Categorías
Noticias

El Gobierno indulta por Semana Santa a un funcionario que facilitó datos personales a la policía

El BOE de hoy recoge los 11 indultos aprobados el pasado viernes por el Consejo de Ministros con ocasión de la Semana Santa. Seis de ellos han ido a parar a condenados por delitos contra la salud pública, dos por robo con violencia, uno por atentado a la autoridad, otro por tráfico de drogas y otro por revelación de secretos.
Este último, cuyo perdón fue solicitado por la Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid, fue sentenciado el pasado mes de junio por facilitar miles de datos personales de los archivos de la Seguridad Social, donde trabajaba como funcionario, a agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional y al jefe de seguridad de El Corte Inglés, “con los que tenía relación personal”, así como a mutuas laborales.
Según narra la sentencia, Francisco José García Padilla era Jefe de Negociado de Inscripción de Empresa, Afiliación, Altas y Bajas y Variaciones de Datos de los trabajadores en la sede del organismo público en Valladolid. En un primer momento, la Audiencia Provincial de Valladolid le absolvió del delito de revelación de secretos, ya que consideró que tenía autorización para acceder a la base de datos porque formaba parte de su trabajo. Y que, en todo caso, podría haber sido acusado de un delito distinto: uso indebido de información pública.
Pero el Tribunal Supremo, tras aceptar el recurso de casación del Ministerio Fiscal y la Tesorería General de la Seguridad Social, considera que “estaba justificado el acceso que exigía su actuación como funcionario, pero no otros, ni en estas bases, y aun menos en otras como aquellas de las que extrajo los datos que transmitió a terceros”. Además, argumenta, “no estaba autorizado para consultar las 8.936 veces que lo hizo, los datos de trabajadores, empresas, vida laboral, prestaciones y certificados de situación de cotización, que posteriormente trasmitió”. Lo hizo entre agosto de 2008 y principios de julio de 2009.
Así, aunque aclara que no se ha podido acreditar que la entrega de estos miles de datos se realizara a cambio de dinero, el Tribunal Supremo le condenó a tres años y seis meses de prisión, multa e inhabilitación para su cargo durante seis años, con lo que pierde su plaza como funcionario. Además, la sentencia no aplicó agravantes ni atenuantes a la pena.
Gracias al indulto concedido el viernes, su condena pasa a ser de dos años por lo que, si el tribunal responsable así lo considera, podrá evitar el ingreso en prisión. La Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid es la misma que, hace un año, solicitó y consiguió el perdón para un director de oficina bancaria que robó 30.000 euros a un cliente.
Entre los indultos solicitados por la Cofradía este año también se encuentra el de Ángeles Martínez, una mujer condenada a ocho años de cárcel en 2010 en Venezuela. Los agentes de la autoridad del Aeropuerto Simón Bolívar encontraron más de 12 kilos de cocaína líquida en sus maletas, aunque ella alegó que la habían engañado.
El año pasado, el Gobierno concedió 21 medidas de gracia a petición de las distintas cofradías del país, una más de las tradiciones religiosas de estas fechas. Aunque el Gobierno argumenta que los reos indultados con motivo de la Semana Santa cumplen los mismos requisitos de cualquier indultado ordinario, uno de los 11 concedidos este año recuerda que la medida de gracia a la Cofradía Nuestro Padre Jesús el Rico, de Málaga, se concede ”en virtud de exposición elevada en cumplimiento del privilegio otorgado por el Rey Carlos III” a esta entidad.
Fuente: http://www.larepublica.es/2015/04/el-gobierno-indulta-por-semana-santa-a-un-funcionario-que-facilito-miles-de-datos-personales-a-policias/
Categorías
Noticias

