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Represión

Israel ensaya sus técnicas de vigilancia total en la población palestina

La policía israelí ha estado utilizando el programa espía Pegasus para vigilar ilegalmente a la población, según informó el martes el diario Calcalist (1). La aplicación puede controlar los teléfonos, extraer información o intervenirlos, todo ello de forma casi indetectable.

El programa se justificó porque era necesario para detectar a “terroristas y delincuentes”, pero la diana es el conjunto de la población. Los vigilantes rastrearon 50.000 números de teléfono, entre ellos los de periodistas, jefes de Estado, abogados, activistas y políticos de diferentes países del mundo.

Los que introducen Pegasus en los móviles capturan una gran cantidad de información que les permite chantajear a los usuarios. Según Calcalist, el espionaje en Israel se dirigió esencialmente a los opositores del Primer Ministro Netanyahu para tomar el control de sus dispositivos con el fin de tener la capacidad de escuchar todas sus llamadas y leer todos sus mensajes.

Aprovechando la pandemia, el Grupo NSO se sumó al control de la población, esta vez con pretextos sanitarios y de rastreo. Para ello utiliza un sistema de análisis epidemiológico llamado Fleming, una herramienta cartográfica avanzada que -supuestamente- identifica la propagación del coronavirus en tiempo real (2).

El programa espía Pegasus se hizo famoso en el mundo entero en 2016, aunque nadie recordó que previamente se había ensayado con los teléfonos móviles de los palestinos. La Unidad 8200 del ejército israelí utiliza estas técnicas de vigilancia para identificar a los palestinos.

Tanto en Cisjordania ocupada, en Gaza o en Israel, los palestinos viven bajo una permanente vigilancia israelí (3). El ejército sionista utiliza los territorios ocupados como laboratorio para probar tecnologías de vigilancia invasivas.

Recientemente el ejército israelí ha desplegado la tecnología de reconocimiento facial Blue Wolf, que culminó con un concurso que premió a los soldados que habían fotografiado a más civiles palestinos.

Desde el inicio de la ocupación en 1967, Israel ha aumentado progresivamente su control sobre las tecnologías de la información y la comunicación en Cisjordania y Gaza, desafiando los Acuerdos de Oslo, que exigían que Israel transfiriera gradualmente el control a los palestinos.

Israel prohíbe los avances tecnológicos a las comunidades palestinas, al tiempo que controla la infraestructura que sustenta el estado de vigilancia. Los israelíes tienen acceso a la tecnología 5G, mientras que los palestinos de la Cisjordania ocupada sólo se tienen que conformar con la 3G y los de Gaza con la 2G.

Los israelíes escuchan todas las conversaciones telefónicas de Cisjordania y Gaza y todos los teléfonos móviles importados a Gaza a través del puesto de control de Kerem Shalom están equipados con un dispositivo israelí de rastreo.

Israel ha creado herramientas de vigilancia para cribar el contenido de las redes sociales palestinas, y desde 2015 ha detenido a cientos de palestinos por sus mensajes en las redes sociales a través de un programa de policía predictiva.

El gobierno de Tel Aviv también ha utilizado la pandemia como pretexto para desplegar nuevas medidas invasivas de vigilancia. Las restricciones sanitarias sirvieron para limitar aún más los desplazamientos de los palestinos, sustituyéndolos por aplicaciones en línea.

Aunque los sionistas la presentaron como una medida de salud pública, los usuarios debían conceder a los ocupantes un acceso a los datos almacenados en sus teléfonos, como llamadas, mensajes y fotos.

La videovigilancia y las aplicaciones de reconocimiento facial son otra realidad cotidiana para los palestinos. En 2000 se instalaron varios cientos de cámaras de circuito cerrado de televisión en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

En 2015 el sistema se amplió enormemente, y hoy en día la tecnología de reconocimiento facial se ha extendido tanto que muchos palestinos ya no se sienten seguros en sus propios hogares.

Algunas cámaras de vídeovigilancia están colocadas de forma que pueden ver lo que ocurre en los domicilios particulares, lo que lleva a algunas mujeres a dormir con el hiyab puesto, mientras que otras familias se resisten a dejar que sus hijos jueguen en la calle.

El año pasado, Microsoft, ante una auditoría pública, anunció que vendería su participación en la empresa israelí de reconocimiento facial AnyVision.

(1) https://www.calcalistech.com/ctech/articles/0,7340,L-3927410,00.html
(2) https://www-nsogroup-com.translate.goog/fighting-the-covid-19/
(3) https://www.middleeasteye.net/opinion/israel-palestine-surveillance-tech-dystopia

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Memoria Histórica

Las matanzas de palestinos de 1948 que desataron la ‘nakba’

Los dirigentes israelíes estaban perfectamente informados sobre todas las masacres que sus tropas cometieron durante la guerra de 1948 contra los civiles palestinos, según documentos clasificados que publica el diario israelí Haaretz (*).

La crueldad, las masacres y el terrorismo israelí que dieron origen al establecimiento del estado de Israel el año 1948, es revelada por los propios historiadores israelíes. El tiempo se ha encargado de descubrir una horrenda historia de crímenes, robos, saqueos, limpieza étnica y un sinfín de vergonzosos actos planificados para vaciar Palestina de sus históricos habitantes y apropiarse de sus tierras, propiedades y bienes.

Esa conflagración supuso la creación del Estado judío tras la derrota árabe y la expulsión de cientos de miles de palestinos de sus hogares.

“Las actas registradas durante las reuniones del gabinete en 1948 no dejan lugar a dudas: los dirigentes de Israel sabían en tiempo real sobre los sangrientos eventos que acompañaron la conquista de las aldeas árabes”, resalta el diario Haaretz.

Según los informes, el entonces ministro Haim Moshe Shapira aseguró que todos los fundamentos morales de Israel fueron debilitados por tales actos, mientras su colega del gabinete Aharon Zisling relató que había pasado una noche sin dormir.

Varios funcionarios exigieron una investigación, pero el primer ministro David Ben Gurion fue evasivo, subrayó la publicación.

Haaretz aseguró basado en los documentos que “las masacres tuvieron como objetivo a palestinos indefensos, ancianos, mujeres y niños”. En apenas 30 horas, decenas de pueblos árabes fueron ocupados en el norte, y miles de personas fueron desplazados de sus hogares, aunque la mayoría no participó en el conflicto.

Como ejemplo de los crímenes citó el caso de la masacre ejecutada en julio de 1948 por las fuerzas israelíes en el poblado de Al Rina, donde fueron asesinadas 14 personas.

Otro hecho similar ocurrió en la aldea de Al Burj, sobre cuyas ruinas se estableció la colonia judía de Modi’in.

