El domingo llegó a Gibraltar un submarino nuclear de la clase Ohio en medio de una fanfarria mediática, cuando la ubicación de estos navíos rara vez se hace pública.
La publicación de imágenes oficiales resulta, por lo tanto, inusual y pone de relieve que Washington pretende transmitir un mensaje a Irán tras el rechazo de su propuesta de alto el fuego.
Tras la llegada la Sexta Flota publicó una fotografía que mostraba un submarino de la clase Ohio atracado en territorio británico, a la entrada del mar Mediterráneo.
La Armada estadounidense no reveló el nombre del submarino, pero afirmó que la escala tenía como objetivo demostrar su capacidad para desplegar sus fuerzas en Oriente Medio.
Los submarinos de misiles balísticos de la clase Ohio son uno de los pilares de la tríada nuclear estadounidense. La Armada de Estados Unidos opera catorce de estos submarinos. Diseñados para permanecer sumergidos durante largos periodos, pueden transportar misiles balísticos Trident II con un alcance superior a los 7.000 kilómetros.
Estados Unidos ya había adoptado un despliegue similar en abril de 2023. En aquella ocasión, el Comando Central publicó imágenes del Florida durante su tránsito por el Canal de Suez. Este submarino, también de la clase Ohio, está equipado con misiles de crucero Tomahawk. Esta comunicación se produjo en un momento de máxima tensión con Irán.
La Armada amaga pero no golpea, por lo que sus bravuconadas cada vez asustan menos.
La publicación de la imagen se produce después de que Trump calificara la última propuesta de Irán como “totalmente inaceptable”. No se proporcionó más información sobre la duración de la escala ni el próximo destino del submarino.