Categorías
Estrategia

Los disturbios en Reino Unido y el Frente Obrero como tontos útiles de la censura que se viene

Esta semana un joven de 17 años supuestamente entró en una clase de baile para niños en Southport, al noroeste de Inglaterra y comenzó a apuñalar a niñas pequeñas, hiriendo a 10 y matando a 3. Inicialmente se informó que el niño era un inmigrante musulmán.

Categorías
Represión

El gobierno argentino crea una unidad de vigilancia de redes sociales

El Gobierno encabezado por Javier Milei creó la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada a la Seguridad con el fin de poder usar esas nuevas herramientas tecnológicas para combatir el delito, lo que incluye monitorear redes sociales, aplicaciones y sitios de internet.

Categorías
Represión

Francia: la represión es la otra cara del rearme

En Francia el rearme está unido a la represión. Ayer el gobierno francés disolvió el colectivo Defco (Defensa Colectiva). La policía les acusa de participar en disturbios y enfrentamientos durante las manifestaciones.

Para abrir boca, por la tarde el Prefecto prohibió las manifestaciones que estaban convocadas en Rennes para protestar contra la disolución del colectivo. Las calificaba de “salvajes”… antes de que se hubieran celebrado.

Para sostener la ilegalización, el Ministerio del Interior califica al grupo de “extremadamente peligroso” y, como es característico, le da una vuelta de 180 grados a la realidad. Defco es un movimiento contra la represión y su tarea es apoyar a los represaliados y perseguidos. En su cuenta (https://twitter.com/Defense_Co) explican que tienen como objetivo apoyar a las personas que se enfrentan a la represión policial y judicial, pero también actuar en primera instancia a través de su acción en la calle y de la experiencia adquirida en la lucha contra la represión.

El colectivo surgió hace ocho años en Rennes durante las movilizaciones contra la reforma laboral (ley El Khomri). Los manifestantes, enmascarados y a veces con casco, se reunen en las protestas de Rennes detrás de una pancarta negra que llevaba su nombre: “Defensa colectiva”.

El ministro del Interior preparaba desde hacía varios meses la disolución de este colectivo, que se aprobó a propuesta del ministro del Interior y se suma a otras del mismo tipo presentadas contra grupos considerados radicales.

La reforma laboral, aprobada por el gobierno socialista en la época de François Hollande, fue denunciado como un “ataque contra los trabajadores y los pobres” por el colectivo, que reunió a los militantes de una ciudad históricamente marcada por este movimiento, en particular, dentro de la Universidad de Rennes.

Posteriormente, Defco participó en la movilización contra las órdenes laborales de 2017, en bloqueos de universidades o institutos de Rennes o, más recientemente, en las manifestaciones contra la reforma de las pensiones de 2022-2023.

El colectivo también se ha extendido a otras ciudades, como Toulouse y Marsella.

El ministro de la represión ya anunció en abril del año pasado su deseo de disolver Defco, con el pretexto de que llamaba a un “levantamiento”.

El comienzo del año ha estado marcado por violentos enfrentamientos entre manifestantes y la policía durante las protestas contra la reforma de las pensiones, pero también contra el proyecto de reserva de agua de Sainte-Soline.

El ministro Darmanin ya puso a Defco en la picota en febrero del año pasado, en el marco de una serie de preguntas parlamentarias dirigidas al gobierno. Preguntado sobre los incidentes que rodearon el viaje de Jordan Bardella a Bruz, ciudad cercana a Rennes, en 2022, culpó a Defco, considerándolos como el origen de los disturbios.

En febrero reiteró su intención de disolver el colectivo, mientras una manifestación no autorizada contra la ley de inmigración degeneraba el 25 de enero en el centro de la ciudad de Rennes.

Impugnando el proyecto de decreto que le afecta, el colectivo publicó un comunicado de prensa en febrero, considerando que su disolución es un “ataque grave y sin precedentes contra el derecho de defensa”.

Categorías
Represión

Francia pide refuerzos para asegurar los Juegos Olímpicos en París

Macron ha convertido a Francia en un país ridículo, que algunos han llamado “Absurdistán”. Pocos días después de anunciar el envío de tropas a Ucrania, pide refuerzos a los países de la OTAN para asegurar la celebración de los Juegos Olímpicos de este año en París.

Ayer el Ministerio de Defensa anunció que varios países extranjeros enviarán soldados para reforzar la seguridad durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que comienzan en el mes de junio.

20.000 soldados no son suficientes, ni tampoco la policía, ni la Gendarmería.

