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Categoría: Salud (página 5 de 88)

Un futbolista demanda a Pfizer ante los tribunales por los efectos secundarios de la vacuna

La carrera futbolística de François Xavier Fumu Tamuzo terminó prematuramente en abril del año pasado, tras múltiples lesiones que relacionadas con su vacunación contra el “covid”. El jugador destaca un vínculo entre las inyecciones recibidas y sus complicaciones de salud.

Los problemas de salud de Fumu Tamuzo comenzaron poco después de recibir su segunda dosis de vacuna el 23 de agosto de 2021, marcados por un dolor persistente en la rodilla. Tras la tercera dosis se produjo un empeoramiento, con una rotura del tendón de Aquiles, que afectó gravemente a su capacidad para jugar al fútbol. Estas lesiones no sólo afectaron a su rendimiento deportivo sino que también tuvieron un impacto devastador en sus actividades cotidianas.

Desde hace dos años el futbolista es un vagabundo de la medicina, sin que le hayan reconocido los efectos adversos de la vacuna. A pesar de los informes, las autoridades competentes no tuvieron en cuenta los riesgos de las vacunas.

Fumu Tamuzo, que jugaba en el club Stade Lavallois, ha presentado una demanda contra Pfizer y BioNTech, así como contra la Federación Francesa de Fútbol para exigir una indemnización económica por el daño sufrido.

El caso se encuentra actualmente a la espera de una audiencia prevista para el 2 de julio en un tribunal de París. El juicio no sólo podría influir en el futuro de Fumu Tamuzo, sino que también plantearía importantes cuestiones sobre la responsabilidad de los fabricantes de vacunas y de las instituciones deportivas en la gestión de los efectos secundarios.

Mientras Fumu Tamuzo se prepara para el final de carrera, los deportistas y los expertos en salud pública siguen de cerca su caso, que podría sentar un precedente importante en la forma en que se tratan los efectos secundarios de las vacunas, tanto legalmente como en los medios de comunicación, donde impera el silencio más absoluto.

La OTAN sanitaria (OTANOMS) es un peligro mundial

La pandemia de covid-19 tuvo, y continúa teniendo, un profundo impacto en nuestra nación y el mundo. Experimentamos la peor crisis económica desde la Gran Depresión […] Por eso, desde el primer día, me he comprometido a garantizar que nuestra Nación esté preparada para una futura pandemia y todas las amenazas biológicas, incluido el fortalecimiento y la inversión en la seguridad sanitaria mundial.

Con un fuerte apoyo bipartidista del Congreso, también defendimos la creación del Fondo Pandémico, un nuevo organismo internacional que ya ha catalizado 2.000 millones de dólares en financiación de 27 contribuyentes, incluidos países, fundaciones y organizaciones filantrópicas […] mediante el apoyo a Gavi, la Alianza para las Vacunas y la Coalición para Innovaciones en Preparación para Epidemias […] porque la seguridad sanitaria, la seguridad económica, la seguridad climática y la seguridad nacional están todas relacionadas. Esta nueva Estrategia de Seguridad Sanitaria Global establece las acciones que Estados Unidos tomará durante los próximos 5 años para garantizar que continuemos con este progreso y cumplamos con los objetivos establecidos en la Estrategia Nacional de Biodefensa y el Plan de Implementación 2022 de mi Administración y el Plan bipartidista de Seguridad Sanitaria Global e Internacional. Ley de Prevención, Preparación y Respuesta a Pandemias de 2022, promulgada como parte de la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2023

(Biden en la presentación del documento Global Health Security Strategy 2024) (*)

Este reciente documento de 64 páginas, fechado en abril de 2024 sin duda podemos catalogarlo de aviso frente a la nueva guerra que Estados Unidos y sus socios están preparando a nivel mundial. Falta saber, aparte de sus súbditos europeos, cuántos paises se someterán a sus dictados sobre la guerra biológica, puesto que en la última reunión de la OMS no se consiguió imponer a todos los paises la aceptación del Tratado Mundial de Pandemias con gran pesar por parte de Tedros Adhanom Ghebreyesus, su director general y fiel servidor del complejo químico-farmacéutico-militar. Debemos entender este documento del gobierno de Estados Unidos como una seria advertencia hacia aquellos que se opongan a dicho Tratado o que denuncien su intencionalidad manifiesta de control social global.

Analizando atentamente dicho documento podemos decir que a la Organización Mundial de la Salud (OMS), podemos calificarla ya de una OTAN sanitaria con un poder destructivo mayor que el de los arsenales bélicos convencionales actualmente almacenados. La capacidad destructiva de los arsenales para la guerra biológica en manos de las grandes potencias es inmensamente superior que las bombas lanzadas sobre Hiroshima. Sobre esto ya tuvimos una primera muestra en el año 2020 que es el punto de referencia para la nueva estrategia de control mundial, relacionada con la llamada Agenda 2030.

Vale la pena entresacar algunos ejemplos de las órdenes escritas en el citado documento.

“Nos encontramos en una coyuntura crítica para redoblar nuestros esfuerzos antes de la próxima pandemia […] La pandemia de covid-19 ha puesto de relieve el imperativo de construir una arquitectura del SGA más sólida, que incluya instituciones, organizaciones, marcos jurídicos, políticas y medidas internacionales para abordar y responder a emergencias sanitarias con implicaciones internacionales […] Estados Unidos también ha realizado cambios organizativos internos que mejorarán la seguridad sanitaria del país, entre ellos: el establecimiento de la Oficina de Política de Preparación y Respuesta a Pandemias (OPPR) de la Casa Blanca; la Dirección de Biodefensa y Seguridad Sanitaria Global del Consejo de Seguridad Nacional; el Centro de Pronóstico y Análisis de Brotes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC); la Oficina de Diplomacia y Seguridad Sanitaria Global del Departamento de Estado; el Sistema Global de Gestión de Emergencias Sanitarias (GHEMS) de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) […] El Departamento de Defensa (DOD) completó una revisión de la postura de biodefensa que evaluó el panorama de amenazas biológicas hasta 2035 […] y la capacidad de preparación para una pandemia de Estados Unidos utilizando la nueva herramienta de tercera edición de Evaluación Externa Conjunta (JEE, por sus siglas en inglés) para fines de 2024, en línea con el fuerte compromiso del gobierno de los Estados Unidos con el Reglamento Sanitario Internacional (RSI)”.

Y continua el documento:

“Esta Estrategia de Seguridad Sanitaria Mundial tiene como objetivo construir relaciones diplomáticas para impulsar políticamente las acciones multisectoriales necesarias para acelerar el cumplimiento de los marcos de políticas relevantes que respaldan el SGA, incluido el RSI y el Proceso de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) […] Estas crisis (relacionadas con la covid) han hecho retroceder los esfuerzos para mitigar los desafíos de salud actuales, como el VIH y las enfermedades infantiles prevenibles con vacunas y ha ido acompañada de una explosión de información errónea y desinformada”.

Una de las claves del citado documento, es cómo enmudecer a cualquiera que ponga en tela de juicio la gran operación devastadora contra la población mundial. Ello incluye la censura, la modificación legislativa para condenar la disidencia y la cooptación del mundo de las ciencias sociales para crear un inmenso aparato de propaganda favorable a esta magna operación militar-sanitaria.

