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Oriente Medio

El vínculo de China con Israel está en la picota

China ha asumido la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU durante el mes de noviembre y la situación en Gaza ocupa un lugar destacado en el orden del día del Consejo. Invocando el principio de “seguridad indivisible”, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino recuerda en cada rueda de prensa que “sólo cuando haya seguridad para todos podrá haber seguridad duradera”.

La posición de China sobre la cuestión es inequívoca: insta a todas las partes interesadas, especialmente a Israel, a actuar con moderación, implementar la resolución de la Asamblea General del 27 de octubre y detener inmediatamente los combates.

Desde el inicio de esta nueva guerra entre Palestina e Israel, Pekín ha anunciado que condena y está preocupado por la muerte de civiles inocentes en Gaza, en contraste con las provocaciones de varios líderes israelíes que desafían incluso a la propia humanidad. ” del Ministro de Defensa) y negar a los 2,5 millones de habitantes de Gaza el estatus de civiles (“no hay inocentes en Gaza” del presidente israelí), en un silencio político y ensordecedores medios de comunicación de las capitales occidentales.

Pekín, cuyo papel de contrapeso diplomático a Estados Unidos es creciente, primero intenta posicionarse como mediador, nombrando a un enviado especial para Oriente Medio, Zhai Jun, a una gira por las capitales de la región y los países del Golfo para encontrar una solución diplomática, en un contexto en el que tanto Estados Unidos como Israel han abandonado la diplomacia desde hace mucho tiempo.

Al mismo tiempo, envía seis buques de guerra chinos al Mediterráneo, para recordar a Estados Unidos que también tienen intereses que defender en la región. Finalmente, entrega dos millones de dólares en ayuda humanitaria a Gaza, principalmente alimentos y medicinas.

Estados Unidos, que dice estar también preocupado por la crisis humanitaria en Gaza, está enviando 10 millones de dólares en ayuda a… Israel, que consiste en proyectiles de precisión, baterías antimisiles, vehículos blindados y municiones de gran calibre.

El Partido Republicano ha presentado un proyecto de paquete de ayuda de 14.000 millones de dólares a Israel para luchar contra Hamas (municiones y proyectiles de fósforo blanco), que se suma al paquete de ayuda urgente de 100.000 millones de dólares solicitado por Biden al Congreso para Israel, Ucrania y… Taiwán, revelando así la siguiente parte del plan imperial angloamericano: después de Ucrania y Palestina, la población de Taiwán sería la próxima en ser sacrificada para perpetuar la hegemonía sobre el resto del mundo.

¿China está de parte de Israel o de Palestina?

Hacer la pregunta “¿China está de parte de Israel o de Palestina?” conduce a interpretaciones erróneas de la posición china, y sigue el juego de Estados Unidos que, desde la invasión de Irak, ha convocado al mundo entero, incluidos sus vasallos, a posicionarse con o contra él. La neutralidad o las “terceras vías” no forman parte de las posiciones aceptables.

China ha apoyado durante mucho tiempo la solución de dos Estados, que es la única posible desde que los Acuerdos de Oslo quedaron enterrados y ambos dirigentes asesinados.

China reconoció a la OLP en 1964, la soberanía de Palestina en 1988, luego estableció relaciones diplomáticas con la Autoridad Palestina en 1989. Las relaciones económicas chino-palestinas están en el máximo que el bloqueo israelí ha permitido durante décadas, en constante aumento pero limitadas a unos cien millones de dólares al año, una parte importante del cual consiste en ayuda para el desarrollo de Palestina.

En junio de este año Xi Jinping recibió a Mahmud Abbas en Pekín para firmar un protocolo de cooperación en el marco de la Nueva Ruta de la Seda. El Presidente chino confirmó el apoyo de su país a la solución de dos estados, con una Palestina independiente, dentro de las fronteras de 1967 y su capital en Jerusalén Este. Xi también confirmó a Mahmud Abbas que China elevaría sus relaciones diplomáticas al nivel estratégico con las autoridades palestinas y aceleraría las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre China y Palestina.

Sin embargo, China sabe que Palestina es el actor débil en la cuestión palestino-israelí y, por tanto, no puede, debido a su política diplomática, apoyar unilateralmente a la Autoridad Palestina contra Israel.

Los vínculos económicos de China con Israel

La relación económica con Israel ha sido beneficiosa para ambos estados durante décadas, particularmente en el aspecto militar, ya que Israel ha contribuido a la modernización del Ejército Popular de Liberación desde la década de los sesenta. Hoy en día la venta de equipo militar israelí a China continúa floreciendo. Además, China considera a Israel, con el que no estableció relaciones diplomáticas hasta 1992, como una de las puertas de entrada a la Nueva Ruta de la Seda hacia Europa, como lo demuestran las inversiones chinas en los puertos de Ashdod y Haifa, que preocupan mucho a Estados Unidos, como siempre que China sale fuera de sus fronteras.

Comparado con el aspecto económico, el aspecto diplomático de la relación bilateral es tenso, porque China votó a favor de las 62 resoluciones a favor de la paz en la región, que Israel ha ignorado constantemente, colocándose así fuera del marco de la ONU.

Como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, China no va a apoyar a ninguno de los protagonistas, sean quienes sean. Por lo tanto, no es Pekín quien está contra Israel, sino este último y su brazo armado estadounidense quienes se burlan abiertamente de la ONU.

La reciente desaparición del nombre de Israel de los cartógrafos chinos Amap y Baidu, aún sin explicación oficial, es una señal sutil de la creciente insatisfacción del gobierno chino con el desprecio israelí por el derecho internacional.

China condena a Israel, mientras guarda silencio respecto a Hamas.

¿Cuándo permitirán a los palestinos regresar a su casa?

Durante una visita oficial a Arabia Saudita el año pasado, Xi calificó de “injusticia histórica” que el mundo aún no hubiera reconocido a Palestina como un Estado independiente. Recientemente el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, puso la situación actual en su contexto histórico, algo que los medios occidentales se preocupan de olvidar:

“La raíz de este problema proviene del largo retraso en la realización del sueño de un Estado palestino independiente y del fracaso de los intentos de reparar la injusticia histórica sufrida por el pueblo palestino […] Israel tiene derecho a ser un Estado, al igual que Palestina. Los israelíes han obtenido esta garantía de su supervivencia, pero ¿a quién le importa la supervivencia de los palestinos? La nación judía ya no es apátrida. ¿Cuándo se permitirá a la nación palestina regresar a su casa?”