Los países extranjeros “nos reforzarán en determinados sectores críticos, como las capacidades de los perros, donde las necesidades son enormes”, durante los Juegos Olímpicos, precisó el Ministerio, que no dijo los países que iban a enviar tropas, aunque Polonia es el voluntario número uno, porque tampoco debe tener bastante con sostener la guerra en Ucrania.

El ejército francés es el mayor de Europa occidental, con más 200.000 miembros en activo, que están presentes en los cinco continentes, tanto de una manera abierta como encubierta.

Los gendarmes, que forman parte del ejército, participaron en la vigilancia de los espectáculos durante la Copa Mundial de Fútbol de Qatar porque, cada vez más, los deportes se militarizan para ensayar técnicas antiinsurgentes de control de masas.

Desde 1995 el ejército francés ha participado en más de cien operaciones militares fuera de sus fronteras.

En la actualidad mantiene unos 10.000 soldados en el exterior.

Sólo en Gabón tiene cuatro bases militares y, a pesar de la independencia del país africano, alcanzada en 1960, las tropas francesas nunca han salido del país.

Tiene 650 sldados desplegados en Emiratos Árabes Unidos, 600 en Irak, 700 en Líbano, 500 en Rumanía…

Categorías
Represión

La extradición de Assange queda en suspenso hasta que Estados Unidos ofrezca garantías

Esta tarde el Tribunal Superior de Londres ha dictaminado que Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, no puede ser extraditado inmediatamente a Estados Unidos porque previamente el gobierno debe ofrecer garantías sobre su tratamiento, incluidos sus derechos de la Primera Enmienda y su protección contra la pena de muerte.

La decisión era muy esperada porque el tribunal debía decidir si Assange había agotado sus recursos ante los tribunales británicos. En cambio, en un fallo matizado, dos jueces determinaron que la claridad sobre su suerte vuelve a quedar en suspenso.

Los dos jueces del Tribunal Superior dijeron que el tribunal “concederá permiso para apelar” por motivos limitados, “a menos que el gobierno de Estados Unidos de América proporcione garantías satisfactorias”.

El tribunal ha dado a Estados Unidos tres semanas “para dar garantías satisfactorias” de que a Assange “se le permite confiar en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que protege la libertad de expresión, que no sufre prejuicios en el juicio (incluida la sentencia, en razón de su nacionalidad, que se le conceden las mismas protecciones de la Primera Enmienda que a un ciudadano estadounidense y que no se le impone la pena de muerte”.

Si esas garantías no se ofrecen antes del 16 de abril, le conceden a Assange una audiencia de apelación completa. Si Estados Unidos proporciona las garantías solicitadas, habrá una nueva audiencia el 20 de mayo para decidir si “son satisfactorias y tomar una decisión final sobre la autorización para apelar”.

Si bien Estados Unidos ya ha brindado algunas garantías sobre el trato que se daría a Assange en caso de ser extraditado, los jueces del Tribunal Superior pidieron garantías adicionales.

Categorías
Represión

7.000 soldados patrullan las calles de Francia

Francia ha desplegado 4.000 soldados adicionales en lugares estratégicos, como estaciones de tren o aeropuertos. Con el pretexto del atentado ocurrido en Moscú, el gobierno ha impuesto el estado de máxima alerta.

Era algo que estaba previsto para los Juegos Olímpicos de París de este año, pero los planes se han acelerado. El estado de máxima alerta es nivel más alto dentro del Plan Vigipirate.

De esa manera a los 3.000 soldados que ya están en las calles con la Operación Sentinel, se suman otros 4.000 más, según el anuncio que hizo el lunes el Primer Ministro Gabriel Attal.

Para imponer un estado de vigilancia y control máximos, el gobierno sigue la corriente de atribuir el atentado de Moscú al Califato Islámico. No es la OTAN, ni Estados Unidos, ni Reino Unido. Europa no puede aparecer como victimario, sino como víctima de este tipo de crímenes terroristas.

Durante un viaje a Guyana, Macron afirmó que el Califato Islámico ya ha intentado perpetrar dos atentados en Francia en los últimos meses, uno el 10 de enero y el otro el 5 de marzo. Por su parte, el Ministerio del Interior reforzó la ola intoxicadora afirmando que el primero tenía como objetivo “objetivos judíos” y el segundo edificios religiosos cristianos.

Blanco y en botella: han sido musulmanes; estamos en una guerra de religión, tanto en Gaza como en Ucrania, como en… Moscú.

