José Bergamín cuando decía -y no lo decía un comunista precisamente- que existir es pensar y pensar es comprometerse. A lo que Unamuno -que de comunista nada- le puso esta coda: «pensar es comprometerse… y, a las veces, caer bajo el Código Penal, porque el delito mayor del hombre es haber pensado». Los protoalemanes germánicos tenían este dicho: «Gedanken sind Zollfrei», o sea, los pensamientos no pagan aduanas. Y es del latino Ulpiano este principio: «cogitatienis poenam nemo patitur», esto es, el pensamiento no delinque… mientras no transcienda al exterior, es decir, que cobre fuerza y prenda la pradera.

Se atropella la voluntad de los ciudadanos de una nación como Catalunya y se recurre a la voluntad de la Reina sátrapa de Lewis Carroll en «Alice in Wonderland»: «primero habrá una condena y, después, por supuesto, un juicio legal».

Hay dos clases de «hacer política»: la de fábula y la real. La primera consiste en, «nolens volens», ya que vamos hoy de latinajos, en inclinarse ante el sombrero de Gessler, aquel bailío que impuso -como un vulgar Urquijo en Euskadi, un virrey, un gobernador- a los suizos inclinar la cabeza ante la sola visión de su copete (de su gorra) encima de un palo en un camino -un portazgo, un peaje «político»– y que Guillermo Tell dijo ya te vale y luego pasó, ya saben, lo de la manzana y su hijo y la flecha de su ballesta de reserva para cargarse al bailío si tuviera la mala fortuna de, involuntariamente, matar a su hijo.

Eso es la Constitución española y así la hacen entender: como el sombrero de Gessler.

Categorías
Noticias

El Pentágono juega con fuego

La realidad sigue los pasos de la ficción. Los mercenarios del ejército norteamericano se entrenan virtualmente con un videojuego creado en 1985 que se llama «El juego de Ender». A pesar de la campaña de la ONU contra los niños de la guerra en África, en «El juego de Ender» el ejército norteamericano recluta a un niño y le entrena como mercenario para que se convirta en el jefe del ejército de la humanidad contra una raza de alienígenas.

El Pentágono ha potenciado unidad dedicada a los simuladores, el Program Executive Office for Simulation, Training and Instrumentation (PEO-STRI). Los juegos y la infraestructura destinada al entrenamiento virtual forman parte de una unidad específica del ejército que coordinará el programa «Juegos para entrenar», que es operativo desde 2010.

Según el director del proyecto de videojuegos PEO-STRI, Leslie Duvow, el ejército cuenta con 70 sistemas de juego en 53 localizaciones en los Estados Unidos, Alemania, Italia y Corea del Sur. Cada sistema consiste en 52 ordenadores y equipamiento como ratones o cascos para la intercomunicación de los mercenarios. Además de esta infraestructura, el nuevo plan investiga sobre novedades a aplicar en el campo de los videojuegos para entrenar, aunque no con fines comerciales sino militares.

Para sus entrenamientos utilizan videojuegos de batallas en los que prueban la valía y la capacidad de sus reclutas. La empresa que comercializa el videojuego «Darwars Ambush» ha distribuido más de 3.000 copias al ejército, la fuerza aérea, los marines, la guardia costera y otros cuerpos menores.

La división del Ministerio de Defensa estadounidense modificó el juego para su uso específico en situaciones de emboscadas o bombardeos, aunque su desarrollo se ha quedado obsoleto. El juego estaba basado en tecnología del siglo XX, concretamente en el juego comercial de Codemasters desarrollado por Bohemia Interactive «Operation Flashpoint», lo que lo limita en número máximo de participantes en red, inteligencia artificial de los enemigos o modificación del terreno, por ejemplo.

70 campos de entrenamiento.

«Game After Ambush» es otro videojuego modificado que tendrá herramientas para que el ejército estadounidense pueda cambiar los escenarios o los objetivos de las misiones.

El Pentágono aún no ha desvelado cuál será el juego comercial elegido, aunque analistas del mercado consideran que, con pequeñas modificaciones varios videojuegos de los que hay actualmente en el mercado responden a las necesidades del ejército.

