Transnistria será el siguiente campo de batalla

La reciente visita de los enviados del gobierno estadounidense a Moscú -Steve Witkoff y el yerno de Trump Jared Kushner- pone de relieve quién tiene la iniciativa en esta guerra. Se trata de la séptima visita que hacen emisarios de Washington a la capital rusa.

Tras la reunión -que duró tres horas- varios medios occidentales señalaron que las condiciones que había puesto Moscú para la paz en Ucrania eran, cada vez, menos beneficiosas para Kiev. Una Ucrania sin acceso al Mar Negro. En diferentes canales se publicó un mapa donde, entre otras cosas, Rusia tendría conexión territorial hasta Transnistria.

La República de Pridnestrovie (o Transnistria) es una república surgida en 1990 a raíz de la caída del Muro de Berlín y la disolución de la Unión Soviética. La creación de esta república es un símbolo de resistencia frente a la entrada del capitalismo occidental. Se trata de un territorio fronterizo con Ucrania y Moldavia donde se encuentra estacionado de forma permanente un contingente ruso de casi 2000 soldados, herederos del XIV Cuerpo del Ejército Soviético (actualmente Grupo Operativo de Fuerzas Rusas) y donde la población pretende unirse a la Federación Rusa.

Desde el comienzo de la Operación Militar Especial en febrero de 2022, Transnistria se ha visto amenazada en múltiples ocasiones por Ucrania y Moldavia. ¿Por qué? Porque la mayor parte de las centrales eléctricas moldavas -construidas en época soviética- se encuentran en el territorio de la República de Pridnestrovie. Por otro lado, según informaciones de la BBC, es en Transnistria donde se encuentra el mayor arsenal de armas de Europa y sobre el que han mostrado gran interés los gobiernos ucraniano y moldavo, la Unión Europea y la OTAN.

Ejercicios de la OTAN en la frontera transnistria y la participación española

Dos semanas antes de la reunión del gobierno ruso con los enviados de Washington, se realizaban las maniobras Flexible Deterrence Option de la OTAN. Se trata de unos ejercicios donde participaron cazabombarderos de España, Rumanía, Grecia, Turquía y Estados Unidos y que fueron monitorizadas por un piloto español que dirigió las operaciones en pleno vuelo.

España cuenta con 200 militares destinados en la base Mihail Kogălniceanu. Su misión es la defensa aérea de este flanco de la OTAN en Rumanía y Bulgaria. Tanto es así, que recientemente España asumió el liderazgo de la misión de Policía Aérea Reforzada de la OTAN en Rumanía. La participación española en el frente del Este contra Rusia no se debe tomar como algo lejano. El pasado 16 de agosto, un F-18 español derribó un dron que había entrado en territorio rumano. Es el primer derribo que realiza un contingente español desde que el país entró en la OTAN en 1981.

Nadie pudo confirmar la procedencia del dron ni el modelo que se usó, lo que podría indicar el origen del mismo. En cambio, los medios occidentales denunciaron rápidamente que se trataba de un dron de origen ruso. A esto se suma, el incidente con varios drones -según medios occidentales de procedencia rusa- que atacó el aeropuerto de Leipzig (Alemania). Es decir, es una escalada bélica en la que España participa por “sus compromisos internacionales”.

La participación española no sólo se limita a la presencia de soldados, sino que también hay empresas participando de ello. La española Indra es quien gestiona los sistemas de defensa aérea en la frontera rumana del Mar Negro, muy cercanos a la República de Pridnestrovie. También es Indra quien cuenta Chisinau (Moldavia) con uno de sus 20 centros de desarrollo de software para la centralización de servicios para empresas, como indicábamos en un artículo anterior.

Rusia cuenta en el flanco Este de la OTAN y las costas del Mar Negro con un apoyo popular importante. Un aspecto que, tanto como Washington como Bruselas, no pueden negar. Por este motivo no es casual la cada vez mayor presencia de la OTAN en Moldavia, la repetición de las elecciones en Rumanía ante la victoria de un candidato contrario al conglomerado UE-OTAN o la campaña contra el presidente búlgaro Rumen Radev, que retiró la ayuda militar que su país enviaba a Ucrania.

Un escenario así sólo se puede resolver de dos formas. Bien con una retirada de la OTAN de los países de esta franja del Mar Negro o bien, mediante el terror y la represión. Algo que ya hicieron las tropas del Eje en las zonas ocupadas de la Unión Soviética.

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