Categorías
Guerra psicológica

El gobierno no impedirá el ingreso en prisión de Pablo Hasél tras el anuncio de la reforma penal

La Moncloa anuncia una reforma de los delitos de opinión después de que 200 artistas criticaran la entrada en prisión del rapero Pablo Hasel, pero la letra pequeña del anuncio indica que tras él hay una operación de guerra informativa sin trascendencia para el derecho a la libertad de expresión.

Categorías
Guerra psicológica

La verdadera historia del gran palacio que el zar Putin tiene a orillas del Mar Negro

Para conseguir apoyo financiero, en 2010 un pequeño empresario ruso, Serguei Kolesnikov, que había abandonado Rusia para instalarse en Estonia, se inventó una historia que un periodista de la CIA, David Ignatius, recuperó para el Washington Post:

«En las fotos satelitales se puede ver este extenso palacio de estilo italiano en la costa del Mar Negro. Hay un centro de ‘fitness’, un discreto salón de té, un anfiteatro para conciertos y una zona de aterrizaje para tres helicópteros. Todavía está en construcción, pero se calcula que costará más de mil millones de dólares.

“Lo más sorprendente es que, según denuncia un ruso llamado Serguei Kolesnikov, se pagó principalmente con dinero donado por empresarios rusos para uso del Primer Ministro Vladimir Putin. Los fondos procedían principalmente de una combinación de corrupción, sobornos y robos”, dijo Kolesnikov, un empresario que, hasta noviembre de 2009, trabajaba para una de las empresas que, según él, invertía dinero para Putin.

En 2012 la BBC reelaboró la historia y la convirtió en un reportaje de nueve minutos (2) titulado “¿El palacio de Putin? Una misteriosa mansión digna de un zar en el Mar Negro”:

“En una espesa y boscosa ladera con vistas a la costa rusa del Mar Negro, un extraordinario edificio fue tomando forma. Se dice que es un palacio construido para el uso personal de Vladimir Putin, con un uso masivo e ilegal de fondos públicos.

“Se dice que en un principio se diseñó como una modesta casa de vacaciones con piscina, pero ahora tiene una magnífica fachada con columnas que recuerda a los palacios campestres de los zares rusos construidos en el siglo XVIII.

“Las enormes puertas de hierro forjado que dan al patio están coronadas por un águila imperial dorada. En el exterior hay jardines formales, un teatro privado, una pista de aterrizaje para tres helicópteros y alojamiento para guardias de seguridad”.

A finales del año pasado la historia del palacio de Putin se recicló por tercera vez para promocionar a Navalny, campeón ruso de la lucha contra la corrupción, del que ya hemos hablado tantas veces aquí que nos habíamos jurado no volver a hacerlo. Los de Sin Permiso (3), siempre atentos a defender al imperialismo a la mínima oportunidad, nos traen de nuevo a este personaje esperpéntico que reclama a gritos un serie de Netflix.

Por puro aburrimiento dejamos nuestro relato cuando Navalny se encontraba en la Selva Negra, en Alemania, recuperándose del envenenamiento. Los imperialistas necesitaban otro montaje para mantener la farsa y se les ocurrió grabar un vídeo sobre el palacio de Putin. Se lo encargaron a una pareja de productores alemanes que habían abierto un estudio de televisión. El diario alemán Badische Zeitung (4) lo contó así:

“A principios de diciembre, llegó un pedido por correo electrónico, de una productora estadounidense de Los Ángeles. Se trataba de un documental. Buscaba lugares, personas y equipos adecuados en el sur de Alemania. Los productores alemanes no conocían la empresa, aunque tenían buenos contactos en Los Ángeles, pero la solicitud causó una impresión muy profesional”.

Alquilaron un estudio por algo menos de una semana para fabricar el decorado del palacio para la campaña de Navalny, pero los cineastas disfrutaron tanto del lugar, su ambiente y sus posibilidades cinematográficas que el rodaje duró dos semanas en total y parte de un equipo internacional de 20 personas viajó a Berlín, donde se planeó un último rodaje antes de que el 17 de enero Navalny volara a Rusia, donde fue inmediatamente detenido por violar su libertad condicional, en un caso en el que fue condenado por poner el dinero de la empresa en sus bolsillos particulares.

El 19 de enero FBK, el movimiento ruso “contra la corrupción”, colgó en internet (5) un vídeo de dos horas en el que Navalny repite la historia del palacio del Mar Negro. No obstante, ninguno de los numerosos documentos que aporta demuestran que Putin esté implicado de alguna manera en el proyecto.

