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La red mafiosa que avasallaba Palma de Mallorca eran policías y políticos

El capo Antoni Morey
Desde hace más de un año los juzgados de Palma de Mallorca investigan a una mafia de policías locales que, confabulados con cargos políticos, se dedicaban a chantajear a comerciantes de la capital balear, principalmente en la Playa de Palma y el Paseo Marítimo.

Un total de 15 policías locales ya están presos y a otros el juez les ha retirado el pasaporte y la pistola.

El pasado lunes, el juez que investiga la trama mafiosa, Manuel Penalva, acordó prorrogar el secreto de sumario que pesa sobre el caso, alegando la “nula o muy escasa colaboración que cabe esperar de los mandos de la Policía Local”, lo que “dificulta sobremanera el alzamiento del secreto sin perjudicar con ello, de forma irremediable, esta investigación”.

El juez apunta a la vinculación de diversos altos cargos con las prácticas mafiosas llevadas a cabo por una organización criminal cuyos miembros son “auténticos maestros del engaño, la manipulación, la mentira, la ocultación y la alteración de pruebas”, dice el juez en una resolución judicial.

Además del chantaje, el juez investiga otros delitos, como el narcotráfico, el tráfico de influencias, la prevaricación, las negociaciones prohibidas a los funcionarios, el uso de información privilegiada, coacciones, amenazas, extorsión y nuevos delitos de cohecho cometidos por numerosos agentes “señalados con nombres y apellidos” y cuyas conductas, añade el juez, “están como mínimo al borde del limite jurídico que traza el tipo penal de la sedición”.

En algunas resoluciones el juez ha detallado de forma pormenorizada las espeluznantes actuaciones criminales desplegadas por los policías investigados, a quienes se refiere como personas “sin escrúpulos” y “delincuentes indignos del uniforme que visten y que tienen por bandera la coacción, la amenaza, la extorsión y la intimidación”.

“No queda otro remedio que destacar la septicemia que invade a una parte de la Policía Local”, asevera el magistrado, quien recrimina a su vez que, aunque “ningún colectivo está exento de padecer la existencia de personas sin escrúpulos entre sus miembros, lo que resulta absolutamente insólito y a la vez descorazonador es que la cabeza visible de esos agentes”, en alusión al hasta ahora comisario jefe de la Policía Local de Palma, Antoni Morey, “ampare, aplauda y aliente a unos presuntos delincuentes que en sus propias palabras considera ejemplos a seguir”.

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En Irak los monopolistas han organizado una de las mayores redes de saqueo conocidas

La sociedad petrolífera Unaoil, con sede en Mónaco, está en el centro de uno de los mayores saqueos de las riquezas naturales que se recuerdan. El caso concierne también a otros monopolios internacionales, como Samsung, Rolls Royce, Halliburton y similares.

Tras la invasión de Irak, Estados Unidos anunció a los cuatro vientos que el petróleo volvería al pueblo irakí. Pero durante seis meses Fairfax Media y el Huffington Post han llevado a cabo una investigación, titulada “Fábrica de la corrupción mundial”, que muestra todo lo contrario: el petróleo está bajo el imperio de las mordidas.

La empresa Unaoil está en manos del clan Arsani, muy cercanos a la “jet set”, los podridos y decadentes círculos de las últimas monarquías que quedan en el mundo. Tras, la invasión imperialista, se encargan de adjudicar los contratos petrolíferos de Irak a través de una densa red de intermediarios para que el saqueo pase desapercibido.

Unaoil no figura entre los grandes monopolios petrolíferos internacionales, pero a su alrededor se mueven las multinacionales estadounidenses, europeas y australianas. El negocio es del orden de varios miles de millones de dólares, que acaban en los libros de contabilidad de Samsung, Hyundai, Rolls Royce, Halliburton y otras, como la rama offshore del grupo australiano Leighton Hold.

Un periodista tendió una trampa a los buitres publicando un anuncio inmobiliario en el diario francés Le Figaro. De esa manera logró cientos de miles de correos electrónicos internos del clan Arsani. Es la mayor filtración de archivos de la historia de la industria petrolera.