“El Gobierno de Estados Unidos brindará apoyo para el fortalecimiento de capacidades adaptado a las necesidades de al menos 50 países […] junto con sus socios internacionales, mejorará la prevención, detección, preparación y respuesta a las amenazas de enfermedades infecciosas, ya sean de origen natural, accidental o deliberado, en todos los sectores nacionales y extranjeros […] Los CDC y USAID son los principales implementadores de estas actividades bilaterales de fortalecimiento de la capacidad de seguridad sanitaria en el extranjero para el gobierno de los Estados Unidos. Muchos otros departamentos y agencias, incluido el Departamento de Agricultura (USDA), el Departamento de Defensa (DOD), el Departamento de Estado, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y otros”.

De nuevo, al igual que en 2020, en que los militares asumieron el protagonismo represivo durante la supuesta pandemia, podemos ver con claridad a los que aparentemente nos van a salvar la vida son el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y el FBI, organismos que hasta el día de hoy se han encargado de promover y financiar los golpes de estado, los asessinatos selectivos, las masacres y las guerras a lo largo y ancho del mundo.

Estas nuevas armas del arsenal bioterrorista están producidas y financiadas por unos pocos paises encabezados por Estados Unidos y tal vez con la colaboración de China. Al resto del mundo solamente les queda la posibilidad de distribución de dichas armas, y con esta claridad lo expresa el citado documento:

“Los países cuentan con sistemas funcionales de distribución de vacunas a nivel nacional y utilizan las ciencias sociales para aumentar la comprensión y aceptación pública de las vacunas y otras intervenciones de salud pública. Se establecen colaboraciones de investigación para desarrollar nuevas vacunas para enfermedades infecciosas endémicas y emergentes […] Todos los países deben invertir en fortalecer las capacidades para prevenir, prepararse, detectar y responder a las amenazas a la seguridad sanitaria como aspectos cruciales de la seguridad nacional”.

Bajo estas premisas es como podemos establecer la relación entre el aumento de los gastos militares que aparentemente son para “contrarrestar la amenaza rusa” con la magna operación del complejo químico-farmacéutico-militar pero escondida ésta bajo el subterfugio de una amenaza ya sea rusa, coreana, africana, sudamericana, iraniana, afgana, etc.

Continua el documento:

“La Estrategia Nacional de Biodefensa estableció el objetivo de establecer y mantener una financiación global sostenible para la seguridad sanitaria y la preparación ante una pandemia. El gobierno de Estados Unidos se comprometió a trabajar con el Banco Mundial, la OMS y otros países y donantes para establecer y mantener un Fondo Intermediario Financiero, más tarde denominado Fondo Pandémico. La Agenda de Seguridad Sanitaria Global (GHSA) es una asociación creciente de más de 70 naciones, organizaciones internacionales y partes interesadas no gubernamentales […] Además, el gobierno de Estados Unidos tiene asociaciones civiles y militares con organismos encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo […] Estos programas complementarios se refieren principalmente a la salud humana, animal y ambiental global, incluidos aquellos centrados en enfermedades específicas; cambio climático; agricultura; seguridad alimentaria y nutrición; defensa y aplicación de la ley; bioseguridad y biocustodia; biovigilancia; capacidades de laboratorio; desarrollo de la fuerza laboral; investigación y desarrollo en biotecnologías; y armas de destrucción masiva”.

Para ello se deja constancia que ni Estados Unidos ni sus socios se van a someter a las regulaciones actuales sobre seguridad de los medicamentos, como ya hicieron con las vacunas ARNm durante la supuesta pandemia y lo expresan claramente: “La investigación es esencial para desarrollar y evaluar la seguridad y eficacia de vacunas, terapias y diagnósticos durante la respuesta de emergencia, y acelerar su autorización y/o aprobación regulatoria […] Avanzar en la supervisión de la investigación de doble uso”.

Investigación de doble uso es el equivalente a la investigación militar /civil, con lo que queda patente que la preocupación de los supuestos defensores de la salud humana están invirtiendo miles de millones para destruir una parte de la población considerada “sobrante” o peligrosa para sus intereses. Una de las nuevas armas biológicas correspondientes a esta investigación de doble uso son las inoculaciones llamadas vacunas que pretenden hacer obligatorias. Está expuesto con claridad en el documento:

“Desarrollar y poner en funcionamiento un plan nacional para la respuesta de vacunación incluidas directrices para la aprobación o autorización legal y regulatoria adecuada y la adquisición de vacunas nuevas y en investigación para adultos y niños; Desarrollar intervenciones y herramientas para promover la aceptación comunitaria de las vacunas y contrarrestar la información errónea y la desinformación”.

Ya se le van viendo las orejas al lobo, según el refrán popular, y es que mientras los medios masivos de comunicación al servicio del Imperialismo S.A., entretienen al personal sobre las guerras con bombas, enmudecen la preparación de esta otra guerra de carácter mundial.

Ahora que cada cual asuma su propia responsabilidad: o situarse servilmente al lado del poder transnacional del Imperialismo S.A. o negarse simplemente a sus dictados. Tal vez empezando por decir NO e intentando articular y organizar resistencias locales y globales ante dichas agresiones.

(*) https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2024/04/Global-Health-Security-Strategy-2024-1.pdf

Confinamiento: análisis de una experiencia piloto de obediencia en masa

En setiembre del año pasado dos sociólogos franceses, Nicolas Mariot y Theo Boulakia, publicaron un libro titulado “L’Attestation” sobre el confinamiento impuesto durante la pandemia en varios países.

Además, el miércoles Mariot concedió una entrevista a la revista del CNRS, el equivalente francés del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (*), un organismo que no se puede calificar de “conspiranoico” precisamente.

Los autores cuestionan lo ocurrido durante la primavera de 2020 con los confinamientos, que califican como una “experiencia de obediencia masiva” que provocó una importante privación de las libertades públicas.

El control social prevaleció sobre el aspecto sanitario, concluyen. “Durante la pandemia, asistimos al resurgimiento de viejos hábitos de gestión punitiva de la población”, afirma Mariot.

Tan importante como el castigo político y la sumisión en masa es poner de manifiesto que hubo gobiernos que no impusieron el confinamiento. Se trata de países nórdicos como Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega, Países Bajos, pero también Suiza y Bulgaria. “Adoptaron medidas sanitarias como en todas partes (mascarillas, prohibición de reuniones, recomendación de lavarse las manos), pero dejaron las puertas abiertas”, comenta el sociólogo francés.

Hubo otros que se pasaron de rosca con los toques de queda, imponiendo medidas muy estrictas o muy prolongadas en el tiempo. Se trata de los países del sur de Europa, como España, que quisieron ser más papistas que el Papa y donde la policía entró en las viviendas derribando las puertas y deteniendo a los moradores.

En tal caso, es obvio preguntarse si los países que impusieron un confinamiento más largo o más estricto, lo hicieron por motivos sanitarios, es decir, si lo hicieron porque en ellos se estaban produciendo más muertes o más hospitalizaciones.

La respuesta es negativa, dicen los autores. “Los países que adoptaron las normas más estrictas no estaban en mayor riesgo, desde el punto de vista sanitario, que los demás. La diferencia de reacción está claramente ligada a los hábitos coercitivos de los gobiernos […] Cuanto más policías por habitante tienen los Estados europeos, o cuanto más están acostumbrados a liberarse de las libertades públicas, más han encerrado a su población”.

No es casualidad, por lo tanto, que el confinamiento haya sido característico de aquellos países, como España, de raigambre fascista y represiva, donde ni el gobierno tuvo escrúpulos de ninguna clase, ni la población hábitos de resistencia, ni los jueces coraje para frenar algo que a todas luces era completamente ilegal. En este tipo de países con subculturas despóticas es relativamente fácil que la población se encarcele a sí misma y se convierta, además, en policía de sus vecinos.

