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Las fábricas ideológicas de la propaganda de guerra

Una guerra no sólo necesita armas y carne de cañón, sino también pretextos y justificaciones, que proceden de los “expertos” y equipos de análisis (“think tanks”) que financian las industrias de la guerra. Unos venden armas y otros relatos. Además, en el mundo contemporáneo las guerras hay que explicarlas en tiempo real. Las imágenes de la televisión tienen que ir acompañas de voces “autorizadas”.

Los relatos también cuestan dinero. El año pasado los fabricantes de armas donaron al menos 7,8 millones de dólares a los cincuenta mayores equipos de análisis de Estados Unidos, que a su vez publican informes pidiendo más guerras y más gastos militares, lo que aumenta significativamente los beneficios de sus patrocinadores. El único perdedor de este sistema circular y cerrado es la población estadounidense, agobiada por impuestos más altos, y las decenas de millones de personas en todo el mundo que son víctimas de la maquinaria de guerra estadounidense.

Los equipos de análisis que recibieron más dinero corrupto fueron, por orden, el Consejo Atlántico, CSIS, CNAS, el Instituto Hudson y el Consejo de Relaciones Internacionales, mientras que los fabricantes de armas más activos en los pasillos de Washington fueron Northrop Grumman, Lockheed Martin y General Atomics.

Estos expertos tienen una influencia directa en las guerras de todo el mundo. El CSIS, por ejemplo, es uno de los más firmes defensores de armar a Ucrania, Taiwán e Israel, incluso aunque esté cometiendo un genocidio en Palestina. Un informe enumera las armas estadounidenses que podrían ayudar al ejército israelí, incluidos los proyectiles de artillería Excalibur, los sistemas de guiado de bombas JDAM y los misiles Javelin. Estas armas son fabricadas por Raytheon, Boeing y Lockheed Martin respectivamente, los cuales se encuentran entre los principales financieros del CSIS.

Las armas estadounidenses se utilizan a diario para llevar a cabo ataques ilegales y mortales contra poblaciones civiles en Palestina, Líbano y Siria, lo que convierte a los fabricantes de armas en cómplices directos de crímenes de guerra.

Un ejemplo de esto es la reciente Guerra de Gaza. Israel arrojó tres bombas MK-84 de una tonelada sobre el campo, matando al menos a 19 personas. Decenas más siguen desaparecidas. Según la ONU, las explosiones de las bombas MK-84 rompen los pulmones, arrancan extremidades y cabezas de los cuerpos y revientan los senos nasales hasta a cientos de metros de distancia.

Las bombas MK-84 fueron producidas en Estados Unidos por General Dynamics y enviadas a Israel con la bendición de Washington. General Dynamics obtuvo enormes beneficios con la masacre. La cotización de las acciones del fabricante de armas con sede en Washington ha subido un 42 por cien desde el 7 de octubre.

La norma son los conflictos de intereses

Los equipos de análisis son una parte vital de los cabilderos, asociaciones comerciales y otras organizaciones que intentan orientar la política gubernamental. Son grupos de intelectuales que se reúnen para discutir y defender políticas con la esperanza de influir en la Casa Blanca y en el debate público. Realizan y publican investigaciones en profundidad sobre políticas gubernamentales, ayudan a redactar leyes y sirven como expertos de referencia para los medios. Muchos colaboradores de canales de noticias de 24 horas o editores invitados que escriben editoriales en periódicos trabajan en grupos de expertos. Como tales, son un impulsor clave del discurso político en todo el país.

También sirven como fuente para las instituciones públicas que buscan cubrir puestos administrativos. Cuando un partido pierde el poder, los antiguos altos funcionarios del gobierno a menudo toman posiciones en centros de estudios para ayudarles a resistir hasta que su bando recupere la Casa Blanca. Como tales, existen como una especie de gobierno privado a la espera, que emite recomendaciones políticas que esperan implementar algún día por sí mismos.

Pero todos esos funcionarios y sus elegantes oficinas en Nueva York o Washington no son baratos y, por lo general, sólo hay dos fuentes de financiación: contratos gubernamentales o empresas estadounidenses. El dinero llega con condiciones. Las empresas estadounidenses que financian los equipos de análisis esperan que defiendan sus intereses. Los cabildos empresariales pagan a los equipos de análisis que abogan por impuestos más bajos y menos regulaciones, mientras que la industria de defensa da dinero a los halcones que abogan por la guerra y un aumento del gasto militar.

Algunos han argumentado que los equipos de análisis no son árbitros neutrales de buenas ideas, sino actores capitalistas respaldados por el gobierno que promueven planes mientras intentan mantener un barniz de objetividad y respetabilidad.

Es evidente que existe un enorme conflicto de intereses si los grupos que asesoran al gobierno estadounidense sobre política militar están inundados de dinero de la industria armamentista. Un estudio ha analizado los 50 equipos de análisis de política exterior más influyentes de Estados Unidos y realizó un seguimiento de su financiación para determinar cuánto dinero recibieron de cada una de la empresas armamentistas.

En total, la industria armamentística ha donado al menos 7,8 millones de dólares a estos equipos. Es una subestimación significativa por varias razones. En primer lugar, los equipos no están obligados a revelar sus fuentes de financiación, lo que significa que el conjunto de datos está incompleto. Además, quienes lo hacen suelen ser muy vagos respecto de las cantidades exactas que se les pagan. Por ejemplo, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) señala que grupos como Leonard SpA, Lockheed Martin, Huntington Ingalls Industries y Northrop Grumman les donaron al menos 250.000 dólares en el último año fiscal. Sin embargo, el CSIS no ha establecido un límite superior para sus donaciones, lo que significa que “251.000 dólares o más” podría significar 1.100 millones o 250.000 millones de dólares.