El pueblo chino condena casi unánimemente la brutal reacción de Israel, y así lo ha hecho saber en las redes sociales, obligando a la embajada sionista a cerrar la sección de comentarios de sus cuentas oficiales.

Las redes sociales chinas se han visto inundadas desde hace varias semanas de debates sobre la guerra, que de repente ha apasionado a los chinos. Las imágenes del terror indiscriminado desatado en Gaza, que circulan en China, así como los comentarios traducidos al chino por observadores independientes, son un desastre de relaciones públicas para Israel, así como para su relación con China, una de sus principales socios económicos, que, además de aumentar su presión diplomática en la ONU, podría desviar la Ruta de la Seda, que se basa en la estabilidad de las cadenas de suministro, hacia regiones menos conflictivas.

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Oriente Medio

¿Por qué los judíos se oponen a la guerra de Israel contra los palestinos?

Existe una profunda división entre los sionistas, defensores de Israel, por un lado, y los judíos, por el otro, tanto practicantes como no practicantes, que rechazan el sionismo y, por tanto, la idea misma de un Estado separado para los judíos. Hoy en día, la mayoría de los judíos se encuentran en algún punto intermedio. Durante mucho tiempo se han quejado de las acciones de Israel sin cuestionar la naturaleza etnocrática del Estado israelí. Para ellos, “el derecho de Israel a existir” es fundamental para garantizar la seguridad física a largo plazo de los judíos israelíes. Aunque la mayoría de ellos viven en democracias liberales, les resulta difícil imaginar que Israel pueda cambiar su naturaleza, como lo hizo Sudáfrica hace unas décadas, y convertirse en un Estado liberal con iguales derechos para todos en todo el territorio, bajo control israelí, entre el Mediterráneo y el Jordán.

La vehemencia del ataque de Israel contra Gaza ha llevado a muchos judíos de todo el mundo, en particular a los jóvenes, a rechazar cualquier asociación con el Estado de Israel. Otros, igual de numerosos, se niegan a guardar silencio y denuncian la respuesta vengativa de Israel al brutal ataque de Hamas a su territorio el 7 de octubre de 2023.

Poco después del inicio de la operación israelí contra Gaza, cientos de manifestantes judíos bloquearon la Estación Central de Nueva York para exigir un alto el fuego inmediato. Una semana antes, judíos envueltos en mantos de oración organizaron una sentada frente al Congreso de Estados Unidos en Washington. Después de pedir el fin de la violencia, abrieron sus libros de oraciones y comenzaron a recitar las antiguas palabras que han sostenido a los judíos durante generaciones. Hace unos días, los judíos desplegaron pancartas que decían “Los palestinos deben ser libres” al pie de la Estatua de la Libertad en Nueva York.

Los judíos ultraortodoxos antisionistas han participado activamente en manifestaciones de apoyo a los palestinos en todo el mundo. Creen que el Estado sionista no es simplemente una “apropiación” de sus símbolos e identidad judíos, sino que también es el origen de un conflicto sangriento en el que sufren judíos y palestinos inocentes.

De hecho, Israel es un Estado sionista. Encarna el nacionalismo étnico de Europa del Este formado a finales del siglo XIX, más que el judaísmo que se desarrolló durante milenios. Desde el principio, los sionistas desdeñaron a los judíos tradicionales y al judaísmo, mientras buscaban crear una nueva especie: el intrépido guerrero campesino hebreo. Tuvieron éxito más allá de sus sueños más atrevidos. Israel ha construido una sociedad movilizada y una formidable máquina de guerra de alta tecnología. A medida que la sociedad israelí se ha desplazado hacia la derecha, ha consolidado el apoyo a los extremistas de derecha racistas e incluso abiertamente antisemitas en todo el mundo, como los supremacistas blancos en Estados Unidos.

Israel es el asentamiento más reciente. Rhodesia y Argelia son sólo un recuerdo lejano. Sudáfrica se liberó del apartheid oficial. Mientras que los colonos de América y Oceanía llevaron a cabo un genocidio contra los aborígenes en el siglo XIX, Israel comenzó una limpieza étnica masiva bastante tarde, en 1947. Algunos, como el historiador israelí Benny Morris que lo documentó, lamentaron que los sionistas no terminaran el trabajo como los estadounidenses, argentinos o australianos blancos, que se deshicieron de la mayoría de las poblaciones locales. En contraste, hoy Israel controla números aproximadamente iguales de palestinos y judíos, pero la mayoría de los palestinos no tienen derechos políticos.

Muchos judíos, en Israel y en otros lugares, han tratado de resolver las contradicciones entre el judaísmo al que dicen adherirse y la ideología sionista que se ha apoderado de ellos. Una nueva forma de judaísmo ha echado raíces en Israel: el judaísmo nacional, dati-leumi en hebreo. Para algunos judíos, esta nueva fe calma estas contradicciones y da significado religioso a su compromiso sionista.

Entre sus seguidores más fervientes se encuentran el asesino del primer ministro Itzhak Rabin, que intentó encontrar un compromiso con los palestinos, y miembros destacados del gobierno israelí, algunos de los cuales habían sido condenados en el pasado por terrorismo. El judaísmo nacional es también la ideología de muchos colonos miembros de milicias privadas que, desde el inicio de la guerra en Gaza, han intensificado el acoso, el despojo y el asesinato de palestinos en Cisjordania. Estos militantes armados con rifles están orgullosos de complementar lo que el ejército israelí está haciendo con tanques, bombas y cohetes en Gaza.

Muchos judíos ahora se preguntan si este Estado separado para los judíos, que genera violencia crónicamente, es “bueno para los judíos”. Lo tardío de esta pregunta refleja el éxito de la farsa de Israel como un “Estado judío y democrático”, un oxímoron tanto teórico como ideológico. El bombardeo de Gaza hizo estallar este globo propagandístico y reveló el carácter de Israel como una colonia de colonos belicosos, víctima de su propia práctica de exclusión y opresión.