Categorías
Noticias

La polémica Sartre-Camus

Nicolás Bianchi

En el año 1952 las dos figuras principales del mundo intelectual francés eran Jean-Paul Sartre y Albert Camus, autores de La náusea y La peste, respectivamente. La disputa surgió a propósito de la publicación del ensayo de Camus El hombre rebelde, en octubre de 1951. La reseña del libro le fue confiada a Francis Jeanson a sabiendas de que sería poco benévola. Jeanson, discípulo de Sartre, publicó, efectivamente, un comentario negativo en mayo de 1952 del libro de Camus en la revista Les Temps Modernes, órgano del círculo existencialista sartreano.

Camus sostenía en su ensayo que en el ser humano había una esencia, una naturaleza humana, y que esa esencia se relacionaba con una moral cuyos principios transcendían las contingencias de la Historia. Para Sartre, en cambio, el hombre no tenía esencia, era pura existencia (de aquí el existencialismo como filosofía), un puro hacerse; por ello, la Historia era, precisamente, todo porque la Historia era lo que el hombre hacía en un universo sin Dios. Sartre le insistía a Camus que para revolucionar el orden de las sociedades humanas (=burguesas), era obligatorio que ellos, como intelectuales, se «mancharan las manos». Camus le respondió que él no quería ser «ni víctima ni verdugo» (el «ninismo», como puede verse, no es de hoy), separándose del canon soviético al que se supone que Sartre servía a pie juntillas, y acusando a Sartre de obligar a los artistas e intelectuales a comprometerse y expresar sus ideologías políticas lo que, según Camus, sería una forma de «esclavismo». La polémica entre Sartre y Camus era, en principio, filosófica, pero en la práctica las diferencias se debatían en el campo de la política.

Camus -hoy defendido por personajes como Vargas Llosa-, en su polémica con Sartre, rechazó todas las formas de opresión equiparando el comunismo (o, para un trotskista, el «stalinismo») y el fascismo y/o el nazismo -ideologema todavía muy rentable para los «equidistantes», o sea, los «demócratas»-, es decir, el totalitarismo como mal del siglo, alegando que «el hombre no se reduce a la historia». Para Camus, el que no cree más que en la Historia camina hacia el terror que empezó, para él, guillotinando a Luis XVI.

En Camus el progreso de la libertad consiste en saber liberarla de sus empresas, de sus tareas, o sea, en otras palabras, el no-compromiso (engagement, término muy en boga en aquellos años). Al referirse Sartre a un pasaje de Cartas a un amigo alemán, donde Camus le dice al supuesto soldado nazi: «Durante años han tratado ustedes de hacerme entrar en la historia», replica Sartre: «[…] puesto que se cree fuera, es natural que imponga condiciones antes de ‘entrar adentro’. Igual que la niña que roza el agua caliente con la punta del pie preguntando. ‘¿está muy caliente?’, mira usted la historia con desconfianza, sumerge en ella un dedo que retira al instante y pregunta: ‘¿tiene sentido?’«

Para Jeanson -el autor del texto en definitiva, pero al que Camus, en su respuesta en Les Temps Modernes el 30 de junio de 1952, le ningunea, ni le nombra, dando por hecho que es una «interpósita persona» de Sartre-, Camus sitúa el Mal (con mayúscula) en la historia (con minúscula) y el Bien fuera de ella, es decir, que rechaza la Historia, ahora con mayúsculas. Se trata -añade- «de eliminar toda situación concreta para obtener un puro diálogo de ideas».

De Camus decía Carlos Fernández Liria, filósofo, en un artículo escrito en 2006, que se negó a que el fin justificara los medios. Y que prefirió «equivocarse sin matar a nadie y dejando hablar a los demás, que tener razón en medio del silencio y los cadáveres». Como si los comunistas -dice Liria, que se reclama de tal condición- «nos dedicáramos a ir ametrallando gente a nuestro paso». Es muy fácil -agrega- «ser moral en un mundo que no llega más allá de mis narices». Sartre, según Liria, que está de su lado, denuncia la pretensión de ser moral más allá del compromiso político. Sartre -termina diciendo Liria- «no defendió la Historia contra la Moralidad. Defendió que la elección moral tenía que consistir en elegir un mundo, un mundo bueno, y no en elegirse bueno a uno mismo».

