Ante la incapacidad de Washington para poner fin a la guerra en Medio Oriente, Estados Unidos ha optado por la presión y el bloqueo. Ha sancionado a una empresa india por importar petróleo iraní. La empresa ha sido incluida en la última lista del Departamento de Estado de empresas y entidades afectadas por las sanciones.
El Departamento de Estado identifica a la empresa india sancionada como Rishabh Triexim, que importó productos petroquímicos de origen iraní por valor de 54,6 millones de dólares de múltiples empresas entre febrero y agosto de 2024. Swaroop Jayantilal Bagrecha, su socio, también ha sido sancionado.
Las empresas indias son más vulnerables a posibles sanciones secundarias, ya que, a diferencia de Australia, China y la Unión Europea, Nueva Delhi no ha adoptado ningún bloqueo que prohíba a las empresas locales cumplir con sanciones extranjeras.
Como tercer mayor comprador de petróleo del mundo, la India depende de las importaciones para cubrir alrededor del 85 por cien de sus necesidades de petróleo, por lo que es muy vulnerable al aumento de los precios de la energía y a las interrupciones en la cadena de suministros.
Para Estados Unidos es una buena oportunidad para vender más recursos energéticos, principalmente petróleo y gas licuado, a la India. La semana pasada, el Secretario de Estado Marco Rubio lo admitió ante los periodistas en Miami antes de partir para su visita a la India: “Queremos venderles tanta energía como compren. Queremos que sean una parte más importante de la cartera”.
India, que era el tercer mayor comprador de petróleo de Irán, detuvo sus importaciones de petróleo crudo en mayo de 2019 para cumplir con las sanciones estadounidenses.
Las presiones occidentales sobre India son “neocoloniales”, dijo el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergey Lavrov, a principios de este mes.
Desde 2022 Nueva Delhi ha aumentado significativamente las importaciones de petróleo ruso y continúa dependiendo del crudo ruso para satisfacer su demanda, a pesar de las continuas presiones de las potencias occidentales.
Estados Unidos había impuesto anteriormente un arancel adicional del 25 por cien, ahora levantado, a las importaciones indias como castigo por las compras de petróleo ruso.