Categorías
Oriente Medio

Sin los traidores sería imposible mantener la ocupación de Palestina

Los enemigos occidentales del pueblo palestino hablan de inventar un nueva dirección palestina. Imaginan una dirección que continuaría brindando a Israel y Occidente todos los servicios que la Autoridad Palestina les ha garantizado desde 1993, pero esta vez conservando su legitimidad a los ojos del pueblo.

Los occidentales no reconocen que la función de la Autoridad Palestina como principal colaborador de Israel es precisamente la razón por la que ha perdido legitimidad entre los palestinos. En cambio, culpan a la corrupción y la mala gestión en Cisjordania y, antes de 2006, en Gaza, como si esta mala gestión no estuviera directamente relacionada con su papel de colaboración con Israel y sus aliados occidentales.

Estados Unidos ha puesto a prueba recientemente las propuestas de ciertos estados árabes y de la principal prensa occidental antipalestina. Algunos sugieren un nuevo gobierno palestino que incluiría a un Hamas desmilitarizado, purgado de su compromiso de la lucha armada contra el colonialismo. Otros insisten en que incluso se reforme la Autoridad Palestina, no habrá lugar para Hamas.

Después de la ocupación británica de Palestina en diciembre de 1917, las autoridades británicas y sus secuaces sionistas se propusieron formar dirigentes palestinos que colaborarían con los colonos invasores y suplantarían la dirección de las Asociaciones Palestinas Musulmanas-Cristianas (MCA) y su lucha por la independencia.

En la década de 1920 los británicos y los sionistas establecieron dos organismos colaboracionistas de este tipo, incluida la sectaria Sociedad Nacional Musulmana, que buscaba dividir a la dirección palestina y socavar a las MCA. Dirigido por una prominente familia de Jerusalén, el Partido Agrícola fue otro grupo que colaboró ​​con los sionistas para usurpar tierras a los campesinos palestinos. Estas organizaciones fueron inmediatamente reconocidas como “traidoras” por los palestinos y nunca ganaron legitimidad.

En 1938 las bandas coloniales sionistas y el ejército británico crearon las “Patrullas de la Paz”, una fuerza mercenaria palestina cuyos miembros comenzaron a matar a revolucionarios palestinos en un esfuerzo por reprimir la Gran Revuelta Palestina de 1936-1939.

A su vez, los patriotas palestinos ejecutaron a muchos dirigentes de las “Patrullas de la Paz” cuyos nombres han caído en la infamia.

Después de su creación, Israel reclutó a los ancianos de las aldeas palestinas (mujtars) para que colaboraran con ellos. Los mujtars nunca encontraron legitimidad entre la población palestina cautiva, a la que Israel sometió a un régimen militar de apartheid de 1948 a 1966.

Después de la creación de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en 1964 y la conquista israelí de Cisjordania y Gaza en 1967, Israel volvió a intentar reclutar más colaboradores para deslegitimar la coalición popular, pero fracasó. En la Cisjordania ocupada Israel celebró elecciones municipales en 1972 y 1976 y formaron Ligas de Aldeas en 1978 para instalar y alentar a los colaboracionistas palestinos. Sin embargo, los alcaldes elegidos en 1972 fueron desacreditados y reemplazados por alcaldes pro-OLP en 1976, a quienes Israel luego destituiría del poder porque se negaron a cumplir sus órdenes.

Mientras tanto, el Movimiento de Países No Alineados reconoció a la OLP (dominada por Fatah, que era el grupo de liberación palestino más grande y mejor financiado en ese momento) en 1973, al igual que la Liga Árabe y la ONU en 1974, como “el único grupo legítimo” que representa al pueblo palestino.

En cuanto a las Ligas de Aldeas, cualquiera que colaborara con ellas era inmediatamente tildado de traidor, no sólo por la OLP sino también por el gobierno jordano. El proyecto fue un estrepitoso fracaso.

El camino de la traición de la OLP

A finales de los años ochenta, en medio de la primera Intifada, la determinación de la OLP comenzó a debilitarse y subrepticiamente aceptó un acuerdo. A cambio de su reconocimiento formal por parte de Israel y Occidente, la OLP debería reconocer el “derecho a existir” de Israel como un Estado judío.

Después de varios reveses, el acuerdo se selló en 1993 con los Acuerdos de Oslo. Eso permitió a la OLP convertir a la Autoridad Palestina en subcontratista de la ocupación. Como tal, la Autoridad Palestina perdió toda legitimidad poco después de asumir el poder, excepto entre las élites palestinas que la apoyaron durante un tiempo. Pero incluso estas élites ya no pueden mantener su apoyo como lo hacían antes.

El camino hacia la traición a la OLP dominada por Fatah comenzó en Argel, cuando la OLP aceptó formalmente la solución de dos Estados en noviembre de 1988. Esto fue menos de un año después del surgimiento, en diciembre de 1987, de Hamas, cuya característica fue su evolución hacia una ala política y militar y el dinamismo de su comprensión de la naturaleza de Israel y su ocupación. Esto queda ilustrado por los cambios en su carta y sus declaraciones sobre la naturaleza de la lucha palestina.

A diferencia de la OLP, Hamas y la Yihad Islámica, formadas en 1981, optaron por una resistencia continua. Ambas siguen siendo las dos principales facciones palestinas fuera de la OLP.

Después del redespliegue del ejército de ocupación israelí alrededor de Gaza en 2005, Occidente intentó, a través de los regímenes árabes, integrar a Hamas. El objetivo era transformarla en otra OLP incitándola a abandonar la lucha nacional por la liberación y la independencia y a unirse al “proceso de paz” inventado por Estados Unidos, cuyo objetivo siempre ha sido afianzar el colonialismo de Israel y derrotar la lucha de liberación nacional palestina.

