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Un sindicato de UGT despedirá a la mitad de sus trabajadores

La Federación Estatal de Industria, Construcción y Agro de UGT, ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo contra 110 trabajadores, más de la mitad de su plantilla.

Para proceder a los despidos el sindicato se ampara en la legislación laboral aprobada por el PP durante la última legislatura y que tantas críticas, huelgas y manifestaciones levantó entre los sindicatos, incluido la propia UGT.

Los funcionarios del sindicato socialista reclaman que el despido colectivo, que afecta a 110 trabajadores de un total de 208 repartidos en 11 centros de trabajo de la Federación en 10 comunidades autónomas, se sustituya por otras medidas “no traumáticas, dignas y negociadas” con los representantes de los trabajadores.

Asimismo, afirman que el ERE presentado es una medida desproporcionada, que carga de forma traumática sobre los trabajadores la responsabilidad de la crisis económica por la que atraviesa el sindicato.

También lamentan que el sindicato no haya buscado medidas alternativas dirigidas a reducir el número de trabajadores despedidos, ni a sustituir los despidos traumáticos por vías alternativas tan y como se vienen exigiendo en todos los ERE que se producen en la mayoría de las empresas de este sector.

La empresa no ha mejorado desde el inicio de negociación del expediente la cifra de despedidos, a los que ofrece 25 días por año trabajado con un máximo de 13 mensualidades.

Además, critican que no se les haya ofrecido la posibilidad de acogerse a bajas voluntarias, reducciones de jornada o prejubilaciones, tal y como reclama el propio sindicato en cualquier negociación de un expediente colectivo.

Los trabajadores de la federación estatal no han cobrado el mes de agosto y se encuentran en una situación de suspensión de sueldo, sin saber cuándo van a cobrar, ni si la situación se va a prolongar más tiempo.

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El hambre no es consecuencia de la pobreza sino de la explotación

El recurso a los cupones de alimentación en Estados Unidos aumenta con la crisis económica, habiendo alcanzado en mayo de este año al 15 por ciento de la población (*) que se ve necesitada de recurrir a ellas cada día para comer.

Los cupones de alimentación son uno de los programas de ayuda social más importante de Estados Unidos que, con la crisis, se ha convertido para muchas familias en la única forma de supervivencia.

El programa público es un suplemento nutricional que beneficia a casi 48 millones de personas, una población bastante superior al total de la población española. De ella, más de 16 millones de hambrientos son niños. En términos relativos supone un estadounidense de cada seis.

El hambre no ataca en la misma medida en todos los Estados federados, teniendo un mayor -crecimiento en los de Illinois y Wyoming.

Además de la caridad pública, existen numerosas ONG y 200 bancos de alimentos que la complementan para saciar el hambre de los sectores más humildes de la población.

Sin embargo, es un error creer que el hambre procede del desempleo o de la marginación, ya que según datos de la ONG “Feeding America”, un 36 por ciento de las personas que alimenta viven en familias en las que al menos uno de ellos tiene un empleo, es decir, que los salarios que perciben no son suficientes ni siquiera para cubrir las necesidades alimenticias de la unidad familiar.

El hambre no es consecuencia, pues, de la pobreza sino de la explotación capitalista.

(*) http://blogs.wsj.com/economics/2013/08/09/food-stamp-use-rises-some-15-of-u-s-gets-benefits/tab/interactive/

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Portugal es el siguiente desastre financiero de la eurozona

En las últimas dos semanas, la palabra “rescate” -nunca mentada por miembros del Gobierno- está saliendo a la luz pública con inusitada frecuencia en Portugal. El primer aviso fue del banco alemán Commerzbank, un habitual a la hora de lanzar análisis dramáticos sobre Portugal -el primero fue en 2013-, pero le siguió Financial Times con un artículo de opinión donde se decía que el país está “en el centro de una tempestad perfecta de crecimiento débil, caída de la inversión, baja competitividad, déficit presupuestarios constantes y un sector bancario subcapitalizado que tiene mucha de la estratosférica deuda del Estado”.

La coincidencia de los avisos desde Berlín, Londres y Bruselas no es inocente, según fuentes socialistas. Personas cercanas al primer ministro Antonio Costa interpretan que, tras el derrape del Brexit, la Comisión Europea trata de enviar a los países del sur un mensaje para que cumplan sus compromisos; y Portugal es el eslabón más débil. El presupuesto que presentará en Bruselas el 15 de octubre, así como las cifras de crecimiento del segundo semestre, será determinante para acallar, o no, a los anuncios agoreros. Bruselas no ve riesgo inminente de rescate. Pero sí ve serias dificultades en el sistema bancario. Teme que las cuentas públicas de este año sean peor de lo previsto, y que el Presupuesto de 2017 no se atenga a lo que exige la Comisión.

La prima de riesgo va al alza -a diferencia del resto de países de Europa, España incluida- y está ya en 315 puntos, 200 puntos más que la española; los tipos de interés de la deuda pública a 10 años están en el 3,2% (1,1% en España, 1,3% en Italia). El futuro de Portugal, rescate o no, dependerá de que una agencia canadiense de ratings, DBRS, califique o no su deuda como “basura” el mes próximo. Es la única agencia de las cuatro grandes que aún otorga a la deuda portuguesa el grado de inversión, lo que permite que el Banco Central Europeo siga comprando bonos. El 21 de octubre el oráculo DBRS emitirá un nuevo pronóstico. Si baja el pulgar, Lisboa podría quedarse inmediatamente sin acceso a la liquidez en el mercado.

Lisboa debería cumplir a rajatabla con las netas de 2016 y presentar un presupuesto austero para 2017 después de haberse librado por los pelos de una multa en julio; el Ejecutivo planea poco más o menos lo contrario: desandar parte del camino de las reformas y devolver parte de las ayudas retiradas a los portugueses. Incluso está sobre la mesa una subida de las pensiones. Bruselas cree que Portugal no puede permitirse nada de eso. Y que el escaso margen de liquidez que tiene será para Caixa Geral y quizá también para Novobanco, que no termina de encontrar comprador.