La Guardia Civil peregrina sin pistola al santuario de los milagros

Este año la Dirección General de la Guardia Civil volverá a sufragar los gastos de una expedición al santuario católico de Lourdes (Francia). A pesar de la polvareda que levantó este viaje de fe a costa del dinero público el año pasado, el Gobierno vuelve a la carga. En una circular de 27 de marzo, firmada por el coronel Jefe del Servicio, se concreta quién conformará esta asistencia y se le otorga el carácter de «comisión de servicio indemnizable». También se especifica que la motivación de este servicio es «religiosa». El presupuesto de este año, según otro escrito del subdirector general de Personal, será de 10.851 euros para cuatro días: del 14 al 18 de mayo.
A Lourdes acudirán 15 guardias de diferente graduación. La nota interna especifica que irán «un coronel o teniente coronel, un oficial y un oficial capellán» como Comisión Delegada y les acompañará una Comisión de Servicio a la que asignan a «un oficial, un suboficial y 10 cabos y Guardias Civiles». En total 15 efectivos que «voluntariamente soliciten su asistencia motivados por el aspecto religioso de la peregrinación». Este aspecto merece incluso un apunte en la uniformidad de los guardias que representen a España ya que al hecho de que se vistan con «el uniforme para actos de especial relevancia» se le añade que: «Sin pistola».
Los guardias civiles que viajen a Francia podrán reclamar dietas por los días que pasen en su incorporación desde sus unidades al punto de partida en Valdemoro (Madrid) por la estancia en Zaragoza y regreso a sus bases además de 2,5 días de manutención y 3 de alojamiento en Francia.
En la capital aragonesa se compondrá, en la plaza del Pilar, la Agrupación de Peregrinos de la Guardia Civil –entidad diseñada según la Orden 14/2015. El 15 de mayo se arrancará con una misa en la basílica del Pilar de Zaragoza para luego marchar a Lourdes. El día 18 se dará por disuelta la cofradía.
La Guardia Civil, cuya patrona es la Virgen del Pilar, presente en todos los cuarteles del cuerpo, participa en la peregrinación militar internacional a Lourdes desde hace 57 años. En los últimos tiempos la Dirección General también ha financiado otras peregrinaciones al santuario de Fátima, en Portugal.
En el futuro es posible que financien también las peregrinaciones a La Meca para aquellos agentes que se confiesen musulmanes, aunque las dotaciones presupuestarias tengan que incrementarse ligeramente, ya que la península arábiga pilla un poco lejos.
Categorías
Noticias

El director de ‘El País’ es un soplón del CNI

Las peleas entre mafiosos provocan este tipo de conflictos, dignos del mejor guión de cine negro. El comisario José Manuel Villarejo se ha hartado de que “El País” saque a relucir sus trapos sucios y ha tirado de la manta. Dice que Javier Ayuso, adjunto a la dirección del diario, es un soplón del CNI.
No es de extrañar porque antes de desembarcar en el pediódico, Ayuso fue director de Relaciones con los Medios de Comunicación de la Casa Real. También fue quien aireó los chanchullos empresariales del comisario de policía. Antes de publicarlos Ayuso se entrevistó con Villarejo para avisarle y éste le preguntó: “¿Lo haces como periodista o como emisario del CNI?”
La publicación de los múltipldes negocios del comisario de policía es una venganza del CNI a través de su sicario Ayuso por haber denunciado la desaparición del dinero de los fondos reservados que el CNI utilizó para pagar el rescate de Marc Marginedas, Javier Espinosa y Ricardo García Vilanova, periodistas secuestrados en Siria y liberados el año pasado después de seis meses de cautiverio.
El pago del rescate por el CNI fue absolutamente silenciado por todos y cada uno de los medios de comunicación españoles ya que hubiera dejado en mal lugar al gobierno del PP, cuya divisa es que “nunca negocia con terroristas” de cara a la galería, aunque luego haga todo lo contrario.
Tiene razón el comisario de policía cuando dice que “en cualquier país civilizado el descubrir la identidad de un agente encubierto y poner en riesgo su red de colaboradores se consideraría traición. Pero aquí la frivolidad y el morbo puede a la lógica y al sentido común”.
Pero él tampoco es muy consecuente cuando anuncia una querella contra el CNI. Sería divertido. Asistiríamos a una pelea llena de misterio: a un lado un agente encubierto y al otro un servicio secreto. Hasta el sumario sería secreto y el juez encargado del caso podría aparecer encapuchado, como en Perú.

El Ministerio del Interior sigue siendo una cloaca
https://mpr21.info/2015/03/en-menos-de-24-horas-el-ministro-del.html


Villarejo forma parte de un dispositivo secreto dirigido contra el independentismo catalán
https://mpr21.info/2015/03/villarejo-forma-parte-de-un-dispositivo.html


Villarejo: un comisario de policía pluriempleado y millonario
https://mpr21.info/2015/03/villarejo-un-comisario-de-policia.html

