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Mes: mayo 2022 (página 9 de 11)

China se prepara para soportar las mismas sanciones que han impuesto a Rusia

Cuando las barbas de tu vecino veas pelar… China se prepara para soportar las mismas sanciones que las potencias occidentales han impuesto a Rusia. Según el Financial Times, el gobierno de Pekín está evaluando el impacto de las inminentes sanciones económicas (*).

El Banco Popular de China y del Ministerio de Finanzas se reunieron el 22 de abril con representantes de bancos nacionales y extranjeros para prepararse. Una provocación o incluso una guerra con Taiwán podría ser esta vez el pretexto.

Si esas previsiones son correctas, ¿por qué China no ha tomado una postura más beligerante en la Guerra de Ucrania? La neutralidad china ha sido meramente retórica, de cara a la galería. Aunque a principios de marzo llegó a enviar ayuda humanitaria a Ucrania, su postura respecto a Rusia no ha cambiado en absoluto. Debido a su asociación estratégica con Moscú, no puede condenar la intervención rusa en Ucrania.

China sabe que es el siguiente de la lista, tanto si hay guerra en Taiwán como si no la hay y lleva años preocupada por la extraterritorialidad que Estados Unidos impone al mundo entero, es decir, que sus leyes no se limitan sólo a su territorio sino a cualquier país del mundo.

El gobierno chino planea proteger los activos del país en el extranjero de unas sanciones estadounidenses similares a las impuestas a Rusia, lo cual supondría un expolio de buena parte de sus reservas estratégicas: 3,2 billones de dólares que podrían sacar de algún apuro al capital financiero internacional… si es que el dólar sigue manteniendo algún valor, lo cual es discutible.

En 2007 Hongbing Song publicó un libro en mandarín titulado “The Currency Wars”, que ha vendido millones de ejemplares en China. Los militantes del Partido Comunista lo han leído y ha influido fuertemente en el pensamiento chino y, sobre todo, en la desconfianza de Pekín hacia las finanzas mundiales, controladas por Estados Unidos.

Los “expertos occidentales” que, como es habitual, no entienden nada del asunto, reconducen el problema a cuestinoes tales como la reducción del crecimiento económico en todo el mundo que supondrían las sanciones y la respuesta china ante las mismas.

Pero lo que está en juego no son los índices de crecimiento económico o la recesión, sino la hegemonía, es decir, la dominación imperialista, cuyo objetivo es excluir a China de los mercados internacionales, del comercio y de las bolsas mundiales.

Drogados por los números, los economistas en occidente se fían de sus propios artificios contables. Creen que los papeles, las acciones o la moneda fiduciaria aún valen algo. En otros países, como en Rusia o en China, cuentan en términos de millones de metros cúbicos de gas, toneladas de trigo o maquinaria.

Por si los “expertos” no se han enterado, el cierre económico impuesto en China con la política de “cero covid” es un anticipo de lo que puede llegar con un bloqueo naval o un embargo de los activos en el extranjero.

(*) https://www.ft.com/content/45d5fcac-3e6d-420a-ac78-4b439e24b5de

Der Spigel borra la entrevista con una mujer evacuada de Azostal en la que criticaba al gobierno de Zelensky

La Guerra de Ucrania es otra de esas grandes fiestas de la censura. La revista alemana Der Spigel ha borrado la entrevista con una mujer evacuada de los subterráneos de la acería Azovstal en la que criticaba al gobierno de Zelensky.

La mujer, llamada Natalia Usmanova, revelaba que los nazis ucranianos mintieron a su familia, la mantuvieron como rehén y la utilizaron como escudo humano. También aseguró que entre los militares escondidos en el subsuelo hay un general extranjero que está en contacto directo con Zelensky (*).

Otro medio de comunicación alemán, Junge Welt, señaló la eliminación del vídeo el jueves por la noche. Der Spiegel publicó el lunes el vídeo de tres minutos en el que aparecía Usmanova, que había trabajado en Azovstal antes de la guerra y se había refugiado allí con su marido y sus hijos.