El periódico Huffington Post habla de “traición” a los pueblos de Oriente Medio. En la cadena de corrupción que devora las materias primas de Irak, los dirigentes se han mostrado dispuestos a hablar a los periodistas de lo que saben… a cambio de más dinero.

Unaoil es una central de sobornos. Además de Irak, sus tentáculos se extienden a Libia, Kuwait, Irán, Kazajstán, Siria, Túnez y los Emiratos Árabes Unidos. Los países en guerra son su especialidad. En Yemen, pagó millones de dólares a una cuenta suiza perteneciente al empresario Haitham Alaini, hijo del ex primer ministro de Yemen. A cambio, Alaini utilizó sus contactos en el Yemen para ayudar a Unaoil.

El FBI ha iniciado una investigación sobre Unaoil conjuntamente con la policía australiana y británica.

Fuente: http://www.theage.com.au/interactive/2016/the-bribe-factory/day-1/the-company-that-bribed-the-world.html
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La Sociedad de San Vicente de Paul administra un fondo inmobiliario de 600.000 euros de capital social

Juan Manuel Buergo, primero por la derecha,
en un encuentro en Guadalajara en septiembre
Diego Herchhoren
La entidad, definida como Sociedad de carácter humanitario, benéfico y social, administra Bailallier Servicios Generales SL, una empresa con un capital social de 600.000 euros, sin contar con su patrimonio inmobiliario, dedicada según el Registro Mercantil a la adquisición, tenencia, administración, arrendamiento -incluido leasing inmobiliario- y explotación de bienes inmuebles, así como la adquisición, por cuenta propia, de valores mobiliarios. El apoderado y Vicepresidente de la entidad es un empresario que dirige una de las empresas asociadas por la Fiscalía Anticorrupción a la trama Púnica.

La empresa, cuya sede social se encuentra en las proximidades de la sede del Banco de España de Madrid, es sin embargo una entidad fantasma dado que en dicha ubicación (C/Virgen de los Peligros 9) nadie sabe nada de ella.

Según el Boletín Oficial del Registro Mercantil(BORME), la entidad benéfica es administradora única de esta Sociedad Limitada, fundada en 2010 y dedicada al negocio inmobiliario. Asimismo, la asociación religiosa comparte mesa con un Consejo de Administración del fondo con ramificaciones en otras empresas de la construcción.

Entre los compañeros de trabajo de San Vicente de Paul en este fondo se encuentra Juan Manuel Buergo Gómez, Consejero Delegado de TECNIGES S.A., una sociedad anónima dedicada también a la promoción inmobiliaria, empresa cuyo nombre aparece en varias diligencias de investigación de la trama Púnica y que tiene a sus espaldas varias sentencias en contra por negligencias constructivas. 

Buergo, que forma parte de la Secretaría Nacional de San Vicente de Paul con el cargo de Vicepresidente, compatibiliza esto con su membresía del Círculo Inmobiliario y en su momento gerente del ex Grupo Euroges, ya disuelto, y dedicado también a la construcción; además ejerce de vocal de la Fundación Ozanam, la cual es concesionaria de servicios sociales principalmente en la provincia de Zaragoza.

Otro de los apoderados de este fondo inmobiliario es Roberto Sánchez Romero, también miembro del Secretariado Nacional de San Vicente de Paul, y del que tampoco nadie sabe nada en la dirección reflejada en el BORME.

Más vinculos con la construcción

Además de este singular caso, la propia Fundación Ozanam, fundada por el Consejo Provincial de San Vicente de Paul de Zaragoza, tiene engrasados vínculos con la empresa. Sin ir más lejos, el 7 de enero de 2015, la citada Fundación recibió el activo y el pasivo de una desconocida sociedad llamada «Accipit et Adest SL«, donde la Fundación ejercía la presidencia y cuyo capital social ascendía a 100.000 euros.

Esto no sería alarmante si no fuera porque quien acompañaba a los «paules» en su administración era la División de Servicios Generales de la «Caja Inmaculada», una SL de Ibercaja Banco que también quedó afectada por el proceso de reestructuración bancaria y que ahora es una de las principales inmobiliarias de Aragón.