El Plan Vigipirate se aprobó oficialmente en Francia en 1995 y su propósito confesado es “desarrollar una cultura de la vigilancia y la seguridad en toda la sociedad” (*). Se complementa con la Operación Centinela, que autoriza al ejército a patrullar las calles, como si se tratara de una ley marcial.

¿Alguien pronosticó que la guerra era inminente? Se equivocó: esto es la guerra que tanto estaban esperando.

(*) https: //www.gouvernement.fr/risques/le-plan-vigipirate

Categorías
Represión

‘Desde el río hasta el mar’: una consigna para acabar en las mazmorras

La policía alemana ha detenido a una militante solidaria con Palestina por sus publicaciones en las redes sociales y ha confiscado sus móviles y ordenadores. Así está la libertad de expresión en Europa, muy lejos de los cantos de sirena de los tertulianos de la tele.

La mujer de 41 años fue detenida el miércoles por la mañana en Berlín después de que la policía registrara su vivienda con el pretexto de que había “usado símbolos de organizaciones anticonstitucionales”, dijo la policía en un comunicado oficial.

Se le acusa de haber publicado, en cuatro ocasiones desde octubre, en las redes sociales “contenidos criminales” relacionados con la guerra actual en Gaza, como el lema “Desde el río hasta el mar”.

La consigna “From the river to the sea, Palestine will be free” es una de las más coreadas en las manifestaciones que se convocan en los países anglófonos. Se refiere a la reivindicación de un Estado palestino desde el río Jordán hasta el Mar Mediterráneo.

“Durante el registro le incautaron tres móviles, dos ordenadores y un disco duro. La mujer fue detenida para su identificación y luego liberada”, dice la policía.

Varios estados alemanes, incluidos Baviera y Berlín, prohibieron el lema “Del río al mar, Palestina será libre” a finales del año pasado por considerarlo “antisemita”.

Alemania, el aliado incondicional de Israel, está reprimiendo severamente las protestas públicas en favor de Palestina y ha prohibido docenas de manifestaciones en las principales ciudades desde que se inició el ataque israelí contra Gaza.

En noviembre del año pasado el gobierno disolvió Samidoun, un colectivo solidario al que la policía acusa de festejar en Berlín el ataque del 7 de octubre contra Israel. Además del antisemitismo, la coartada represiva es que la solidaridad con Palestina es apoyo a Hamas y, por lo tanto, a eso que ellos califican como “terrorismo”.

Lo mismo ha ocurrido en otros países europeos, como Reino Unido o Francia. Por eso, después de lograr que Palestina sea libre, hay que ponerse a conseguir lo mismo en los países europeos.

Categorías
Represión

A un solidario con Palestina le condenan por calificar como ‘resistencia’ la acción de Hamas

La libertad de expresion se esfuma en Europa en medio de una indiferencia general por los derechos fundamentales. Ayer un tribunal de Montpellier, en Francia, condenó a 12 meses de cárcel a un solidario con Palestina por expresar en público una evidencia: el ataque de Hamas del 7 de octubre fue “un acto de resistencia”.

Abdel Wahab, un francés de 44 años, pronunció sus palabras durante una manifestación en noviembre, que han sido calificadas por los jueces como “apología del terrorismo”.

En un vídeo difundido a principios de noviembre por un colectivo sionista, la Liga Internacional contra el Racismo y el Antisemitismo (Licra), el solidario dijo ante el megáfono, delante de decenas de personas, que el ataque de la resistencia palestina del 7 de octubre fue un “acto heroico”.

Durante la audiencia, se justificó diciendo que “no podemos hablar del 7 de octubre sin hablar de colonización”. “Los hechos son trágicos, las muertes del 7 de octubre son trágicas”, añadió, considerando, sin embargo, que “el terrorismo es un término político, no jurídico”.

En su sentencia el tribunal dictamina que el hombre, que se autodenomina “activista político antirracista” desde hace unos diez años, “no podía ignorar que Hamas es una de las organizaciones consideradas terroristas por la Unión Europea”.

En fin, tampoco en Francia los jueces conocen lo que fueron las acciones del 7 de octubre, ni que la Unión Europea carece de competencia para hacer listados de organizaciones terroristas con efectos criminógenos.

Como consecuencia de la condena, Abdel Wahab será inscrito en el Archivo de autores de delitos de terrorismo (Fijait), lo que le obligará a declarar periódicamente su residencia y sus viajes al extranjero.

El tribunal también le inhabilita durante tres años y le condena a pagar alrededor de 3.000 euros en concepto de indemnización a cinco asociaciones sionistas que habían presentado demandas civiles en su contra.