Muchos judíos deploran esta práctica porque contradice todo lo que enseña el judaísmo, en particular sus valores fundamentales: humildad, compasión y bondad. Se dan cuenta de que los judíos –de hecho, la gran mayoría de ellos– que rechazaron el sionismo hace más de un siglo pueden haber tenido razón. Otros judíos también se encuentran en una situación emocional difícil. Profundamente entristecidos por el ataque de Hamas a Israel e igualmente devastados por la implacable respuesta de Israel, también están preocupados por el aumento del sentimiento antijudío a su alrededor.

El mortal ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 muestra que el desplazamiento y la opresión de los palestinos por parte de Israel alimentan su odio. Por lo tanto, ponen en peligro físicamente a los judíos en Israel. La consiguiente masacre de miles de palestinos en Gaza pone en peligro a los judíos en Israel y en otros lugares. Los musulmanes también se están convirtiendo en objetivos, como lo demuestra el trágico asesinato de un niño palestino-estadounidense de seis años.

Cuando Israel afirma ser el Estado de todos los judíos del mundo, los convierte en rehenes de sus políticas y acciones. Cuando las organizaciones comunitarias judías declaran “apoyamos a Israel”, están actuando como representantes de Israel y no como representantes de los judíos. Para ser más precisos, representan a judíos cuya identidad se ha vuelto principalmente política: creyentes en Israel, tengan o no razón.

Israel y el sionismo han polarizado a los judíos durante mucho tiempo. Si bien los judíos de todo el mundo están divididos en gran medida entre quienes aman a Israel y quienes lo denuncian, ninguno de los lados influye en las acciones de Israel. Son como partidarios que apoyan a un lado o al otro y observan la evolución de la situación desde fuera. Culpar y atacar a los judíos por las acciones de Israel es incorrecto y un acto antisemita. Los recientes ataques a instituciones judías en Montreal son manifestaciones preocupantes de esto. Esto sólo refuerza la afirmación sionista fundamental de que los judíos sólo pueden estar seguros en Israel.

Queda por ver si alguna vez podrá repararse la división entre quienes se aferran a la tradición moral judía y los conversos al nacionalismo étnico. Por más fatídica que sea para los judíos y el judaísmo, esta división es menos importante para Israel, que hoy cuenta con muchos más cristianos evangélicos que judíos entre sus partidarios incondicionales.

Hasta ahora, las protestas globales masivas no han afectado ni la violencia vengativa israelí en Gaza ni el suministro de armas estadounidenses para apoyarla. Hay motivos para desesperarse. Pero la tradición judaica anima a los judíos a perseverar, incluso en circunstancias aparentemente desesperadas: “No es vuestro deber terminar la obra, pero tampoco sois libres de desistir de ella” (Pirke Avot 2:16). Muchos se dan cuenta de que sus protestas los han emancipado del control emocional de Israel.

Esta emancipación se observó en comunidades judías muy diferentes, asquenazíes y sefardíes, de estricta observancia o más liberales. Por ejemplo, un crítico ultraortodoxo de Israel, generalmente hostil al judaísmo reformista, elogia a un rabino reformista por declarar que “cuando los partidarios judíos de Israel en el extranjero no hablan en contra de políticas desastrosas que no garantizan la seguridad de sus ciudadanos y no crean un clima propicio para la búsqueda de una paz justa con los palestinos… traicionan antiguos valores judíos”.

El armamento nuclear de Israel no sólo pone en peligro a los palestinos. Amenaza a la región con un Armagedón y al mundo con la opción Sansón. Estos escenarios apocalípticos pueden desencadenarse si un gobierno israelí decide que el país no puede afrontar una amenaza existencial. Esto puede significar no sólo la amenaza de destrucción física, sino también el fin inminente de la etnocracia, la dominación institucionalizada de los judíos israelíes sobre los palestinos.

Hay esperanza. Inglaterra oprimió a Irlanda durante siglos. Francia y Alemania han librado numerosas guerras. ¿Qué se necesita para que israelíes y palestinos vivan pacíficamente uno al lado del otro? Muchos judíos y aún más palestinos están convencidos de que la estructura del Estado sionista, que es similar al apartheid y que ha vivido a espada desde su creación, debe cambiar. Saben que el ciclo de muerte sólo se detendrá cuando todas las personas en Tierra Santa tengan los mismos derechos y tengan interés en cualquier acuerdo político que se alcance (un estado, dos estados o cualquier otra cosa). Pero primero debemos detener la violencia en Gaza.

Yakov M. Rabkin https://www.pressenza.com/fr/2023/11/pourquoi-tant-de-juifs-denoncent-ils-la-guerre-disrael-contre-gaza/

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Guerra psicológica

La censura no ha podido frenar las movilizaciones en defensa de los palestinos

Los sionistas están asesinando a los periodistas de Gaza a un ritmo promedio de un periodista cada día. Algunos ven a sus familias enteras atacadas y asesinadas, como es el caso de Wael Al Dahdouh, el corresponsal de Al Jazira (*).

Sin embargo, surgen nuevos periodistas para reemplazar a los asesinados, tanto profesionales como aficionados.

A finales de la semana pasada, el cineasta belga Thomas Maddens notó algo extraño: un vídeo sobre Palestina que publicó en TikTok con la etiqueta “genocidio” de repente dejó de generar interés en la plataforma después de un aumento inicial de visitantes.

“Pensé que habría obtenido millones de visitas”, dijo Maddens a Al Jazira, “pero las entradas se detuvieron”.

Maddens se encuentra entre los cientos de usuarios de redes sociales que acusan a las redes sociales más grandes del mundo (Facebook, Instagram, X, YouTube y TikTok) de censurar cuentas o reducir activamente el alcance de los contenidos que defienden a los palestinos.

A pesar de la censura, o quizás debido a ella, ha surgido en todo el mundo un gigantesco movimiento popular en favor de los palestinos. Millones de personas, tal vez decenas de millones, han salido a las calles en su apoyo.