Albert Camus, que nació en la Argelia francesa en 1913, murió en enero de 1960 en un accidente de tráfico yendo de copiloto (el conductor era el famoso editor Gallimard). En 1957, tres años antes, recibió el Premio Nobel de Literatura. Sartre murió en 1980. También le otorgaron el Nobel de Literatura en 1964, pero lo rechazó en plena «guerra fría» y por, entre otras razones, estar posicionado a favor de la entonces llamada «coexistencia pacífica» preconizada por la camarilla de Jruschov.

Categorías
Noticias

El fantasma de Putin recorre Europa

Juan Manuel Olarieta

La prensa europea viene publicando una serie de curiosos artículos sobre Rusia, que sólo en parte se resumen en el llamamiento de Adam Michnik, el viejo perro de presa del imperialismo, a «crear un frente común contra el nuevo imperialismo ruso«. Putin ha abierto la caja de Pandora, dice. Es el único culpable de lo que pasa en Europa central. «En Ucrania se juega el porvenir de toda Europa», amenaza el periodista polaco.

Como no podía ser de otra forma, los artículos están personalizados en Putin con una extraña mezcla de admiración y animadversión. No hay esa unanimidad que Michnik pretende. Putin también tiene buenos amigos, titula un artículo de otro semanario polaco, Newsweek Polska (1). Es más, a diferencia de la parte occidental, en Europa central algunos países vueven por donde solían, es decir, a los tiempos de la fraternidad con Rusia. Como si el muro de Berlín no hubiera caído.

Pero Newsweek Polska no es una revista polaca y aunque la publica la editorial alemana Springer, forma parte del despliegue ideológico que Estados Unidos tiene repartido por el mundo. Es lógico que Rusia les traiga de cabeza, especialmente a uno de sus puntales en el este, Polonia, que parece volver a los tiempos de la guerra contra Rusia de 1920.

Aquí el materialismo histórico no sirve para nada. Lo de Putin no tiene explicación política, ni económica, ni estratégica, ni cultural. Hay que acudir a la sicología: «Es un embaucador experto», dice la revista polaca, una afirmación propia de esos cretinos que dejan a los demás como si fueran incapaces de tener un criterio propio. A lo máximo su diagnóstico acaba por llevar a Putin a las filas del populismo.

En Europa central amenazan con que, a su vez, el populismo puede conducir al socialismo porque, como dice el medio rumano HotNews, esos países «no están en disposición de satisfacer las expectativas de ciudadanos que aspiran a una vida mejor». Entonces HotNews lanza una curiosa pregunta: «¿Existe el peligro de que países como Rumanía o Bulgaria vayan a verse afectados por una restauración [socialista]?» La respuesta es aún más curiosa: «No asistiremos a una restauración [socialista]. Tanto en cuanto Alemania y otros países permanezcan estables políticamente, la Unión Europea podrá luchar contra este tipo de dirigentes populistas»(2). Como ya sabíamos, el destino de esos pueblos no está en sus propias manos sino en las de Alemania o la Unión Europea.

Ni Estados Unidos ni la Unión Europea lo tienen tan fácil como creían en centroeuropa. La seducción posterior a la caída del muro de Berlín en 1990 ha dejado paso a sensaciones menos placenteras. Al menos la unanimidad empieza a resquebrajarse. Por un lado están los incondicionales: Polonia, Estados bálticos y Rumanía. Por el otro, Chequia, Eslovaquía y Hungría, cuyo primer ministro Orban ha puesto a Putin como modelo a seguir.

En los Balcanes, dice Newsweek Polska, la situación es aún peor. Gran parte de la población se identifica con los rusos. No solo por motivos históricos. Los búlgaros consideran que la posición de su país se ha deteriorado en los últimos 25 años. Por supuesto, Serbia se identifica plenamente con Rusia. Pero la cosa va mucho más lejos: a los viejos países ligados históricamente a Alemania, como Eslovenia y Croacia, tampoco les agradan las sanciones contra Rusia, pero eso no es nada extraño: la mayor parte de los alemanes también se opone a las sanciones. Por lo tanto, Alemania no puede presionar para tratar de que otros países apoyen las sanciones. Es muy posible que ni siquiera lo quiera.