Categorías
Resistencia popular

Un piquete bloquea una fábrica de armas de Chicago implicada en los bombardeos de Gaza

La semana pasada un piquete bloqueó la planta de fabricación de Woodward MPC en Niles, Illinois, para protestar por el papel de la empresa en la matanzas en curso en la Franja de Gaza.

Woodward fabrica piezas del material de guerra y las bombas que se lanzan sobre la población de Gaza. En su sitio web dice que proporciona “soluciones de control y actuación para misiles de superioridad aérea y defensa aérea, misiles de ataque directo, bombas y cohetes guiados, misiles antibuque, proyectiles de artillería y mortero guiados, vehículos de hipervelocidad, misiles de entrenamiento y objetivos, así como así como propulsores de lanzamiento”.

La protesta comenzó a las 6 de la madrugada del miércoles, cuando el piquete bloqueó cuatro entradas a la fábrica, incluidas tres intersecciones que conducen a ella.

Una militante de Acción Directa Palestina, dijo: “Estamos aquí –más de 100 palestinos, árabes y nuestros aliados– en el sitio de Woodward en Niles, porque este sitio crea las aletas y tiene un contrato con Boeing que fabrica las bombas que han matado a 27.000 palestinos en Gaza”.

Otro miembro del mismo colectivo añadió: “La juventud palestina, sus aliados y miembros de la comunidad exigen que Woodward ponga fin a su contrato con Boeing y su contrato con Israel, también exigimos un cese y desista del fuego permanente e incondicional de parte de Israel de ahora en adelante, y una Palestina liberada, desde el río hasta el mar”.

Woodward llamó la atención del público después de que una imagen compartida en las redes sociales mostrara parte de un misil encontrado en Gaza indicando que fue fabricado por Woodward. La empresa cerró posteriormente sus cuentas en las redes sociales.

Los manifestantes formaron filas en cada punto de bloqueo y unieron sus brazos dentro de tubos de PVC. La policía informó a los manifestantes que les darían dos advertencias antes de usar su equipo para cortar las tuberías de PVC y luego detendrían a los manifestantes.

Alrededor de las 9:30 horas los manifestantes que bloqueaban la intersección entre North Caldwell y Howard comenzaron a ser rodeados por un gran cinturón de policías antidisturbios acompañados por perros K-9, equipados con equipos para cortar tuberías y realizar detenciones. La policía bloqueó a todos los demás y les pidió que permanecieran en las aceras o serían detenidos.

Durante la siguiente hora, la policía fue cortando las tuberías y deshaciendo todo tipo de cableado y equipo dentro de las tuberías de cada manifestante que le unía a los demás. Luego fueron atando y deteniendo a cada manifestante, metiéndolos en furgonetas.

Tras las detenciones en la primera intersección, la policía se dirigió a la segunda, entre N. Croname y Howard Street, donde un manifestante, con los brazos atados con PVC dijo: “Estamos aquí para exigir que Woodward rescinda su contrato con Boeing y no convierta el genocidio israelí en un arma contra los palestinos. Estamos lejos, por lo que es fácil pensar que no podemos hacer nada, pero es por el dinero de nuestros contribuyentes, es por nuestros negocios. La forma en que opera nuestro país es igualmente culpable. También depende de nosotros detener [el genocidio]”.

Después de una hora, la policía se dirigió a la tercera intersección, la de Merrimac Avenue y Howard Street, donde los manifestantes bailaron en un círculo “dabke”, una danza palestina, mientras la policía se acercaba a ellos y emitía nuevamente su advertencia.

Un total de 36 manifestantes fueron detenidos y en las redes sociales se hicieron llamamientos a la solidaridad, solicitando a la policía la liberación de los detenidos. Un piquete esperó en el estacionamiento a que los manifestantes fueran liberados. A las 15:30 horas se confirmó que todos los manifestantes habían sido puestos en libertad.

Una de las detenidas dijo: “Acabamos de ser liberados hace unos veinte o treinta minutos de la comisaría de Niles. Nos detuvieron por reunión ilegal, porque cerramos todas las carreteras que conducen a la fábrica Woodward en Niles. Es esta misma fábrica la que fabrica las aletas de las bombas lanzadas sobre Gaza y Palestina”.

“Ha sido una acción muy necesaria. Somos parte de la primera línea de un grupo llamado Yenín, que es el bastión de la resistencia en Oriente Medio y, particularmente, en Palestina. Ha sido un honor formar parte de este grupo, apoyar a nuestro pueblo y darles la justicia que merecen o, en cualquier caso, dejar de seguir como hasta ahora. Y para ser honestos, poca gente entró a trabajar en la fábrica y poca gente salió, por lo que nuestro trabajo fue un éxito”.