La otra pregunta también es obvia: si el confinamiento se hubiera dictado por motivos sanitarios, en los países que no impusieron ningún encierro, la pandemia habrá causado mayores estragos que en los otros, más muertes o más hospitalizaciones.

La respuesta vuelve a ser negativa. Las medidas de encierro no tuvieron efectos positivos para la salud. Según Mariot, algunos países, como Japón, Taiwán y Dinamarca, no confinaron y registraron un déficit de mortalidad durante el periodo, mientras que otros que confinaron mucho tuvieron un elevado exceso de mortalidad que, en el caso de España alcanza cifras espectaculares.

En Europa y en los países occidentales, en general, los gobiernos se han acostumbrado a imponer el miedo -aparte de la mentira- como política de Estado, y la pandemia se resume en eso: inculcar miedo a los virus y miedo a la policía y al castigo.

No obstante, “el miedo al virus no es suficiente, por sí solo, para explicar la obediencia masiva a las normas”, dicen los sociólogos. Una encuesta realizada en Francia al principìo de la pandemia mostró que más de la mitad de la población no respetaba las recomendaciones sanitarias.

El factor decisivo fue, pues, el miedo al castigo, a la represión y a la policía, aunque intervino un tercer elemento, que también fue importante: no aparecer como la oveja negra, seguir al rebaño. “Las reglas no se cuestionan cuando su aplicación parece que no es arbitraria”, dicen los autores. También es un hábito viejuno: mal de muchos, consuelo de tontos.

(*) https://lejournal.cnrs.fr/articles/covid-19-bilan-dune-surveillance-massive

Cuando el negacionismo se convierte en un problema de orden público

A finales de marzo salieron a la luz una serie de archivos del Instituto Robert Koch, el organismo alemán de salud pública, lo que ha provocado una convulsión entre los medios de comunicación centroeuropeos, que han perdido una buena parte de su entusiasmo por las medidas aprobadas durante la pandemia, todas ellas ilegales.

No sólo los negacionistas recalcitrantes dudaban de la utilidad de las mascarillas. En el Instituto Robert Koch los expertos tampoco lo tenían claro, y lo mismo cabe decir de los confinamientos, según muestran las actas internas.

La onda expansiva ha llegado hasta Suiza, donde el diario Neue Zürcher Zeitung publicó la semana pasada un artículo titulado “¿Quién tiene algo que ver con los planes de la OMS?”. La marea puede acabar afectando al gran proyecto del organismo internacional: el tratado de pandemias.

El editor jefe del diario, Eric Gujer, se ha pasado al bando de los críticos más furibundos. “El covid significó la victoria de la locura de la viabilidad (o locura tecnocrática) sobre la sabiduría política, que ve la autolimitación del poder como una característica esencial de las democracias”, asegura.

Tanto en Alemania, como en Austria y Suiza, muchos ciudadanos se han dado cuenta de que la política represiva durante la pandemia hizo “más daño que bien”, comenta Gujer. Pero las demandas de mayor transparencia han quedado reducidas a la nada. Todo ha quedado en una especie de niebla que nadie intenta despejar.

Gujer lamenta que, a pesar del tiempo transcurrido, nadie haga un balance de la “lucha contra el covid” porque “el secretismo destruye la confianza”. Sin embargo, los políticos están contentos porque, dice el editor, “quieren ampliar aún más sus poderes con el pacto pandémico de la OMS”.

El secreto acerca de la pandemia se está quebrando, pero no porque haya una voluntad de transparencia en los gobiernos, sino por las filtraciones de documentos que están apareciendo en varios países, como Reino Unido o Italia, donde además de la corrupción de los políticos, aparecen las elucubraciones de los epidemiólogos. El cuadro que aparece desmonta la monolítica unanimidad con la que se presentaron ante los micrófonos en la primavera de 2020.

En otras palabras, lo que unos (políticos) y otros (expertos) expresaron de puertas afuera en 2020 era mentira, y es positivo que un periódico suizo, como el Neue Zürcher Zeitung, fundado en el siglo XVIII, lo reconozca porque los medios de comunicación tuvieron un importante papel en aquel engaño.

La pandemia puede ser un recuerdo lejano, pero bastantes pasajes de los documentos originales han sido tachados, por lo que el ocultamiento sigue. La confianza en los políticos, los funcionarios, los parlamentarios y los expertos no puede decaer. Los negacionistas, los conspiranoicos y los antivacunas no se pueden salir con la suya.

En alemán lo llaman “deslegitimación del Estado”, una categoría que ha entrado con fuerza en el código penal, lo mismo que otros como el “terrorismo”. El Ministerio de Interior, la policía y los servicios secretos ya tienen unos ficheros especiales dedicados a todos aquellos que nunca pueden tener razón.

El negacionismo no es un problema de salud pública, sino de orden público. Desafía al Estado y a sus políticas en algo, como la vacunación, que la población debería asumir de forma unánime.

Pero no se pierdan la doctrina del ministro alemán de Sanidad, Karl Lauterbach, que urgó en la herida cuando dijo que los negacionistas están al servicio de “gobiernos extranjeros”. Si no fuera así, ¿cómo se justifica su persecución?

Un negacionista no es alguien que tiene opiniones disparatadas, sino alguien que comete un delito.

¿La Europa de las libertades?

“Sabemos que si no detenemos este esfuerzo por destruir el Estado de derecho, en todos los niveles, para crear un reino separado que pertenezca sólo a los muy ricos y poderosos, tendremos garantizado un sistema fascista global que, si puede, exterminarnos precisamente de la manera que se intentó en Europa en los años 1940” (Emanuel Pastreich. Ex presidente del Asia Institute)

El 29 de abril de 2023 se colocó una estructura de piedra, dentro de una propiedad privada al borde de un camino, en la localidad alemana de Zinnwald/Georgenfeld. La inscripción era la siguiente: “En memoria de las víctimas del experimento de vacunación contra el coronavirus y las medidas coercitivas del régimen de Kretschmer”.

El departamento de policía de Dresde el 3 de mayo de 2023 ordenó retirar la piedra antes del 8 de mayo y cubrirla inmediatamente para que la inscripción ya no fuera legible. El mismo día se interpuso una demanda en contra de las órdenes policiales (ref.: 6 K 687/23) y al mismo tiempo se solicitó protección judicial provisional, lo cual el Tribunal Superior de Dresde no admitió argumentando que la piedra representa una “amenaza para la seguridad pública” debido a su inscripción. Un peligro que justifica la intervención policial está especialmente presente en caso de amenaza de violación de las leyes penales alemanas como las relativas a los delitos de injuria en el Código Penal (StGB. Strafgesetzbuch) (Artículo 185 StGB), (Artículo 186 StGB), (artículo 187 StGB) y especialmente cuando se dirigen contra personajes públicos (artículo 188 StGB), así como a la denigración del Estado y sus símbolos (§ 90a StGB).

El tribunal coincidió con el dictamen preliminar de la fiscalía de Dresde (1).

El 5 de febrero de 2022 se creó un símil del Tribunal Russell contra la guerra de Vietnam con el nombre de los “segundos juicios de Nüremberg” en relación a la pandemia de covid-19, liderado por el abogado alemán Reiner Fuellmich que ha recabado una cantidad suficiente de datos y evidencia que respaldan sus denuncias: que la pandemia es un escandaloso fraude basado en pruebas de PCR que no fueron diseñadas para el uso que se les ha dado desde el comienzo de la crisis sanitaria y que la inoculación masiva de la población mundial con productos experimentales -junto con las arbitrarias medidas dispuestas para combatir el Sars-CoV-2- constituyen crímenes de lesa humanidad, incluso más graves que los ocurridos durante el Tercer Reich.