Una financiación oculta

Los gigantescos fabricantes de armas financian silenciosamente a muchos de los grupos más grandes e influyentes que asesoran al gobierno de Estados Unidos sobre su política exterior. Sólo el Consejo Atlántico está financiado por 22 empresas armamentistas, por un total de al menos 2,69 millones de dólares el año pasado. Incluso un grupo como el Carnegie Endowment for Peace, establecido en 1910 como una organización dedicada a reducir los conflictos mundiales, está patrocinado por empresas que fabrican armas de guerra, incluidas Boeing y Leonardo, que donan decenas de miles de dólares cada año.

Los cinco equipos que recibieron más dinero de la industria armamentística son: el Consejo Atlántico, 2,69 millones de dólares; el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), 2,46 millones de dólares; el Centro para una Nueva Seguridad Estadounidense (CNAS), 950.000 dólares; el Instituto Hudson, 300.000 dólares; y el Consejo de Relaciones Internacionales, 10.000 dólares.

Al menos 36 fabricantes de armas han brindado apoyo financiero a importantes equipos estadounidenses de análisis. Los más generosos son Northrop Grumman, con 1,07 millones de dólares; Lockheed Martin, con 838.000 dólares; General Atomics, con 485.000 dólares; Leonardo SpA, con 10.000 dólares; y Mitsubishi, con otros 10.000 dólares.

El papel de los equipos de análisis financiados por la industria armamentista consiste en construir, a través de interminables repeticiones y debates que permanezcan dentro de sus extraños parámetros, la idea de que las guerras se ganan, que las guerras son defensivas, que las armas nucleares disuaden las guerras, que no podemos hablar con los enemigos, que el gasto en armas es un servicio público que los países deberían ampliar en la medida de lo posible, privando al mismo tiempo de fondos destinados a los gastos sociales.

¿Quién paga el precio?

No es casualidad que los grupos que reciben la mayor cantidad de dinero de la industria armamentista sean el hogar de algunas de las voces más duras del mundo. La industria armamentista, como todas las empresas, no dona por la bondad de su corazón, sino que busca un retorno de la inversión.

Influyentes equipos como el CSIS están dando a sus benefactores un retorno de la inversión, pidiendo constantemente más gasto militar y más guerras en todo el mundo, cualesquiera que sean las consecuencias.

En 2022 el CSIS argumentó que la Guerra de Ucrania presentaba una oportunidad única para transformar y racionalizar la defensa europea, es decir, imponer enormes aumentos del gasto militar. Advirtió que eso debe hacerse rápidamente, ya que el tiempo para hacerlo puede ser efímero, que Europa debe evitar un enfoque fragmentado de su ejército y no debe seguir dependiendo de Estados Unidos para su defensa. El objetivo del 2 por cien del PIB que los países de la OTAN deben dedicar a sus fuerzas armadas es demasiado bajo y recomienda duplicar el gasto militar en Europa al 4 por cien. Lo que no se menciona es que eso sería una gran aportación para las empresas armamentistas que los financian.

Los países europeos, insistió también el CSIS, deben hacer todo lo posible dentro de la OTAN, militarizando sus sociedades, como la de Estados Unidos, en nombre de la “democracia mundial”.

En un artículo publicado en The Atlantic, Eliot A. Cohen, presidente Arleigh A. Burke de Estrategia en el CSIS, exigió una escalada de la participación occidental en Ucrania. “Necesitamos ver masas de rusos huyendo, desertando, disparando a sus oficiales, siendo hechos prisioneros o asesinados. La derrota rusa debe ser un desastre enorme y sangriento”, escribió, añadiendo que “para este fin, Occidente debe dar urgentemente todo lo que Ucrania pueda necesitar”. Eso incluye misiles de largo alcance y aviones de combate F-16 y F-35.

Lo que ni Cohen ni The Atlantic advierten, sin embargo, es que las armas que exigió que se compraran y enviaran a Ucrania son fabricadas por General Dynamics y Lockheed Martin, grupos que financian directamente al CSIS.

Al igual que el Consejo Atlántico, el CSIS aboga por mantener las armas nucleares estadounidenses en Europa, para que no se utilicen rápidamente. Las voces conciliadoras dentro de los grupos de expertos son, en el mejor de los casos, pocas y dispersas. Entre los editoriales y citas del CSIS que aparecieron en el New York Times durante un año y fueron escritos por el grupo de vigilancia de los medios Fairness and Accuracy in Reporting, no se encontró ningún ejemplo de la organización que defienda la reducción o la cautela en la política militar estadounidense.

Pero las voces a favor de la guerra no se limitaron al CSIS. Todos los equipos de análisis que reciben una financiación importante de la industria armamentista han adoptado una postura claramente agresiva. El Consejo Atlántico, por ejemplo, supervisó el gasto de los países europeos dentro de la OTAN con el objetivo de obligarlos a comprar más armas. Abogó por que Estados Unidos cree una nueva “coalición de inteligencia del Indo-Pacífico” que aumentaría las tensiones con China. La CNAS, por su parte, afirmó que la respuesta supuestamente moderada de Estados Unidos a las “provocaciones chinas” había erosionado su “credibilidad” en el escenario internacional.

Hablando sobre lo que lograron los equipos de análisis, Swanson dice: “Normalizaron la idea de medir el gasto de guerra como porcentaje de una economía, y la idea de que no hay un consumo excesivo. Han normalizado la idea de que sólo hay una solución para todos los problemas, incluso los creados por esa única solución, y es la guerra. Y presentan constantemente a la OTAN como una alianza defensiva, sin que nadie se dé cuenta de que todas las guerras de la OTAN han sido abiertamente agresivas”.