“El proyecto de presupuestos está por encima de las posibilidades de lo que puede permitirse Portugal en este momento. Es como si Lisboa creyera que ha ganado la batalla al librarse de la multa y ahora no está obligada a presentar unas cuentas serias. Puede haber problemas”, explican las fuentes consultadas. “Hay que encontrar un comprador para Novobanco, que en el mejor de los casos ofrecerá 0 euros. Y sobre todo hay que ver cómo el Gobierno resuelve el problema de Caixa Geral, con las limitaciones que ha impuesto Competencia”, añaden fuentes comunitarias. Competencia permite una inyección de hasta 2.600 millones de euros en condiciones de mercado, y 1.000 millones adicionales en forma  de capital híbrido, además de un plan de reestructuración.

“Después de estabilizar las cuentas, toca crecer”, ha manifestado el siempre optimista presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa. Crecimiento e inversión son los dos elementos que no cuadran de momento en las previsiones del Gobierno. El objetivo del año del Gobierno era crecer un 1,8% y en el segundo trimestre apenas se creció el 0,2%; muy probablemente se crecerá menos del 1,5% del pasado año, aún con todas las medidas de austeridad implantadas.

Hace dos años que la troika salió de Portugal, tras un plan de rescate de 78.000 millones de euros. Hace menos de un año que el Ejecutivo conservador fue sustituido por uno socialista, apoyado en el parlamento por los eurófobos del Bloco de Esquerda y el PC. El socialista Costa y el presidente conservador Rebelo de Sousa se han empeñado en transmitir a las instituciones internacionales una imagen de tranquilidad en medio del recelo. El baile es ya constante: Marketwatch apuesta por Portugal como siguiente desastre económico de la eurozona y la agencia Moody’s, este martes anuncia que Portugal va a incumplir su presupuesto pero que el riesgo de rescate es “bajo” porque su situación de liquidez es “confortable” hasta final de año.

Mientras, el ministro de Finanzas, Mario Centeno, asegura en todas las plateas internacionales que Portugal cumplirá y que continuará con las reformas estructurales. “Tenemos un programa muy ambicioso para ayudar a capitalizar a las empresas y estamos estabilizando el sistema financiero, crucial para la inversión y el crecimiento”. Tras la colocación del Banif al Santander y la ayuda pública al Caixa Geral, falta por vender Novo Banco.

El optimismo del Gobierno no arrastra a la oposición del PSD y CDS, que lleva anunciando el apocalipsis desde que perdió el poder, hace diez meses. “Dudo que el déficit baje del 3%”, ha declarado la ex ministra de Finanzas, Maria Luis Albuquerque. “El déficit del año estará confortablemente por debajo del 2,5%”, ha anunciado el primer ministro, Antonio Costa. Si eso ocurre, sería la primera vez que un Gobierno portugués cumple su compromiso con la CE, que exige un 2,8%.

Pero la oposición, el centro derecha de Passos y Cristas, alerta que ahora el problema es la deuda, no el déficit. El objetivo del Gobierno es acabar 2016 con una deuda del 124,8% del PIB, pero ha subido al 131,6% del PIB, en los puestos de cabeza de toda Europa y con un crecimiento anémico. Además, en un año, la deuda en manos de la banca portuguesa ha subido cinco puntos (del 20% al 25%).

El Gobierno resalta que el paro ha bajado al 11,1% y la oposición que la inversión se ha hundido. Junto con el pobre crecimiento y la deuda creciente, la falta de inversión extranjera es el gran fallo de las previsiones gubernamentales. “No solo no han subido”, señala la exministra Albuquerque, “sino que han caído un 3% cuando el pasado año había subido un 5%”.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/09/13/actualidad/1473757473_791339.html
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El comercio soviético en la época de Stalin

Anatoli V. Gussev

Cuando trabajaba en el libro “La vida cotidiana de los habitantes de Pervouralsk en los años de la Gran Guerra Patriótica”, acumulé una gran cantidad de materiales sobre el país en su conjunto. Todo este material me llevó a pensar: ¿cómo sería la URSS de Stalin si no hubiese sucedido la Gran Guerra Patriótica?

Creo que no es posible dar una respuesta completa a esta cuestión, pero podemos hacernos una idea de la realidad existente en la Unión Soviética en 1939, 1940 y a principios de 1941.

Veamos, por ejemplo, cómo funcionaba el comercio.

Para la mayoría de los ciudadanos rusos y de los países vecinos, el comercio soviético era aquello que se observó en el período de Gorbachov: estanterías vacías, largas colas, etc. Las generaciones más viejas recuerdan, probablemente, el comercio de los años de gobierno de Leonid Brezhnev: precios bastante bajos, disponibilidad de artículos de primera necesidad, pero penuria permanente de aquello que estaba de moda, de artículos de divulgación, de productos importados…

Esto no sucedía en la época de Stalin. ¿Por qué? Porque el socialismo de Stalin era otro y el comercio también.

Inevitablemente tendremos que empezar por el periodo de la Primera Guerra Mundial y de las guerras civiles. Como es bien sabido, el sistema de vales de racionamiento fue introducido en Rusia en los tiempos del zar. El “sistema de vales”, normalmente, presupone un tipo de comercio distributivo, en el que cada persona puede adquirir una cantidad fija de mercancías al precio establecido.

El “sistema de vales” es, generalmente, una característica del tiempo de guerra. Pero no siempre es así. El comercio distributivo por vales existe en la actualidad, por ejemplo, en los EE.UU. Aquí, el “sistema de vales” se destina a apoyar a los ciudadanos que están en una situación difícil.

Después de la guerra civil, las principales organizaciones, a través de las cuales se realizaba el “comercio por vales”, eran las secciones de abastecimiento de los trabajadores (ORS)(1).

Fue una medida necesaria. La Revolución de Febrero, que derrocó la autocracia, se inició con la revuelta de las “ollas vacías”, en un momento en el que las familias trabajadoras ya no conseguían obtener vales para el pan. Los kúlaks, que habían sido creados por las reformas de Nicolás II, fueron los enterradores del zarismo. Por codicia, liquidaron el régimen que los había creado y así se liquidaron a sí mismos como clase.