En la grabación, Usmanova cuenta a los periodistas que los criminales del Batallón Azov les habían retenido en el subterráneo durante dos meses y no permitieron a su familia salir utilizando los corredores humanitarios establecidos por las tropas rusas.

“Se escudaron en el hecho de que supuestamente se preocupan por nuestra seguridad”, dijo Usmanova, quien añadió que a su familia le gritaron repetidamente “¡Vuelvan al búnker!”.

“Ucrania está muerta para mí como Estado”, dice Usmanova al final de su testimonio.

Der Spiegel dijo que había obtenido el vídeo de Reuters, y que había sido retirado temporalmente “debido a discrepancias en el contenido que fueron descubiertas posteriormente”. Sin embargo, el vídeo publicado por Reuters sólo dura un minuto y muestra a Usmanova hablando sobre la intensidad del fuego de artillería y la difícil vida dentro del subterráneo. Ambos vídeos pertenecen a la misma entrevista con varios medios de comunicación.

En lugar del vídeo, la revista alemana muestra ahora una foto de Usmanova en un autobús con otros civiles.

El testimonio de Usmanova contradice directamente las afirmaciones de los criminales del Batallón Azov y del gobierno de Kiev de que Rusia está impidiendo la evacuación de los civiles de la acería. Moscú ha abierto repetidamente corredores humanitarios en esa zona. La ONU dijo que el jueves por la noche otros 500 civiles fueron evacuados de la acería.

(*) https://www.youtube.com/watch?v=hYZPAfK7KO8

Judíos y nazis

Los rusos han logrado en Ucrania lo que no consiguieron en Siria: enfadar a los sionistas. El asunto comenzó con unas declaraciones de Lavrov ante una pregunta tópica: ¿cómo es posible calificar a Ucrania de Estado fascista si su Presidente es judío?

La pregunta recupera un debate lastimoso en el que se asimila el fascismo al antisemitismo. Extrañamente, en una entrevista con un medio italiano, Lavrov quiso salir del atolladero de la peor manera posible: equiparando a Zelensky con Hitler, del que dicen que por sus venas corría la “sangre judía”, igual que por la de otros corre sangre musulmana, o cristiana, o budista.

A partir de ahí esos debates se pierden en un océano de disparates, en el que se adentra el portavoz oficial del Kremlin, Dmitry Peskov, con un comunicado en el que asegura que el 40 por cien de los judíos que murieron en los campos de concentración del III Reich eran “ciudadanos rusos”. Pero, ¿eran rusos o eran soviéticos?, ¿los asesinaron por ser judíos o por ser soviéticos?, ¿por las dos cosas quizás?

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Yair Lapid, se empeña en darle la razón a Lavrov: el actual gobierno israelí apoya al régimen nazi de Kiev, que es tanto como acusar a una parte de los propios judíos, los sionistas, de antisemitismo.

El ministro israelí declaró literalmente: “Los judíos no se asesinaron [a sí mismos] durante el Holocausto. Culpar a los judíos del antisemitismo es un nivel flagrante de racismo contra los judíos”. A las arenas pantanosas del antisemitismo se le suma otro tópico aún peor: la Segunda Guerra Mundial fue provocada por un odio cerril de los nazis hacia los judíos, a los que intentaron exterminar.

Así es como se ha creado la leyenda de que nazis y judíos siempre estuvieron y estarán en bandos separados. Donde hay judíos no puede haber nazis, y a la inversa.

En medio de la Guerra de Ucrania, la polémica es un como un concurso de torpes, empeñados en parapetarse detrás de los actores del drama que, como Zelensky, son poco más que figurantes. Pero los figurantes tienen cierta importancia porque ayudan a cambiar el decorado. En la actualidad Zelensky encubre la verdadera naturaleza del Estado ucraniano detrás de sus orígenes judíos, y lo mismo hace otro nazi, el Presidente de Letonia, que también tiene raíces judías, a pesar de lo cual los desfiles de las Waffen SS no plantean ningún obstáculo, como tampoco a la OTAN o a la Unión Europea.

Afortunadamente Ucrania ha perdido la guerra, pero si la ganara, los sionistas se harían las víctimas porque en sus propios informes sobre el antisemitismo en el mundo, Ucrania ha ocupado siempre el primer lugar en cuanto al número de agresiones nazis contra museos, sinagogas y cementerios.

