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Autor: Josep Cónsola (página 8 de 10)

Maccacaro, Paccino, Giacomini: In Memoriam

Este mes de enero de 2021 se cumplen 44 años del fallecimiento de Giulio Alfredo Maccacaro (15/1/1977) y 40 años del fallecimiento de Valerio Giacomini (6/1/1981) que junto a Darío Paccino (4/6/2005) imprimieron una huella imborrable en el pensamiento ecológico no instrumental ni neutro, sino estrechamente relacionado con la depredación del medio ambiente por parte del capitalismo, ya fuera éste de corte occidental o de la deriva pro capitalista de los socialismos “realmente existentes” y la relación con las diversas patologías y las prácticas médicas utilizadas a mayor gloria del capital.

Cabe conservar hoy la memoria de dichos autores y recordar la raíz marxista y revolucionaria de dos de ellos: Giulio Alfredo Maccacaro y Darío Paccino, así como el catolicismo progresista de Valerio Giacomini que siempre defendió con firmeza la metodología y el rigor científico, combinados con los más profundos valores humanos y las cuestiones sociales.

Dario Paccino, participó activamente en la resistencia italiana en las filas de la Brigada Matteotti, con el nombre de batalla Santi, y redactor en aquel momento del periódico clandestino Avanti. De febrero de 1979 a junio de 1986 fue redactor jefe de la revista Rossovivo, una revista de crítica marxista a la ecología dominante. En 1972 publicó su libro más famoso, “L’imbroglio ecologico” (La estafa ecológica), en el que expresaba la desconfianza de gran parte de la izquierda italiana hacia la conservación de la naturaleza. Según Paccino, la ecología era una herramienta más de la burguesía capitalista para explotar a los trabajadores de las fábricas y las obras.

Darío Paccino en unas declaraciones en Lotta Continua nº 9 del 4 de enero de 1978 definía que: «Con mis libros intento dar voz a los desposeídos por el monopolio de la información y de la llamada cultura”, (1) y que junto a Valerio Giacomini, fundó la revista Pro Natura: Natura e Società.

Giulio Alfredo Maccacaro era médico, biólogo y biometrista, un científico que se ocupaba de los métodos de la estadística aplicados a la medicina y a la investigación de las causas, especialmente ambientales y laborales, de las enfermedades. Antifascista y marxista convencido participó en la Resistencia en las fuerzas partisanas del Oltrepò pavese, con la brigada Barni.

Trabajó como investigador en el Departamento de Química del Chelsea College of Science and Technology de Londres, como profesor del curso «Almacenamiento y transferencia de información en las bacterias» y al año siguiente en la Unidad de Investigación de Genética Microbiana del Consejo de Investigación Médica de Londres. En 1972 fundó la Asociación Medicina Democrática, Movimiento de Lucha por la Salud. Maccacaro fue un científico que vivió plenamente su profesión de estudioso e investigador y su compromiso social. Siempre estuvo del lado de los trabajadores a los que dedicó tiempo y energía; vivió su profesión de forma honesta, sin obtener privilegios fáciles. En 1976 fundó la revista “Epidemiologia e prevenzione.

En octubre de 1972, el Colegio de Médicos de Milán, lo convocó a a través de este comunicado: “Con motivo de asuntos que le conciernen, le rogamos presentarse ante la sede de este Colegio el miércoles 4 de octubre a las 11:30 horas, a fin de ser atendido por el presidente o uno de sus delegados.” a una reunión con la intención de sancionarlo por el prólogo escrito para el libro de Jean-Claude Polack La medicina del capital (2). A raíz de este suceso, Maccacaro escribió una carta al Presidente del Colegio de Médicos de Milán, de la cual vale la pena resaltar algunos párrafos (3).

“Decir medicina del capital es dar mucho más que una indicación histórica o sociológica: es proporcionar el resultado de un análisis político según el cual la dirección del capital, en las sociedades donde rige suprema, se siente obligada por la necesidad de afirmarse y, por el control de sus contradicciones, a asumir la gestión total del sistema médico en todas sus partes y sus relaciones. En dichas sociedades, la medicina en cualquiera de sus ámbitos, ya sea en el científico o en el asistencial, en la práctica privada tanto como en la pública, en las aulas universitarias como en las salas de hospitales, pertenece siempre al capital, en el sentido de que es funcional para sus necesidades de conservación y de desarrollo, aun a través de las formas y las realidades del acto asistencial.

… El sistema capitalista debe asumir la gestión de todas las fases de la medicina, o sea la gestión del médico además de la del enfermo, de la enfermedad además de la gestión de la institución, de la enseñanza además de la gestión de la profesión, de la producción del fármaco además de la de su demanda, etc.

… ¿Es necesario que usted me repita que la patología no es propiedad absoluta del capital cuando es evidente que todo el capital es patógeno y sigue siéndolo en todos lados donde llega a su dominio y su implementación?. El control y la exacción, que conste, son capaces no solo de producir, como hemos visto, la enfermedad sino también de inventarla y, siempre por el propio beneficio, de reprimirla y de negarla.

… Naturalmente la medicina del capital no podría dirigir las enfermedades, si no dirigiera también al enfermo, al médico y a la relación existente entre ellos, de acuerdo a una coherente lógica de clase.

… La verdadera medicina preventiva, señor presidente, la única que tiene un sentido real, no es aquella que nos propone el capital, sino aquella a la cual el capital se opone. Es la medicina que busca las causas patógenas y las elimina en vez de quedarse en los efectos y disfrazarlos bajo el artificio de su reconocimiento precoz.

… Que otro médico lea estas líneas y esas páginas es mi viva esperanza: que lo ayuden a reconocer el peligro que corre, a rechazar su condena y a afrontar su crisis. No importa donde esté su lugar de trabajo –en una clínica universitaria, en un hospital de provincia, en un barrio obrero, en un medio rural– la medicina del capital lo va a alcanzar, pues lo necesita. De él, el mando capitalista, que ha constreñido bajo su orden a la ciencia y a la medicina, al enfermo y a la enfermedad, que ha reducido al hombre a la cárcel de la alienación, exige que de esta cárcel él, médico, se haga custodio vigilante.

… La medicina del capital habrá dejado de existir el día que los médicos comprendan la profunda politización y la potencialidad liberadora de su trabajo. Y junto con ella, dejará de existir también, un Colegio Médico como este, un presidente como usted y el recuerdo de ambos”.

Darío Paccino, escribió en 1972 “L’Imbroglio ecológico” en el cual realiza una severa crítica a los ecologistas del capital que los caracteriza como los que desean la vida dulce de la sociedad capitalista occidental sin los desastres ocasionados por la depredación del medio ambiente, deseosos de una sociedad sin destruir al capitalismo que vive de la depredación (4).

Valle de Meuse, Bélgica

La mortaldad del Valle de Meuse, Bélgica en 1930 fue la primera catástrofe sanitaria atribuida a la contaminación.

El 1 de diciembre de 1930 una espesa niebla cubrió gran parte de Bélgica. Los vientos de muy escasa velocidad no permitieron la evacuación natural de los contaminantes permitiendo que estos se asentaran sobre el Valle de Meuse provocando serios problemas de salud entre la población de aproximadamente 9.000 habitantes.

A lo largo de los 20 kilómetros del Meuse Valley entre Huy y Lieja había 4 hornos de coque, 3 fábricas de acero, 4 fábricas de vidrio, y 3 fundiciones de zinc. Las emisiones contaminantes eran, por tanto, habituales y notables en la zona y fue la conjunción de esas emisiones contaminantes con unas condiciones meteorológicas muy específicas la que condujo desastre.

El día 3 de diciembre, tras dos días de una niebla persistente, cientos de personas que vivían en el tramo del Valle de Meuse situado entre las ciudades de Huy y Lieja, empezaron a experimentar todo tipo de problemas respiratorios, algunos de ellos muy severos, desde la irritación laríngea, la tos y el dolor, hasta la disnea, el asma y signos de edema pulmonar como la cianosis. Las náuseas y los vómitos fueron también muy frecuentes. El 4 de diciembre las muertes comenzaron a sucederse y el 5 de diciembre más de 60 personas habían muerto. La tasa de mortalidad en la zona fue de 10,5 veces lo normal. (5)

Donora

Es de destacar la catástrofe humana que ocasionaron las empresas American Steel and Wire perteneciente a la United States Steel Company y la Donora Zinc Works que entre las dos empleaban a unas cinco mil personas en la pequeña población de Donora (14.000 habitantes) en el Estado de Pensilvania (Estados Unidos). El 27 de octubre de 1948 la polución se convirtió en una niebla asesina . A causa de esto, la mitad de los 14.000 habitantes enfermaron y 70 murieron en el trancurso del mes siguiente afectando a las personas mayores y a otras con problemas respiratorios. Los síntomas eran irritación del tracto respiratorio, picor en los ojos, dolor de garganta, dificultad para respirar, dolores de cabeza, náuseas y vómitos. Con el paso de los años se comprobó que la gente afectada disminuyó su esperanza de vida.

Paccino menciona el testimonio de una habitante de Donora, Mrs. Nugach, la cual declara que “mi padre empezó a respirar fatigosamente durante el día, por la noche lo llevaron al hospital donde murió unas horas después gritando: “dadme un soplo de aire fresco”. Y el médico de Donora William Roungaus afirmó que “fué una verdadera matanza, la gente gritaba y pedía un poco de aire puro”.

La investigación más exhaustiva de un episodio de contaminación del aire la llevó a cabo el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos y el Departamento de Salud de Pensilvania después de este episodio. En esos estudios, los investigadores determinaron que 5.190 personas, casi 43% de la población en el área, enfermaron en algún grado. El principal efecto fue una irritación aguda del tracto respiratorio. Durante este episodio, 33% de la gente de Donora presentó tos, el síntoma más común. Otros síntomas, en orden decreciente, fueron: dolor de garganta, constricción del tórax, respiración superficial, dificultad respiratoria, cefalea, náuseas, vómito, irritación ocular, lagrimeo y flujo nasal. De cada 100 personas que enfermaron, por lo menos, 24 sufrieron síntomas severos y 39 moderados. La tasa de mortalidad aumentaba con la edad: 31% entre los 20 y 24 años, 55% entre los 40 y 44 y 63% entre los 60 y 65 años. La enfermedad cardiaca o pulmonar fue el factor principal de muerte, pero no todos los que murieron tenían una historia de enfermedad crónica. La autopsia de las víctimas mostró bronquitis, edema pulmonar y hemorragia como causa de muerte (6).

Londres

El 5 de diciembre de 1952 comenzó en Londres la peor catástrofe de contaminación de la historia en las Islas Británicas.

La población ya estaba acostumbrada al “fog”, contaminación del aire que sumergía a la ciudad bajo la niebla, por lo que esa contaminación fuera mayor de la habitual no les extrañó. El azufre y las partículas de ácido sulfúrico fueron los contaminantes responsables.

La consecuencia más grave es que, debido a la Gran Niebla, en cuatro días murieron más de 12.000 personas, especialmente personas ancianas, niños y niñas, además de 120.000 hospitalizaciones. En 1962 se dio otro episodio similar, pero en mucha menor escala, en la que fallecieron 750 personas (7).

España

En Europa, el proyecto Aphea (Short term effects of air pollution on health, a European approach) un estudio multicéntrico que contó en su primera fase con la participación de 15 ciudades europeas (entre las que se incluía Barcelona) pertenecientes a 10 países diferentes, con una población de estudio de aproximadamente 25 millones de habitantes.

En los últimos años se han aportado algunas evidencias por parte de los estudios experimentales. Por un lado, se ha sugerido que el poder tóxico de las partículas en los ambientes urbanos procedería de su alta composición en partículas ultrafinas. Así, aunque gravimétricamente su concentración no sea muy alta, estas partículas podrían provocar una exacerbación de los problemas respiratorios e incrementar la coagulabilidad plasmática. Se ha informado la existencia de asociación entre los niveles de partículas y una disminución del funcionalismo pulmonar (8).

El 7 de diciembre de 2019 con motivo de la Cumbre del Clima que se celebró en Madrid entre el 2 y el 13 de diciembre, la Fundación Española del Corazón (FEC) recordó que la contaminación atmosférica causa 8,8 millones de muertes al año en el mundo, 790.000 en Europa y unas 30.000 en España, siendo entre el 40 y el 80% de esas muertes de causa cardiovascular.

Las partículas de la materia en suspensión (PM10 y PM2.5) son los productos contaminantes de mayor impacto medioambiental. Cuanto más pequeñas son las partículas, más dañinas pueden ser. Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla, Albacete y Toledo encabezan el ránking de ciudades con más concentración de partículas PM2,5, superando el límite establecido por la OMS (10 microgramos/m3) solo León, Cáceres, Las Palmas, Salamanca, Vitoria, Tenerife y Burgos cumplen con los estándares establecidos por la OMS. En el caso de las partículas PM10, la mayoría de las 45 ciudades analizadas en el citado estudio rebasarían el límite permitido por la OMS (9).

Una investigación internacional publicada en agosto, dirigida por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y la Universidad de Fudan (China), basada en el análisis de 652 ciudades (incluidas 45 españolas) de 24 países o regiones de todo el mundo para el periodo 1986-2015. Este estudio, el último publicado sobre este tema, en el que también han participado investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), confirma la relación entre la contaminación urbana y el riesgo de mortalidad.

La contaminación atmosférica causa 8,8 millones de muertes al año en el mundo y unas 30.000 en España. Cuanto más pequeñas son las partículas de materia en suspensión, por ejemplo, las que se emiten en la combustión de vehículos diésel, más daño producen en nuestro organismo (10).

Minamata

Aunque los agentes químicos son distintos de los enumerados anteriormente, el causante es el mismo: el capitalismo depredador

Minamata, de la Prefectura de Kumamoto, es una pequeña ciudad del sur de la isla de Kyushu, en el Japón y en 1956, cuando comienza la epidemia, tenía unos 50.000 habitantes y una gran empresa de productos químicos, fundamentalmente fertilizantes, la Chisso Corporation que vertía sus residuos contaminantes al rio Minamata y a la bahía cercana.

El 21 de abril, de 1956, una niña de 5 años de edad amaneció con convulsiones y dificultades para andar y hablar. Ingresó en el hospital de Minamata, el Hospital Chisso, propiedad de la empresa química. Fue, esa niña, el primer caso bien documentado de la enfermedad de Minamata.

Las investigaciones identificaron el mercurio como la causa de la enfermedad de Minamata, pero las autoridades y la empresa Chisso hicieron caso omiso de este dato para contener la extensión de la enfermedad. La fábrica Chisso era sospechosa de la contaminación pero, en aquellos años, no era fácil de probar.

Fueron los equipos de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Kumamoto los que trabajaron durante años para conocer mejor la enfermedad y su origen en el metil mercurio. El 22 de julio de 1959 publicaron un informe en el que escribían que “La enfermedad de Minamata es una enfermedad del sistema nervioso que es causada por la alimentación con pescado y marisco en el área local (Bahía de Minamata). El mercurio ha llamado nuestra atención como la causa posible de la contaminación del pescado y el marisco.”Firmaban este informe los profesores Tadao Takeuchi y Haruhiko Tokuomi. El 5 de agosto la empresa Chisso respondía afirmando que “La teoría del mercurio orgánico de la Universidad de Kumamoto es una especulación sin ninguna prueba, y es irracional según el sentido común de la química”.

Entonces estalló la segunda fase de la enfermedad de Minamata. Desde mediados de los 50, en la ciudad habían aumentado los casos de parálisis cerebral, los abortos, los nacimientos prematuros. En 1961 y 1962, en la autopsia de dos mujeres jóvenes ambas llevaban fetos muertos con la enfermedad de Minamata. Además, en 1962 se declararon 15 nuevos casos de parálisis cerebral.

No fue hasta 1968 que el gobierno estableció que el metil mercurio vertido por Chisso era la causa de la enfermedad de Minamata. Habían pasado 12 años desde aquella primera niña enferma de 5 años detectada en 1956 (11).

“Todavía no se conocen con exactitud los efectos a largo plazo de estos, y de muchos otros, contaminantes. Son concentraciones bajas pero absorbidas en pequeña cantidad durante muchos años y pueden provocar efectos que aún no detectamos” (12). En 2010, eran 2.771 personas las que tenían el certificado de padecer la enfermedad de Minamata pero hay más de 40.000, con síntomas más leves, que también reciben tratamiento médico.

A modo de resumen

La declaración por parte de la OMS de pandemia mundial en marzo de 2020, obvia cualquier estudio, antecedente, dato, experiencia sobradamente demostrada de los efectos de la contaminación ambiental sobre el organismo humano, no fuera caso que se enfadaran las grandes corporaciones, los complejos químico-farmacéuticos, los complejos militares, la industria agroalimentaria… y dejaran de aportar miles de millones para mantener las burocracias internacionales y las revistas aparentemente científicas que solamente publican lo esperado por el capital.

Mucho más sencillo y engañoso ha sido atribuir los fallecimientos a un miserable virus del cual todavía se está buscando su cadena proteínica. De este modo se puede continuar la depredación del medio ambiente con el visto bueno de las progresistas izquierdas, las cuales también obvian la corrupción ambiental y se afanan en situarse al lado del discurso de las grandes corporaciones químico-farmacéuticas clamando por la universalización de vacunas salvadoras, pero dejando incólume todo el entramado capitalista responsable del envenamiento de millones de personas en todo el mundo.

Es pues, momento de rendir homenaje a Giulio Alfredo Maccacaro, a Dario Paccino y a Valerio Giacomini que en honrosos actos de valentía se enfrentaron, desde una concepción clasista de la ciencia al capitalismo depredador del medio ambiente.

Referencias

(1) https://web.archive.org/web/20160917014445/http://fondazionerrideluca.com/download/1978/01_1978/LOTTA-CONTINUA_1978_01_04_002_0009.pdf
(2) La Médecine du capital, Paris, Éditions F. Maspero, « Cahiers libres » 1971
(3) https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5367435
(4) https://www.anobii.com/books/L%27imbroglio_ecologico/01c67ce7c730fedd56
(5) http://www.riaat.ujat.mx/hablandoalaire/ha_MeuseValley.html
(6) Public Health Service. Air pollution in Donora, Pennsylvania: epidemiology of unusual smog episode of October 1948, Public Health Bull 1949; 306:173.
(7) Asociación Española de Historia Económica https://www.aehe.es/la-gran-niebla-de-1952-en-londres/
(8) Rev. Esp. Salud Publica vol.73 no.2 Madrid mar. 1999, Efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud: una introducción
(9) https://www.elespanol.com/ciencia/medio-ambiente/20191207/ciudades-contaminadas-espana/448205366_0.html
(10) https://www.elplural.com/el-telescopio/sostenibilidad/en-ciudades-espana-respira-peor_232360102
(11) https://culturacientifica.com/2018/03/04/caso-los-enfermos-minamata/
(12) Hachiya, N. 2006. The history and present of Minamata disease. Entering the second half a century, Japan Medical Association Journal 49: 112-118.

¿Herramientas, accesorios o prótesis?

Herramienta: Cualquier instrumento dispositivo o medio para realizar un trabajo o lograr determinado fin
Accesorio: dependiente de una cosa principal. No necesario, secundario.
Prótesis: Colocación de una pieza postiza en sustitución de una parte del cuerpo.

“Este modelo de mundo trae la obligación de que cada habitante del mismo sea un cyborg, como tal no tiene herramientas de comunicación: tiene prótesis adosadas al cuerpo. Pese a que el usuario cyborg todavía cree tener el control de las mismas, la desmentida reina cuando observamos el padecimiento que el teletrabajo o la teleducación producen en cada uno” (César Hazaki, Planeta cyborg recargado)

De la implantación de prótesis

El capitalismo, después de provocar cada crisis, sufre una mutación, es lo mismo pero reavivado en un contexto en el cual hay muchos perdedores pero al mismo tiempo grandes ganadores. La crisis desencadenada en 2008 fue la antesala de la del 2020, en la primera se realizó una limpieza del sistema financiero mediante la liquidación de miles de grandes, medianas y pequeñas empresas financieras que fueron fagocitadas por las que estaban mejor relacionadas con las esferas de poder. De paso evaporaron cientos de miles de millones de los fondos de pensiones en todo el mundo y los ahorros de trabajadores que habían depositado su confianza en los consejos de miles de funcionarios bancarios los cuales les endosaban las llamadas obligaciones preferentes sin explicar en qué consistía esta modalidad de ahorro.