El poder soviético enfrentó al problema seriamente, y mientras los kúlaks dominaban el campo, las ORS y el sistema de vales se mantuvieron. Con la liquidación de la explotación agrícola de tipo kúlak y la adhesión de la mayoría de los campesinos a las cooperativas, se crearon las condiciones para la abolición de los vales de racionamiento de los productos alimentarios.

Las cooperativas agrícolas (cuy forma principal era el koljós) estaban obligadas a entregar al Estado parte de la cosecha a precios bajos. Por ejemplo, en el Oblast de Sverdlovsk, en vísperas de la guerra, el estándar promedio por hectárea era de 133,5 kg (99,9 kg de suministros obligatorios y 33,6 kg de pago por el trabajo de las MTS (2)). En 1939, estas reglas eran bastante inferiores. Los suministros obligatorios por parte de los koljoses permitieron al gobierno soviético comercializar los productos agrícolas a precios fijados por el Estado.

Una persona que haya vivido en la época de Brezhnev, difícilmente entenderá lo que estamos diciendo. Esto se debe a que en 1939 había varios tipos de precios en el comercio al por menor en la URSS.

El primer tipo eran los precios estatales. Eran precios muy bajos que inicialmente fueron utilizados en el comercio distributivo, a través de las ORS y de otras estructuras.

En 1939, las ORS ya no existían, y los productos de primera necesidad eran vendidos libremente en los establecimientos comerciales del Estado a precios estatales.

¡Los precios estatales en la URSS de Stalin eran precios sociales! Estaban destinados a garantizar a todos los ciudadanos, independientemente de los ingresos, un consumo mínimo. Cuando la industria comenzaba a producir algún artículo en grandes cantidades, por ejemplo, tejidos de algodón, el gobierno tomaba la decisión de efectuar su comercialización en las tiendas del Estado a precios estatales.

A veces, la falta de un producto en el comercio del Estado era causada, no por factores objetivos, sino por factores subjetivos. En 1939 el periódico local de Pervouralsk escribía:

“En la tienda Nº 41, en la localidad de Dinas, no hay algunos productos a la venta. Esta tienda no es abastecida desde el 2 de agosto porque los productos no salen del almacén. El 11 de agosto había paquetes de cigarrillos en el almacén, pero en la tienda no. El mismo día, el almacén tenía salchichas, pero no podía llevarlos a la tienda por falta de transporte…”

La gran afluencia a la “Feria del Libro Escolar”, realizada en una librería de Pervouralsk en 1939, permite comprender por qué la URSS era el país con los más altos índices de lectura. El periódico local escribió lo siguiente:

“En apenas unos días del mes de agosto, la librería Koguiz vendió 1.200 ejemplares de los ‘Informes de Problemas de Aritmética’, 1.380 ejemplares de la ‘Gramática de la Lengua Rusa’, 1.680 ejemplares de libros de lectura, etc. En total fueron vendidos 10.300 libros”.

¡Esto en una pequeña ciudad de provincia!

Otra información confirma que la gente de Pervouralsk no pensaban sólo en pan. En esta ciudad de provincia, con 44.000 habitantes, un único jardín municipal vendía seis mil flores al día. ¿Es poco?… Alrededor de una flor por cada tres mujeres.

Hay que decir que el principal vendedor de flores en Pervouralsk era la empresa local Gorkom-khoz. En 1940 vendió a la población de la ciudad 210.000 flores. ¡Casi diez flores por mujer!

Los ingresos procedentes de la venta de flores fue de 45.000 rublos, es decir, cada flor era vendida a unos 21 kopeks.

Sin embargo, la gente de aquella época no siempre entendía el significado de los precios sociales de las tiendas del Estado. Naturalmente, querían no sólo productos de primera necesidad, sino también que otros artículos fuesen vendidos a esos precios sociales.

Pero cuando el salario de cada uno permite comprar cualquier cosa a precios subvencionados, la escasez es inevitable.

¡Sin embargo, en 1939 no había verdadera escasez de mercancías!

Esto se debe a que, más allá del comercio con precios estatales, también existía el comercio con precios de mercado. Estas tiendas también eran del Estado, pero los precios aquí eran mucho más altos. En diferentes períodos podrían superar los precios estatales en docenas de veces, y al final de la guerra hasta en cientos de veces. Cuando comenzó la guerra, estas tiendas fueron cerradas y sólo volvieron a abrir en 1944.

El Estado trataba de garantizar precios bajos a los ciudadanos sólo en los productos básicos. Para vivir mejor que los demás, la gente tenía que estar trabajando, y gracias que, en la URSS de Stalin (a diferencia de la época de Brezhnev), los salarios eran pagados por pieza o tarea en casi todas partes.

También existía el comercio cooperativo, que estaba particularmente extendido en las zonas rurales. Se trata de las conocidas cooperativas de consumo urbanas y rurales (RAIPO y SELPO)(3).

En mi juventud pude conocer una y otra. Y por lo que recuerdo, más allá de los nombres, no se distinguían de los restantes establecimientos comerciales.

En 1939 las RAIPO y SELPO eran formas de comercio cooperativo reservadas a sus miembros. En la práctica todo se procesaba de manera muy sencilla: fulano suministraba 500 kg de patatas y recibía un producto al precio estatal; mengano tenía 2,5 toneladas de patatas y podía adquirir un reloj y un gramófono a precios estatales. El comercio en las tiendas cooperativas se realizaba a través de listas.

Pero no se puede dejar de mencionar los mercados que existían en la URSS de Stalin. Eran, a menudo, llamados mercados de los koljoses, pero allí todos comerciaban, koljoses y koljosianos, comerciantes individuales, ciudadanos y asociaciones cooperativas.

En la URSS de Stalin, los mercados de los koljoses tenían una enorme importancia. El volumen de sus transacciones tenía una magnitud incomparable con el volumen realizado en los mercados de la época de Brezhnev e incluso actualmente.