En El Cairo se celebraron conversaciones entre Hamas y la Autoridad Palestina. La dirección política de Hamas comenzó a vacilar en su total oposición a los Acuerdos de Oslo y los procedimientos posteriores, y decidió participar en las elecciones de 2006 para encabezar la Autoridad Palestina, que operaba bajo ocupación israelí. Obtuvo una victoria aplastante, lo que precipitó un golpe de estado contra él en 2007 por parte de Estados Unidos, Israel y Fatah. El golpe tuvo éxito en Cisjordania, donde se restableció la Autoridad Palestina encabezada por Fatah, pero fracasó en Gaza, donde continuó gobernando Hamas.

Desde 2007 Israel ha llevado a cabo múltiples campañas de bombardeos para destruir a Hamas, o al menos para lograr que abandone la resistencia armada y se una a la Autoridad Palestina controlada por Fatah.

Con dudas, el ala política de Hamas participó una vez más en las conversaciones celebradas en El Cairo hace tres años, en febrero de 2021, y acordó organizar nuevas elecciones en la Autoridad Palestina, que esta última se niega a organizar desde 2006 por temor a que Hamas volviera a ganar.

A pesar de la flexibilidad y las concesiones del ala política de Hamas, el dirigente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, incumplió el acuerdo y nunca celebró nuevas elecciones. Mientras tanto, siguió colaborando (“coordinación de seguridad” lo llama) con Israel y reprimiendo cualquier resistencia palestina a la ocupación.

Un mes después de las conversaciones de El Cairo, en marzo de 2021, el actual dirigente de Hamas, Yayha Al Sinwar, fue elegido para un segundo mandato. Sinwar está cerca del ala militar de Hamas, del que fue uno de los fundadores. En mayo de 2021 dijo que Hamas estaba listo para entablar conversaciones con la Autoridad Palestina para “poner la casa palestina en orden”. Se negó a abandonar la lucha armada porque su propuesta buscaba combinar “la resistencia armada, la legitimidad de las instituciones de la Autoridad [Palestina] e iniciativas pacíficas en el camino hacia la liberación y el retorno”.

La Autoridad Palestina y sus patrocinadores occidentales, sin embargo, continuaron estancados.

Los designios occidentales

Durante la guerra genocida de Israel contra Gaza y el colapso total de la reputación de la Autoridad Palestina como entidad traidora, los enemigos occidentales de los palestinos, que financiaron, armaron y defendieron el genocidio, comenzaron a considerar una nueva direccion palestina. Si bien la Autoridad Palestina cumplió su papel colaboracionista con aplomo pero perdió toda legitimidad en el proceso, los estadounidenses quieren diseñar un nuevo organismo de colaboración palestino para su interminable “proceso de paz”.

Varias semanas después del inicio de la guerra en Gaza, el New York Times informó que “la única solución” es que Abbas y Fatah encuentren una manera de integrar a Hamas en la Organización para la Liberación de Palestina.

El periódico argumentó que “una OLP más representativa podría celebrar nuevas elecciones para una Autoridad Palestina más representativa, que tendría mucha más credibilidad tanto en Gaza como en Cisjordania, según esta forma de pensar. Pero también requeriría que debilitado Hamas aceptara la existencia de Israel y se comprometiera a negociar un Estado palestino junto a él. Esto se parece más al pensamiento estadounidense, reformulado por el New York Times, que al de los palestinos.

En diciembre Foreign Affairs dijo que “los palestinos necesitarán revivir no sólo las instituciones de gobierno y seguridad, sino también, más fundamentalmente, las políticas: la falta de una dirección política efectiva debido a la decadencia de las instituciones políticas palestinas, en particular la Autoridad Palestina y la Organización para la Liberación de Palestina”.

El artículo añade: “Cualquier discusión sobre el mañana debería, por tanto, apuntar a fomentar el surgimiento de una dirección política palestina unitaria y coherente. Los dirigentes palestinos tendrán que dejar de lado sus compromisos faccionales, e Israel y Estados Unidos tendrán que abandonar la idea completamente irreal de que Hamas puede ser excluido permanentemente de la política palestina”.

Las propuestas de los círculos gubernamentales estadounidenses incluyen que “Abbas podría nombrar un diputado, dar poderes ejecutivos más amplios a su primer ministro e introducir nuevas figuras en la dirección de la organización, dijeron fuentes palestinas y regionales”.

Estados Unidos, la potencia global más cínica cuando se trata de apoyar gobiernos democráticos en cualquier parte del mundo, ha insistido a través del Departamento de Estado en que “las elecciones son asunto del pueblo palestino y que no han especificado las medidas necesarias para revitalizar la Autoridad”.

Sin embargo, mientras las encuestas revelan la creciente popularidad de Hamas y el declive de Abbas y su Autoridad Palestina, lo que conduciría a otra victoria electoral de Hamas en los territorios palestinos ocupados, Estados Unidos “cree que sería prematuro enviar a los palestinos a las urnas inmediatamente después del final de la guerra. Los estadounidenses recuerdan la victoria de Hamas en las elecciones legislativas de 2006, alentada por Washington y otros gobiernos occidentales”.

Así, mientras el Departamento de Estado insiste en que el pueblo palestino debe decidir sobre sus propios dirigentes, afirma que “cada vez que se celebran elecciones, se debe excluir a Hamas”.

Los colaboracionistas árabes

Tales propuestas coincidieron con el nuevo plan de Egipto anunciado a finales de diciembre, que pedía “un nuevo órgano de gobierno compuesto por palestinos para supervisar tanto la Cisjordania ocupada por Israel como Gaza”. Dirigiría la reconstrucción de Gaza después de la guerra y planificaría posibles elecciones futuras para crear un gobierno de unidad nacional.