En el 2020, corregida y aumentada, la crisis provocada se ha dirigido a los sectores productivos y manufactureros destruyendo una parte importante del comercio convencional, como también de los servicios personales en especial los dedicados al ocio y turismo que quebrarán y su espacio comercial será fagotizado por las grandes cadenas internacionales mediante franquicias, siendo un caso peculiar de concentración empresarial en el caso de las aerolíneas, y al mismo tiempo de estos procesos más segmentados se ponían en juego toda una batería de medidas en la perspectiva de cambios radicales en el trabajo asalariado, en el consumo, en la cultura, en la economía y en la dependencia de las nuevas tecnologías de la información.

Los algoritmos, los smartphones, las fibras ópticas, el comercio on line, la enseñanza on line, la consulta sanitaria on line, la persecución de los supuestos contagiados on line, el trabajo on line,… Han supuesto un cambio cultural brutal impuesto bajo el reinado del terror pandémico. A la par, se han establecido legislaciones “ad hoc” reguladoras del trabajo a domicilio y del teletrabajo, legislaciones en lo que respecta a España han tenido su plasmación en los Decretos 8/2020, 15/2020 y el 28/2020.

Randstad destaca que a diciembre de 2020, 3.015.200 ocupados de nuestro país teletrabajan de manera habitual, es decir, más de la mitad de los días que trabajan, lo hacen desde sus domicilios (1).

El smartphone ha dejado de ser una herramienta o un accesorio para facilitar la comunicación y se ha convertido en una prótesis biométrica sustitutiva que forma parte del cuerpo y que sin ella una mayoría se siente inválida e incapacitada para el nuevo trabajo. Pero además las plataformas denominadas “sociales” (Whatsapp, Facebook, Twitter, Instragram…) se ha convertido en un elemento de ruptura con los circuitos de cultura popular que primaban la relación corpórea, física, entre las personas.

Jóvenes y no tan jóvenes, caminando por la calle, en metro, tren o autobús, en la cafetería o restaurante, adosados al celular constantemente alerta del pitido emitido que anuncia un nuevo mensaje quién sabe de que, convierten dicho aparato en una prótesis de su cuerpo y a través del cual se indica cuantos pasos se han caminado, cual es el ritmo cardíaco, por donde andar para llegar a un determinado lugar, las ofertas de Amazón, las órdenes del jefe de personal sobre el horario flexible, el minivideo del gato del vecino, los chismes del grupo de whatsapp, los twits… los comentarios sobre que hemos comprado, que hemos comido insertado en el perfil de facebook. Todo al instante, pitido tras pitido, frase tras frase, emoticón tras emoticón y con la misma rapidez que se emite, se olvida o se reenvía sin constatar su veracidad. Un imparable bombardeo cibernético cuyos daños colaterales son ignorados por los usuarios pero de gran alegría para los que almacenan toda esta cantidad de datos. Daños colaterales que incluyen el registro de las conversaciones privadas que escuchan desde los propios smartphones diseñados para permitirlo.

“Ya no podemos decir que los ciborg “están entre nosotros”, sin más bien que “somos nosotros”. No han bajado de un platillo volante, sino que, como dice Donna Haraway, forman parte de nuestra postmoderna naturaleza. A la vista de que cada vez un mayor número de nuestras funciones mecánicas y cognoscitivas están siendo usurpadas por la tecnología, en algunos ámbitos empieza a hablarse del cuerpo post-humano como aquel que ha sido modificado en su corporeidad. Los emoticonos, por ejemplo, sirven para suplir el componente gestual visible en la comunicación cara a cara (llanto, risa, emoción, acercamiento, alejamiento, deseo, etc.). Por otra parte, es interesante comprobar cómo en el desarrollo actual de las modernas tecnologías de lo virtual se produce una progresiva “encarnación”, que consiste en un creciente acoplamiento del cuerpo a los sensores y expositores de la interfaz (2).

Es un trascendental cambio cultural que salvando el tiempo, podemos asemejarlo a lo ocurrido a finales del siglo XIX cuando deliberadamente se destruyeron los circuitos culturales para intentar eliminar las resistencias ante las siniestras consecuencias de los cambios de patrón tecnológico y disciplinar y domesticar culturalmente el proletariado.

“Hay una historia oculta del capitalismo industrial. Tiene dos partes relacionadas. Una es cómo las tradiciones precapitalistas, las formas no racionales de cultura, el juego, la fantasía y la imaginación proporcionaron fuentes de resistencia al intercambio y a la racionalidad formal. La otra implica la represión sistemática y la eliminación de estas tradiciones y culturas. Durante el último siglo más o menos, la asimilación de las personas con tradiciones no industriales en un mercado laboral individualizado, el trabajo duro y alienante, la separación del trabajo y el ocio, y un mundo cosificado de valores e ideas cuantificados, estuvo plagado de sufrimiento, angustia, dolor y conflicto” (3).

De los datos

Para poner en funcionamiento esta “nueva normalidad” se precisan una gran cantidad de “datos” y una gran velocidad en la transmisión de los mismos y el capitalismo del siglo XXI ha realizado el descubrimiento de los datos como materia prima y dicha materia prima se encuentra instalada en las denominadas plataformas cuya misión es la recolección y procesamiento de dichos datos. Las plataformas como Google o Facebook analizan los perfiles de consumo y comportamiento ya sea social, laboral o político de cientos de millones de personas y los datos resultantes una vez analizados son vendidos o alquilados a las grandes corporaciones ya sean estas de carácter comercial o político (4).

Los “datos” son el petróleo del siglo XXI al mismo tiempo que los minerales necesarios para la fabricación de los componentes de las prótesis digitales tales como computadoras, teléfonos celulares, cámaras de infrarrojos y otros aparatos tanto de procesamiento de datos y videovigilancia como de aplicaciones en robótica industrial y material militar. Dichos minerales comúnmente denominados “tierras raras” abarcan una diversa gama (actinio, plutonio, torio, protactinio, uranio, americio, berkelio, californio, einstenio, fermio, nobelio, lawrencio, escandio, itrio lantano, cerio, praseodimio, neodimio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio, lutecio,…) cuyas mayores reservas se encuentran en el continente asiático, siendo Afganistán un enorme reservorio de ellas.

Así como el tantalio del que se extrae el coltán, el estaño, el tungsteno del que se extrae el wolframio y el oro denominados 3TG (Tin, Tantalum, Tungsten, Gold) ha sumido la República Democrática del Congo en una guerra que se está cobrando cientos de miles de vidas financiada por las grandes corporaciones de la industria electrónica, el litio y los minerales procedentes de las tierras raras son los nuevos objetivos del capitalismo del siglo XXI. Sus aplicaciones son diversas: la industria del automóvil para los coches eléctricos, la militar para misiles teledirigidos y la industria nuclear para sus reactores y a medida que la dependencia de los combustibles fósiles disminuya, la necesidad de guardar energía recolectada de diversas fuentes alternativas se volverá más importante y, con ella, la necesidad de estas tierras raras (5).

En Afganistán los marines estadounidenses fuertemente armados se despliegan en helicópteros por toda su geografía pero con ellos viajan también geólogos ataviados con cascos, chalecos antibalas y equipo militar con el objetivo de dibujar un mapa lo más preciso posible de las reservas minerales afganas. «En cuanto desciendes, asumes tu función como geólogo, casi te olvidas de que estás rodeado por marines», dice Jack H. Medlin, director de las campañas del Servicio de Inspección Geológica de EE.UU. (USGS) en Afganistán (6).

El gobierno americano estima cerca de un billón de dólares en recursos y el Pentágono lo llama la “Arabia Saudita del litio y tierras raras” (7).

En el informe “Mineral Resources of Afghanistan. Driver for Regional Economic Development” de Afghanistan Geological Survey 2011 (8) dice que se necesitan grandes cantidades de energía para explorar los recursos naturales en Afganistán. Para garantizar un suministro continuo de energía, se están construyendo plantas de energía a carbón en el centro de Afganistán y plantas de energía a gas en el norte de Afganistán. La infraestructura está creciendo rápidamente en todo el país. Se construyen autopistas, vías de acceso, líneas de ferrocarril, electricidad, suministro de agua, centros comerciales, etc. El gobierno de Kabul está promoviendo este proceso mediante la emisión de garantías de que la inversión extranjera no será nacionalizada. Las licencias para minas se otorgarán por un período de 30 años, con la posibilidad de extenderlas posteriormente cada 5 años (9).

Las negociaciones del gobierno títere de Kabul con las grandes corporaciones se basa en dos compromisos: la continuidad de producción de opio para satisfacer la demanda tanto de los consumidores particulares como de la industria químico-farmacéutica occidental y la venta a mejor postor de las riquezas del subsuelo.

Todo ello forma parte del gran cambio de patrón tecnológico controlado por un pequeño grupo de corporaciones transnacionales y junto a este cambio la modificación de los comportamientos humanos culturales, sociales, políticos e ideológicos cuyos primeros resultados podemos comprobar a través de la gran campaña pandémica iniciada en marzo de 2020.

Lo que se pone en juego no es otra cosa que la mercantilización integral de la vida y una organización algorítmica de la sociedad. De esta manera, bajo la promesa de hacer del mundo un lugar “mejor, sustentable e inteligente”, se constituye como el faro mundial de un nuevo tipo de negocios y el epicentro de una visión de mundo con rasgos totalitarios que erige a las tecnologías por encima del ser humano, presentándolas como la solución incuestionable para todos los problemas. “El espíritu de Silicon Valley, entonces, encarna la verdad económico-empresarial, interiorizada e integrada en todo lugar” (10).

(1) https://www.observatoriorh.com/diversidad-conciliacion-e-igualdad/el-numero-de-espanoles-teletrabajando-se-triplica-en-un-ano.html
(2) Carolina Sánchez-Palencia Carazo. De Cuerpo Presente: Prótesis, Pliegues y la Nueva Carne
(3) Frank Hearn “Domination, Legitimation and Resistence: The incorporation of The 19th-century English Working Class
(4) Nick Srnicek, “Capitalismo de plataformas”, Buenos Aires, 2018
(5) https://www.infotechnology.com/labs/Que-son-las-tierras-raras-que-se-usan-para-fabricar-celulares-y-aviones-20180427-0001.html
(6) https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/el-lado-oscuro-de-la-va-lctea-539/riqueza-mineral-de-afganistn-8832
(7) http://elcopernico.com/2018/04/17/tierras-raras-el-pilar-desconocido-de-la-economia-moderna/
(8) http://www.mom.gov.af
(9) https://institut-seltene-erden.de/wp-content/uploads/2019/08/Afghanistan.pdf
(10) Éric Sadin, La silicolonización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital

Del socialismo científico al socialismo distópico

“La educación que mueve a la autoeducación es justamente, según mi íntimo convencimiento, la verdadera educación. Enseñar al individuo a autoeducarse es infinitamente más difícil que organizar distracciones dominicales”
(Vasili A. Sujomlinski, Educación y autoeducación, Sovietskaia Pedagoguica, núm 11, 1970)

En el siglo XIX, el 21 de septiembre de 1882 Federico Engels publicaba un folleto con el título “Del socialismo Utópico al socialismo científico” que contenía tres capítulos de su libro “La subversión de la ciencia por el señor E. Dühring”, escrito en 1878.

En el prólogo de la edición inglesa de 1892 hacía referencia a los avances de la ciencia con estas palabras: “La química moderna nos dice que tan pronto como se conoce la constitución química de cualquier cuerpo, este cuerpo puede integrarse a partir de sus elementos. Hoy, estamos todavía lejos de conocer exactamente la constitución de las sustancias orgánicas superiores, los cuerpos albuminoides, pero no hay absolutamente ninguna razón para que no adquiramos, aunque sea dentro de varios siglos, este conocimiento y con ayuda de él podamos fabricar albúmina artificial. Cuando lo consigamos, habremos conseguido también producir la vida orgánica, pues la vida, desde sus formas más bajas hasta las más altas, no es más que la modalidad normal de existencia de los cuerpos albuminoides”.

Esta ilusión respecto a la ciencia y sus avances a finales del siglo XIX, producto de la transformación y cambio del patrón tecnológico a partir de la crisis de 1873, y la desafortunada frase de “habremos conseguido también producir la vida orgánica”, seguramente ha sido un elemento que ha calado en el pensamiento de los escolásticos del socialismo científico hasta el extremo de realizar paralelismos entre la ciencia social que emana del análisis de la sociedad y de la lucha de clases en la misma i la ciencia aplicada por las clases dominantes a efecto de mantener el control social para paliar los efectos de dicha lucha de clases.

Hemos llegado a un punto en el cual la denominada “ciencia” no es utilizada precisamente para alcanzar lo que Engels anunciaba en el citado documento. “Por vez primera, se da ahora, y se da de un modo efectivo, la posibilidad de asegurar a todos los miembros de la sociedad, por medio de un sistema de producción social, una existencia que, además de satisfacer plenamente y cada día con mayor holgura sus necesidades materiales, les garantiza el libre y completo desarrollo y ejercicio de sus capacidades físicas y espirituales”. Todo lo contrario ha ocurrido.

Pero las lecturas interesadas han hecho mella en los cerebros de los paladines del pensamiento crítico, ya sean éstos partidos políticos, movimientos sociales, universidades o intelectuales del ámbito progresista y anticapitalista. Y el concepto de progreso se ha asociado a una mejora del bienestar, prácticamente casi siempre concebido como más posesión de bienes materiales lo cual sería cierto si va asociado a una equidad social, económica, política, cultural, ecológica y de libertad, pero obviando que dicho progreso es una condición necesaria para la revalorización del capital y por lo tanto dirigido, controlado y puesto en práctica por él. Solamente desde esta óptica se puede comprender la claudicación y seguidismo respecto a lo que ha ocurrido durante el año 2020, siguiendo a pies juntillas las recomendaciones y órdenes emanadas desde las más altas instancias del capitalismo mundial.

La pregunta del por qué de esta sumisión no la podemos simplificar con apelativos despectivos al estilo de “se han vendido a las multinacionales” u otros similares. El tema es más complejo y merece una reflexión pausada, reflexión que de no realizarse posiblemente será difícil de comprender esta aceptación acrítica de las interpelaciones del capital y de paso la renuncia total no solamente al socialismo científico, sino a la propia utopía, que por cierto no era desmerecida en el folleto de Engels al que hacía mención refiriéndose a Saint Simón, Owen o Fourier.

Seguramente, la visión de progreso, la valoración de la ciencia, que según se atribuye a Lenin “Comunismo es soviets más electricidad”, podía tener sentido en un país como Rusia de principios de siglo XX en el cual las masas campesinas vivían mayormente en condiciones subhumanas, lo mismo que cuando Engels a medianos del siglo XIX describió la situación de la clase obrera en Inglaterra.

Y no cabe duda que los descubrimientos científicos y las aplicaciones técnicas han jugado un papel importante en la mejora de las condiciones de existencia de una parte muy importante de la población en los países del centro del sistema capitalista, pero que durante un cierto período revolucionario dicha ciencia y dicha técnica quedaban subordinadas en la URSS a la lucha de clases a favor del proletariado hasta medianos del siglo XX.

A partir de este momento, se empezó a teorizar el carácter neutro de la ciencia, también tomando como referencia algunas alusiones de Marx al respecto y de este modo el concepto de progreso quedó tan solo como una carrera para alcanzar el grado de consumo de los países capitalistas. Unos cambios importantes se sucedieron en la Academia de Ciencias de la URSS que se irradiaron hacia en conjunto del movimiento comunista internacional e impregnaron las concepciones éticas, políticas y filosóficas de sus dirigentes y militantes, derivando en demasiados supuestos, cuando no degenerando, a una nueva concepción de conducta moral que se alejaba de las aspiraciones del socialismo.

Dos tópicos se han utilizado durante muchos años para definir las sociedades que en sus principios constitucionales figuraba el concepto socialismo: Salud y educación gratuitas. Uno de estos tópicos no se basaba tanto en el concepto de salud, sino en el de incidir positivamente sobre la enfermedad, con lo cual se ponía en primer lugar el gran número de médicos, el gran número de policlínicos, el gran número de camas hospitalarias y el gran consumo de medicamentos, pero con muy pocas referencias a la salud como concepto de autoconocimiento personal, de cuidado de uno mismo y de la sociedad en conjunto, y poniendo ésta a manos de miles de “técnicos” dispuestos a recomponer una salud maltrecha.

Esta dejación por la salud y esta fijación por “curar la enfermedad” por parte de numerosos especialistas creó un abandono de la educación por la salud y creando con ello una percepción sanitaria alejada del debate democrático, asumida esta dejación tanto por parte de la población como por parte de los militantes comunistas, creando unos hábitos no saludables pero con la confianza que los técnicos o la ciencia resolverían las disfunciones.

Si bien es cierto que el sistema educativo era universal y gratuito, basculaba fundamentalmente en materias técnico-científicas, físicas, matemáticas, etc. , dejando en lugar secundario tanto el tema mencionado del cuidado de la salud, como el conjunto de las denominadas humanidades. Y esta tónica general se fue transmitiendo de generación en generación con un símil a lo que describe Skinner en su novela Walden2: “Resolvimos el problema de las ovejas con una cerca eléctrica portátil que pudiera utilizarse para mover el rebaño por el césped como una segadora gigante, pero dejando libre la mayor parte del prado en cualquier momento deseado.

Pronto nos dimos cuenta de que las ovejas se mantenían dentro del cuadrado y sin tocar la cerca, por lo que ésta ya no necesita estar electrificada. De modo que pusimos una cuerda, que es más fácil de transportar.

“¿Y las crías?” —preguntó Bárbara, volviéndose un poco y mirando a Frazier con disimulo.

“Se las deja sueltas —confesó Frazier—, pero no causan molestia alguna y pronto aprenden a estar con el resto del rebaño. Lo curioso es que la mayoría de estas ovejas nunca les ha dado calambre. La mayoría nacieron después que quitamos el alambre. Se ha hecho ya costumbre entre nuestras ovejas no acercarse nunca a la cuerda. Las crías lo aprenden de sus mayores, cuya sensatez nunca ponen en tela de juicio”.

La competencia en materia científica entre la propuesta socialista y la capitalista se centró básicamente en aplicaciones derivadas de la carrera armamentística, la cual produjo un enorme desequilibrio en las cuentas estatales socialistas cuya consecuencia fue una disminución de los artículos de consumo para la población sobre todo porqué a diferencia del capitalismo no se trasladaron hacia los objetos de consumo las invenciones técnicas de la industria militar. Pero la “ciencia” avanzaba a marchas forzadas.

La autorrealización de las personas, su autonomía, el conocimiento de sí mismos y de su entorno quedaban subordinados a los grandes logros infraestructurales, a veces ciertos, a veces no tanto, pero utilizados como piedra angular del proselitismo. Y la traslación al conjunto del movimiento comunista del ilusorio pensamiento que un mayor número de técnicos médicos o de infraestructuras hospitalarias era una de las soluciones para conseguir salud. Craso error, todas estas infraestructuras eran y son para la enfermedad, pues la salud se debe educar en la escuela, desde los medios de comunicación, desde las organizaciones sociales, desde los barrios, desde los centros de trabajo y además todo ello aparejado con un sistema productivo que no destruya el entorno, que no contamine el aire, el agua, el suelo y los alimentos con tóxicos, en definitiva que no sean elementos de destrucción de la salud.

Esta cultura de la enfermedad, que en su momento se teorizó desde las instancias ideológicas de los comunismos oficiales vino avalada en la década de los años 70 del siglo XX por el concepto de “revolución científico-técnica” como panacea de todos los males tanto del cuerpo como de la sociedad. Concepto mal copiado de la propaganda capitalista en unos momentos que se preparaba para lo que se denominó la revolución microelectrónica o tercera revolución industrial, en la cual se sentaron los cimientos para la industria biotecnológica y cibernética.