He aquí algunas cifras del mercado de Pervouralsk: sólo en junio de 1939 fueron vendidas 31 toneladas de patatas, otras tantas toneladas de cebollas, más de cinco toneladas de pepinos, 4.000 pollos, 213 cerdos, 16 toneladas de carne y casi una tonelada de pequeños frutos.

También había muchas críticas a los mercados. En el periódico local de Pervouralsk se pudo leer:

“En los puestos hay verduras sucias y otros productos a la venta, junto a los cuales están personas con ropa sucia que se sientan en bancos sucios. El comercio de congelados es aún peor”.

El que sólo haya conocido la URSS de la época de Brezhnev no puede tener una noción justa del comercio antes de la guerra. Esto es porque era un comercio completamente diferente. En los mercados de la URSS de Brezhnev sólo se vendían productos de huertas particulares, producción agrícola no procesada y trastos viejos. La venta de artículos nuevos era considerada especulación, una vez que la producción industrial se realizaba sólo en las empresas estatales.

En la URSS de antes de la guerra, una parte significativa de los artículos de gran consumo era producida por cooperativas industriales. Estas, tanto como si utilizaban materias primas propias o compradas sobre la base de un contrato con el Estado, podían vender su producción en el mercado a precios libres.

Los impuestos sobre estos comerciantes eran muy pequeños y algunas categorías de productos estaban exentas de impuestos.

Por supuesto, también había especuladores. En el mercado de Pervouralsk era particularmente frecuente la venta especulativa de cigarrillos. Sin embargo, la venta de tabaco producido de forma individual no estaba prohibida. Se suponía que la gente vendía en los mercados sólo sus propios productos, pero, en realidad, ya en ese momento había intermediarios en los alrededores de los mercados.

Por ejemplo, mi madre tenía un cultivo de tabaco en su huerta en la aldea de Verkh-Tissa, en Krasnoufimsk. Como no podía permanecer mucho tiempo en la ciudad, ya que no tenía dónde vivir, vendía a un precio muy bajo sacos enteros de tabaco a un anciano de la tierra, y este los vendía mucho más caros a la población de la ciudad, midiendo el tabaco en tazas.

El comercio de la URSS antes de la guerra es totalmente desconocido por la gente de hoy en día. Por eso muchos consideran que el período soviético fue todo uniforme, ignorando las diferencias entre la URSS de Stalin y la URSS de Jruschov o Brezhnev.

La televisión muestra las estanterías vacías de la época de la perestroika de Gorbachov en programas sobre la época de Brezhnev. Y la gente se lo cree.

Se usan declaraciones de personas mayores que dicen que en la época de Stalin “sólo había pan y cerillas en las tiendas”, para crear la idea de que había pocas cosas en todas las tiendas, y no sólo en las tiendas del Estado, en donde los productos eran vendidos a precios fijados por el Estado.

Notas:

(1) ORS, acrónimo ruso de Otdel Rabotchevo Snabjenia (Sección de Suministros de Trabajadores) (N. Ed.)

(2) MTS, acrónimo ruso de Machínno-Tráktornaia Stántsia (Estación de Máquinas y Tractores). Al parecer, estas cantidades se refieren a los cereales (N. Ed.)

(3) RAIPO y SELPO, acrónimos rusos de Raionoi Potrbitelskoi Obchestvo y Selskoi Potrbitelskoi Obchestvo respectivamente, asociación de consumo de distrito y asociación de consumo rural. (N. Ed.)


Fuente: https://culturaproletaria.wordpress.com/2016/09/14/la-urss-olvidada-el-comercio-en-la-epoca-de-stalin
 
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Desbloqueada la construcción del gasoducto entre Rusia y Turquía

Ayer la multinacional rusa de la energía Gazprom anunció que había recibido autorización del gobierno turco para construir un gasoducto entre la región de Krasnodar, en el sur de Rusia, y la Tracia oriental, al oeste de Turquía, pasando por el Mar Negro.

El dirigente de Gazprom, Alexei Miller, saludó esta noticia que refleja el interés de Ankara por el proyecto Turk Stream.

El gosoducto será capaz de transportar 63.000 millones de metros cúbicos de gas al año y se terminará de construir a finales de 2018.

El máximo dirigente de Gazprom ha negociado la construcción directamente con el ministro turco de Energía y Recursos Naturales, Berat Albayrak y las obras comenzarán con carácter inmediato.

Su tendido estuvo congelado como consecuencia de las presiones de Estados Unidos, que provocaron una seria crisis en las relaciones entre Rusia y Turquía. El proyecto se desbloqueó tras el golpe de Estado del 15 de julio y la visita de Erdogan a San Petersburgo el 9 de agosto.

La mitad del gas que consume Turquía ya procede de Rusia. Pero durante la rueda de prensa posterior a su entrevista con Putin el 9 de agosto, Erdogan no sólo dijo que el gasoducto era una prioridad para Turquía sino que gracias a él tenían intención de suministrar gas a toda Europa occidental.

Es una de las grandes bazas que -sin duda- Turquía acabará utilizando en su batalla por ser admitida dentro de la Unión Europea.

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Más de 300 obreros muertos en ‘accidente’ laboral en seis meses

Un total de 301 trabajadores murieron en “accidente” laboral entre enero y junio de este año, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

El primer semestre de 2016 se saldó con un aumento del 5,6 por ciento en el número de fallecidos por “accidente” laboral, un total de 301 personas. De estas muertes, 226 se produjeron durante la jornada de trabajo, 13 menos que en el primer semestre de 2015, lo que implica una descenso del 5,4 por ciento.

Los 75 accidentes mortales restantes registrados hasta junio fueron “in itinere”, que son los que se producen en el trayecto de casa al trabajo y viceversa: un 63 por ciento más.

En la primera mitad del año se contabilizaron 276.069 “accidentes” laborales con baja, lo que supone un aumento del 8,6 por ciento respecto al número de siniestros del mismo periodo de 2015, cuando se produjeron 254.197 accidentes.