En 2017 el informe del ministro de Relaciones con la Diáspora de Israel, Naftali Bennett, que ahora es Primer Ministro, indicó que en Ucrania se había multiplicado el número de actos de vandalismo en monumentos conmemorativos y lugares sagrados de los judíos.

El Congreso Judío Mundial catalogó al partido ucraniano Svoboda, encabezado por Oleg Tyagnibok, como una organización neonazi, lo que no impidió que se convirtiera en el cuarto partido del Parlamento de Kiev en 2012.

Israel ha cometido una torpeza de alcance histórico. El gobierno israelí ha entregado armas, municiones y enviado asesores militares a Ucrania. Los mercenarios israelíes están integrados en las unidades neonazis ucranianas, como Kraken o la milicia “Libertad”, formada por miembros de Svoboda.

Si los sionistas pasan el día rodeados de nazis, no deberían lamentar que les acusen de ser uno de ellos, por más que se escondan tras el “menorah”. No podrán decir que no son cómplices del antisemitismo. Si las armas que han suministrado a Ucrania se vuelven contra ellos, no podrán excusarse diciendo que no sabían quién iba a apretar el gatillo y quién iba a ser la víctima.

Finalmente, que los dirigentes israelíes condenen los supuestos “crímenes de guerra” cometidos por los rusos en Ucrania, confirma el deterioro de las relaciones entre ambas partes. Pero es un sarcasmo brutal que Israel, un Estado colonial edificado sobre la limpieza étnica, acuse de crímenes de guerra a nadie.

Las potencias occidentales quieren nexpulsar a Rusia y Bielorrusia de Interpol

El 6 de marzo las grandes potencias occidentales, encabezadas por Estados Unidos y Reino Unido, han pedido a Interpol que suspenda a Rusia de la organización policial internacional, dijo la ministra británica del Interior, Priti Patel.

El 25 de marzo, la ministra lituana del Interior, Agne Bilotaite, que aparece en la foto, se sumó a la petición, añadiendo a Bielorrusia.

Interpol, una Organización Internacional de Policía Criminal, se dedica al intercambio de información policial entre sus 195 países miembros. Aunque no puede detener ni procesar a las personas, facilita los esfuerzos para localizarlas cuando se encuentran en el extranjero. Esto se hace principalmente a través de alertas internacionales, que informan a las policías de los países miembros de que un determinado país está intentando detener a una persona.

Aunque las notificaciones rojas deben ser aprobadas por Interpol, los países también pueden emitir alertas denominadas “mensajes de difusión”, que son solicitudes de cooperación que se distribuyen directamente entre los países miembros.

Aprobado en 1956, el Estatuto de la organización es el principal instrumento jurídico que regula Interpol. Al intentar expulsar a Rusia y Bielorrusia de Interpol, las potencias occidentales están violando el Estatuto que, como reconoce la propia ministra lituana, “no contiene ninguna disposición sobre la suspensión o expulsión de un país miembro. Pero estoy segura de que se puede encontrar una solución legal si la comunidad internacional está de acuerdo”.

La propuesta, pues, viola intencionadamente el derecho internacional, pero estamos llegado a extremos en los que ya nada puede extrañar. Interpol se ha manifestado en contra de la propuesta lituana. “Se han hecho llamamientos a nivel político para suspender o excluir a Rusia y Bielorrusia de la red de Interpol”, dijo la organización. Pero “las fuerzas del orden de todo el mundo también han pedido seguir cooperando con ellos a través de Interpol”.

“Mientras la red de Interpol pueda ayudar en el rescate de un niño víctima de abusos, la prevención de un ataque terrorista o la identificación de una persona desaparecida, es su deber garantizar que las líneas de comunicación permanezcan abiertas”, dice el organismo, subrayando que “la organización debe permanecer neutral, pues de lo contrario podría convertirse en una herramienta política”.

“A la organización policial internacional le interesa mantener abiertos ciertos canales con Rusia y Bielorrusia para poder prevenir o detectar delitos internacionales graves”, ha dicho el Secretario General, Jürgen Stock.

