El martes Irán amenazó con enriquecer uranio al 90 por ciento si es atacado nuevamente, después de que Trump, advirtiera que la tregua en Medio Oriente estaba al borde del colapso. El 90 por cien es el nivel al que se fabrican las armas nucleares. También dijo que Washington debe aceptar el último plan de paz de Teherán o enfrentar “el fracaso”.
La guerra, que estalló hace más de dos meses con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, se ha extendido por todo Oriente Medio y ha sacudido la economía mundial a pesar del alto el fuego, afectando a cientos de millones de personas en todo el mundo.
El lunes Trump dijo que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán estaba en “soporte vital” después de desestimar la contraoferta iraní.
En junio el presidente estadounidense aseguró que las instalaciones nucleares de Irán habían sido destruidas durante la Guerra de los 12 Días, lo que limitaba gravemente la capacidad de Irán para enriquecer uranio. Las evidencias posteriores han demostrado que era mentira.
Irán posee unos 500 kilos de uranio enriquecido y las evaluaciones de inteligencia estadounidenses sugieren que el programa nuclear no se verá obstaculizado significativamente a menos que logren destruirlas.
“Una de las opciones de Irán en caso de otro ataque podría ser un enriquecimiento del 90 por ciento. Lo revisaremos en el parlamento”, dijo el portavoz parlamentario iraní, Ebrahim Rezaei, portavoz de la comisión parlamentaria de seguridad nacional y política exterior.
Irán envió su propuesta en respuesta a un plan anterior de Estados Unidos, cuyos detalles siguen siendo limitados. Los medios de comunicación afirman que el plan estadounidense implicaba un memorando de entendimiento de una página destinado a poner fin a los combates y establecer un marco para las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán dijo que su respuesta pedía poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, detener el bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes y asegurar la liberación de los activos iraníes congelados en el extranjero a causa de las sanciones.
“No queda otra alternativa que aceptar los derechos del pueblo iraní tal como se establecen en la propuesta de 14 puntos. Cualquier otro enfoque será incompleto; nada más que un fracaso tras otro”, dijo Mohammad Bagher Ghalibaf. “Cuanto más se demoren, más pagarán por ello los contribuyentes estadounidenses”.
Mientras tanto, el embajador de Estados Unidos en Tel Aviv, Mike Huckabee, reconoció en una conferencia de presa que Israel ha enviado baterías y personal de defensa aérea para operarlas en Emiratos Árabes Unidos durante la guerra, después de que Irán lo atacara más que a cualquier otro país del Golfo.
La declaración se suma a los ataques emiratíes contra Irán en medio del alto el fuego. También circulan informaciones de que Arabia Saudí hizo lo mismo, aunque no parecen fiables.
No obstante, la Fuerza Aérea Saudita, llevó a cabo ataques de reprealia a finales de marzo, dice Reuters, lo que revela la verdadera dimensión alcanzada por la guerra en el Gofo Pérsico.
Pero su plateamiento no ha sido el mismo. Emiratos Árabes Unidos ha adoptado una postura más agresiva, tratando de lograr que Irán pagara un precio y participando sólo en raras ocasiones en la diplomacia pública con Teherán.
Por el contrario, Arabia Saudí ha tratado de evitar la escalada y se ha mantenido en contacto regular con Irán, incluso a través del embajador de Teherán en Riad.