El miércoles el Pentágono canceló el despliegue en Polonia de la 2 Brigada Blindada de Combate, una unidad de más de 4.000 soldados con base en Fort Hood, Texas. La decisión, formalizada mediante un memorándum firmado por el secretario de Gurra, Pete Hegseth, no ha sorprendido a la Unión Europea, que observa el abandono de su antiguo aliado de Europa oriental.
Los preparativos estaban muy avanzados. La brigada había izado su bandera el 1 de mayo durante una ceremonia de despedida, parte de su equipo pesado ya había cruzado el Atlántico y elementos de avanzada ya se encontraban desplegados en Europa. Ahora el personal debe regresar a su base en Estados Unidos.
Esta cancelación se suma a la retirada anunciada a principios de mayo de unos 5.000 soldados estacionados en Alemania, una decisión tomada tras una disputa diplomática entre Trump y Merz sobre la guerra contra Irán. En octubre pasado, el Pentágono ya había finalizado la rotación de la 101 División Aerotransportada en Rumania.
La cancelación de la rotación de unidades blindadas en Polonia reduciría la presencia estadounidense en Europa a una sola brigada de combate, un nivel similar al que existía en 2022, antes del inicio de la Guerra de Ucrania.
El memorándum también cancela el despliegue previsto en Alemania de un batallón especializado en misiles y cohetes de largo alcance, el 12 Regimiento de Artillería de Campaña, y ordena la retirada del mando europeo que supervisaba esta unidad.
La Casa Blanca rechaza hablar de “desconexión” y presenta estos ajustes como una revisión rutinaria de las posiciones militares estadounidenses. El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, intentó quitar hierro al asunto afirmando que la decisión no afecta a Polonia, lo cual es más que paradógico.
En Washington la senadora demócrata Jeanne Shaheen, miembro del Comité de Servicios Armados del Senado, declaró no haber recibido notificación previa. Los comités militares de ambas cámaras han expresado su preocupación por la retirada de tropas estadounideses del Viejo Continente.
El presupuesto del Pentágono para este año prohíbe mantener menos de 76.000 soldados estadounidenses en Europa, ya sea desplegados de forma permanente o por más de 45 días, sin la notificación y certificación formal del Congreso. El cumplimiento de esta disposición por parte del gobierno de Trump será supervisado por el Congreso en las próximas semanas.
Estados Unidos está castigando a sus antiguos compinches europeos uno por uno.