Francia sigue perdiendo terreno en el Sahael. El viernes Níger anunció la expulsión de una decena de medios de comunicación franceses. “Quedan suspendidos en todo el territorio nacional por la difusión recurrente de contenidos que ponen en grave peligro el orden público, la unidad nacional, la cohesión social y la estabilidad de las instituciones públicas”.
Se trata de France 24, Radio France Internationale, France Afrique Media, LSI Africa, Agence France-Presse, TV5 Monde, TF1 Info, Jeune Afrique y Mediapart. La prohibición también afecta a emisiones satelitales, redes de cable, plataformas digitales, sitios web y aplicaciones móviles.
Francia 24 y Radio France Internationale ya habían sido suspendidos unos días después del golpe de 2023. La emisora de radio británica BBC también fue expulsada al año siguiente.
La expulsión es de cumplimiento inmediato, indica un comunicado de prensa del Observatorio Nacional de la Comunicación (ONC). Macron ha jurado acabar con el general nigerino Abourahamane Tchiani, pero ya no puede contar con sus aparatos de propaganda en África.
La expulsión se produce pocos días antes de una cumbre entre Francia y los países africanos en Nairobi, Kenia, llamada Africa Forward. Níger, Malí y Burkina Faso no participarán en la cumbre.
Los países sahelianos se siguen alejando de Francia, la antigua potencia colonial. Ya han sido expulsados del país varios medios de comunicación occidentales desde el cambio de gobierno de 2023. Además, Níger ha expulsado al ejército francés, que ocupaba el país con el pretexto de la “lucha contra el terrorismo”.
El martes, Burkina Faso, socio de Níger y Mali en de la Alianza de Estados del Sahel, prohibió la transmisión del canal TV5 Mundo, después de suspender también varios medios occidentales.
Bamako también suspendió la difusión de los medios de comunicación franceses.
El santuario de los terroristas está en París
La presencia militar francesa en el Sahel (Operación Barjan) se justificó por las actividades terroristas, entre ellas, las de los tuaregs, que opera en Níger tanto como en Mali. Pero desde que los colonialistas salieron de la región, los terroristas han dejado de serlo y se reúnen en París sin esconderse.
El 1 de mayo uno de los grupos rebeldes tuaregs de Níger, Fuerzas Armadas Libres (FAL), convocó una reunión en la capital francesa, en presencia del “hermano de armas Mohamed Almaouloud Ramadane”, portavoz del FLA maliense, quien participó activamente en los debates.
El dirigente tuareg se pasea por los platós de las televisiones francesas. El día anterior a la reunión, Ramadane estuvo en el canal TV5 y al día siguiente fue entrevistado por el canal saudí Al Hadath frente a la catedral de Notre Dame.
Lo mismo que Al Qaeda, los grupos tuaregs están íntimamente conectados a la DGSE, el contraespionaje francés. Los terroristas tuaregs más importantes, como su portavoz, Mohamed Elmaouloud Ramadane, van y vuelven a París rutinariamente.
El promotor de las FAL es el nigerino Rhissa Ag Boula, que en la década de 1990 dirigió el FLAA (Frente para la Liberación de Air y Azawad) antes de convertirse en ministro de Turismo.
Cuando fue derrocado el gobierno anterior, se encontraba en Francia, donde ha permanecido desde entonces. Ya no es un terrorista sino un refugiado político. Tan pronto las fotos le muestran en los lugares más conocidos de París, como armado de una ametralladora en el desierto de Níger.