Ayer el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, acusó a Estados Unidos de intentar controlar las rutas energéticas mundiales, en vísperas de su viaje a Nueva Delhi para la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los Brics.
Al mismo tiempo, el ministro ruso aseguró a India el suministro continuo de hidrocarburos rusos a pesar de las presiones occidentales.
“Su objetivo es apoderarse de todo, controlar todas las rutas energéticas importantes. Este objetivo es muy claro, y estoy convencido de que India comprende lo que está sucediendo”, declaró Lavrov.
La política estadounidense de disuadir a terceros países de comprar petróleo ruso y de orientarlos hacia el gas estadounidense, que se vende a un precio más alto, es un método “colonial o neocolonial”. Lavrov también afirmó que Washington discutiría abiertamente sus planes para tomar el control de un gasoducto que conecta a Rusia con Europa, sin concretar cuál.
Lavrov afirmó que los intereses de India en materia de suministro energético no se verían afectados por esta “competencia desleal”. India importa más del 85 por cien de sus necesidades de crudo y desde 2022 se ha convertido en uno de los principales mercados para el petróleo ruso, tras el desvío de las exportaciones a raíz de las sanciones occidentales relacionadas con la guerra en Ucrania.
Según datos de la Agencia Internacional de Energía, Rusia suministró casi el 35 por cien de las importaciones de crudo de India en 2025, en comparación con menos del 2 por cien antes del inicio de la Guerra de Ucrania. Lavrov describió la relación bilateral como “inquebrantable”.
El ministro ruso afirmó que la Unión Europea sería la primera afectada por la crisis del Estrecho de Ormuz, ya que la prohibición del petróleo y el gas rusos obligaría a Bruselas a depender del gas estadounidense, más caro.
La reunión de ministros de Asuntos Exteriores de los Brics, a la que Lavrov tiene previsto asistir, se inauguró ayer en Nueva Delhi y tendrá una duración de dos días.