Debido a la oposición israelí y estadounidense, se informó que esta parte del plan fue “eliminada de la versión final de dos páginas de la propuesta”. Sin embargo, los egipcios dicen que “la futura dirección palestina debía discutirse durante las negociaciones con Egipto y debería ser un elemento crucial de cualquier acuerdo”.

La Autoridad Palestina acogió con satisfacción el plan egipcio, y el Primer Ministro Mohammad Shtayyeh dijo que “cualquier propuesta sobre la futura dirección en Cisjordania y la Franja de Gaza no debe pasar por alto a la Organización para la Liberación de Palestina reconocida internacionalmente”.

La repentina resurrección de la moribunda OLP por parte de la Autoridad Palestina es muy notable, dado que fue la propia Autoridad Palestina, como parte de la Estrategia de Oslo, la que destripó a la Organización y la destruyó en su bancarrota financiera desde 1994.

De hecho, recientemente se informó que mensajes no oficiales enviados por Mahmoud Abbas a Hamas y a la Yihad Islámica les informaban de que las dos organizaciones podrían obtener cada una sólo un escaño para representarlas dentro de la OLP, aunque las dos organizaciones gozan de mayor popularidad entre los palestinos que las 11 facciones de la OLP juntas, incluida Fatah.

El destacado columnista sionista del New York Times, Thomas Friedman, también pidió recientemente “una versión reformada de la actual Autoridad Palestina con sede en Ramallah –que aprobó el Acuerdo de Paz de Oslo con Israel y trabajó con las fuerzas de seguridad israelíes– o algún tipo de institución completamente nueva designada por la Organización para la Liberación de Palestina, el único representante legítimo del pueblo palestino”.

Friedman añadió que los palestinos, a través de la Organización para la Liberación de Palestina, iniciarían su propio proceso de designación de una autoridad gobernante de transición –antes de celebrar elecciones para una autoridad permanente– y que los Estados occidentales y árabes ayudarían a ese organismo a construir instituciones apropiadas, incluida una fuerza de seguridad para Gaza y Cisjordania.

Friedman tiene claro que nada de esto beneficia a los palestinos. Más bien, se trata de salvaguardar el régimen de apartheid de Israel: “Por lo tanto, la clave para que Gaza deje de ser una amenaza permanente y una carga para Israel es tener una estructura de gobierno palestino alternativa que se considere legítima porque es parte de un sistema de dos Estados”. solución y eficaz porque cuenta con financiación y apoyo de los Estados árabes.

Friedman no parece incluir a Hamas en la nueva dirección, ya que adoptó la definición de Benjamin Netanyahu como “una organización terrorista dedicada a la destrucción del Estado judío”.

El antiguo negociador anti-Hamas de la OLP, Ahmad Samih Jalidi, también está presionando por una nueva dirección en un llamamiento a Israel y sus partidarios occidentales, publicado por The Guardian.

A diferencia de Friedman, Jalidi es consciente de que ninguna reforma de la Autoridad Palestina le conferiría legitimidad y que lo único que podría conseguirla sería que Hamas se uniera a ella: “En cuanto al restablecimiento de una autoridad política viable en la Franja de Gaza y la reconstitución de una representación palestina capaz de tomar y mantener decisiones, el verdadero problema es cómo integrar a Hamas y su “espíritu de resistencia” asociado en una nueva Autoridad Palestina, en lugar de excluirla.

Jalidi añade: “Dentro de esta autoridad o asociado con ella, Hamas podría ser parte de la solución; afuera, seguiría siendo a la vez una molestia y un polo de atracción opuesto”. Pero lo que Jalidi no parece tener en cuenta es que si los dirigentes de Hamas se convirtieran en otra OLP y concedieran el derecho de Israel a seguir siendo un Estado colonial supremacista judío, Hamas también desperdiciaría su capital de liberación nacional y se convertiría en otra Autoridad Palestina.

Jalidi teme que “en lugar de aplastar a Hamas”, el efecto más probable de la guerra genocida de Israel “será volver a mitologizar la noción de resistencia y sembrar la semilla de futuras iteraciones que Hamas podría inspirar”. Aunque la continua resistencia anticolonial es una lucha centenaria que los palestinos han abrazado desde la década de 1920, Jalidi tiene razón en que no sería algo bueno para Israel y los enemigos occidentales de los palestinos.

Lo que queda claro de estos planes es que ni Estados Unidos ni sus aliados árabes tienen ideas nuevas. Quieren seguir la misma estrategia que ha fracasado desde principios de la década de los setenta y que los británicos e israelíes han utilizado desde la década de 1920. De hecho, durante un corto período de tiempo los Acuerdos de Oslo consiguieron que un buen número de palestinos creyeran que los dirigentes de la Autoridad Palestina a los que apoyaban eran legítimos. Sin embargo, la mayoría abandonó rápidamente las ilusiones.

Estados Unidos e Israel se dan cuenta de que no puede haber dirigentes palestinos legítimos que acepten el derecho de Israel a seguir siendo un Estado colono supremacista judío, independientemente de la autonomía o microestado desprovisto de poder concedido a los palestinos. Por lo tanto, deben desarrollar un plan para fabricar una dirección que parezca legítima y, al mismo tiempo, destruir o cooptar cualquier dirección palestina legítima que exista.

Israel y los enemigos occidentales de los palestinos tuvieron éxito durante un breve período, en 1993, cuando transformaron la OLP en la Autoridad Palestina. Hoy en día, sus posibilidades de transformar la Autoridad Palestina en una OLP, con o sin Hamas, son mucho menos probables de tener éxito.

