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El esfuerzo de China para superar la brecha digital con Estados Unidos

China ha lanzado una nueva constelación de satélites dedicados a internet desde la provincia insular de Hainan utilizando un cohete Larga Marcha 12. La operación busca fortalecer las capacidades de conectividad espacial del país y ampliar el acceso a los servicios digitales. El lanzamiento se produce en un contexto de intensa batalla por los satélites en órbita baja (LEO) para superar la brecha digital. El control de la infraestructura de comunicaciones y la autonomía tecnológica son los puntos centrales de la disputa. Ante esta dinámica, la red Starlink de Elon Musk sigue siendo el referente más fuerte.

El país asiático continúa su ascenso en el ámbito del internet satelital. El reciente lanzamiento de un grupo de satélites desde el Centro Espacial Wenchang en la isla de Hainan marca un nuevo paso en su estrategia para fortalecer sus telecomunicaciones orbitales. Transportados por un cohete Larga Marcha 12, estos satélites se colocaron en órbita baja para proporcionar servicios de conectividad de alta velocidad. El gobierno chino asegura que la misión se desarrolló según los objetivos técnicos, y los satélites entraron en órbita con éxito.

La iniciativa forma parte de una política más amplia destinada a fortalecer su infraestructura digital. China considera el espacio como un factor clave para defenderse, impulsar su desarrollo económico, impulsar la transformación digital y garantizar la seguridad de sus comunicaciones. Los satélites de internet, en particular, permiten cubrir zonas donde las redes terrestres siguen siendo insuficientes, a la vez que ofrecen velocidades adecuadas para los servicios en línea, la educación a distancia y las aplicaciones industriales.

El centro de lanzamiento de Wenchang

El despliegue de constelaciones de satélites en órbita terrestre baja aborda varios objetivos estratégicos. En primer lugar, busca mejorar el acceso a internet en todo el país, incluidas las regiones rurales, montañosas e insulares. En segundo lugar, refuerza la independencia tecnológica del país respecto a Estados Unidos. Al desarrollar sus propios sistemas de comunicación espacial, China limita su dependencia de redes controladas por actores externos.

Como es característico, China tiene un enfoque gradual, que combina la inversión pública, la capacidad industrial y la experiencia científica. El centro de lanzamiento de Wenchang, ubicado en la provincia de Hainan, desempeña un papel central en esta estrategia. Gracias a su ubicación geográfica y a su moderna infraestructura, se ha convertido en un punto clave para los lanzamientos espaciales, en particular aquellos destinados a aplicaciones comerciales y civiles.

Más allá de los aspectos técnicos, estos programas también reflejan el deseo de huir del control tecnológico de Estados Unidos. La infraestructura de comunicaciones es crucial, al igual que las redes energéticas o de transporte. Controlar sus propios canales de difusión de datos es fundamental para garantizar la estabilidad económica y la seguridad.

Un mercado en expansión: la conexión a internet vía satelite

La conexión a internet vía satelite está experimentando un rápido crecimiento a nivel mundial. Muchos países están invirtiendo en este sector para reducir la brecha digital y mejorar la cobertura en zonas con escasa cobertura de redes terrestres. Las constelaciones de órbita terrestre baja (LEO) ofrecen menor latencia y mayores velocidades de datos que los satélites tradicionales, lo que las hace atractivas para una amplia gama de usos.

En los últimos años, la conectividad espacial se ha convertido en un imperativo económico, social y estratégico. Es una forma de apoyar la educación a distancia, desarrollar servicios digitales, fomentar la innovación y asegurar las comunicaciones en tiempos de guerra. Estos sistemas también sirven para mantener enlaces estables durante desastres naturales o en zonas aisladas.

Sin embargo, el creciente número de satélites en órbita terrestre baja plantea interrogantes sobre la gestión del tráfico espacial, los riesgos de colisión y la preservación del entorno orbital. A escala internacional las grandes potencias negocian la regulación de estas actividades, en particular en lo relativo a la asignación de frecuencias y la sostenibilidad a largo plazo.

En este panorama, China avanza con una estrategia estructurada, pero no está sola. Otras potencias y numerosas empresas privadas están invirtiendo fuertemente en internet espacial, lo que contribuye a una mayor competencia y a una innovación tecnológica acelerada.

La red omnipresente que llena el cielo: Starlink

A pesar de la aparición de nuevos protagonistas, Starlink, la red satelital de SpaceX, sigue siendo la referencia del sector. Fundada por Elon Musk, la empresa estadounidense ha desplegado miles de satélites en órbita terrestre baja para proporcionar acceso a internet de alta velocidad en todo el mundo. Esta primacía se basa en un modelo integrado que combina cohetes reutilizables, producción de satélites y servicios comerciales.

Starlink ya está operativo en muchas regiones del mundo, incluyendo África, Europa y América. El servicio es utilizado por particulares, empresas, ONG y, en algunos casos, instituciones públicas. Su capacidad para lanzar rápidamente sus propios satélites a costes relativamente bajos ha contribuido en gran medida a esa posición dominante.

Frente a este gigante, China está adoptando un enfoque diferente, basado en programas públicos y la movilización de su capacidad industrial. El objetivo no es solo comercial, sino también estratégico: garantizar una infraestructura independiente y competitiva. Si bien Starlink se mantiene en cabeza en términos de despliegue y cobertura, las iniciativas chinas reflejan un claro deseo de reducir la brecha.