Y, el concepto de comunismo dejó de ser la apuesta por una sociedad distinta de la capitalista para convertirse en una competencia de la misma utilizando los mismos parámetros, ya no se trataba de crear una sociedad distinta sino de ganar una carrera cuyas metas coincidían. Así los logros del socialismo se entendían como los mismos que el capitalismo pero atenuando las diferencias sociales existentes en éste, produciéndose paulatinamente un situación en que los modelos morales, y por ende culturales, tendiesen a vibrar en la misma frecuencia, situando en las poblaciones de los países socialistas un anhelo de los modelos de vida de los países centrales del capitalismo, puesto que el objetivo de fondo era la mayor disposición de bienes materiales.

Y cuando se produce la autodestrucción de los países socialistas, sin ningún análisis crítico del mismo, y al mismo tiempo se produce la desbandada del conjunto de las formaciones comunistas en todo el mundo, lo único que quedó para los supervivientes de tal desastre fue el esquema utilizado antes de la autodestrucción, y desde aquel momento, en una parálisis total, simplemente se han venido repitiendo conceptos, consignas, paradigmas que llevaron al desastre.

En lugar de recuperar la memoria teórica y práctica, de adecuarla al momento actual, de reflexionar sobre el presente y elaborar perspectivas de futuro, como hicieron los revolucionarios del siglo XIX, los actuales revolucionarios han sido contagiados por el virus de la distopía, negando la posibilidad de imaginar un mundo y una sociedad distinta. No es de extrañar que estos revolucionarios del siglo XXI se hayan sometido a los dictados del gran capital y hayan aceptado el discurso pandémico con más ahínco que los mismos promotores del mismo.

De todo ello podemos extraer una pequeña lección: no será a través de la ciencia y la técnica del capital que podremos deshacernos de él, sino intentando elaborar, cultivar y defender una alternativa científico-técnica que partiendo de la base de insertarla dentro del debate democrático y con el pensamiento puesto de nuevo en la utopía, nos permita avanzar en un tipo de organización política y social que de forma constante ponga en tela de juicio el sistema capitalista retomando los principios esenciales del socialismo científico para luchar denodadamente contra los intentos distópicos de los teóricos del fin de las ideologías.

Los pobres, carne de cañón

Las inyecciones de Depo-Provera se probaron clínicamente en mujeres negras de Rhodesia (ahora zimbabuenses) en la década de 1970 antes de conocer sus efectos y se utilizaron para ello mujeres trabajadoras de diversas granjas a las cuales se les obligaba a dejarse inyectar Depo-Provera. Dicha droga puede afectar la densidad mineral ósea. La investigación sugirió que los métodos Depo-Provera y Depo-SubQ Provera 104 podrían provocar la pérdida de la densidad mineral ósea y esta pérdida podría ser particularmente preocupante en adolescentes que aún no han llegado a la masa ósea máxima. Y no está claro si esta pérdida es reversible (1).

Estados Unidos comenzó a probar tratamientos con AZT en África en 1994, a través de proyectos financiados por los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Incluyó la prueba de más de 17.000 mujeres para detectar un medicamento que previene la transmisión del VIH / SIDA de madre a hijo. Las personas no sabían de qué se trataba ni su efectividad ni los posibles peligros de las pruebas. Como resultado, se estima que 1000 bebés contrajeron el VIH / SIDA. Los CDC terminaron las pruebas en 1998 después de anunciar que tenían suficiente información de los ensayos realizados en Tailandia.

Los países africanos han sido sitios de ensayos clínicos de grandes empresas farmacéuticas, lo que ha planteado preocupaciones sobre derechos humanos. Se han denunciado y enjuiciado incidentes de experimentación no ética, ensayos clínicos que carecen del consentimiento debidamente informado y procedimientos médicos forzados (2).

En 1996 Nigeria sufrió una epidemia de meningitis que terminó con la vida de al menos 11.000 personas. En medio de la crisis humanitaria, la multinacional farmacéutica Pfizer, envió un grupo de médicos que captaron 200 niños y prometieron a sus familias que los curarían. Experimentaron con ellos un nuevo fármaco (Trovan). Once de aquellos niños murieron y muchos más sufrieron efectos secundarios graves, incluidos daños cerebrales. Pese a que la alerta sanitaria persistía, el fracaso de la terapia experimental de Pfizer llevó a la empresa a desmantelar su dispositivo apenas dos semanas después de llegar al campo sin ofrecer información sobre los experimentos. Después que un médico participante en el experimento denunciara que se habían violado las normas éticas, fue inmediatamente despedido y la farmacéutica negó cualquier responsabilidad, aunque tras la demanda judicial de los padres de los niños “asesinados”, Pfizer, para evitar el juicio pagó indemnizaciones por un total de 55 millones de euros (3).

En el Camerún durante un experimento sobre el VIH financiado por Gilead Sciences (4), los Centros para el Control de las Enfermedades de EE.UU. (CDC) y la Fundación Bill y Melinda Gates, y llevado a la práctica por Family Health International, la información sobre el experimento que se proporcionó a los participantes cameruneses estaba en inglés, a pesar de que muchos de ellos sólo hablaban francés y eran analfabetos.

En el año 2004 se demostró que la campaña de vacunación anti-polio de la OMS en Nigeria utilizaba vacunas contaminadas con substancias anti fertilidad. Lo documentó el Dr. Haruna Kaita, que hizo los test en la Facultad de Farmacia Ahmadu Bello University Zaria de India, En muchos países del Tercer Mundo se han experimentado vacunas con sustancias toxicas y anticonceptivas sobre su población,

El 7 de noviembre de 2011 se presentó un informe acusando a instituciones y laboratorios farmacéuticos como Pfizer, la Universidad de Columbia, la Universidad Johns Hopkins y el Population Council por su implicación en experimentos ilegales y contrarios a la ética realizados con seres humanos en África. Este informe describe los experimentos realizados con seres humanos bajo la supervisión de investigadores y laboratorios farmacéuticos estadounidenses con africanos por lo general con escasa formación, pobres y que no conocen plenamente sus derechos. A menudo a estas personas se les hace creer que están recibiendo tratamiento médico a través de servicios o ministerios de sanidad gubernamentales (5).

Una gran desconfianza entre la población de diversos países africanos que ya se concretó en la región de Kano que se negó a tomar parte en el programa de vacunación de la OMS contra la polio.

Recientemente en Kenia se ha descubierto que las vacunas para prevenir el tétanos neonatal inyectada a mujeres a partir de 14 años contenían la hormona HCG lo cual provocaba abortos e infertilidad (6). En una entrevista oficial del ex Primer Ministro de Kenia de 2008 a 2013, Raila Odinga confirma la veracidad de las denuncias (*).

Stephan Dirnhofer, ex miembro del “Instituto de Investigaciones Biomédicas” de Austria, afirma lo siguiente: “Nuestro estudio provee datos precisos sobre la posibilidad de usar las vacunas anti tétanos como instrumento de control de natalidad  o de esterilización, promovidas por la Organización Mundial de la Salud. El propósito de las mismas será el de producir abortos espontáneos en las mujeres vacunadas que se encuentran en estado de gestación”.

El doctor Cyril Broderick, científico liberiano que trabajaba como profesor de fitopatología en la Universidad de Liberia, presupone que Occidente es el causante del brote de ébola en el oeste de África, según sostiene en un artículo publicado en el periódico “Daily Observer” de Monrovia. Según Broderick, el Departamento de Defensa de EE.UU. financió experimentos con el ébola en seres humanos varias semanas antes del brote en Guinea y Sierra Leona. En concreto, el científico liberiano, sostiene que el Departamento de Defensa pagó 140 millones de dólares a la empresa farmacéutica canadiense Tekmira para que llevara a cabo los estudios. Broderick habla de un experimento de «bioterrorismo» en la ciudad de Kenema, en Sierra Leona. «Necesitamos acciones de protección en países menos desarrollados, en particular, en África, que tienen menos potencial científico e industrial en comparación con EE.UU. y la mayoría de los países de Occidente, que son una fuente de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) utilizados como armas biológicas» (7).

En marzo de 2005 se suspendieron en Nigeria las pruebas clínicas del Tenofovir, un antiviral utilizado contra el sida, a causa de graves faltas éticas. Esas experimentaciones, desarrolladas por la asociación Family Health International por cuenta del laboratorio estadounidense Gilead Sciences, eran financiadas por el gobierno de Estados Unidos y por la fundación Bill y Melinda Gates. Las pruebas también fueron suspendidas en Camerún (febrero de 2005) y en Camboya (agosto de 2004), pero sin embargo continúan en Tailandia, Botswana, Malawi y Ghana.

Sobre 1.450 nuevos medicamentos comercializados entre 1972 y 1997, sólo 13 estaban destinados a combatir enfermedades tropicales que son las endémicas en África. Es la industria farmacéutica la que decide, financia y organiza esos experimentos en países pobres para conocer los efectos secundarios y posteriormente comercializarlos en los países ricos.

Se instala un imperialismo estratégico, que impone a los pobres reglas específicas, sin preguntarles si las aceptan. Como dice Philippe Kourilsky, “difundir las normas de los ricos entre quienes no pueden asumirlas, implica una forma de imperialismo ideológico” (8).

Las principales firmas farmacéuticas están presentes en África en los programas de investigación sobre el sida, (Abbott, Boehringer Ingelheim, Bristol Myers Squibb, GSK, Merck, Wyett, Roche y la fundación the International AIDS Vaccine Initiative), la malaria (Novartis, GSK, Pfizer, Sanofi-Aventis, Medicine for Malaria Venture y Bill & Melinda Gates Foundation) y la tuberculosis (AstraZeneca, GSK, Novartis, Bayer, Sanofi Aventis y Global Alliance for TB Drug Development) (9).

Uno se pregunta: ¿los grandes benefactores que ahora se están anunciando para ofrecernos una vacuna experimental contra lo que parece ser, en su opinión, la epidemia del milenio, son los mismos que perpetrado estos crímenes contra la humanidad desde hace años?

En América Latina

En el año 2004 la empresa biotecnológica Ventria probó un arroz modificado genéticamente en 140 niños de entre 5 y 33 meses hospitalizados en dos centros de Perú con diarrea severa. Durante los experimentos, que incumplían la legislación tanto peruana como estadounidense, los bebés sufrieron graves reacciones alérgicas.

Tan solo en 2008, alrededor de 13.000 peruanos participaron en ensayos clínicos de algún tipo: ninguno de ellos estuvo convenientemente revisado o supervisado por autoridades nacionales o internacionales, solamente por las empresas farmacéuticas (10).

El 14 de Junio de 2015, el periódico peruano La República publicaba un amplio reportaje con el siguiente título “Farmacéuticas usan a más de 3.000 niños peruanos para experimentos médicos”. “En Perú, 3.273 niñas y niños participan actualmente en7 experimentos médicos. Lo hacen en pruebas de vacunas como la meningitis, de concentrados proteicos y en ensayos de medicamentos para hemofilia, diarrea, artritis, asma y diabetes” (11).

Estos estudios están financiados por farmacéuticas internacionales como Pfizer, Sanofi Adventis, Brystol Myers Squibb, Novartis, GlaxoSmithKline, Biogaia y una pesquera peruana llamada Agrohidro.

Un ejemplo es el caso del probiótico BioGaia, un ensayo de Fase I, la primera y más riesgosa de las 4 categorías en las que se clasifican los ensayos. Estudio para comprobar la seguridad y tolerancia del “Lactobacillus reuteri DSM 19738” en menores sanos de 2 a 5 años de edad, aunque se sabe de los efectos secundarios, entre ellos el desarrollo de infecciones sanguíneas causadas por la citada bacteria.

El experimento lo llevó a cabo la ONG “Prisma” y fue patrocinado por los Nacional Institutes of Health (NIH) y la Universidad John Hopkins, de EE UU. Ambas instituciones a su vez financiaban la ONG, tal y como puede comprobarse en su web.

En este experimento llama la atención que en el documento de aceptación que deben firmar los participantes aparece lo siguiente: “Para compensar su tiempo e inconvenientes con nuestras visitas después de completar la evaluación inicial le regalaremos un contenedor de agua y una pequeña canasta de alimentos con leche, arroz, aceite y atún y un pequeño juguete para su niño. Después del 5to día de tratamiento le ofreceremos otra canasta y un polo por haber completado con éxito el estudio”.

Para la puesta en práctica de dicho experimento fue el comité de ética de la ONG Prisma el encargado de revisar la investigación y darle su visto bueno. Comité de Ética de Prisma que ha evaluado durante el 2015 el 50% de los estudios experimentales. Los miembros de estos comités, reciben “dietas” por su participación.

En la actualidad se está experimentando la seguridad y eficacia de la vacuna meningocócica recombinante B (contra la meningitis) en 200 bebes y niños peruanos, este estudio es patrocinado por el laboratorio Novartis. Asimismo se está experimentando con la vacuna tetravalente del dengue patrocinada por el laboratorio Sanofi Pasteur. Las madres entrevistadas no sabían que sus hijos formaban parte de un experimento que a partir de 2011 obtuvieron una autorización para realizar un estudio en 792 niños con la misma vacuna del dengue, esta vez combinada con otra de fiebre amarilla.

El ex rector de la Universidad de Arequipa señaló que en las negociaciones por la deuda externa, «el FMI y el Banco Mundial exigieron privatizaciones, apertura al capital extranjero y un plan de control de crecimiento demográfico, especialmente sobre pobres considerados potencialmente peligrosos». Las campañas de esterilización fueron financiadas por la Agencia Estadounidense para el Desarrollo internacional (USAID) y la OMS bajo la supervisión de la Policía Nacional (12).

Luego del escape de Fujimori a Japón, el Ministerio de Salud de Perú dio a conocer en julio de 2002, un informe de 137 páginas, denunciando que por medio de presiones, extorsión y amenazas y sin brindar información, entre 1995-2000 fueron esterilizadas 331.600 mujeres (13).

Entre 1997 y 1998, la farmacéutica francesa Aventis Pharma se decidió a probar un medicamento para problemas del corazón en el Hospital Naval de Buenos Aires, reclamando a sus médicos que reclutaran pacientes a cambio de dinero. Como resultado directo del estudio del fármaco, que nunca llegó a aprobarse, aunque a lo largo del experimento fallecieron un total de 13 pacientes aunque sabía de antemano que ninguno de los 137 enfermos reclutados habían dado su consentimiento informado.

En el año 2011, el analista español Alfredo Embid en sus estudios “Del control de la natalidad al genocidio” afirmaba que los experimentos humanos se realizan preferentemente sobre poblaciones indefensas y que los sujetos de los experimentos están desinformados y son engañados. Sostiene que los responsables siempre tienen excusas para justificar su comportamiento criminal y que transcurren décadas antes de que las atrocidades se den a conocer. En Guatemala se infectó intencionalmente con sífilis, gonorrea y otras enfermedades venéreas a unas 1.500 personas (14).

De acuerdo con el artículo “Trials in Mexico: addressing the challenges” (Ensayos en México: afrontando los desafíos), publicado en febrero de 2009 en la revista inglesa Good Clinical Practice Journal, Argentina, Brasil y México son los países en donde más se realizan ensayos clínicos. “México, en particular, se ha convertido en un líder en el mercado farmacéutico y una prominente locación para ensayos clínicos”. Una veintena de laboratorios farmacéuticos transnacionales están detrás de casi la mitad de las investigaciones que se realizan. A la cabeza se encuentran la alemana Merck, las estadunidenses Bristol-Myers Squibb y Pfizer, la inglesa Glaxo Smithkline, la franco-alemana Sanofi-Aventis y la suiza Roche. Pero también efectúan experimentaciones otras farmacéuticas como Eli Lilly and Company, Astrazeneca, Novartis, Schering-Plough, Bayer, Boehringer Ingelheim, Abbott, Pharmacia & Upjohn, Wyeth (desde 2009 subsidiaria de Pfizer), Tibotec, Janssen, Kendle y Johnson & Johnson, todos ellos de origen extranjero.

Aunque no se trata de los únicos laboratorios farmacéuticos que desarrollan ensayos clínicos en México, esta veintena ha concentrado el 46 por ciento de las 1.152 investigaciones de las que se conoce el nombre del patrocinador (15).

Asia

El 12 de noviembre de 2013 el Ministerio de Salud indio admitió que 2.644 personas fallecieron mientras participaban de experimentos con 475 nuevos fármacos entre 2005 y 2012 y documentos gubernamentales también indican que se reportaron alrededor de 11.972 “graves sucesos adversos” de salud, que no implicaron muertes, entre el 1 de enero de 2005 y el 30 de junio de 2012.

En los últimos años, India se ha convertido en un polo de atracción para compañías farmacéuticas internacionales que necesitan probar sus nuevos medicamentos. Tan solo entre el año 2010 y 2012, la Inspección General de Fármacos autorizó la realización de 1.065 pruebas experimentales. La consultora McKinsey calculó que en 2010 las grandes firmas farmacéuticas invirtieron entre 1.000 y 1.500 millones de dólares en estudios clínicos en India.

“Algunas de las medicinas probadas clínicamente en India podrían terminar siendo tan costosas que una persona promedio no sería capaz pagarlas”, dijo a IPS el periodista e investigador en temas de salud Sandhya Srinivasan. “Entonces, ¿cuál es el motivo para probar estos fármacos en el país?” (16).

En China el centro del escándalo lo protagoniza la farmacéutica  británica Glaxo Smith Kline, sospechosa de probar distintas medicinas (en particular para la esclerosis múltiple) con voluntarios chinos incluso antes de probarlas con animales. En otras ocasiones, los experimentos iban más allá y los pacientes recibían medicinas antes de que concluyeran los estudios clínicos, aunque no se les pidiera permiso para realizar estas pruebas. Aparte está implicada en un escándalo de corrupción donde varios de sus empleados fueron acusados de sobornar a médicos chinos con dinero y favores sexuales para que dieran preferencia a sus fármacos.

China y otros países asiáticos y de Europa oriental representan un gran interés para grandes multinacionales farmacéuticas, ya que tienen un mercado enorme con numerosos pacientes, según Adriana Bazzi. Además, prefieren construir nuevos centros de investigación para estudios clínicos allí porque la realización de proyectos resulta más barata (17).

El informe Kissinger 200

Todo ello no está alejado del Informe confidencial Kissinger 200 de 1974 y desclasificado en diciembre de 1980 (Memorando de Estudio de Seguridad Nacional 200: Implicaciones del crecimiento de la población mundial para la seguridad de EE.UU. e intereses de ultramar) (18).

A principios de los años 70 la República del Congo había nacionalizado sus recursos naturales; Venezuela en 1975 nacionalizó el petróleo luego de más de una década de intentos; el general Ovando expropió en Bolivia el gas en manos de las estadounidenses Gulf Oil y Standard Oil; y México nacionalizó el petróleo en 1970.

El 10 de diciembre de 1974, el Consejo de Seguridad Nacional de los EE.UU. bajo la dirección de Henry Kissinger completó dicho estudio en el que se afirmaba que el crecimiento de la población en los llamados países menos desarrollados era una grave amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU. Dicho estudio fue adoptado como política oficial en noviembre de 1975 por el Presidente Gerald Ford que diseñó un plan para reducir el crecimiento demográfico en esos países mediante el control de la natalidad, la guerra y el hambre.

Dicho estudio prestaba especial atención a 13 «países clave» en los que los Estados Unidos tenían un «interés político y estratégico especial»: India, Bangladesh, Pakistán, Indonesia, Tailandia, Filipinas, Turquía, Nigeria, Egipto, Etiopía, México, Brasil y Colombia. Afirmaba que el crecimiento de la población en esos estados era especialmente preocupante, ya que aumentaría rápidamente su fuerza política, económica y militar. Sobre Nigeria decía: «Ya es el país más poblado del continente, se prevé que la población de Nigeria a finales de este siglo ascenderá a 135 millones. Esto sugiere un creciente papel político y estratégico para Nigeria».

