El mito de la biodiversidad

Juan Manuel Olarieta

Sólo hay algo peor que el mito de la biodiversidad: el mito de la pérdida de biodiversidad, que es otra de esas leyendas de la ciencia moderna, que aún tiene una versión más dramática: la próxima extinción masiva de las especies que pueblan el planeta.

En los cuentos infantiles los mitos se refieren a un pasado, que se describe muy lejano porque de ese modo la memoria se pierde con el tiempo: “Érase una vez en un remoto reino…”

Pero los mitos seudoecológicos son peores porque no se refieren al pasado sino al futuro. Se emiten en forma de peligros, de gravísimas amenazas y de riesgos inevitables si no hacemos esto o lo otro. Es propio de los seguidores de la quiromancia, las bolas de cristal y las cartas astrales.

Del futuro no sabemos casi nada, pero del pasado podemos aprender algo elemental: las extinciones que se han producido a lo largo de la evolución de las especies nunca han reducido la diversidad biológica, sino todo lo contrario. En otras palabras: hasta la fecha, la evolución ha supuesto siempre un incremento de la biodiversidad y la complejidad de los organismos vivos.

Hay que tener un poco de precaución con el lenguaje al hablar de biodiversidad, porque nadie sabe cuántas especies hay en este planeta. Es imposible calcularlas, ni siquiera de manera aproximada.

A ojo de buen cubero, un grupo de biólogos de la Universidad de Indiana ha calculado recientemente (*) que el planeta contiene aproximadamente 1 trillón de especies, de las cuales el 99,99 están por descubrir.

Como reconocen los autores, a la investigación aún le faltan especies, ya que no han podido contar las que habitan en la Antártida y, posiblemente, otros lugares de difícil acceso.

A esa cifra le podemos seguir añadiendo aquellas especies extintas que la ciencia ha conocido después de que hubieran desaparecido.

Al hablar de biodiversidad los seudoecologistas siempre incurren en el mismo vicio: se refieren a las especies desaparecidas y a las que están en riesgo de desaparecer, pero les falta la otra parte del cuento: las especies que están a punto de aparecer y aparecen cada día. ¿Aparecen más de las que desaparecen?, ¿menos? No se sabe en absoluto. En su estudio los científicos de Indiana reconocen que cuantificar el número de especies es una tarea imposible a día de hoy.

Cuando nos referimos a especies que aparecen, debemos incluir no sólo aquellas que vamos descubriendo sobre la marcha sino a especies que la evolución está creando cotidianamente. ¿O lo que pretenden afirmar los seudoecologistas es que la evolución se ha detenido?, ¿creen que es posible que eso suceda? La experiencia biológica demuestra todo lo contrario.

(*) http://peerj.com/preprints/1451/

comentario

  1. O Homem é arrogante e afirma coisas, mas deita-se a adivinhar e confunde muita gente.
    há especies que acabam mas outras que aparecem. O probelema é que algumas que acabam podem fazer-nos falta e interferirem com a nossa sobrevivencia, mas para o planeta nós somos uma especie que se desaparecer, fará tanta falta como nada.

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