El periódico también reveló nuevas evidencias sobre la matanza de 35 personas en la localidad de Hula efectuada por miembros del grupo terrorista Irgún, dirigido por Benajem Beguin, quien luego fue primer ministro de Israel.

El reportaje indica que el grupo incluía ancianos y niños, quienes fueron obligados a cavar un hoyo y luego tiroteados a quemarropa.

(*) https://www.haaretz.com/israel-news/.premium.HIGHLIGHT.MAGAZINE-classified-docs-reveal-deir-yassin-massacre-wasn-t-the-only-one-perpetrated-by-isra-1.10453626

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Oriente Medio

Más de 2.000 niños palestinos asesinados por Israel en 20 años de guerra contra Gaza

El periódico israelí Haaretz publica las fotos de 67 niños palestinos asesinados por Israel en la última guerra contra Gaza. Más de 2.000 niños en 20 años.

“Al principio nos avergonzamos, luego nos escandalizamos e incluso investigamos. Entonces negamos y mentimos. Luego ignoramos y reprimimos, bostezamos y perdemos el interés. La fase actual es la peor de todas: hemos empezado a alabar a los asesinos de niños. Así de bajo hemos caído” (Haaretz)

El primer niño que recuerdo no tenía ni un día de vida. Su madre, Faiza Abu Dahuk, lo dio a luz en un puesto de control. Los soldados la apartaron de allí y de otros dos puestos de control, hasta que tuvo que cargar con él durante una noche fría y lluviosa. Cuando llegó al hospital, ya estaba muerto.

El caso se discutió en una reunión del gobierno. Se despidió a un funcionario y se produjo una minitormenta. Fue en abril de 1996, durante el año de la esperanza y las ilusiones. Cuatro años después, cuando estalló la segunda intifada, los soldados mataron a Mohammed al-Dura delante de las cámaras e Israel ya había pasado a la fase de los desmentidos y las mentiras: Dura no está muerto. Los soldados israelíes no lo mataron; tal vez se disparó a sí mismo, tal vez todavía esté vivo.

Los vestigios de la vergüenza y la culpa permanecen de alguna manera. Después de eso, hubo 20 años de indiferencia y complacencia. Soldados y pilotos han matado a 2.171 niños y adolescentes, y ninguno de estos casos ha conmocionado a nadie aquí, ni ha desencadenado una investigación adecuada ni ha conducido a un juicio. Más de 2.000 niños en 20 años: 100 niños, tres clases al año. Y todos ellos, hasta el último, fueron declarados culpables de sus propias muertes.

Cualquier israelí estaría encantado de explicar que eran terroristas y que los soldados o la policía no tenían más remedio que ejecutarlos. En la elección entre las vidas de los niños y las vidas sagradas de los soldados, por supuesto preferimos a los soldados, aunque casi siempre hay una tercera posibilidad: que no muera nadie.

La semana pasada se declaró la siguiente fase. Israel alaba a los asesinos de niños; son los nuevos héroes. Esto no ha ocurrido nunca antes. Eran palestinos, terroristas, pero seguían siendo niños. Ahora toma la vida de un niño palestino y se convierte en un héroe en la primera página del periódico o en la parte superior de las noticias, con su imagen intrépida y pixelada. «El héroe de la ciudad vieja»: un agente de la policía de fronteras «eliminó a un terrorista y evitó una gran catástrofe» (Yedioth Ahronoth, jueves). No se menciona en el titular la edad del peligroso terrorista, por supuesto, pero eso no importa.

«Acuérdate bien de mí», escribió Omar Abu Sab, de 16 años, antes de salir con un cuchillo a apuñalar a un policía de fronteras. Un vídeo difundido por la policía muestra cómo se acerca a dos agentes por la espalda y los ataca. Era más pequeño y más delgado que ellos, podían haberle detenido, no necesitaban dispararle, y desde luego no necesitaban matarle, ya que antes y después de él mataron innecesariamente a niños con cuchillos. Pero disparar a un joven de 16 años con un cuchillo y hacer un gran escándalo de ello es cruzar una línea roja moral. Fomentará la matanza innecesaria de otros niños, si es que ese estímulo es necesario. El dedo ligero sobre el gatillo se volverá aún más ligero. Si antes se temía una investigación falsa, ahora ya se está preparando una medalla al valor.

Cómo matan las palabras. Cuando los asesinos de niños y adolescentes, aunque estén armados con un cuchillo, son alabados por los medios de comunicación y los mandos, se fomenta el siguiente asesinato. No hay niño con un cuchillo que la policía fronteriza bien armada no pueda detener sin matarlo. Pero la policía es demasiado cobarde. Así es como mataron a Eyad al-Hallaq, un adolescente autista. Los verdaderos héroes lo habrían arrestado, no le habrían disparado. Pero, ¿por qué molestarte si puedes matar y ser un héroe? La mayoría de los niños que el ejército y la policía fronteriza matan no deberían haber sido asesinados. Ahora vale la pena matarlos, los medios te coronarán como «el héroe de la ciudad vieja». Estos son tus héroes, oh Israel, asesinos de niños y adolescentes.

Gdeon Levy https://www.haaretz.com/opinion/.premium-a-brief-history-of-killing-children-1.10402508

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Oriente Medio

Israel criminaliza a las organizaciones que defienden los derechos de los palestinos

La etiqueta de “terrorista” es, como todas las demás, etiquetas, una marca política de quita y pon. Quien etiqueta es quien tiene el poder de hacerlo. Son “terroristas” los que el gobierno incluye en una lista negra porque no sujetos incómodos y molestos. Pero en cuando dejas de serlo, sales de la lista con un decreto posterior, publicado en el Boletín Oficial del Estado por los mismos que publicaron el anterior.

Sólo hay una excepción: el gobierno nunca es “terrorista”, ni siquiera el de Israel, que desde 1948 ha hecho del “terrorismo de Estado” una política de Estado.

Israel incluye a las ONG que defienden los derechos de los palestinos en su listado de organizaciones “terroristas”. Entre ellas están Addameer, AlHaq, el Centro Bisan de Investigación y Desarrollo, Defensa de los Niños Internacional-Palestina, la Unión de Comités de Trabajo Agrícola y la Unión de Comités de Mujeres Palestinas.

“El Ministerio de Defensa israelí dijo que estaban vinculados al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), un movimiento político secular con un brazo armado que ha llevado a cabo ataques contra Israel en el pasado”, según The Guardian (*).

El truco seudolegal que ampara este tipo de prácticas es muy conocido en todas partes: en realidad tales organizaciones son los “brazos” de otras. “Actuan bajo la apariencia de organizaciones de la sociedad civil, pero en la práctica pertenecen y constituyen una rama de la dirección [del FPLP], cuya actividad principal es la liberación de Palestina y la destrucción de Israel”, dice el Ministerio de Defensa israelí.