Joseph Massad https://www.middleeasteye.net/opinion/war-gaza-why-western-plans-another-palestinian-client-regime-will-fail

Categorías
Oriente Medio

Hamas se muestra dispuesto a firmar una tregua

Hamas ha dado una “primera confirmación positiva” a una propuesta de tregua en la Guerra de Gaza, así como a un intercambio de prisioneros, anunció ayer Majed Al Ansari, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar.

Actualmente las partes están considerando un nuevo acuerdo para una tregua y la liberación de los presos, basado en una propuesta hecha tras una reunión en Francia el fin de semana pasado entre representantes estadounidenses, israelíes, qataríes y egipcios.

“Esta propuesta fue aprobada por la parte israelí y ahora tenemos una primera confirmación positiva de Hamas”, dijo Al Ansari.

“El camino que tenemos por delante sigue siendo muy difícil. Somos optimistas porque ambas partes han acordado las premisas que conducirían a una próxima pausa. Esperamos que en las próximas dos semanas podamos compartir buenas noticias sobre este asunto”, afirmó.

Esta vez Hamas ha anunciado una propuesta de tres fases, incluida una pausa de seis semanas en los combates, con posible extensión.

Durante este período, Israel tendrá que liberar entre 200 y 300 prisioneros palestinos que no están bajo un régimen de alta seguridad, a cambio de entre 35 y 40 rehenes cautivos en Gaza.

También podrán entrar a la Franja de Gaza entre 200 y 300 camiones de ayuda humanitaria cada día.

Categorías
Oriente Medio

Israel no ha presentado ninguna prueba contra la UNRWA

El gobierno de Tel Aviv aún no ha presentado ninguna prueba a la ONU sobre las acusaciones de que 12 funcionarios de la UNRWA participaron el 7 de octubre en los ataques de la resistencia palestina. Así lo afirmó el portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, durante su rueda de prensa diaria.

Todo comenzó cuando el Ministerio israelí de Asuntos Exteriores llamó al representante de la UNRWA a su despacho en Jerusalén para exponerle la queja.

Es bastante extraño porque la UNRWA comparte previamente la lista de sus funcionarios en los países donde trabaja con el país anfitrión, así como con Israel, y nunca ha expresado ninguna reserva al respecto.

Dujarric asegura que Israel aún no ha proporcionado a la ONU ningún informe por escrito.

Por su parte, Estados Unidos no ha logrado verificar de forma independiente las acusaciones de Israel, que se basan en comunicaciones interceptadas, datos de ubicación de teléfonos, interrogatorios de miembros de Hamas y documentos que el ejército israelí recuperó en Gaza. El Washington Post confiesa que ha revisado un documento que contiene los nombres de los funcionarios acusados, pero no ha podido confirmar las imputaciones israelíes (*).

Por lo demás, varios de los funcionarios a los que Israel acusa ya han sido asesinados por el ejército israelí, asegura el Washington Post.

El viernes la UNRWA anunció que había abierto una investigación sobre las acusaciones de participación de 12 de sus funcionarios en los ataques del 7 de octubre.

Las acusaciones israelíes contra la agencia no son las primeras. Desde el inicio de la guerra en Gaza, el gobierno de Tel Aviv ha acusado a los funcionarios de la UNRWA de trabajar para Hamas, lo cual consideraron que justificaba el bombardeo de las escuelas e instalaciones de la organización en la Franja de Gaza, donde viven decenas de miles de personas desplazadas, la mayoría de los cuales son niños y mujeres.

Desde el 26 de enero, 17 países y la Unión Europea han decidido suspender su financiación a la UNRWA, basándose en las acusaciones de Israel de que 12 de los funcionarios del organismo internacional participaron en la Operación Inundación de Al Aqsa.

Los países que han tomado represalias con la UNRWA son Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, Italia, Reino Unido, Finlandia, Alemania, Países Bajos, Francia, Suiza, Austria, Suecia, Nueva Zelanda, Islandia, Rumania, Estonia, además de la Unión Europea.

Las represalias de esos países es una venganza por la previa resolución del Tribunal Internacional de Justicia sobre el genocidio en Gaza, así como un claro acto de desagravio hacia Israel, cuyo gobierno estaba ofendido por la querella sudafricana.

La UNRWA fue creada por decisión de la Asamblea General de la ONU en 1949 y fue autorizada a brindar asistencia y protección a los refugiados en sus cinco áreas de operaciones, a saber, Jordania, Siria, Líbano, Cisjordania y la Franja de Gaza.

(*) https://www.washingtonpost.com/national-security/2024/01/30/unrwa-gaza-israel-aid/

Categorías
Oriente Medio

Acabar con la UNRWA para acabar con el derecho al retorno

Hace años que Israel y Estados Unidos quieren acabar con la UNRWA porque es la manera de acabar con el núcleo central del problema palestino: los cinco millones de refugiados. Durante décadas, en las negociaciones entre Israel y Palestina nunca ha faltado una reivindicación esencial: el regreso de los refugiados palestinos, aunque fuera en una cantidad simbólica.

En enero Netanyahu dijo que la UNRWA pretendía perpetuar “la narrativa del llamado derecho de retorno, cuyo objetivo real es la destrucción del Estado de Israel”. Por lo tanto, la UNRWA debe “desaparecer de este mundo”. El objetivo estratégico es “relegar al olvido” la cuestión del derecho palestino al retorno. Los refugiados nunca podrán volver a su tierra y la limpieza étnica iniciada en 1948 se habrá consumado.

El plan israelí consiste en que la UNWRA transfiera su cometido al ACNUR, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Hace cuatro años los palestinos revivieron la cuestión de su derecho a, retorno organizando marchas simbólicas a sus antiguas aldeas. Era un asunto de un día: el Día de la Tierra.