Tecniges SA, la filial «limpia»

Que un empresario ejerza labores de dirección en un ente caritativo no es infrecuente ni aparentemente reprochable, pero si la Sociedad de San Vicente de Paul es compañera de trabajo de una empresa involucrada en casos de corrupción en materia urbanística, merece la pena detenerse un momento.

Bailailler Servicios Generales, dedicada al sector inmobiliario y de origen desconocido, es administrada por la Sociedad de San Vicente de Paul; la primera tiene como apoderado a Juan Manuel Buergo Gómez, vicepresidente de los paules, que a su vez es consejero de Tecniges SA, también dedicada al sector inmobiliario y en su momento involucrada en la red de corrupción urbanística del Ayuntamiento de Aranjuez. Tecniges SA era filial de la empresa METROGES, la cual ha aparecido de manera recurrente en la red de empresas vinculadas a la trama Púnica, según el sumario judicial dado a conocer por Filtrala.org.

Caridad vs. negocio inmobiliario 

El caso de los bloques de Operación Alamín de Guadalajara es paradigmático. Son 96 VPO’s construídas en la década del 60 cuya gestión y administración fue encomendada a la Sociedad de San Vicente de Paul. Dichas viviendas permanecerían bajo su tutela hasta tanto se abonaran los créditos públicos a 30 años otorgados por el entonces Instituto del Crédito para la Reconstrucción Nacional, momento en el que debería haberse transferido la propiedad a los adjudicatarios. Los créditos se abonaban con las cuotas que los vecinos abonaban todos los meses. 
Pero en 1992 y 1996, fechas en que se abonaron las últimas letras, a alguien se le ocurrió que se podía seguir cobrando un «arrendamiento» a los beneficiarios; los ya ancianos adjudicatarios apenas eran conscientes de sus derechos, y en los casos en que fallecieron, San Vicente de Paul obtuvo la plena propiedad de esas viviendas, sobre las que corre siempre el rumor de que han sido vendidas a un fondo de inversión ya que el alejado barrio de Operación Alamín ahora se encuentra en pleno centro de la ciudad y en una ubicación casi privilegiada. 
El barrio, visiblemente degradado y abandonado desde hace años, es sin embargo una fuente más de ingresos públicos de los paules. Según un estudio realizado en 2005 por técnicos de la Universidad de Alcalá de Henares sobre la población adolescente en la capital, los bloques de viviendas administradas por San Vicente de Paul se caracterizan por tener las problemáticas más severas de la ciudad y donde advierte de la violencia, hurtos y tráfico de drogas a pequeña escala, situación que apenas ha cambiado en el tiempo. En el año 2014 y 2015 hubo un repunte de las acciones de desahucio instadas por San Vicente de Paul en Guadalajara.

Los ingresos públicos

En Castilla-La Mancha, según el portal de Transparencia de la JCCM, tecleando «sociedad de san vicente de paul», tenemos un total de 117.799,45 euros recibidos en junio de 2015, y en marzo recibieron otros 5000 de la Diputación Provincial de Guadalajara y 9000 euros del propio Ayuntamiento.

Pero si consultamos la base de datos del Sistema Nacional de Subvenciones en el ámbito estatal, la Administración General del Estado otorga aparte otros 583.848 euros con cargo a la asignación tributaria del IRPF. ¿Marcarían la X los contribuyentes si tuvieran conocimiento de que San Vicente de Paul administra un fondo buitre?. 

 No obstante hay que señalar que todos estos conceptos son parciales, ya que existen otras ayudas indirectas no reflejadas en estas tablas. Por ejemplo, si consultamos las ayudas percibidas por los paules en el sistema nacional, en el apartado de Castilla-La Mancha, no aparecen aquellas que sí están reflejadas en el portal de Transparencia de la JCCM. Y reconocemos que no hemos hecho la misma operación en el resto de comunidades autónomas.

Pero nos quedamos con esta declaración de intenciones, extraída de su propia web, que dice que los objetivos de la entidad son «La formación, el crecimiento espiritual y la fraternidad de las personas que lo componen y la ayuda a las personas más necesitadas«.