Categorías
Noticias

El guardia civil que cobraba impuestos por los mercadillos

A un cabo primero de la Guardia Civil le pillaron cobrando su propio «impuesto» a los vendedores del mercadillo ambulante que se celebra los sábados en el Charco de la Pava de Sevilla.
Uno de esos días de mercadillo, la policía local de Sevilla descubrió que los vendedores de los puestos empezaban a desplegarlos una vez finalizado el horario autorizado por el Ayuntamiento. Preguntados por los agentes, los vendedores -en su mayoría rumanos- manifestaron que habían pagado por instalar su puesto.
Los rumanos señalaron a dos personas que se encontraban allí, uno de los cuales resultó ser el guardia civil, que recaudaba sus propios impuestos, quien dijo a los policías locales que trabajaban por encargo de la Asociación de Comerciantes Ambulantes.
Hicieron la vista gorda. No pasa nada. Hasta aquí todo como si fuese normal, o sea, como siempre. Pero unos días más tarde uno de los policías locales que intervino en la actuación vio al cabo primero en el funeral del hijo de otro policía local y días después comprobó que el referido cabo realizaba una especie de labores propias de vigilante de seguridad privada del mercadillo, cobrando la correspondiente mordida a los vendedores, además de avisarles cuando la policía local se acercaba por los alrededores.
Al cabo primero le detuvieron y en ese preciso momento le incautaron una carpeta que contenía un mapa con los puestos ambulantes del mercadillo, recibos por valor de cuatro euros, tablas de control e identidades de los vendedores.
En ese momento les dijo a los policías locales que le ponían las esposas que cobraba por la instalación de los puestos una pequeña cantidad por la que obtenía una gratificación de 50 o 60 euros al día y que lo hacía porque «necesitaba dinero extra, pues estaba un poco ‘cogido’ con el tema de la hipoteca de la casa».
Añadió que no creía que estuviera haciendo nada malo porque «no estaba trapicheando con droga ni nada». No hay derecho. Una verdadera injusticia por parte de la policía local del Charco de la Pava.
Categorías
Noticias

El Ministerio del Interior sigue siendo una cloaca

En menos de 24 horas el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, cambió la semana pasada de actitud sobre el agente encubierto más conocido de los últimos tiempos, José Villarejo. Primero encargó una investigación sobre su patrimonio, tras desvelarse más de 16 millones de euros en sus empresas y que al menos una de ellas estaba radicada en Uruguay mientras este país sirvió de paraíso fiscal. A las horas, sin embargo, Fernández Díaz destacaba “los relevantes servicios” de Villarejo a España “en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado y eso no se puede olvidar en ningún momento”. 
El cambio de actitud, comentan a Público veteranos policías, podría venir de la información que el comisario guarda sobre el ministro y que se remontaría a cuando Fernández Díaz ejerció como presidente provincial del PP en Barcelona y como secretario general del partido, entre 1983 y 1990. El financiero Javier de la Rosa, aseguran estas fuentes, “podría haberle proporcionado hace dos años la información que a Villarejo le faltaba sobre las relaciones con el ministro y sobre cómo se financiaba el PP en Catalunya durante esos años. Villarejo se ganó su confianza para que declarara en el caso Pujol y este le aportó mucha información de esos años”. 
Por aquel entonces, el ahora comisario Villarejo ya estaba destinado en Barcelona trabajando como agente de información. Allí montó el Sindicato Profesional de la Policía (SPP) donde ejercía de jefe de prensa y donde dejó uno de sus primeros agujeros: 17 millones de pesetas de deuda en la revista del sindicato. Pero la misión de Villarejo no estaba tan centrada en la labor sindical como en la obtención de información de políticos, empresarios y organizaciones políticas. Casualmente, la actual investigación sobre el patrimonio millonario del comisario no ha sido encargada a la Unidad de Asuntos Internos, dirigida por el comisario Marcelino Martín Blas, sino a un ex compañero del SPP de José Villarejo. 
A mediados de los 80 las sospechas de que otro conocido del policía, Javier de la Rosa, daba dinero a espuertas a determinados partidos políticos eran vox populi. El financiero catalán alardeaba de que le metía al president Jordi Pujol los fajos de billetes en los bolsillos y también, como publicaron algunos medios, de que “fue desde el despacho de Javier de la Rosa desde donde se tejieron durante muchos años las candidaturas populares en Cataluña”. 
Estas informaciones hicieron reaccionar al actual ministro y pedir, por ejemplo, al diario El País que rectificara toda aquella información que le pudiera relacionar con De la Rosa. En su carta de rectificación señaló que “en la elaboración de las candidaturas a los distintos comicios electorales celebrados no participó ninguna persona ajena a la organización del partido” y, en concreto, aseguraba que al financiero catalán “no le he saludado más que en un par de ocasiones en recepciones públicas, no habiendo jamás pisado su despacho”. 
Sin embargo, apuntan algunas fuentes a Público, “Villarejo que es de guardarlo todo, podría echar abajo esta afirmación del ministro y alguna más”. 
Las vidas de Villarejo y De la Rosa se cruzaron más veces, cuando supuestamente el Gobierno de Kuwait contrató a la agencia de detectives del comisario para que espiara al financiero en pleno escándalo de las Torres KIO. También realizó informes para la Comisaría General de Información sobre el juez Baltasar Garzón, el ya conocido Informe Véritas, sobre el financiero Javier de la Rosa y sobre políticos de la oposición durante los años 90 y finales de los 80. 
Hace a penas dos años, con Fernández Díaz al mando de Interior, los caminos de Villarejo y Javier de la Rosa volvieron a unirse. Fue con motivo de la investigación sobre los Pujol que estaba llevando a cabo la UDEF y para la que fue determinante el comisario cordobés, que consiguió que vinieran a Madrid a declarar el financiero y la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez. 
No fue una tarea sencilla y algunas fuentes policiales consultadas sospechan que “De la Rosa pudo proporcionarle a Villarejo no sólo la información sobre el dinero de los Pujol. También sobre sus relaciones con el PP catalán, con el actual ministro, la financiación de este durante la época del ministro y como se elaboraban las candidaturas de los populares durante ese tiempo”. Es decir, el comisario tendría la información sobre unos hechos que nunca se pudieron probar a pesar de las acusaciones. 
A Javier de la Rosa aparentemente se la jugó José Villarejo después de que este soltara toda la información que tenía en su declaración ante la UDEF en 2012. Ese fue el motivo de que no se ratificara ante la Audiencia Nacional al año siguiente. La condición que había puesto el financiero fue que no se filtrara su información a la prensa. Sin embargo el informe de la UDEF sobre los Pujol, y que en principio fue considerado falso, se filtró a un periódico de amigos de Villarejo y con el escándalo ya sobre la mesa no había forma de echar marcha atrás. 
Así que Javier de la Rosa, que en todo momento al igual que Victoria Álvarez estuvo asistido por el abogado del comisario, Rafael Redondo, llegó a Madrid y no contó ante el juez la mitad de las cosas que sí había declarado en la UDEF. 
A José Villarejo se le acumulan las investigaciones en estos momentos o al menos las peticiones de que se le investigue. Como desveló Público, la doctora que denunció por acoso al empresario y amigo del Rey, Javier López Madrid, también ha pedido al ministerio de Fernández Díaz que le detenga, al identificarle como la persona que la apuñaló delante de su hijo de 10 años. Pero Interior ha pasado la pelota a los juzgados.
Fuente: http://www.publico.es/politica/villarejo-conocia-financiacion-del-pp.html
Categorías
Noticias