Del conjunto de siniestros, 238.526 “accidentes” se registraron en el lugar de trabajo y 37.543 fueron siniestros “in itinere”. Los primeros aumentaron un 8,5 por ciento, mientras que los segundos se incrementaron un 9,3 por ciento.

Los “accidentes” leves con baja en el puesto de trabajo sumaron 236.571 hasta junio, un 8,5 por ciento más, y los graves alcanzaron los 1.729, un 8,5 por ciento más. En el caso de los siniestros “in itinere”, se registraron 37.016 accidentes de carácter leve (+9,2 por ciento) y 452 de gravedad (+9,4 por ciento).

Por actividades económicas, la industria manufacturera registró el mayor número de “accidentes” con baja en jornada de trabajo, al aglutinar 44.777 siniestros (+12 por ciento), seguido del comercio mayorista y minorista y reparación de vehículos a
motor, con 34.116 “accidentes” (+9,1 por ciento); la construcción, con 25.257 siniestros (+12,4 por ciento), y las actividades sanitarias y de servicios sociales, con 22.786 siniestros (+7,4 por ciento).

Casi todas las actividades incrementaron su número de siniestros respecto al primer semestre de 2015. Se salvan las industrias extractivas, que recortaron su volumen de accidentes un 8,9 por ciento, hasta sumar 1.211 siniestros, y las actividades administrativas, que redujeron un 7,6 por ciento su cifra de accidentes, hasta 18.967.

Por contra, los mayores repuntes se dieron en la hostelería, con un aumento del 16,3 por ciento y un total de 21.609 “accidentes”; en la construcción (+12,4 por ciento, 25.257 siniestros), y en las actividades administrativas y servicios auxiliares (+12,4 por ciento, 13.343 siniestros).

La mayor parte de los “accidentes” laborales se deben a sobreesfuerzos físicos, caídas, tropiezos, choques contra objetos en movimiento, y contactos con materia cortante, punzante o duro.

Según la estadística de siniestralidad laboral del Ministerio de Empleo, hasta junio de este año se notificaron 363.335 “accidentes” sin baja, un 5,1 por ciento más que en el mismo periodo de 2015.

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El gobierno chino también tiene que salir al rescate de los bancos

Según un informe del banco suizo UBS, los activos dudosos han crecido en 271.000 millones de dólares entre 2013 y 2015. Mientras que el capital se ha incrementado de forma “sorprendente”.

Los economistas de UBS señalan que “2015 ha sido el primer año desde principios de los 2000 en el que se han rescatado bancos de gran tamaño en China”.

“El nivel de capital se ha incrementado entre los bancos regionales y rurales de forma sorprendentemente elevada. No creemos que el mercado sea consciente de los cambios que están en curso, y de que haya un proceso para recapitalizar y rescatar a las instituciones con problemas”, destaca el informe del banco suizo.

El mismo documento destaca que aunque el capital de los bancos chinos se ha incrementado en unos 93.000 millones de dólares, aún son necesarios unos 300.000 millones más de capital adicional además de borrar del balance unos 677.000 millones de activos dudosos.

Jason Bedford, director del documento de UBS, señala que algunos bancos han visto como capital se incrementaba un 103 por ciento o incluso un 305 por ciento entre 2013 y 2015. Este movimiento también puede responder a un intento de los dirigentes chinos por estimular la economía mediante una mayor expansión del crédito.

“El problema es que si el crecimiento del crédito continúa siendo dos o tres veces superior al crecimiento del PIB, el esfuerzo para recapitalizar los bancos puede ser superado por el crecimiento de los activos dudosos”, señala el documento.

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Se dispara la cifra de muertos por explotación laboral en Japón

Las muertes por exceso de trabajo en el Japón han encendido de nuevo las alarmas y pese a los esfuerzos del Gobierno por disminuir los índices de mortalidad, muchos consideran que el problema radica principalmente en las políticas laborales. Por lo general, las empresas someten a sus trabajadores a excesivas horas de trabajo con bajos salarios, horas extras no remuneradas y en algunos casos abusan de su poder.

De acuerdo con el Ministerio del Trabajo japonés, el año pasado se registraron al menos 189 muertes a causa de fatiga laboral extrema, mientras que las demandas por abusos de esta índole llegaron a 2.310. No obstante, los expertos creen que el número real de fallecimientos es de varios miles.

La muerte por exceso de trabajo es conocida como “karoshi”. “En un lugar de trabajo japonés, el trabajo extra siempre está ahí. Es casi como si formara parte del horario laboral normal”, aseguró Koji Morioka, profesor de la Universidad de Kansai en la ciudad de Osaka para el “Washington Post”.

A mediados de abril, el abogado Hiroshi Kawahito, que forma parte del Consejo Nacional de Defensa para las Víctimas de “Karoshi”, sostuvo  que el número real de afectados es probablemente 10 veces mayor, ya que el Gobierno es reacio a reconocer este tipo de incidentes. “El verdadero problema es no reducir la horas de trabajo y el Gobierno no está haciendo lo suficiente”, aseveró.

Frente a este problema, que se remonta a la década de 1970, las autoridades han introducido medidas y se espera que el número de empleados que trabajan más de 60 horas por semana se reduzca a un 5 por ciento hacia el 2020. La mayoría de los trabajadores japoneses cuentan con 20 días de vacaciones al año pero pocos las disfrutan o solo aceptan menos de la mitad del tiempo ya que aprovechar los días libres es visto como un signo de flojera o falta de compromiso con el trabajo.

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La deuda exterior como instrumento de dominación (y2)

Como en Túnez, la gestión de la deuda en Egipto a finales del siglo XIX constituyó un arma decisiva de intervención directa de las potencias europeas. Llevó a poner el país bajo la tutela del Reino Unido, y más tarde a su conquista, en 1882.