Con el nombre de “Comité de investigación Corona”, como explican en su comunicado, “al no haber podido encontrar un tribunal de justicia del sistema actual, habrían optado por realizar una simulación del procedimiento “fuera del sistema actual”.

Reiner Fuellmich durante años se centró en los casos de negligencia médica, pero luego se dedicó a representar a los perjudicados por corporaciones y bancos, por los llamados “casos de hipotecas basura”, y en el 2004 presentó una denuncia penal contra el entonces presidente del 11 Senado del BGH (Der Bundesgerichtshof. Tribunal Federal de Justícia), llamado “senado bancario” que había emitido juicios notoriamente favorables a los bancos y perjudiciales para los clientes. Esta denuncia penal fue una acción única de un abogado en la historia judicial alemana hasta entonces y jamás se lo han perdonado.

Reiner Fuellmich estaba a punto de presentar una demanda apoyada por miles de médicos y abogados contra los fabricantes de ARNm cuando en octubre de 2023 fue secuestrado en México por el Estado alemán y encarcelado, donde actualmente está siendo juzgado por cargos falsos presentados por lo que parece “testigos pagados”.

El editor en jefe de Technocracy News, Patrick Wood, quien trabajó en el pasado con Fuellmich para revelar la verdad sobre Covid, declaró: “Lo atrajeron a la embajada de Alemania en México, donde lo secuestraron. No fue arrestado en México porque no existe un tratado de extradición (entre México y Alemania)” (2).

“Al igual que Lorenzo de Medici decidió eliminar al sacerdote Savonarola para defender la reputación de su familia en Florencia, Olaf Scholz y Ursula von der Leyen apuntaron al Dr. Füellmich. No es porque mintiera – oh no, al igual que Giarolamo Savonarola, el Dr. Füellmich está destrozado por exigir pruebas y estudios sobre las vacunas exigidos por la ley, ¡que ni Scholz ni von der Leyen nunca permitieron!” (3).

Además de Reiner Fuellmich, formaban parte de los “segundos juicios de Nürenberg”, el magistrado Rui Fonseca e Castro, expulsado de la carrera judicial por parte del Consejo Superior de la Magistratura de Portugal el 7 de octubre de 2021 por su posición respecto a la pandemia, por “incentivar a la violación de las reglas sanitarias” y por ser miembro de “Juristas por la Verdad” en Portugal (4).

También la abogada India Dipali Ojha activista del Movimiento indio “Despertar” (Awaken India Movement. AIM) y miembro de la Asociación de Abogados de la India (IBA), la cual emitió un “aviso legal” el 26 de mayo de 2021 en el que señala a la científica Soumya Swaminathan Yadav de la OMS, de engañar a los ciudadanos indios sobre el covid-19, que como señaló Health Policy Watch el “aviso legal” era el primer paso y que llevarían el proceso “adelante” (5).

Otro participante es Michael Swinwood, abogado canadiense que representó a un médico que denunció, junto a otros profesionales, que supuestamente se produjeron “falsas exenciones médicas de la vacuna contra la covid-19” en Canadá.

Michael Swinwood en su escrito “Elevando la conciencia de la humanidad. Sesión Especial: Ofensiva Jurídica Internacional Parte 1, 23 de abril de 2021” plantea la preocupación sobre el rumor en la provincia de Quebec de que estaban contemplando una legislación que quitaría la autoridad sobre los niños de las manos de los padres si no seguían las órdenes sobre las vacunaciones obligatorias que según el Presidente del Tribunal Supremo de Ontario: “No volveremos a la normalidad hasta que todos estén vacunados” (6).

Casi al unísono, la “democracia” francesa establece una tiranía médica. El profesor Michel Chossudovsky, director de Investigación Global, ha examinado la nueva ley francesa que define la disidencia de las narrativas médicas oficiales como una “aberración sectaria” y criminaliza la disidencia y denuncia de afirmaciones como las realizadas por el gobierno que “la vacuna de ARNm es segura y eficaz”.

La ley también crea un nuevo delito denominado “provocación a la abstención de atención médica”. Un ciudadano francés es culpable de un delito si rechaza una vacuna o un tratamiento médico dictado por las autoridades. Si la ley hubiera estado vigente durante la campaña de vacunación masiva con la mortal “vacuna” de ARNm, todos los que se negaran habrían sido condenados a tres años de prisión y habrían pagado una multa de 45.000 euros. La nueva ley también protege a las corporaciones farmacéuticas de cualquier responsabilidad por las muertes y los daños a la salud (7).

En todo el mundo se avizora una ola de fascismo “constitucional” que ya en 1990 se preguntaba Thierry Pfister cuando escribió “La fin de l’État de droit”, y que posteriormente el también canadiense Frédéric Bérard escribió en el 2014 “La fin de l’Êtat de droit?” en el cual concluye que: “La adopción de medidas inconstitucionales, las violaciones de las libertades civiles, la disminución de la presunción de inocencia, una justicia paralela y popular fomentada por los medios de comunicación: tantas observaciones que, sin embargo, no se hacen en un país lejano y en dictadura, donde un régimen tiránico o reina una monarquía absoluta. Más bien, provienen de un Estado que incluso está orgulloso de su régimen democrático: Canadá” (8).

Asimismo Jean-Claude Paye ya había escrito en 2004: “El final del estado de derecho. La lucha antiterrorista: del estado de excepción a la dictadura” y en las conclusiones de su extenso estudio de las modificaciones legislativas afirma que “lo esencial en la incriminación específica para el terrorismo reside en la posibilidad de criminalizar cualquier forma de presión social sobre poderes públicos nacionales o sobre una organización internacional. La decisión-marco del Consejo de la Unión Europea es particularmente explícita, puesto que criminaliza la intención de “obligar indebidamente a unos poderes públicos o a una organización internacional a realizar o a abstenerse de realizar un acto cualquiera”. Esta disposición adquiere todo su sentido si se traslada a las negociaciones que tienen lugar en el marco del FMI, de la OCDE, o de la OMC” (9).

Y ahora, debemos incluir la OMS ante el intento de imponer “manu militari” un Reglamento Sanitario Internacional de obligado cumplimiento.

Así pues, el temor a los grupúsculos con apariencia neonazi tatuados de esvásticas no debe suponer un desvío de la mirada de atención fundamental hacia los altos directivos de Fundaciones, Instituciones, Corporaciones, etc. los cuales son los auténticos forjadores de un fascismo mundial, y a sus subordinados del mundo de la judicatura, de la cultura, del periodismo, de la enseñanza y de la sanidad.

(1) https://rsw.beck.de/aktuell/daily/meldung/detail/vg-dresden-partei–freie-sachsen–muss-gedenkstein-fuer–opfer-des-corona-impfexperiments–entfernen
(2) https://www.sgtreport.com/2023/10/international-lawyer-and-freedom-advocate-reiner-fuellmich-seized-by-german-government-in-mexico/
(3) https://es.reseauinternational.net/un-message-de-reiner-fuellmich/
(4) https://www.swissinfo.ch/spa/un-juez-ha-sido-expulsado-de-la-magistratura-de-portugal-por-negacionista/47010362
(5) https://awakenindiamovement.com/tag/dipali-ojha/
(6) https://ratical.org/PandemicParallaxView/CCIntlLegalOffensvSwinwood042321.html
(7) https://www.paulcraigroberts.org/2024/02/18/french-democracy-establishes-medical-tyranny/
(8) https://books.google.es/books/about/La_fin_de_l_%C3%89tat_de_droit.html?id=UacXEAAAQBAJ&redir_esc=y
(9) https://www.agapea.com/libros/EL-FINAL-DEL-ESTADO-DE-DERECHO-LA-LUCHA-ANTITERRORISTA-DEL-ESTADO-DE-EXCEPCIoN-A-LA-DICTADURA-9788496584174-i.htm

Los huevos sintéticos ya están en el menú del día

Los animalistas, que se preocupan más de las aves de corral que de la humanidad, están de enhorabuena. En las granjas ya no robarán los huevos a las gallinas con la llegada del último hito de la comida basura: los huevos sintéticos.