Aquel primer día, miles de personas se reunieron en Arraba, en el norte de Israel, en Sawawil, una aldea beduina en el Neguev, así como unas pocas decenas en Jabaliya, en Gaza. Sólo había 70 manifestantes frente a la Puerta de Damasco en Jerusalén Este, y al anochecer todo había terminado.

Las protestas que han tenido lugar en lo que va de año, en cambio, han movilizado a decenas de miles de palestinos. 33 de ellos murieron y cientos más resultaron heridos por francotiradores estacionados en la frontera con Gaza para imponer la zona de exclusión. Han surgido campamentos de protesta a 700 metros de la valla fronteriza. No hay señales de que la protesta esté disminuyendo y todavía faltan varias semanas para el aniversario de la Nakba en mayo.

Inicialmente, el ejército israelí quedó desconcertado al ver a 30.000 manifestantes desarmados marchando hacia la valla fronteriza el primer día de la manifestación. 773 palestinos recibieron disparos con munición real.

Todo es ETA, todo es Hamas

La historia de la limpieza étnica en Palestina está plagada de crímenes de guerra. Hoy, además de pensar que no tienen nada por qué disculparse, los israelíes se regocijan por los asesinatos de palestinos.

El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, se inspiró en la doctrina de la Audiencia Nacional (“Todo es ETA”) cuando dijo: “No hay gente inocente en Gaza. Todo el mundo está conectado con Hamas. Todo el mundo recibe un salario de Hamas y todos los militantes que intentan desafiarnos y cruzar la frontera son militantes del brazo armado de Hamas”.

Un vídeo tomado el 22 de diciembre por un francotirador israelí fue transmitido en el Canal 10 con el mismo comentario. En el vídeo uno de los soldados grita emocionado mientras un palestino recibe un disparo en la cabeza: “¡Vaya, qué vídeo! ¡Sí! Toma eso, hijo de puta”.

El ministro de Educación, Naftalí Bennett, dijo a Ynet: “¿Desde cuándo juzgamos a un soldado por la elegancia de su lenguaje? Prefiero un soldado feliz a un padre afligido”.

El ministro de Seguridad Pública, Gilad Erdan, del partido Likud de Netanyahu, dijo a Ynet: “Creo en la pureza de las armas de los soldados y en la ética del combate. Por tanto, mi principio es siempre defender, de hecho, a los soldados que están en el campo de batalla”.

Las protestas violentas no valen, las pacíficas tampoco

Del lado palestino se están añadiendo nuevos elementos a esta forma de protesta. A diferencia de la Segunda Intifada o incluso de la Primera, hasta ahora ha sido completamente pacífica. Ningún soldado israelí recibió disparos ni resultó herido. El arsenal de armas caseras de Gaza permaneció en casa.

Asimismo, esta protesta no tiene dirección. Al principio Hamas se mostró reacio a involucrarse, aunque la organización reconoció que algunos de sus miembros habían sido asesinados. Lejos de apoyar las protestas en Gaza, Mahmoud Abbas, el presidente palestino aislado de Washington por su oposición al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, sigue negándose a pagar los salarios de los funcionarios de Gaza.

En otras palabras, mientras decenas de miles de palestinos en Gaza intentan -simbólicamente- romper el asedio, Abbas continúa reforzándolo. Ni Hamas ni Fatah tienen influencia alguna sobre lo que sucede después. La protesta es verdaderamente popular.

El tercer elemento de la táctica de protesta es que es contagiosa. Si esto continúa, habrá una reacción en Cisjordania. En la diáspora palestina en Jordania también se habla de organizar manifestaciones en la frontera del país con Israel.

Cuando llegue mayo, Israel podría encontrarse ante protestas a través de sus fronteras. Por eso Israel literalmente quiere acabar con esta forma de protesta ahora mismo.

Esta acción es una bofetada a los aliados árabes de Israel. Dos meses antes de la ofensiva de Israel, Abbas fue informado en Riad por el príncipe heredero Mohammed Bin Salman de que los palestinos no obtendrían Jerusalén Oriental como su capital y que no habría derecho de retorno para los refugiados palestinos ni para sus descendientes.

La consecuencia no deseada de esta estratagema para “relegar a los refugiados al olvido” es que la cuestión de los refugiados ha recuperado su lugar central en el conflicto.

Cuanto más intenten Arabia saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto reforzar los planes de Israel y Estados Unidos para lo que Trump llamó el “acuerdo del siglo”, más dañarán la causa palestina y más se distanciarán de los sentimientos de los pueblos árabes.

La UNWRA es un testigo internacional de los crímenes cometidos contra el pueblo palestino durante décadas. Por eso quieren acabar con el testigo y enseñar a la próxima generación de palestinos que Jerusalén no es la capital de Palestina y que la Palestina ocupada no es su país.

Los campos de refugiados seguirán siendo símbolos de la cuestión palestina, del mantenimiento de su identidad nacional y de su regreso al retorno.

Categorías
Oriente Medio

Los países occidentales cortan la financiación de la UNRWA y se suman al genocidio en Gaza

Las cosas no ocurren por casualidad: el Tribunal Internacional de Justicia ordenó evitar el genocidio en Gaza y, acto seguido, las potencias occidentales cortan la financiación a la UNRWA para que el genocidio se consume lo más rápidamente posible.

Hay países, como los occidentales, que se creen por encima de todo y de todos, y no dudan en demoestrarlo en cuanto tienen la más mínima oportunidad. Israel asegura que 12 funcionarios de la UNRWA participaron en los ataques del 7 de octubre y a algunos países les ha faltado tiempo para cortar la financiación de la ayuda a los palestinos.