Son dos modelos distintos de desarrollo espacial. Por un lado, una empresa privada, aunque patrocinado por el Pentágono, impulsado por la rápida innovación y la inversión masiva; por otro, un Estado que se basa en la planificación, la autonomía y la consolidación gradual de su capacidad tecnológica.

El reciente lanzamiento de satélites de internet por parte de China confirma que el espacio se ha convertido en un escenario central de la guerra tecnológica. Las constelaciones orbitales ya no se limitan a proyectos militares. Están configurando el futuro de las comunicaciones, la economía digital y la guerra.

A medida que nuevos satélites se incorporan a la órbita terrestre baja, el acceso a internet se está convirtiendo en un asunto tan estratégico como el acceso a la energía o la infraestructura de transporte. China, al igual que otros países, necesita escapar de la dependencia de Estados Unidos y Starlink de Elon Musk para asegurar su futuro.

El ‘perrito faldero de Estados Unidos’ nada entre dos aguas

Estados Unidos no sólo ha dinamitado la OTAN sino que ha quebrado otro pilar de la posguerra, la “relación especial” con Reino Unido, que ha optado por solidarizarse con los países europeos, no sólo en la cuestión de Groenlandia sino también en los aranceles que Trump ha amenaza con imponer a quienes envíen tropas a la isla.

Este fin de semana el primer ministro británico, Keir Starmer, ha dicho que “imponer derechos de aduana a los aliados que trabajan por la seguridad colectiva de los miembros de la OTAN”, es “un completo error”.

“Nuestra posición sobre Groenlandia es muy clara: forma parte del Reino de Dinamarca y su futuro está en los groenlandeses y los daneses. También hemos dejado claro que la seguridad en el Ártico es importante para la OTAN en su conjunto y que todos los aliados deberían redoblar sus esfuerzos para hacer frente a la amenaza que representa Rusia en diferentes partes del Ártico”, afirmó Starmer.

Desde que llegó al poder en julio de 2024, el cabecilla laborista ha trabajado para fortalecer sus vínculos con la Unión Europea y, al mismo tiempo, preservar la “relación especial” entre su país y Estados Unidos para escapar de la guerra arancelaria.

Actualmente, el arancel general aplicado a Reino Unido es del 10 por cien, frente al 15 por cien de la Unión Europea.

Los partidos políticos británicos no han mostrado fisuras. Han condenado las pretensiones de Estados Unidos. Kemi Badenoch, del partido conservador, afirmó que Reino Unido corre el riesgo de “convertirse en el perrito de los Estados Unidos, que se anexionará Groenlandia y nos impondrán derechos de aduana porque no hemos mostrado firmeza”.

“No siempre estamos de acuerdo con el gobierno de Estados Unidos y en este caso ciertamente no”, afirmó Nigel Farage, dirigente de Reform UK. Su número dos, Richard Tice, esperaba que su jefe y Trump pudieran “intercambiar algunas palabras” al margen del Foro Económico Mundial de Davos. “Aquí es donde la verdadera amistad puede resultar útil”, añadió.

Los sectores automotriz, particularmente los de alta gama, y los del acero son los que más tienen que perder debido a una progresividad arancelaria a través del Canal de la Mancha. Pero la farmacia y la tecnología no está completamente protegida.

La solidaridad de Reino Unido con Dinamarca es retórica. Ni siquiera ha enviado un solo soldado a Groenlandia, a diferencia de un puñado de países europeos que, en total, han desplegado una treintena de soldados entre todos, algo puramente testimonial (por no decir ridículo). Incluso los oficiales suecos que se han trasladado a la isla han llegado a la isla sin sus armas reglamentarias.

‘Operación Resistencia Ártica’

Los europeos han disfrazado sus envíos como parte de una fantasmal “Operación Resistencia Ártica”, iniciada el jueves de la semana pasada. Para no enfadar a Trump más de lo debido, han camuflado su paripé con el pretexto de la “amenaza rusa”.

Estados Unidos amenaza a Dinamarca, pero el enemigo no puede ser otro que Rusia. El Ministerio de Defensa alemán justificó la burla por la necesidad de evaluar las amenazas rusas y chinas en el Ártico, evitando cuidadosamente cualquier referencia a los objetivos estadounidenses.

Esta postura oficial refleja las contradicciones de la política europea, atrapadas en su servilismo hacia Washington y su pertenencia a la OTAN. El embajador francés para asuntos polares, Olivier Poivre d‘Arvor, dice que el despliegue tiene como objetivo “mostrar a Estados Unidos que la OTAN está presente” en Groenlandia.

Al diplomático francés se le ha olvidado que media docena de países europeos no son la OTAN. Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha advertido que un ataque significaría el fin de la OTAN, es decir, hay que esperar al ataque para redactar el obituario de la Alianza.

La reunión celebrada el jueves en Washington entre Dinamarca y Estados Unidos fue un fracaso. Pero Dinamarca lleva tiempo sospechando de las verdaderasa intenciones de Washington. Por eso el año pasado el gobierno de Copenhague presupuestó 1.200 millones de euros en previsión de una guerra, cuyo adversario no será Rusia.