En efecto, hay un palacio en el Mar Negro, pero a fcha de hoy es un esqueleto de hormigón y su destino no está claro. Los planos que Navalny muestra en el vídeo sugieren que se trata de un hotel de lujo para huéspedes muy exclusivos. El plano de la segunda planta muestra once habitaciones, cuatro de las cuales son suites exclusivas.

El vídeo también muestra fotos generadas por ordenador de lo que parece ser su lujoso interior. También afirma que los viñedos exclusivos forman parte del gran palacio.

Navalny se refiere a una de las habitaciones de los planos como “la habitación donde se quitan el barro”. La palabra “mudroom” (recepción) no existe en ruso. Es una expresión inglesa, poco utilizada, para designar la entrada de una vivienda, lo que sugiere que el guión que estaba leyendo se escribió originalmente en inglés y luego se tradujo al ruso de mala manera.

Muchos medios de comunicación occidentales han reproducido las descripciones de Navalny. El Times escribió:

“En lo que respecta al interior del palacio, el FBK ha elaborado vídeos basados en descripciones y fotos de los trabajadores de la residencia. A partir de unos planos arquitectónicos en los que figuraban marcas de muebles italianos, preguntaron al fabricante por el aspecto y el coste de los productos. ‘Cada sofá costaba el precio de un pequeño apartamento en los suburbios de Moscú, y si se cogían todos los muebles de la sala de lectura, se podía comprar un apartamento decente en Londres’, dijo Maria Pevchikh, jefa del departamento de investigación de FBK.

“No está claro con qué frecuencia visita Putin esta residencia. Según el FBK, todo el personal, excepto el más esencial, es rechazado cuando lo visitan. Varias fuentes dijeron a FBK que Putin lleva a invitados ‘elegidos a dedo’, incluidos dirigentes mundiales, al palacio para ‘divertirse de verdad’ después de las reuniones en su residencia oficial de Sochi, lo que confirmó el sitio de noticias independiente Proekt, según Pevchikh” (6).

Julie Cassiday se inventa la siguiente historia en el Moscow Times:

“La meticulosa reconstrucción de Navalny del interior del palacio de Putin muestra todo el alcance de la afición del presidente ruso por el costoso ‘kitsch’. Además de una acuadiscoteca de curioso nombre, la planta baja alberga un salón de cócteles, un cine, una zona de spa, cuatro bañeras de hidromasaje independientes y una piscina de dos pisos.

“En la primera planta se encuentra el gimnasio personal de Putin, la sala de juegos, el casino, el minicine y el bar ‘hookah’ (hábilmente equipado para el baile en barra, si se desea) (*), y en la última planta hay una serie de opulentas habitaciones.

“Según ‘Un palacio para Putin’, el presidente ruso abusó de su poder no sólo robando la riqueza de su país, sino también dilapidándola en muebles y objetos tan llamativos y caros que hacen que Liberace parezca el rey del buen gusto” (7).

El periodista ruso Maksim Iksanov visitó el palacio y habló con los que trabajan allí. Grabó otro vídeo en el que el palacio sigue siendo una cáscara de hormigón vacío, con decenas de trabajadores ocupados en perforar muros y montar instalaciones básicas (8).

“No está claro con qué frecuencia visita Putin el sitio. O qué fuente dijo a FBK que Putin lleva a invitados ‘elegidos a dedo’, incluidos dirigentes mundiales”, a admirar unos muros de hormigón, o por qué un no fumador como Putin quiere disponer de un bar “hookah” (*), dice Iksanov.

En sus rodajes la CIA debería prestar más atención a los detalles. El águila imperial dorada que aparece en la parte superior del informe de la BBC de 2012 no existe; se creó digitalmente en la factoría de la BBC. Además, es el águila del escudo montenegrino, no el ruso.

Aparte de este evidente absurdo, hay que preguntarse por qué Putin tarda tanto en construir un palacio. Kolesnikov dijo que el proyecto había comenzado en 2005. Sochi se preparó para los Juegos Olímpicos en sólo seis años. Los puentes hacia Crimea se construyeron a los cinco años de su liberación y el Palacio de Constantino en San Petersburgo, que Putin había ordenado reconstruir en 2001, se reabrió en 2003. Es la residencia oficial de verano del Presidente ruso, pero también está abierta al público. Cuando Putin ordena construir un edifico, se levanta en el plazo previsto y no tarda dieciséis años para quedar en una cáscara de hormigón vacía.

No obstante causan sorpresa reportajes, como el de la cadena pública alemana, Deutsche Welle, en el que un “ecologista” relata que ha visitado varias veces el fastuoso palacio por dentro, donde vio “una pista de hielo subterránea” (9).

Una vez más, Estados Unidos lo ha intentado y ha llegado tan lejos como sus altavoces mediáticos. Por ejemplo, El Periódico titula: “El palacio de Putin: megalomanía imperial” (10).