La población estadounidense se muestra escéptica ante la guerra. Dos tercios del país quiere que Washington y Ucrania entablen relaciones diplomáticas directas con Rusia, incluso si eso significa ceder territorio ucraniano. La mayoría de los estadounidenses también se opone a enviar más tropas estadounidenses a Oriente Medio, aunque sea para “defender a Israel”.

Cuando se habla de Ucrania, el 85 por cien de los equipos de análisis citados en los principales medios de comunicación como el New York Times, el Washington Post y el Wall Street Journal recibieron financiación del complejo militar-industrial. Entre estos últimos, los más importantes fueron el CSIS y el Consejo Atlántico.

La guerra es siempre una buena noticia para los fabricantes de armas

La guerra es siempre una buena noticia para los fabricantes de armas. En los últimos cinco años, el precio de las acciones de General Dynamics ha subido un 103 por cien, el precio de las acciones de Lockheed Martin ha subido un 107 por cien y el precio de las acciones de Northrop Grumman ha subido un 110 por cien.

Los accionistas de la industria armamentística han visto sus inversiones dar buenos resultados gracias a un país adicto al conflicto. Estados Unidos ha estado en guerra durante 231 de sus 248 años de independencia. Según un informe del Servicio de Investigación del Congreso, una institución pública estadounidense, Estados Unidos ha iniciado 469 intervenciones militares extranjeras entre 1798 y 2022 y 251 solo desde 1991. Estos incluyen operaciones especiales, asesinatos selectivos de dirigentes extranjeros, golpes militares e invasiones y ocupaciones directas de otros países.

Más de la mitad del gasto discrecional del gobierno se destina al ejército, cuyo presupuesto se acerca al billón de dólares al año. El gasto militar estadounidense rivaliza con el de todos los demás países juntos, mantiene una red de aproximadamente 1.000 bases en todo el mundo, incluidas casi 400 en un anillo que rodea China.

Esto alimenta el apetito insaciable de los fabricantes de armas, que tienen aún más dinero para gastar en comprar enchufes y presionar al gobierno para que emprenda más guerras. Su estrategia es financiar equipos de análisis en Washington. Para empresas como Lockheed Martin y Raytheon, es una inversión empresarial inteligente. Unos cientos de miles de dólares al año gastados en financiar equipos de análisis como CSIS, CNAS o el Atlantic Council se traducen en miles de millones de dólares en pedidos adicionales de tanques, barcos y aviones.

El militarismo no ha hecho más que aumentar desde entonces. Actualmente Estados Unidos se está preparando para posibles guerras con Rusia y China, dos de los estados más grandes y poblados del planeta, ambos con grandes arsenales de armas nucleares.

Es una excelente noticia para el complejo militar-industrial, que está causando estragos.

Alan Mac Leod https://www.mintpressnews.com/raytheon-boeing-fund-push-nato-nuclear-expansion/288300/

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El periodismo moderno lo acuñaron los tabloides más amarillos

En Gran Bretaña se usa mucho la palabra “tabloide”, que fusiona “tableta” y “alcaloide”, un tipo de compuesto que integra muchos fármacos. Luego designó a los medicamentos presentados en forma de comprimidos, pero posteriormente adoptó un significado más amplio: “Todo aquello que esté comprimido o concentrado para ser fácilmente asimilable”.

No hay nada más asimilable que la llamada “prensa popular”, o “prensa del corazón”, donde se narran las vicisitudes de los famosos. Es todo un estilo literario: titulares escandalosos, artículos breves y frases cortas sobre personas muy conocidas.

En España las publicaciones más parecidas eran los “pasquines”, que dieron lugar a la aprobación de las primeras “leyes de imprenta” para tratar de silenciar este medio de expresión.

Los tabloides se rellenan con cotilleos, alardean de mal gusto, detallan la vida privada de las personas y explotan las tragedias. Pero sobre todo son una mercancía que, como cualquier otra, es tanto más valiosa cuanto más se vende. Por eso necesita atraer a un gran número de lectores, para lo cual incluyen grabados, que eran tan importantes como los relatos.

Hay tabloides en todas los países, pero sobre todo en Gran Bretaña, donde hoy las fuentes de noticias en línea más consultadas, después de la BBC, que es una cadena pública, son los tabloides, incluidos los del holding Reach, el grupo propietario del Daily Mirror y el Daily Express), el Sun y el Daily Mail (MailOnline).

Una temática especial de los tabloides son, desde principios del siglo XVII, los relatos de crímenes espantosos, que fueron grandes éxitos en Gran Bretaña. Muchos de ellos eran inventados, o sea, mentiras, a veces mezcladas con acontecimientos ciertos.

A medida que la clase trabajadora se alfabetizó, la difusión de los tabloides británicos y los “penny papers” se consolidó y en el siglo XIX se pusieron muy por delante del periodismo convencional, al que le gusta alardear de “rigor” por contraste con sus competidores.

Fueron ellos, y no los medios convencionales, los crearon el periodismo moderno y cambiaron el modelo económico. Mientras los periódicos convencionales se repartían por suscripción y se pagaban por adelantado, los taboides se vendían por unidades en el momento inmediatamente posterior a su impresión.

Inventada en 1843, la prensa rotativa permitió imprimir más periódicos, mientras que el telégrafo eléctrico, creado al año siguiente, creó el oficio de “corresponsal”, con la posibilidad de transmitir información a la sede de su periódico más rápidamente que por correo postal.

Sólo prosperaron los periódicos que supieron aprovechar los avances de las fuerzas productivas. El Daily Mirror dominó a principios del siglo XX, en parte gracias a su capacidad para imprimir fotografías rápidamente, tal como lo hizo MailOnline gracias a la agregación de contenido y los títulos optimizados para los motores de búsqueda de internet.