No obstante, la organización está restringiendo la capacidad de Rusia para introducir información directamente en la red de la organización policial mundial, decidiendo que las comunicaciones deben ser revisadas primero por la secretaría general en Lyon, Francia.

Ante la próxima cumbre de la OTAN en Madrid

Para los próximos 29 y 30 de junio está prevista la celebración en Madrid de la cumbre de la OTAN, esa organización terrorista que lleva décadas arrasando países, asolando regiones enteras, saqueando sus recursos, aniquilando pueblos y sembrando el pánico allí por donde pasa. La celebración de esta cumbre en Madrid fue propuesta con extremo entusiasmo por este gobierno de canallas, que se hace llamar “progresista” pero, como todos los anteriores, lame gustoso la bota del imperialismo yanki y sigue todos sus dictados.

Esta cumbre empezó a planearse en plena escalada imperialista de las agresiones y tensiones contra Rusia y China que han acabado, como no podía ser de otra manera, por provocar una guerra cuyas horribles consecuencias están aún lejos de terminar.

En dicha cumbre, a parte de nombrar a un nuevo “comandante en jefe”, se trazará la nueva estrategia para los próximos años donde, entre otras importantes cuestiones, está el despliegue de armamento nuclear táctico o la posible inclusión de Finlandia y Suecia, lo cual significa echar más leña al fuego de la guerra desatada. También se aprobarán nuevas partidas de presupuesto, que sin duda alguna pagaremos las clases populares. Es decir, no solo seremos carne de cañón en sus guerras de rapiña, además costearemos sus expediciones con nuestros impuestos -los que tenemos más los que están por venir-, una inflación desbocada y a través de los numerosos recortes que ya estamos padeciendo. No hay dinero para sanidad, educación, viviendas públicas… pero para destruir y asesinar con total impunidad estos “señores de la guerra” nunca tienen empacho. Pero hay más. La OTAN sirve también para garantizar el expolio de las clases populares dentro de los propios estados miembro. Ayuda a reprimir cualquier intento interno de luchar por la mejora de nuestras condiciones de vida, apuntalando así al régimen autoritario que nos oprime.

Debemos oponernos con todas nuestras fuerzas. Hay que dejar muy claro que no seremos cómplices de sus crímenes. Es nuestro deber como antifascistas y antimilitaristas organizar una respuesta contundente para que escuchen bien claro que no los queremos ni en nuestra ciudad ni en ningún sitio y que no vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras planean la masacre y expolio de los pueblos amenazados por el imperialismo.

Los días 29 y 30 de junio Madrid debe ser un clamor unánime contra los señores de la guerra de la OTAN, pero también contra los miembros del Gobierno que, mientras se llenan la boca de palabrería progresista, le ponen la alfombra roja a lo más sanguinario y cruel del imperialismo. Animamos a toda aquella persona que no quiera que nuestro país siga siendo cómplice de genocidios a sumarse a las campañas y movilizaciones contra esta cumbre.

Lo tenemos claro. Es hora de dar un paso al frente. Es hora de decir basta a seguir siendo colaboradores de los mercenarios otanistas. Debemos demostrarles también a los diferentes partidos del Gobierno que no vamos a asistir inmóviles a esta Cumbre del crimen y que no vamos a dejamos arrastrar por sus artimañas de apagafuegos que no hacen más que perpetuar y consolidar al imperialismo.

Por ello os invitamos a una asamblea abierta el próximo jueves 12 de mayo para preparar la respuesta. Nosotros y nosotras no seremos cómplices. No nos vamos a callar. ¿Y tú?

¡¡Fuera OTAN de Madrid!!

El brutal batallón neonazi ucraniano Aydar, maestros de torturas y atracos

Durante años, el batallón neonazi Aydar tuvo aterrorizado no solo a la población civil del este de Ucrania, sino incluso a los agentes de seguridad. Y no es para menos: bajo la vista gorda del Estado tenía su propia cárcel y centro de torturas y cuando operaba en el área, cientos de personas desaparecían sin dejar rastro.

