Los negacionistas no son como los pintan en la televisión

Un grupo de investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) ha analizado los foros en los que los críticos de la pandemia discuten los documentos científicos y llegan a una conclusión sorprendente: son más sofisticados en el estudio de la ciencia que quienes se dejan guiar por el canon oficial (*).

El enfoque de la pandemia de los críticos se basa en un incremento del rigor científico, no en una reducción del mismo, dice el MIT.

Las corrientes críticas buscan el acceso directo a la información científica, prefieren la investigación de primera mano y la lectura de las fuentes originales sobre las interpretaciones de los “expertos”, es decir, los argumentos de autoridad que caracterizaron a la Edad Media.

“Son muy reflexivos sobre la naturaleza intrínsecamente sesgada de cualquier análisis y les molesta lo que consideran la arrogante santurronería de las élites científicas”, afirma el MIT en su estudio.

De la falta de transparencia en la recopilación de datos, muchos críticos deducen una falta de honestidad que erosiona su confianza en las instituciones gubernamentales y en los datos que publican.

En sus foros, los críticos argumentan que la confusión de los casos asintomáticos y sintomáticos hace difícil determinar la gravedad de la pandemia.

Los críticos tratan de ayudar a los que tienen problemas para interpretar los gráficos, con explicaciones, ayudando a los lectores a encontrar las fuentes originales para que puedan comprobar los datos por sí mismos, haciendo referencia a estudios debidamente acreditados.

La motivación explícita de muchos de estos críticos es encontrar información para poder tomar las mejores decisiones para sus familias y, por extensión, para las sociedades que les rodean.

El estudio afirma que la ridiculización que los medios han tratado de verter sobre los críticos carece de fundamento porque “están profundamente comprometidos con las formas de crítica y producción de conocimiento que reconocen como las señas de identidad de la práctica científica”.

El conocimiento científico ha sido usurpado por una élite paternalista y condescendiente que espera la sumisión intelectual en lugar del pensamiento crítico de los lectores. Hay quien pretende darlo todo hecho y hay quien quiere que el lector piense por sí mismo.

(*) https://arxiv.org/pdf/2101.07993.pdf

comentario

  1. En realidad el estudio hace de todo menos defender a los críticos.
    – La conclusión que sacan es que los críticos «manipulamos» datos para convencer eso sí, de manera muy fina y elegante.
    – La motivación del estudio es ayudar a crear estrategias para que en el futuro no se nos ocurra volver usar datos científicos para volver a «manipular».

    Vamos, que siguen investigando en técnicas para destruir por completo cualquier tipo de disidencia, ahora y en el futuro…

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