Terry Kirby acaba de publicar un libro titulado “Los traficantes de noticias: una historia del periodismo tabloide” (*), una obra imprescindible que los inquisidores modernos, supersticiosos de “la verdad”, “la objetividad” y el “rigor”, nunca entenderán.

Por ejemplo, los taboides británicos nunca hubieran admitido el baboseo periódístico que siempre ha rodeado a la Corona española. Tampoco hubieran permitido poner al Bobón como “salvador de la democracia” durante el Golpe de Estado del 23-F. Esas manipulaciones son características de los periodistas que presumen de ser “imparciales” y “rigurosos”.

(*) https://www.perlego.com/book/4483817/the-newsmongers-a-history-of-tabloid-journalism-pdf

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Los países Brics promueven una alternativa al imperio mediático mundial

El viernes secretario de Estado, Antony Blinken, denunció las actividades del medio de comunicación ruso RT, calificándolo como “desestabilizador”. Según Blinken, RT es una “sección” de la inteligencia rusa.

Hace unos días, la Casa Blanca desveló una serie de medidas dirigidas contra los medios de comunicación rusos, incluidas acciones penales y sanciones, para responder a los supuestos intentos de injerencia en las elecciones en Estados Unidos, que atribuyen a Rusia.

El Departamento de Estado impuso entonces restricciones de visados a los periodistas de RT, Rossia Segodnia y otros medios rusos.

Ayer el monopolio estadounidense Meta, propietario de Facebook, Instagram y WhatsApp, anunció que prohibirá a los medios públicos rusos acceder a sus plataformas en todo el mundo, para evitar cualquier “actividad de injerencia extranjera”.

“Después de un cuidadoso análisis, hemos ampliado nuestra acción contra los medios estatales rusos”, afirmó Meta. “Rossia Segodnia, RT y otros medios tienen prohibidas nuestras aplicaciones en todo el mundo debido a sus actividades de injerencia extranjera”, afirmó la empresa estadounidense.

Moscú debate sobre la libertad de expresión

Paralelamente en Moscú tiene lugar una cumbre de medios de los países Brics, donde se debate la libertad de expresión en el contexto internacional y, específicamente, la manera de contrarrestar la dominación occidental en el panorama informativo mundial.

Aunque el foro se anuncia en el formato Brics, el alcance geográfico del evento va mucho más allá del grupo de países.

A Moscú han viajado los dirigentes de los principales medios de comunicación en línea, periódicos, canales de televisión y estaciones de radio de más de 45 países de todo el mundo. Se trata de ejecutivos de medios de Oriente Medio, Asia-Pacífico, América Latina y África.

Destacan dos temas principales: el análisis del flujo de desinformación de Occidente hacia los países Brics y las negociaciones para crear una alternativa al imperio mediático actual.

Los países occidentales, que dicen ser los pioneros de la libertad de expresión, amenazan hoy la independencia de los medios de comunicación. No es algo particularmente oculto en Occidente, afirma Melissa Fleming, Secretaria General de Comunicaciones Mundiales de la ONU.

En su discurso de bienvenida a los participantes de la cumbre dijo: “La ONU apoya plenamente a los medios de comunicación libres e independientes. Sin embargo, a los medios les resulta cada vez más difícil seguir siéndolo”. La profesión del periodismo es cada vez más peligrosa. Sólo el año pasado, un número récord de periodistas y trabajadores de los medios perdieron la vida cubriendo acontecimientos en todo el mundo. Un número aún mayor ha sido encarcelado, incluso en países que afirman ser los fundadores de la libertad de expresión y el periodismo modernos. Resulta que la libertad de prensa está amenazada precisamente por quienes deberían garantizarla”.

Los participantes en la cumbre contrastaron los comentarios de Fleming con el reciente comentario de James Rubin, coordinador del Centro para el Compromiso Mundial del Departamento de Estado de Estados Unidos, quien reconoció que “una de las razones por las que tantos países en todo el mundo no apoyan a Ucrania en la medida que cabría esperar es la escala de las actividades de RT”.

Este desprecio por la libertad de expresión por parte de Washington ha escandalizado incluso a sus colegas europeos. La periodista independiente holandesa Sonja van den Ende calificó de idiotez el comportamiento del Departamento de Estado. “He cubierto muchos conflictos, pero nunca antes un canal [RT] había sido bloqueado y periodistas sometidos a sanciones. Creo que esto puede estar relacionado con la declaración de ayer del Presidente Putin. Ahora Estados Unidos probablemente teme que haya una guerra entre Estados Unidos y la OTAN y está aprobando sanciones contra RT. Pero, por supuesto, hacer esto es una idiotez. Decir que RT tiene capacidades cibernéticas es obviamente una tontería”, afirmó.

En la inauguración de la cumbre de medios, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajarova, llamó a los periodistas de los países Brics a expresar su apoyo a sus colegas rusos de RT, porque “se está cometiendo un crimen contra ellos: un ataque a la libertad de expresión, un ataque a la profesión del periodismo, un ataque a la dignidad humana”. Los expertos en la cumbre de medios reconocieron que los medios de los países Brics luchan diariamente con la desinformación de sus rivales geopolíticos occidentales.

Pero no se cura una enfermedad haciendo un diagnóstico. Los periodistas de los países asociados a los Brics proponen crear una unión mundial de medios de comunicación para promover en el escenario internacional la sinergia de diversos valores.

“La llegada de un orden mundial multipolar es inevitable y los medios de comunicación de los países Brics deben cooperar entre sí para expresar los valores comunes de los países miembros”, concluyó en la sesión plenaria Mohamed Lies Azzouz, redactor de APS, la Agencia de Prensa de Argelia.