Las gallinas ya no son necesarias y los corrales tampoco. Una empresa finlandesa, Onego Bio, está a punto de obtener autorización de la FDA para comercializar huevos sintéticos, sin necesidad de encerrar a las gallinas en jaulas (*).

“En Onego Bio afirmamos que la composición de la bioalbúmina es ‘biológicamente idéntica’ a la de un huevo clásico y que imita idealmente la bioalbúmina, la proteína más presente en los huevos de gallina”.

El impacto medioambiental de un huevo sintético, que es lo realmente imortante en el mundo moderno, es diez veces menor que el de uno biológico. Un laboratorio con una capacidad de fermentación de dos millones de litros puede sustituir a una granja de huevos con seis millones de gallinas ponedoras.

Pronto los huevos de origen fúngico comenzarán a sustituir a los huevos de gallina, que quedarán como un manjar sólo al alcance de aquellos que se puedan pagar el capricho. Además, la empresa finlandesa se ha asociado con otras 25 que están dispuestas a incorporar la bioalbúmina en alimentos como el pan, la confitería, las salsas, las pastas y los succedáneos de la carne, entre otros.

La bioalbúmina aún no ha recibido la aprobación oficial de la autoridad sanitaria, incluido el estado GRAS (“Generalmente reconocido como seguro”), pero no pasará mucho tiempo antes de que lo logre. Una vez cumplido el trámite, se podrá comercializar en Estados Unidos, que es tanto como tener un visado para entrar en los platos de cualquier país del mundo.

The Every Co, de California, ya ha obtenido la aprobación de la FDA para proteínas de huevo fermentadas con precisión en Estados Unidos.

“La proteína del huevo sigue siendo uno de los alimentos más perfectos de la naturaleza; este ingrediente único proporciona más de 20 beneficios funcionales diferentes, desde aireación hasta emulsificación y gelificación”, dijo la directora Maija Itkonen, quien fundó la empresa con el director de tecnología Christopher Landowski en 2022 como un departamento del Centro de Investigación Técnica VTT de Finlandia.

La empresa utiliza una cepa del hongo llamada Trichoderma reesei, el mismo microbio utilizado por el pionero californiano de la fermentación de precisión Perfect Day para su proteína de suero, que promete ser “idéntica” de la ovoalbúmina, la principal proteína que se encuentra en las claras de huevo, que constituye más de la mitad del contenido de la proteína.

La empresa introdujo el patrón genético de la ovoalbúmina en las células del hongo a través de una base de datos científica que actúa como una biblioteca, lo que les permite producir proteínas de óvulo en lugar de las suyas propias. La empresa alimenta a los microbios con azúcar en un proceso similar al de elaboración de cerveza o el kéfir.

El hongo se muere de hambre con poca comida o se le permite atiborrarse de glucosa, dependiendo de la etapa del proceso de producción; esencialmente, una vez que se le alimenta con mucha glucosa y luego se le priva de ella, el hongo comienza a exudar proteínas.

Luego, la bioalbúmina resultante se coloca en un tanque de fermentación con agua y biomasa fúngica. Esta última se separa para obtener un líquido que contiene la proteína del huevo, que luego se seca hasta convertirlo en polvo. La tecnología patentada de Onego Bio puede producir 120 gramos de proteína por litro en recipientes de fermentación de 250.000 litros, lo que, según la empresa, le permite alcanzar casi la paridad de precios con las proteínas de huevo convencionales.

(*) https://www.greenqueen.com.hk/onego-bio-series-a-funding-precision-fermentation-egg-protein-gras/

Sin acuerdo sobre el tratado internacional de pandemias

Ayer fue un buen día para el mundo. Después de dos años de arduas discusiones, los países miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no lograron alcanzar un acuerdo sobre el texto del tratado internacional de pandemias. Las negociaciones se reanudarán en mayo y esperamos que vuelvan a fracasar.

Las multinacionales farmacéuticas siguen presionando a los 194 países de la OMS para aprobar un tratado que amplificará el desastre de los confinamientos, las mascarillas, la distancia de seguridad, el hidrogel, las pruebas de antígenos, los pasaportes de salud, las paranoias, las vacunas…

La novena y última ronda de negociaciones se inició el 18 de marzo y finalizó ayer sin un texto final. “No están lejos de llegar a un acuerdo”, dijo el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, al finalizar las discusiones en la sede de la organización en Ginebra.

Las discusiones comenzaron en febrero de 2022, y los países tenían como objetivo adoptar formalmente el texto en la próxima Asamblea Mundial de la Salud, que comienza el 27 de mayo en Ginebra.

Pero después de dos años persisten importantes puntos de fricción, y el borrador del acuerdo sigue plagado de un lenguaje provisional entre corchetes que señala posibles alternativas.

Bangladesh, que representa a un grupo de 31 países miembros de la OMS, defiende que la salud pública debe anteponerse a los intereses comerciales y por eso se opone al tratado internacional.

Las discusiones son tanto más difíciles cuanto que, para disimular su privatización, los miembros de la OMS llegan a acuerdos por consenso y encontrar puntos en común lleva muchos años.

Sin embargo, la esperanza de encontrar un acuerdo no está completamente acabada y los países deben decidir si permiten días adicionales de negociaciones, del 29 de abril al 10 de mayo.

La oficina del organismo de negociación intergubernamental, que dirige las conversaciones, redactará un nuevo texto antes del 18 de abril y aspira a finalizar las discusiones antes del 5 de mayo.

Con las modificaciones propuestas, el borrador actual ha pasado de 30 a casi 100 páginas. Algunos participantes quieren que la oficina lo reduzca a sólo 20 para salvar la cara y aparentar que quien aprueba el tratado es una asamblea de países de todo el mundo.

Para empezar, sólo decir ‘no a la vacunación continuada’

He aquí entonces, casi como si se tratara de un pensamiento mágico, aquellos que saben más o menos (in)conscientemente que han aceptado las reglas de un juego amañado, sin poder en lo más mínimo mitigar las crecientes injusticias del sistema, incluidas las producidas por la gestión de la pandemia y las emergencias posteriores, se encontraron imaginando que podían establecer una especie de socialismo sanitario de arriba hacia abajo, intrusivo y moralista, destinado a “salvar” cuerpos y almas incluso contra su voluntad (1).

¡Qué cosa tan sencilla!, simplemente NO. Esto puede ser el principio para sentar las bases de posteriores actuaciones en la perspectiva de la próxima amenaza a la que han puesto el nombre de covid 2.0, o más enfáticamente por parte de los dueños del director de la OMS “enfermedad X”.

Estos NO pueden acarrear consecuencias diversas: multas administrativas, marginaciones, insultos, represiones policiales o militares, incluyendo detenciones, cárcel, etc., pero hay que tener en cuenta que cualquier resistencia o rechazo a las imposiciones conlleva una agresión por parte de los defensores del sistema. Hay que aceptarlo si estamos solos, podemos rechazarlo si somos multitud.