Aunque el grupo empezó como un batallón de voluntarios en la lucha contra el Donbás, acabó siendo una parte del ejército de Ucrania que durante años se dedicó a los atracos, violaciones, secuestros y torturas.

Actualmente el grupo neonazi ucraniano que  forma parte del ejército de Ucrania. Es el 24 batallón de asalto, conocido mejor como Aydar, el grupo neonazi para el cual las leyes no existen.

“No es Europa. Es un poco distinto… Estamos en guerra. La ley cambió, los procedimientos se han simplificado. Si quiero, puedo arrestarte aquí mismo, ponerte un saco sobre la cabeza y encerrarte en un sótano por 30 días por sospecha de que ayudas a los separatistas”, dijo el comandante del batallón Aydar a un representante de Amnistía Internacional.

Un grupo neonazi temido por la policía

Los casos en los que distintos grupos neonazis perpetran crímenes a plena vista de las autoridades no son algo nuevo, y en muchos de estos casos, los agentes de las fuerzas de seguridad simplemente no se oponían a lo que veían. Un ejemplo de ello fueron los ataques del infame S14. Sin embargo, en el caso del batallón Aydar todo es diferente.

Los agentes de policía no se oponían a los extremistas del batallón Aidar por compartir su postura, sino porque literalmente les tenían miedo, y había buenas razones para sentir temor.

El 15 de enero de 2015 tres integrantes del grupo extremista se emborracharon en el café del poblado Polovinkino y empezaron a disparar indiscriminadamente con sus fusiles de asalto. Los agentes de policía tuvieron que acudir al lugar y detener a los alborotadores, pero tan solo una hora más tarde la comisaría donde los tenían detenidos se convirtió en un escenario de una película de Hollywood.

Los compañeros de los neonazis detenidos rodearon el edificio. Estaban armados con fusiles de asalto, granadas de mano y lanzagranadas. Su exigencia era simple: que liberen a sus compañeros de inmediato. Ante tales circunstancias, los agentes de la policía se vieron obligados a obedecer.

Otro caso tuvo lugar el 29 de marzo de 2015 cuando dos policías fueron baleados con fusiles de asalto mientras se encontraban en su auto. Según múltiples testimonios, así como el informe de los propios agentes, los atacantes estaban en un vehículo que llevaba los símbolos del batallón Aydar.

De hecho, la situación llegó a tal punto que el gobernador de la región de Lugansk, Genadi Móskal, tuvo que recurrir al ministro de Defensa, al jefe del Cuartel General, al ministro de interiores y al fiscal general de Ucrania. Móskal pidió a Kiev que se pusiera fin al desmadre total perpetrado por los miembros del batallón.

Los neonazis imponen su voluntad al gobierno

El miedo sentido por los agentes de la policía de la región de Lugansk es totalmente comprensible, pues el batallón Aydar no solo salía impune de sus crímenes, sino también lograba imponer su voluntad a los dirigentes del país. Aquí destacan dos casos prominentes que muestran la fuerza real que ejerce el grupo a pesar de carecer de representantes en el Parlamento.

Un caso de presión involucró al propio presidente del país, que en aquel entonces era Petro Poroshenko. El 20 de junio de 2014 el mandatario anunció un alto al fuego en el este de Ucrania. La respuesta de los grupos ultraderechistas no se hizo esperar: el día 29 los integrantes de los batallones Dnepr, Donbás y Aydar organizaron una manifestación en el centro de Kiev.

Su exigencia era simple: poner fin al armisticio, anunciar un estado de alerta en el país y abastecer con más armamento a los batallones de voluntarios. Dos días más tarde, Poroshenko anunció la reanudación de los combates en Donbás.

Otro caso ocurrió el 29 de enero de 2015 cuando el excomandante del grupo, Serguei Melnichuk, declaró que el batallón había sido formalmente disuelto el día 26. La reacción de los miembros del grupo extremista tampoco se hizo esperar. Ya el 30 de enero los partidarios de Aydar bloquearon una de las principales calles de Kiev e intentaron asaltar el Ministerio de Defensa.