Ahmad Munir, director general de la Agencia de Noticias de Indonesia, Antara, lo apoyó: “Para nosotros hoy es muy importante desarrollar un diálogo integral entre estados que comparten intereses comunes. Ya es hora de hablar sobre el panorama mundial, sobre lo que inspira a la gente a seguir adelante y, en este sentido, los medios de comunicación de los países Brics son un faro de esperanza y unidad”.

Dentro de un mes, Rusia será anfitriona de una cumbre Brics aún más amplia, en la que los dirigentes de unos 20 estados han acordado participar, entre ellos China, India, Brasil, Sudáfrica, Irán y Turquía. Tiene mucho sentido que personas con ideas afines fortalezcan la seguridad informativa e ideológica dentro de dicha alianza intercontinental.

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El ‘republicano de la vieja escuela’ recomienda votar a Kamala Harris

En entradas anteriores hemos explicado los motivos por los que le seguimos la pista a Dick Cheney, que quizá alguien crea que está muerto y enterrado porque desapareció de las pantallas de televisión y el que no sale en la pequeña pantalla no existe.

Pues no es así, aunque tiene 83 años y está tan decrépito como Biden. Sólo ha tenido cinco infartos y un trasplante de corazón que le han permitido resucitar para recomendar el voto por Kamala Harris. Cuaquier cosa antes que Trump.

Desde su lecho de muerte, un republicano emite un comunicado de prensa para posicionarse a favor de los demócratas, aunque en 2008 un demócrata, como Joe Biden, lo llamó “el vicepresidente más peligroso de Estados Unidos”.

Después de este último servicio al país, el viejo Cheney podrá descansar en paz, aunque nos quedará su hija, Liz, que también recomienda votar por Kamala Harris.

Algunos creen que se tata de algo personal, que Trump repugna incluso a los de su propio partido. Demasiado vulgar, demasiado provocador y demasiado narcisista.

Casi podemos redactar esta entrada en forma de obituario. Cheney fue “un republicano de la vieja escuela”, un halcón de esos que gustan en las camarillas de Washington. En su momento emprendió más guerras de las que pudo gestionar a la sombra de Bush hijo.

No es más que la cabeza visible de los 200 miembros de los equipos de los Bush que han firmado una carta abierta contra Trump en USA Today y la sombra alargada del candidato manchú. “Los principales movimientos democráticos se verán irremediablemente socavados si Trump y su compinche J.D. Vance se inclinan ante dictadores como Vladimir Putin y al mismo tiempo dan la espalda a nuestros aliados”.

Trump no quiere aliados. Cree que a Estados Unidos ya no le hacen falta… si cambia la política internacional de Cheney y los suyos y acaba la “guerra contra el terrorismo”. La consigna es “que cada cual se las apañe como pueda”.

Que Trump se haya atrevido (aunque sea tardíamente) a criticar las intervenciones militares en Irak y Afganistán, dos grandes fracasos republicanos, es un insulto para “la vieja escuela”. Varios de ellos subieron a estrados en la convención demócrata celebrada en Chicago el mes pasado.

En la jerga trumpista se llaman “rino”: republicanos sólo de nombre. Son los intelectuales del “cenagal de Washington” que se ocupan de asuntos complejos, en lugar de hablar de cosas simples, como los emigrantes haitianos.

La oposición interna a Trump viene de lejos. En 2019 un grupo de republicanos, completamente desconocidos, firmó un artículo de opinión en el New York Times contra Trump que inundó las redes sociales.

Sin embargo, en Estados Unidos estos cambios de chaqueta, que son corrientes, no se califican como “traición”. El propio Trump es un antiguo demócrata, al igual que J.D. Vance, su mano derecha para las inminentes elecciones.

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En Europa hace mucho frío pero no deberíamos hablar de ‘ola de frío’

Nos prometieron que, gracias al calentamiento, los veranos serían más largos y los inviernos más cortos, pero es al revés. En Reino Unido, Bélgica y Francia las imágenes no se corresponden a esta época del año, con nieve en los Picos de Europa (1) y en los Pirineos (2).

Las temperaturas están entre 5 y 7ºC por debajo de los promedios para esta época del año, pero es incorrecto hablar de “ola de frío”, dicen los expertos porque hace frío, pero no mucho. No hace tanto como en invierno.

Es como cuando los economistas hablan de “recesión”. No basta con que la economía retroceda; debe hacerlo dos trimestres seguidos.

Para hablar correctamente hay que seguir las indicaciones que dan los técnicos y especialistas. Sólo ellos se expresan con propiedad. Sólo ellos son realmente “científicos”.

No importa que caiga la nieve en pleno verano porque para que haya una ola de frío hacen falta varios requisitos. No es tan fácil como parece; no basta con abrir el armario para sacar los abrigos. En España “se considera ola de frío a un episodio de al menos tres días consecutivos, en que como mínimo el 10 por cien de las estaciones consideradas registran mínimas por debajo del percentil del 5 por cien de su serie de temperaturas mínimas diarias de los meses de enero y febrero del periodo 1971-2000” (3).

Amén.

En otros países las olas de frío son diferentes. O bien no son olas o no son de frío. Por ejemplo, aunque en Francia esté nevando en pleno verano, los medios no deberían hablar de “ola de frío” porque es incorrecto (4). Es preferible hablar de “golpe de frío”.

Como vemos, los “expertos” se van apoderando del lenguaje y de los diccionarios a bocados porque tienen la sartén por el mango y porque es la mejor manera de demostrar lo que quieren demostrar.

Los que no hablan con propiedad, como ellos, es porque son unos ignorantes.