El presidente checo Milos Zeman también ha lanzado un llamamiento para levantar de inmediato las sanciones. Cuando estalló la guerra en Ucrania ya declaró que el Gobierno de Kiev era el único responsable de la misma. A Newsweek Polska, o sea, al imperialismo estadounidense le preocupa que Zeman se haya rodeado de capitalistas cuyos negocios no están en Nueva York sino en Moscú.

Lo mismo ocurre en Eslovaquia, donde el primer ministro Robert Fico, al igual que Zeman, siempre ha expresado su oposición a las sanciones contra Rusia. Fico no admite una mayor presencia de la OTAN en Europa central, pues lo considera un peligro. A mediados de septiembre, tras la cumbre de la OTAN en Newport, destacó que no aceptaría jamás que se construyeran bases de la Alianza en Eslovaquia.

(1) http://swiat.newsweek.pl/europa-srodkowo-wschodnia-wplywy-rosji-wladimir-putin-newsweek-pl,artykuly,349217,1.html

(2) Pericolul ascensiunii regimurilor populiste in estul Europei, 21 de setiembre de 2014, http://www.hotnews.ro/stiri-esential-18150762-pericolul-ascensiunii-regimurilor-populiste-estul-europei-ivan-krastev-dupa-castigarea-alegerilor-incearca-consolideze-puterea-pana-ajung-imposibil-inlocuit-prin-mijloace-democratice.htm
Categorías
Noticias

El peso específico de la verdad

N. Bianchi

Escribe Engels, ese brontosaurio: «la concepción materialista de la historia parte de la tesis de que la producción, y tras ella el cambio de sus productos, es la base de todo orden social; de que en todas las sociedades que desfilan por la historia, la distribución de los productos y junto a ella la división social de los hombres en clases, es determinada por lo que la sociedad produce y cómo lo produce y por el modo de cambiar sus productos. Según eso, la última causa de todos los cambios sociales [en lo que Antonio Machado discreparía] y de todas las revoluciones no debe buscarse en las cabezas de los hombres ni en la idea que ellos se forjen de la verdad eterna, sino en las transformaciones operadas en el modo de producción y de cambio; han de buscarse no en la filosofía, sino en la economía».

En otras palabras: no es el onanismo mental el que mueve nada, sino el hecho de tener un puesto de trabajo y qué lugar ocupas en la cadena (incluidos los parados). Así, y ya sé que suena mecanicista, pensarás de una manera o de otra. E incluso pensarás que lo que piensas es lo correcto o, en caso de duda, dirás, bueno, vaya, esa es mi «opinión», lo que tranquiliza y te deja muelle, pero, en el fondo, algo te dice que te engañan, que no piensas, sino que-te-piensan- Y eso porque ni te paras ni te-dejan-pararte-a-pensar.

Lo que mueve al mundo es la producción, el trabajo. No lo mueve ni el lujo -lo puede menear y nada más- de la oligarquía ni el dinero negro ni la corrupción ni los «clásicos» Madrid-Barcelona ni la madre que los parió en este podrido sistema capitalista, porque el «sistema» lleva apellido que a veces se olvida. Un sistema (capitalista) que nació chorreando sangre y pudre las conciencias con aquello tan burgués de que «todos tenemos un precio».

Mienten porque no soportan la verdad, una verdad, que, por descontado, se la refanflinfla. La verdad no puede ir desnuda, una desnudez revolucionaria, y es así que, por vergüenza, hubo que vestirse, como se viste la mentira, con el ropaje de las palabras, y saqueando el lenguaje.

Por supuesto, no faltará quien diga, bueno, «esa es tu verdad». Me topé con un «demócrata» que, como vampiro totalitario que soy, me clavó su estaca democrática en mi corazón rojo. Y es que los «demócratas» siempre disparan a «democratizar», igual que los «pacifistas» que siempre disparan a «pacificar».

Buenos días.