El palacio descrito por Navalny es un proyecto hotelero que ha tenido dificultades financieras. Ha cambiado de propietario varias veces y su construcción se ha interrumpido durante años. El magnate ruso de la construcción Arkady Rotenberg afirma ser su actual propietario y tiene la intención de utilizar el edificio como hotel de apartamentos una vez que esté terminado. Lo adquirió hace unos años, apostando por su magnífica ubicación costera cerca de la ciudad turística de Gelendzhik.

Como Rotenberg es un buen amigo de Putin -se conocen desde su juventud-, la CIA y Navalny afirmarán, por supuesto, que es un testaferro y que el verdadero dueño del palacio es el zar Putin… Etcétera… Etcétera… Etcétera… Etcétera… El culebrón Navalny irá tan lejos como la imaginación de sus patrocinadores de la CIA, o la BBC, o el Washington Post.

(1) https://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/12/22/AR2010122203770.html
(2) https://www.bbc.com/news/magazine-17730959
(3) ttps://www.sinpermiso.info/textos/rusia-el-regreso-de-Navalny-y-la-estrategia-de-la-izquierda
(4) https://bnn.de/nachrichten/nawalny-produzierte-putin-film-im-schwarzwald
(5) https://www.youtube.com/watch?v=ipAnwilMncI
(6) https://www.msn.com/en-us/news/world/the-inside-story-of-how-alexey-navalny-uncovered-putins-2413-billion-palace/ar-BB1ddtjm
(7) https://www.themoscowtimes.com/2021/01/26/the-kitsch-of-corruption-a72731
(8) https://www.youtube.com/watch?v=vBcWdHe8j_g
(9) https://www.dw.com/es/activista-ruso-he-visto-el-palacio-de-putin-desde-dentro/a-56306272
(10) https://www.elperiodico.com/es/cuaderno/20210130/putin-mar-negro-palacio-lujo-excesos-kitsch-11483182

(*) En los países anglosajones llaman bares “hookah” a aquellos en los que los clientes fuman en cachimbas o pipas de agua, un sitio al que Putin no iría nunca porque es un no fumador empedernido. La intoxicación de la CIA sugiere que se trata de un burdel para fiestas sexuales.

Categorías
Guerra psicológica

Spotify consigue la patente para espiarte con el móvil mientras escuchas música

El servicio de transmisión de música Spotify ha ganado una patente que le permitirá espiar el habla y el «ruido de fondo» de los usuarios para elegir las canciones que mejor se adapten al «estado emocional» del oyente.

Categorías
Guerra psicológica

En Castilla-La Mancha tienes coronavirus aunque el informe médico diga que no lo tienes

El servicio de urgencias de Azuqueca de Henares emitió la pasada semana un informe clínico donde, tras explorar a un paciente con tos y aparente fiebre, y hacerle una prueba de antígenos negativa, su juicio diagnóstico pasaba sí o sí por una enfermedad «asociada a coronavirus».

Categorías
Guerra psicológica

Cuanto más internet, más control social

En los viejos tiempos, cuando escribías una carta, Correos no inspeccionaba el contenido. Era un mecanismo neutral de comunicación.

Lo mismo ocurría cuando llamabas por teléfono: el operador no se ponía a escuchar la conversación para valorar lo que decía alguno de los interlocutores.

Al llegar internet, los usuarios pensaron que todo seguiría igual y las plataformas digitales fomentaron esa ilusión. Twitter se declaró como el ala más radical del partido de la libertad de expresión (“the free speech wing of the free speech party”), según las palabras de su responsable en Gran Bretaña.

En un foro o una red social cabían todo tipo de contenidos. En 1996 Estados Unidos aprobó una ley curiosa, llamada “de Decencia de las Comunicaciones”, cuyo artículo 230 exoneraba de responsabilidad a las empresas digitales. Los responsables de los contenidos eran quienes los introducían. Las plataformas son neutrales. No crean contenidos, ni los editan, ni los censuran, ni los comentan.

La llamaron “sociedad de la información”. El universo virtual creció gracias a esa ficción de neutralidad, lo que favoreció la creación de grandes empresas monopolistas y buscadores, que hoy son una de las fuerzas más influyentes en el mundo, hasta el punto de que encumbran tantos gobiernos como derriban.

Su poder es tanto que se ha convertido en su punto más débil: los gobiernos necesitan controlar internet. La pandemia ha vuelto a demostrar que quien vigila internet, vigila la sociedad. Cuanto más internet, más control social. De ahí que la pandemia quiera transformar en virtual la vida social.