Continúa el informe Kissinger: «Pueden ser necesarios programas obligatorios y deberíamos considerar estas posibilidades ahora»… ¿Se considerarán los alimentos como un instrumento de poder nacional? … ¿Están los EE.UU. preparados para aceptar el racionamiento de alimentos para ayudar a las personas que no pueden o no quieren controlar su crecimiento demográfico?»… Tenemos que mantener el acceso ininterrumpido a las recursos naturales del Tercer Mundo. Las consecuencias del crecimiento demográfico global descontrolado pueden producir una inestabilidad interna en esos países y rompimientos del equilibrio social. Eso podría crear un impedimento del flujo normal de los recursos naturales de esos países. Demasiada población global quebraría ese flujo y causaría la quiebra de recursos para nuestras corporaciones transnacionales. Por lo tanto, la reducción de esas poblaciones, a través de campañas de vacunaciones masivas, es de vital importancia para nuestros intereses globales” (19).

La idea del estudio de Kissinger no era eliminar la pobreza sino eliminar a los pobres, algo parecido, con sus matices, a lo que estamos atravesando con la declaración de pandemia mundial.

Referencias:
(*) https://youtu.be/iVjoFgWD36M
(1) https://www.mayoclinic.org/es-es/tests-procedures/depo-provera/about/pac-20392204
(2) https://es.qaz.wiki/wiki/Medical_experimentation_in_Africa
(3) https://biopolitica.net/2017/03/17/los-ninos-africanos-son-cobayas-de-experimentacion-para-la-industria-farmaceutica/
(4) Es el laboratorio que patentó el oseltamivir, principio activo del Tamiflu que se utiliza para tratar, entre otras enfermedades víricas, la gripe aviar y que se ha demostrado su poca efectividad
(5) http://www.informationclearinghouse.info/
(6) https://www.globalresearch.ca/mass-sterilization-kenyan-doctors-find-anti-fertility-agent-in-un-tetanus-vaccine/5431664
(7) https://actualidad.rt.com/actualidad/view/145739-cientifico-liberia-experimentos-eeuu-brote-ebola
(8) Une médecine de proximité et de qualité pour l’Afrique, París, Le Monde diplomatique, febrero de 2004
(9) https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/232385/06/07/Es-solo-ficcion-El-Jardinero-Fiel-Africa-pone-a-las-farmaceuticas-en-el-punto-de-mira.html
(10) Abuses and Apologies: Irresponsible Conduct of Human Subjects Research in Latin America
(11) http://larepublica.pe/impresa/en-portada/7673-farmaceuticas-usan-mas-de-3000-ninos-peruanos-para-experimentos-medicos
(12) Esterilización forzada en Perú, Le Monde Diplomatique, Buenos Aires, mayo 2004
(13) Esterilización forzada en Perú, Le Monde Diplomatique, Buenos Aires, mayo 2004
(14) https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1041
(15) https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2012/02/19/en-mexico-mas-de-5-mil-experimentos-clinicos-con-humanos/
(16) http://www.ipsnoticias.net/2013/11/mas-de-2-500-muertes-en-ensayos-clinicos-en-india/
(17) https://actualidad.rt.com/actualidad/view/101102-gfk-farmaceutica-experimento-persona-medicina
(18) https://pdf.usaid.gov/pdf_docs/PCAAB500.pdf
(19) Nssm 200 the Kissinger Report: Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests; The 1974 National Security Study Memorandum

Es la guerra

Pienso que es importante seguir el hilo conductor de las reflexiones sobre salud y bioética, su descalabro y su puesta al servicio de las grandes corporaciones con motivo de las campañas de despersonalización a raíz de las medidas ordenadas para combatir, dicen, una pandemia. Es importante, pienso, avanzar en la reflexión y análisis sobre el conjunto del conglomerado químico, farmacéutico y biotecnológico que, como parte principal de la nueva guerra mundial invisible, está afectando al conjunto de la humanidad. Bueno, no al conjunto, sino al proletariado mundial, pues como en todas las guerras convencionales, quién ha perdido realmente ha sido la clase obrera, mientras la burguesía y el capital en su conjunto han aprovechado estos acontecimientos para aumentar su poder, tanto político, como económico y cultural.

Una primera fase de esta guerra, que como todas, ha estado cuidadosamente planificada desde hace años. La podríamos definir como un símil de la primera guerra mundial, largamente preparada a partir de la famosa crisis de 1873, síntesis del capitalismo industrial de la segunda mitad del siglo XIX que alternó periodos de expansión y otros de estancamiento. La situación económica se agravó hacia 1873, cuando se produjo una crisis que ocasionó la quiebra de las principales Bolsas de valores, paralizó a importantes compañías de actividad industrial en un tira y afloja que duró hasta 1896 y que puede considerarse la primera gran crisis de sobreproducción con unas características de acumulación de productos que no conseguían ser comercializados, cierres de empresas y despidos masivos de trabajadores/as. Y pequeños y medianos establecimientos fabriles absorbidos por grandes empresas o grupos financieros.

Las actuaciones del capital para salir reforzado de aquella crisis fueron unas medidas proteccionistas, unos impresionantes avances tecnológicos: descubrimiento y difusión de nuevas fuentes de energía (electricidad y petróleo), nuevas técnicas (motores eléctricos, radio) y nuevos sectores industriales (química y electricidad) junto a una llamada racionalización empresarial que en aquellos momentos tuvo su máximo exponente en la “organización científica del trabajo” de Frederick Taylor. La concentración económica de capitales y la búsqueda de nuevos mercados en un cambio que John Atkinson Hobson analiza en su obra “Imperialism: A Study” (1) (2) en 1902 en la que hace mención a “la gran coalición imperialista” que amparada por las teorías de Darwin sobre la evolución de las especies por selección natural, sostenía que de la misma forma que las diferentes especies o razas, las sociedades más avanzadas tenían derecho a imponerse y a continuar creciendo a expensas de las más inferiores o atrasadas y paralelamente un interés para descubrir y analizar nuevas especies de animales y plantas y realizar investigaciones de todo tipo en biología y química.

Hobson se hace una serie de preguntas, y en una de ellas se interroga cómo es posible que el imperialismo contara con el apoyo de la mayoría de la población y para responder a esta pregunta dice que “la única respuesta posible es que los intereses económicos del conjunto de la nación están subordinados a los de ciertos grupos privados que usurpan el control de los recursos nacionales y los utilizan para su beneficio personal” con una serie de maniobras para convencer a la sociedad de lo maravilloso del imperialismo y para lo cual tenían que recurrir a explotar los sentimientos de la población que en un primer paso era atraer a los grupos políticos, y dado que estos están formados por personas que pertenecen a estas clases dirigentes, conseguir su favor no será difícil, puesto que los intereses de ambos van de la mano. Para convencer al resto de la población se apela a la “misión civilizadora” de occidente sobre el resto de las sociedades. Por otro lado, se recurre a los instintos más primitivos de la especie humana.

Los años no pasan en vano, y la historia nunca se repite, pero el olvido del transcurso de la historia y del quehacer del capital puede ser que nos ponga una venda ante los ojos que nos impida ver la realidad del momento actual, pues si bien los tiempos han cambiado, los mecanismos del poder para mantener sometida la mayoría de la población y aumentar sus beneficios, también han cambiado, se han vuelto mucho más sofisticados y al mismo tiempo más peligrosos como podemos comprobar en este año 2020 en el que podemos hablar “de imperialismos biotecnológicos” que atraviesan el planeta desde China hasta la Unión Europea y desde Estados Unidos hasta Rusia, y seguramente es adecuado hacernos la misma pregunta que se hacía Hobson: ¿cómo es que el capital cuenta con el apoyo de la mayoría de la población?

Sin querer dar una respuesta acabada y total a esta pregunta, podemos intuir que toda la propaganda dirigida a las masas recurre a uno de los instintos más primitivos de la especie humana: el miedo. Y, para conjurar este miedo se han establecido una serie de mecanismos amparados en declaraciones supuestamente científicas, entre las cuales y dándole un carácter especial está el milagro de las vacunas. Pero también caeríamos en un error al pensar que este es el único instrumento de sumisión y control, pues, sin ser tan vistosos, toda una batería de cambios se están produciendo y de los cuales solo conocemos una pequeña parte.

Alrededor de toda la industria biotecnológica, hay un montón de nuevas aplicaciones de las cuales nos tenemos que preguntar cuál es su finalidad, pues las noticias, fragmentadas, que van apareciendo de vez en cuando a través los medios de comunicación, tienen un eje común: mejorar la vida y la salud humana. ¿Es cierto esto?

Una de estas últimas noticias, aparecidas en el periódico “El Temps” en fecha 11 de diciembre de 2020, que publica la traducción de un artículo del diario alemán Der Spigel: “¿La leche materna saldrá en un futuro del laboratorio biológico?”… Michelle Egger lo cree así, esta experta en nutrición es la directora de la empresa estadounidense Biomilq. Aparentemente, la empresa ha encontrado una manera de producir leche materna fuera del cuerpo. Las células de la glándula mamaria humana producen la leche en un biorreactor… Si amamantar no es una opción, vemos nuestro producto como la mejor alternativa para alimentar a los bebés”, dice Egger, como si fuera la última novedad de esta serie de ingenios biotecnológicos.

Pero, veamos el trasfondo de este anuncio. En primer lugar un laboratorio: Biomilq, y detrás suyo “Breakthrough Energy Ventures” la sociedad de inversión propiedad mayoritaria de Bill Gates (3). La coalición inversora Breakthrough Energy Ventures incluye, además de Bill Gates a Jeff Bezos (Amazón), Mark Zuckerberg (Facebook), Richard Branson (VirginGroup), Masayoshi Son (SoftBank), Jack Mi (Alibaba), Michael Bloomberg (Bloomberg Family Foundation) y MarcBenioff (Salesforce) los cuales ya realizaron una primera inversión en la citada empresa, y ésta anuncia que se encuentra en la primera fase de la investigación y que en menos de cinco años ya la podrán comercializar.

Al otro lado del planeta, el laboratorio Turtle Tree de Singapur también está investigando la producción de leche a partir del cultivo de células mamarias humanas con inversiones de Green Monday Ventures, el fundador de la cual, David Yeung, declara: “Si la situación de cambio climático que se deteriora rápidamente no es suficiente para convencer en el mundo, la pandemia seguramente aumenta la urgencia que necesitamos revisar el sistema alimentario por el bien de la salud pública, la salud alimentaria y la seguridad alimentaria” (4).

Disponemos pues, de un cuadro justificativo del entramado biotecnológico: cambio climático, seguridad alimentaria, mejoramiento de la salud, protección de las criaturas y liberación de las mujeres al no tener que dar de mamar. Estas apuestas “científicas” están estrechamente ligadas a las propuestas de “edición de criaturas” mediante el “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats” (CRISPR/Cas) (5). La introducción de fragmentos de ARN dentro de las vacunas, la expansión de alimentos genéticamente modificados y el control del comportamiento humano.

Pero, ¿qué dicen otros científicos sobre la lactancia materna?, por ejemplo la Asociación Española de Pediatría: “Cubre las necesidades nutricionales de las criaturas para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y desde el punto de vista emocional le asegura el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo y una adecuada relación de inclinación segura con su madre, ambos esenciales para un correcto desarrollo como persona independiente y segura. Por todo esto la lactancia materna es considerada el método de referencia para la alimentación y crianza del lactante y el niño pequeño” (6).

Natalie Shenker, investigadora de la leche materna en el Imperial College de Londres afirma que en el transcurso de sus investigaciones ha podido determinar que “la leche elaborada en un laboratorio no puede reproducir los beneficios inmunológicos que brinda la lactancia materna a los bebés. La leche materna humana contiene grandes cantidades de anticuerpos producidos en la sangre que después se transmiten al bebé para protegerlo de dolencias… La leche materna es un biofluído extremadamente complejo… No solo contiene centenares de proteínas y más de 200 oligosacáridos, sino que también contiene una amplia variedad de hormonas, grasas y bacterias beneficiosas que se producen en otras partes del cuerpo y se transportan en las células mamarias. Estos componentes, que no se pueden replicar en el laboratorio, son fundamentales para el desarrollo de los riñones, las membranas celulares y el sistema inmunológico. También ayudan a mantener constante el nivel de líquidos y electrólitos… y la leche materna se adapta a la genética de la madre y el niño, el entorno en el cual viven, la geografía, la época del año e incluso la temperatura del día; así de sensible es la leche materna” (7).

En la misma dirección, Maryanne Perrin, investigadora de la leche materna en la Universidad de Carolina del Norte afirma estar comprobado que “además la leche materna es una sustancia dinámica que responde a las necesidades cambiantes del bebé, la saliva de la criatura puede fluir hacia atrás en el conducto de la leche y enviar señales a la madre”.

La pregunta, o las preguntas a realizar son muchas, pero por poco que queramos hurgar podremos ver que detrás cada propuesta “a favor de la humanidad” hay las grandes corporaciones financieras que imprimen la dirección de las investigaciones, corporaciones que al mismo tiempo controlan la mayoría de medios de comunicación mundiales y no nos debe extrañar que desde emisoras de radio, televisiones, diarios y webs haya un bombardeo constante magnificando las virtudes de esta nueva guerra: una guerra imperialista contra la salud del proletariado mundial.

(1) https://www.cscd.osaka-u.ac.jp/user/rosaldo/Hobson_Imperialism_1902.pdf
(2) https://archive.org/stream/HOBSONJohnA.EstudioDelImperialismo/HOBSON%2C+John+A.+Estudio+del+imperialismo_djvu.txt
(3) https://www.foodretail.es/food/bill-gates-inversion-investigacion-leche-materna-artificial_0_1448255184.html
(4) http://www.alfa-editores.com.mx/biotecnologia-para-la-obtencion-de-lacteos-cultivados-en-laboratorio/
(5) https://www.sciencedirect.com/topics/immunology-and-microbiology/clustered-regularly-interspaced-short-palindromic-repeat
(6) https://www.aeped.es/comite-nutricion-y-lactancia-materna/lactancia-materna/documentos/recomendaciones-sobre-lactancia-materna
(7) https://hitechglitz.com/spanish/los-cientificos-quieren-eliminar-la-formula-de-la-leche-materna-cultivada-en-laboratorio/

La muerte de la bioética

En el mes de mayo de 2016 se publicó en Human Reproduction que un equipo de investigadores de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, habían identificado una proteína que favorece la implantación del embrión en el útero y la formación de la placenta. El profesor Harry Moore, codirector del Centro de Biología de Células Madre de la Universidad de Sheffield y principal autor del trabajo explicó que el gen sincitina-1 surgió a consecuencia de un virus, y que el ADN viral se introdujo en el genoma de nuestros ancestros y se transmitió de forma que se convirtió en esta proteína, que ha resultado vital para la evolución de los seres humanos. Y añadió que hasta este momento se desconocía que la sincitina-1 se expresaba de forma temprana en el embrión (1).

El 1 de diciembre de 2020 los doctores Wolfgang Wodarg y Michael Yeadon indicaron que algunas de las vacunas que se iban a probar, incluida la de Pfizer, podrían impedir el desarrollo seguro de la placenta en las mujeres embarazadas. Los médicos explicaron que «se sabe que varias vacunas candidatas inducen la formación de anticuerpos humorales contra las proteínas del SARS-CoV-2, entre ellas la sincitina-1. Esta proteína que se encuentra en los virus del SARS también es responsable del desarrollo de la placenta en los seres humanos. No hay ninguna información de si los anticuerpos contra las proteínas del SARS también actuarían como anticuerpos contra la sincitina-1. Si así fuera, esto también evitaría la formación de la placenta, lo que daría lugar a que las mujeres vacunadas se volvieran esencialmente infértiles» (2).

El gobierno británico el 2 de diciembre de 2020 autorizó formalmente la vacuna candidata de Pfizer desarrollada con la firma alemana BioNTech (ARNm BNT162b2) y elaboró un documento dirigido a los profesionales encargados de inyectarla: “Reg 174 Información para profesionales de la salud del Reino Unido” (3). Documento de 10 páginas con algunas instrucciones y especificaciones sobre la vacuna en cuestión sobre la cual ningún comité de bioética ha puesto la menor objeción.

Vamos a detallar algunos de los contenidos del citado documento el cual omite el nombre del fabricante, por lo que se puede suponer que es de utilidad también para la vacuna desarrollada por la multinacional inglesa AstraZeneca u otras que se pudieran aprobar. Inicia el documento diciendo: “Este medicamento no tiene una autorización de comercialización en el Reino Unido, pero se le ha dado autorización para el suministro temporal por parte del Departamento de Salud del Reino Unido”. Esto ya llama la atención pues indica que no ha pasado ninguno de los controles exigidos antes de poner en circulación cualquier medicamento, con lo cual podemos con certeza deducir que se trata de una decisión política que no tiene nada que ver con el bienestar de las personas.

En el apartado 4.1 del citado documento (Indicaciones terapéuticas) lo define “para prevenir covid-19 causado por el virus Sars-CoV-2, en individuos de más de 16 años de edad”. En el apartado 4.2 dice: “La seguridad y la eficacia de la Vacuna covid-19 mRNA BNT162b2 en los niños menores de 16 años de edad aún no se ha establecido”.

La pregunta que surge inmediatamente es ¿porqué dicho límite de edad, si a continuación se van estableciendo protocolos que impiden la asistencia a las escuelas y guarderías a los menores que no estén vacunados? ¿Qué peligros puede ocasionar la supuesta vacuna a las personas menores de 16 años? No hay ninguna respuesta a estas preguntas, simplemente ni tan solo se ha estudiado.

En el apartado 4.4 (Advertencias y precauciones especiales de uso) advierte: “No se dispone de datos sobre el uso concomitante de inmunosupresores… Como con cualquier vacuna, la vacunación con covid-19 mRNA Vacuna BNT162b2 puede que no proteja a todos los receptores de vacunas… No se dispone de datos sobre el uso de la Vacuna covid-19 ARNm BNT162b2 en personas que previamente recibió una serie de vacunas completas o parciales con otra covid”. De nuevo lo más caraterístico es que no se dispone de datos, aún y así la vacunación quiere imponerse.

Pero lo más preocupante es el apartado 4.6 (fertilidad, embarazo y lactancia) en el cual respecto al embarazo dice: “No hay cantidad de datos de la utilización de la vacuna covid-19 ARNm BNT162b2”… No se han completado los estudios de toxicidad reproductiva de los animales… La vacuna BNT162b2 no se recomienda durante el embarazo… En el caso de las mujeres en edad de procrear, el embarazo debe excluirse antes de la vacunación. Además, las mujeres en edad de procrear deben ser aconsejados para evitar el embarazo por lo menos 2 meses después de su segunda dosis… Se desconoce si covid-19 mRNA Vacuna BNT162b2 se excreta en la leche humana… Un riesgo para los recién nacidos/bebés no pueden ser excluidos. La vacuna covid-19 mRNA BNT162b2 no debe utilizarse durante la lactancia… Fertilidad: Se desconoce si covid-19 mRNA Vacuna BNT162b2 tiene un impacto en la fertilidad.”

En el apartado 5 (propiedades farmacodinámicas) dice: ”Se planea hacer un seguimiento de los participantes hasta 24 meses, para evaluaciones de seguridad y eficacia contra el covid-19”. Y en apartado 5.3 (datos de seguridad preclínicos) dice que “Los estudios en animales sobre la potencial toxicidad para la reproducción y desarrollo no han sido completados”. En el apartado 6.2 (incompatibilidades) repite de nuevo que “a falta de estudios de compatibilidad, este medicamento no debe mezclarse con otros medicamentos”.

En síntesis, resulta que se pretende inocular a la población un fármaco del cual no se sabe nada puesto que no hay estudios realizados sobre sus efectos, y por lo tanto no puede interpretarse como una prevención o una curación a una dolencia determinada sino un experimento para ver los efectos a largo plazo. Experimento que está en total contradicción con el apartado 3 del Código de Nuremberg que textualmente dice: “3. El experimento debe ser proyectado y basado sobre los resultados de experimentación animal y de un conocimiento de la historia natural de la enfermedad o de otro problema bajo estudio, de tal forma que los resultados previos justificarán la realización del experimento” (4).

