Ayer el Ministerio de Defensa de Kuwait anunció que varias aeronaves militares estadounidenses se habían estrellado en su territorio. Un análisis de la CNN sugiere que al menos una de las aeronaves era un caza F-15.
Ayer el Ministerio de Defensa de Kuwait anunció que varias aeronaves militares estadounidenses se habían estrellado en su territorio. Un análisis de la CNN sugiere que al menos una de las aeronaves era un caza F-15.
La resistencia armada del pueblo palestino -en su gran mayoría musulmán- despertó el llamado “ninismo”. La izquierda “progresista” no se quiso posicionar con nadie. Calificaban los actos de resistencia armada del 7 de octubre de 2023 como terrorismo y lo equiparaban a la política genocida del estado de Israel. ¿Acaso era terrorismo lo que practicaron los judíos del ghetto de Varsovia en sus operaciones de guerrilla contra el ejército de ocupación nazi?
Tras décadas de sanciones, sabotajes, infiltraciones y asesinatos de figuras militares clave, ¿cómo es posible que Irán todavía pueda tomar represalias y atacar donde más le duele a los imperialistas?
Las últimas evaluaciones de daños de combate del Golfo dibujan una campaña de represalia iraní que no es sólo el envío de un “mensaje”, sino el intento de desmantelar la arquitectura de sensores del Comando Central del ejército Estados Unidos en Oriente Medio (CentCom).
Ayer por la tarde el ejército israelí anunció que había llevado a cabo “el mayor ataque aéreo de su historia”, mencionando que 200 aviones habían atacado 500 objetivos civiles y militares en Irán. Por la mañana una treintena de bombas cayeron sobre el distrito presidencial, en el corazón de Teherán, arrasando el complejo de gobierno y asesinando a Ali Jamenei.
En sus discursos Trump se presenta como un “pacificador”. Durante su campaña electoral retrató a Kamala Harris como una belicista. La acusó de iniciar guerras. Pero “yo no voy a iniciar una guerra. Voy a acabar con las guerras”, afirmó.
Ahora dice que ha acabado con ocho guerras en ocho meses y ha creado el “Consejo de la Paz” para después del alto el fuego en Gaza. No ha ocultado que le hubiera gustado recbir el Premio Nobel por ello, como Obama. Sólo le han otorgado el de la FIFA y se siente desairado por el comité del Premio Nobel de la Paz.
Ayer por la tarde Trump canceló el discurso que tenía previsto dar en relación al ataque a Irán. La cancelación se debe al fracaso de la agresión imperialista y la rotunda respuesta del ejército iraní contra las bases estadounidenses en Oriente Medio.
La palabra que repiten una y otra vez los medios de intoxicación es “sorpresa”, por la velocidad de la respuesta iraní, primero atacando territorio israelí, activando las sirenas de alarma en todos los territorios ocupados, y luego en Oriente Medio. Los misiles y drones iraníes han alcanzado a las bases militares que Estados Unidos tiene en la región.
Irán es uno de los diez principales países productores de petróleo del mundo, con una producción de 3,1 millones de barriles por día. Produjo casi el doble en la década de los setenta, antes de la Revolución Islámica de 1979 y la imposición de varias oleadas de sanciones económicas estadounidenses.
El gobierno de Teherán podría aumentar la presión sobre Estados Unidos bloqueando el Estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo líquido del planeta.
Esta mañana Estados e Israel han lanzado un ataque conjunto contra Irán. Se escucharon explosiones en Teherán, en la zona de la residencia del máximo dirigente, Ali Jamenei. Se han cerrado los espacios aéreos iraníes e israelíes.
En un mensaje de vídeo, Trump instó a los iraníes a tomar el poder. “Ha comenzado una importante operación militar contra Irán”, confirmó. “El momento de vuestra libertad está cerca”, dijo, dirigiéndose al pueblo iraní.
Estados Unidos está preparando una guerra de desgaste a largo plazo contra Irán, según Reuters. La operación podría durar varias semanas e incluso meses (1). El Pentágono ha desplegado un segundo portaaviones en la región, el Gerald R. Ford. Durante la Operación Tormenta del Desierto y la Guerra de Irak de 2003, el despliegue fue de seis portaaviones, con sus respectivos grupos de ataque.
Mientras los diplomáticos estadounidenses e iraníes se reúnen en Ginebra para negociar las cuestiones nucleares, los satélites comerciales de Planet Labs capturan, base tras base, la discreta formación de un ejército cuya potencia de fuego supera todo lo que la región ha visto en décadas.