Egipto, aún bajo el dominio otomano en el curso de la primera mitad del siglo XIX emprendió un vasto esfuerzo de industrialización y de modernización. George Corm resume así la situación: “Es en Egipto en donde Mohammed Ali realizará la obra mas destacada, creando manufacturas estatales, poniendo así las bases para un capitalismo de Estado que no deja de recordar la experiencia japonesa de Meiji”. Este esfuerzo de industrialización prosigue a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, sin recurrir al endeudamiento exterior. Los recursos internos se movilizan de forma prioritaria. Entre 1839 y 1840 una intervención militar conjunta de Reino Unido y Francia, seguida un poco después de una segunda agresión, esta vez por parte del Reino Unido y Austría-Hungría obligan al gobernador de Egipto Mehemet Ali (Mohammed Ali) a renunciar a Siria y a Palestina, entonces bajo dominación otomana.

A partir de la segunda mitad del siglo tiene lugar un giro radical. Los sucesores de Mehemet Ali adoptan el librecambismo bajo la presión de Reino Unido, desmantelan los monopolios públicos y recurren masivamente a los préstamos exteriores. Es el principio del fin. La era de las deudas egipcias ha comenzado; las infraestructuras se abandonarán en manos de las potencias occidentales, a los banqueros europeos y a empresarios poco escrupulosos.

Entre los años 1859 y 1876 los banqueros de Londres, París y otras plazas financieras buscan de forma activa colocar sus capitales tanto en Egipto como en el imperio otomano y otros continentes. En una primera fase, el nuevo modelo fundamentado sobre el endeudamiento y el librecambismo parecen funcionar bien, pero este aparente éxito se relaciona con factores exteriores que no son controlados por las autoridades egipcias, como la guerra de Secesión en América del Norte, que provoca la caída de las exportaciones estadounidenses de algodón, las mayores del mundo. Esto produce una subida muy fuerte del precio de algodón en el mercado mundial. Los ingresos por exportación de Egipto, productor de algodón, explotan. Esto conduce al gobierno de Ismaïl Pacha a aceptar aún más préstamos bancarios, principalmente ingleses y franceses. Al final de la guerra de Secesión, las exportaciones americanas se recuperan, y el precio del algodón se hunde. Egipto depende de las divisas que le proporciona la venta de su algodón, principalmente a la industria textil británica para devolver su deuda a los banqueros europeos.

Treinta años de préstamos imposibles de devolver

En 1876, la deuda egipcia alcanza los 68,5 millones de libras esterlinas (contra 3 millones en 1863). Los intereses de la deuda absorben dos tercios de los ingresos del país y la mitad de los ingresos por exportaciones. Las cantidades ingresadas por Egipto continúan siendo débiles, mientras que los banqueros exigen y reciben a cambio sumas muy elevadas. Tomemos el préstamo de 1862; los banqueros europeos emiten títulos egipcios por un valor nominal de 3,3 millones de libras esterlinas vendidos al 83 por cien de su valor nominal. Egipto no recibe mas que 2,5 millones de libras esterlinas, de las cuales hay que deducir la comisión retenida por los banqueros. El montante que debe devolver Egipto en 30 años se eleva a casi cerca de 8 millones de esterlinas si se tiene en cuenta la amortización de capital y el pago de intereses.

Otro ejemplo es el préstamo de 1873: los banqueros emiten títulos egipcios por un valor nominal de 32 millones de libras, y los venden con un descuento del 30 por cien. En consecuencia Egipto solo recibe algo menos de 20 millones de libras. La cantidad a reembolsar en 30 años se eleva a 77 millones de libras, lo que supone un interés real de un 11 por cien más la amortización del capital. Este endurecimiento de la deuda y las tasas de intereses exigidos son imposibles de mantener. Las condiciones financieras impuestas por los banqueros hacen imposible la devolución. Egipto debe endeudarse constantemente a fin de estar en condiciones de continuar los pagos debidos de anteriores deudas.

En 1875, ahogado por los acreedores, Egipto cede al gobierno de Reino Unido su participación en el canal de Suez inaugurado en 1860. El producto de la venta de las 176.602 acciones que Egipto poseía, prácticamente la mitad del capital de la Compañía de Suez, al gobierno británico a finales de noviembre de 1875, sirve para financiar  los vencimientos de la deuda de diciembre de 1875 y de enero de 1876, que eran especialmente gravosos.

Finalmente, pese a los esfuerzos desesperados para financiar la deuda, Egipto se ve abocado a suspender pagos en 1876. En importante subrayar que en el curso de ese mismo año, el imperio otomano, Perú (en la época una de las principales economías de América del Sur) y Uruguay se declaran en suspensión de pagos. Es preciso pues buscar las causas en el plano internacional.

Una crisis bancaria estalló en Nueva York, Frankfurt, Berlín y Viena en 1873, y afectó progresivamente a la City de Londres. Así, la voluntad de prestar a países periféricos se redujo intensamente. Estos países tenían constantemente la necesidad de endeudarse para poder  reembolsar las deudas anteriores.

Acuerdos tácitos entre Londres, París y Berlín

Los gobiernos de Londres y París, aunque en competencia, se entienden para someter a Egipto a su tutela a través de la Caja de Deuda, que tiene el control sobre una parte de los impuestos y que dirigen representantes del Reino Unido y Francia. Su puesta en marcha es continuada de una reestructuración de la deuda egipcia que satisface a los banqueros, sin reducción de su inversión. La tasa de interés se fijó en un nivel elevado, un 7 por cien, y los vencimientos retrasados a 65 años. Se asegura una renta confortable para los ahorradores europeos, garantizada a la vez por Francia, por Reino Unido y por los ingresos de Egipto, en los que la Caja de la Deuda puede influir.

Reino Unido, con diferencia la primera potencia europea y mundial, pretende controlar y dominar enteramente un Mediterráneo oriental que gana en importancia, gracias al canal de Suez, acceso directo a la ruta marítima de las Indias británicas y de Asia. Desea marginar a Francia, que ejerce una influencia en Egipto a causa de los bancos y del canal de Suez, cuya construcción fue financiada a través de la Bolsa de París. A fin de que París dejase completamente el espacio a Londres, hacia falta en primer lugar satisfacer los intereses de los banqueros franceses, muy ligados a las autoridades de su país, y ofrecer una compensación en otra parte del Mediterráneo. Ahí intervino un acuerdo tácito entre Londres y París: Egipto volverá al Reino Unido mientras que Túnez pasará a control francés. En 1876-1878, el calendario exacto no está todavía fijado, pero la perspectiva está clara.