Después de hacerse público el criminal y racista Experimento Tuskegee, llevado a cabo por el Public Health Service (Servicio de Salud Pública) norteamericano (5) en 1978 se elaboró el llamado Informe Belmont en el cual en su punto 2 asevera que “Las personas son tratadas éticamente no sólo respetando sus condiciones y protegiéndolas del daño, sino también haciendo esfuerzos para asegurar su bienestar. Tal tratamiento cae bajo el principio de «beneficencia»; este término se entiende a menudo como indicativo de actos de bondad o caridad que sobrepasan lo que es estrictamente obligatorio. El proverbio hipocrático «no hagas daño» ha sido desde hace mucho tiempo un principio fundamental, de ética médica. Claude Bernard lo extendió al campo de la investigación, diciendo que uno no debería lesionar a una persona independientemente a los beneficios que pudieran derivarse para otras (6).

A tenor de las informaciones que se van teniendo, a pesar del secretismo impuesto por la mafia farmacéutica y amparada por los gobiernos de turno, podemos deducir que las comparaciones del momento actual, en plena vorágine pandémica, con los experimentos realizados en Alemania, Japón o Estados Unidos antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial no distan mucho entre sí.

Nos enfrentamos a un nazismo democrático, o nazionalsocialismo, o a una total perversión de la política, de la ética y como no, de la bioética que es la que debería levantar la voz ante tamañas atrocidades. Pero por desgracia la Bioética ha muerto o algo peor, se ha puesto al servicio de la ética del capital.

(1) https://www.webconsultas.com/noticias/embarazo/identifican-una-proteina-clave-en-el-desarrollo-del-embarazo
(2) https://vaccineinjurynews.com/2020-12-08-pfizer-coronavirus-vaccine-no-breastfeeding-getting-pregnant.html
(3) https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/943417/Information_for_healthcare_professionals.pdf
(4) https://web.archive.org/web/20100602064823/http://www.pcb.ub.es/bioeticaidret/archivos/norm/CodigoNuremberg.pdf
(5) https://www.cdc.gov/tuskegee/timeline.htm
(6) https://web.archive.org/web/20150723084301/http://www.ms.gba.gov.ar/sitios/ccis/files/2012/08/INFORMEBELMONT.pdf

Tecnología persuasiva

Una imagen: una bola con pinchos
Una palabra: coronavirusUna interpelación: peligro
Una solución: aislamiento, mordaza, vacuna…

En el mismo año 1971 que en Alemania Federal se cerraba el centro correccional Eichenhof dependiente del Tribunal Tutelar de Menores después de una ola de protestas posteriores a la realización del documental con guión de Ulrike Meinhof y dirigido por Eberhard Itzenplitz “Bambule” en el que se denunciaba las condiciones de represión en el citado centro (1), en la Universidad de Stanford en Estados Unidos se realizaba el experimento sobre comportamiento social “La Cárcel” el cual fue suspendido, dicen, debido a los nefastos efectos psicológicos sobre los participantes. De todos modos las técnicas en aquel momento puestas en práctica no solamente no se detuvieron sino que se han ido acrecentando, modificando y perfeccionando a lo largo de los años por parte de los sistemas represivos en todo el mundo, carcelarios o no carcelarios.

Y, es dentro de los no carcelarios, es decir dirigidos a las personas aparentemente en libertad, que los laboratorios de investigación psicológica y sociológica de las universidades más “prestigiosas” han realizado y están realizando los experimentos de condicionamiento social más despóticos, dirigidos básicamente al mercado, al consumo y a la aceptación voluntaria del estado de las cosas. Concretamente en Stanford desde 1997 está en funcionamiento un laboratorio de investigación sobre tecnología del comportamiento, el Stanford Persuasive Tech Lab que forma parte del departamento H-Star Institut.

Dentro de este entramado está la llamada “Tecnología Persuasiva” en la cual, a tenor de sus defensores, prima la persuasión a la represión en un alarde de cinismo sin precedentes para justificar el lavado de cerebro de miles de millones de personas, como hemos podido comprobar en todo el mudo a partir del 11 de marzo cuando la OMS siendo portavoz de las grandes corporaciones declaró una pandemia mundial a sabiendas de las repercusiones éticas, sociológicas, psicológicas y económicas que conllevaba tal declaración paralela a una serie de medidas insólitas desde tiempos inmemoriales del siglo XIV en plena peste negra derivada de las consecuencias de la guerra de los cien años.

Burrhus F. Skinner, el psicólogo conductista más conocido y representativo, llegó a afirmar que el uso extendido de estas técnicas podría emplearse para modificar la sociedad humana, practicando en ella una especie de ingeniería. En su novela Walden dos, describe el funcionamiento y lo que podría llegar a ser una sociedad científicamente construida.

En el vídeo (2) de la web Wired titulado Cuando “la tecnología te conoce mejor de lo que te conoces a ti mismo” se entrevista a Yuval Noah Harari y Tristan Harris, miembros de CHT (Centro para la Tecnología Humana) que anteriormente habían trabajado en el Stanford Persuasive Tech Lab, Harari afirmó que «Ahora nos enfrentamos no sólo a una crisis tecnológica, sino a una crisis filosófica. Las corporaciones, los gobiernos están jugando con la tecnología para hackear a los seres humanos. Tal vez el hecho más importante de vivir en el siglo XXI es que ahora somos animales hackeables. Si sigues con la ilusión de que la elección humana no puede ser hackeada, no puede ser manipulada, y puedes confiar en ella completamente, y esta es la fuente de toda autoridad, entonces muy pronto terminas siendo un espectáculo de marionetas emocional”.

Es extremadamente irresponsable que se pueda tener un título en informática y en codificación, que se pueden diseñar todos estos algoritmos que ahora dan forma a la vida de las personas, y que no se tenga ningún conocimiento para pensar ética y filosóficamente sobre lo que se está haciendo. Resulta que estar dentro de la sociedad y tener contacto personal puede ser lo mejor, pues el confinamiento solitario es el peor castigo que nos podemos dar los seres humanos, puesto que la tecnología basada para maximizar el aislamiento está diseñada para maximizar el tiempo que permanecemos en la pantalla. Si nos damos cuenta de que nuestros cerebros pueden ser pirateados, necesitamos un antivirus para el cerebro, al igual que tenemos uno para el ordenador.

Brian Jeffrey Fogg ha sido fundador y director del Laboratorio de Tecnología Persuasiva de Stanford. En el 2009, Fogg publicó el Modelo de Comportamiento Fogg (FBM), un modelo para analizar y diseñar el comportamiento humano. El FBM describe tres condiciones necesarias para que un comportamiento ocurra: (a) motivación, (b) habilidad y (c) un estímulo. La motivación puede ser influenciada por factores como el placer/dolor, la esperanza/miedo, y la aceptación/rechazo social. La habilidad puede verse afectada por el tiempo, el dinero, el esfuerzo físico, los ciclos cerebrales, la desviación social y la falta de rutina. Los estímulos también se conocen como desencadenantes. A partir de ahí diseñó el concepto “Captología” que, según sus palabras “se focaliza en el diseño, investigación y análisis de productos informáticos (o, más ampliamente, digitales) interactivos, creados con el propósito de cambiar las actitudes y comportamientos de la gente”.

Hemos podido comprobar sobradamente que la preparación, diseño y puesta en práctica del discurso pandémico se ha realizado siguiendo las pautas del FBM: utilizando el placer/dolor, la esperanza/ miedo, la aceptación/ rechazo social; el tiempo (las largas horas y días de confinamiento y restricciones a la movilidad, los problemas económicos, el cambio de los ritmos; y finalmente como estímulo la promesa de una vacunación.

En el blog de seguridad Security art Work, en un extenso análisis sobre la tecnología persuasiva, se pregunta: ¿por qué hablamos de programación o tecnología persuasiva en un blog de seguridad? Muy sencillo: para convencernos de que es preciso aplicar esas mismas estrategias al ámbito de la seguridad, por ejemplo para realizar ataques de ingeniería social. Fabriquemos un bulo y convenzamos a la gente de algo que nosotros queremos, transmitiéndoles que es lo correcto para ellos (3).

Nir Eyal explica en su libro Hooked, How to Build Habit-Forming Products que ha venido aplicando estas técnicas en el diseño de productos que crean dependencia. Para Eyal, el comportamiento de una persona puede ser diseñado por medio de la creación de hábitos que aseguren la fidelización de sus consumidores, manteniéndolos enganchados como el adicto a las drogas. “Lo reconozcamos o no, estamos manipulados. Las tecnologías que usamos nos han forzado a adoptar conductas y también han generado nuevas adicciones. Los psicólogos cognitivos definen los hábitos como “conductas automáticas estimuladas por señales situacionales” (4).

FOMO: Fear of Missing Out (el miedo a perdernos algo importante) nos obliga incoscientemente a revisar de manera compulsiva la pantalla del teléfono, de este modo cada minuto que pasa sin estar “en las redes” se convierte desde la psicología de los “infectados por la tecnología persuasiva”, en la posibilidad de perder algo y para que esto no suceda, se siente la necesidad de estar permanentemente conectados. Así han programado las redes sociales desde el inicio de la declaración de la pandemia enviando constantemente twits con frases o fotos de muertes, infecciones, contagios… sean o no reales.

Y, la pandemia ha funcionado como un test, estableciendo que los usuarios estén preparados para que la vida virtual 24/7 funcione (veinticuatro horas al día y siete días a la semana). Son la parte necesaria para que esta situación se reproduzca en la subjetividad de cada usuario, a efectos de la puesta en funcionamiento los grandes cambios tecnológicos exigidos por la industria 4.0.

Para evitar cualquier grieta en el sistema, los servicios de seguridad nacional de los Estados Unidos, Reino Unido (5), Unión Europea, Rusia, China y otros, han concretado que las herramientas cibernéticas previamente diseñadas para su uso en la «guerra contra el terror» posterior al 11 de septiembre de 2001, ahora se están aplicando para su uso contra fuentes de información que promuevan la vacilación sobre la beneficencia de las vacunas, que denuncian la corrupción de la industria farmacéutica o la información relacionada con la pandemia que va en contra del discurso oficial.

La tecnología se ha convertido en el petróleo del siglo XXI. (6). Las empresas tecnológicas, grandes defensoras de la pandemia, han sabido sacar buena tajada de ella para detentar el control de una parte muy importante de la economía mundial y para ello han recibido la inestimable ayuda de un virus microscópico. Es el mismo capitalismo con traje nuevo.

(1) Documental que a pesar de estar programado para emitirlo a través de la Arbeitsgemeinschaft der Rundfunksanstalten Deutschlands (Radio-Estudio de Alemania Federal) se eliminó de la programación en un alarde de censura
(2) https://www.wired.com/story/artificial-intelligence-yuval-noah-harari-tristan-harris/
(3) https://www.securityartwork.es/2014/03/26/tecnologia-persuasiva/
(4) https://www.leadersummaries.com/es/libros/detalle/enganchado-hooked
(5) https://unlimitedhangout.com/2020/11/reports/us-uk-intel-agencies-declare-cyber-war-on-independent-media/
(6) Boletín Tropia. El futuro llegó hace rato

Reunión de pastores, oveja muerta

“No te dejes engañar cuando te hablen de progreso
porque tú te quedas flaco y ellos aumentan de peso”
(Canción de Alí Primera, Perdóneme Tío Juan)

Los días 21 y 22 de noviembre de 2020 se ha realizado la Cumbre de los países del G20 (Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía) y la Unión Europea.

En conjunto las entidades políticas representadas en el G20 reúnen el 66 % de la población mundial y el 85 % del producto bruto mundial. Así lo contaban los analistas internaciones a sueldo. Habitantes y PIB, estos dos datos parece ser que son la máxima importancia, a desdén de cuantos millones de este 66% viven con poco más de un dólar diario en Argentina, en China, en Estados Unidos, en la India, en Rusia, en Sudáfrica, en Turquía, en México, en Indonesia… y parece ser que tampoco importa a cuantos cientos de millones de personas no les repercute en absoluto este 85% del PIB mundial en el conjunto de países presentes en la Cumbre. Cifras y más cifras, no importan las personas, ni las clases sociales, ni cuantos explotadores y explotados, cuantos marginados, tan sólo la economía como ideología.

La economía post pandémica, el nuevo maná, una ciencia que en los manuales con que se adoctrina a los estudiantes de la especialidad, se suele definir dicha ciencia como aquella que trata de descubrir el modo en que puede ser satisfecha la mayoría de las necesidades humanas tomando en consideración la escasez de los bienes con que se cuenta para ello. A renglón seguido se afirma que las necesidades de los humanos son ilimitadas y que, por el contrario, los recursos de los que se dispone son limitados. Sobre estas premisas comienza a construirse el edificio de la ciencia económica…. No es cierto que las necesidades humanas sean ilimitadas, ni tampoco es verdad que los recursos sean escasos” (1).

Reunión de pastores, de la misma estirpe que los organizadores del Event201 en octubre de 2019 en que organizaron la metodología para la pandemia que declararía posteriormente la OMS en marzo de 2020, o los del Foro Económico Mundial, con sus acólitos miembros de ONG,s y otras compañías. Tal como reza el refrán español “reunión de pastores, oveja muerta”, y la oveja no es otra que el proletariado mundial.

Al parecer, por las noticias de los discursos y las resoluciones tomadas, no hay novedad en el horizonte, no ha sido más que un nuevo episodio de la ya antigua Agenda 21 elaborada por las grandes corporaciones en 1992 y ratificada por las Naciones Unidas después de la autodestrucción de la URSS y demás países socialistas, para un nuevo orden mundial. Orden mundial que como rezaba el preámbulo de la misma: “1.3 El Programa 21 aborda los problemas acuciantes de hoy y también trata de preparar al mundo para los desafíos del próximo siglo, incluyendo el soporte a las economías en transición (entiéndase los países que habían abandonado el socialismo), y el control de la población”.

Y que en su Sección Primera detallaba las “Dimensiones sociales y económicas” del plan, entre las cuales: “h) Eliminar las actitudes contrarias a las exportaciones y favorables a la sustitución de importaciones y establecer políticas que permitan beneficiarse plenamente de las corrientes de inversiones externas… 6.11 Se prevé que para el año 2000 los niveles de infección con el virus de la inmunodeficiencia humana habrán aumentado a entre 30 y 40 millones de personas, y que las repercusiones socioeconómicas de la pandemia serán devastadoras para todos los países y, en especial para las mujeres y los niños… l) Acelerar las investigaciones sobre vacunas mejoradas y, en la mayor medida posible, hacer uso de vacunas para la prevención de enfermedades” (2).

Maurice Strong, fideicomisario de la Fundación Rockefeller y Presidente de la Cumbre de la Tierra, proclamó: “Los estilos de vida actuales y los patrones de consumo de la clase media acomodada, no son sostenibles… Por descontado que si no son sostenibles, deben detenerse”. Nada nuevo para este personaje que ya veinte años antes en una entrevista a la BBC coincidiendo con la Cumbre de Estocolmo de 1973 defendía las “licencias de reproducción” con las siguientes palabras: “Por cierto, las licencias para tener bebés son algo que me causó problemas hace unos años cuando sugerí que, incluso en Canadá, esto podría ser necesario en algún momento, por lo menos alguna restricción sobre el derecho a tener hijos”. Licencias que sus amigos de China pusieron en práctica unos años después, en 1979 con la política de un hijo por pareja o política de hijo único, vigente hasta 2015 (3).

Y China ya empieza a padecer un grave problema de envejecimiento poblacional juntamente con la disminución de la capacidad laboral. Este envejecimiento hace que cada vez haya menos gente en edad de trabajar y haría crecer más los desequilibrios sociales. Varios estudios, estiman que en el año 2050 habrá en el país cerca de 440 millones de personas mayores de 60 años. Además, también se espera que, desde el año 2010 y hasta 2030, el número de trabajadores chinos descienda en 57 millones.

Con posterioridad Strong fundó el Instituto del Consejo de la Tierra junto a Mikhail Gorbachov, David Rockefeller, Al Gore, Shimon Peres, y otros varios de sus amigos globalistas acérrimos defensores de un gobierno mundial omnípotente.

Como señala Elaine Dewar sobre la Cumbre de Río de 1992: “Anunciada como la Cumbre Más Importante del Mundo, la cumbre de Río fue descrita públicamente como una negociación global para reconciliar la necesidad de protección del medioambiente con la necesidad de crecimiento económico. Los “cognoscenti” sabían que había otros objetivos más importantes. Estos incluían el traspaso de poderes reguladores nacionales a vastas autoridades supranacionales; la apertura a intereses multinacionales de todas aquellas economías nacionales todavía cerradas a ellos; el fortalecimiento de órganos de toma de decisiones tanto por encima como por debajo del alcance de las democracias nacionales de nuevo cuño; y, sobre todo, la integración de los imperios soviético y chino en el sistema de mercado global. Nadie parecía haberle dado un nombre a este grandioso programa, así que más tarde decidí llamarlo: la Agenda de Gobernancia Global” (4).

En 1996 el Banco Mundial editó un voluminoso monográfico dedicado a los países que habían abandonado el socialismo y a los que aún manteniendo este apelativo seguían las directrices de la globalización y de la economía de mercado. He ahí uno de sus ejemplos: “En China, la implantación gradual de las reformas contribuyó al éxito de éstas, ya que los controles parciales todavía vigentes, basados en la persistente autoridad del partido comunista y aplicados a través de una red de mecanismos encargados de su cumplimiento a nivel local continúan desempeñando una función de coordinación que limita las perturbaciones de la producción y el comercio durante el establecimiento escalonado de las instituciones de mercado” (pág. 29).

Y, algunas de sus directrices: “La cuestión no es cuanto privatizar, sino cómo y cuándo hacerlo. En algunos países puede bastar la adopción de reformas orientadas al mercado, sin necesidad de un cambio total de la propiedad [pág.53] … en un proceso de transición lo primero es pasar del régimen de planificación centralizada basado en las transferencias y los subsidios a un sistema que dé cabida al riesgo (pág.5)] … la firme decisión de lograr la integración internacional puede estimular la demanda de leyes pertinentes y facilitar modelos de legislación propicios al mercado. Un firme compromiso respecto a la inversión extranjera directa tiene el mismo efecto (pág.106) … la palabra eficiencia significa algo muy distinto para un directivo interesado únicamente en cumplir un Plan Central que para otro que trata de aumentar el beneficio y su cuota de mercado en un sistema competitivo (pág.151) (5).

Volviendo a la cumbre de países del G20, en su discurso, Xi destacó la importancia de desarrollar vacunas y enfatizó que China cumplirá sus compromisos de apoyo y asistencia a los países en desarrollo para dar acceso al mundo a las vacunas contra el COVID-19. En su discurso en la cumbre, el presidente Xi Jinping enfatizó que el G20 debería desempeñar un papel de liderazgo más importante en el orden internacional y la gobernanza global en la era post-pandemia.

Además, el líder chino propuso introducir un mecanismo mundial de reconocimiento de certificados sanitarios basados en los resultados de pruebas de ácidos nucleicos en forma de códigos QR aceptados internacionalmente. «Esperamos que más países se unan a este mecanismo” (6).

¿Qué es un QR? Las siglas QR (Quick Response) se traducen como respuesta rápida y su aplicación fue inventada por ingenieros de la empresa Denso Wave en 1994, o sea que no es nada nuevo, hay gran variedad de códigos QR: Jumpscan, QR CodeTagExtension (como una extensión de Google Chrome), QR Stuff, Kaywa, y Visualead, Social QR Code, y GOQR.me. etc.

Los expertos en la materia de código y claves, lo definen como procedimientos de  dos magnitudes con un total de 40 versiones diferentes de códigos QR. Estas versiones están definidas por la cantidad de módulos que tienen; cuantos más módulos haya dentro de un código QR, más capacidad de almacenamiento tendrá. La versión número 1 tiene 21 módulos. Las siguientes versiones aumentan en 4 módulos hasta que alcanzan la versión 40 con 177 módulos en total, con lo cual la capacidad para almacenar datos personales es impresionante.