A la burguesía catalana la tratan como si fueran terroristas

Los medios siguen presentando el Caso Pujol de una manera muy interesada, como un caso de corrupción propio y singular del que fuera President de la Generalitat, quien se habría aprovechado de un cargo público para enriquecerse.
No es cierto. Ni es un caso personal, ni tiene que ver con la Generalitat. Pujol ya se había enriquecido mucho antes y sin necesidad de imponer mordidas por las contrataciones públicas.
El Caso Pujol concierne a dos elementos fundamentales, el capital financiero y el independentismo catalán, estrechamente relacionados en la figura de Pujol como elemento característico de una clase social.
Es una vieja historia cuidadosamente ocultada que empieza en 1959 bajo el franquismo con la fundación de Banca Catalana, es decir, con el intento de la burguesía catalana de disponer de un instrumento fundamental en el capital monopolista actual del que carecía hasta la fecha.
La historia de Banca Catalana comienza cuando el padre de Pujol, Florenci, junto con su hijo Jordi y otros financieros compran la Banca Dorca de Olot. El banco financió actividades catalanistas de todo tipo, incluso en 1974 el fichaje de Johann Cruyff por el Barcelona, que como es bien sabido, es mucho más que un club.
Los Pujol siempre formaron parte del Consejo de Administración del banco que, como todos los demás bancos, tenía una Caja B, un sistema de doble contabilidad con la que ocultaban determinadas operaciones, entre ellas su propio enriquecimiento personal.
Como complemento a dicha Caja B, el Consejo de Administración creó 27 sociedades instrumentales sin apenas capital social y cuyos gestores eran hombres de paja. La fuga de capitales fue continua, normalmente en forma de créditos ficticios a favor de diversas personas. Durante años, por esta vía los caciques del banco, entre ellos los Pujol, se llevararon a sus bolsillos miles millones de las antiguas pesetas.
Pero el lucro personal de los jefes del banco, por más dinero que se llevaran a sus bolsillos, no fue la causa de la crisis que estalló en el banco en 1982. Aquella crisis fue consecuencia de la crisis del capitalismo, en aquel momento una crisis de superproducción del capital financiero español.
No fue diferente de otras crisis de aquel momento, de la que Rumasa fue el caso más conocido. Pero Pujol no era Ruiz-Mateos sino el representante de una clase social a la que la transición había consentido un pedazo del pastel. Cuando quebró era el décimo grupo bancario español y el primero en Catalunya, pero ese no era el trozo que la burguesía catala pretendía.
En aquel mismo momento el PSOE llega al gobierno y se produce un hecho característico: el trozo del poder político y económico que tenía Banca Catalana era suficiente para impedir llevarles a la cárcel pero insuficiente para mantener a flote el banco, el buque insignia de la burguesía catalana.
En Madrid la prensa cavernaria presenta el asunto de una manera singular. Dice que en 1982 el Estado central salió generosamente en ayuda del banco regional, lo cual es cierto: 85.000 millones de pesetas costó la broma a las arcas públicas. Pero les falta contar el resto de la historia: los despojos de aquel negocio se los devoraron los buitres financieros, especialmente el Banco de Vizcaya, hoy BBVA. Fueron ellos los que se quedaron -una vez más- con el dinero público.
En aquella época Pujol estaba en la cúspide de su poder como President de la Generalitat. Además, la burguesía catalana sostenía en Madrid al gobierno del PSOE y eso le salvó de ir a la cárcel en aquel momento. Como es su costumbre, los jueces y fiscales hicieron el paripé:
a) los fiscales se querellaron en 1984 contra Pujol y otros 17 buitres más
b) nada menos que 33 jueces de la Audiencia firmaron en 1986 que Pujol no había cometido delito alguno
c) en 1990 los jueces liberan de cualquier clase de culpa a todos los demás consejeros