(1) https://www.lavozdeasturias.es/noticia/viral/2024/09/06/vuelve-nieve-picos-europa-caido-primeros-copos-temporada/00031725615811460345179.htm
(2) https://www.eltiempo.es/noticias/el-frio-polar-invade-espana-heladas-nevadas
(3) https://www.eltiempo.es/noticias/vamos-a-tener-una-ola-de-frio-en-espana-lo-que-sabemos-de-la-entrada-de-aire-polar
(4) https://www.leparisien.fr/meteo/non-la-france-ne-subit-pas-une-vague-de-froid-cette-semaine-12-09-2024-SG5R5PFLINAB5CBLPH5ZJSEJWY.php

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No hay guerra sin propaganda de guerra

Hace un par de años tres realizadores (Roger Stahl, Matthew Alford y Tom Secker) dirigieron el documental “Teatros de guerra”, en el que analizan el papal del Pentágono en la industria moderna del entretenimiento, que se ha convertido en gigantesca.

Las pantallas de la televisión son armas de guerra y por eso el Pentágono firma contratos con las productoras de Hollywood y controla los guiones del cine, pero también los espectáculos multimedia.

El origen de la propaganda de guerra está en la creación de la Oficina de Información de Guerra (OWI), un programa del Pentágono creado el 13 de junio de 1942, seis meses después de Pearl Harbor. Uno de sus directores, Elmer Davis, dijo que “la forma más fácil de inculcar propaganda en la mente de la mayoría de las personas es a través de una película de entretenimiento, porque entonces no se dan cuenta de que están siendo sometidos a la propaganda”.

En 1953, con la Guerra Fría en pleno apogeo, Eisenhower comentó sobre la propaganda de guerra que “la mano del gobierno debe ocultarse hábilmente”. Para ello el ejército debía firmar “acuerdos con multitud de empresas privadas en los campos del entretenimiento, la dramaturgia, la música y otros”.

Hoy florece la militarización de las diversiones. Gracias a Top Gun, la franquicia Marvel y programas de televisión, como Extreme Makeover, el Pentágono ha logrado influir en los guiones de más de 2.500 películas y series.

La OWI, a la que sucedió la Entertainment Liaison Office, comenzó a revisar los guiones de cine y a devolverlos a los estudios de cine y televisión con los correspondientes comentarios. Sólo entonces procedía a prestar los sistemas de armamento para los rodajes.

No sólo el Pentágono, también el FBI es conocido por reescribir los guiones de cine.

Esta práctica no ha cambiado. En “The Fate of the Furious”, la octava entrega de la franquicia Fast & Furious, el rapero y actor Ludacris lee en voz alta un anuncio publicitario de 30 palabras para promocionar el dron terrestre “Ripsaw” de Textron Systems. El texto de Ludacris no fue escrito por un guionista, sino por la Oficina de Enlace de Entretenimiento.

Se pueden encontrar imágenes de publicidad encubierta de este tipo en cientos de producciones, ya sea en la franquicia Transformers (uno de los personajes, Starscream, es un avión de combate F-22) o en las películas de Marvel.

El fabricante de viudas

En varias ocasiones hemos expuesto la chapuza del avión de combate F-35, el campeón de las armas futuristas mal diseñadas, que ha costado a los contribuyentes estadounidenses más de dos billones de dólares. Sin embargo, el documental del canal History “Secret access: Superpower 2011” pinta un panorama muy diferente. El F-35 es el único camino posible para mantener la hegemonía militar estadounidense, y en “El Hombre de Acero”, el mismísimo Superman vuela junto a una flotilla de F-35 durante su guerra contra los despiadados kryptonianos.

La producción de “Misión Imposible 7: Dead Reckoning” hubiera resultado impopsible sin la intervención del Pentágono. Además de permitir al equipo filmar en bases militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos, el contrato autorizó el préstamo de un V-22 Osprey fabricado por Boeing, de modo que será utilizado en al menos al menos dos escenas durante las cuales se filmará el avión tanto por dentro como por fuera.

Lo mismo que el F-35, el Osprey, apodado el “fabricante de viudas”, es un desastre que costó 120.000 millones de dólares y ya está desmantelado porque ha causado la muerte de 62 miembros de las fuerzas armadas.

Alguna vez el Pentágono ha explicado que el objetivo de su participación en la industria del entretenimiento es promover una “presentación auténtica de las operaciones militares” y mantener un “nivel aceptable de dignidad” en la imagen del ejército, mejorar “los programas de reclutamiento y apoyo a las fuerzas armadas”, así como respetar “las políticas del gobierno de Estados Unidos”.

Impulsar y blanquear la guerra

La película de 2017 “The Long Road Home” retrata la operación militar del ejército estadounidense en Ciudad Sadr en 2004, durante la Guerra de Irak. Se saldó con la muerte de 22 soldados y 940 irakíes. En una escena, un coronel dice que la batalla fue esencial para liberar a dos millones de iraquíes de la opresión de un dictador y ofrecerles un “futuro mejor”.

La película pasa por encima de mentiras, como las armas de destrucción masiva o los supuestos vínculos de Irak con Al-Qaeda, que justificaron la agresión militar de Estados Unidos. Finalmente, el papel que desempeñan los imperialistas es el de proteger a las poblaciones contra los dictadores de todo el mundo. Ahora Irak está mejor que entonces.

La película “Argo”, de Ben Afleck, trivializa el papel de la CIA en en 1953 en el derrocamiento del primer ministro iraní democráticamente elegido, Mohammad Mossadegh.

“Black Hawk derrobado” oculta la desastrosa debacle de Somalia con actos individuales de sufrimiento y coraje.

En 1986 “Top Gun” restauró la imagen del ejército después de dos décadas de una desastrosa derrota en Vietnam.

En la segunda entrega de Jack Ryan, el adorable Jim de The Office pide a la CIA que derroque a un dictador venezolano con armas nucleares, con la esperanza de instalar a un Juan Guaidó de cartón.