El porvenir de Túnez y Egipto no se acuerda solamente entre Francia y Reino Unido. Alemania, que acaba de ser unificada y que es la principal potencia europea junto a Inglaterra, también tiene algo que decir. Otto von Bismarck, el canciller alemán, ha declarado en numerosas ocasiones de conversaciones diplomáticas secretas que no saldría perjudicado de una toma de control de Egipto por Londres y de Túnez por Francia. En contrapartida, Alemania quiere tener vía libre en otras partes del mundo. En resumen, el destino reservado a Egipto y Túnez es un prólogo del reparto de África al que las potencia europeas se dedicaron algunos años mas tarde, durante otra conferencia celebrada en Berlín en 1885.

Bajo dominación británica. En el caso de Egipto y de Túnez, la deuda constituyó el arma más poderosa empleada por las potencia europeas para asegurar su dominación, llevando hasta la sumisión total a países que disfrutaban hasta entonces de una auténtica independencia. La Caja de la  Deuda pública impone a Egipto medidas de austeridad muy impopulares que generaron una rebelión militar; el general Ahmed Orabi defiende posiciones nacionalistas, y resiste a los diktats de las potencias europeas. Inglaterra y Francia aprovechan para enviar un cuerpo expedicionario a Alejandría en 1882. Finalmente el Reino Unido entra en guerra contra el ejército egipcio., ocupa militarmente de manera permanente el país y lo transforma en un protectorado. Bajo dominación británica, el desarrollo de Egipto permanecerá mucho tiempo bloqueado y sometido a los intereses de Londres. Como escribía Rosa Luxemburgo en 1913, “la economía egipcia ha sido deglutida en una muy amplia medida por el capital europeo. Inmensas extensiones de tierras, fuerza de trabajo considerable y una masa de productos transferidos al Estado bajo formas impuestos han sido finalmente transformados en capital europeo, y acumulados”.

La Caja de la Deuda no sería suprimida hasta julio de 1940. El acuerdo impuesto a Egipto por Inglaterra en ese año prolongó la dominación financiera y colonial, y Londres obtuvo la continuidad de los pagos de una deuda que se convirtió en perpetua. Será necesario el derrocamiento de la monarquía egipcia en 1952 por Gamal Abder Nasser, y la nacionalización del canal de Suez el 26 de junio de 1956 para que, durante una quincena de años, Egipto intentara de nuevo un desarrollo parcialmente autónomo.

Éric Toussaint http://orientxxi.info/magazine/la-dette-l-arme-qui-a-permis-a-la-france-de-s-approprier-la-tunisie,1395

Primera parte

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Economía

La deuda exterior como instrumento de dominación (1)

En la segunda mitad del siglo XIX Túnez experimentó a su pesar el mecanismo de la deuda exterior como instrumento de dominación y de alienación de la soberanía de un Estado. Entregado a sus acreedores exteriores atado de pies y manos, la regencia de Túnez perdió su autonomía para convertirse en un protectorado francés.

Antes de 1881, fecha de su conquista por Francia que lo transformó en un protectorado, la regencia de Túnez, una provincia del imperio otomano, disponía de una importante autonomía bajo la autoridad de un bey. Hasta 1863 no se endeuda con el exterior, asegurando la producción agrícola más o menos la independencia alimentaria del país. Pero con el acceso al trono de Mohammed el-Sadik (Sadok Bey) en 1859, la influencia de las potencias europeas, especialmente de sus banqueros, aumenta. El primer préstamo de Túnez con el exterior aquel año constituirá una verdadera estafa que acabará 18 años mas tarde con la conquista de Túnez por Francia.

Los banqueros parisinos, como sus colegas londinenses, disponen de abundante liquidez, y buscan colocaciones en el extranjero mas remuneradoras que en su país. Cuando a principios de 1863 el bey hace saber que desea endeudarse en 25 millones de francos, muchos banqueros y corredores de Londres y de París le proponen sus servicios. Finalmente, fue Émile Erlanger que consigue el “contrato”. Según el cónsul británico, le habría ofrecido 500.000 francos a fin de obtener su apoyo. Erlanger, asociado con otros, obtuvo legalmente la autorización del gobierno francés para vender en la Bolsa de París títulos tunecinos.

Un fraude a gran escala

Según un informe de 1872-1873 de Victor Villet, inspector francés de finanzas, el préstamo era un puro fraude. Según el banquero Erlanger, 78.692 obligaciones fueron emitidas, cada por un valor nominal de 500 francos. El prestatario (Túnez) debía recibir unos 37,7 millones de francos (78.692 obligaciones vendidas a 480 francos, es decir 37,7 millones) y devolver al término 65,1 millones. Según la investigación de Villet, Erlanger retuvo algo mas de 5 millones de francos de comisión (alrededor del 13 por ciento del total) mas 2,7 millones desviados, para el primer ministro del bey y el banquero. Por tanto, para disponer de 30 millones el gobierno tunecino se comprometía a devolver más del doble, 65,1 millones de francos.

Este préstamo exterior debía servir para reestructurar la deuda interna evaluada en 30 millones de francos franceses. Se trataba concretamente de reembolsar los bonos del tesoro del bey, o “teskerés”, lo que se hizo; pero las autoridades los emiten de nuevo por un importe equivalente. Victor Villet describe: “Al mismo tiempo que en las oficinas del representante de la casa Erlanger en Túnez se reembolsaba los antiguos títulos… un corredor del gobierno (M. Gutierrez) instalado en las cercanías recibía dinero público, a cambio de nuevos teskerés emitidos a un tipo del 91 por ciento. Tras esta comedia de reembolso, la deuda en encuentra simplemente… aumentada en 15 millones”.