¿Qué se pretende con la internacionalización de los pasaportes sanitarios digitales? O ¿no son sanitarios sino que son en realidad un control total de la población mundial cuyos datos se podrán examinar en cualquier país y ante cualquier circunstancia? En definitiva, la propuesta podíamos definirla como la “dictadura contra el proletariado”.

Como tantas otras cosas en esta pandemia, los llamados «pasaportes o certificados de inmunidad» parecen sacados de la ciencia ficción. La premisa es sencilla: comprobar que alguien ha pasado el SARS-Cov-2 y es inmune al virus, o ha estado vacunado y otorgarle un carné, pasaporte o certificado que lo constate. «Desde el punto de vista de la factibilidad, hoy por hoy es una imprudencia utilizar esto», afirma Ildefonso Hernández, ex director general de Salud Pública de España y actual portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública (Sespas). «El nombre de pasaportes de inmunidad revela en sí mismo una hipótesis que puede resultar falsa», considera por su parte I. Glenn Cohen, experto en políticas de Derecho de la Salud y Bioética de la Universidad de Harvard.

El control se ha vuelto tan exhaustivo que los datos de ubicación de una persona en tiempo real o sus desplazamientos son ya requisitos fundamentales a diario en algunas empresas, según pudo saber BBC Mundo. El propio sistema legal de países en Occidente pone trabas para acceder a datos personales en ese sentido y desde los gobiernos se analiza la cuestión con precaución, si bien no es la primera vez que una crisis provoca una pérdida de libertades o de privacidad en aras de la seguridad (7).

En el caso de Catalunya, la propuesta del Oriol Mitjà y su equipo, amparados por quién era President de la Generalitat sobre la obligatoriedad del “pasaporte de inmunidad” ya tuvo en su momento voces que alertaban sobre su talante autoritario. Para Itziar de Lecuona, doctora en Derecho y subdirectora del Observatorio de Bioética de la Universitat de Barcelona, “la propuesta de Mitjà es directamente estigmatizante y discriminadora así como desproporcionada a nivel ético-legal”. A estas dudas de carácter ético y legal se sumaron entidades científicas como la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), que ya antes de la propuesta catalana se posicionaron en contra de un pasaporte de este tipo. Por su parte, Fernando Benavides, catedrático de Salud Pública de la UPF y uno de los expertos consultados, accedió a dar su valoración tras haberse hecho público el plan desde la Generalitat. «Tal como se plantea, sin estudios legales y éticos que valoren todas las implicaciones, creo que no se debe iniciar”. Para Benavides, aunque se extremaran las medidas de protección de la intimidad, sería casi imposible no vulnerarla porque el pasaporte, según la propuesta de Mitjà, se tendría que usar en público: todo el mundo vería cómo se veta la entrada de alguien en el metro, en su fábrica o en el Camp Nou tras comprobarse que su código es el rojo. «Se estaría revelando el estado inmunológico de una persona frente a los de su alrededor, con la estigmatización, el rechazo o incluso la xenofobia que esto puede generar» (8).

Marina Garcés doctora en Filosofía y profesora de la Universitat Oberta de Catalunya en una entrevista para el Diario de la Educación responde: ”Ahora estamos asistiendo, al mismo tiempo, a dos realidades contradictorias: redes de apoyo mutuo y policías de balcón”. Ante esto, considera que si gana el miedo y la sospecha entre vecinos, habremos dado un paso más hacia una sociedad autoritaria. Señala también que uno de los grandes beneficiados de esta pandemia será el control social, justificado por una mayor seguridad para la ciudadanía ante los peligros externos. “Esta crisis se añade a las anteriores, como la terrorista y económica, y a las posteriores… Son crisis que van debilitando el tejido social y alejando los grupos humanos y las clases sociales en su relación con las expectativas y los futuros compartidos. Ante esta crisis de los futuros compartidos, es fácil que cada uno se proteja detrás de sus privilegios y perciba a los demás como una amenaza… Pienso que el control social será uno de los grandes ganadores de esta pandemia. Si a cambio de una geolocalización, o de un QR o de los datos que sea nos dejan volver a salir de casa, ¿quién no estará dispuesto? La libertad de movimientos, aunque sea de movimientos vigilados, está más valorada en nuestra percepción que muchas otras libertades” (9).

Malos tiempos se acercan cuando se oyen voces que claman por una “Gobernanza mundial” como la del Primer Ministro chino: “El primer ministro chino, Li Keqiang, dijo hoy (24 de noviembre de 2020) que China promoverá una apertura de más altos estándares, atraerá más inversión extranjera y alentará a más compañías chinas a internacionalizarse, para así lograr más resultados de ganar-ganar … China fortalecerá la cooperación con las importantes organizaciones internacionales en ámbitos más amplios y a mayor profundidad, y las apoyará para que sigan desempeñando sus roles vitales en el sistema de gobernanza mundial” (10).

Li hizo estas declaraciones en la quinta Mesa Redonda «1+6» realizada por enlace de vídeo, a la que asistieron el presidente del Grupo del Banco Mundial, David Malpass; la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva; el subdirector general de la Organización Mundial del Comercio, Alan Wolff; el director general de la Organización Internacional del Trabajo, Guy Ryder; el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Angel Gurría; y el presidente de la Junta de Estabilidad Financiera, Randal Quarles.

Mientras tanto, avanza rápidamente la concentración de capital en el complejo químico-farmacéutico pues la evolución del Nasdaq Biotechnology Index, creado en los años 90 y formado por 200 compañías del sector. Cotiza en máximos históricos y alcanza ya una capitalización de 1 billón de dólares. Actualmente hay más de 240 vacunas contra el coronavirus que se encuentran en desarrollo, “de las cuales diez están en las últimas etapas de prueba de la denominada fase 3, según la OMS”. Roche, Regeneron, Vir Biotechnology, GlaxoSmithKline, Celltrion Healthcare y AstraZeneca son algunas de las farmas que están trabajando en la búsqueda de la vacuna. Las noticias sobre los avances en las investigaciones tienen efecto en las cotizaciones de las compañías.

En España PharmaMar este año ha revalorizado sus acciones en un 240%. Laboratorio Rovi ha revalorizado sus acciones un 30% debido a que tiene un acuerdo con Moderna para la fabricación de la vacuna contra el covid en España y Reig Jofre está poniendo a punto una planta en Barcelona para la fabricación de la vacuna del covid-19 y sus acciones revalorizan un 70% (11).

Los virus, que hay billones de ellos en la tierra, en el aire y en el agua son partículas microscópicas de ARN o ADN inertes, sin vida propia. Pero los miles de millones de proletarios del mundo son seres con vida propia y es precisamente a ellos a los que el gran capital teme, por lo cual podemos intuir que las medidas que propagan a los cuatro vientos no están dedicadas al temor a los virus sino al temor al proletariado para evitar que puede explosionar en cualquier momento aunque no disponga, hoy por hoy, de estructura organizada a nivel global ni nacional. Todas las medidas están previstas para impedir esta necesaria reorganización obrera.

(1) José María Cabo. La economía como ideología. pág. 45
(2) https://www.un.org/spanish/esa/sustdev/agenda21/agenda21toc.htm
(3) China Abandons One-Child Policy, https://www.wsj.com/articles/china-abandons-one-child-policy-1446116462
(4) Elaine Dewar. Cloak of Green: The Links between Key Environmental Groups, Government and Big Business
(5) “De la Planificación Centralizada a la Economía de Mercado”, Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento / Banco Mundial. Oxford University Press. Agosto de 1996
(6) China propone estrategias para un orden mundial pospandémico, https://elcomunista.net/2020/11/22/china-propone-estrategias-para-un-orden-mundial-pospandemico/
(7) BBC News Mundo, 22 abril 2020
(8) https://www.eldiario.es/catalunya/pasaporte-inmunidad-covid-19-planteado-catalunya_1_5874612.html
(9) https://eldiariodelaeducacion.com/2020/04/02/el-control-social-sera-uno-de-los-grandes-ganadores-de-la-pandemia/
(10) http://spanish.xinhuanet.com/2020-11/25/c_139541142.htm
(11) https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/10/16/mercados/1602851420_304119.html

Autopsia de los países socialistas

“Porque en general, los que están realmente convencidos de que por medio de las historias monográficas tienen una cuidadosa visión del conjunto creo que se los pasa una cosa pareciendo a quienes una vez han visto esparcidos los miembros de un cuerpo antes lleno de vida y belleza, juzgan al fin y al cabo que han sido testigos oculares suficientes de su vigor, vida y belleza. Pero si alguien volviera a componer de repente el cuerpo vivo y pudiera volverle su integridad, con la forma y el bienestar de su espíritu y, una vez hecha esto, mostrara de nuevo el cuerpo a aquellos mismos que lo vieron hecho a trozos, estoy seguro que todos confesarían que se habían quedado muy lejos de la verdad, tanto como los que ven visiones mientras sueñan.
Es cierto que las partes pueden ofrecer cierta idea del todo, pero es imposible que de ellas se llegue a obtener un conocimiento completo y un juicio exacto”

Polibio (Historia General, Historias III)

“¿Tenemos el plano, los materiales, todos los elementos de este precioso edificio que es el socialismo? Los sectarios dirán que sí. Los revolucionarios dirán que no, porque conocen mejor el futuro y las dificultades que esperan al socialismo”

Louis Auguste Blanqui (Crítica Social, part II)

En el año 1988, la población que vivía en países que se autoproclamaban socialistas, o repúblicas democráticas populares, o repúblicas que tenían en sus principios constitucionales la definición de sociedad socialista, era de 2.130 millones de personas, el 41% del total de una población mundial de 5.100 millones.

Hoy, después de 32 años, la población que vive en países que todavía mantienen formalmente el concepto socialista en sus constituciones es de 1.540 millones de personas, un 20% del total de una población mundial de 7.700 millones.

De las 34 repúblicas existentes en 1988, Afganistán, Albania, Angola, Armenia, Azerbayán, Benín, Bielorrusia, Bulgaria, Camboya, Checoslovaquia, China, Congo, Corea del Norte, Cuba, Estonia, Etiopía, Georgia, Hungría, Kazajastán, Kirguistán, Laos, Letonia, Lituania, Moldavia, Mongolia, Mozambique, Polonia, R. D. Alemana, Rumanía, Rusia, Somalia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania, Uzbekistán, Vietnam, Yemen, Yugoslavia. Solamente 5 mantienen hoy en sus consideraciones constitucionales el calificativo de socialismo (China, Corea del Norte, Cuba, Laos y Vietnam).

De estos países habría que determinar si sus principios constitucionales, el aspecto “legal”, tiene concordancia con el funcionamiento “real”, es decir, si los postulados coinciden en la práctica con los principios del socialismo, del papel decreciente de la ley del valor, del internacionalismo proletario, de la aceptación de la lucha de clases a nivel internacional y de la participación de la clase obrera en la toma de decisiones en materia política, económica, científica, técnica, social y cultural de los citados países. Los cambios constitucionales realizados en estos cinco países desde 1990 hasta hoy han incorporado conceptos, premisas, similares a los que se realizaron en la Constitución soviética de 1975.

Las constituciones no son sólo un referente jurídico-formal, son por sobre de todo, un techo político-ideológico y un fenómeno social objetivo. Las constituciones son una categoría clasista y expresan, por consiguiente, los intereses de la clase dominante, afianzando la supremacía de una clase sobre otra; y como son una categoría clasista expresan la correlación real de fuerzas en la lucha de clases y constituyen, en el escenario de la creación jurídica una expresión de esta lucha en un momento histórico determinado y es por ello que generalmente responden a las relaciones sociales existentes y como tales vertebran y consagran los sistemas. Por todo ello, los cambios constitucionales que se han ido produciendo paulatinamente en los países que todavía mantienen el apelativo socialista debemos analizarlos si entran o no en contradicción con los presupuestos a largo plazo de la construcción de una sociedad comunista, o por el contrario, se trata de involuciones y/o regresos al sistema de libre mercado con ciertas garantías sociales y algunos elementos de redistribución de la renta. No muy lejos de las propuestas de la socialdemocracia de izquierdas.

Tanto si los procesos son progresistas o reaccionarios, tienen sus defensores y detractores más allá de los límites geográficos en que se producen y se establece un cordón umbilical que abarca una parte importante del planeta y crea unos lazos de interdependencia que generalmente basculan a favor de los grupos que en cualquier lugar determinado ostentan cierta dosis de poder.

La interrelación o interdependencia que se establece crea automáticamente un mecanismo que hace prevalecer lo subjetivo sobre lo objetivo, minimiza la crítica o la anula totalmente, y más allá ensalza o justifica acciones u omisiones injustificables e incluso combatidas en otras zonas o sistemas.

El proceso de formación de conceptos nuevos incorporados en los textos constitucionales, son al mismo tiempo, un proceso de transformación de conceptos. Siempre queda algo de lo anterior en la producción de un concepto nuevo, por ello muchas innovaciones teóricas se forman con la incorporación o reconstrucción de antiguos conceptos. El motivo más común para producir conceptos nuevos es la insatisfacción con la capacidad de los ya existentes para resolver problemas empíricos. De este modo cuando los casos empíricos no encajan bien con el mapa conceptual existente en la sociedad todo hace pensar que se necesitan conceptos nuevos y una vez reconocida -objetiva o subjetivamente- la necesidad de cambios, es cuando se trata de actuar de formas diversas para modificar lo detectado.

Pongamos unos ejemplos de los Estados que mantienen actualmente el concepto socialista en sus Cartas Magnas.

China elaboró su primera Constitución en 1954, la segunda en 1975, la tercera en 1978, la cuarta en 1982 y a partir de ésta última se han realizado cinco enmiendas. La primera en abril de 1988 en la cual se incorporaba la transferencia de la titularidad del uso de la tierra y la propiedad privada. La segunda en marzo de 1993 en la que se definía el socialismo con características chinas, la eliminación de las comunas y la definición de economía socialista de mercado. La tercera en marzo de 1999 incorpora la Teoría Deng Xiaoping, la economía privada deja de ser un “complemento” para convertirse en “un gran componente”, y la eliminación del término “contrarrevolucionario en la definición de los enemigos del país. La cuarta en marzo de 2004 establece que el Estado deja de representar a una sola clase social, se establece la protección de las ganancias y regula el sector no público de la economía. La quinta en marzo de 2018 establece las prioridades del Estado en materias para el desarrollo técnico-científico para la modernización.

Vietnam elaboró su primera Constitución en 1946 después de derrotar a los colonialistas franceses, una segunda en 1959, una tercera en 1980, una cuarta en 1992 en la que se incorporó el concepto Dôi Mói (renovación, a semejanza de la perestroika soviética). En 2001 se aprobó una enmienda incorporando el término “economía de mercado socialista” y en 2013 una quinta Constitución en la cual su artículo 52 establece que “El Estado debe desarrollar y mejorar las instituciones económicas y regular la economía sobre la base del respeto a las reglas del mercado”.

Laos elaboró su primera Constitución socialista en 1986 en la cual establecía “nuevos mecanismos económicos” y en 1988 una enmienda denominada “Código de Inversiones” para facilitar la inversión extranjera. Una segunda fue aprobada en 1991 en la que se consagra la propiedad privada y la economía de libre mercado. La tercera fue aprobada en el 2003 siguiendo las pautas de las enmiendas anteriores.

Cuba aprobó su primera Constitución socialista en 1976, una revisión de la misma en 1992 de tal extensión y conceptos que se podría denominar una segunda aunque no fue así determinado por el gobierno cubano, modificación en la cual se incorporan los elementos necesarios para la autonomía de las empresas y se elimina el concepto internacionalismo proletario entre otras muchas modificaciones (un total de 73 artículos, incorporación de 3 capítulos y realización de 140 cambios de contenido). Una segunda aprobada en 2019 en la que desarrolla más detenidamente la iniciativa privada en el desarrollo económico cubano.

República Popular Democrática de Corea aprobó su primera Constitución en 1948 a semejanza de la soviética de 1936. Su primera reforma tuvo lugar en 1972, cuando formalmente la doctrina Juche de autosuficiencia reemplazó al marxismo-leninismo como la ideología oficial. Posteriormente fue reformada en 1992 y luego en 1998. En una de sus últimas enmiendas, la cual tuvo lugar en 2009, se eliminó toda referencia escrita al comunismo, mientras que en su reforma de 2012 el país fue definido como «nuclearmente armado». Actualmente mantiene la definición del Estado como una dictadura del proletariado. Es el único de los cinco países analizados que mantiene este concepto.

Una de las características de los cambios constitucionales enumerados, ha sido la incorporación del concepto de “crédito” como uno de los pilares para el desarrollo económico sobre el cual Marx consideró muy peligrosas las ideas de Pierre-Joseph Proudhon sobre el “crédito gratuito” como vía para desarrollar un socialismo pequeño burgués. No solo respondió Marx a estas ideas de Proudhon en “Miseria de la Filosofía”, sino que en el Capital dedica especial atención a criticar su sistema teórico:

“Finalmente, no cabe la menor duda que el sistema de crédito actuará como un poderoso resorte en la época de transición del régimen capitalista de producción al régimen de producción del trabajo asociado, pero solo como un elemento en relación con otras grandes conmociones orgánicas del mismo régimen de producción. En cambio, las ilusiones que algunos se hacen sobre el poder milagroso del sistema de crédito y del sistema bancario como un sentido socialista, nacen de la ignorancia total de lo que es el régimen capitalista de producción y del régimen de crédito como una de sus formas. Tan pronto como los medios de producción dejen de convertirse en capital (lo que implica también la abolición de la propiedad privada sobre el suelo), el crédito como tal no tendrá ningún sentido, cosa que, por otro lado, han visto incluso los sansimonianos. Y, por el contrario, mientras perdure el régimen capitalista de producción, perdurará como una de sus formas el capital a interés y seguirá formando, de hecho, la base de su sistema de crédito”.

Sería inexacto afirmar que los actuales textos constitucionales de estos países no recogen elementos de justicia social y de participación superiores a las constituciones vigentes en la mayoría de países del mundo, pero el objetivo no es comparar dichas Constituciones con las de los países que claramente definen la propiedad privada como eje central y pilar fundamental de la sociedad, sino de comparar dichos textos con las bases teóricas del marxismo.

Para situar un ejemplo: si se mantiene que el socialismo, como forma de producción transitoria hacia el comunismo es la única forma posible de sociedad post capitalista, entonces la dicotomía capitalismo-socialismo debe considerarse el marco conceptual adecuado.

Pero desde este marco, las sociedades que hasta ahora habían sido denominadas socialistas, deberían ser vistas necesariamente como una variedad de socialismo o una variedad de capitalismo, en función de las diferencias y contradicciones existentes en ellas.

De ser una variedad de capitalismo significa que lo producido en el transcurso del tiempo es tan sólo una evolución diferenciada y coyuntural de la sociedad clasista así clasificada. De ser una variedad de socialismo podemos llegar a la conclusión que el cambio cualitativo por sí mismo haría imposible una regresión a un modo de producción anterior.

Pero si se introduce una línea de demarcación nueva, distinta entre el modo de producción capitalista y socialista, que podríamos denominar «economía socialista de mercado», lo que obligatoriamente era considerado como capitalismo o socialismo debería tratarse conceptualmente como un modo de producción diferente.

En la medida que los medios de producción son de carácter estatal, y es el estado quién organiza el sistema de producción, reproducción y distribución, nos encontramos que la organización, es decir, las condiciones de cooperación coordinadas entre los trabajadores dentro de una división compleja del trabajo, constituye un recurso productivo por derecho propio.

También en el capitalismo la organización constituye un recurso productivo, pero en un sistema centralizado no es simplemente el cometido de directivos y empresarios sino que se extiende a los órganos centrales de planificación dentro del estado y en función del grado de autonomía o independencia de que puedan disponer los administradores de los centros productivos.