El fenómeno se ha convertido en su contrario: hay que controlar internet y para ello hay que controlar a las empresas que dirigen el tráfico de contenidos. En una red social la información ha pasado a ser tan selectiva casi como en cualquier otra cadena de comunicación.

En casos así hay que ponerse a analizar los tabués, ese tipo de contenidos que jamás prospera en un buscador o en una red social. No son diferentes que los de cualquier otro medio de comunicación convencional.

La pandemia actual, por ejemplo, está siendo uno de los mejores laboratorios de censura y lo mismo ocurre con las presiones sobre las cadenas rusas y con quienes difunden contenidos alternativos en esa misma línea, lo cual ha conducido a encargar a las centrales de espionaje el control de internet.

Pero hay también casos menos conocidos en los que la propia censura hace las delicias de los conspiranoicos, como es el caso de los fraudes cometidos por Biden, el nuevo Presidente de Estados Unidos, en Ucrania, algo que ya contamos aquí el año pasado. En una campaña electoral lo normal es que el fraude hubiera sido aireado a los cuatro vientos. No ha sido así.

No obstante, hasta la Wikipedia tiene una entrada sobre el chanchullo, donde se puede leer que, siendo vicepresidente con Obama, Biden “desempeñó un papel importante en la política de Estados Unidos hacia Ucrania” (1). El caso no puede ser más goloso: al mismo tiempo que en 2014 los fascistas daban un Golpe de Estado en Kiev, al hijo de Biden le nombraban miembro de la dirección de Burisma, el mayor productor de gas natural de Ucrania.

Mientras los neonazis del Batallón Azov masacraban a 46 manifestantes en Odesa, sus amigos “progres” del partido demócrata se llenaban los bolsillos. El hijo de Biden salió exculpado de cualquier acusación de fraude y los neonazis igual. Los fascistas y los socialfascistas siempre han ido de la mano.

Son los medios de comunicación ecuánimes, objetivos e imparciales los que tienen que lavar la cara a personajes como Biden y su hijo. “Durante semanas, Hunter Biden fue acusado por la candidatura de Trump de haber realizado negocios oscuros tanto en Ucrania como en China”, dice El Confidencial (2).

Quienes denuncian las corrupción de los Biden son, pues, sospechosos de apoyar a Trump y, por lo tanto, a las corrientes más reaccionarias del imperialismo estadounidese, o quizá se trata de mantener la equidistancia entre unos (republicanos) y otros (demócratas) que, una vez más, son esencialmente iguales.

De esa manera se genera el silencio, que es la peor forma de censura y que no es característica sólo de las grandes cadenas de comunicación. Quienes no siguen la corriente dominante aparecen como marginales que, además de conspiranoicos, le hacen el juego a lo peor de la reacción imperialista.

Pero la historia sigue su curso y, lamentablemente, cuando las elecciones han pasado y ya nadie se acuerda, siguen saliendo trapos sucios: la fiscalía de Delaware abre una causa contra el hijo de Biden por fraude fiscal, es decir, un paraíso fiscal persigue al hijo del Presidente de Estados Unidos por delito fiscal (3).

Así funciona Estados Unidos, tanto en el caso de los Biden como en el de Al Capone. No importa que los peores crímenes queden impunes, pero es intolerable dejar de pagar impuestos. “La fiscalía federal estudia si Hunter y sus socios violaron leyes sobre impuestos y lavado de dinero durante sus negocios en el extranjero”, dice Antena3.

La investigación fiscal contra el hijo de Biden empezó en 2018, pero nos acabamos de enterar ahora, cuando la campaña electoral ya ha pasado. La fuente es el propio Hunter Biden, que ha publicado un comunicado a través del equipo de transición de su padre.

Dentro de poco vamos a ver si las grandes cadenas dispensan a Baiden el mismo tratamiento informativo que han estado dispensando a Trump durante cuatro años o dejarán las noticias en manos de los conspiranoicos, de la censura y de los cazadores de bulos.

(1) https://es.wikipedia.org/wiki/Hunter_Biden
(2) https://www.elconfidencial.com/mundo/2020-12-10/hunter-biden-hijo-joe-biden-investigacion-fiscal_2866152/
(3) https://www.antena3.com/noticias/mundo/el-hijo-de-biden-investigado-por-temas-fiscales-en-delaware-eeuu_202012105fd1e1c4d4aa1e0001262f90.html

Categorías
Guerra psicológica

El mito del gulag

La propaganda de la CIA y la prensa occidental tomaron, a partir de 1945, el relevo de la Gestapo, a la hora de crear una gigantesca campaña contra la Unión Soviética. El llamado «macartismo» y el «antiestalinismo» son las dos caras de una misma moneda. El diario español La Vanguardia publicó una investigación en 2001 que a día de hoy cuesta localizarlo, a pesar de su importancia

Categorías
Guerra psicológica

Para lavar su imagen la OMS ha contratado a la misma empresa de publicidad que orquestó el montaje de la Guerra de Irak

Hace años que la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un nido de corrupción y uno de los organismos internacionales más desacreditados. Por eso necesita periódicos lavados de cara, que contrata con agencias publicitarias, cadenas de comunicación y de relaciones públicas.