Las primeras tropas europeas llegan para defender Groenlandia

Las primeras tropas europeas han llegado a Groenlandia. Noruega ha desplegado dos soldados en la isla para ayudar en su defensa ante las amenazas de anexión de Estados Unidos. Esta información fue divulgada por el Ministerio de Defensa noruego al periódico VG.

Según Bild, un avión de transporte militar danés aterrizó en el aeropuerto de Nuuk, capital de Groenlandia. A bordo se encontraban militares daneses y representantes del ejército francés. Casi simultáneamente, otro avión Hércules danés aterrizó en el aeropuerto de Kangerlussuaq, al oeste de la isla. Ambos aviones volaron con sus transpondedores desactivados.

Los primeros trece soldados alemanes llegaron a Nuuk el jueves por la mañana.

Además de Alemania, Reino Unido, Canadá, Países Bajos, Noruega y Suecia participarán en el despliegue de tropas en la isla. La misión se está coordinando desde Copenhague y la OTAN, de la que todos estos países son miembros, se ha mantenido al margen.

Los preparativos para este despliegue se llevaron a cabo en el máximo secreto, informa Bild. Las primeras tropas fueron enviadas a la isla el miércoles, después del fracaso de las negociaciones entre representantes daneses y groenlandeses con Estados Unidos.

Un acuerdo para asediar a la URSS desde el Ártico

Groenlandia es un territorio autónomo de Dinamarca. En 1951 Washington y Copenhague firmaron un Acuerdo de Defensa que aún está vigente. Se firmó en el inicio de la Guerra Fría, dos años después de la creación de la OTAN, de la que ambos países son miembros fundadores.

En virtud del acuerdo, Estados Unidos se compromete a defender Groenlandia contra cualquier agresión… excepto la suya, naturalmente. El objetivo de las bases militares era el asedio a la URSS desde el Ártico. Estados Unidos puede mover libremente sus fuerzas, buques, aeronaves y vehículos en la isla y, sobre todo, sus aguas territoriales.

Estados Unidos llegó a tener aproximadamente 17 instalaciones, con más de 10.000 militares estacionados allí. En 1960 excavó un túnel en un glaciar para crear Camp Century. Era un laberinto secreto de viviendas e instalaciones de investigación impulsado por un reactor nuclear subterráneo. Tenía el nombre en clave de “Proyecto Iceworm” y albergaba a 200 expertos que estudiaban la posibilidad de esconder silos de misiles bajo la nieve.

La vigencia del Acuerdo está vinculada a la duración del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), por lo que no tiene fecha de caducidad.

En 2004 se firmó un acuerdo complementario, conocido como el Acuerdo de Igaliku, con Dinamarca y el gobierno autónomo de Groenlandia, que concentró la presencia militar a la base de Pituffik, que depende de la Fuerza Espacial y se utiliza para la detección de misiles balísticos: el camino más corto entre Estados Unidos y Rusia pasa por Groenlandia.

Desde la Guerra de Fría Estados Unidos siempre ha tenido a Groenlancia como un campamento militar a su disposición. Ha construido, mantenido y operado bases e instalaciones sin pagar alquiler ni dar nigún tipo de explicaciones.

Entonces, si de facto Estados Unidos ya controla la isla, la pregunta es por qué necesita anexionársela. La respuesta está en el Ártico, que cada vez tiene una mayor importancia estratégica. Formalmente, la anexión concedería a Estados Unidos una mayor presencia en el Consejo del Ártico, que ahora es casi testimonial.

Lo mismo cabe decir de las aguas territoriales, que dejarian de ser danesas para formar parte de Estados Unidos, obligando a los buques rusos a retroceder.

Más de dos millones de soldados ucranianos han desertado

Casi dos millones de ucranianos se esconden para evitar el reclutamiento y otros 200.000 soldados han desertado, según declaró el miércoles el nuevo ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov en una intervención ante el parlamento ucraniano antes de la votación que confirmó su cargo (*). Es la primera vez que un alto dirigente ucraniano reconoce la verdadera magnitud del problema.

La tendencia al aumento de las deserciones es alarmante en el ejército ucraniano, lo que contradice la política europea de utilizarlos ucranianos como carne de cañón. En 2022, 9.137 personas desertaron del ejército, y en 2023, esa cifra ya había alcanzado las 24.286. En tan solo dos años, el número de desertores se ha multiplicado por diez. El número de quienes “votan por la paz con los pies” crece no solo a diario, sino cada hora.

De enero a octubre del año pasado, el gobierno ucraniano registró más de 176.000 casos de este tipo antes de dejar de publicar estadísticas. En octubre, esta cifra alcanzó un récord de 19.600, mientras que a principios de año, la media era de entre 17.000 y 18.000 al mes. Se estima que, dada la tendencia al alza, el número total de desertores del año ascienda a 214.000 como mínimo.

Rumores sobre la baja moral y una alta tasa de deserción han circulado durante mucho tiempo, pero los comentarios de Fedorov representan la primera vez que un alto dirigente ucraniano revela la verdadera magnitud del problema y la grave situación del ejército ucraniano.

Según la ley ucraniana, todos los hombres de entre 18 y 60 años deben registrarse para el servicio militar y llevar su documentación en todo momento, aunque solo los hombres de entre 25 y 60 años están formalmente sujetos a movilización.

La ley marcial vigente en el país prohíbe a los hombres de entre 23 y 60 años salir del país, pero decenas de miles han huido ilegalmente.