La censura, como el muro que rodea Gaza, se ha vuelto contra los sionistas. En lugar de mantener a la población sometida, la ha movilizado. La avalancha de contenidos favorable a los palestinos en las redes sociales no puede ser contenida, ni siquiera por las organizaciones dedicadas a la censura, capaz de contratar personas y lanzar programas de inteligencia artificial, para tratar de tapar los agujeros en el dique.

En Gaza hay dos crímenes contrala humanidad. Una la cometen los sionistas que bombardean masiva e indiscriminadamente a la población. La otra es obra de los censores, los intoxicadores y las empresas tecnológicas.

(*) https://www.youtube.com/watch?v=hi-F1m5OfPg

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Oriente Medio

Mercenarios de todo el mundo participan junto a los sionistas en la masacre de Gaza

El ejército israelí imita a sus colegas ucranianos. Tras sufrir cientos de bajas, contrata a mercenarios extranjeros, muchos ellos de nacionalidad europea y otros procedentes de África, como Marruecos.

Lo ha denunciado hasta el El Mundo y, más recientemente, el periodista marroquí Ali Lmrabet ha vuelto sobre ello. Decenas de mercenarios marroquíes han sido ejecutados o capturados por la resistencia palestina.

También hay matones españoles, albaneses, franceses, indios y árabes reclutados por los sionistas para apoyar a sus tropas en su operación terrestre en el enclave palestino asediado.

El alistamiento de mercenarios marroquíes corrobora lo que decía Jacob Cohen cuando afirmaba que “la monarquía marroquí ya no tiene nada que negar a su protector y aliado israelí”.

En 2016 Mohamed Salem Ould-Salek, antiguo ministro saharaui de Asuntos Exteriores, ya avisó que “decenas de asesores israelíes están en los servicios de inteligencia y en el ejército marroquíes. “En consecuencia, son los responsables de la política interior y exterior de Marruecos”, concluyó.

Mientras unos promueven el boicot contra Israel, las importaciones marroquíes se acercan a los 400 millones de dólares. “Hay una política muy evidente de acercamiento entre los dos países”, señaló el actual asesor diplomático del presidente Brahim Ghali, quien precisó que “los soldados israelíes más extremistas son los sefardíes marroquíes”.

El reclutamiento de estos mercenarios y su envío al campo de operaciones se realiza a través de la empresa Black Shield, destacó El Mundo. Se trata de una empresa especializada en seguridad y vigilancia privada que forma y emplea “guardias de seguridad, adiestradores de perros, guardias de seguridad”. y otros perfiles. Black Shield se autodenomina “una de las empresas de seguridad cabeceras”.

En junio de 2020 los medios informaron sobre las confesiones de cuatro dirigentes del Mossad, que sacaron a la luz las relaciones entre Marruecos e Israel, que son muy íntimas y se remontan a los años sesenta del siglo pasado.

“Creo que soy el primer israelí que se sentó junto al rey de Marruecos [Hassan II]. Fui yo quien inició los contactos entre Israel y Marruecos”, aseguró Rafi Eitan, jefe de operaciones del Mossad entre 1950 y 1981.

Yossi Alpher, oficial del Mossad entre 1969 y 1981 subrayó que “fue el Mossad el que tejió [las] ​​relaciones políticas estratégicas” con Rabat, que “comenzaron en los años sesenta” y “confirman el papel central desempeñado por el Mossad en Marruecos”.

Entre 1936 y 1939 miles de mercenarios marroquíes participaron en la guerra civil española en las filas franquistas.

El 8 de mayo de 1945 los mercenarios marroquíes participaron junto al ejército colonial francés en la matanza de 45.000 manifestantes pacíficos que luchaban por la independencia de Argelia.

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Guerra psicológica

Caza de brujas en Google contra los trabajadores solidarios con Palestina

La guerra de Israel contra los palestinos ha creado tensiones dentro de los grandes monopolios, como Google. En una carta abierta un grupo de trabajadores del holding tecnológico denuncian que Google está con los sionistas y exigen a los cabecillas de la multinacional que se posicionen contra la masacre que Israel está cometiendo en Gaza.

En Google impera una política antipalestina e islamófoba. En los centros de trabajo los palestinos, musulmanes y árabes han sido insultados y calificados de “terroristas” y “animales”.

Los cabecillas de Google llegaron a preguntar a los trabajadores solidarios con Palestina si apoyaban a Hamas cuando expresaron su preocupación por las familias palestinas, muchas de las cuales están sometidas a los criminales bombardeos del ejército israelí.

Cuando los trabajadores intentaron recoger dinero para las organizaciones palestinas de solidaridad, los jerifaltes dijeron que no podían apoyar a las escuelas y hospitales de Gaza porque albergaban “terroristas”. La carta también afirma que un directivo de Google estaba a favor de utilizar los vastos recursos de la empresa para espiar a sus trabajadores y acosarlos internamente.

Un ingeniero de programas, Sarmad Gilani, dijo en una entrevista con el New York Times que cualquier crítica al ejército o al gobierno israelí da lugar a acusaciones de antisemitismo por parte de Google.

El Proyecto Nimbus

En 2021 los trabajadores de Google y Amazon también pubicaron una carta abierta en la que pedían a las multinacionales que cancelaran el Proyecto Nimbus. El acuerdo de las empresas tecnológicas con Israel aumentaría la vigilancia masiva de los palestinos y recopilaría datos ilegalmente. La nueva carta reitera muchas de esas denuncias. Los trabajadores piden a Google que deje de hacer negocios con un gobierno que practica el apartheid.

El Proyecto Nimbus es un proyecto de computación en la nube del gobierno israelí y su ejército. El Ministerio de Finanzas de Israel anunció en abril de 2021 que el contrato tiene como objetivo proporcionar “al gobierno, al sector de defensa y a otros una solución integral de computación en la nube”. Como parte del contrato, las empresas establecerán sitios locales en la nube que “mantendrán la información dentro de las fronteras de Israel bajo estrictas pautas de seguridad”.

El contrato es de 1.200 millones de dólares y Google y Amazon han sido seleccionados para proporcionar servicios de computación en la nube a los sionistas, incluidos la inteligencia artificial y el aprendizaje automático.