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Memoria Histórica

El asesinato de Kennedy 50 años después (3)

Dallas era el escenario ideal, el centro más reaccionario e imperialista de Estados Unidos, donde se reunían grupos fascistas como la John Birch Society o los Minutemen. Muchos tenían vínculos con los nazis, mientras que otros eran peones de los monopolios petroleros y las industrias de defensa. El escenario no queda completo sin tener en cuenta a los pistoleros mafiosos y los grupos de contrarrevolucionarios cubanos. Eran las distintas caras de una única moneda.

Lo que Pittsburgh es al acero, Dallas es al petróleo. Kennedy tenía sus peores enemigos muy cerca, en la misma capital tejana, en el grupo de presión Suite 8F, los petroleros del partido demócrata. Para las elecciones de 1960 Kennedy les había prometido subvenciones por un supuesto agotamiento del petróleo tejano (peak oil), pero dos años después predicaba todo lo contrario.

Entre aquellos demócratas había dos marionetas de los hidrocarburos, el vicepresidente Johnson y el gobernador Connally. Éste estaba sentado delante en el mismo coche del Presidente en el momento de los disparos y fue uno de los que resultaron heridos. Había sido ministro de la Marina porque ésta la mayor consumidora de petróleo.

Kennedy tenía enemigos por todas partes, a la izquierda y a la derecha. Earl Cabel, el alcalde de Dallas, encargado de proteger la ruta y la seguridad de la caravana de automóviles en la que viajaba Kennedy, era hermano del general Charles Cabell, despedido de la CIA junto con Allen Dulles tras el fracaso de Playa Girón en 1961.

El 24 de mayo de 1954 la revista “Time” puso al petrolero tejano Clint Murchison en portada. Era el prototipo del magnate de Dallas. Con su socio Fulgencio Batista proyectó la construcción de un túnel debajo de la bahía de La Habana que la Revolución tiró por los suelos en 1959… Al túnel y a Batista.

Murchison era un conocido nazi. Él ponía el dinero para financiar al Partido Nazi de América, a la John Birch Society, a toda clase de periódicos antisemitas y la caza de brujas de McCarthy. Estaba tan vinculado al vicepresidente Johnson como a la mafia. En 1955 un comité del Senado descubrió que el 20 por ciento de la Murchison Oil Company era propiedad de Vito Genovese. También descubrió que Murchison mantenía vínculos financieros muy estrechos con el capo de la mafia de Nueva Orleans, Carlos Marcello.

Era el dueño del Hotel del Charro en La Jolla, California, cuyos huéspedes más asiduos eran los mafiosos Meyer Lansky, Santos Trafficante, Johnny Rosselli, Sam Giancana y Carlos Marcello, los políticos Johnson, Nixon, Connally y la pareja de policías Edgar Hoover y Clyde Tolson, director y subdirector del FBI respectivamente.

A finales de 1940 Murchison y otro magnate del petróleo de Texas, Sid Richardson, se reunieron con Hoover. Fue el comienzo de una amistad duradera. La pareja Hoover y Tolson invirtió mucho dinero en los negocios petroleros de Murchison. En 1952 trabajaron juntos para organizar una campaña de desprestigio contra el candidato presidencial demócrata Adlai Stevenson que, menos de una década después, se convirtió en un político muy cercano a Kennedy y representante de Estados Unidos ante la ONU. Los fascistas tejanos le acusaban de haberse vendido al organismo internacional, al que consideraban como un “instrumento de los comunistas”. El día en que se celebraba el aniversario de la fundación de la ONU Stevenson fue agredido en la capital tejana por los fascistas.

Murchison era amigo de Madeleine Duncan Brown, tejana y amante de Johnson, quien el día antes del asesinato de Kennedy estuvo en una reunión en la casa de Murchison en Dallas, que describió como “uno de los más importantes encuentros en la historia de Estados Unidos”.