El ataque fue repelido y tras unas negociaciones, el 2 de febrero la órden de disolver el batallón fue cancelada. Un mes más tarde un representante del ministerio de Defensa anunció que sobre la base del batallón voluntario Aydar se había formado oficialmente el 24 batallón de asalto del ejército de Ucrania. Así un grupo neonazi se convirtió oficialmente en parte de las Fuerzas Armadas del país, y lo hizo por su propia voluntad.

‘Fábrica de salchichas’: el infierno creado por Aidar

Quizás uno de los aspectos más notorios en la actividad del batallón es el hecho de que administraba una auténtica cárcel que se parecía más a un campo de concentración o centro de torturas. Las graves secuelas que sufrían los pocos supervivientes le merecieron la fama del infierno sobre la Tierra y el nombre popular de “fábrica de salchichas” por estar en las instalaciones de lo que era antes una fábrica carnicera en el poblado Polovínkino.

En este lugar, que también servía de base para el batallón (con la llegada de las tropas rusas huyeron de allí), acababan muchas personas: combatientes de la República Popular de Lugansk, presuntos colaboradores de los separatistas y civiles a los que extorsionaban. Obviamente, en función de cada caso el objetivo de la retención y de las torturas variaba.

—https://mundo.sputniknews.com/20220505/1125146509.html (censurado desde España)
https://www.elextremosur.com/nota/37234-maestros-de-torturas-y-atracos-el-brutal-batallon-neonazi-ucraniano-aidar/

Moldavia quiere entrar en la Unión Europea y acercarse a la OTAN

El miércoles 4 de mayo el Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, declaró que Moldavia también debe ser apoyada militarmente para hacer frente a posibles acciones de desestabilización o incluso a una amenaza a su integridad territorial.

“Este año tenemos previsto aumentar considerablemente nuestro apoyo a Moldavia mediante la entrega de equipo militar adicional a sus fuerzas armadas”, declaró Michel en una conferencia de prensa en Chisinau, junto a la Presidenta de Moldavia, Maia Sandu, que aparece en la foto de portada.

“La Unión Europea es plenamente solidaria con su país, Moldavia. Es nuestro deber europeo ayudar y apoyar a su país y aumentar nuestro apoyo a su estabilidad, seguridad e integridad territorial”, continuó Michel. “Seguiremos profundizando en nuestra asociación con ustedes para acercar aún más su país a la Unión Europea”, añadió.

No obstante, los países de la Unión Europea no pueden aumentar el apoyo militar a Moldavia porque han vaciado sus arsenales enviándolos a Ucrania. Ademś, no pueden reponer las existencias de misiles antitanque y tierra-aire debido a los cortes en el suministro de ciertos componentes.

El ejército moldavo se compone de apenas 5.000 soldados equipados casi en su totalidad con material heredado de la URSS. No disponen ni de tanques ni de aviones de combate, por no hablar de las deficiencias en logística, mando y control, comunicaciones e inteligencia.

El respaldo militar de Moldavia está en Rumanía, donde la OTAN acumula tropas y material de guerra. El gobierno rumano está ansioso por intervenir en el país vecino, al cual pretende anexionarse porque le considera parte integrante de la Gran Rumanía.

La ONU prepara otra evacuación de civiles en Azovstal en medio de informaciones contradictorias

Desde el inicio del cerco a la acería Azovstal, Rusia ha anunciado la formación de 20 corredores humanitarios para que los civiles puedan abandonar los subterráneos. Ahora ha anunciado otro que durará tres días, completado con un alto el fuego después de dos días de intensos combates.

La ONU quiere aprovechar la tregua para enviar un nuevo convoy que permita la evacuación de Azovstal. Los ucranianos, por su parte, niegan que exista ninguna tregua.

La información sobre la situación en la planta siderúrgica de Mariupol sigue siendo, pues, contradictoria.

Ayer Putin declaró que “el ejército ruso seguía dispuesto a garantizar la evacuación de los civiles” de Azovstal, de los que aún quedan unos 200 atrapados en los subterráneos.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, asegura que el ejército ruso está respetando el alto el fuego en torno a la planta y que los corredores humanitarios están “en funcionamiento”.

Por el contrario, el subcomandante del Batallón Azov que defiende la acería, Sviatoslav Palamar, sostiene que se están produciendo “combates sangrientos” en el recinto.