En Estados Unidos sólo hay dinero público para la guerra y la propaganda de guerra. En el período posterior al 11 de septiembre, los presupuetos militares han devorado ocho billones de dólares.

Pero el dinero del Pentágono es un laberinto. No hay manera de saber en qué se despilfarra, aunque las sospechas son obvias. La sexta auditoría tampoco lo ha podido aclarar.

—https://responsiblestatecraft.org/theaters-of-war/

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Guerra psicológica

La neolengua sanitaria del Imperialismo S.A.

Rachel Levine, mejor dicho, Richard Leland Levine, un transgenerizado con rango de Almirante y Subsecretario de Salud del gobierno de Joe Biden hacía editar en abril de 2024 a través del National Institute of Allergy and Infectious Diseases (Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas), como parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), el Instituto que durante muchos años fue el búnker del nefasto Antony Fauci, un panfleto de 36 páginas denominado “HIV Language Guide” (1).

No es nada nuevo, la Subsecretaria de Salud estadounidense solo está siguiendo las órdenes emanadas del conglomerado globalista del Foro Económico Mundial en su perspectiva de destrucción de la raza humana tal como la hemos conocido hasta ahora, teniendo como “guía” original el documento de la Asociación Profesional Mundial para la Salud Transgénero (WPATH), asociación internacional que a través de su publicación International Journal of Transgender Health publicó en 2022 un documento de 260 páginas denominado SOC8. Es un documento sobre estándares de atención a las personas transgénero y personas de género diverso (Standards of Care for the Health of Transgender and Gender Diverse People, Version 8) (2).

Documento que establece “recomendaciones”, aún sabiendo que lo que emite son órdenes emanadas de las élites globalistas del Foro Económico Mundial y la mafia químico-farmacéutica. Veamos algunas de dichas recomendaciones: “Recomendamos que el personal y los profesionales encargados de brindar atención médica a personas TGD recomienden y apoyen tratamientos quirúrgicos de afirmación de género de acuerdo con SOC8, cuando la persona los solicite, sin demoras indebidas (pág. 108).

“Recomendamos que los profesionales de la salud que brindan atención a personas transgénero y de género diverso sigan las pautas locales y de la Organización Mundial de la Salud para la detección, prevención y tratamiento del virus de inmunodeficiencia humana/infecciones de transmisión sexual (VIH/ITS) (pág. 170).

“Recomendamos que los profesionales de la salud no obliguen a las personas transgénero y de género diverso a someterse a psicoterapia antes de iniciar un tratamiento de afirmación de género (pág. 177).

“Recomendamos que no se ofrezca terapia ‘reparativa’ y ‘de conversión’ destinada a intentar cambiar la identidad de género y la expresión de género vivida de una persona para que sean más congruentes con el sexo asignado al nacer (pág. 178).

Una cuestión a tener en cuenta es que la OMS ha sido una de las impulsoras de la ideología transhumanista cuando en 2019 modificó el concepto de “disforia de género” por “intransigencia de género” abriendo la puerta a la prioridad de las medicalizaciones hormonales e intervenciones quirúrgicas en lugar de las prevenciones psicológicas, para goce y disfrute de la mafia químico-farmacéutica.

El 27 de septiembre de 2022 el British Medical Journal publicaba sobre el SOC8: “Las directrices de salud para personas transgénero de Estados Unidos dejan la edad de inicio del tratamiento abierta al criterio clínico. Las nuevas directrices clínicas que influirán en la atención de las personas transgénero en Estados Unidos y en el resto del mundo han eliminado las recomendaciones sobre la edad mínima para el tratamiento, incluidas las hormonas y la cirugía, y han dejado las decisiones en manos de los médicos” (3).

Esta aseveración del British Medical Journal podemos verla relacionada con el panfleto amenazador que el gobierno de Joe Biden publicó en abril de 2024 (Global Health Security Strategy 2024) del cual fue partícipe destacada la Subsecretaria de Salud Pública antes mencionada, en el cual se amenazaba a quienes se opusieran al nuevo Reglamento Sanitario Internacional (RSI) propuesto por la OMS, cito textualmente: “Esta Estrategia de Seguridad Sanitaria Mundial tiene como objetivo construir relaciones diplomáticas para impulsar políticamente las acciones multisectoriales necesarias para acelerar el cumplimiento de los marcos de políticas relevantes que respaldan el SGA, incluido el RSI […] El gobierno de los Estados Unidos tiene asociaciones civiles y militares con organismos encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo” (4).

El título del documento puede engañar al referirse a una guía de lenguaje sobre el SIDA. Pero esto es lo de menos. A partir de la página 12 hasta el final solamente trata la deconstrucción humana haciéndola rango de ley.

Veamos algunos elementos del citado documento: “Los principios de esta guía se deben aplicar ampliamente a charlas científicas, oportunidades de financiación (NOFO), solicitudes de propuestas (RFP), entrevistas con los medios, desarrollo de protocolos de estudio y convocatorias públicas para participar en investigaciones clínicas”. Estableciendo de este modo la orientación “científica”, la posibilidad de acceder a subvenciones, la imposición en los medios de comunicación y el contenido de las ponencias en los Congresos médicos.

Algunas definiciones levinescas y nuevas denominaciones:

“La binariedad de género de ‘hombre’ y ‘mujer’ ha sido impuesta, perpetuada y reforzada a través del colonialismo” (?). Este documento niega la realidad de que la humanidad hasta hoy se ha reproducido precisamente por la existencia de hombres y mujeres.

Si algo ha hecho el colonialismo ha sido la matanza indiscriminada de hombres y mujeres y la esclavitud de los mismos a todos los niveles, tanto físicos como culturales sometidos al país colonizador.