De este modo si dijéramos que en un tipo de sociedad en la que se ha eliminado la propiedad privada de los medios de producción, la apropiación se basa en el poder burocrático, significaría que es el control sobre los bienes de organización lo que define la base material para las relaciones de clase y consecuentemente para la apropiación (o explotación).

Afirmar que el control efectivo sobre los bienes de organización constituye una base para la explotación equivale a decir que: A los no directivos les iría mejor, y a los directivos y burócratas peor si el control sobre la organización se democratizara mediante la participación de las masas, puesto que al controlar de manera efectiva los bienes de organización, los directivos y burócratas controlan una parte o el todo del excedente social producido.

Problema ya detectado hace muchos años, podríamos poner como ejemplo un fragmento del informe central del XIX congreso del PCUS de octubre de 1952 presentado por Giorgi Malenkov: “Hay un buen número de directivos que olvidan que las empresas confiadas a su cargo son empresas del estado y tratan de convertirlas en sus dominios privados… Es preciso verificar los resultados de nuestro trabajo desde la base, tanto por las masas del partido como las masas sin partido”.

Y seguramente Fidel Castro acertó cuando en el informe al tercer Congreso del Partido Comunista de Cuba, el 4 de febrero de 1986, en la propuesta del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias Negativas, decía: “¿Cómo íbamos a resolver nosotros los problemas de la producción material y del desarrollo del país? Aparentemente, nos imaginábamos que disfrazando a un individuo de capitalista íbamos a lograr una producción eficiente en la fábrica, y empezamos a jugar al capitalismo, en cierta forma. Porque en el socialismo únicamente se podría disfrazar a un administrador de capitalista; si usted lo quiere hacer capitalista, tendría que hacerlo propietario de la fábrica y más nada, volver al sistema capitalista”.

Seguramente el diagrama elaborado por Erik Olin Wright puede ayudarnos a dibujar un pequeño bosquejo de la actualidad del socialismo en el segundo decenio del siglo XXI teniendo en cuenta los cambios producidos en el último decenio del siglo XX.

El elemento central: la lucha de clases. Podemos visualizar como esta lucha puede transformar la estructura del Estado y la estructura económica pero al mismo tiempo la estructura del Estado selecciona la lucha de clases y la estructura económica la limita, al mismo tiempo que la estructura económica condiciona la estructura del Estado y ésta puede reproducir o modificar una determinada estructura económica. Y tanto la estructura económica como la estructura del Estado vienen definidas en las correspondientes Constituciones, tanto si se trata de las que defienden a ultranza la propiedad privada, como las que intentan buscar un equilibrio entre propiedad pública y privada, que tal es el caso de cuatro, entre las cinco que hemos analizado.

Dentro de esta lucha de clases en los países que analizamos, debemos ver qué tipo de relaciones se establecen en tres aspectos fundamentales: relaciones de producción; relaciones sociales; y relación teoría-práctica. Respecto a esta última relación, si el discurso político contradice la percepción que se tiene de la realidad cotidiana, se rompe la firmeza de la teoría y ésta empieza a flaquear, aunque sea imperceptible al principio, es un proceso que corroe los sentimientos de solidaridad, ayuda mutua, esperanza en el futuro…

Para según que lecturas reduccionistas del legado de Marx, la superestructura (pensamiento, política, leyes, organización del Estado,… está condicionada o determinada en última instancia por la infraestructura económica y este tema ha sido motivo de fuertes debates y divisiones entre la comunidad socialista, aunque Engels, aclaraba en 1890, en una carta dirigida a José Bloch, lo siguiente:

“El hecho que los discípulos a veces recalquen más de lo debido en el aspecto económico, es una cuestión de la cual, en parte, tenemos la culpa Marx y yo mismo. Frente a los adversarios, debíamos subrayar este principio cardinal que ellos negaban, y no siempre disponíamos de tiempo, espacio y ocasión para dar la debida importancia a los otros factores que intervienen en el juego de las acciones y reacciones.

Tal vez alguno de los errores conceptuales derivados de estas consideraciones que realizaba Engels las podemos encontrar en la siguiente afirmación que fue generalizada en la antigua URSS: “Las leyes de la economía política, tanto si se trata del período del capitalismo como del período del socialismo, lo mismo que en las ciencias naturales, , las leyes del desarrollo económico son leyes objetivas que reflejan los procesos del desarrollo económico, procesos que operan independientemente de la voluntad de los hombres. Los hombres pueden descubrir estas leyes, llegar a conocerlas y aprovecharlas en beneficio de la sociedad, canalizar hacia otra dirección la acción destructiva de algunas leyes, limitar la esfera de su acción, dar vía libre a otras leyes que vayan abriendo camino; pero no pueden destruir unas leyes económicas y crear otras de nuevas”.

¿Por qué las nuevas relaciones sociales que se afirma existen, se manifiestan bajo la forma de sus contrarias? ¿Por qué desarrollar unos mecanismos pertenecientes a la esencia de una sociedad que se intenta sobrepasar?

El equilibrio económico, entendido como la rentabilidad global de la gestión social productiva, es un factor inherente a cualquier sociedad. Ninguna tribu podría haber sobrevivido en caso de consumir más de lo que era capaz de producir.

Pero, este principio fundamental, esta racionalidad económica, no es la Ley del Valor, ya que en caso de serlo habría que plantearse que dicha Ley es universal, que ha regido y regirá siempre, de forma inexorable. La Ley del Valor es, simplemente, la teoría que explica la forma mediante la cual este equilibrio se establece, de forma espontánea, en la sociedad burguesa. El Plan, o la Planificación socialista, por su lado, es la forma en que se obtiene este equilibrio, de forma consciente, en la sociedad socialista y comunista.

Pero, ciertas cuestiones conceptuales, ya desde medios del siglo XX, impuestas desde los aparatos ideológicos del socialismo iban en otra dirección: “El mal del capitalismo no radica en el esfuerzo para obtener ganancias sino en su distribución” (V.I. Belkin “La independencia de las empresas y el estímulo económico” Izvestia, 4 de diciembre de 1964). De este modo, aceptando que la ganancia socialista no difiere en esencia de la ganancia capitalista, los economistas revisionistas soviéticos argumentaban que no hay nada de malo con la ganancia en los países capitalistas; lo que “distingue” la ganancia socialista, es su distribución, rompiendo cualquier similitud con los postulados de Marx y Engels y centran el tema no en las relaciones de producción, es decir en las relaciones de explotación, sino en un reparto más o menos proporcional del resultado de la misma. Sencillamente esto no es otra cosa que la formación capitalista del llamado Estado del Bienestar, en el cual no se cuestionan las relaciones de explotación ni el trabajo alienado, a cambio de ciertas recompensas materiales.

Che Guevara, en la carta a José Medero Mestre del 26 de febrero de 1964 reflexionaba sobre este tema con las siguientes palabras: “… Vencer el capitalismo con sus propios fetiches, a los que se les ha quitado su calidad más eficaz, el lucro, me parece una cosa muy difícil… La palanca del interés material en el socialismo es como la lotería de La Pastorita: no estimula a los más ambiciosos ni moviliza la indiferencia del resto… Desgraciadamente, a los ojos de la mayoría de nuestro pueblo, y a los míos propios, nos llega más la apología de un sistema que no el análisis científico del mismo”.

Debemos preguntarnos como se ha ido formando la mentalidad de las nuevas generaciones en los países que mantenían el concepto socialismo y en los que todavía lo mantienen, ya que por lo que hemos ido constatando, el economicismo, el beneficio, el crédito, la mercancía, la Ley del Valor… están presentes en los principios fundamentales de sus Cartas Magnas. Y, por consiguiente, se han trasladado al sistema educativo con más o menos variables pero siguiendo las pautas de la filosofía pedagógica de Iván Alexandrovich Kairov, según el cual se deben priorizar lo que consideraba materias fundamentales, especialmente las matemáticas y las ciencias físicas. Y está sobradamente comprobada la superioridad en dichas materias con tan solo vislumbrar el amplio desarrollo en estos campos particularmente en China, Rusia y Corea como lo demuestra la supremacía en el mundo de la cibernética y la construcción de sofisticado armamento.

El dogmatismo y el esquematismo, como reflexiona Carlos Tablada en “El marxismo del Che” desterraron el humanismo, desarrollando un materialismo, también basado en el marxismo, en el cual todo venía determinado por las leyes económicas. El hombre solo podía interpretar estas leyes y aplicarlas. “… En opinión de Che Guevara la ruptura de Marx y Engels con el humanismo ético de Feuerbach, no implica que el marxismo no tenga que dedicar una parte muy importante de su teoría al desarrollo de la ética y la moral, tanto en el proceso de la toma del poder, como en el periodo de transición socialista”.

Pero, como acertadamente señalaba Bogdan Suchodolski en su Pedagogía de la Esencia y Pedagogía de la existencia: “Hay que poner en entredicho que progreso y desarrollo se tengan que medir con índices tecnológicos y económicos que estén alejados del contexto humano y social. Los índices que se utilizan solamente sirven para evaluar progreso y desarrollo para un modelo de vida euroamericana, grande, industrial y consumista. Enseñar la necesidad de una revisión fundamental de estas concepciones sobre progreso, tendría que ser el papel de los profesores”.

O, como plantea Peter McLaren en Enseñanza contra el capitalismo y el nuevo imperialismo: “La pedagogía revolucionaria tiene que enseñar que la propiedad privada, la acumulación capitalista, la apropiación del excedente laboral y la búsqueda ganancial no son fenómenos naturales de la vida, sino prácticas socialmente condicionadas que dificultan el progreso en el conocimiento y autogestión del sistema productivo como praxis y que bloquean el libre desarrollo de los individuos”.

Che Guevara nos legó importantes reflexiones sobre la construcción del socialismo, entre ellas el papel de la educación, como lo reflejó en sus notas al Manual de Economía política: “Frente a la concepción del Plan como una decisión económica de las masas, conscientes, se le da un sucedáneo, donde las palancas económicas deciden su éxito. Es mecanicista, antimarxista. Las masas tienen que tener la posibilidad de decidir su destino, resolver cuánto va para la acumulación y en cuanto al consumo, la técnica económica tiene que operar con estas cifras y la conciencia de las masas asegurar su cumplimiento. Es el deber social del individuo el que obliga a actuar en la producción, no su panza. A esto tiene que tender la educación”.

A modo de resumen

El capital no es una cosa, sino una relación social. La acumulación de capital tiene que ser entendida como la reproducción de las relaciones sociales capitalistas en una escala siempre creciente. Y seguramente ampliando las reflexiones aquí realizadas sobre los socialismos en el siglo XXI, sobre un análisis basado en el materialismo histórico, podremos determinar si el discurso sobre la acumulación, los beneficios, los créditos, la competencia por los mercados, las especulaciones bursátiles, las inversiones extranjeras, las repatriaciones de beneficios… la apología de un mundo globalizado, tecno-científico y deshumanizado, hace avanzar o retroceder la perspectiva del comunismo.

Defender que el capitalismo está en permanente crisis y anunciar de forma constante que está a dos pasos del hundimiento, que la revolución está al otro lado de la puerta, que la organización tiene que estar de guardia permanente para asumir los combates decisivos, tal es el credo del catastrofismo. Desgraciadamente, generaciones enteras de militantes se han consumido en él, y un buen número de ellos han renunciado al marxismo, o renegado de él. Tal es la triste realidad del catastrofismo. Esta teoría que constantemente la vemos reflejada en los panfletos de las organizaciones comunistas, no funda la perspectiva de comunismo, la actividad revolucionaria y la convicción militante sobre un análisis materialista, histórico y dialéctico de las contradicciones de clase en el momento actual, sino sobre un inmediatismo anecdótico mecanicista incapaz de analizar con una visión de totalidad la situación de la lucha de clases tanto a nivel nacional como internacional en el segundo decenio del siglo XXI.

El mundo entero está viviendo o mal viviendo las consecuencias de una simbiosis especulativa y oportunista entre los legados teóricos de los revolucionarios del siglo XIX nacidos de una tenaz lucha de clases, y los postulados de Adam Smith, Malthus y la Escuela Austríaca de Economía. Podemos plantear la hipótesis de que la aspiración a un supuesto Estado del Bienestar Socialista actualmente es una quimera a tenor de los planteamientos que hemos analizado y que por desgracia se están materializando con el consenso global en torno a la supuesta pandemia y a una desesperada carrera para verter en el mercado una también supuesta vacuna para algo que se desconoce su propio origen, pero que está siendo utilizado a mayor gloria de las corporaciones multinacionales ya sean europeas, norteamericanas, rusas o chinas.

La carrera por la búsqueda de la hegemonía de un Estado en el entramado internacional, no tiene nada que ver con la búsqueda de una hegemonía proletaria necesaria para destruir el capitalismo. ¿Por qué no se pararon a tiempo las copias de las relaciones de producción capitalistas y las formas culturales derivadas de las mismas?

Epílogos

“Nos quieren convencer, nos predican permanentemente, desde la escuela hasta los medios de comunicación, que la vida es una competencia permanente de todos contra todos. Pero, ¿cuál es el origen de esta sórdida visión de la realidad? y, sobre todo, ¿a quien beneficia? El darwinismo no es solo una supuesta teoría científica, es toda una concepción de la realidad que comparte sus raíces históricas y culturales con la doctrina del ‘libre mercado’ y por eso se ha convertido en una pieza central en el adoctrinamiento social sobre la concepción del mundo” (Máximo Sandín)

Entrevista a Ernesto Che Guevara en el periódico El-Taliah de El Cairo, abril de 1965

Pregunta: Y según su punto de vista, ¿cuál fue el punto de partida equivocado?

Respuesta: “Se han realizado intentos para construir el socialismo con motivaciones capitalistas, sin dar a estas motivaciones su fuerza total en términos de realizar los objetivos involucrados bajo el sistema capitalista.

El incentivo material en un sistema socialista conlleva mayores salarios para los más trabajadores, pero un régimen capitalista conduce a la persecución de ganancias y a la explotación de otros. Así tiene un efecto más fuerte y total bajo el capitalismo, pero bajo el socialismo estas motivaciones no son suficientes y son incompletas en su operatividad.

¿Y, cuales son por ejemplo, los medios empleados en los sistemas tradicionales socialistas y que han sido tomados del régimen capitalista? Está la Ley del Valor, el interés bancario, el dinero y el incentivo material directo.

Estos son algunos ejemplos; la más importante de estas leyes es la Ley del Valor que gobierna el capitalismo y que se transforma, bajo el capitalismo desarrollado, en la ley de la ganancia máxima.

La ley básica en la cual creo y de la cual se derivan todas las otras leyes en el sistema socialista, es una ley sociológica, y no una ley económica. Esta ley básica no se ha descubierto todavía”

Consenso, consentimiento y sumisión

El consenso, del latín “consentire» equivalente a “sentir con”, pensar, obrar, de acuerdo con otros.

Si para el proletariado este “sentir con” aludiera a un sentimiento de clase hacia sus iguales sería un acto positivo, un sentimiento de pertenencia, de ayuda mutua, de lucha colectiva hacia unos objetivos comunes. Pero desgraciadamente el consenso, hace ya muchos años, ha derivado en un “sentir con” la clase antagónica, con los responsables de la explotación de las personas autóctonas y del expolio de las foráneas.

Este concepto hace años se ha apoderado de las masas sobre todo en los países de capitalismo desarrollado, aceptando las interpelaciones con las que la clase dominante se ha dirigido a la población. En algunas interpretaciones se equipara a consentimiento, pero éste es permitir una cosa, con independencia de si esta permisión es por opción libre o mediante el uso de la fuerza. Tenemos otra definición: el asentimiento, el cual define más concretamente el mostrarse conforme con el pensar ajeno, algo más que consentir.

De todos modos asentimiento y consentimiento son piezas claves, en política, para alcanzar el consenso y éste es el paso obligado para que el sistema capitalista alcance la hegemonía. Hegemonía como dirección aceptada y sumisión en todos los ámbitos de la vida: en la economía, en la política, en la cultura, en la educación, en las ciencias, en el arte y en la moral. Hegemonía basada en la promesa de defender a la población de tres grandes peligros: la incultura, la inseguridad y la enfermedad, y por ello nos dicen educar, proteger y curar.

Es cierto que afloran resistencias pero la mayoría de la población acepta las órdenes, como también es cierto que se silencia a los disidentes. Pero hablamos hoy de la población mundial de una punta a otra del planeta, hablamos de miles de millones de personas, por lo cual debemos analizar cómo el mismo discurso se ha utilizado en todas partes. Discurso caracterizado por una nueva teología: la ciencia, en abstracto, y dentro de ella, cual misterio de la santísima trinidad, un conglomerado de materias que van desde la explotación salvaje de los recursos naturales del planeta, las producciones compulsivas y obsoletamente programadas, las ingenierías financieras, los experimentos biológicos y neurosensitivos sobre las poblaciones, la carrera armamentística y la perspectiva biogenética controlada.

A estos nuevos paradigmas de han unido, con más o menos matices, las organizaciones políticas y sindicales obreras en todo el mundo en un ejercicio amnésico de su pertenencia y de aceptación del concepto de “progreso” acuñado por la clase dominante que incluso dista mucho de las palabras del Papa Francisco en septiembre de 2019 en Akamasoa cuando se dirigió a los miles de congregados con las siguientes palabras: “El sueño de Dios no es solo el progreso personal sino principalmente el comunitario. Que no hay peor esclavitud, que la de vivir cada uno solo para sí mismo… Crear entre los trabajadores un espíritu de auténtica solidaridad. Que sepan estar atentos unos a otros, que se animen mutuamente, que apoyen a los que están agobiado y levanten a los que han caído” (1).

I

La “crisis” del 2008 puso en peligro dicho consenso, y los millones de personas afectadas empezaron a atribuir sus desgracias, ya sea de pérdida de sus ingresos por el trabajo, ya sea por ver evaporados sus fondos de pensiones, ya sea por verse desahuciados de sus viviendas, a los mecanismos del capitalismo, a pesar de una gran campaña que atribuía estas desgracias a “unos cuantos especuladores financieros”, en un intento de salvaguardar el sistema a los ojos de la mayoría de la población.

El capitalismo aprendió muy bien la lección. Su próxima “crisis” debería quedar a cubierto de cualquier atisbo de culpa que pudiera atribuirse al sistema en su conjunto. Prestos se pusieron a elaborar cuál podría ser el “modus operandi” necesario para la implantación del nuevo patrón tecnológico, el cual tendría unas repercusiones para el proletariado peores que las del 2008 y que para este nuevo patrón tecnológico sería necesario un fortalecimiento del consenso al mismo tiempo que un incremento de la disciplina, el individualismo y la destrucción de algunos de los pilares del consenso anterior: la negociación colectiva y el aniquilamiento de las formaciones sindicales no dependientes de los presupuestos estatales y patronales. De lo contrario sería algo más difícil imponer los futuros cambios tecnológicos, culturales y educativos.

Disciplina que, a semejanza de una nueva religión, interpelaba a la sociedad sobre la necesidad de adoración a unos nuevos ídolos creados “ad hoc”. Para ello no servía el discurso acuñado en el 2008 de culpabilizar a unos demonios especuladores, ya no sería creíble. Era preciso, por tanto la búsqueda de nuevos culpables y de unos nuevos teólogos que fueran capaces de modificar el discurso apocalíptico y emplazaran a la población a ser fieles seguidores de las órdenes emanadas desde el nuevo oráculo de los dioses. Ya no serían los economistas, sino los sociólogos, pedagogos, epidemiólogos y biólogos, modernos tecno-teólogos que ya tuvieron un papel destacado en la década de los ochenta del siglo pasado pero ahora con sus poderes ampliados.

Algunos de estos tecno-teólogos saben muy bien que no es tarea fácil sumir al conjunto de la población adulta en un consenso global y precisamente por ello hace años que su especial preocupación ha sido el sistema educativo, con un control ideológico extremo de los contenidos curriculares, en los cuales se ha diseñado una auténtica dictadura pedagógica, en la que no tiene lugar la duda ni la hipótesis, sino una única verdad acorde a la nueva teología. Verdad que se disfraza con hábitos de colores, con modernas técnicas, con aparente progresismo, pero que excluye cualquier atisbo de reflexión fuera de los marcos establecidos.