Es por ello, que desde ya, tenemos que poder en marcha todo un frente de resistencia organizada, de lo contrario padeceremos las arbitrariedades del año 2020 y las mortales consecuencias posteriores derivadas de unas inoculaciones realizadas bajo el nombre de vacunas.

¿Por qué este principio? Pues porque tal vez dentro de poco, nuestros ilustres gobernantes tomando como espejo a la camarilla del Partido Demócrata norteamericano en su finca del Estado de Nueva Jersey, darán un paso más en lo que respecta a la corrupción de menores, un paso más respecto a lo que hicieron ya en el mundo escolar durante el año 2020 instando a pintar un famosos arco iris con el lema “todos en casa” e impulsar la inoculación de la pócima anti-covid a los menores de edad, así como las coacciones para que los y las adolescentes se dejaran inyectar la vacuna del virus del papiloma humano, llegando a situaciones kafkianas en las cuales las maestras conducían a niñas como un “rebaño” hasta los centros de asistencia primaria para su vacunación sin ninguna información que puede encontrarse en la página web de la Asociación de Afectadas por la Vacuna del VPH (AAVP) (2).

¿Cuál es este nuevo paso?

Desde el año 2015 el complejo químico-farmacéutico que en realidad gobierna el Estado de Nueva Jersey, inventó lo que se denomina Protect Me with 3, que a partir de 2020 se denomina Protect Me with 3+. Dirigido a las escuelas de primaria, secundaria y universidades.

El cambio de denominación (el añadido del signo +) corresponde a que inicialmente la campaña estaba centrada en tres vacunas: tétanos, difteria y tos ferina (Tdap), meningococo ACWY (MenACWY), pero a partir del 2020 se incorporó la vacuna del virus del papiloma humano (VPH) y covid-19.

¿En que consiste este proyecto?

La pàgina oficial (3) lo define de este modo: “¡Mejora tu solicitud universitaria y tu currículum! Gana tarjetas de regalo de hasta 175 dólares. Diseñado para jóvenes de escuelas intermedias y secundarias, el concurso tiene como objetivo crear conciencia sobre la importancia de las vacunas para adolescentes entre preadolescentes, adolescentes y padres, y aumentar las tasas de vacunación. Tu póster o vídeo debe crear conciencia sobre la importancia de la vacunación contra una de las siguientes enfermedades prevenibles con vacunas: tétanos, difteria y tos ferina (Tdap), meningococo ACWY (MenACWY), virus del papiloma humano (VPH), gripe o covid-19. El concurso de carteles y vídeos Protect Me With 3+ es una colaboración entre la Asociación para la Salud Materna e Infantil del Norte de Nueva Jersey y el Departamento de Salud de Nueva Jersey. Se invita a los estudiantes a crear un póster o un video para crear conciencia sobre la importancia de las vacunas”.

El 4 de diciembre del 2023 se inició la campaña para 2024 que debía finalizar en febrero de este año con este llamamiento:

“¡Llamando a todos los estudiantes de secundaria y preparatoria de Nueva Jersey! El concurso de concientización sobre vacunas Protégeme con 3+ de este año ya está abierto para el envío de carteles y videos hasta el 16 de febrero de 2024. Se anima a los estudiantes de los grados 5 a 12 a diseñar un póster de 8,5 × 11 (a mano o digitalmente) o crear un vídeo de 30 segundos para tener la oportunidad de ganar una tarjeta de regalo de entre 50 y 175 dólares. Las obras de arte deben incluir información educativa sobre una de las siguientes vacunas: covid-19; Gripe; Virus del Papiloma Humano (VPH); ACWY meningocócico (Hombres-ACWY); y tétanos, difteria y tos ferina (Tdap). Los profesores cuyas clases presenten la mayor cantidad de presentaciones ganarán 75 dólares cada uno. Las presentaciones realizadas antes del 12 de enero de 2024 serán elegibles para un premio anticipado de 20 dólares” (4).

Y como colofón: “Los tres mejores carteles y videos se presentarán en eventos de concientización sobre inmunización en todo el Estado y recibirán premios que incluyen tarjetas Visa por valor de 50 a 300 dólares”.

Un concurso paralelo del NJDOH (The New Jersey Department of Health) dirigido a estudiantes universitarios les pide que creen contenido que promueva las vacunas con la frase “¡Step Up! ¡Vacúnense!” y ofrece un premio máximo de 5.000 dólares al ganador (5).

Brian Hooker, Ph.D., director senior de ciencia e investigación de Children’s Health Defense (CHD) anotó al respecto: “Es típico que los departamentos de salud estatales mientan sobre el perfil de seguridad de las vacunas, pero el NJDOH va un paso más allá, donde estos niños desprevenidos serán utilizados como secuaces en su peligrosa campaña”.

Para Charlene Delfico, presidenta estatal de Nueva Jersey de la FormerFedsGroup Freedom Foundation, un grupo que defiende a las víctimas de protocolo hospitalario covid-19 y lesionadas por vacunas, estas instrucciones “son un ejemplo clásico de adoctrinamiento donde el gobierno está elaborando las frases que desea que los estudiantes repitan en los carteles o videos. De facto, el gobierno está utilizando a jóvenes estudiantes como mano de obra barata para crear anuncios de marketing para las empresas farmacéuticas”.

Un largo artículo del doctor Michael Nevradakis termina con una consideración y una pregunta: “Antes de permitir que sus hijos participen en este concurso, considere si cree que los niños deberían brindar asesoramiento médico a otros niños. ¿Está su hijo preparado para hacer ese tipo de recomendaciones médicas a otros niños? Porque eso es esencialmente para lo que están utilizando a nuestros hijos” (6).

Así, cuando hablo al inicio de este escrito de corrupción de menores no es aleatorio sino porque están reclutando niños para hacer propaganda a otros niños mediante incentivos económicos y mejoras en su curriculum. Hasta aquí llega la podredumbre de la mafia farmacéutica, al igual que en los conflictos armados de la periferia del sistema, reclutan niños-soldado para cometer atrocidades.

Alerta pues a madres y padres, alerta a maestros y maestras, que aprendan a decir NO, so pena de convertirse en colaboradores necesarios de tamañas barbaridades.

(1) https://www.sinistrainrete.info/articoli-brevi/26389-sara-gandini-e-paolo-bartolini-dopo-il-covid-va-constatata-la-mancanza-di-dialogo-da-sinistra-e-questo-per-due-motivi.html
(2) https://asociacion-aavp.com/
(3) https://protectmewith3.com/
(4) https://www.insidernj.com/press-release/protect-me-with-3-contest-now-open-for-nj-students-to-raise-vaccine-awareness/
(5) https://www.guttenbergnj.org/News/View/4711/students-can-win-up-to-usd300-in-protect-me-with-3-art-contest
(6) https://childrenshealthdefense.org/defender/kids-new-jersey-schools-win-prizes-vaccine-makers/

La Unión Europea revisa la legislación farmacéutica para expandir las ‘vacunas’ de ARNm

A finales de año la Unión Europea va a revisar la legislación farmacéutica (*) y los grupos de presión han desatado una campaña frenética para que las multinacionales vuelvan a ganar la partida en Bruselas, como acostumbran.

Uno de los objetivos es impedir que las nuevas vacunas de ARNm se clasifiquen como “terapia genética”. El Grupo Canguro, que reúne a representantes de instituciones europeas y grandes empresas farmacéuticas, presiona para apoyar el acceso al mercado de las vacunas y otras tecnologías de ARNm.