Las cláusulas del contrato prohíben a Amazon y Google interrumpir sus servicios debido a las presiones del boicot BDS que se entiende por el mundo. Las empresas de tecnología también tienen prohibido negarse a proporcionar servicios a determinadas instituciones públicas israelíes.

Los trabajadores temen que el Proyecto Nimbus conduzca a nuevas matanzas de palestinos. Les preocupa que la tecnología permita una mayor vigilancia de los palestinos y la recopilación ilegal de datos sobre ellos, facilitando la expansión de los asentamientos ilegales de Israel en las tierras ocupadas.

A Ariel Koren, que trabajaba como director comercial de los productos educativos de Google y se oponía abiertamente al proyecto, le dieron un ultimátum: mudarse a Sao Paulo en un plazo de 17 días o el despido.

En una carta anunciando su dimisión, Koren escribió que Google “silencia sistemáticamente las voces palestinas, judías, árabes y musulmanas que están preocupadas por la complicidad de Google en las violaciones de los derechos humanos palestinos, hasta el punto de tomar represalias formales contra los trabajadores y crear un ambiente de miedo”, reflejando su opinión de que el ultimátum era una represalia por su oposición al Proyecto Nimbus.

La carta de los trabajadores de Google ha desatado una amplia campaña de apoyo con la consigna “No a la tecnología para el apartheid” (https://www.notechforapartheid.com/).

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Oriente Medio

Por qué el ejército israelí va a perder la Guerra de Gaza

Los dirigentes israelíes están preparando a una población tensa y frustrada para sorpresas imprevistas en su guerra contra los palestinos, calificándola de guerra larga, costosa y cruel. El Jefe del Estado Mayor israelí, Herzi Halevy, ha declarado: “Estamos librando una guerra contra un enemigo cruel, y esta guerra tiene un precio doloroso y alto”.

El Ministro de Defensa, Benny Gantz, resume las dificultades de la guerra: “Las imágenes de los combates sobre el terreno nos duele y nuestras lágrimas corren cuando vemos caer a nuestros soldados”.

Los israelíes lanzaron su guerra contra los palestinos en un momento en el que sólo el 27 por cien de la población israelí confía en el gobierno y sólo el 51 por cien confía en el ejército. A eso se suman los más de 240 israelíes mantenidos prisioneros por la resistencia en Gaza y los 250.000 colonos evacuados de las zonas cercanas a la frontera con Líbano.

Para Israel esta guerra no es como las anteriores. Ya está sufriendo enormes bajas diarias y una pérdida de recursos, incluidos equipo, tiempo, dinero y legitimidad (apoyo interno y externo). El costo seguirá aumentando a medida que la guerra se prolongue.

El periódico israelí Maariv comenta sobre las condiciones de la guerra terrestre que tiene lugar en las afueras de Gaza: “Las fuerzas de resistencia están muy lejos de ser derrotadas. A pesar de las liquidaciones y asesinatos, Hamas consigue en la mayoría de los casos mantener un método de combate organizado, basado principalmente en luchar en túneles, salir de escondites y lanzar misiles contra nuestros vehículos blindados”.

Los israelíes quieren avanzar hacia el objetivo final de cualquier guerra, que es “destruir al enemigo”. El ministro israelí de Defensa, Yoav Galant, ha declarado que “no hay lugar para Hamas en Gaza. Al final de nuestra lucha, no habrá más Hamas”. Sin embargo, saben, por sus experiencias previas, que no van a alcanzar su objetivo. Sólo lo podrían lograr a un precio que no pueden pagar.

Si analizamos las guerras anteriores, en particular las de 2008 y 2014, vemos que “destruir a Hamas” siempre ha sido un objetivo fundamental para los sionistas. “No hay razón para creer que esta vez sea posible tampoco”, dice Maariv. Ahora el movimiento palestino es mucho más fuerte y está mucho más arraigado en Gaza que antes. “Sus defensas militares y su arsenal se han fortalecido hasta el punto de que son difíciles de penetrar y, en última instancia, no es un Estado o un ejército regular el que puede anunciar su capitulación, sino un movimiento de resistencia popular generalizado en el camino hacia una guerra palestina prolongada”, concluye el periódico.

La guerra que Israel no quiere emprender

El primer arma que necesita una guerra es un plan y una dirección política y militar capaz de llevarlo a cabo. En Israel el gobierno está en sus horas más bajas, las manifestaciones contra Netanyahu no han cesado con el inicio de la guerra y, hasta la fecha, al ejército no se le ha visto otra cosa que arrasar lo que tiene por delante.

Prueba de la improvisación es que, además de una guerra larga, el ejército israelí parece dispuesto a pelear en múltiples frentes sin tener ninguna de las condiciones necesarias para ello.

Los mandos militares sionistas miden cada día las pérdidas que sufren sus tropas durante las operaciones terrestres en curso, que se estiman en cinco diarias. Las últimas tres semanas de guerra han costado alrededor de 7.000 millones de dólares, excluyendo los daños directos e indirectos. En el mejor de los casos, la guerra puede costar al presupuesto 200.000 millones de shekels (51.000 millones de dólares), o alrededor del 10 por cien del producto interno bruto. Si se prolonga durante un largo tiempo la economía israelí podría verse bloqueada.

El aislamiento diplomático

Desde el 7 de octubre los países occidentales se volcaron en su apoyo a los sionistas, pero el entusiasmo ha decaído rápidamente debido las dudas sobre la capacidad del ejército israelí para ganar la guerra, así como al impacto de los crímenes que han cometido en Gaza. Varios países han roto relaciones diplomáticas con Israel (Colombia, Bolivia), mientras que otros han retirado a sus embajadores (Chile, Jordania, Bahrein, Turquía, Honduras). La creciente presión popular está empujando a los gobiernos a tomar medidas de boicot.

Incluso Estados Unidos ha comenzado a replantear su apoyo, dice la CNN, porque teme una escalada y que Israel no sea capaz de resolver la situación en Gaza, ni siquiera en el supuesto de que fuera capaz de aplastar a la resistencia. Washington teme que Netanyahu intente salvar su futuro a costa de Estados Unidos.

Estados Unidos sabe que Israel no tiene otro plan que el terrorismo: un uso destructivo, masivo e indiscriminado de la fuerza contra civiles e infraestructuras en Gaza.