Una parte del dinero que percibe tiene ese objetivo: limpiar su deteriorada imagen pública.

El 1 de mayo la OMS contrató a la empresa de publicidad Hill & Knowlton Strategies, según un documento publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (1).

El contrato firmado con la empresa de relaciones públicas costó 135.000 dólares y estuvo vigente hasta el 15 de junio de este año.

En 2007 la OMS ya recurrió a Hill & Knowlton para gestionar un “programa de comunicación”, con la finalidad de buscar apoyos y financiación.

Hill & Knowlton es la empresa que en 1990 diseñó el montaje de los bebés kuwaitíes arrancados de sus incubadoras y arrojados al suelo por los soldados irakíes para justificar la agresión imperialista contra el país árabe (2). El presidente George Bush padre recurrió al fraude en varios discursos incendiarios.

El objetivo de la empresa de embustes es buscar “personas influyentes” que puedan difundir las alabanzas de la OMS en las redes sociales. Además, Hill & Knowlton ha buscado “microinfluyentes”, blogs, perfiles de Facebook o cuentas con menos seguidores o más especializados.

“Ha habido críticas y reclamaciones contra la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la cobertura de los medios de comunicación que podrían socavar a la OMS como fuente fiable y crítica de información sobre cuestiones de salud pública mundial”, escribió la empresa de relaciones públicas. El objetivo es “asegurar que se confíe en el asesoramiento de la OMS y que se sigan las directrices de salud pública”.

La OMS ya cuenta con una serie de “personas influyentes” muy conocidas, algunas de los cuales participaron en un concierto benéfico en abril para recaudar fondos para la organización y para la “lucha contra el coronavirus” en el mundo. Entre las estrellas que participaron en el concierto virtual se encontraban Lady Gaga y Elton John.

(1) https://efile.fara.gov/docs/3301-Exhibit-AB-20200714-38.pdf
(2) https://historico.prnoticias.com/comunicacionpr/541-prcomunicacion-1/20111702-hill-a-knowlton-mentir-para-invadir-irak

Categorías
Guerra psicológica

La técnica de intoxicación de masas

Las técnicas de manipulación de masas son muy conocidas desde hace muchísimos siglos. Hay numerosos manuales fácilmente accesibles, redactados por todo tipo de instituciones, por lo que no es necesario invocar a Goebbels o a la CIA por enésima vez. Basta con tener en cuenta que la tarea del espionaje no consiste sólo en obtener información sino en difundirla.

En el mundo moderno la manipulación de masas ha alcanzado cotas insospechadas por varias razones que tienen que ver con la fase de la historia en la que vivimos. La primera es la transformación de la prensa en una industria. No es posible mantener un fraude sin crear un negocio a su alrededor, con sus empresas, sus subvenciones, su profesionales y su mercado.

La segunda es que, en la medida en que hoy la industria es monopolista, la información también está monopolizada, es decir, acaparada por grandes cadenas capaces de operar en el mundo entero. Hay varios operadores que difunden un mismo mensaje. El pluralismo informativo no está en que circulen varios mensajes sino en que haya varias cadenas de difusión de los mismos contenidos.

La tercera es que, como sabemos desde que el chino Sun Tzu escribiera “El arte de la guerra”, una obra que es más vieja que la Biblia, la manipulación es una técnica militar. Forma parte de la guerra, no del periodismo. Por eso, no basta con dar una noticia, sino que hay que denostar a quien la niega. Es la clave para convertir el negacionismo en un insulto.

El responsable de la noticia es el portador de la misma. Si desacreditas al informador, desacreditas la información. Se llama “matar al mensajero” y no falla nunca. De ahí que nadie pregunte, por ejemplo a The Guardian, por sus fuentes. Eso sólo se hace a un medio independiente. Una noticia que choca con la ideología dominante requiere aclarar su origen; una noticia que la confirma se propaga por sí misma, sin necesidad de un respaldo.

Recientemente hemos tenido dos intoxicaciones que han circulado de esa manera. La primera ha sido la muerte de Kin Jong-un y la segunda la compra por Bashar Al-Assad de un cuadro en Sotheby’s por 25 millones de libras esterlinas para hacer un regalo a su mujer.