Es una forma de castigo colectivo que coloca a los palestinos en una situación aún más espantosa en el contexto del genocidio, asegura Francesca Albanese, Relatora Especial de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados.

Albanese critica a los países que han tomado represalias contra la UNRWA y los acusa de violar la Convención sobre Genocidio. “El día después de que el CIJ [Tribunal Internacional de Justicia] concluyera que Israel probablemente estaba cometiendo genocidio en Gaza, algunos estados decidieron dejar de financiar a la UNRWA, castigando colectivamente a millones de palestinos en el momento más crítico y muy probablemente violando sus obligaciones bajo la Convención sobre Genocidio”.

Philippe Lazzarini, Comisionado General de la ONU, también emitió un comunicado sobre la suspensión de la ayuda a la Agencia de Obras Públicas y Socorro de la ONU para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA). “Me sorprende que tales decisiones se tomen basándose en el supuesto comportamiento de unos pocos individuos, mientras la guerra continúa, las necesidades empeoran y amenaza con morir de hambre”.

Varios países occidentales unieron fuerzas contra la UNRWA y recortaron los fondos asignados a la organización después de que Israel acusó a 12 empleados de la UNRWA de participar en los ataques del 7 de octubre.

El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha negado las acusaciones israelíes. “Estas afirmaciones falsas son perjudiciales y pueden poner en riesgo a nuestro personal que arriesga sus vidas para ayudar a personas vulnerables”.

Hamas también condenó las represalias y prestó su apoyo a la UNRWA, afirmando que no debería desanimarse por estas acusaciones y “no ceder ante el chantaje y las amenazas de la ocupación israelí, ni ante sus esfuerzos por cortar suministros vitales al pueblo palestino”.

No sólo Israel participa en el genocidio contra los palestinos

Varios países occidentales han unido fuerzas contra la UNRWA en Gaza y han recortado los fondos asignados a la organización tras las acusaciones israelíes. Estados Unidos y Canadá tomaron la iniciativa, seguidos el sábado por Finlandia, Australia, Gran Bretaña, Francia e Italia, que anunciaron la suspensión de la financiación a la UNRWA.

Tras la querella sudafricana, Israel ha estado preparando una respuesta propagandística que incluye activamente en listas negras a organizaciones humanitarias para imponer peores sufrimientos a los palestinos.

La UNRWA ha sido blanco de los bombardeos israelíes desde el inicio del genocidio. Actualmente, sólo 4 de las 22 instalaciones de la UNRWA siguen funcionando en Gaza.

El portavoz del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Abeer Etefa, ha declarado que Israel había impuesto restricciones a los programas del organismo en Gaza y había endurecido las restricciones, en particular a la entrada de ayuda en el norte de la Franja.

Etefa dijo que es difícil llegar a lugares que necesitan ayuda y señaló que cantidades muy pequeñas de alimentos y ayuda han llegado al norte del territorio. Las últimas misiones del Programa Mundial de Alimentos para asistencia alimentaria al norte de Gaza fueron el 11 y 13 de este mes de enero.

Destacó la existencia de “restricciones sistemáticas a la entrada al norte de Gaza, y no sólo para el Programa Mundial de Alimentos”.

El ejército israelí no sólo está matando de hambre a los palestinos en el norte de Gaza, sino que también están masacrando a decenas de personas que intentan recibir la poca ayuda que llega, completando así el genocidio.

Categorías
Oriente Medio

La complicidad de Egipto en el bloqueo de Gaza

En 2006 Israel castigó a los palestinos con el hambre por votar a Hamas en las elecciones. Es la guerra silenciosa de Tel Aviv, un asedio que poco a poco está cobrando su precio, privando a los 2,3 millones de civiles de Gaza de alimentos y asistencia médica. Desde la retirada de las tropas israelíes de Gaza en 2005, la Franja ha estado bajo un estricto bloqueo, transformándola en una enorme prisión al aire libre rodeada de alambre de púas y puestos de control.

Ocho cruces estaban controlados –seis de ellos por Israel– que conectaban Gaza con los territorios palestinos ocupados en 1948. Cuatro de estos cruces permanecían completamente cerrados y dos estaban abiertos de forma intermitente: “Beit Hanoun” y “Kerem Shalom”.

Desde la retirada militar israelí de Gaza, Tel Aviv ha tenido un único objetivo: establecer una hegemonía total sobre Gaza por tierra, aire y mar. Para lograrlo, se firmaron tres acuerdos que regulan el movimiento en los puntos de cruce: el Acuerdo de Puntos de Cruce entre Israel y la Autoridad Palestina (2005), el Acuerdo de Control Fronterizo Palestino-Europeo-Israelí y el Protocolo de Filadelfia entre Egipto e Israel.

Este último acuerdo estableció una franja de seguridad de 14 kilómetros a lo largo de la frontera entre Egipto y Gaza y requirió coordinación de seguridad entre Israel y Egipto, la presencia de guardias fronterizos egipcios a lo largo del corredor y patrullas de seguridad de ambas partes.

Rafah: el único salvavidas para los palestinos de Gaza

El cruce de Rafah estaba restringido a los titulares de documentos de identidad palestinos, con excepciones que requerían notificación previa al gobierno israelí y aprobación de las más altas autoridades de la Autoridad Palestina.

La Autoridad General para los Pasos de Gaza, bajo los auspicios de la Autoridad Palestina, gestionó aprobaciones y objeciones, dentro de los estrictos plazos establecidos por el acuerdo de cruces. Sin embargo, las tensiones aumentaron cuando Hamas tomó el control del cruce en 2007, lo que provocó cambios en las operaciones y cierres a medida que evolucionaron las relaciones entre Egipto y Hamas.