Podríamos calificar a partir de los años 80, una uniformidad por lo que respecta a la concepción del mundo, de la salud, de la sociedad y de la felicidad, entendida ésta como la capacidad de consumir, de tener. Pero en absoluto se plantea, desde la más tierna infancia, la necesidad de conocer el propio cuerpo, de educar para la salud y no para la enfermedad, de limitar las apetencias derivadas de un excesivo consumo de objetos y medicamentos.

II

Las necesidades son un producto cultural e histórico. Y la creación de necesidades es una característica propia del capitalismo y una necesidad de la producción tal como alertaba Marx en su tiempo: “La producción, en consecuencia, produce no sólo un objeto para el sujeto, sino también un sujeto para el objeto”. Aunque Marx no profundizó mucho acerca del tema, sí podemos encontrar preguntas sin respuesta acerca de las necesidades “Estas preguntas acerca del sistema de necesidades y el sistema de trabajos ¿En qué momento debemos abordarlas? ¿Cómo explicar, por cierto, lo que un particular grupo humano se complace en considerar satisfacción? Nada es tan variable, arbitrario por naturaleza como el sistema de necesidades” (2).

Impulsar las necesidades, aún a costa de la creación de una compulsión enfermiza por la posesión de objetos, es la función de la industria de la propaganda a la cual la sociedad se muestra sumisa de forma igual que a los dictados de la religión, de la política o de la ciencia. Consumir antes de nacer, a partir del nacimiento, durante la infancia, en la adolescencia y después de tantos años educando la satisfacción de tener, de poseer, como paradigma de ser, las personas ya están formadas para entrar de lleno en la sociedad programada del consumo.

Y el consumo ha sido una de las claves del consentimiento, y dicho consumo se ha relacionado con el ocio desde la más tierna infancia, de esta forma hemos podido comprobar que mientras los parques infantiles de los diferentes barrios eran transitados por los niños y niñas de los hogares inmigrantes, las criaturas de la clase obrera autóctona pasaban los fines de semana paseándose por los templos del consumo de los grandes centros comerciales, de la misma forma que en los años 50 del siglo XX llevaban las criaturas a la misa dominical después de haberlas puesto en manos del sacerdote de turno los sábados para que les impartieran el catecismo. El “cambio” consistió en trasladar la educación extraescolar de las parroquias a los supermercados y en algunos casos a las ludotecas o agrupaciones de Boy Scouts. Todo convertido en pura mercancía al arrebatar el suelo público para el juego y convertirlo en una prioridad para las plazas de aparcamiento con el subsiguiente pago.

Se fueron creando necesidades a medida que la producción lo demandaba y así el consumo se convirtió en una necesidad de la producción, no de las personas, como un espejismo que equipara consumo con felicidad y el capitalismo era capaz de ofrecer este milagro a costa de que la clase obrera se subsumiera a las órdenes del trabajo alienado. Y los niños son grandes observadores del comportamiento consumista de los adultos de su contexto social, sobre todo de sus padres. Ellos se convierten en el modelo a seguir y, progresivamente van asimilando sus comportamientos para imitarlos. Si los adultos del entorno tienen lo que se anuncia en televisión, el niño desea lo mismo para él. Los niños son los destinatarios preferidos del sector publicitario porque son fácilmente manipulables y, abusando del deseo de los padres de ofrecer “lo mejor” a sus hijos, mandan un continuo bombardeo de anuncios para estimular el deseo de poseer bienes materiales de los pequeños, anhelo que nunca se da por satisfecho y conduce a incrementar las exigencias de los niños.

Los padres también estimulan el afán consumista de los hijos cuando les ofrecen bienes materiales para compensar el poco tiempo que pasan con ellos. Es frecuente que el padre y la madre pasen demasiadas horas fuera del hogar trabajando para conseguir más dinero con el que consumir más objetos materiales para la familia y, sobre todo para los hijos. Una rueda inacabable a satisfacción del capital que reproduce una visión de la realidad que mantiene el actual poder económico y social de la clase dominante. Para conseguir esto, los publicistas actúan adaptando no sólo los productos sino los mensajes al desarrollo cognitivo, social y afectivo infantil. Junto a todo esto, el gran reto para las grandes multinacionales es crear lo que se denomina “la construcción empresarial de la infancia” que permita explotar cada vez más la inclinación consumista de los niños y niñas, impulsándose la imagen modelo a la que hay que seguir.

III

Se han ido homogeneizando los contenidos curriculares armonizando materias a despecho de las realidades culturales diversas y marcando las prioridades establecidas por la OCDE. Así el Programa internacional para la evaluación de estudiantes (PISA) ya estaba orientado en el año 2000 para la perspectiva 2013. Del mismo modo, el programa Estudio de tendencias en matemáticas y ciencias (TIMSS).

En las distintas evaluaciones, los contenidos están acordes a la Agenda 2030, los cuales forman parte de la formación ideológica que dice a las personas qué es lo que existe, cómo es el mundo y cómo es la relación con el mundo. También lo que es posible y a lo que se puede aspirar. No es de extrañar, pues, que dentro de las evaluaciones a los estudiantes ocupe un lugar destacado la llamada “emprendeduría”. Y también incorpora lo que debe entenderse por justo o injusto, lo bueno y lo malo y las formas de entender la cultura. La sarcásticamente denominada “educación financiera” ocupa un lugar destacado en las pruebas PISA según el informe 2015 del Ministerio de Educación español. No es aventurado afirmar que el proceso de consentimiento, consenso y sumisión tiene su origen en el mundo escolar (3).

“Emprendedores”, palabra mágica con la cual se cubre un discurso dirigido a las personas pertenecientes a los países de capitalismo rico en el cual lo fundamental es el individualismo a ultranza y el darwinismo social adecuado a las nuevas profesiones de la inteligencia artificial, la propaganda, los medios de comunicación o las intermediaciones financieras. La misma palabra de “emprendedores” es utilizada en los países de capitalismo pobre para orientar a la población de dichos países a profesiones distintas, tal como lo refleja el ejemplo de Sustentavel en Río Grande do Norte en Brasil a iniciativa del Banco Mundial, que dedicó menguados fondos para dotar de asistencia y “capacitación técnica” para otro tipo de emprendeduría: la de hurgar en los escombros, que según Fátima Amazonas, directora del proyecto en el Banco Mundial “las inversiones convertirán a estas personas en legítimos empresarios socio-ambientales” y que según ella este es el futuro para los más de 15 millones de personas que en los países de capitalismo pobre viven de escarbar en los basureros (4).

IV

Como he dicho anteriormente, hemos de mirar atrás para buscar un punto de inflexión a nivel mundial en el cual se relacionen economía, política, ciencia y educación. Y esto lo encontramos en la década de los 80 del siglo XX que, por un lado se produce un avance espectacular del consenso en torno a las propuestas denominadas neoliberales, consenso expresado a través de las urnas en varios países, pero por sus características y peso en el entramado mundial podemos citar el triunfo del programa neoliberal de Margaret Tatcher en Gran Bretaña y de Ronald Reagan en Estados Unidos. Al mismo tiempo el clímax de las propuestas de avance hacia la economía de mercado en China desde 1978 de la mano de Deng Xiaoping y Hu Yaobang, con unas secuelas de inflación y desempleo en las grandes ciudades, que culminó en las protestas de 1989 en Pequín y otras ciudades. A su lado en la Unión Soviética, tras la muerte de Chernenko, fue elegido Mijail Gorvachov como máximo dirigente el cual se rodeó de un grupo de asesores partidarios de la liberalización económica, la descentralización administrativa y la autonomía empresarial, en definitiva del abandono del socialismo que arrastró tras de sí a la totalidad de partidos comunistas del mundo.

Al mismo tiempo, de esta ofensiva del capital en todos los rincones del planeta, hace aparición una “terrible pandemia” que desde su aparición en Estados Unidos, de golpe y porrazo dicen que está extendida por todo el mundo: el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, vocablo inventado “a la page” al cual se atribuyen fallecimientos de todo tipo, alcanzando la cifra de 32 enfermedades conocidas sobradamente. Alrededor de esta gran campaña propagandística se movieron cientos de miles de millones de dólares, se concedieron premios Nobel y se creó una campaña de terror social la cual estaba caracterizada por unos “consejos científicos” de alejamiento social y culto al individualismo en un momento en que eran más necesarias que nunca las grandes movilizaciones para enfrentar la ola privatizadora del nuevo modelo económico que consistía en el cierre de las empresas estatalesy la venta o regalo de estas al capital privado. Tal vez lo más emblemático fuera el cierre de la minería del carbón en Gran Bretaña y la privatización de toda la estructura ferroviaria. O la militarización de los controladores aéreos en Estados Unidos donde el 7 de Agosto de 1981 el presidente de EE.UU., Ronald Reagan, ante una huelga de controladores, envió 11.000 cartas de despido y puso en marcha un plan de emergencia consistente en el empleo de personal militar en las salas de control. Así acabó la huelga.

Fue la década de las grandes privatizaciones en todo el mundo y el inicio del desmantelamiento del llamado estado del bienestar en los países capitalistas desarrollados. En el caso de España este proceso se inició con los Pactos de la Moncloa de 1977 en los que se sientan las bases para el paulatino desmembramiento del sistema de seguridad social y la puesta en práctica de las exigencias para la incorporación al entonces llamado Mercado Común Europeo, siendo éstas básicamente la privatización de toda la estructura industrial y de servicios nacionalizada que estaba organizada a través del Instituto Nacional de Industria (INI).

Todo este proceso se realizó en España con el consenso de la clase obrera mediatizada por las dos grandes centrales sindicales (Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores) y los dos partidos políticos que se decían representarla (Partido Socialista Obrero Español y Partido Comunista). La lucha de clases en este período se caracterizó tan sólo por protestas de índole salarial alrededor de las negociaciones colectivas y en cuanto al desmantelamiento industrial dicha lucha giró mayoritariamente en torno al monto de las indemnizaciones a percibir por despido. No hubo una estrategia dirigida a mantener el tejido industrial y de servicios. Sectores enteros como el textil, la gama blanca y gama marrón en cuanto a los electrodomésticos, la siderurgia, la construcción naval, la minería, la alimentación, la agricultura extensiva, la ganadería, la industria química, el transporte por carretera, la automoción, la maquinaria pesada, o fueron desmantelados o fueron privatizados. Emblemático fue el cierre de la empresa estatal Altos Hornos del Mediterráneo y el despido de más de cuatro mil personas.

Las interpelaciones a la clase obrera estaban revestidas con la aureola del “cambio” y mediante este vocablo equiparado a democracia, libertad, etc., junto a suculentas indemnizaciones, prestaciones por desempleo, jubilaciones anticipadas y promesa de nuevos puestos de trabajo, se estableció el consentimiento necesario para la integración en el Mercado Común y la OTAN.

V

Según la opinión de las estructuras corporativas multinacionales era preciso crear una “nueva disciplina” del trabajo en la cual no se estableciera diferencia entre la sumisión al trabajo enajenado en el seno de las empresas y la sumisión a unos patrones de consumo y comportamiento social fuera de ellas. Tarea a la cual se dedicaron los modernos tecno-teólogos en todos los campos del conocimiento a partir de los laboratorios de investigación de todas las universidades del mundo. Facultades de sociología, psicología, economía, pedagogía, biología, historia… dedicadas a construir desde contenidos curriculares falseados históricamente hasta modernas técnicas de comunicación.

De todos modos, no es fácil modificar, en el transcurso de una sola generación, unas pautas culturales adquiridas por la generación anterior, borrar la memoria colectiva anterior, anatematizar usos y costumbres para imponer otros nuevos. Se ha pasado de una cultura del aprovechamiento, del ahorro a una cultura de usar y tirar o de tirar sin usar mediante el consenso y el asentimiento de mantener la producción a toda costa ya que ello representa el mantenimiento de los puestos de trabajo sin importar que se produce, ni para qué ni como, en una simbiosis perfecta capital-trabajo como característica del consenso social alcanzado.

Así como en las negociaciones colectivas se han aceptado de forma constante los incrementos de los ritmos de producción, a nivel social la rapidez, la inmediatez han ido aparejadas a los ritmos productivos y esta rapidez constante en todos los ámbitos de la existencia tiene concreciones en el consumo patológico tanto de cosas como de sensaciones. Consumo para las clases dominantes de una cierta calidad y consumo para el proletariado “made in China” de baja calidad pero también de bajo precio, así cualquier obrero u obrera puede emular el consumo de la burguesía en apariencia. Cuando la mirada se dirige hacia la clase dominante y se intentan copiar sus hábitos, modas, maneras y lenguajes, algo contradictorio está ocurriendo en el seno de la clase obrera en cuanto a su percepción del mundo, de la vida, de las aspiraciones… En esta contradicción radica la sumisión a la clase dominante y no solamente en unas determinadas relaciones laborales.

Un 60% de españoles compran ropa cada mes, con un gasto medio mensual personal estimado en ropa y calzado de 90,50 euros, 8 de cada 10 desconocen cuánto vale su armario aunque si tuvieran que estimar la media estaría en 2.480,70 euros, y casi un 59% tiene más de 35 prendas en su armario. En 2017 en prendas de vestir se gastaron en España 23.364 millones de euros (5).

A partir de los análisis sobre los mecanismos de funcionamiento del capital monopolista se derrumba la teoría del consumo individual como acción únicamente personal en base a la utilidad de la compra y se advierte el consumo desmesurado para “acomodar su estatus con el de su grupo de referencia” y mediante el ejercicio hegemónico cultural del capitalismo y el consenso derivado de la claudicación ante la clase dominante, ese grupo de referencia no es otro que la burguesía. Según Víctor Martín Cerdeño de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Complutense de Madrid, la idea principal queda resumida con las siguientes palabras: “el individuo forma parte del grupo porque consume un conjunto estandarizado de bienes y a la vez consume tales bienes porque forma parte del grupo” (6).

Según los datos recogidos en el panel de cuantificación del desperdicio alimentario en los hogares, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, los hogares españoles desperdiciaron entre enero y diciembre de 2018 un total de 1.339 millones de kg/l. de alimentos y bebidas, lo que supone un incremento del 8,9% con respecto al año anterior, destacando que “8 de cada 10 hogares reconocen tirar alimentos y bebidas a la basura. En este ámbito, el 81,5% de los hogares tira productos tal y como los compraron, sin haber sufrido ningún tipo de elaboración. Quienes desperdician productos sin utilizar son principalmente hogares familiares de hasta 49 años, con niños menores de 6 años o parejas sin hijos” (7). Mientras, largas colas aparecen en los bancos de alimentos y comedores sociales que en 2019 atendieron a 1.050.684 de beneficiarios directos y repartieron 21 millones de kilos en todo el país.

Bancos de Alimentos, un modelo caritativo que nació en Estados Unidos. El primero de estos bancos funcionó en Arizona, en 1967. Hoy los diferentes bancos reparten comida a 42 millones de personas que tienen problemas para alimentarse, uno de cada siete estadounidenses, de acuerdo con las estadísticas de Feeding America. No por casualidad se les denominó “bancos” como simbolismo del centro financiero del poder económico del capitalismo.

El trasfondo de los Bancos de Alimentos es perverso y de claro perfil ideológico ya que ayudan a ver el tema de la pobreza y el hambre como una situación ajena al sistema económico imperante. En el caso de España, toda donación que se haga al Banco de Alimentos, ya sea en dinero o bienes, desgrava fiscalmente un 35%. Las grandes empresas del sector alimenticio pueden deducir así millones de euros (8).

El Servicio de Estudios de BBVA afirma que un tercio de los hogares españoles se encuentra en una vulnerabilidad económica extrema. Es decir, no cuentan con una hucha suficiente para poder subsistir ni siquiera tres meses, y el 16% del total de núcleos familiares, es decir, 3,05 millones, no estaría en condiciones de afrontar todos los gastos ni siquiera un mes. Hasta finales de abril los bancos recibieron más de 525.000 solicitudes de moratorias, tanto hipotecarias como para otro tipo de créditos (9).

Y, una parte de la clase obrera, que mantiene un nivel de ingresos acorde a los perversos estándares sociales copiados de la burguesía, hacen como la parábola de los fariseos descritos en el Evangelio de Lucas que dan gracias a Dios por “no ser como los otros hombres” (Lucas 8, 9-14).

VI

¿Qué mejor medida de disciplina social que estas cifras? ¿Qué mejor medio de sumisión que realizar una cola de horas para recoger una bolsa de alimentos? ¿Qué mejor método de humillación que tener que recorrer las oficinas de los profesionales de la Asistencia Social para suplicar un certificado de “persona necesitada”? ¿Qué mejor medida para fomentar la individualización y la desconfianza que una campaña amparada en un peligro mortal derivado de una epidemia?

La pregunta clave debería ser: ¿cómo organizar a este proletariado difuso y contradictorio, carente de ingresos pero con la mirada puesta en la clase dominante? ¿Cómo modificar los hábitos culturales heredados de la burguesía? ¿Cómo exigir que la economía, la educación, la salud y la ciencia formen parte del debate democrático?

No son aplicables hoy en las sociedades del capitalismo avanzado las recetas organizativas de los inicios del industrialismo, ni tan solo para el 20% de la población depauperada, puesto que no forman un conjunto homogéneo como podían formarlo los hombres y mujeres del proletariado más pobre del siglo XIX.

El capitalismo en dichas sociedades hoy destina una parte de su inversión a la llamada asistencia social. Inversión que le garantiza una paz social, precaria, pero paz social y en torno a ella un consenso basado en el consentimiento, el asentimiento y el miedo.

Una estrategia para la lucha de clases en estos contextos debe basarse en la utilización de los medios disponibles para desenmascarar culturalmente el discurso hegemónico y la elaboración de propuestas que sirvan de alternativa a dicho discurso en todos los órdenes de la vida: trabajo, salud, educación, ciencia y tecnología, y alrededor de estas alternativas reorganizar socialmente una parte del proletariado alejado de las consignas reformistas de “queremos más de lo mismo” y estableciendo una nueva cultura obrera que reniegue de los paradigmas de la burguesía. Un tipo de organización que no tenga por principio el victimismo, sino que apunte a un nuevo tipo de sociedad en el camino del socialismo y el comunismo. No será fácil, pero la nueva organización comunista debe apuntar a estos presupuestos.

Existen diversos colectivos que apuestan por romper el orden establecido ya sea en forma de cooperativas de consumo, ya sea en forma vida colectiva, ya sea en forma de autogestión de la salud, ya sea en forma de escuelas libres, pero centrados únicamente en sus respectivos espacios sin una visión de totalidad y seguramente una organización comunista podría favorecer dicha visión en la perspectiva de organizar un gran frente que fuera más allá de la mera reivindicación del estado del bienestar de antaño.

(1) http://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2019/september/documents/papa-francesco_20190908_cittaamicizia-madagascar.html
(2) K. Marx. Grundisse. Traducción de Martin Nicolaus, 1973. pág. 528
(3) https://www.educacionyfp.gob.es/dctm/inee/pisa2015-competencia-financiera-inf-espanol.pdf?documentId=0901e72b825a92bd
(4) https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2015/05/07/brasil-reciclaje-basura-vertederos
(5) https://es.statista.com/estadisticas/478816/gasto-de-los-hogares-en-prendas-de-vestir-en-espana/
(6) https://www.researchgate.net/publication/28063014_El_consumidor_espanol_factores_que_determinan_su_comportamiento/link/54fac4fc0cf2040df21cd5f3/download
(7) https://www.mapa.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/-el-desperdicio-alimentario-en-los-hogares-espa%C3%B1oles-aument%C3%B3-un-89-en-2018/tcm:30-510668
(8) https://laredpopular.org.ar/la-donacion-de-alimentos-un-gran-negocio-que-genera-mas-hambre/
(9) https://www.eleconomista.es/economia/noticias/10541421/05/20/La-crisis-y-el-confinamiento-conducen-a-seis-millones-de-personas-al-borde-de-la-pobreza.html

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