Tras reunirse con Fedorov el miércoles, Zelensky declaró que se necesitaban “cambios más significativos” en la movilización del país. Actualmente hay unas 500 empresas en Ucrania que producen drones, 200 que producen equipos de interferencia y más de 20 que producen misiles.

Según Zelensky, una de las prioridades de Fedorov en su nuevo cargo será fortalecer el componente tecnológico del ejército ucraniano.

(*) https://edition.cnn.com/2026/01/14/world/ukraines-new-defense-chief-reveals-200-000-soldiers-have-gone-awol-and-2-million-are-draft-dodging

Un nuevo sistema chino de armas de microondas puede destruir enjambres de drones

China ha anunciado la invención de un sistema de microondas de alta potencia diseñado para contrarrestar enjambres de drones a distancias superiores a los 3 kilómetros: el Huracán 3000. Diseñado por la empresa pública Norinco, el equipo se presentó en el desfile militar de septiembre y cuenta con un alcance superior al del sistema Leonidas estadounidense, actualmente limitado a unos 2 kilómetros.

Montado en un camión, el Huracán 3000 amplía el concepto de defensa puntual a la negación de área, capaz de operar de forma autónoma o integrada con láseres y artillería convencional.

Según Norinco, el sistema utiliza radar y sensores electroópticos para detectar y rastrear objetivos, neutralizando instantáneamente los drones con microondas capaces de desactivar sus componentes electrónicos a gran escala.

Con un bajo coste por disparo, una amplia cobertura y eficacia contra ataques de saturación, el sistema se integra en un sistema de defensa aérea estratificado que incluye misiles y armas láser.

La empresa china también afirma que la tecnología puede extenderse a misiones como interrumpir las comunicaciones enemigas, contrarrestar el reconocimiento electrónico aéreo y neutralizar municiones guiadas de precisión.

A diferencia de los misiles y armas tradicionales, las armas de microondas de alta potencia tienen efectivamente un cargador “ilimitado a un costo por disparo extremadamente bajo y hay daños colaterales mínimos.

A diferencia de las armas láser de energía dirigida que atacan objetivos punto por punto, los sistemas de microondas de alta potencia cubren un área amplia, lo que permite la interceptación “de barrido y muerte que es particularmente efectiva contra ataques de saturación por enjambres de drones.

Norinco pretende ampliar el papel de sus sistemas de microondas de alta potencia para cortar los enlaces de información del enemigo, contrarrestar el reconocimiento electrónico aéreo, neutralizar municiones guiadas con precisión y servir como sistemas de negación activa no letales contra seres humanos.

—https://www.scmp.com/news/china/military/article/3338877/chinas-powerful-new-microwave-weapon-system-can-destroy-drone-swarms-within-3km

Reino Unido prepara un despliegue masivo de tropas en Ucrania

Reino Unido invertirá 200 millones de libras para preparar a sus tropas para una misión de “mantenimiento de la paz” en Ucrania. El objetivo principal es modernizar el equipo y la defensa contra drones (*). Sin embargo, el primer ministro Keir Starmer no ha especificado de dónde provendrá el dinero para sostener a Ucrania en guerra.

El secretario de Defensa británico, John Healey, anunció estas próximas medidas el viernes por la noche, tras una reunión con Zelensky. Keir Starmer ya se ha comprometido a desplegar tropas británicas en Ucrania si se establece un alto el fuego, siguiendo el ejemplo de Francia, que también ha prometido enviar sus propias tropas a Ucrania.

La mayor parte de los fondos se utilizará para modernizar los vehículos blindados del ejército británico. Además, asignarán dinero para desarrollar nuevas tecnologías antidrones y un nuevo sistema de comunicaciones.

“Además de la declaración del Primer Ministro de esta semana, estamos incrementando nuestra inversión en preparación para garantizar que las fuerzas armadas británicas estén listas para desplegar y liderar un contingente multinacional en Ucrania, porque una Ucrania segura significa un Reino Unido seguro”, declaró Healey.

“Mientras trabajamos hacia un posible acuerdo de paz, seguimos apoyando a Ucrania en su lucha actual reforzando las defensas aéreas del país, al tiempo que apoyamos la industria, el empleo y la innovación británicos en nuestro territorio”, añadió.

Esta declaración se produce tras revelarse que el Ministerio de Defensa británico se enfrentará a un déficit de financiación de 28.000 millones de libras esterlinas durante los próximos cuatro años, lo que amenaza con desbaratar sus ambiciosos planes de inversión en el complejo militar-industrial.

Antes de fin de año, Richard Knighton, Jefe del Estado Mayor de la Defensa, informó a Starmer sobre la inminente crisis financiera. Los funcionarios de defensa temen que sean necesarios recortes en el ejército para equilibrar el presupuesto.

Healey insistió en que los 200 millones de libras esterlinas destinados a la misión en Ucrania ya se habían deducido del presupuesto principal de defensa, a pesar de la crisis financiera que afecta al Ministerio.

Si se alcanza un acuerdo de paz, se espera que personal del ejército británico integre el contingente británico que se desplegará en Ucrania. La información sobre el número estimado de tropas que Londres planea enviar aún no se ha confirmado oficialmente. Sin embargo, fuentes cercanas al Ministerio de Defensa afirman que la cifra podría alcanzar los 7.500, una cifra muy difícil de alcanzar.