d) siguiendo órdenes de Madrid, los fiscales no recurrieron las decisiones judiciales
Lo llaman «independencia judicial». Asi se tapó todo el asunto que, en realidad, era sólo una parte del asunto.
El abogado, el juez y la cloaca
Otra parte del mismo asunto. El abogado de Pujol en aquel asunto fue Juan Piqué Vidal, que junto al juez Pacual Estevill manejaba los asuntos judiciales en Barcelona. Por un módico precio, el juez y el abogado garantizaban que los pecados de la burguesía morirían en alguno de los muchos laberintos judiciales.
El matón que ayudaba a Piqué Vidal era el capitán de la Guardia Civil Sebastián Martínez Ferraté, a quien el abogado encargaba vigilar, seguir y amenazar a los periodistas que le relacionaban con la trama corrupta del juez Estevill.
A principios de los años ochenta Piqué Vidal defendió al padre de Javier de la Rosa por la venta de terrenos inexistentes de la Zona Franca de Barcelona. El abogado sacó en el maletero de su coche a Javier de la Rosa Vázquez, cruzó la frontera a Francia y desde allá huyó a Brasil, ante la inminente condena que se le venía encima.
Durante décadas el abogado dirigió en Barcelona una red de blanqueo de capitales que servía tanto a la burguesía catalana como a un grupo de narcotraficantes maxicanos.
El abogado también garantizaba que Barcelona fuera un paraíso fiscal lo más parecido posible a Andorra. Los inspectores de Hacienda hacían la vista gorda, otro caso turbio en el que, además de Pujol, aparecieron Josep Lluís Núñez, presidente del Barcelona Club de Fútbol, Javier de la Rosa… Los mismos de siempre.
Caso Caric
En los años ochenta el brazo derecho de Pujol en la Generalitat era Macià Alavedra, a su vez estrechamente relacionado con Javier de la Rosa y Pacual Estevill.
Su principal obra como consejero de Economía de la Generalitat fue la construcción de Port Aventura, que financió gracias a Javier de la Rosa y a un aval de 1.000 millones de pesetas de la Generalitat a través de la Comisión de ayuda para la reconversión industrial de Catalunya (Caric), un organismo creado con fondos públicos para apoyar a empresas en crisis que se desvió para crear parques de atracciones como aquel.
En 1990 la fiscalía abrió una investigación por aquellos manejos de la Comisión cuyos avales cayeron en los bolsillos de empresas vinculadas a altos cargos de la Generalitat y de sus familiares.
Esta vez el paripé judicial consistió en lo siguiente: la Generalitat salvó la cara reclamando la devolución de los avales ante los tribunales cuando ya habían prescrito.
Operación Pretoria
Al tiempo que era Consejero de Economía, Macià Alavedra ostentó cargos ejecutivos en varias empresas privadas, por lo que la fiscalía formuló una querella contra él y contra otros cargos de la Generalitat que hacían lo mismo.
Por órdenes del PSOE, el Fiscal General del Estado apoyó nuevamente a CiU y prohibió a la fiscalía el ejercicio de acciones penales por entender que los delitos estaban prescritos.
Desde Madrid la Fiscalía General del Estado torpedeó otra vez una querella dirigida contra la burguesía catalana.
Sin embargo, en 2009 la Audiencia Nacional encarceló Macià Alavedra y Lluís Prenafeta, entre otros implicados en la Operación Pretoria a los que acusaron de «asociación ilícita» y otros muchos delitos que les reportaron 45 millones de euros procedentes de pelotazos urbanísticos.
Lo mismo que Pujol, Alavedra también tiene cuentas en Liechtenstein, Suiza, Andorra, las Islas Caimán, Madeira o el Estado norteamericano de Delaware. El testaferro que gestionaba sus fondos en el extranjero era Phillip McMahan Bollich, un norteamericano residente en Suiza, directivo de Banca Catalana, que actualmente reside en Andorra.
El 31 de octubre de 2009 el diario catalán La Vanguardia se quejó por la detención de Alavedra, Prenafeta y los demás chorizos de la burguesía catalana. En la Audiencia Nacional «los tratan como si fueran terroristas», escribieron. ¡Ah! Pero, ¿acaso no eran terroristas?
Categorías
Noticias