En el campo de batalla

En un mes de guerra, Israel no ha logrado ningún progreso serio sobre el terreno. Le espera una guerra de desgaste y el periódico Yedioth Ahronoth ya ha advertido que “una guerra de desgaste en las afueras de Gaza es lo último que los israelíes quieren experimentar”.

Los oficiales sionistas se dan cuenta de que es imposible liberar a los prisioneros militarmente, pero la presión política les obliga a ello, a pesar de que las familias de los prisioneros, así como los países que tienen nacionales entre los prisioneros, quieren un acuerdo de intercambio. No obstante, Tel Aviv sabe que un acuerdo así sería un reconocimiento de la derrota y una victoria para la resistencia palestina.

La resistencia sí tiene un plan: Israel debe detener la guerra, realizar un intercambio de prisioneros y levantar el asedio de Gaza. Además, está preparada para una guerra larga. El tiempo corre a su favor. Los palestinos saben que las presiones militares y políticas internas y externas harán que Israel ceda y acepte sus condiciones.

En tal caso, la guerra no sólo terminará con la derrota de Netanyahu sino que mostrará el final del pilar sobre el que se ha construido el Estado de Israel: su imagen de invulnerabilidad.

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Oriente Medio

Hezbollah: el partido de dios es el peor de los demonios

El partido de dios nunca se ha librado de ser acusado de terrorismo por los que dedican sus esfuerzos a poner etiquetas a los demás. Es el peor de los demonios. Las potencias occidentales han dedicado la mayor parte de sus energías a someter a los países árabes y, cuando creían cumplida su misión, empezaron a proliferar milicias en los lugares más insospechados, de Yemen a Líbano.

La principal de ellas es Hezbollah. El otro día Abdel Malak Al Houhtí, el dirigente de Ansarollah declaclaraba, después del discurso de Hassan Nasrallah, que el dirigente libanés hablaba en su calidad de “comandante del eje de resistencia”.

El “comandante” habló durante una hora y 40 minutos ante las cámaras, y no sólo los árabes (chiítas, sunitas, cristianos) escucharon su discurso, sino también los israelíes. Hezbollah ha repetido -una y otra vez- que la causa palestina es la suya propia y en Oriente Medio todos saben que va en serio.

El 3 de noviembre, en su primer discurso tras el ataque palestino, Nasrallah soprendió. Todos esperaban una declaración de guerra a Israel en solidaridad con los palestinos, pero no hubo nada de eso. Pidió moderación y un alto el fuego inmediato.

Como acostumbra, habló pausadamente con el acento característico del sur de Líbano y, más que un dirigente religioso, dio la impresión de vestir uniforme de camuflaje.

Los medios de comunicación habían esperado pacientemente sus palabras, aunque ya habían escrito los titulares de antemano: la organización terrorista Hezbollah provoca una escalada en la guerra de Gaza… Incendia Oriente Medio…

No les dio la más mínima oportunidad, e incluso muchos árabes se sintieron defraudados. Esperaban a Nasrallah con el cuchillo entre los dientes. Algunos le acusaron de haber abandonado a los palestinos a su suerte.

Su discurso iba completamente contra la corriente de la propaganda imperialista. La imagen de Hezbollah y Nasrallah podía más que la realidad.

No hacía falta declarar la guerra a Israel porque la guerra es un hecho también en el sur de Líbano, pero el protagonismo corresponde a los palestinos. Nasrallah se esforzó en dejarlo claro en varios pasajes de su discurso.

También dejó claro que el enemigo no es Israel, sino también Estados Unidos, otro elemento que muchos olvidan, pero no en Oriente Medio.

La dirección de la inteligencia militar israelí, AMAN, tiene asignados a 16 analistas exclusivamente dedicados a descifrar los discursos. En 2010 un alto oficial de la inteligencia israelí, el coronel Runin, ha dedicado a ello una tesis en la que concluye que, desde los tiempos de Nasser, es el primer dirigente árabe con capacidad para influir entre los israelíes.

Naturalmente, el peso de Hezbollah en Oriente Medio no es sólo ideológico, sino también militar. El ejército israelí no está preparado para una guerra como la que le espera en Gaza, pero Hezbollah sí. Le avalan 12 años de experiencia en Siria, donde no se ha limitado a combatir sino que ha dirigido al ejército regular en varias batallas, como en Qusseir, Yabrud y Qalmun.

Que Yaveh les piplle confesados a los sionistas…

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Represión

Alemania no lava su mala conciencia apoyando a Israel: hace lo mismo de siempre

Los políticos alemanes y sus altavoces propagandísticos hacen gala de su apoyo incondicional a Israel con la retórica característica de la posguerra: como son los responsables del “holocausto”, deben expiar sus culpas apoyando incondicionalmente cualquier crimen que cometa Israel contra los palestinos.

Le quieren decir al mundo que han cambiado de verdad, que el antisemistismo no va a volver nunca y que son capaces de dar un giro de 180 grados a su pasado nazi.

En realidad, en Alemania las cosas siguen como siempre: el gobierno apoya al sionismo y vuelve a reproducir los progromos contra los… musulmanes (y de rebote contra los emigrantes y los refugiados). Sólo cambia la religión porque Israel es una democracia de verdad, la única de Oriente Medio y, como buenos colonos, los israelitas son mucho más parecidos a los europeos que los palestinos.

Naturalmente: los israelíes no son otra cosa que emigrantes, como los boers lo eran también en Sudáfrica: blancos y de confesión luterana. Mucho más “civilizados” que los negros autóctonos.

Un colono alemán relató su traslado como emigrante judío a Haifa, en Palestina. En 1935 zarpó del puerto alemán de Bremerhaven. En la popa el barco llevaba escrito su nombre en caracteres hebreos, “Tel Aviv”, mientras que una bandera con la esvástica ondeaba en el mástil trasero. El barco era propiedad de una organización sionista, mientras que su capitán era miembro del partido nazi (*).

Es una muestra de la colaboración entre el sionismo y el Tercer Reich, que hoy se ha convertido en una colaboración de Israel con la República Federal de Alemania. Las cosas no han cambiado mucho.