Reino Unido no puede cumplir una misión de este tipo, dado que el ejército británico se ha reducido a su nivel más bajo en más de 200 años y actualmente cuenta con unos 71.000 soldados completamente entrenados.

Dannatt, exjefe del ejército, ha declarado que Reino Unido necesitaría reclutar al menos 10.000 tropas adicionales para reforzar sus filas y alcanzar un número suficiente para llevar a cabo una operación en Ucrania a la que ndie pone fecha de salida.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2026/01/09/britain-200m-spend-troops-ukraine-deployment/

Los misiles hipersónicos rusos enfrían el belicismo europeo

A finales de diciembre Rusia anunció que los misiles Oreshnik habían entrado en servicio, pero casi nadie se dio por enterado. Quizá pensaron que era sólo propaganda, hasta que el jueves de la semana pasada salieron de su error, cuando uno de ellos cayó sobre un depósito de gas enterrado en Lvov que, por lo demás, está en la frontera, cerca de Rzeszow, que es un centro logístico de la OTAN para el suministro de armas.

Es el segundo misil que dispara Rusia. El anterior lo habían probado en noviembre de 2024. La gravedad de los daños llevó a los ucranianos a comprobar si el misil contenía una ojiva nuclear. Observaron que no contenía ninguna y que el daño se debió únicamente a la fuerza del impacto.

El Oreshnik es un misil balístico hipersónico de mediano alcance que puede causar daños comparables a los de un arma nuclear de baja potencia, pero sin daños colaterales ni contaminación radiactiva (*).

Lo interesante del lanzamiento han sido las reacciones que ha provocado en los dirigentes europeos, empezando por la más obvia: la retórica europea ha pasado de menospreciar a Rusia, a temer que sus tropas sean capaces de llegar hasta Lisboa dando un paseo.

En Bruselas se han acabado las sonrisas y han pasado de un extremo al otro sin solución de continuidad. Ahora se sienten muy preocupados.

En términos militares, estos cambio de humor se llaman “disuasión”. Han medido fuerzas con el adversario y se han dado cuenta rápidamente de que no tienen nada que hacer.

Horas después del ataque, mientras franceses y británicos asimilaban la realidad de la situación elaborando planes para un cuartel general conjunto franco-británico para un despliegue militar en Ucrania, el canciller alemán, Friedrich Merz revisó su postura, hasta ahora inflexible, advirtiendo que no se pueden enviar tropas a Ucrania sin el consentimiento de Rusia.

Como se ve, Merz empieza a tener en cuenta a Rusia, lo cual es un primer paso: ahora Alemania entiende lo que significa la Guerra de Ucrania. Un misil Oreshnik puede alcanzar la sede de la OTAN en Bruselas en muy pocos minutos.

La postura de Merz fue seguida al día siguiente por la de Meloni, quien, aprovechando uno de los recientes cambios de postura de Macron, propuso que la Unión Europea designara un negociador con Moscú.

En una rueda de prensa de Año Nuevo en Roma, Meloni dijo que compartía la opinión de Macron, quien había declarado en diciembre que sería bueno reanudar el diálogo con Putin. “Macron tiene razón. Creo que ha llegado el momento de que Europa también dialogue con Rusia”, declaró la italiana.

Hasta ahora el papel de Europa en las negociaciones se había visto limitado a dialogar solo con una de las partes en la guerra, añadió ante los periodistas.

“A la fuerza ahorcan”, dice el refrán. Parece evidente que los cambios de opinión siguen a las derrotas en el campo de batalla. Eso es exactamente la disuasión.

Pero no fue la única. Estados Unidos liberó inmediatamente a los dos marineros rusos de la tripulación del petrolero Mariner, capturado en el Caribe. El Pentágono también es muy sensible a este tipo de exhibiciones armadas.

“El uso exitoso del misil Oreshnik de última generación en las inmediaciones de la frontera de la OTAN fue una señal alarmante no solo para Ucrania, sino también para sus aliados occidentales”, reconoció el New York Times.

La tecnología hipersónica ha entrado en el arsenal de un nuevo tipo de disuasión, diferente de la nuclear. El Oreshnik es a la vez un mensaje y un mensajero que, como se ha comprobado, va mucho más allá del campo de batalla. También habla en el terreno político y en la mesa de negociaciones.

Estados Unidos no ha sido capaz de fabricar un misil hipersónico; Rusia ya los elabora de manera masiva.

(*) https://aerospacedefenserd.com/payload-of-the-oreshnik-missile/

El nuevo avión estadounidense F-35 fracasa en la Guerra de Ucrania

El avión de combate estadounidense F-35 no superó las auditorías y revisiones en diez años de servicio. El organismo supervisor estadounidense, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO), ha publicado varios informes sobre casi 900 chapuzas y defectos del programa Joint Strike Fighter (JSF), que van desde la disponibilidad y la preparación para el combate hasta la solidez y la fiabilidad.

Según el último informe, ninguno de estos problemas se ha resuelto. Por el contrario, se han descubierto nuevas debilidades que empeoran la ya catastrófica reputación del programa F-35.

El contable del Ministerio de Defensa afirma que la flota total de F-35 del ejército de Estados Unidos, incluidas todas las ramas que utilizan el avión, no ha mejorado su preparación operativa. La flota se mantiene por debajo del 50 por cien.