Villarejo forma parte de un dispositivo secreto dirigido contra el independentismo catalán (y 2)

A finales de 2012 el Ministerio del Interior creó una unidad especial de la policía que actúa sin ningún tipo de control y se dedica a espiar a los políticos independentistas catalanes. Se trata de buscar trapos sucios para airearlos luego ante los medios de comunicación, creando los correspondientes escándalos para consumo de los medios de comunicación.
La unidad está alojada en la Dirección Adjunta Operativa y se nutre de agentes de Asuntos Internos y de otra unidad denominada UPEC. Pero no son los únicos policías implicados en las maniobras contra Catalunya. Entre ellos también está el comisario Villarejo que trabaja solo y rinde cuentas directamente al ministro Fernández Díaz, un político que procede de los sectores unionistas más reaccionarios de Catalunya.
Es una guerra sucia contra el movimiento independentista, un chantaje permanente en el que gracias a la instrumentalización de la policía el gobierno de Rajoy maneja informes oscuros que vinculan a políticos de CiU, como el president de la Generalitat, Artur Mas, o al alcalde de Barcelona, Xavier Trias, con cuentas en Suiza y Liechtenstein. Las autoridades de esos países han negado esas informaciones.
No obstante, a pesar de que las pesquisas policiacas no han prosperado en los juzgados, las han filtrado a determinados medios de comunicación coincidiendo con momentos álgidos de la lucha independentista en Catalunya.
Esto viene de lejos. Tras su detención el agente del CNI al que la prensa llamó el «Pequeño Nicolás» ya vinculó a Villarejo con el dispositivo policial secreto en Catalunya. Ante Asuntos Internos, el joven aseguró que el comisario debe 200.000 euros a Javier de la Rosa, condenado por el caso KIO, dentro de un pago de 400.000 a cambio de que el empresario tirara de la manta en las investigaciones contra la familia Pujol. A finales de 2012 De la Rosa se presentó «voluntariamente» en las oficinas de la UDEF para declarar que había ayudado a Jordi Pujol a abrir una cuenta en Suiza.
Ante la misma unidad policial también declaró Victoria Álvarez, la antigua novia del hijo de Jordi Pujol. Álvarez había sido invitada el mes anterior a revelar los asuntos turbios del hijo de Pujol a través de unos SMS intercambiados con Jorge Moragas, jefe de gabinete de Rajoy. La mujer recibió la visita de dos policías en Barcelona tras sus conversaciones con Moragas y semanas después viajó en tren a Madrid. En la estación fue recibida y conducida hasta el complejo policial de Canillas por Rafael Redondo Rodríguez, o sea por el abogado y socio de Villarejo.
Ahora la pregunta es: ¿por qué Asuntos Internos, un unidad dedicada a investigar a los policías, se encargó del interrogatorio del «Pequeño Nicolás»  la respuesta es que Villarejo está en guerra con el jefe de Asuntos Internos, Martín Blas-Aranda, y ha logrado el cese de este último, es decir, que la guerra la ha ganado Villarejo porque es quien tienen mejores padrinos.
En la misma lista de condecorados con la medalla pensionada de Villarejo estaba José Luis Olivera, el comisario al que Fernández Díaz ha encumbrado como el policía con más información del país, director del nuevo CITCO (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) y que en tiempos del PSOE fue jefe de la UDEF y, por tanto, máximo responsable del Caso Gürtel. También figura el citado Marcelino Martín Blas-Aranda. Ambos viajaron el 29 de octubre de 2012 a Barcelona para convencer a los fiscales anticorrupción, sin éxito, de que había que registrar en plena campaña electoral la sede de CDC en el marco del Caso Palau. Ninguno de los dos estaba vinculado con la investigación. ¿Por qué metían las narices en algo que no era de su competencia?
Junto a Villarejo, Olivera y Martín Blas-Aranda, fue condecorado también con la medalla roja Enrique García Castaño, el comisario antiterrorista que acompañó a Villarejo en la cita con González en la Puerta del Sol.
Categorías
Noticias