Están “controladas por altos dirigentes” del FPLP incorporan a sus miembros, algunos de los cuales han “participado en actividades terroristas”.

Esas organizaciones son una “fuente central” de financiación del FPLP y reciben “grandes sumas de dinero de países europeos y organizaciones internacionales”, añade el Ministerio de Defensa.

Las organzaiciones que defienden los derechos de los palestinos “han recibido fondos de los Estados miembros de la UE, la ONU y otros donantes”, señala The Guardian. Se trata, pues, de cortar otra fuente de financiación de los palestinos para que no circule otros mensajes que los que difunden los sionistas.

(*) https://www.theguardian.com/world/2021/oct/22/israel-labels-palestinian-human-rights-groups-terrorist-organisations

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Oriente Medio

La multinacional Chevron saquea el petróleo de Gaza con el apoyo de Estados Unidos

Cada vez más, el control de los recursos naturales palestinos se está convirtiendo en un rasgo definitorio de la relación de Israel con los territorios ocupados. La peor ola de violencia militar en Gaza desde 2014 no es una excepción.

Las últimas hostilidades estallaron tras una escalada del conflicto entre Israel y Hamás por el control de las reservas de gas en alta mar de Gaza, que llegó a un punto de ruptura sólo un mes antes de las últimas hostilidades. Un informe de la ONU, así como un estudio militar estadounidense publicado por el gobierno de Obama, sugieren además que la decisión del gobierno de Biden de seguir adelante con una venta de armas a Israel por valor de 735 millones de dólares está vinculada a los intereses estratégicos de Estados Unidos de apoyar el dominio de Israel sobre los recursos energéticos del Mediterráneo oriental, incluido el gas que podría pertenecer a los palestinos.

Las negociaciones sobre el gas palestino han sido intermitentes durante más de dos décadas, desde que la petrolera británica BG Group descubrió en el año 2000 unos 45.000 millones de metros cúbicos de gas recuperable en el mar de Gaza. Pero se aceleraron de nuevo a finales del año pasado después de que el gigante petrolero estadounidense Chevron comprara Noble Energy, una empresa petrolera con sede en Houston, contratada por el gobierno israelí para explotar sus recursos de petróleo y gas en alta mar.

En 2017 Noble fue acusado de participar en “un acto de saqueo, en violación del derecho internacional humanitario y penal” por Somo, una organización holandesa de derechos humanos financiada por la Comisión Europea y el Ministerio de Asuntos Exteriores holandés. Somo señaló el informe anual de la empresa, que confirma que cinco años antes, Noble había comenzado unilateralmente a producir gas del yacimiento israelí en el campo de South Noa, que colinda con el campo fronterizo palestino bajo la jurisdicción de la Autoridad Palestina.

Los mapas de BG Group confirman que cualquier extracción de gas del yacimiento de Noa suponía claramente el riesgo de extraer simultáneamente gas de las reservas palestinas.

En asociación con la empresa energética israelí Delek Group, Noble Energy también produjo gas a partir de otros recursos palestinos, como el yacimiento Mari-B, que podría abarcar 6.600 kilómetros cuadrados de superficie marítima potencialmente perteneciente a Palestina. El Mari-B contenía 45.000 millones de metros cúbicos de gas natural, suficiente para abastecer a los palestinos durante al menos 15 años.

El gas producido por Noble y Delek en Noa, Mari-B y el campo fronterizo palestino se vendió a la Compañía Eléctrica de Israel, de propiedad pública, que a su vez vende electricidad a los palestinos y abastece a los asentamientos israelíes en Cisjordania. La compra de Noble Energy por parte de Chevron en octubre de 2020 convierte así al gigante petrolero estadounidense en cómplice del posible robo continuado de gas palestino, que se produce sin ninguna objeción por parte de la Autoridad Palestina.

Expolian a los palestinos de sus propios recursos

En 2019 un importante estudio de la ONU concluyó que “la ocupación sigue impidiendo a los palestinos desarrollar sus yacimientos energéticos (petróleo y gas) para explotar y beneficiarse de estos activos”. Así, al pueblo palestino se le han negado los beneficios de utilizar este recurso natural para financiar el desarrollo socioeconómico y satisfacer sus necesidades energéticas. Las pérdidas acumuladas se estiman en miles de millones de dólares.

Un informe de la UNCTAD advierte la prisa por explotar los recursos de gas del Mediterráneo oriental, mientras los derechos de propiedad no se han distribuido equitativamente, lo que priva a los palestinos de una parte legítima de los recursos de la cuenca del Levante, en violación del derecho internacional.

La ocupación ha empobrecido al pueblo palestino, ha socavado su capacidad de acceso y uso de sus recursos, y le ha negado el derecho a circular libremente por su territorio. Con unos 1.700 millones de barriles de petróleo recuperable y 3.454 millones de m3 (122 Tcf) de gas recuperable, la cuenca incluye “recursos comunes compartidos, cuya explotación por una parte disminuye la parte de los vecinos”, según el informe de la ONU.

El valor neto de estos recursos asciende a 524.000 millones de dólares, que deberían repartirse adecuadamente entre las distintas partes, incluidas Israel y Palestina: “Estos yacimientos podrían unificarse, y su desarrollo podría llevarse a cabo en nombre de todas las partes, cuyos derechos de propiedad tendrían que establecerse antes de la explotación… Los palestinos tienen un gran interés no sólo en los yacimientos situados bajo su territorio, sino en todas las reservas comunes”. Según el informe, los palestinos ya han perdido aproximadamente 2.570 millones de dólares debido a que “Israel les impide el ejercicio de su derecho a beneficiarse de la explotación de sus recursos naturales, garantizado por el derecho internacional. Cuanto más tiempo impida Israel a los palestinos explotar sus reservas de petróleo y gas natural, mayores serán los costes de oportunidad de estas reservas y los costes de la ocupación que soportan los palestinos”.

El informe de la ONU concluye que los esfuerzos israelíes por negar a los palestinos el acceso a su propia tierra, recursos naturales y agua han sido fundamentales en la evolución del conflicto. El control de la energía forma parte de un proceso más amplio por el que, desde 1967 “el pueblo palestino ha perdido el acceso a más del 60 por ciento de la tierra de Cisjordania y a dos tercios de sus tierras de pastoreo. En Gaza, la mitad de la superficie cultivable y el 85 por ciento de los recursos pesqueros son inaccesibles para los productores”.

Israel también ha extraído agua por encima del nivel acordado en el Acuerdo Provisional Israelí-Palestino sobre Cisjordania y la Franja de Gaza de 1995 y ha confiscado el 82 por ciento de las aguas subterráneas palestinas para utilizarlas dentro de las fronteras de Israel o en sus asentamientos, obligando a los palestinos a importar más del 50 por ciento de su agua de Israel.