“Logramos cerrar la empresa fabricante de armas Woodward y sí, nos detuvieron. Era algo que absolutamente debía hacerse y era para nuestra gente en Palestina. Por lo general, ser detenido no es la mejor solución, pero cuando eres el némesis, no tienes muchas opciones, y nuestra única opción, la que seguimos, era que nos detuvieran, y no me arrepiento. Lo volvería a hacer”.

Categorías
Represión

Las tácticas de represión política: el cordón policial

En España la policía habla de los “cordones policiales” o de “embolsar” a los manifestantes para reprimir el ejercicio de un derecho fundamental, como es el de protestar en la vía pública.

Por extensión, sus altavoces mediáticos utilizan el mismo lenguaje y casi parece un delito romper el “cordón” que la policía impone sobre una calle.

No es más que una demostración de fuerza: la policía es capaz de rodear a los manifestantes, en lugar de que sean los manifestantes los que rodean a la policía.

Fue inventada por la policía británica en los años setenta, donde se llama “kettling” o “bubbling”. Pero su aplicación ganó fama en 1984 durante la llamada “Batalla de Orgreave”, un brutal enfrentamiento de la policía contra los mineros en huelga.

La táctica represiva tiene por objetivo separar a unos grupos de manifestantes de otros. Normalmente unos son los “buenos”, los que sólo van a pasear y gritar, mientras que los demás son “malos” porque quieren levantar barricadas o romper las cristaleras de los bancos.

La labor represiva la facilitan los propios manifestantes que se reparten disciplinadamente en cohortes en función de las siglas, las pancartas y las consignas.

En Francia lo llaman “nasas”, que es un lenguaje muy gráfico: igual que los cangrejos, los manifestantes acaban cayendo en trampas o jaulas, cuya característica más importante es que no son herméticas. Se puede entrar y salir, siempre dejando claro que es la policía la que controla la zona y, por derivación, a la multitud.

El poder político es dominación y el Estado necesita hacer ostentación de su fuerza, precisamente cuando la multitud critica sus acciones. Las técnicas para reforzar el control no han hecho más que reforzarse desde hace décadas. Por ejemplo, en 2021 se convocó en Madrid una manifestación contra el encarcelamiento de Pablo Hasel en la Plaza de Atocha, un lugar en el que es muy difícil imponer un cerco, por sus numerosas posibilidades de entrada y salida.

Como es habitual, los primeros en llegar al punto de reunión fueron los policías, que dejaron abierta una única puerta de entrada desde la que pudieron controlar la llegada de la multitud. Lo mismo ocurrió durante el acto, en el que los manifestantes permanecieron cercados, sin poder moverse, y al finalizar, donde dejaron una única vía de salida, en la que identificaron a los participantes, uno por uno, fotografiando los documentos personales.

En ocasiones los cordones policiales se imponen para proceder a detenciones selectivas, e incluso para reventar la manifestación. En medio de un movimiento de masas, las detenciones no son otra cosa que una provocación dirigida a provocar cargas y disturbios, lo que ayuda a pintar una mala imagen de los que protestan, que en España son siempre los “alborotadores”.

En otros lugares, como Estados Unidos no ocurre así. Por ejemplo, en 2020 el Ayuntamiento de Nueva York tuvo que indemnizar a unos 300 manifestantes que fueron acorralados violentamente por la policía durante las protestas contra el racismo. Los manifestantes fueron detenidos en masa, esposados y golpeados con porras. Cada uno de ellos cobró más de 20.000 dólares.

En 2012 el Tribunal de Estrasburgo legalizó por primera vez el cerco porque la policía no quiere privar a los manifestantes de sus libertades, sino todo lo contrario: lo hace para protegerles a ellos, así como la propiedad privada.

Sin embargo, el Tribunal precisa que estas “restricciones temporales de la circulación” deben ser excepcionales. Están justificadas si no se convierten en una rutina. Deben ser necesarias para prevenir un riesgo real de daños graves a personas o bienes y que “no se limitan al mínimo requerido para este fin”.

En 2021 el Consejo de Estado francés fue mucho más contundente. Tras la ola represiva desatada contra los chalecos amarillos, concluyó que es ilegal rodear a los manifestantes.

El Consejo de Estado declaró que la táctica policial afecta significativamente al derecho de manifestación y a la libertad de desplazamiento. Los jueces también dictaminaron que el manual de la policía para el mantenimiento del orden público no garantiza que su uso sea “adecuado, necesario y proporcionado a las circunstancias”.