Categorías
Noticias

Kamo, el brazo armado del partido bolchevique

Juan Manuel Olarieta

Como Stalin, el bolchevique Simon Aryakovich Ter-Petrosian nació en Gori, Georgia, aunque era tres años más joven. Pero a diferencia de Stalin, Ter-Petrosian era de origen armenio. Ambos se conocieron cuando Stalin trabajaba en el Observatorio de Tiflis y Ter-Petrosian sólo tenía 19 años. Stalin le prestó la novela «Germinal» de Zola para que la leyera y, cuando su padre murió, ocupó su lugar: «el camarada Stalin es mi tutor», solía decir. Formaban parte de la brigada de hierro bolchevique en el Cáucaso, donde sus camaradas le conocían por el apodo de «Kamo».

Padeció su primera detención en 1903, aunque logró escapar de la cárcel al año siguiente, reincorporándose al Partido inmediatamente, como miembro de los comandos armados que dirigía Leonid Krasin, un ingeniero que fabricaba los explosivos en un laboratorio clandestino en Finlandia. «Kamo» se encargó de la compra de armas por toda Europa, así como de su transporte e introducción en el interior de Rusia.

En diciembre de 1905 resultó herido en un enfrentamiento armado con los cosacos. Le encerraron en el castillo de Metej, en Tiflis, donde fue torturado y obligado a cavar su propia tumba. Le llevaron dos veces al pie de la horca, antes de que se escapara de nuevo.

Al año siguiente se trasladó a Finlandia disfrazado de oficial del ejército, donde conoció a Lenin. En compañía de Krasin y vestidos ambos con uniforme del ejército ecuatoriano, compraron un cargamento de armas en Hamburgo que Ter-Petrosian trasladó al Cáucaso junto con un alijo de explosivos fabricados por Krasin. En el Cáucaso Ter-Petrosian dirigió varios asaltos a armerías y bancos, alguno de los cuales resultó fallido y estuvo apunto de perder su ojo izquierdo por la explosión imprevista de una de las bombas que portaba.

Los bolcheviques no sólo mantenían en secreto su actividad armada ante la policía zarista, sino también ante los mencheviques. Estaba a punto de celebrarse el Congreso de Londres, otro intento de unidad entre ambos grupos, y los mencheviques se oponían frontalmente a la lucha armada, especialmente las expropiaciones bancarias, que practicaban los bolcheviques.

Las acciones armadas no sólo salpicaban a los mencheviques sino a la propia socialdemocracia alemana. En un registro la policía descubrió en Berlín el almacén de papel que utilizaban los bolcheviques para falsificar dinero. Detuvieron a varios militantes y la prensa dijo que una parte de aquel alijo de papel se utilizaba para imprimir el periódico «Vorwärts» de la socialdemocracia alemana. Al unísono los reformistas, alemanes y rusos, respondieron insultando a los bolcheviques de la manera que hoy conocemos de sobra en España: anarquismo, terrorismo individual, delincuentes comunes…

En el mes de abril la dirección bolchevique (Lenin, Stalin, Krasin, Bogdanov y Litvinov) se reunió en Berlín para preparar el asalto al furgón blindado de Tiflis, la capital de Georgia. La información del traslado de fondos la llevaba Stalin. Se la había proporcionado Gigo Kasradze, un empleado del Banco del Estado, y Voznesensky, que trabajaba en la oficina de correos. Éste conocía la fecha exacta de un gigantesco movimiento secreto de dinero en efectivo previsto para el 13 de junio de 1907.

Al mes siguiente se celebró en Londres el congreso de unidad de la socialdemocracia rusa. Los mencheviques siguieron con su chantaje. No podían cambiar la línea política de los bolcheviques pero, al menos, podían impedir sus espectaculares golpes de mano. Al fin y al cabo las acciones armadas también les comprometían a ellos, que aún formaban parte del mismo Partido. Para ellos era una fuente de disgustos. A cambio de preservar una cierta unidad, lograron que los bolcheviques se comprometieran a abandonar la lucha armada y disolver los comandos guerrilleros.