Villarejo: un comisario de policía pluriempleado y millonario (1)

El comisario Villarejo se ha hecho famoso por sus conversaciones televisadas con el presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid Ignacio González para negociar el chanchullo del ático de Marbella.

Villarejo acudió a su entrevista con Ignacio González en compañía de Enrique García Castaño, jefe de la policía antiterrorista, exactamente una semana después de que el PP ganara las elecciones generales.

Hay otras facetas interesantes de su biografía que no son tan conocidas. En época de paro este policía compagina su trabajo como policía con una actividad capitalista que se reparte en 12 empresas privadas, y cuyo capital social asciende a 16 millones de euros.
La actividad capitalista del comisario Villarejo se remonta a principios de los años noventa, cuando aún era un capitalista muy modesto. En los últimos 22 años dicho capital se ha multiplicado de forma exponencial.
A pesar de su régimen de incompatibilidades, las empresas de Villarejo incluyen servicios jurídicos y de asesoría, agencias de colocación de artistas, intermediarios de comercio, parque de recreo y otros servicios relacionados con el espectáculo, consulta y asesoramiento sobre dirección y gestión empresarial, hospitales y clínicas sanitarias de medicina humana, explotación de ganado caballar, instalaciones deportivas, promoción inmobiliaria…
En sus empresas Villarejo participa junto a su actual esposa, Gemma Alcalá Garcés, y el abogado Rafael Redondo Rodríguez, un entramado capitalista en el que el comisario figura como presidente o administrador único de 12 sociedades que suman un capital social superior a los 16 millones de euros.

En 1994 el Ministerio del Interior le encargó el «Informe Veritas» para desacreditar a periodistas y empresarios y vincular al juez Baltasar Garzón con orgías con prostitutas y relaciones con narcotraficantes, justo cuando investigaba la trama de los GAL.

También estuvo vinculado al traficante internacional de armas Monzer Al Kassar, detenido en España y extraditado a Estados Unidos. Al Kassar era un confidente del CNI y Villarejo declaró en la vista de extradición como testigo a petición del defensor del traficante.

Luego estuvo 10 años de excedencia en la policía. Trabajó como detective privado para la Iglesia de la Cienciología. La Audiencia Provincial de Madrid le condenó por simulación de delito, denuncia falsa y detención ilegal. El fallo recogía que había implicado de manera falsa a un toxicómano y al responsable de la asociación Dianética en un robo que no habían cometido, por encargo de la Cienciología.

Después de aquel chanchullo el Ministerio del Interior le pidió que volviera como agente encubierto en régimen de excedencia especial y a cambio le autorizaron a mantener sus negocios. Confiesa que ha puesto al servicio de la policía alguna de sus empresas para realizar acciones de investigación dentro y fuera de España.

El año pasado le concedieron de la Medalla al Mérito Policial con Distintivo Rojo porque Villarejo no es un policía cualquiera. Ha ocupado diversos cargos de responsabilidad dentro de la policía. Desde enero de 2011 está destinado en la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la policía. Entonces gobernaba el PSOE y Rubalcaba era ministro del Interior. La decisión de implicarle en la investigación del origen del ático de González en Estepona fue adoptada por el director operativo de la época, el ya fallecido Miguel Ángel Fernández Chico, policía elegido por los socialistas para dirigir el Cuerpo en la etapa de Zapatero.

En la actualidad se encuentra en excedencia como agente encubierto, es decir, que es policía pero parece que no, o al revés: no es policía pero parece que sí.