Otras fuentes incluyen entre los invitados de la reunión a la pareja de policías Hoover y Tolson, al magnate del petróleo Haroldson Hunt, a John J. McCloy, a Richard Nixon y algunos miembros del grupo de presión Suite 8F. A última hora de la tarde también llegó el vicepresidente Johnson. Su amante narró así aquella escena:

“La tensión llenó la sala a su llegada. El grupo inmediatamente se reunió a puerta cerrada. Poco tiempo después Lyndon [Johnson], ansioso y rubicundo, reapareció. Yo sabía cómo operaba Lyndon [Johnson] en secreto. Por lo tanto no dije nada […] ni siquiera que yo estaba contenta de verle. Apretando mi mano tan fuerte, a su juicio, aplastada por la presión, habló con un susurro callado, mascullando, en mi oído, no un mensaje de amor sino uno que siempre recordaré: ‘Desde mañana los malditos Kennedy nunca me avergonzarán de nuevo; no es una amenaza, es una promesa’”.

Para la reacción tejana Kennedy estaba vendiendo el país a los comunistas y a los negros. Los días anteriores a su visita habían aparecido repartidos por Dallas más de 5.000 carteles con su foto de frente y de costado, como los fugitivos, con la inscripción: “Se busca por traidor”. El mismo día del atentado los fascistas tejanos insertaron en el diario republicano de la capital, “Dallas News”, una hoja entera de publicidad criticando al presidente. El clima de tensión era tan alto que el jefe de policía de la ciudad tuvo que aparecer en televisión la misma mañana del 22 de noviembre para hacer un llamamiento a la calma.

Era la calma que precedía a la tormenta.

Serie completa: El asesinato de Kennedy 50 años después:

— El club de los hijos de puta (1)
— De la alta sociedad a los bajos fondos (2)
— Operación Paperclip (4)
— La aristocracia del espionaje nazi en Estados Unidos (5)
— La camarilla nazi-zarista de Dallas (6)
— El chivo expiatorio: Lee Harvey Oswald (7)
— La infiltración de Oswald en los medios progresistas (8)
— Todos los hilos conducen al mismo sitio (9)
— El asesinato del asesino (10)
— Epílogo para un crimen perfecto (y 11)
— ‘Tenemos que convencer al público de que Oswald es el verdadero asesino de Kennedy’

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Memoria Histórica

El asesinato de Kennedy 50 años después (1)

Ha transcurrido medio siglo del asesinato de Kennedy. El 22 de noviembre de 1963 el presidente promocionaba la renovación de su candidatura con un paseo en coche por las calles de Dallas, en Texas. Eran las 12,30 del mediodía cuando alguien ataviado con una camisa se subió a un banco frente a la caravana de vehículos y levantó un letrero escrito con esmalte negro: “Señor Kennedy, lo desprecio a usted por sus ideas socialistas”.

Inmediatamente después sonó un primer disparo, apenas audible entre el ruido de la caravana de coches. Acto seguido se escuchó otro disparo que hirió a Kennedy en la garganta. Un tercer disparo hizo blanco en la cabeza del presidente, pero aún hubo más disparos, en los que fueron heridas otras personas, como el gobernador de Texas, Connally, sentado delante de Kennedy.

— “¡Oh! ¡Dios mío! ¡Ellos han matado a mi marido! ¡Jack! ¡Jack!”, gritó Jacqueline, que desde el primer momento demostró conocer la identidad de los asesinos. Pero, ¿quiénes eran “ellos”? Sin duda se trataba de lo que Kennedy había llamado pocas semanas antes el “SOB Club” (Son of a Bitch Club), el Club de los Hijos de Puta. Pero, ¿de quién se trataba?

La versión oficial dijo entonces que el autor de los disparos fue Lee Harvey Oswald, quien actuó en solitario. No había, pues, ningún club. Pero a día de hoy lo único que se sabe con certeza es que la vesión oficial es falsa. Lo normal en estos casos. No hay más que recordar el recorrido histórico que va del hundimiento del Maine en 1898 al 11 de setiembre de 2001. Estados Unidos es un país agobiado por las mentiras oficiales como pocos.

Pero lo de menos es que el informe oficial sea mentira, 26 tomos de mentiras exactamente. Lo realmente serio es que la verdad del caso está tan enmarañada con un cúmulo de medias verdades, intoxicaciones e hipótesis que es imposible orientarse entre tan enorme volumen de información.