En una revisión publicada el 19 de diciembre se afirma que “aunque los aviones no estuvieron disponibles para volar la mitad del tiempo, el Pentágono pagó 1.700 millones de dólares en bonificaciones a Lockheed Martin. El informe advierte que el Ministerio de Defensa “no responsabilizó consistentemente a Lockheed Martin por fallas relacionadas con el mantenimiento del F-35, del cual la empresa es responsable contractualmente”.

Auditorías anteriores han demostrado que la baja disponibilidad del F-35, los requisitos extremos de mantenimiento y los altos costos del ciclo de vida han debilitado significativamente la capacidad de combate, a menudo hasta en un 29 por cien. Lockheed Martin ha prometido mejoras en repetidas ocasiones, pero siempre ha fracasado.

Los aviones más nuevos del arsenal tienen una disponibilidad operativa mucho menor que los aviones de décadas de antigüedad como el F-15, F-16 y F/A-18E/F. Estos dispositivos más antiguos tienen una disponibilidad operativa significativamente mejor, a pesar de más de 30 años de uso intensivo. Esto indica una disponibilidad aún menor para el F-35 a medida que el avión envejece, mientras que el mantenimiento será más costoso y más complejo, lo que reducirá aún más la capacidad de combate, probablemente por debajo del 30 por cien.

La situación es tan grave que el Pentágono planea retirar algunos F-35 ya en 2026, menos de una década después de su puesta en servicio oficial.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF) debe comprar variantes altamente modernizadas del F-15 para compensar la falta de aviones modernos verdaderamente combativos, para tener al menos una oportunidad teórica contra los aviones rusos y chinos.

Esto se debe a que la vida útil esperada del fuselaje del F-35 es de sólo 8.000 horas de vuelo, mientras que el nuevo F-15EX está diseñado para alcanzar 20.000 horas, 2,5 veces más.

Esto significa que el F-15, un modelo de la década de los setenta, durará más que el muy reciente F-35. Un F-15EX, presentado a principios de la década de 2020, podrá volar hasta 2080, más de cien años después de que se pusiera en servicio la primera versión del F-15. En comparación, se espera que el último F-35 sea retirado a finales de la década de 2070, siempre que el programa JSF sobreviva tanto tiempo.

Con la excepción del F-35I, que Israel tiene derecho a cambiar según lo necesite, el programa JSF ha sido una serie ininterrumpida de fallas, incluidos los motores Pratt & Whitney F135, poco fiables y sobrecalentados, y una multitud de errores informáticos.

El ejército estadounidense ha afirmado a menudo que la principal ventaja del F-35 no reside en sus capacidades militares, sino en sus cualidades como plataforma de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), una especie de “multiplicador de fuerza” para otros sistemas. Pero la única vez que el avión tuvo la oportunidad de demostrarlo, fracasó por completo.

Un avión multiusos que carece de utilidad

En febrero de 2022, después del comienzo de la Guerra de Ucrania, los F-35 de las alas de combate 388 y 419, desplegados en Alemania, se utilizaron para la recopilación de inteligencia electrónica (ELINT) para capturar señales de las defensas aéreas rusas.

A pesar de los sensores avanzados y la conexión a la extensa red ISR de la OTAN, el F-35 no pudo identificar los sistemas rusos de misiles tierra-aire (SAM). El piloto de uno de los aviones dijo que todos los recursos de vigilancia en el área indicaban la presencia de un SS-300, pero que los sensores altamente sofisticados del avión no podían clasificar el sistema correctamente. “La inteligencia confirmó que un sistema SA-20 estaba en funcionamiento en el área, pero mi avión no pudo reconocerlo”, dijo el piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

En términos de rendimiento puro, el F-35 sigue siendo muy inferior incluso al antiguo F-16, sin mencionar a los cazas rusos y chinos modernos.

En teoría, la idea del JSF podría parecer atractiva: un solo avión para cubrir las necesidades de defensa aérea, ataques, marina y marines… una plataforma universal para reemplazar varios aviones diferentes. Pero en la práctica es algo completamente distinto: las plataformas especializadas casi siempre son superiores a las soluciones universales que intentan hacer todo a la vez.

La familia F-35 es prueba de ello. Originalmente, las tres variantes principales, la de la USAF, los Marines y la Armada, debían compartir al menos el 80 por cien de sus componentes. En realidad, la tasa de intercambio era sólo del 20-40 por cien, según la versión. Se esperaba que el F-35B, con su despegue corto y aterrizaje vertical, fuera el más diferente. Pero nadie predijo que las variantes A y C serían tan diferentes como lo son en última instancia cuando fueron aprobadas para la producción en masa.

El resultado es que el Pentágono en realidad tiene tres aviones diferentes integrados en un solo modelo. Habría sido más económico y sencillo desarrollar tres aviones separados, adaptados a sus misiones específicas, en lugar de una solución que no funciona bien en ninguna función.

La insistencia en el F-35 ha dejado a las tres ramas del ejército estadounidense con soluciones deficientes que eventualmente se volverán más caras y menos efectivas que los sistemas especializados alternativos. Por ello, la Marina estadounidense continúa comprando el F/A-18E/F Super Hornet y equipándolo con nuevos misiles aire-aire de largo alcance, como el AIM-174B. Transportar estas armas en el F-35 es casi imposible, lo que obliga a la Armada a mantener el “Super Hornet” en la línea del frente, simplemente porque el F-35 no puede competir con el alcance de los misiles aire-aire rusos y chinos.