La disputa por el gas

A principios de 2021 se inició una nueva ronda de conversaciones entre Israel, la Autoridad Palestina, Qatar y la Union Europea para aprovechar la participación de Chevron en las antiguas ambiciones israelíes de exportar gas desde el Mediterráneo oriental a Europa. Estos ampliaron una reactivación de las conversaciones bajo la administración Trump. En 2019 Chipre, Grecia, Israel, Italia, Jordania y la Autoridad Palestina lanzaron el Foro del Gas del Mediterráneo Oriental (FGME) para desarrollar una plataforma regional que pudiera exportar gas a Europa. La iniciativa contó con el apoyo del Departamento de Estado de Trump, y Mike Pompeo, entonces secretario de Estado, se aseguró de asistir a las primeras reuniones.

El plan, aparentemente apoyado por el gobierno de Biden, y en el que participa el gigante petrolero estadounidense Chevron, sellaría de hecho la dependencia energética palestina de Israel. Sin embargo, el gobierno de Biden ha seguido impulsando la reactivación de las conversaciones.

En febrero de 2021 funcionarios de la Oficina del Cuarteto, una iniciativa diplomática sobre las relaciones israelo-palestinas que opera en nombre de Estados Unidos, la ONU, la Unión Europea y Rusia, confirmaron un nuevo plan del FGME para exportar gas desde el yacimiento Leviatán de aguas profundas de Israel, operado por Chevron, a través de un gasoducto ya existente hasta Israel, y desde allí hasta Gaza a través de una nueva extensión propuesta de ese gasoducto. Qatar financiaría la parte israelí del oleoducto propuesto, mientras que la Unión Europea financiaría la sección que va a Gaza. El proyecto culminó con un acuerdo el 21 de febrero entre Israel y Egipto para conectar el yacimiento israelí operado por Chevron con las instalaciones del norte de Egipto que exportan gas a Europa. Estas discusiones incluyeron la perspectiva de desarrollar el gas palestino en el campo de Gaza Marine. Ese mismo día, la Autoridad Palestina y la empresa pública egipcia de gas natural (EGAS) firmaron en Ramala un memorando de entendimiento para desarrollar el yacimiento.

El Fondo de Inversión Palestino de la Autoridad Palestina dijo que el acuerdo proporcionaría “una solución radical a la crisis energética de la Franja de Gaza”. Una fuente oficial palestina reveló que la Autoridad Palestina “ha recibido señales positivas de la parte israelí en relación con la posibilidad de desarrollar el campo de gas de Gaza Marine, frente a la costa de la Franja de Gaza, en el Mediterráneo.

Sin embargo, un documento oficial del Cuarteto sugiere que el desarrollo de Gaza Marine estaba previsto para exportar gas a los mercados árabes en nombre de Israel. La red eléctrica, según el documento, debe mejorarse para establecer “redes regionales de interconexión” que impliquen que Cisjordania importe “electricidad de Israel y Jordania”, mientras que el gas para el “sector eléctrico palestino” en Gaza puede proceder de un “acuerdo Leviatán con la central eléctrica de Yenín”. Mientras tanto, el gas de Gaza Marine debería exportarse en forma de “venta de gas” y no para el consumo interno. El gas palestino se vendería idealmente a los mercados árabes, como puente entre Israel y el mundo árabe, y Gaza Marine no sería visto “como un competidor de los yacimientos israelíes, sino como una potencial fuente adicional de gas”.

Este plan, aparentemente apoyado por el gobierno de Biden y en el que participa el gigante petrolero estadounidense Chevron, sellaría de hecho la dependencia energética palestina de Israel. El enfoque estadounidense es coherente con un marco estratégico esbozado en un informe de diciembre de 2014 publicado durante el gobierno de Obama por el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos.

El estudio del ejército estadounidense, uno de cuyos autores es actualmente asesor de defensa de Emiratos Árabes Unidos y anteriormente fue asesor del Ministerio de Defensa de Reino Unido, señala que:

“Una de las consecuencias más directas de la tensa relación entre Israel y Palestina ha sido el fracaso en la explotación de los recursos de gas en alta mar descubiertos frente a Gaza a finales de la década de 1990, a pesar de los evidentes beneficios económicos que dicha explotación habría ofrecido a la naciente economía palestina.

Israel ha bloqueado cualquier desarrollo de los recursos desde el año 2000 debido a la preocupación por los ingresos del gas palestino que se canalizan hacia la supuesta financiación del terrorismo, supuestamente para financiar ataques armados contra el Estado de Israel”.

El estudio también destaca el papel de Estados Unidos en el apoyo a sus aliados regionales, especialmente a Israel, en caso de conflicto armado por el control de las reservas energéticas regionales. Señalando que en Israel y Palestina, “la presencia de recursos naturales de valor incalculable en los territorios en disputa podría alimentar aún más el conflicto”, el informe afirmaba que “el apoyo diplomático y militar de Estados Unidos tiene un papel central en el complejo panorama geopolítico del Mediterráneo Oriental, y su importancia no hará más que crecer a medida que aumente el valor de los recursos naturales en juego”.

Y añadía: “El apoyo militar y de seguridad de Estados Unidos a sus principales aliados en caso de que estalle un conflicto relacionado con los recursos naturales en el Mediterráneo oriental puede ser fundamental para gestionar posibles conflictos futuros… El apoyo de Estados Unidos -diplomático y, en su caso, militar- puede ser un elemento potencialmente poderoso para salvaguardar estos beneficios económicos a largo plazo a un bajo coste en términos relativos”. Advirtiendo de que ciertos puntos conflictivos que implican a Israel, Palestina, Siria, Líbano, Chipre y Egipto podrían conducir a una escalada regional, el informe afirma que “Estados Unidos también mantiene una posición militar significativa que podría tener un impacto en la seguridad del Mediterráneo oriental”, incluyendo “el apoyo en materia de formación y equipamiento militar” para defender a Chipre e Israel contra los ataques a “sus infraestructuras energéticas y desarrollos de gas”.

La aprobación por el gobierno de Biden para vender 735 millones de dólares de armas a Israel parece, pues, inextricablemente ligada a las preocupaciones de seguridad energética de la región.

El problema de Hamás

Como era de esperar, Hamás -que controla Gaza- rechazó la legitimidad de las negociaciones sobre el gas entre Israel y la Autoridad Palestina. “Gaza debe estar presente en cualquier acuerdo relativo a los yacimientos de gas en sus costas”, declaró Mussa Abu Marzook, vicepresidente del buró político de Hamás, en respuesta al memorando de entendimiento. “Si Gaza se ve obligada a importar gas natural del ocupante [Israel] para la única central eléctrica de la franja, no debemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros recursos naturales se exportan a tierras lejanas. Necesitamos conocer los detalles del acuerdo que se firmó con el Fondo de Inversión”.