La dinámica cambió en 2017, cuando Fatah y Hamas firmaron un acuerdo de reconciliación destinado a poner fin a su enfrentamiento. Sin embargo, el bloqueo total de la Franja impuesto por Israel tras los ataques del 7 de octubre ha aumentado la importancia de los puntos de cruce de la Franja con Egipto.

Un año antes, el cruce de Rafah estuvo abierto durante 245 días y facilitó el paso de más de 140.000 personas y muchos bienes esenciales como combustible, gas para cocinar y materiales de construcción.

Paralelamente a su brutal y sin precedentes ataque militar contra Gaza, Israel ha impuesto un asedio draconiano contra los palestinos en la Franja, cortando el acceso al agua, la electricidad y las comunicaciones, así como los puntos de cruce esenciales.

El cruce de Rafah se ha convertido en el único salvavidas para los civiles que buscan refugio de los bombardeos, o reciben atención médica o incluso comida. Si bien las organizaciones internacionales se unieron para brindar ayuda a través del cruce, el desplazamiento masivo causado por los bombardeos israelíes indiscriminados (y la oposición egipcia a un plan de reasentamiento en el Sinaí) empeoraron la situación.

Tres vías de escape de Gaza

Antes de la guerra, había tres rutas de salida de Gaza. La ruta oficial implicaba presentar listas de nombres para su aprobación por parte israelí, un proceso que a menudo llevaba varios meses. Los aceptados enfrentaron obstáculos adicionales en el lado egipcio, incluidas inspecciones y transporte al aeropuerto de El Cairo en la “caravana de los deportados”.

La vía no oficial, administrada por oficinas de intermediarios, ofrecía un paso más rápido por tarifas que oscilaban entre 300 y 500 dólares, o incluso hasta 10.000 dólares. La tercera pista, vinculada a los servicios de inteligencia egipcios, está gestionada exclusivamente por la agencía de viajes Hala, que está vinculada al empresario y señor de la guerra del Sinaí, Ibrahim Al Arjani.

Esta ruta, abierta en 2021, permite un tránsito rápido, la exención de inspecciones y la posibilidad de que los viajeros permanezcan en Egipto antes de ir al aeropuerto, con costos que oscilan entre 500 y 700 dólares por persona.

Egipto se beneficia del bloqueo

En medio de las últimas matanzas israelíes, el Estado ocupante ha prohibido definitivamente la salida de personas que no figuran en las listas aprobadas, con la excepción de las personas con doble nacionalidad tras las intervenciones de embajadas extranjeras. Sin embargo, algunos agentes egipcios en la frontera explotaron una laguna conocida como “exclusión de seguridad”. Supone rechazar la salida con el pretexto del vínculo del viajero con Hamas, lo que lleva a negociaciones por sumas sustancosas.

A pesar de la devastación militar y humanitaria de Gaza y las demandas urgentes de las ONG para permitir la entrada de ayuda a la Franja, Israel está haciendo oídos sordos. En su defensa ante el Tribunal Internacional de Justicia, el abogado israelí Christopher Stacker señaló a otros culpables, argumentando sin rodeos que “el acceso a la Franja de Gaza a través del cruce de Rafah está controlado por Egipto.

Fue un débil intento de absolver a Israel de sus responsabilidades. El gobierno egipcio negó las acusaciones y el jefe del Servicio de Información del Estado (SIS), Diaa Rashwan, las calificó de “mentiras”.

Además, El Cairo aclaró al Tribunal Internacional de Justicia que Egipto no había cerrado el cruce de Rafah. Pero tampoco está exento de responsabilidad. También se beneficia de él.

Categorías
Oriente Medio

El Tribunal Internacional de Justicia no es capaz de satisfacer a nadie

Ayer se conoció la resolución del Tribunal Internacional de Justicia sobre las medidas provisionales impuestas a Israel a petición de Sudáfrica, que no puede satisfacer a nadie.

Cuando un tribunal aprueba un tipo de decisión así no es por neutralidad, sino porque deja las cosas como están, es decir, en manos del más fuerte, que en este caso son Israel y sus padrinos de Washington.

La resolución es el típico rompecabezas jurídico: el Tribunal insta a Israel a impedir cualquier “posible” acto de genocidio en Gaza, por lo que hasta ahora no hay tal… pero es posible que sí lo haya.

Si las decenas de miles de muertos, heridos y desaparecidos que se han acumulado en 100 días en Gaza no son un genocidio es por dos posibles motivos: dicho delito no existe o, si existe, hay países que, como Israel, tienen licencia para cometerlo.

Pero si en Gaza no se está cometiendo un genocidio, ¿qué medidas puede tomar el ejército sionista para evitarlo?

Si Israel debe aceptar la entrada de ayuda humanitaria es porque hasta ahora no lo ha hecho. Pero eso, en un enclave completamente bloqueado, como Gaza, no es otra cosa que genocidio, según el artículo 2 del Convenio de 1948.

Argelia ha solicitado reunir al Consejo de Seguridad de la ONU, que el miércoles estudiará la decisión del Tribunal, con miras a darle un “efecto ejecutivo”.

El único optimista es el embajador palestino ante la ONU, Riyad Mansur, quizá porque no le queda más remedio. Los palestinos no tienen muchos asideros a los que aferrarse… salvo resistir con uñas y dientes.

Mansur saludó la decisión del Tribunal como un “día histórico”. El diplomático palestino considera que el Tribunal ha envíado “un mensaje claro de que para alcanzar todos los objetivos que se marca es necesario un alto el fuego”.

Trasladar el asunto del Tribunal al Consejo de Seguridad es volver al punto de partida. Desde el 7 de octubre el Consejo está dividido sobre la Guerra de Gaza. Sólo ha podido acordar una resolución en dos ocasiones.