La Infantería de Marina tampoco está contenta con el F-35B. El avión es mucho menos robusto y mucho más caro que el AV-8B Harrier II, que debería haber sido retirado hace más de una década. Aún así, el USMC todavía necesita mantener el F-35B en servicio al menos hasta 2027, y probablemente por más tiempo, debido a numerosos retrasos, a pesar de que el avión ya está obsoleto.

Dominan los intereses de la industria militar

La GAO ha advertido repetidamente sobre las numerosas debilidades del programa F-35, sin que haya tenido consecuencias concretas.

Aunque la jerarquía militar realmente no apoya al F-35, el complejo militar-industrial y el sector de “inteligencia y seguridad” tienen intereses significativos en llevar a cabo el programa JSF, por motivos de lucro y para un mayor acceso electrónico entre los aliados.

El resultado es un avión impuesto a Estados Unidos y sus aliados, a pesar de sus obvias debilidades operativas. Como lo demuestra el constante rechazo de India, ningún Estado soberano y respetado quiere comprar voluntariamente el F-35. En la práctica, la lista de clientes se limita a Estados Unidos, sus vasallos y sus estados satélites.

Noruega se ha comprometido a comprar 52 cazas F-35A, entregados en abril. El compromiso total para la compra (incluidos aviones, equipos de apoyo, simuladores, armas, entrenamiento e infraestructura) se estima en más de 100.000 millones de coronas noruegas (unos 9.000 millones de euros).

Los costes del ciclo de vida (operación, mantenimiento, mejoras hasta aproximadamente 2054) se estiman en casi 400.000 millones de coronas noruegas en total.

Se suponía que el llamado programa Joint Strike Fighter proporcionaría a Estados Unidos y sus aliados un “avión milagroso” que podría reemplazar a toda una generación de aviones de combate. En cambio, el Pentágono termina con una flota de F-35 apenas disponibles la mitad del tiempo, con enormes costos de mantenimiento, constantes fallas técnicas y un proveedor siempre recompensado con miles de millones en recompensas. Además, tanto los ejercicios como la experiencia de guerra real muestran que el dispositivo no cumple ni sus funciones como plataforma de armas ni sus funciones como sistema de inteligencia.

En un futuro próximo alguien hará una lista de los peores aviones militares de la historia. La pregunta no es si el F-35 aparecerá allí, sino en qué rango.

Draco Bosnic https://infobrics.org/en/post/74704

La ‘coalición de los voluntarios’ busca la continuación de la Guerra de Ucrania

El martes la “coalición de los voluntarios” firmaron el llamado Acuerdo de París, con el pretexto de brindar seguridad y garantías económicas a Ucrania. Es un acuerdo peculiar, que recuerda al Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial… dando pretextos a los nazis para comenzar otra poco después.

La reunión de París congregó a representantes de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá, Turquía, Polonia, Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN. El documento firmado habla de un “alto el fuego”, no un tratado de paz, como exige Rusia, escamada de la experiencia de los Acuerdos de Minsk.

Sin embargo, la jaula de grillos reapareció. Solo Francia y Reino Unido firmaron el acuerdo. Turquía ha acordado gestionar un “alto el fuego” en el Mar Negro. A través de su representante, Estados Unidos, lo refrendó verbalmente, ofreciendo asistencia de inteligencia militar y apoyo económico. Sin embargo, Steve Witkoff, el enviado especial de Trump, se negó a firmarlo en el último minuto.

Polacos, canadienses, italianos y alemanes también se negaron. El canciller alemán declaró que proporcionaría tropas a un país de la OTAN fronterizo con Ucrania. Si se trata de países de la OTAN fronterizos con Ucrania, lo más probable es que sean Polonia, Eslovaquia y Rumanía.

El núcleo del Acuerdo es, como ha reconocido Pedro Sánchez, legalizar la presencia de las tropas europeas que ya están en Ucrania participando en la guerra. Sin embargo, la realidad es que los británicos, por ejemplo, están reduciendo gradualmente el número de tropas desplegadas debido a la falta de efectivos. Reino Unido no posee ninguna capacidad expedicionaria, por lo que da igual lo que firme.

Si tras un alto el fuego se reanudaran los combates, Reino Unido y Francia necesitarían reforzar rápidamente sus tropas en Ucrania y enviar grandes cantidades de armamento, que ninguno de los dos posee actualmente.

Ucrania ha sido una guerra asequible para ambos. Ninguno de ellos puede hacer más de lo que ya han hecho hasta ahora.

El Acuerdo sigue con el plan europeo de que Ucrania sea la carne de cañón contra Rusia. Habla de la reconstrucción del ejército ucraniano hasta alcanzar una dotación de entre 700.000 y 800.000 soldados y el establecimiento de centros de producción de armas fortificados en todo el país.