En marzo, como muestra del apoyo del gobierno de Biden a los nuevos planes de desarrollo del gas, Estados Unidos fue aprobado formalmente como observador oficial del GMEF.

Pero ese mismo mes, Hamás reiteró su rechazo al acuerdo sobre Gaza Marine. “La Autoridad Palestina en Ramala no puede, bajo ninguna circunstancia, firmar acuerdos internacionales en nombre del pueblo palestino y de sus instituciones legítimas”, dijo el dirigente de Hamás, Ahmed Bahar, vicepresidente del Consejo Legislativo Palestino.

En 2012 el otro dirigente de Hamás que había criticado la nueva fiebre del gas, Marzook, declaró a la revista judía Forward que Hamás no respetaría necesariamente ningún acuerdo entre Israel y la Autoridad Palestina, aunque fuera ratificado por un referéndum de todos los palestinos. “No reconoceremos a Israel como Estado”, dijo. “Será como la relación entre Líbano e Israel o Siria e Israel”, es decir, una “tregua armada”.

La respuesta de Hamás a la subida del gas ofrece, por tanto, una muestra de cómo el apoyo tácito de Estados Unidos a lo que la ONU describe como “transferencia de recursos” de la economía palestina a Israel es totalmente contraproducente. Ha envalentonado y fortalecido a los islamistas de línea dura de Gaza, mientras que el Ministerio de Defensa israelí ha considerado durante mucho tiempo el poder de Hamás en Gaza como un obstáculo fundamental para que los palestinos exploten sus propios recursos de gas en la Franja.

En 2014, durante la Operación Borde Protector, Moshe Yaalon, entonces jefe de Defensa de Israel, había establecido, un año antes de la Operación Plomo Fundido, una relación directa entre la acción militar israelí en Gaza para derrocar a Hamás y el acceso al gas palestino. En un documento político, descartó la idea de que “el gas de Gaza puede ser un motor clave de un Estado palestino más viable económicamente” como “errónea“:

“Un acuerdo sobre el gas con la Autoridad Palestina implicará, por definición, a Hamás. O bien Hamás se beneficiará de los derechos, o bien saboteará el proyecto y lanzará ataques contra Al Fatah, las instalaciones de gas, Israel… o las tres cosas… Está claro que, sin una operación militar general para desarraigar el control de Hamás sobre Gaza, no podrá realizarse ninguna perforación sin el consentimiento del movimiento islámico radical”. Yaalon no se refería sólo a Hamás, sino a cualquier control palestino sobre sus propios recursos: “La amenaza no se limita a Hamás… Es imposible impedir que al menos una parte de los ingresos del gas llegue a los grupos terroristas palestinos. “Este punto de vista extremo ha jugado en sí mismo a favor de Hamás, contribuyendo a la percepción de que Israel nunca tolerará ningún acceso palestino a sus propias reservas energéticas.

Las reflexiones de Yaalon permitieron comprender la razón de ser de la imposición por parte de Israel de un nuevo acuerdo territorial en Gaza en respuesta a la llegada de Hamás al poder en 2006. Este acuerdo se consolidó tras la Operación Plomo Fundido, que, como señala el estudio de la UNCTAD, supuso “la militarización de todo el litoral de Gaza y la confiscación de los yacimientos de gas natural palestinos, bajo la soberanía israelí sobre las zonas marítimas de Gaza”. Este amplio bloqueo “ha impedido a los palestinos desarrollar sus recursos energéticos”, haciendo “aún más difícil cualquier acceso a los campos de gas, y a los miles de millones de dólares que representan”. Desde entonces, según el informe de la UNCTAD:

“Los yacimientos de gas natural de Gaza han sido integrados de facto en las instalaciones marítimas de Israel, que son contiguas a las de la Franja de Gaza… Estas diversas instalaciones marítimas también están vinculadas al corredor de transporte de energía de Israel, que se extiende desde el puerto de Eilat en el Mar Rojo, que es una terminal petrolera, hasta la terminal petrolera del puerto marítimo de Ashkelon y hacia el norte hasta Haifa”. Sin embargo, con la participación de Chevron en la supervisión de los mayores yacimientos israelíes, Israel ha parecido reconsiderar la posibilidad de poner en producción los recursos de gas de Gaza Marine en connivencia con la Autoridad Palestina, dominada por Al Fatah, que ya había demostrado un silencio complaciente ante la recuperación encubierta de gas palestino por parte de Israel.

Miedo a la disidencia popular palestina

Esta decisión podría estar relacionada con las próximas elecciones palestinas, previstas inicialmente para mayo de este año. Una encuesta realizada en marzo por el Centro Palestino de Investigación de Políticas y Encuestas (PCPSR) reveló que, de todos los actores políticos palestinos, la popularidad de Hamás era la que más se había deteriorado, y la mayor parte de los palestinos creía que Hamás tendría un impacto negativo en la mejora de las condiciones económicas y el levantamiento del bloqueo de Gaza. Sin embargo, a pesar del aumento del apoyo a Al Fatah, el sondeo sugiere que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, podría perder las elecciones, lo que pondría en peligro los lucrativos acuerdos de gas que acaba de firmar con Israel y Egipto. “La mayoría de los encuestados quiere que Marwan Barghuti sea presidente de la Autoridad Palestina y, en caso de una elección trilateral entre Marwan Barghuti, Mahmud Abbas e Ismail Haniyyeh, el primero obtiene el 48 por ciento de los votos, el segundo el 29 por ciento y el tercero el 19 por ciento”, señala el PCPSR.

Las elecciones, que probablemente habrían debilitado significativamente tanto a Al Fatah como a Hamás, amenazaban con trasladar el control de la Autoridad Palestina a nuevas manos, socavando la serie de acuerdos asimétricos de gas palestino negociados con Israel. “Si este escenario se produjera, toda una clase de millonarios que han convertido la lucha palestina en una industria lucrativa, generosamente financiada por los “países donantes”, podría perderlo todo en favor de un territorio político inexplorado controlado por un preso, Barghuti, desde su celda israelí”, observó el comentarista palestino Ramzy Baroud.

A finales de abril, Abbas decidió aplazar las elecciones. Ni Israel, ni Estados Unidos, ni los dirigentes árabes de Jordania y Egipto implicados en el FGME se opusieron a que Abbas cancelara las tan esperadas elecciones. En lugar de permitir que la democracia palestina elija una nueva dirección que pueda revertir décadas de pensamiento estéril -y de corruptas negociaciones regionales sobre el gas-, estos gobiernos prefirieron seguir aliados con los demonios que conocían.