Pero para los bolcheviques la lucha guerrillera aseguraba su supervivencia a largo plazo casi tanto como su programa. El asalto al furgón blindado de Tiflis era un operativo que, si salía bien, les podía asegurar las finanzas durante un buen periodo de tiempo. Pero exigía un despliege importante por parte de la «brigada de hierro» del Cáucaso y, por lo tanto, un enorme riesgo. De madrugada «Kamo» había llegado a Tiflis en una carroza, disfrazado de oficial del ejército zarista. En un bar de la capital georgiana llamado Tiliputchuri reune a un equipo de 20 bolcheviques armados con bombas y revólveres para enfrentarse a dos diligencias escoltadas por la caballería zarista.

Mientras algunos se distribuyen por la Plaza de Erevan, hoy llamada Plaza de la Libertad, para esperar la llegada del convoy, otros vigilan desde los tejados. Precedidas por el ruido de los cascos de los caballos, las dos diligencias entran en la Plaza procedentes de la oficina de correos. En la que va el dinero viajan también el cajero y el contable junto con dos escoltas armados. La otra está repleta de policías.

El asalto se inicia con el resplandor de una bomba que estalla, seguida por una potente detonación y luego otras nueve más que se escuchan en toda la ciudad. Las cristaleras de los escaparates y las viviendas caen en pedazos. Con los policías y militares el comando bolchevique emprende un frenético tiroteo. Uno de los bolcheviques intenta entrar en el furgón del dinero. En ese momento uno de los caballos se espanta, arrastrando al furgón, hasta que Kupriashvili, otro de los miembros del comando, le lanza una granada que le detiene.

Entonces «Kamo» se acerca con su carroza y otro miembro del comando, Chibriashvili, introduce en ella las sacas con el dinero, llevándose 341.000 rublos. Quedan dentro otros 20.000 rublos, de los que se apodera uno de los conductores del furgón, que luego será detenido por el robo. En su huida «Kamo» se cruza con un vehículo de la policía, que se detiene para advertirle de que tenga cuidado porque acaba de producirse un ataque armado.

Nunca se había producido una acción armada de semejante envegadura. Fue la portada de toda la prensa del mundo. El zarismo alertó a la policía y a los militares. Se produjeron redadas por todo el país, pero el comando logró romper el cerco.

El problema fue el botín. Del total, unos 90.000 rublos eran billetes pequeños, fáciles de poner en circulación. Pero el grueso estaba en billetes de 500 rublos y la policía disponía del número de serie. Guardaron los sacos en casa de unos amigos de Stalin, donde los camuflaron dentro de colchones para no levantar sospechas. «Kamo» logró sacar una parte a Finlandia, donde entonces vivía Lenin. Con otra estuvo comprando armas y explosivos por Bulgaria, Francia y Bélgica. Pero la policía zarista logró encontrar su pista y cuando se desplazó a Berlín, le detuvieron. Al registrar su maleta le encontraron armas y explosivos.

La caza a los bolcheviques se extendió por toda Europa. Varios militantes fueron detenidos cuando cambiaban los billetes de 500 rublos en Estocolmo, Munich y Ginebra. Lenin tuvo que abandonar Finlandia para trasladarse a Suiza. En París a Litvinov le sorprendió la policía con 12 billetes robados. Krasin y Bogdanov lograron enviar una parte a Estados Unidos. Lenin ordenó quemar el resto.

Los mencheviques montaron en cólera. Se sienten traicionados e insultan públicamente a los bolcheviques en la prensa: criminales, bandidos, terroristas… El escándalo trasciende a la II Internacional y al conjunto del movimiento obrero internacional. Chicherin, que luego fue ministro de Asuntos Exteriores de la URSS, abrió una investigación interna, de la que se desprendía que «Kamo» se disponía a colocar varios explosivos en la sede central de la banca Mendelssohn en Berlín.

Por consejo de Krasin, en la cárcel de Berlín «Kamo» simuló que estaba loco, por lo que después de un año y medio le extraditaron a Rusia, donde le volvieron a encerrar en el castillo de Metej, desde donde le llevaron a un siquiátrico del que volvió a escapar. Huyó a Alemania y luego escondido en un barco llegó hasta Paris, donde volvió a encontrarse con Lenin y con un panaroma muy desagradable: el partido bolchevique se había escindido. Lenin se fue por un lado y Bogdanov y Krasin por el otro. En lo personal fue una dura situación porque el georgiano se sentía «ardientemente ligado» a los tres, según escribió Krupskaia, la mujer de Lenin.