En diciembre, tras intensas negociaciones, exigió la entrega “a gran escala” de ayuda humanitaria a Gaza, pero sin pedir un alto el fuego que los estadounidenses no querían, a pesar de las presiones internacionales.

Categorías
Oriente Medio

Hamas rompe las negociaciones con Israel para el intercambio de presos

Esta mañana Qatar ha anunciado a Israel que Hamas ha suspendido las negociaciones para el intercambio de presos. El movimiento de resistencia palestino tiene cerca de 136 prisioneros, secuestrados durante el ataque llevado a cabo el 7 de octubre.

“Hamas dijo a los mediadores qataríes que exigía una retirada total de las tropas israelíes de la Franja de Gaza y un cese de las hostilidades como primer paso en cualquier acuerdo de intercambio de prisioneros”, dice la emisora ​​pública israelí Kan.

El gabinete de guerra israelí ha rechazado los llamamientos a poner fin a la guerra de Gaza, que pretende continuar hasta la destrucción de Hamas y la liberación de los prisioneros.

Desde el 7 de octubre, Israel lleva a cabo una mortífera ofensiva contra la Franja de Gaza, que ha dejado más de 26.000 muertos y unos 63.740 heridos entre la población palestina.

La guerra ha provocado el desplazamiento interno del 85 por cien de la población de Gaza, que se enfrenta a una grave escasez de alimentos, agua potable y medicinas, mientras que más de la mitad de las infraestructuras del enclave han resultado dañadas o destruidas, según la ONU.

Categorías
Oriente Medio

Israel propone a Hamas una tregua de dos meses en Gaza

Los intensos combates entre el ejército israelí y la resistencia palestina continúan en Jan Yunes, en el sur de Gaza, mientras en paralelo ambas partes negocian una tregua durante algunas semanas.

Israel ha ofrecido a Hamas, a través de Egipto y Qatar, un alto el fuego de dos meses en los combates y las incursiones en Gaza a cambio de la liberación de todos los rehenes, según informó anoche el sitio estadounidense Axios.

La propuesta no supone el fin de la guerra en Gaza, sino una segunda tregua, tras la de una semana que permitió la liberación de un centenar de rehenes a cambio de al menos 240 prisioneros palestinos encarcelados en Israel.

La propuesta de Israel prevé el regreso a Israel de los rehenes vivos y se desarrolla en varias fases, la primera de las cuales incluiría a mujeres y hombres mayores de 60 años.

Como parte del plan, Israel y Hamás tendrían que acordar de antemano el número de prisioneros palestinos liberados a cambio de cada rehén según su categoría.

A primera hora de esta mañana, testigos palestinos informaron sobre disparos de artillería israelí cerca del hospital Nasser en Jan Yunes, la principal ciudad del sur del territorio donde, según Israel, se esconden los dirigentes de Hamas.

La Media Luna Roja Palestina acusó al ejército israelí de disparar artillería contra el cuarto piso de su cuartel general en Jan Yunes y a drones de abrir fuego, hiriendo a personas que se habían refugiado en el recinto del complejo médico.

Según la oficina de coordinación de la ayuda humanitaria de la ONU, “las hostilidades se están intensificando” en esta ciudad donde el ejército israelí afirmó ayer haber tomado el control de los puestos de mando de Hamas.

El operador de telecomunicaciones palestino Paltel anunció un nuevo corte en las comunicaciones por internet y telefonía móvil, consecuencia de las operaciones militares israelíes en el territorio donde la situación ya era crítica para los civiles.

Categorías
Oriente Medio

El ejército israelí no está preparado para un ataque sorpresa por parte de Hezbollah

El año pasado el general isarelí Shay Klapper, comandante de la 91 División de Galilea del ejército sionista, advirtió que su unidad no estaba preparada para un ataque sorpresa por parte de Hezbollah.

Varios meses antes de la Operación Inundación Al Aqsa, Klapper advirtió al comandante de la Dirección de Inteligencia Militar israelí, el general Aharon Haliva, de que su división no tenía suficientes tropas para contrarrestar una posible ofensiva sorpresa de Hezbolah.

En una sala llena de los oficiales israelíes de mayor rango se produjo un enfrentamiento entre Klapper y Haliva. Klapper subió al escenario y advirtió que en caso de un ataque sorpresa, “la misión de proteger a las comunidades del norte” no sería más que una frase vacía.

Haliva desestimó las preocupaciones y dijo que si se produce un ataque de este tipo, él y el resto del Estado Mayor podrían dimitir.

Los comandantes israelíes que estaban presentes en la reunión no han podido olvidarla desde que el 7 de octubre estalló la guerra.

“Si bien Hezbollah no lanzó un ataque sorpresa desde el Líbano, la organización Hamas sí lanzó tal ataque desde Gaza”, comentan los medios israelíes.

Esta mañana el antiguo subcomandante del Comando Norte del ejército israelí, Eyal Ben Reuven, ha reconocido que Hezbollah es mucho más fuerte que Hamas, y “si estalla la guerra, será una guerra difícil, y debemos decírselo al público israelí”.

Tras 100 días de guerra, Israel tampoco está cerca de acabar con la resistencia palestina en Gaza. Hamas ha perdido casi una tercera parte de sus fuerzas, según los servicios de inteligencia estadounidenses. El ejército israelí calcula que ha matado a unos 9.000 combatientes palestinos, según cifras publicadas por el Wall Street Journal (*).

Son porcentajes que están muy por debajo de los objetivos de los sionistas.

(*) http://www.wsj.com/world/middle-east/hamas-toll-thus-far-falls-short-of-israels-war-aims-u-s-says-d1c43164