Las múltiples técnicas de intoxicación informativa se resumen en un principio militar: son maniobras de distracción. Los submarinos y los aviones de combate llevan señuelos a fin de que los torpedos y misiles que les apuntan se desvíen de su trayectoria, encaminándose hacia otros objetivos, que son ficticios. El torpedo o el misil confunden el blanco; no diferencian la mentira de la verdad.

“Gobernar es hacer creer”, escribió Maquiavelo hace 500 años. Es fabricar un mundo de suposiciones y de ilusiones, como la de que durante la transición España inauguró una nueva etapa de su historia, diferente a la anterior.

Del mismo modo, ahora suponemos que el gobierno está preocupado por nuestra salud y no le ha importado paralizar la marcha de la economía porque “lo primero es la salud”. Nunca se ha preocupado del hambre, ni de que los niños desfallezcan en medio del patio de la escuela, pero sí se preocupa en cambio por un catarro, o un resfriado, o una bronquitis, o una neumonía.

A partir de ese señuelo, es evidente que las medidas adoptadas tienen su origen en la salud, que la ley marcial se ha impuesto por motivos sanitarios y que la crisis económica deriva de ahí. Millones de trabajadores irán al paro en todo el mundo creyendo que quien les ha enviado a la calle es un virus.

El papel asignado a los sindicatos y a los antisistema, en general, forma parte del sistema que dicen combatir: sostener la ficción hasta el último minuto, impedir que aparezcan herejes que nos saquen del estupor, e incluso despreciarlos, porque están quedando en evidencia hoy como quedaron en evidencia en 1977.

En el mundo moderno lo virtual ha dado nuevas alas a los señuelos y las ilusiones. Lo único real es que aunque las calles siguen vacías, en el Primero de Mayo hemos tenido más mítines virtuales que nunca.

Categorías
Guerra psicológica

Los ataúdes llenan las calles de Guayaquil porque los familiares no pueden pagar los elevados gastos funerarios

Las imágenes de los féretros en las calles de Guayaquil, en Ecuador, en medio de la pandemia mundial, han impactado al mundo entero que, por asociación de ideas, supone que habrán muerto de lo único que se mueren hoy las personas: por culpa del coronavirus.

Los medios van de un engaño a otro. Hace ya un año, al menos, que los vecinos decidieron abandonar los ataúdes de sus difuntos en las calles porque la muerte es otro negocio privado y la población no puede pagar los exorbitantes gastos funerarios.

No hay dinero ni siquiera para morir tranquilo. Desapareció aquello del “Descanse en paz”. Sólo descansas si puedes pagar el coste, que oscila entre 600 y 3.000 dólares, según los deudos quieran un agujero con vistas al mar o a la montaña. En Ecuador casi nadie puede pagar esos precios, por lo que desapareció el RIP (“Requiescant In Pace”) de los cristianos sin que el Vaticano haya alzado la voz.

De Guayaquil no se sale nunca; no se puede ir ni al cielo ni al infierno. Una cremación cuesta 600 dólares.

Naturalmente, hace un año ningún medio publicó la noticia, que ahora están rescatando convenientemente en un contexto diferente, para seguir con el cuento de la pandemia.

El diario “El Universal” contaba (1) la historia de un anciano fallecido que pasó cuatro días en el velatorio porque sus vástagos no podían costear un entierro. Cuando el hedor del cadáver se hizo insoportable, los vecinos no lo pudieron soportar más, reunieron el dinero necesario, alquilaron una furgoneta entre todos para trasladar el cadáver a la morgue, donde permaneció casi tres meses.

Finalmente, los restos fueron enterrados en el cementerio de Lomas de Sargentillo. La subida de los precios del mercado mortuorio en Guayaquil desplaza las tumbas a dicho lugar, donde son más asequibles.

Algo parecido ocurrió un mes atrás en la ciudadela Kennedy Vieja, en el norte. Un ataúd en cuyo interior estaba el cuerpo sin vida de una mujer fue abandonado por su hijo en la puerta de una vivienda. El hijo pretendía que fuera su hermana quien pagara los 500 dólares del funeral, como ocurrió finalmente.