Pero había que continuar la tarea de comprar armas, así que «Kamo» se desplazó a Estambul donde fue detenido y casi inmediatamente logró ser liberado. De ahí pasó a Bulgaria, donde le ocurrió lo mismo: le volvieron a detener comprando armas pero Dimitri Blagoev, el fundador del comunismo ruso y búlgaro, volvió a lograr que le pusieran en libertad. Finalmente, le detienen en Tiflis en 1912 en un intento de expropiación de una sucursal bancaria. Le condenan a muerte pero, a última hora, le conmutan la pena por la cadena perpetua.

Ya no lograría volverse a fugar de la cárcel. No salió en libertad hasta la Revolución de Febrero de 1917. Cuando tras el triunfo de Octubre estalló la guerra civil, Ter-Petrosian se encargó de organizar la guerra de guerrillas en la retaguardia de los ejércitos blancos. Luego estudió en la Academia Militar de Moscú. En 1922 murió en Tiflis en un accidente de circulación cuando conducía una bicicleta por la calle.

En sus memorias Krupskaia le definió así: audaz sin límites, ingenuo como un niño y de corazón ardiente.

Categorías
Noticias

El derecho a la vida

Nicolás Bianchi

-GORGIAS: La vida no existe, lo que hay son las condiciones de vida y trabajo. Viven los animales y las plantas y hasta los minerales, la Naturaleza con mayúscula. El ser humano, animal social, no; a lo más, se des-vive. O existe desviviéndose, místicamente hablando.

-EPIMÉNIDES: Tal vez, pero puedo pellizcarme y decir ¡ay!

-G: No sigues viviendo sino que sigues con vida, que no es lo mismo, aunque lo parezca.

-E: Bueno, tengo casa, trabajo, mujer, querida, estoy abonado al Plus y soy bueno al mus. No me quejo, vivo.

-G: Pero no eres libre. Tu queja sería porque no te alcanza para otro superfluo vicio. Os engañan y os confunden.

-E: Me amarga vos.

-G: No es lo mismo trabajar como necesidad realizadora de la persona que, y perdone la licencia del venablo, ¡por cojones!, como pasa bajo el capitalismo. Los animales no trabajan;el hombre, sí. Esta es la diferencia, o una diferencia. Los primeros viven y el segundo se (o lo) desvive pues se «mata» a trabajar siendo explotado. El animal come, bebe y engendra, pero no trabaja. Al igual que hacen los reyes y los parásitos con la diferencia de que para el animal la vida es un medio de vida y ambos (medio y vida) no se distinguen y son indiscernibles. Para un rey -cuya misión es comer, beber y engendrar, pero no robar ni enriquecerse indebidamente y no le pongo ejemplos porque es usted cretense, amigo Epiménides, famoso por su Paradoja- o un parásito la vida no es un medio sino un modo de vida. El rey, como decimos, come, vive y reproduce la estirpe y se toma la vida (que le viene heredada y regalada) como medio para vivir a modo. El parásito, igual, pues aspira a vivir «como un rey» otrosí sin hincarla. Del proletariado (que viene de «prole»: tener muchos hijos) querrían hacer lo mismo.comer, beber, ver fútbol, engendrar y reproducir nuevos proletarios pero tomándose la vida como medio y no como modo. Como veo que no se me entiende, que para eso soy un buen sofista, yo, Gorgias, millonario y patriota, más amante de Agamenón que de su porquero, esto sí, lo diré más claro: yo, capitalista y sujeto, te uso a ti como objeto y como medio y/o instrumento para vivir a modo, como dirían los aztecas o los mejicanos que no conozco todavía ni sé de ellos al no descubrirse cuando hablo el nuevo continente, no hay que pasarse con esto de la sofística, decía, digo, que democracia y capitalismo son conceptos incompatibles, como el agua y el aceite. Lo mismo que legitimidad y monopolio de la violencia. O llamar Estado de Derecho donde se tortura o se desahucia a la gente. Es mentira. Es la Caverna de Platón, mi maestro. La ideología es tan real como la falsa conciencia. Se miente para recrearla y vivir a modo y pues ni modo, cantinflescamente hablando. Inteligencias, diría Carlyle, vulpinas, zorrescas, putos de la pluma. Gente vendida, como yo, pero sin mi elegancia.