Por si aún no queda suficientemente claro, en un discurso el vicecanciller de Los Verdes, Robert Habeck, amenazó a “los musulmanes que viven aquí” con privarles de su “derecho a la protección contra la violencia de extrema derecha” si no “se distanciaban claramente del antisemitismo”. Cualquiera puede entender que se trata de una invitación abierta a los neonazis para aterrorizar a los inmigrantes y que la diferencia entre un nazi y un “verde” no es mucha.

El canciller Olaf Scholz ha avivado el ambiente de persecución con el lema que publicó una portada del Spiegel: “Por fin debemos expulsar a la gente a gran escala”.

El primer ministro bávaro, Markus Söder, pide “un debate fundamental sobre la integración y las sociedades paralelas”. Las reuniones “antisemitas”, es decir, en apoyo a Palestina, deberían “prohibirse y su participación tipificarse como delito”. A los ciudadanos con doble nacionalidad se les debe retirar el pasaporte alemán y los inmigrantes deben estar sujetos a pruebas de lealtad.

Durante semanas el periódico Bild ha difamado a todos los críticos de las brutales políticas del gobierno sionista como “enemigos de los judíos” y haciendo campaña a favor de la represión y la deportación.

Todos los partidos, desde la nueva Alianza de Sahra Wagenknecht hasta la AfD, quieren impedir que en Alemania entren más emigrantes y refugiados. La dirigente del Partido Verde, Ricarda Lang, y el ministro y presidente de los Verdes de Baden-Württemberg, Winfried Kretschmann, exigen más restricciones a la emigración, el asilo y el refugio. El número de entradas debería reducirse y las deportaciones deberían ser más rápidas.

Pero hay que aclarar lo más importante: el muro se levanta sólo en función de su origen nacional; si se trata de ucranianos, por ejemplo, hay que hacer una excepción… aunque lleguen cientos de miles.

Otra cosa importante: la mejor manera de que los emigrantes y refugiados se larguen consiste en… eliminar prestaciones sociales. Primero hay que reducirlas al mínimo de subsistencia, luego entregar vales en lugar de dinero y, finalmente, acabar con ellas lisa y llanamente. Los Länder y los municipios planean ahorrar alrededor de mil millones de euros a costa de los refugiados.

(*) W. Martini, Hebräisch unterm Hakenkreuz, Die Welt, 10 de enero de 1975, cit. Klaus Polken, The Secret Contacts: Zionism and Nazi Germany, 1933-1941, Journal of Palestine Studies, primavera-verano de 1976, pg. 65.

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Las prestaciones de los últimos cazas rusos anulan las tácticas de la OTAN

La Guerra de Ucrania ha vuelto a poner de manifiesto, una vez más, que el ejército ruso es el más avanzado del mundo, sobre todo en el aspecto tecnológico. Por ejemplo, sólo Rusia tiene un caza, el Su-57, con la capacidad de servir como bombardero estratégico.

El 21 de octubre la revista Business Insider se burlaba de los nuevos cazas rusos. “¿Dónde está el ampliamente publicitado Su-57 ruso? Conocido por la OTAN como ‘criminal’ (código OTAN Felon), ha estado prácticamente desaparecido, excepto por un posible lanzamiento de un misil desde Rusia el año pasado” (1).

La revista no estaba al corriente. Rusia prefiere no exhibir sus últimos modelos de aviones militares, pero el Su-57 ya había entrado en combate en Ucrania, con mucha cautela y dejando pocos rastros. El verano pasado apareció en Ucrania un vuelo de cuatro Su-57 operando en una única red de información. Los aviones se integraron mediante sistemas automáticos de comunicación, transferencia de datos, navegación e identificación en tiempo real (2). Gracias a ello fue posible confirmar la débil firma de los radares enemigos. La operación se llevó a cabo con el objetivo de detectar y destruir los sistemas de defensa aérea ucranianos. Los resultados de la operación no han sido comunicados.

Si los primeros informes sobre el uso en combate del Su-57 indicaban su acción contra objetivos terrestres, principalmente contra sistemas de defensa aérea, ahora han comenzado a aparecer informes sobre otras tareas que realiza el avión en el frente del noroeste. Según el Ministerio de Defensa británico, en enero de este año los Su-57 y MiG-31 derribaron aviones ucranianos a más de 200 kilómetros del espacio aéreo ruso. Concluyeron que los cazas rusos están utilizando el misil aire-aire hipersónico de largo alcance R-37 (alcance máximo de 300 kilómetros).

En marzo un avión ruso de alcance extremo derribó un caza Su-27 y un bombardero Su-24 de la Fuerza Aérea de Ucrania cuando intentaban atacar un objetivo en la región rusa de Belgorod.

En octubre se produjo un aumento significativo de la intensidad de los combates aéreos sobre Ucrania, un acontecimiento sin precedentes desde las primeras semanas de guerra (3). Del 13 al 23 de octubre las fuerzas rusas derribaron 17 cazas ucranianos MiG-29.

La quinta generación de cazas ha aparecido en Rusia

El Su-57 es el primer avión de quinta generación del mundo que participa activamente en una guerra. El F-22 de la OTAN, que lleva 18 años en funcionamiento, nunca ha participado en ninguna batalla aérea… si no contamos el derribo del globo chino.

El F-35 da más problemas que msoluciones y está lejos de poderse utilizar en combate, como ya hemos expuesto en otras entradas. Por el contrario, el Su-57 ya se comenzó a probar en combate en la Guerra de Siria.

Un oficial de inteligencia de la Marina estadounidense y miembro del Instituto Mitchell de Estudios Aeroespaciales, Mak Dam, dijo en una entrevista que los rusos no habían logrado fabricar el avión. “Son muy pocos y todavía están trabajando en los errores. El avión sufrió importantes modificaciones. Y Rusia todavía está rezagada en el desarrollo de tecnologías sigilosas que garantizarían un alto grado de secreto”.

Otro miembro del equipo británico RUSI (Royal United Services Institute), Justin Bronk, dice que el Su-57 tiene problemas técnicos, incluida la aparente incapacidad de Rusia para ensamblar suficientemente los paneles de “piel de cazador” para reducir la firma del radar. El avión no tiene motores furtivos, añade. Por si no fuera suficiente, concluye que el uso en combate de este caza está limitado por los misiles aire-aire R-77 que utiliza, que están colocados en pilones externos.