Un asesor de la presidencia ucraniana, Olexi Arestovitch, dijo que los rusos que habían llegado a la fábrica habían sido inicialmente rechazados, reconociendo que la información al respecto es contradictoria.

A pesar de la incertidumbre sobre la situación en la planta siderúrgica, el Secretario General Adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Martin Griffiths, dijo que un nuevo convoy de la ONU se dirigía hacia allí.

“Mientras hablamos, un convoy está en camino para llegar a Azovstal mañana por la mañana [por hoy] con la esperanza de recuperar a los civiles que quedan en este oscuro infierno, que han habitado durante tantas semanas y meses, y llevarlos de vuelta a la seguridad”, dijo Griffiths en Varsovia. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirmó su participación.

Un centenar de civiles ya pudieron abandonar el complejo el pasado fin de semana en una evacuación organizada con la ONU y la Cruz Roja.

Los servicios de inteligencia de Estados Unidos dirigen a los ucranianos en la guerra

En la guerra actual Ucrania sólo pone el territorio y la carne de cañón; el resto corre de cuenta de Estados Unidos y su brazo armado, la OTAN. El New York Times ha acabado confesando lo que era un secreto a voces: la inteligencia estadounidense, ayudada ocasionalmente por la de los países de la OTAN, dirige las operaciones militares sobre el terreno en Ucrania.

Según un funcionario estadounidense, la información proporcionada a Ucrania ha provocado la muerte de muchos militares rusos, incluidos varios generales.

“La asistencia en materia de objetivos forma parte de un esfuerzo clasificado del gobierno de Biden para proporcionar inteligencia en el campo de batalla en tiempo real a Ucrania. La inteligencia también incluye los movimientos proyectados de las tropas rusas a partir de las evaluaciones recientes de Estados Unidos sobre el plan de batalla secreto de Moscú para luchar en la región de Donbass, en el este de Ucrania, dijeron los funcionarios. Los funcionarios se negaron a decir cuántos generales habían muerto como resultado de la ayuda estadounidense. Estados Unidos se ha centrado en proporcionar la ubicación y otros detalles del cuartel general móvil del ejército ruso, que se desplaza con frecuencia. Los oficiales ucranianos combinaron esta información geográfica con su propia inteligencia -incluyendo comunicaciones interceptadas que alertaban al ejército ucraniano de la presencia de oficiales rusos de alto rango- para realizar ataques de artillería y otros ataques que mataron a oficiales rusos” (*).

Estados Unidos y la OTAN son parte de la guerra y ya no lo ocultan: “El gobierno [de Biden] ha tratado de mantener en secreto gran parte de la información del campo de batalla, para que no se vea como una escalada y provoque al presidente ruso Vladimir V. Putin a una guerra más amplia. Los funcionarios estadounidenses no quisieron describir cómo obtuvieron información sobre el personal militar ruso, por temor a poner en peligro sus métodos de recopilación. Pero a lo largo de la guerra, las agencias de inteligencia estadounidenses utilizaron una variedad de fuentes, incluyendo satélites clasificados y comerciales, para rastrear los movimientos de las tropas rusas”.

Estados Unidos no se esconde y afirma en voz alta su participación: “Obviamente, queremos que los rusos sepan lo mucho que estamos ayudando a los ucranianos y que seguiremos haciéndolo”, dijo Evelyn Farkas, ex alta funcionaria del Departamento de Defensa para Rusia y Ucrania durante el gobierno de Obama. “Les daremos todo lo que necesitan para ganar, y no tememos la reacción de Vladimir Putin al respecto. No nos desanimaremos”.

Por el momento, Rusia se niega a entrar en este discurso de involucrar a los países de la OTAN como partícipes de la guerra, ya que algunos en Rusia aún no han perdido la esperanza de negociar y reconocer las “garantías de seguridad”, que deberían concederles como “gesto de buena voluntad”. En cambio, hace tiempo que la OTAN ha superado esta etapa y no hace ningún “gesto de buena voluntad”, sino la guerra.

(*) https://www.nytimes.com/2022/05/04/us/politics/russia-generals-killed-ukraine.html

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