-E: Vale, tío, pero todo eso, que no por sabido conviene repetir para que no se olvide, ¿qué coño tiene que ver con el derecho a la vida y tal y tal, etc.?

-G: Recurriré a Marx, sin que sirva de precedente, quien decía esto de los partidos políticos burgueses: «vuestro derecho no es otra cosa que la voluntad de vuestra clase convertida en ley». Yo, burgués, maté, pero, una vez en el poder, a mí no se me puede matar. ESTO ES EL DERECHO A LA VIDA. Y aquí se acaba la historia y no hay más historias. Defiendo tanto el derecho a la vida como el derecho a morirse de hambre, vivir en un palacio o bajo un puente como Carpanta. Soy un liberal…

Categorías
Noticias

El próximo Maidan será la Revolución Bolchevique

En relación a las elecciones celebradas en Ucrania, el 25 de octubre el diario británico The Economist, uno de los portavoces del imperialismo, manifestaba su temor a una próxima revolución bolchevique: «El próximo movimiento Maidan, dice The Economist, se parecerá menos a un carnaval y más a la Revolución Bolchevique de Octubre de 1917. He ahí lo que debe concentrar la atención del gobierno ucraniano»(*).

Los imperialistas tienen motivos sobrados para asustarse. Hace unos días, A. Zacarchenko, el Primer Ministro de la República Popular de Donetsk declaró que iba a nacionalizar un número importante de empresas. De momento el Estado ya ha asumido el control de tres empresas importantes, dos de los cuales son propiedad del oligarca R. Ajmetov. La primera fábrica ya ha sido ocupada y está bajo el control de los obreros.

Zacarchenko también se ha comprometido a que el Estado va a controlar los precios de los alimentos y, lo que es más importante: la población va a poder suspender el pago de las deudas contraídas con los bancos.

El Donbass vive un decisivo proceso de radicalización de la clase obrera. Los obreros de Zugres, Obras de Ingeniería de Energía y Mecánica (ZEMZ), se han organizado, poniéndose por encima de los administradores de la empresa. Han puesto la fábrica bajo su propiedad en autogestión. Desde los tiempos de la URSS la fábrica ZEMZ tiene una larga trayectoria. Está especializada en la producción de grúas industriales pesadas que se utilizan actualmente en India, México, Vietnam y otros países en el mundo.

¿Qué intenciones tienen los trabajadores de ZEMZ? Han publicado una declaración a partir de la cual se extraen las siguientes claves:

«La gestión de la fábrica está completamente bajo el control de los trabajadores.

«Los trabajadores tiene derecho a destituir de inmediato al director de su puesto y para la remoción de los administradores son necesarios dos tercios de los votos emitidos por votación directa.

«El sueldo del director no podrá exceder el salario medio de un obrero. Las gratificaciones serán decididas y votadas por los trabajadores de forma colectiva.

«El director tiene derecho a un período de vacaciones anuales. Su duración su salario durante ellas serán votadas por los trabajadores».

En pocas palabras: los trabajadores han expulsado a sus jefes y les han sustituido con sus propios representantes. Esto significa que ahora ellos tienen el control y el dominio de su puesto de trabajo. La declaración concluye recordando que esta iniciativa ha sido aceptada por el Soviet Supremo de la República Popular de Donetsk.

La nacionalización sin indemnización y colocación de las fábricas bajo el control de los obreros es el comienzo de un cambio real de la situación en Donbass y Lugansk.

Dada la importancia de los trabajadores industriales en el Donbass, es posible que tales iniciativas se extiendan a otros centros de trabajo y, eventualmente, podrían involucrar al resto de la clase obrera en Ucrania, que fue devastada por el capitalismo y las draconianas condiciones laborales impuestas durante años a las masas por el FMI y el gobierno de Kiev.

(*) The battle for Ukraine’s future, http://www.economist.com/news/europe/21627706-country-running-out-time-overcome-corruption-battle-ukraines-future?zid=307&ah=5e80419d1bc9821ebe173f4f0f060a07