La semana pasada el presidente del Tribunal Supremo de India llamó “parásitos” a los jóvenes y, asumiéndolo, un estudiante creó el “Partido de las Cucarachas del Pueblo”. En cuestión de horas ha conseguido 19 millones de seguidores en Instagram. El gobierno intentó impedir el movimiento, pero ha sido en vano.
Las “cucarachas” se han convirtido en un fenómeno de masas. El estudiante de comunicaciones de la Universidad de Boston, Abhijeet Dipke, de 30 años, que sólo pretendía ridiculizar al presidente del Tribunal Supremo, Surya Kant, ha triunfado.
El magistrado lamentó que las “cucarachas“ recurran a los medios de comunicación y a las redes sociales para reivindicar sus derechos. Luego intentó justificarse explicando que sus declaraciones estaban dirigidas específicamente a personas que accedían a la profesión jurídica gracias a “diplomas falsos”.
En un mensaje Abhijeet Dipke estableció con humor las condiciones para unirse al movimiento de las cucarachas: ser un vago, desempleado, pasar el tiempo en internet y tener capacidad profesional para quejarse.
Ayer la cuenta de Instagram del “Partido Popular de las Cucarachas” (Cockroach Janta Party) tenía 19 millones de seguidores, más que la cuenta oficial del Partido del primer ministro, Narendra Modi, que sólo tiene 8,8 millones de suscriptores.
La situación es peor de lo que parece. Aún está viva en la memoria la revuelta de los jóvenes nepaleses en septiembre del año pasado. El jueves el Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información ordenó el bloqueo de la cuenta del nuevo partido en X/Twitter, que había superado los 200.000 suscriptores en cuatro días. La central de espionaje cargó las tintas asegurando que la cuenta planteaba preocupaciones de “seguridad nacional”.
En India la Ley de Tecnologías de la Información autoriza al gobierno a restringir el acceso público a la información en interés de la seguridad y el orden público o para impedir la incitación a cometer delitos.
Unas poocas horas después, el joven lanzó una nueva cuenta, “La cucaracha ha vuelto” (“Cockroach is Back”), con el lema “Las cucarachas no mueren”.
En India los jóvenes constituyen el 46 por cien de la población: 600 millones de personas tienen menos de 25 años. Una gran proporción de ellos sufre un desempleo masivo, lo que aumenta las restricciones a la libertad y sofoca la presión religiosa. La tasa de inactividad entre los graduados de entre 15 y 25 años alcanza casi el 40 por cien y el 20 por cien entre los de 25 a 29 años.
El gobierno de Narendra Modi reacciona muy mal ante la más mínima contrariedad. En doce años en el poder, Modi nunca ha concedido una conferencia de prensa, desconfía de los medios de comunicación, especialmente si hacen alarde de una excesiva independencia.
Durante su viaje a Noruega el 19 de mayo, dio media vuelta cuando un periodista del diario noruego Dagsavisen intenté preguntarle por qué no le gusta responder preguntas.