El problema es que por ley el trabajo de policía es incompatible con el de vigilante jurado, es decir, con participar en empresas privadas de investigación, o dicho de otra manera: que para la policía el mantenimiento de la ley empieza con la burla de la ley.

Pero en España la ley es una tomadura de pelo que está para que la cumplan los demás. Por eso Villarejo no es un policía cualquiera sino un jefe condecorado, a pesar de que no está en activo… o quizá si… No se sabe.

Si sus jefes le permiten compatibilizar lo incompatible y le premian es porque tiene muy poderosos padrinos más allá de la policía. A esos padrinos hay que buscarlos en su actividad paralela como agente encubierto, o sea, como espía, lo cual es otro pluriempleo más: policía, agente encubierto, capitalista… ¿De dónde saca el tiempo este comisario?
Categorías
Noticias

Detienen por pedofilia al director de la lucha antiterrorista

La policía de Washington ha detenido a Daniel Rosen, director de la lucha antiterrorista del Departamento de Estado. A causa de ello el miércoles un alto responsable político tuvo que comparecer ante el Tribunal Superior para explicar las actividades delictivas de su subordinado.
Rosen, de 44 años, había sido detenido el día anterior en su domicilio de Washington, según reconoció Lucy Caldwell la portavoz de la policía de Faifax, en Virginia del norte.
A través de las redes sociales el pedófilo entró en contacto con una policía adscrita a la unidad de delitos sexuales del condado de Fairfax, que se hizo pasar por menor de edad y a quien Rosen propuso mantener contactos sexuales.
La portavoz de la policía reconoció que Rosen era el director de la lucha antiterrorista del Departamento de Estado y que en el momento de la rueda de prensa se encontraba detenido un centro para preventivos a la espera de comparecer ante el juez.
En un comunicado difundido el martes, la portavoz de Departamento de Estado Jen Psaki declaró que los responsables políticos de Washington estaban al corriente de que Rosen había sido detenido y acusado de pedofilia y que le habían retirado las habilitaciones de seguridad.
Las agencias de noticias de todo el mundo han ocultado celosamente la noticia, incluso en los medios digitales y alternativos, para no perjudicar la imagen de Estados Unidos y, en especial, la de Obama.
La detención de Rosen plantea la contradicción de poner al zorro al cuidado de las gallinas, o lo que es lo mismo, de todos esos delincuentes a los que el Estado les da una placa y una pistola.
Categorías
Noticias

Jetas y vagos

N.B.
La pillada a Celia Villalobos, mientras ejercía de presidenta del Congreso -tercera institución en importancia de la nación, como gusta decir el stablishment-, jugando al candy crush (aplasta chuches), que confieso no saber ni que existía tal divertimento que ha debido generar la típica adicción maníaca, demuestra, por si hacía falta, la catadura moral de lo que antes se llamaba- impropiamente- clase política, concepto en desuso desde que entró en circulación en la jerga política el término casta que, para que no se diga de nosotros, encontramos muy certero y apropiado para definir y calificar a esta caterva, a esta banda de parásitos.

Y es tal su soberbia, que pillada in fraganti y sin defensa, ni siquiera se considera en la obligación de pedir, aunque sea a regañadientes, unas protocolarias disculpas, no, qué va, dice esta polichinela, negando la mayor, que estaba leyendo periódicos digitales ¡¡como si eso la hiciera mejor!! Y ello mientras hablaba en la tribuna el Presidente del Gobierno Rajoy, ¡¡su Presidente!! He aquí una clara muestra, un ejemplo vivísimo, de lo que les importa, no ya su propio partido, su Presidente, la sesión de la Cámara donde debatían eso tan rimbombante que llaman «El estado de la nación», sino, sobre todo, el pueblo español al que dicen representar estos payasos.

La aguerrida Villalobos, esa mujer «echada p’alante» según es fama, que empezó militando, como su marido Arriola, asesor de Aznar y del actual Gobierno, en lo que dan en llamar «extrema izquierda» como el padre de Pablo Iglesias y el de Iñigo Errejón, la que llama «tonto» a su chófer del coche oficial, la que va de «graciosa» ejerciendo de andaluza, como si por el mero hecho de ser andaluz ya te sientas tú obligado a reír, y él, el anadaluz, a hacerte reír, esta mujer, digo, se tapa, se oculta y se va por la puerta de atrás sin contestar a la «canallesca» con tal de no reconocer que la han pillado con el carrito del helado. A tal punto llega la soberbia y chulería de esta gentuza, por no hablar de sus sueldos, dietas, prebendas y congruas varias.

En China los empapelan, y si meten la mano a la caja pública, los fusilan.