En menos de un año el préstamo se dilapidó. Al mismo tiempo, el Estado se encuentra por primera vez en su historia endeudado frente al extranjero por una suma muy elevada. La deuda interna, que hubiera debido ser reembolsada por el préstamo exterior, ha sido multiplicada por dos. El bey decidió, presionado por sus acreedores, transferir la factura al pueblo, aumentando en un 100 por ciento la mejba, el impuesto personal.

Beneficios fructíferos gracias a los ‘valores con turbante’

La medida provoca en 1864 una rebelión general. Los rebeldes acusan al gobierno de haber vendido el país a los franceses. El bey intenta por la fuerza extraer el máximo de los impuestos y las multas a la población. Su fracaso le obliga a acordar con el banquero Erlanger un nuevo préstamo en marzo de 1865, por un importe de 36,78 millones de francos, en condiciones aún peores y más escandalosas que en 1863. Esta vez, un título de 500 francos vendido a 480 francos en 1863 solo se vende a 380 francos, apenas un 76 por ciento de su valor facial. Como resultado, el prestamista se endeuda por 36,78 millones; sin embargo no recibe mas que un poco menos de 20 millones. Los gastos de corretaje y las comisiones retenidas por el banquero Erlanger y sus asociados Morpurgo-Oppenheim se elevan al 18 por ciento, unos 3 millones deducidos directamente a partes iguales por los banqueros y por el primer ministro y sus asociados. La cantidad a reembolsar en 15 años se elevó a 75,4 millones de francos.

Los banqueros han realizado un buen negocio: deducen unos 6,5 millones de francos en forma de comisiones, de gastos de corretaje y de robo puro y simple. Todos los títulos se han vendido en pocos días. En París reina la euforia a propósito de los títulos de países musulmanes (Túnez, Imperio Otomano, Egipto), denominados como “valores con turbante”, mientras los banqueros pagan a la prensa para publicar informaciones tranquilizadoras sobre las realidades locales.

A merced de los financieros

Las nuevas deudas acumuladas en el curso de los años 1863-1865 ponen a Túnez a meced de sus acreedores exteriores y de Francia. Son totalmente imposibles de devolver en los plazos. El año 1867 es un mal año agrícola. Obligado a procurarse divisas, el bey favorece la exportación de productos agrícolas en perjuicio del mercado interior, produciendo hambruna en muchas provincias de la regencia, y luego una epidemia de cólera.

En abril de 1868, al dictado de los representantes de Francia, el bey establece la Comisión Internacional Financiera. El texto del decreto del 5 de julio de 1869 constituye un verdadero acto de sumisión a los acreedores. El artículo 9, especialmente importante, indica muy claramente que la Comisión percibirá todos los ingresos del Estado sin excepción. El artículo 10, decisivo para los banqueros, prevé que tendrán dos representantes. Una de las tareas principales de la Comisión, la más urgente, es la reestructuración de la deuda. Ninguna reducción de deuda se concedió a Túnez. Por el contrario, los banqueros obtienen que sea elevada a 125 millones de francos. Es una victoria total para éstos, representados por los delegados de Alphonse Pinard y Émile Erlanger, que recompran en bolsa obligaciones de 1863 o de de 1865 a 135 o 150 francos. Gracias a la reestructuración de 1870 obtienen un cambio de títulos casi al precio de 500 francos.

Las autoridades tunecinas son cómplices de este pillaje. El primer ministro Mustafa Jaznadar, otros dignatarios del régimen, sin olvidar a otros tunecinos afortunados que poseían igualmente títulos de la deuda interna, hicieron enormes fortunas mediante la reestructuración.

Indemnizados y ampliamente satisfechos, Pinard y Erlanger se retiran de Túnez. Émile Erlanger construyó un imperio financiero, especialmente gracias a sus operaciones tunecinas, entró en el Crédit Mobilier de Paris y, algunos años mas tarde, en la gran agencia de prensa Havas. Por su parte, Alphonse Pinard continuó sus actividades en Francia y en el mundo, participó en la creación de la Société Generale (uno de los tres principales bancos franceses hoy) así como en otra entidad, que con el tiempo se transformó en BMP Paribas (el principal banco francés actualmente).

Bajo tutela de la metrópli

Tras la conquista de Argelia a partir de 1839, París considera que Francia tiene más que un derecho de supervisión sobre Túnez. Pero hace falta encontrar el pretexto y el momento oportuno. En la región, Egipto tiene la prioridad por razones geoestratégicas: la posibilidad de tener un acceso directo a Asia con la apertura del Canal de Suez entre el Mediterráneo y el Mar Rojo en 1869; el acceso al África negra por el Nilo; la proximidad de Oriente por vía terrestre; el potencial agrícola de Egipto; la competencia entre el Reino Unido y Francia (aquel país que controle Egipto tendrá ventaja estratégica sobre el otro).

Durante el Congreso de Berlín en junio de 1878 que reparte África, tanto Alemania como Inglaterra abandonan a Francia Túnez, que no presenta ningún atractivo para Alemania. Para el canciller alemán Otto von Bismarck, si Francia se concentra en la conquista de Túnez con su acuerdo, será menos proclive a recuperar Alsacia-Lorena. El Reino Unido, que da prioridad al Mediterráneo oriental (Chipre, Egipto, Siria…) ve también con buenos ojos que Francia esté ocupada en el Oeste con Túnez.

La diplomacia francesa no cesó de provocar incidente o buscar pretexto para justificar una intervención. El conflicto entre la tribu argelina de los Uled Nahd y los Krumirs tunecinos es la ocasión de lanzar una intervención militar francesa de gran alcance. Veinticuatro mil soldados son enviados contra los Krumirs, y el tratado del 12 de mayo de 1881 firmado entre el bey de Túnez y el gobierno francés instauró un protectorado francés en Túnez. La lección no debe olvidarse.

Éric Toussaint http://orientxxi.info/magazine/la-dette-l-arme-qui-a-permis-a-la-france-de-s-approprier-la-tunisie,1395

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