Este tipo de noticias son corrientes en los periódicos ecuatorianos desde antes de la pandemia:

“Donaron dinero para sepultar a vecino por hedor en Nueva Prosperina”
https://www.eluniverso.com/noticias/2019/03/29/nota/7256879/donaron-dinero-sepultar-vecino-hedor-nueva-prosperina

“En Guayaquil, sepultaron cadáver de hijo luego de siete días”
https://www.eluniverso.com/noticias/2018/01/08/nota/6557445/guayaquil-padres-velan-8-dias-su-hijo-casa-no-tener-dinero

“Abandonan féretro con el cuerpo de una mujer en el norte de Guayaquil”
https://www.eluniverso.com/noticias/2019/03/14/nota/7232870/abandonan-feretro-cuerpo-mujer-norte-guayaquil

“Los entierros en Guayaquil van de $ 1.700 a $ 30.000”
https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/6/entierros-costos-guayaquil

Ahora vean los titulares de los periodistas canallas que hay por aquí y juzguen Ustedes mismos:

La Vanguardia: “Los cadáveres se amontonan en Guayaquil por el coronavirus” (2).

Público: “El coronavirus golpea la ciudad de Guayaquil. En la provincia ecuatoriana del Guayas el colapso a causa de la covid-19 ha empeorado por la imposibilidad de enterrar a muchas personas que han fallecido en sus hogares, donde han permanecido durante días” (3).

El Mundo: “La pandemia ha transformado a Guayaquil en una gran morgue al aire libre, sitiada por el pánico al contagio del coronavirus” (4).

¿Necesitan más ejemplos de la intoxicación?, ¿hay algún medio que se salve del fraude? ¡Cómo se ríen de nosotros, especialmente todos esos cazadores de “noticias falsas”!

El cuento de la pandemia también oculta la miseria en la que vive la población ecuatoriana.

(1) https://www.eluniverso.com/guayaquil/2019/04/08/nota/7274486/gastos-mortuorios-oscilan-600-3000-urbe https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/6/entierros-costos-guayaquil
(2) https://www.lavanguardia.com/internacional/20200402/48275164261/cadaveres-amontonan-guayaquil-ecuador-coronavirus.html
(3) https://www.publico.es/internacional/coronavirus-ecuador-cadaveres-abandonados-calles-covid-19-golpea-ciudad-guayaquil.html
(4) https://www.elmundo.es/internacional/2020/04/01/5e84d472fdddffd4618b45c6.html

[Insistimos a nuestros lectores que no podemos asegurar la continuidad de esta página porque en toda Europa están censurando sitios y vídeos amparados en la ley marcial. Si alguien quiere guardar una copia como recuerdo, debe descargársela]
Categorías
Guerra psicológica

Viento Sur: un bodrio al servicio de la agresión imperialista contra Siria

“Es una tragedia humanitaria excepcional la que está golpeando el noroeste de Siria. Decenas de miles de personas, en su mayoría mujeres y niños, han vuelto a huir de sus pueblos y aldeas en los últimos días para dirigirse al norte y escapar así de los bombardeos rusos y del avance de las tropas sirias hacia el oeste”, asegura Viento Sur en un artículo (1).

En otro no menos absurdo lamenta la “despiadada masacre del régimen en Idlib” (2) porque cada vez que “el régimen” se dispone a aplastar a los yihadistas y a sus amos imperialistas, Viento Sur se echa a llorar.

Durante los años que Idlib estuvo en poder de los yihadistas no parece que se cometieran masacres o, al menos, Viento Sur no dijo nada. Las masacres comienzan con la llegada del “régimen” y a los plumíferos trotskistas se les ve el plumero.

Viento Sur no es nada diferentes de los demás altavoces del imperialismo; sólo le da su toque personal, “izquierdoso” e hipócrita. Por ejemplo, Viento Sur no dice nada diferente de Associated Press, un típico portavoz del Pentágono que justifica la agresión contra Siria.

Pero Viento Sur no tiene corresponsales ni fotógrafos en Idlib. ¿De dónde saca sus historias? De los yihadistas que han permanecido en la provincia. Por eso durante ocho años ninguna de sus informaciones explica la plácida dominación terrorista sobre sus habitantes.

Pero hay otro tipo de fuentes: las que están en la nómina del gobierno británico desde 2012, un aspecto de la guerra, la guerra sicológica contra Siria, del que ya hemos hablado aquí varias veces y que nunca ha sido mencionado ni por Viento Sur, ni por Associated Press; como si no existiera. Se callan porque ambos forman parte de la misma, uno (Associated Press) en su versión reaccionaria, y el otro, Viento Sur, en la seudoizquierdista.

“Varios documentos filtrados consultados por Middle East Eye muestran que la historia de la propaganda comenzó en 2012 y se aceleró al año siguiente, poco después de que el Parlamento británico se negara a autorizar la acción militar británica en Siria. Utilizando fondos británicos, estadounidenses y canadienses, los contratistas del gobierno británico establecieron oficinas en Estambul y Ammán, donde contrataron a miembros de la diáspora siria, que a su vez contrataron a periodistas ciudadanos sirios […] En 2015, Free Syria, Syrian Identity and Undermine se financiaron con libras esterlinas y dólares canadienses, y se gastaron el equivalente a unas 410.000 libras al mes” (3).