Las bases estadounidenses del Pacífico quedan a tiro del nuevo caza

Leyendo estas cosas de los “expertos” es lógico que la noticia de que el Su-57 recibió en su arsenal un misil de características similares al misil Kh-101 les alarmara, especialmente a la OTAN. El misil puede colocarse en los compartimentos internos del Su-57 sin comprometer el sigilo. Un misil con un alcance de al menos 3.500 kilómetros (5.500 de alcance máximo) permite al Su-57 atacar las bases militares estadounidenses en la región del Pacífico, y desde el Lejano Oriente, con suministros, llegar al continente americano, incluida California.

“Un nuevo misil convierte al Su-57 ruso en el primer caza en atacar bases en Guam y Hawai”, escribe la revista Military Watch el 4 de noviembre (3). La primera unidad de combate Su-57 tendrá su base en la costa del Pacífico y las instalaciones militares estadounidenses en las islas de Guam y Hawaii son sus objetivos potenciales. Las bases en el Lejano Oriente ruso permitirán que el Su-57 se coloque dentro del alcance de ataque de Guam sin repostar combustible. En los aeródromos ubicados más cerca del cabo Dezhnev se pueden estacionar aviones cuya cobertura también incluye al archipiélago hawaiano.

La base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos está ubicada en la isla de Guam, donde tiene su sede el Ala 36 de Transporte Aéreo. Incluye el 13 Escuadrón de bombarderos (bombarderos B-2) y el 393 escuadrón (B-52). Desde marzo de 2009 cuatro B-52H han estado en constante servicio de combate, transportando misiles y bombas con ojivas nucleares. Hay una base naval adjunta a la base aérea. Hawai ha sido durante mucho tiempo la dársena de los barcos de la Armada estadounidense.

Normalmente los misiles de largo alcance sólo los transportan bombarderos estratégicos. En las Fuerzas Aeroespaciales Rusas, los portaaviones del Kh-101 son los estratégicos Tu-160 y Tu-95MS. Pero los diseñadores rusos del Centro Científico y de Producción de Raduga han cambiado radicalmente las dimensiones y el peso del nuevo misil, manteniendo al mismo tiempo un suministro suficiente de combustible. El misil con alas plegables y un nuevo pequeño motor de derivación permite colocarlo en los compartimentos internos del Su-57.

La integración del nuevo misil de crucero en el caza aumenta el alcance de combate aire-tierra en más de diez veces en comparación con el Kh-59MK2 que el caza utilizó en combates anteriores. Por lo tanto, el nuevo misil proporciona al Su-57 el mayor alcance de ataque de cualquier avión de combate táctico del mundo. Podrá sustituir a algunos bombarderos estratégicos rusos, lo que también tendrá graves consecuencias.

Más de 250 Su-57 entrarán en servicio en las Fuerzas Aeroespaciales Rusas muy pronto, asegura Military Watch. Este año la producción superará los 12 aviones y para 2027 se espera que supere los 20 aviones al año. Dado que estas máquinas formarán la base de la flota de cazas, las unidades de aviación táctica rusas se pueden convertir fácilmente para llevar a cabo ataques estratégicos intercontinentales de corto alcance.

Los estrategas de la OTAN saben que montar un misil estratégico en un caza tiene muchas ventajas. Un caza es mucho más barato y sencillo que un bombardero. Sus aeródromos son más sencillos y económicos y requieren menos personal técnico y de vuelo. Esto significa que cientos de estos aviones pueden desplegarse en zonas estratégicas importantes en poco tiempo. Un caza furtivo es menos vulnerable y menos visible para las defensas aéreas enemigas, especialmente porque tiene la capacidad de operar a largas distancias más allá del alcance del radar.

“Las capacidades furtivas del Su-57 no sólo lo hacen muy adecuado para transportar un misil de crucero estratégico de muy largo alcance, sino que el propio alcance del caza también es muy largo”, asegura la revista. Es más del doble que el del F-35. Sólo los Su-34 y J-20 de China pueden competir con ese alcance. El Su-57 será capaz de lanzar ataques con misiles más allá de las fronteras de Rusia, muy por encima del Ártico o en las profundidades del Océano Pacífico, aumentando el alcance de sus propias municiones.

(1) https://www.businessinsider.com/fifth-generation-jets-made-ukraine-war-russia-su-57-missing-2023-10
(2) https://www.rbc.ru/rbcfreenews/62a14bf59a794746f2dd823b
(3) https://militarywatchmagazine.com/article/su57-3500km-stealth-cruise-missile

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El fiasco de los tanques alemanes en la contraofensiva ucraniana

Los tanques alemanes de última generación, los Leopard 2, son más vulnerables que los viejos T-72 soviéticos de los tiempos de la Guerra Fría. Sus deficiencias se han hecho evidentes durante la contraofensiva ucraniana de este verano.

El ejército ucraniano tenía grandes esperanzas depositadas en esos tanques. Le iban a permitir una contraofensiva triunfal, por lo que el fiasco ha sido una enorme sorpresa, sobre todo en la OTAN.

El sistema de blindaje subóptimo, las grandes dimensiones y la baja capacidad de avance del terreno han convirtido al Leopard 2 de un vehículo exótico en un objetivo familiar para todos los medios de defensa del ejército ruso.

Para paliar el fiasco la revista Forbes dice que el tanque no es tan malo. Lo que ocurre es que el ejército ucraniano nunca ha aprendido a utilizarlo correctamente en el campo de batalla y corre el riesgo de perder todos los que les envíen.

“Lo que los ucranianos no deberían hacer es lo que suelen hacer con sus Leopard 2: utilizarlos en pequeños grupos sin mucho apoyo de infantería y conducirlos directamente hacia posiciones rusas, a menudo a través de campos minados, áreas de artillería y fuego de drones”, señala la revista.

La OTAN le prometió a Kiev al menos 195 tanques ligeros Leopard 1A5 adicionales, producidos en 1980. Sin embargo, el ejército ucraniano puede perder rápidamente todos los blindados que les envíen.

Los campos de Ucrania se están llenando de chatarra humeante.