Luego, el 12 de mayo, Hamás declaró que dirigía algunos de sus ataques con cohetes contra una “plataforma de gas sionista” frente a Gaza. Desde entonces, el grupo ha disparado decenas de cohetes contra la plataforma de gas Tamar, operada por Chevron. En el lado palestino, hasta esta publicación, han muerto al menos 230 personas, entre ellas 65 niños y 38 mujeres, y han resultado heridas al menos 1.235; mientras que en Israel han muerto 12 civiles, entre ellos dos niños. En ambos bandos, la violencia ha reavivado la suerte política de los extremistas, que se está desvaneciendo. Al tiempo que permite a Netanyahu seguir trabajando con la corrupta pero impopular Autoridad Palestina dominada por Al Fatah para impulsar sus intentos de monopolizar el gas y otros recursos palestinos, el conflicto ha dado simultáneamente nueva vida al cada vez más impopular Hamás.

Nafeez Ahmedle https://bylinetimes.com/2021/05/20/biden-government-and-chevron-colluding-in-israels-pillage-of-gazas-gas-resources/

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Israel secuestra a los niños palestinos para aterrorizar a toda una generación

Mohammed Saadi, de 13 años, fue secuestrado en su ciudad natal de Umm al-Fahem por cinco hombres que le vendaron los ojos, lo golpearon y le pusieron una pistola en la cabeza.

Fue el 20 de mayo. Mohammed Saadi fue una de las miles de personas que se reunieron para el cortejo fúnebre de Mohammed Kiwan, un joven de 17 años muerto a tiros por la policía israelí una semana antes.

En ese momento, las tensiones aumentaban en Jerusalén oriental, ocupada como consecuencia del desalojo forzoso de familias palestinas de Sheikh Jarrah que planeaba Israel, los ataques al recinto de la mezquita de Al-Aqsa y la agresión militar de Israel contra Gaza.

Miles de ciudadanos palestinos de Israel se han manifestado casi a diario en las ciudades israelíes.

Los cinco hombres se encontraban cerca del cortejo fúnebre de Kiwan en Umm al-Fahem, ciudad del centro de Israel poblada mayoritariamente por palestinos con ciudadanía israelí. Iban enmascarados y ocultos tras sus pañuelos y vestidos como cualquier palestino en Israel que participa en una manifestaación.

Pero estaban armados y pertenecían a la unidad Musta’ribeen de la policía israelí, una unidad encubierta compuesta por israelíes disfrazados de palestinos. Sus miembros suelen acudir a las manifestaciones palestinas con la intención de detener a los manifestantes. En el pasado, incluso han matado a palestinos.

Cuando la manifestación terminó, alrededor de las 8 de la tarde, Saadi y su hermano de 15 años se fueron a casa. Su ruta pasaba por una rotonda llena de policías y soldados del ejército. “De la nada, cinco hombres salieron de un coche gris metálico y nos rodearon. No pude ver ninguna de sus caras”, dijo Saadi días después de su liberación.

“Me agredieron, me empujaron y me obligaron a entrar en el coche. Afortunadamente, mi hermano consiguió escapar, así que sólo me cogieron a mí”. Dentro del coche, Saadi tenía los ojos vendados y estaba amenazado de muerte. No sabía a dónde iba y no sabía qué había hecho mal.

“Me amenazaron con matarme, con muy malas palabras. Insultaron a mi madre, a mi hermana y a toda mi familia”, dijo. “Les pedí que pararan, pero cada vez que intentaba responder, me golpeaban”.

“Me golpearon por todo el cuerpo: la cabeza, los brazos, las piernas. Tenía la cara hinchada, pero hubiera preferido morir antes que ser humillada así”, dijo Saadi.

Cuando llegó a la comisaría, le esposaron las manos a los pies y no le trataron la cabeza sangrante. Le dejaron así, con mucho dolor, durante tres horas, sin poder contactar con su familia ni con un abogado. “No temía por mí, pero no quería que castigaran a mis padres por algo que yo podría haber hecho. En realidad, lo que más me preocupaba era mi familia”, dijo Saadi.

Una mujer policía de habla árabe le interrogó. Según Saadi, ella trató de hacerle confesar cosas que no había hecho. “Me acusaron de agredir a un policía y de lanzar piedras, pero no hice nada de eso”.

Su padre, Shadi Saadi, declaró que recibió una llamada de la comisaría “tres horas después de su detención”. Saadi fue liberado a las 3 de la madrugada, horas después de que su padre llegara a la comisaría con un abogado.

La unidad del terror de la policía israelí

Los oficiales de la unidad Musta’ribeen suelen dominar el árabe y conocer la cultura palestina. Se hacen pasar por árabes y realizan operaciones dentro de las comunidades palestinas.

Asimismo, en Haifa, Youssef, de 15 años, fue detenido el 12 de mayo por la policía de la unidad Musta’ribeen, según su abogado, Janan Abdu. Un vídeo facilitado por Abdu muestra el momento en que Youssef fue detenido.

El abogado de Youssef pidió que no diera su apellido por temor a represalias.

Esa noche Youssef había ido a casa de un amigo donde había oído que bandas fascistas, compuestas principalmente por colonos judíos, estaban atacando a los palestinos y sus casas.

Mientras caminaba hacia su casa vio a un grupo de hombres con la cara cubierta, corriendo hacia él con palos y barras de metal. Intentó huir, pensando que eran miembros de una banda fascista.

Según Abdu, abogado del Comité Público contra la Tortura de Israel, con sede en Haifa, que se ha ofrecido a defender a los palestinos encarcelados, los hombres se abalanzaron sobre él, lo derribaron al suelo y lo golpearon con barras de hierro “hasta que su cabeza empezó a sangrar”.

“Acabaron rompiéndole la nariz”, dijo Janan Abdu. Presentará una queja oficial en nombre de Youssef. Dijo que un gran número de niños han sido blanco de la unidad Musta’ribeen de la policía en las últimas semanas. “Estos casos de violencia extrema se están convirtiendo en la norma”, añadió.

Las detenciones de Saadi y Youssef parecen formar parte de la campaña “Operación Ley y Orden“ de la policía israelí anunciada el domingo. La oleada de detenciones tiene como objetivo castigar a los ciudadanos palestinos de Israel por protestar contra la violencia de los colonos, los ataques de las fuerzas israelíes al recinto de la mezquita de Al-Aqsa y los 11 días de bombardeos del ejército en Gaza, según informan expertos jurídicos y grupos de derechos.

En un comunicado, la policía israelí dijo que más de 1.550 palestinos han sido detenidos desde el 9 de mayo. Sólo esta semana, más de 300 de ellos han sido detenidos en ciudades israelíes, como Haifa, Yafa, Lydd, Al-Jalil (en la Galilea) y al-Naqab (en el Negev).