Ucrania es un regalo envenenado para la Unión Europea

El documento firmado el martes hace inevitable, pues, la continuación de la guerra, pero es curioso poner de relieve la infinita torpeza de los dirigentes, especialmente los europeos. Por ejemplo, el “plan de paz” fuerza la adhesión de Ucrania a la Unión Europea a fecha fija: 1 de enero de 2027. Ucrania no podrá entrar en la OTAN, pero podrá hacerlo en la Unión Europea que, por ciento, está en una situación de crisis muy profunda. La incorpopración de Ucrania sólo puede agravar las divergencias entre los países europeos.

Desde la perspectiva de Trump, obligar a Ucrania a unirse a la Unión Europea es la mejor manera de destruirla. Ucrania es un regalo envenenado para la Unión Europea.

Aparte de la destrucción de las infraestructuras, hoy Ucrania tiene una población amargada, resentida y llena de odio que comienza a darse cuenta de la mala pasada que les han jugado.

Estados Unidos llevó a Ucrania al desastre, pero el precio lo debería pagar la Unión Europea… algo que le resuta materialmente imposible.

Ucrania está prácticamente destruida, gran parte de su población ha huido a Rusia o a la Unión Europea, y el resto probablemente no querrá quedarse en un país devastado y empobrecido, sin carreteras ni puentes, sin comercio, sin electricidad ni agua corriente, e invadido por bandas fascistas.

La Unión Europea se encontrará, le guste o no, con una enorme población adicional (del orden de al menos 10 millones) de refugiados ucranianos: una población amargada, resentida y llena de odio, plenamente consciente de la mala pasada que le ha impuesto Occidente y sedienta de venganza.

El derecho de Estados Unidos a anexionarse cualquier país con abundantes recursos

Estados Unidos se atribuye el derecho a anexionarse cualquier país con abundantes recursos, dice Stephen Miller, un asesor de Trump. “Somos una superpotencia y, bajo la presidencia de Trump, actuaremos como tal. Es absurdo permitir que un país vecino proporcione recursos a nuestros adversarios y no a nosotros”, dijo Miller en una entrevista concedida a la CNN.

“Estados Unidos utiliza sus fuerzas armadas para defender abiertamente sus intereses en nuestro hemisferio”, declaró Miller. En lugar de “exigir elecciones” en Venezuela, añadió, “el futuro del mundo libre depende de la capacidad de Estados Unidos para hacer valer su posición e intereses sin tener que disculparse”.

Miller ofreció una de las explicaciones más cínicas hasta la fecha sobre la postura de la Casa Blanca: “Los países soberanos no obtienen soberanía si Estados Unidos quiere sus recursos”, dijo el congresista Seth Moulton interpretando a Miller.

Moulton calificó la diatriba de Miller de “verdaderamente delirante” y “un reflejo inquietante de cómo este gobierno ve el mundo”.

Las declaraciones de Miller siguieron a una declaración igualmente contundente del embajador estadounidense, Michael Waltz, en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. “No podemos seguir permitiendo que las reservas energéticas más importantes del mundo permanezcan en manos de los adversarios de Estados Unidos”, declaró Waltz.

Las declaraciones de Miller sobre la postura actual de la Casa Blanca en materia de política exterior se produjeron tras las amenazas de Trump contra países como Colombia, México y Groenlandia, y otros comentarios que sugerían que el gobierno de Estados Unidos podría tomar el control de lal isla, a pesar de que forma parte de Dinamarca, que, junto con Estados Unidos, es miembro fundador de la OTAN.

“Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos”, declaró Miller. “El presidente ha sido muy claro al respecto”. Esta es la postura oficial del gobierno estadounidense.

Rechazó la idea de que tomar el control de Groenlandia, con una población aproximada de 56.000 personas, implicara una operación militar —aunque Trump declaró que no descartaba el uso de la fuerza— y afirmó que “nadie va a luchar militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia”.

Esta vasta isla está estratégicamente ubicada en el Círculo Polar Ártico y posee reservas de tierras raras, en gran parte sin explotar. Esta semana Dinamarca ha condenado las amenazas de Trump. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que, de acuerdo con el tratado de la OTAN, “todo terminaría” si Estados Unidos atacara a otro país miembro de la OTAN.

“La comunidad internacional tal como la conocemos, las reglas democráticas del juego, la OTAN, la alianza defensiva más poderosa del mundo, todo eso se derrumbaría si un país de la OTAN decidiera atacar a otro”, declaró el lunes al canal de noticias danés Live News.

El martes el gobierno danés convocó una reunión de emergencia de su comité de asuntos exteriores para tratar las relaciones del reino con Estados Unidos. Han estado tan preocupados por una invasión rusa imaginaria que la realidad les ha vuelto a sorprender desagradablemente. No hay nada peor que no saber ni quiénes son tus amigos, ni quiénes tus enemigos.

Ya les ocurrió el 9 de abril de 1940, cuando el III Reich ocupó su país (Operación Weserübung). Hitler no disolvió los partidos políticos y el “gobierno legítimo” continuó operando bajo el mandato del primer ministro Thorvald Stauning como si nada hubiera cambiado, como si país no hubiera sido ocupado militarmente por una potencia vecina.

A la muerte de Stauning en mayo de 1942, el cago de primer ministro fue ocupado por el socialdemócrata Vilhelm Buhl. Si Estados Unidos hace lo mismo en Groenlandia, es posible que en Dinamarca casi nadie se de cuenta del cambio tampoco.

(*) https://www.nytimes.com/2026/01/05/us/politics/stephen-miller-greenland-venezuela.html

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