No es una decisión burocrática ni técnica, sino económica. Los programas europeos de vacunación dependen de ella y, en consecuencia, las ventas de vacunas. La industria farmacéutica está tratando de hacer pasar las inyecciones de ARNm como “vacunas”, buscando escapar de su clasificación como “terapia genética”. Eso le permitiría tener carta blanca para desarrollar un mercado completamente nuevo sin estar sujeto a los controles de seguridad vinculados a las sustenias modificadas genéticamente.

El 15 de julio de 2020, al comienzo de la pandemia, el Parlamento Europeo votó en un procedimiento acelerado la derogación de la legislación para autorizar el desarrollo de vacunas contra el “covid”, en particular tecnologías basadas en el ADN y el ARN.

Pero no era una reforma definitiva sino que formaba parte de las medidas para faciliar los ensayos clínicos necesarios para combatir la pandemia. Ahora las multinacionales necesitan mucho más porque los fármacos basados en ARNm son una verdadera moda. Moderna tiene numerosas vacunas de ARNm en pruebas: inyecciones para el “covid”, la gripe, metapneumovirus humano, parainfluenza, RSV, CMV, virus de Epstein-Barr, HSV, varicela, herpes, VIH, Zika, Nipah. Sanofi lanza un ensayo clínico para su primera vacuna candidata contra la gripe estacional basada en ARNm. Pfizer trabajan en una vacuna de refuerzo contra el “covid”, una vacuna contra la gripe, contra la viruela del simio, el herpes y una vacuna combinada contra el “covid” y la gripe. Sanofi y GSK también están en la carrera con vacunas contra la gripe y el virus respiratorio sincitial.

Al presentar sus expedientes a las agencias sanitarias europeas a finales de 2020, los fabricantes Pfizer y Moderna afirmaron que la tecnología de ARNm no debería considerarse una terapia genética. Según ellos, los ARNm sólo permanecerían en el cuerpo durante unos días y no era probable que afectaran al genoma humano. Moderna admitió en su presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) en el segundo trimestre de 2020 que “actualmente la FDA considera el ARNm un producto de terapia genética”.

Las inyecciones de ARNm no se corresponden con la definición que normalmente dan algunas instituciones sanitarias a las vacunas. Según los criterios tradicionales, si no hay antígeno no hay vacuna. Éstas se definen como “un medicamento preventivo compuesto por una o más sustancias activas de origen biológico llamadas antígenos, administradas para proteger contra una enfermedad”. Sin embargo, el ARNm designado por la Agencia Europea del Medicamento como principio activo de estas inyecciones no puede considerarse como un antígeno.

La situación es diferente en Estados Unidos, donde los CDC definen las vacunas como “preparados utilizados para estimular la respuesta inmunitaria del organismo contra las enfermedades”.

Vía libre a las terapias (vacunas) de ARNm

Cuando las inyecciones contra el “covid” llegaron al mercado no se estudió su seguridad. En su informe de evaluación del expediente presentado por BioNtech para obtener la autorización de comercialización de su vacuna contra el “covid”, la Agencia Europea del Medicamento señaló que no se realizó ningún estudio farmacológico. Cerró los ojos y se limitó a reproducir el lenguaje propuesto por el fabricante: “El solicitante se refiere a que estos estudios no se consideran necesarios, según las recomendaciones de la OMS”.
Pero las directivas de la OMS citadas por BioNtech para eximirse de sus obligaciones exigen, por el contrario, realizar estudios farmacológicos cuando estamos en presencia de nuevas tecnologías de vacunación.

Además, las secuencias exactas utilizadas por Pfizer y Moderna para codificar la proteína de superficie “spike” no fueron declaradas a la Agencia Europea del Medicamento, sino que permanecieron secretas por los derechos de propiedad intelectual. Fueron elegidos en base al aislamiento” declarado de la secuencia Wuhan-wu-1 del SARS-Cov-2.

También sabemos que el ARN inyectado recibe una codificación diferente al ARN natural de la famosa proteína “spike”. En resumen, nadie sabe lo que están inyectando, ni lo que se supone que codifican realmente este ARN al que quieren llamar “vacuna”.

Las filtraciones de la Agencia Europea del Medicamento revelaron las presiones ejercidas por la Comisión Europea y Ursula von der Leyen para autorizar la comercialización de las nuevas vacunas (terapias), mientras que los expertos de la Agencia estaban preocupados por el control de calidad y, en particular, por la degradación del ARN en muchos viales.

El mayor fracaso de la historia de la medicina

A pesar del fracaso de las nuevas vacunas (terapias), la industria farmacéutica continúa exaltando las ventajas de las inyecciones de ARNm. La seguridad de estas técnicas está muy cuestionada. Muchos piden una moratoria para las inyecciones de ARNm.

Algunos lotes de ARNm presentan una importante contaminación de ADN que no cumple con las normas vigentes, fenómeno que puede explicarse por el proceso de fabricación.

El ARNm parece circular por todo el cuerpo y su presencia puede persistir durante varias semanas, meses o años. Los estudios indican que el ARN inyectado podría integrar el ADN humano y alterar los cromosomas. También se ha observado la producción de “proteínas” fantasma en personas inyectadas debido a manipulaciones en la codificación del ARN de la vacuna. También parece que el ARNm pasa a la leche materna, lo que podría tener efectos nocivos en los bebés amamantados.

En un artículo publicado el año pasado en el International Journal of Molecular Science, la investigadora en farmacología y biología Hélène Banoun recordó que aún quedan muchos elementos por estudiar antes de regular los nuevos tipos de inyecciones: “La expresión del ARNm a largo plazo, su integración en el genoma, la transmisión de la línea germinal, el paso de los espermatozoides, la toxicidad embrionaria/fetal y perinatal, la genotoxicidad y la tumorigenicidad deben estudiarse a la luz de las reacciones adversas informadas en las bases de datos de farmacovigilancia. También se debería haber evaluado la posible transmisión horizontal. Se debe realizar una vigilancia exhaustiva de la vacunación. Esperamos que estos controles sean necesarios para futuras vacunas de ARNm desarrolladas fuera del contexto de una pandemia”.

El Grupo Canguro presiona más y mejor en Bruselas

El 17 de enero los cabilderos de BioNTech y Moderna organizaron una comida en el Parlamento Europeo con parlamentarios para discutir la revisión de la legislación farmacéutica. Su principal objetivo es cambiar la definición de “terapia genética” en la legislación. Actualmente, las vacunas de ARNm deben clasificarse como terapia genética. Sin embargo, consideraron que sólo los productos que modifican el genoma deberían clasificarse como terapia genética.

La comida con BioNTech y Moderna fue organizado por el “Grupo Canguro”, un poderoso grupo de presión que reúne a representantes de instituciones europeas, medios de comunicación, universidades y el mundo empresarial. El grupo nació en 1979 con el objetivo de conseguir determinados objetivos económicos ,como la organización del mercado interior, la creación del euro y la política común de defensa de la Unión Europea.

Ahora ha cambiado de piel. Es una asociación internacional “sin fines de lucro” y están registrados como cabilderos oficiales en Bruselas. Su influencia es tal que, durante mucho tiempo, sus oficinas estuvieron ubicadas dentro del propio Parlamento Europeo. Entre sus miembros más famosos están el fallecido Presidente francés Valery Giscard d’Estaing, Alain Pompidou, hijo de otro antiguo Presidente francés, y el antiguo Primer Ministro italiano Mario Monti.