Objetivo de la represión israelí: los niños

Hasta la fecha, se han presentado 140 acusaciones contra 230 personas, en su mayoría palestinos, incluidos menores de edad. Se les acusa de agredir a los policías, manifestarse y lanzar piedras.

La mayoría de las veces, cuando se acusa a los niños, se les acusa de tirar piedras, un delito que conlleva una pena máxima de 20 años de prisión.

En Haifa, los niños representan el 20 por ciento de las detenciones, según Abdu, que ha documentado las detenciones con otros abogados voluntarios. “Ninguna protesta termina sin una detención”, dijo. “Se dirigen intencionadamente a los menores”.

Las cifras diarias publicadas por la fiscalía no especifican el número de niños detenidos. Pero “ciertamente ha aumentado el número de detenciones de niños”, dijo desde Jerusalén Ayed Abu Qtaish, director del programa de responsabilidad de Defensa Internacional de los Niños Palestina (DCIP).

“Suele haber un aumento del número de niños detenidos cuando las tensiones se intensifican”, dijo. Aunque los niños palestinos están protegidos por el derecho internacional, existe de hecho una “brecha entre la ley y la realidad”, dijo Abu Qtaish.

Según las cifras más recientes, que se remontan a septiembre de 2020, 167 niños palestinos estaban en cárceles israelíes. En marzo de 2016, el número de niños detenidos alcanzó los 440.

Por su parte, Raafat Abu Ayesh, activista de Al Naqab, afirmó que los palestinos “están siendo tiroteados en las calles”, refiriéndose a la reciente violencia de bandas de extremistas judíos contra los palestinos. Según los medios de comunicación locales, estas bandas cuentan con el apoyo de la policía y los activistas de extrema derecha a veces incluso participan en las detenciones de palestinos.

“Aplican la ley de manera completamente diferente según seas palestino o judío”, dijo Abu Ayesh. “Su “democracia“ sólo se aplica a los ciudadanos judíos”.

Presión sobre las familias

En Israel hay unos 1,8 millones de ciudadanos palestinos, que representan aproximadamente el 20 por ciento de la población del país. Aunque tienen la ciudadanía y el derecho de voto, han sido discriminados durante mucho tiempo. Hasta la fecha, muchas comunidades palestinas de Israel también están infrafinanciadas y marginadas.

Abu Ayesh calcula que al menos 150 niños palestinos han sido detenidos en Israel en las últimas dos semanas. Utilizan estas detenciones como “arma para castigarnos y silenciarnos”, afirma. “Aquí en el Néguev, por ejemplo, apuntan a los niños para asustar a sus familias y presionarlas”.

También es más fácil para la policía obtener confesiones falsas de los menores que de los adultos, añadió Abu Ayesh.

Según Abdu, el abogado de Youssef, de 15 años, los abusos y las violaciones son la norma en las salas de interrogatorio, especialmente en las del Shabak, el servicio de seguridad interna de Israel, también conocido como Shin Bet, que es conocido por los métodos abusivos que utiliza contra los presos palestinos.

“Hasta ahora se ha acusado a decenas de menores, y algunos, en lugar de ser puestos en libertad, permanecen en régimen de detención prolongada aunque el juez solicite su puesta en libertad, dijo Youssed al-Zayed, abogado de Al-Jalil. “Cada vez que la fiscalía recurre la sentencia, mantienen al niño detenido”.

Al-Zayed dijo que la mayoría de los niños que ve en las comisarías muestran signos de violencia y son interrogados durante horas sin un abogado. “Según la legislación israelí, la policía está obligada a informar a los detenidos de su derecho a recibir asesoramiento jurídico”, declaró. Pero cuando el Shin Bet interviene en los interrogatorios, añadió, es difícil saber si el niño ha sido informado de sus derechos, porque los abogados no tienen acceso a sus defendidos.

A veces se impide que los niños vean a sus abogados durante 48 horas con el pretexto de la seguridad. “He visto a niños de 10, 11 y 12 años detenidos. Es la primera vez que veo que se detiene a niños en tal cantidad y con tanta violencia”, dijo Al Zayed.

Estas detenciones son una forma de “aterrorizar a toda una generación para impedir que se exprese”, añadió. “Quieren aplastar su espíritu, su voluntad”. Pero niños como Saadi dicen que nunca dejarán de proclamar “lo que es correcto“ y de apoyar al pueblo palestino.

—Farah Najjar https://www.aljazeera.com/news/2021/5/28/hldterrorising-a-generation-israelarrestingpalestinianchildren

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Opinión

¡Adelante Palestina!

Palestina soporta la “nakba” oficialmente desde 1948. Herida sangrante para el pueblo palestino. Desde entonces la Resistencia ha estado presente. A su vez, la Resistencia palestina siempre ha estado condicionada por los acuerdos de Oslo 1993) y por las fuerzas burguesas y reformistas.

Hace bien poco que la Resistencia Palestina se ha unificado en un mando conjunto, manteniendo la soberanía de cada organización. En este mayo de 2021 han quedado reflejadas las capacidades de la Resistencia unificada. No solo para impedir la destrucción de Palestina sino para responder a los ataques del sionismo para aniquilarla.

El eje de la Resistencia en Palestina ha logrado una victoria táctica y estratégica. No solo han puesto nervioso al ejercito sionista, sino que la propia sociedad sionista (salvo excepciones) ha sentido temor por primera vez desde la derrota del ejército sionista a manos de Hezbolá (Líbano).

El eje de la Resistencia lo tiene claro. Hoy han ganado la batalla, pero los países imperialistas están trabajando ahora mismo para que la siguiente confrontación no sea igual de desastrosa. En ese sentido el futuro no puede ser otro que el de la lucha.

Entendemos que el proletariado mundial sabe que, en esos territorios no puede desarrollarse una lucha de clases avanzada (dentro de la compresión europeísta de la misma) sin vencer al imperialismo en el terreno. Allí las contradicciones son tales que no se podrán alcanzar otros peldaños en la lucha de clases si no es derrotando totalmente al imperialismo/sionismo.

Cada cual en su terreno. Cierto. Aun así, hay ocasiones que tenemos que superar el ámbito partidista y territorial y marcar un plus a favor de quien lo está dando todo contra el sionismo/imperialismo. Cuando decimos todo, no hablamos del tiempo de ocio que cada militante dedica a la militancia, sino de luchar hasta el punto de, muchas veces, morir.

Nuestro pensamiento está con lo que nos une al eje de la resistencia (Líbano, Siria, Irak, Palestina, Yemen, Irán), es decir, ser enemigos del imperialismo. En tanto que el imperialismo es una fase del capitalismo, ahí es donde debemos profundizar en las dinámicas de contraste e información.