Cuando Oswald, el supuesto asesino, fue asesinado por Jack Ruby dos días después, cundió la sospecha de que el crimen estaba muy lejos de ser la obra de un hombre solitario, sino que había sido orquestado por los “señores de la guerra”, el “big bussines”, los grandes monopolios que contrataban con el Pentágono, la CIA, los gusanos cubanos y la Mafia, entre otros. Eran ellos los que integraban el SOB Club.

Para acallar los rumores, el vicepresidente Johnson creó la Comisión Warren. Fue como poner al zorro a cuidar de las gallinas.

Entre los integrantes de dicha Comisión estaba Allen Dulles, antiguo director de la CIA, al que Kennedy destituyó en 1961 por el fracaso del desembarco en Playa Girón. Pero cambiar al director no es cambiar a la CIA, máxima responsable del crimen. Allen Dulles no estaba en la Comisión Warren para investigar nada sino para impedir cualquier investigación.

Otro miembro de aquella farsa fue Gerald Ford, entonces diputado y luego presidente en sustitución de Nixon. Fue incluido en la Comisión porque era el soplón de Hoover. Una vez en la presidencia, Ford tomó dos decisiones que resultan otras tantas claves del enredo: puso a Bush al frente de la CIA e indultó a su antecesor Nixon por el escándalo Watergate.

Hay que hacer un inciso con Nixon. Es posible que sea uno de los hijos de puta más reconocidos del pasado siglo, pero quizá no sepamos hasta qué extremos. Uno de sus vínculos inmediatos con Kennedy fue la competencia mutua en las elecciones presidenciales de 1960.

Otro fue John J. McCloy, asesor financiero del gobierno de Mussolini y, junto con Allen Dulles, directivo del banco de Prescott Bush que estaba financiando a Hitler. En 1936 a McCloy se le solía ver en Berlín reunido con Rudolf Hess o Hermann Goering. Las fotos le muestran también sentado en el palco de Hitler viendo las Olimpiadas. Fue abogado del monopolio alemán IG Farben que fabricaba el gas utilizado en los campos de concentración para masacrar a los antifascistas presos. Al terminar la guerra, como comisario en la Alemania ocupada, McCloy protegió a los criminales de guerra, entre ellos a Klaus Barbie, el Carnicero de Lyon. Formaba parte de la Operación Paperclip, un plan para integrar a los agentes nazis en la CIA.

El presidente de la Comisión que daba nombre a la misma era Earl Warren, también presidente del Tribunal Supremo. En 1942 Warren fue elegi­do gobernador de California gracias a la financiación de los monopolios petroleros. Hablar de Dallas, el escenario del crimen, y de petróleo es una redundancia.

Al año siguiente del asesinato, la Comisión emitió un informe inverosímil que encubría hasta las evidencias más estridentes. Si al matar a Oswald se cerraron las puertas, el informe de la Comisión le echó el cerrojo. Es como si Kennedy hubiera sido asesinado dos veces.

Basta repasar las biografías de estos -y otros- zorros de la Comisión Warren para darse cuenta de quiénes eran los hijos de puta a los que se refería Kennedy, empezando por el vicepresidente Lyndon B.Johnson, un tejano que había competido con Kennedy por la nominación del partido demócrata para las elecciones de 1960.

El club de los hijos de puta no estaría completo sin mencionar que en el asesinato de Dallas aparecen implicados los cuatro presidentes de Estados Unidos que sucedieron a Kennedy: Johnson, Nixon, Ford y Bush. Los presidentes eran “todos los hombres del Presidente”.

Serie completa: El asesinato de Kennedy 50 años después:

— De la alta sociedad a los bajos fondos (2)
— El escenario del crimen: Dallas (3)
— Operación Paperclip (4)
– La aristocracia del espionaje nazi en Estados Unidos (5)
— La camarilla nazi-zarista de Dallas (6)
— El chivo expiatorio: Lee Harvey Oswald (7)
— La infiltración de Oswald en los medios progresistas (8)
— Todos los hilos conducen al mismo sitio (9)
— El asesinato del asesino (10)
— Epílogo para un crimen perfecto (y 11)
— ‘Tenemos que convencer al público de que Oswald es el verdadero asesino de Kennedy’