Se llama escribir al dictado. Como buenas marionetas las fuentes han sido contratadas y adiestradas por el gobierno británico y tienen nombres y apellidos que aparecen en los propios reportajes. El director de esta orquesta mediática es el MI6, la inteligencia militar británica.

“Unas nueve empresas fueron invitadas a licitar por los contratos. Incluyeron una serie de empresas creadas por ex diplomáticos británicos, oficiales de inteligencia y oficiales del ejército. Aunque los contratos fueron adjudicados por el Ministerio de Relaciones Exteriores británico, fueron gestionados por el Ministerio de Defensa británico y, a veces, por oficiales de la inteligencia militar. Estas empresas establecieron oficinas en Ammán, Estambul y, durante un tiempo, en Reyhanli, en el sudeste de Turquía. A partir de ahí, emplearon a sirios que a su vez contrataban a periodistas ciudadanos sirios, que creían trabajar para las oficinas de los medios de comunicación de los grupos de oposición sirios”, añade Middle East Eye.

El espionaje británico también contrató a periodistas para escribir artículos de propaganda sobre “los rebeldes sirios” y, naturalmente, el gobierno organizó y dirigió a los portavoces de la famosa “oposición moderada”:

“Documentos filtrados consultados por Middle East Eye muestran que el gobierno británico adjudicó contratos a empresas de comunicación, que seleccionaron y capacitaron a portavoces de la oposición, dirigieron oficinas de prensa que funcionaban las 24 horas del día y crearon cuentas de la oposición en las redes sociales. Se informó al personal británico que dirigía esas oficinas de que los empleados sirios podían hablar con periodistas británicos -como portavoces de la oposición siria-, pero sólo después de recibir el permiso de los funcionarios del consulado británico en Estambul. Una de las responsabilidades de las oficinas de noticias creadas en secreto por el gobierno británico en virtud de esos contratos era mantener una red eficaz de corresponsales autónomos en Siria para informar sobre las actividades de la MAO”, que es como llaman a la “oposición armada moderada”.

De este modo, entre bastidores, el gobierno británico podía influir en las conversaciones que los medios de comunicación británicos mantenían con individuos que se hacían pasar por representantes de “la oposición siria”.

No sólo los medios británicos recurrían a este tipo de sujetos. Todo el movimiento de “oposición civil” era, como los Cascos Blancos, un frente bien organizado y pagado del gobierno británico. Pero cuando Turquía intensificó su protagonismo en Siria, la operación de desinformación británica comenzó a apagarse:

“El entusiasmo del gobierno británico por gran parte del trabajo parece haber comenzado a disminuir cuando se hizo cada vez más evidente que el gobierno de Assad y sus aliados rusos e iraníes estaban ganando la guerra civil, y la financiación de los contratos comenzó a agotarse. A principios de 2019, la Policía Siria Libre, una organización respaldada por los británicos, cesó finalmente sus operaciones tras la toma de la provincia de Idlib por parte de Al-Qaeda a principios de 2019, para gran disgusto de los civiles y los activistas de la sociedad civil. Según se informa, el Gobierno turco también se volvió menos tolerante con las iniciativas de propaganda coordinadas desde su territorio. Un hombre de negocios británico fue expulsado después de que las autoridades turcas descubrieran que había entrado en el país con un visado de turista”.

El hecho de que el gobierno turco se haya vuelto menos tolerante con la operación británica de intoxicación quizá pueda explicar la muerte el año pasado de James Le Mesurier, el espía británico que dirigía el grupo de propaganda de los Cascos Blancos desde Estambul.

(1) https://vientosur.info/spip.php?article15635
(2) https://vientosur.info/spip.php?article15597
(3) https://www.middleeasteye.net/news/revealed-british-government-covert-propaganda-campaign-syria

Más información:
— Los imperialistas británicos crearon una agencia de prensa para la guerra sicológica contra Siria
— El espionaje británico supervisa la contratación de los periodistas de la BBC
— ‘Dejé los servicios secretos británicos cuando el MI6 decidió financiar a Osama Bin Laden’
— Los Cascos Blancos están dirigidos por espías británicos
— El MI6 acelera los planes de evacuación de los peones que aún mantiene en Idlib para evitar su captura
— Otro yihadista británico que trabaja para su gobierno
— El gobierno de Londres confiesa su apoyo a los yihadistas libios
— Espías y periodistas: se le atrapa antes al mentiroso que al cojo
— Los Cascos Blancos están dirigidos por espías británicos
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (1)
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (2)
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (3)
— Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (y 4)