En la medida que la clase obrera mundial esté coordinada por sus organizaciones de vanguardia (y sepa leer los acontecimientos que describirnos más otros de América y Asia y Europa) estaremos dando pasos de gigante.

Por un Movimiento Socialista Revolucionario de Liberación Nacional capaz de liberar a Euskal Herria y contribuya a la imprescindible coordinación y aporte al conjunto del proletariado mundial.

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Oriente Medio

Israel asesinó a cuatro niños palestinos que jugaban en una playa con un dron armado con misiles

El enigma sobre la muerte de los cuatro primos Baker, los niños que jugaban en una playa de Gaza en plena guerra de 2014 cuando fueron abatidos por proyectiles israelíes, comienza a desentrañarse. Una investigación de la policía militar obtenido por la ONG Adalah, que ejerce la defensa legal de los derechos de la minoría árabe en Israel, confirma que los chicos perecieron por el impacto de dos misiles disparados desde un avión no tripulado armado.

Tras hacerse público el informe militar secreto, a primera hora de la noche de este lunes, el Ejército reiteró en un comunicado que los niños fueron confundidos con milicianos de Hamás en una zona considerada de guerra. La justicia castrense israelí dio carpetazo a la investigación en junio de 2015 con esos mismos argumentos, pero los abogados de Adalah, que han representado a la familia Baker —una estirpe de pescadores que da nombre a barrio costero de la capital gazatí— siguió insistiendo en sus peticiones de investigación ante el insistente silencio de la fiscalía.

A pesar de tratarse de un texto confidencial censurado con tachaduras, en el informe se constata que Ismail Baker, de nueve años, y sus primos del mismo apellido Aed, de 10, Zacaría, de 10 y Mohamed, de 11, murieron el 16 de julio de 2014 en torno a las 15.30 junto a un embarcadero próximo al hotel Al Deira, base habitual de la prensa extranjera en Gaza.

El operador de un dron israelí Hermes 500 observó desde el centro de operaciones aéreas de Palmachin, al sur de Tel Aviv, que una figura humana salía de los restos de un contenedor que había sido atacado por la aviación el día anterior al despertar sospechas de que se trataba de un depósito de armas de Hamás.

Un segundo aparato no tripulado, esta vez artillado, entró en acción para disparar un misil contra el niño que se había acercado al contenedor. El resto de los chicos echaron a correr mientras eran perseguidos, en una acción que filmada por una televisión francesa desde el hotel.

En un momento del informe queda constancia de que el operador del dron pidió aclaraciones sobre los limites de la zona de guerra de la playa en la que podía abrir fuego. Al no recibir respuesta, lanzó medio minuto después el misil que causó la muerte de los otros tres primos y heridas graves a un cuarto.

En un comunicado difundido por la noche, Adalah sostuvo que el ataque con el dron “mostraba un desprecio criminal por la vida humana”, confirmaba que la investigación interna del Ejército no había servido para hacer justicia y exigía al fiscal general de Israel la inmediata reapertura del caso.

—https://elpais.com/internacional/2018/08/13/actualidad/1534193171_020667.html

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Estrategia

Un informe de la CIA advierte que Israel acabará disolviéndose al final de esta década, como el apartheid

Un estudio realizado en 2009 por la Agencia Central de Inteligencia (CIA en sus siglas en inglés) ha arrojado dudas sobre la supervivencia de Israel más allá de los próximos 20 años.

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Oriente Medio

Moscú exige a Israel que ponga fin a su política colonial sobre Palestina

Moscú exige a Israel que ponga fin inmediatamente a su política de asentamientos en los territorios palestinos ocupados y prometió una reacción conjunta de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU ante el actual empeoramiento de la situación entre Israel y Palestina.

Rusia condena la violencia contra los civiles en Israel y Palestina, así como todas las acciones que complican la posibilidad de reiniciar el proceso de negociaciones sobre la paz en Oriente Medio, defendió ayer el viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Verchinin.

Los intentos de Israel de cambiar el estatus de Jerusalén son ilegales, dijo Verchinin. “Creemos que los intentos de Israel de cambiar el carácter y el estatus geográfico, demográfico e histórico de la Ciudad Santa de Jerusalén son ilegales, y abogamos por el cese inmediato y completo de todas las actividades de asentamiento en los territorios palestinos ocupados, de acuerdo con numerosas decisiones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU”, explicó Verchinin.

Según Moscú, los miembros de la comunidad internacional tienen posiciones similares a las de Rusia en lo que respecta al nuevo aumento de las tensiones entre Israel y Palestina.

Rusia está preparando una declaración conjunta con los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación en Jerusalén Este. Está manteniendo conversaciones con China, que ocupa la presidencia del Consejo de Seguridad, así como con otras delegaciones, y ha mantenido conversaciones con Turquía a nivel de presidentes y ministros de Asuntos Exteriores.

Los representantes europeos han denunciado la ilegalidad de las acciones de Israel y han señalado que es inaceptable cambiar las fronteras de 1967. Por su parte, Estados Unidos expresó su preocupación por las medidas que alejan la paz y exigió que los responsables de la violencia sean llevados ante la justicia. Los dirigentes de la ONU han pedido a Israel que respete las normas del derecho internacional humanitario y renuncie a la práctica de destruir viviendas palestinas.

Los disturbios llevan varios días en Jerusalén Este desde que el ejército israelí intentó dispersar a los palestinos que se reunían para rezar antes del fin del ayuno del Ramadán en el Monte del Templo. Las manifestaciones fueron provocadas, además, por los intentos de desalojar a las familias palestinas de ciertos barrios de Jerusalén Este.

El 10 de mayo la situación se deterioró en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza. Los grupos palestinos dispararon más de 1.000 cohetes, 850 de los cuales llegaron a Israel y unos 200 cayeron en la Franja de Gaza. La defensa antiaérea israelí interceptó casi 200 cohetes, pero el lanzamiento de cohetes dejó siete muertos y más de 200 heridos en territorio israelí.

Las sirenas suenan regularmente en las ciudades cercanas al enclave palestino. El ejército de ocupación israelí no ha dejado de golpear la Franja de Gaza. Según el Ministerio de Sanidad palestino, las incursiones israelíes han matado a 56 palestinos en dos días, entre ellas 14 niños y cinco mujeres, y han herido a más de 330.

En las conversaciones de paz, actualmente suspendidas, los palestinos exigen que las futuras fronteras entre dos Estados soberanos, Israel y Palestina, sigan las líneas que existían antes de la Guerra de los Seis Días de 1967, con un eventual intercambio de territorios. Esperan crear su propio Estado en Cisjordania y la Franja de Gaza, y quieren hacer de Jerusalén Este su capital.

Israel se niega a volver a las fronteras de 1967, y mucho menos a compartir Jerusalén, que ya ha declarado su capital eterna e indivisible.