El año pasado el cabildo estaba formado por 16 eurodiputados, 28 personas de instituciones y universidades, 38 personas de la industria, los servicios y el comercio, incluidas varias empresas farmacéuticas estadounidenses (Eli Lily, Emergent Biosolutions, Novartis, Merck) y la EFPIA, la Federación de la Industria Farmacéutica Europea.

La invitación a la comida aclaraba los objetivos de los canguros:

“Se están desarrollando productos basados ​​en ARNm para la prevención o el tratamiento de enfermedades contra el cáncer, enfermedades raras, VIH, malaria, viruela y patógenos prioritarios, así como otras afecciones que ponen en peligro la vida de los pacientes.

“En este contexto, es importante que la licencia de funcionamiento general proporcione un alcance claro y amplio para la definición de tecnologías de plataforma, así como una demarcación clara entre los productos de terapia genética medicinal que modifican el genoma humano y los que no lo hacen (por ejemplo, ARNm)”.

No es la primera vez que las grandes empresas farmacéuticas unen fuerzas para presionar a los políticos y parlamentarios europeos. En 2021 el grupo de investigación Corporate Europe Observatory destacó un preocupante “alto nivel de unidad entre las grandes farmacéuticas”. El artículo se centraba en los grupos de presión que defienden el monopolio de las grandes farmacéuticas y sus derechos de propiedad intelectual sobre las vacunas. Reveló que EFPIA, el principal grupo de presión de esta industria en Europa, ha permanecido en estrecho contacto con la Comisión durante toda la pandemia.

Durante la comida las representantes de Moderna, Maren von Fritschen, y de Pfizer/BioNtech, Constanze Blume, presentaron oficialmente sus objetivos. La sesión dio sus frutos. Unas semanas más tarde, Maren von Fritschen fue invitada a presidir una “sesión regulatoria crucial” en la Tercera Cumbre de la Conferencia de Salud Hanson Wade sobre ARNm. “Tuve el privilegio de presidir una sesión regulatoria crucial con los principales reguladores […] Profundizamos en las complejidades del marco regulatorio europeo de ARNm, centrándonos en terapias innovadoras de ARNm y tratamientos emergentes”.

La mayor red de cabilderos anida en Bruselas

En 2021 el Observatorio Corporativo Europeo publicó un informe que revela que las grandes farmacéuticas gastan al menos 36 millones de euros al año presionando a la Unión Europea. La industria emplea a más de 290 cabilderos registrados para defender sus intereses en Bruselas, sin contar a los que trabajan en empresas de consultoría. Como señala el informe, “está claro que las grandes empresas farmacéuticas siguen superando en número y en número a los actores de la sociedad civil que trabajan en cuestiones que afectan a la salud pública y los medicamentos”.

Pero actualmente la mayor influencia la ejercen quienes están en la cima de las instituciones europeas. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, desempeña un papel importante en las relaciones con las empresas farmacéuticas y en la gestión de los fondos de la Unión Europea para el desarrollo de terapias genéticas.

Ha sido interrogada en múltiples ocasiones por la total opacidad con la que gestionó las negociaciones para la compra de las vacunas contra el “covid”, en particular los famosos mensajes intercambiados con el director general de Pfizer, Albert Bourla. Está considerada como “la mejor amiga de los cabilderos”.

Al comienzo de la pandemia, su marido, Heiko von der Leyen, trabajaba para Orgenesis, una empresa de biotecnología que participa en el desarrollo de terapias genéticas, en particular vacunas basadas en el ARNm. La empresa se benefició de 320 millones de euros en subvenciones europeas como parte de los presupuestos asignados a la sanidad.

Varios diputados interrogaron a la Comisión Europea sobre este conflicto de intereses, o incluso una posible malversación de fondos. Ante la indignación pública, el marido de la presidenta dimitió, pero el laboratorio conservó sus beneficios y la comisaria de Transparencia, Eva Jourova, exoneró a la presidenta y a su marido. Seguía la conocida fórmula de que “no hay pruebas y nunca las habrá”.

En cuanto a Charles Michel, que preside el Consejo de Europa, debe su carrera a la farmacéutica GSK. Fue alcalde de Wavre, una pequeña ciudad belga que alberga uno de los mayores centros de producción de vacunas del planeta y ascendió sorprendentemente al puesto de primer ministro antes de convertirse en una de las cabezas visibles Europa. Fue ardiente promotor del confinamiento masivo de la población europea y de su financiación por la Unión Europea, en particular, el famoso préstamo pandémico “Nextgen” realizado sin el acuerdo de los países miembros. También fue el primero en lanzar la idea de constituir un tratado internacional sobre las pandemias durante el Cumbre de Paz en París, en noviembre de 2022.

Con tales peleles al frente de la Unión Europea, a los “canguros” no les resulta difícil “saltar los obstáculos científicos y legales” que podrían obstaculizar la remodelación del mercado de vacunas de acuerdo con los requisitos de los monopolios.

(*) https://www.europarl.europa.eu/legislative-train/carriage/revision-of-the-pharmaceutical-legislation/report

Una revista científica destaca las graves consecuencias para la salud de las vacunas contra el ‘covid’

La revista científica Vaccine no es un medio de propaganda de esos antivacunas furiosos. Más bien al contrario. Así que el estudio que acaba de publicar esta misma semana sobre los efectos secundarios de las vacunas contra el “covid” es bastante sorprendente.

El estudio se llevó a cabo a una escala sin precedentes y estuvo coordinado por la Red Mundial de Datos sobre Vacunas. Los investigadores examinaron los datos de vacunación de 100 millones de personas en ocho países diferentes, incluidos Canadá, Argentina, Australia y varios países europeos, y afecta a las vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca.

Los resultados ponen de relieve asociaciones preocupantes entre la administración de las vacunas y la aparición de problemas de salud graves. Entre ellos se incluyen la miocarditis, la parálisis de Bell, las convulsiones, la pericarditis y el síndrome de Guillain-Barré, cuyos efectos secundarios aparecen una media de 42 días después de la vacunación.

El estudio observa una mayor incidencia de miocarditis en personas que recibieron las vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna, y un aumento de casos de pericarditis en quienes recibieron una tercera dosis de la vacuna de AstraZeneca. Además, se ha asociado con esta última vacuna un mayor riesgo de trombosis cerebral y síndrome de Guillain-Barré.

Alarmados por las consecuencias de las inoculaciones, los autores exigen más investigaciones para comprender completamente las consecuencias de las vacunas. Al mismo tiempo, tienen que pagar un peaje para quienes financiaron el estudio: el remedio no es peor que la enfermedad.

Para explicarlo, los “expertos” adoptan un lenguaje economicista y lo llaman “balance” entre el coste y el beneficio, que en el caso de las vacunas de ARNm contra el “covid” es positivo.

Es la típica ingeniería contable para engañar a los incautos: para que las vacunas tengan un balance positivo no se puede decir que el “covid” es un simple resfriado. Es imprescindible inflar el coste, o sea, exagerar la gravedad y las consecuencias de la infección, que es una de las notas distintivas que ha acompañado a la pandemia desde su mismo inicio.

Una vez pasada la ola de histeria, las publicaciones científicas ya no ocultan que las vacunas no son tan seguras como decían en 2021 y que los efectos secundarios no caen del cielo, ni se deben a una ola de calor, sino directamente a las inoculaciones.

Pero ahora ya nadie quiere recordar este tipo de asuntos fastidiosos que les lleva a un momento muy oscuro que preferirían olvidar. Esa amnesia se produce justo cuando la propaganda se ha acabado y la ciencia empieza a levantar la cabeza, aunque sea tímidamente.

(*) https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X24001270?via%3Dihub

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