Continuamos:

“Género fluido: Persona cuya identidad de género cambia entre distintos géneros o ningún género.

Genderqueer: Una persona que no necesariamente se identifica únicamente como hombre o mujer.

Misgender: Referirse a alguien, especialmente a una persona transgénero, usando una palabra, pronombre o dirección que no refleja correctamente su identidad de género.

Pronombres: Los pronombres no binarios deben incorporarse en los protocolos de estudio y otros documentos.

Queer: El término se considera más fluido e inclusivo que las categorías tradicionales de orientación sexual e identidad de género, y algunas personas incluso lo usan para describir sus creencias políticas”.

Modificaciones y censuras lingüísticas transhumanas:

Actual: Sexo al nacer. Nuevo: Sexo asignado al nacer. Términos relacionados que se deben evitar: sexo biológico, nacido varón/hembra.
Actual: De mujer a hombre (FTM). Nuevo: Hombre transgénero. Términos relacionados que se deben evitar: solía ser mujer, nació mujer.
Actual: De hombre a mujer (MTF). Nuevo: Mujer transgénero. Términos relacionados que se deben evitar: solía ser hombre, nació hombre, de hombre a mujer (MTF).
Actual: Cambio de sexo. Nuevo: Afirmación de género. Términos relacionados que se deben evitar: Preoperatorio/postoperatorio, cirugía de reasignación de género.
Actual: Hombre/hombres. Nuevo: Persona a la que se le asignó sexo masculino al nacer.
Actual: Mujer/mujeres. Nuevo: Asignada como mujer al nacer.

El lenguaje como “mujeres embarazadas” y “madre” puede implicar incorrectamente que los participantes que no se identifican como mujeres o madres no son elegibles, por lo que se debe utilizar un lenguaje neutral.

Actual: Madre (refiriéndose a la persona que dio a luz). Nuevo: Padre biológico. Términos relacionados que se deben evitar: mujer embarazada.
Actual: Mujeres (o niñas) con potencial fértil. Nuevo: Personas/personas con potencial fértil, personas/personas capaces de quedar embarazadas. Términos relacionados que se deben evitar: mujeres (o niñas) con potencial reproductivo.
Actual: Lactancia materna. Nuevo: Leche humana. Términos relacionados que se deben evitar: Leche materna.
Actual: Prostituta. Nuevo: Trabajadora sexual/trabajo sexual. Términos relacionados que se deben evitar: prostitución.
Actual: Esclavitud sexual. Nuevo: Tráfico sexual. Términos relacionados que se deben evitar: prostitución forzada, prostitución infantil.

De todo ello podemos suponer que dentro de poco los gobernantes de nuestro país, como fieles servidores del binomio Biden – Harris, y coreados por la izquierda woke transhumanista amante de los esperpentos, implantarán estos vocabularios en los contenidos curriculares escolares, en los medios de comunicación y tal vez los incorporen en alguna de las leyes que ex ministra Irene Montero nos dejó como funesto legado.

Y finaliza imponiendo la fórmula acuñada y prometida por la OMS de una nueva pandemia que en su momento definió como “Enfermedad X”.

Actual: Viruela del simio/viruela del mono. Nuevo: Mpox ¡Por fin tenemos nombre para la enigmática “enfermedad X” auspiciada por la OMS y el Foro Económico Mundial: Mpox! Según el Instituto de Salud Global de Barcelona el término enfermedad X fue utilizado por la Organización Mundial de la Salud en el 2018, cuando la añadió a su lista una serie de virus poco conocidos, todos ellos con un reservorio animal. La llamó Enfermedad X para enfatizar la posibilidad de que la próxima epidemia o pandemia grave podía ser causada por un patógeno hasta ese momento desconocido. Incluso el último foro de Davos le dedicó una sesión (5).

El 28 de marzo de 2018 la página oficial del Foro Económico Mundial anunciaba que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido una ‘Enfermedad X’ en sus últimos planes para hacer frente a pandemias inesperadas: ‘X’ significa ‘inesperado’ […] El objetivo es reducir el tiempo necesario para crear medicamentos y tratamientos eficaces para cada enfermedad […] La enfermedad X, dice la OMS, “representa el conocimiento de que una epidemia internacional grave podría ser causada por un patógeno actualmente desconocido que causa enfermedades humanas […] los filántropos de la salud Bill y Melinda Gates, han planteado el espectro de que las enfermedades que se han convertido en armas podrían representar uno de los mayores riesgos para la humanidad” (6).

El 10 de Julio de 2023 el portavoz oficial del Foro Económico Mundial iniciaba así su publicación: “Enfermedad X: así debemos prepararnos para el próximo gran virus” (7).

El Foro Económico Mundial en su asamblea anual entre el 15 y 19 de enero de 2024 programó una conferencia para abordar la supuesta “Enfermedad X” en la que participó, entre otros, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus explicando que el objetivo detrás de este concepto es estar preparados en términos de investigación para lograr fármacos y otras vacunas (8).

Después de estas notas dispersas podemos afirmar que la pretensión transhumana de la mafia globalista mundial integrada en lo que denomino Imperialismo S.A., no es otra que la transformación de hombres y mujeres en seres alienados convertidos en “modernas quimeras” cual monstruos de la mitología antigua. Al mismo tiempo trasladar la responsabilidad de la mayoría de enfermedades actuales a cualquier animalillo que hace millones de años conviven con nosotros, ya sean éstos murciélagos o monos; todo ello para oscurecer la cuna de ciertas enfermedades que han sido originadas por los experimentos mundiales de Ganancia de Función (GOF) altamente patógenos promovidos por la industria químico-farmacéutica a instancias del entramado globalista.

Este es el futuro que la aspirante a inquilina de la Casa Blanca Kamala Harris nos promete si sale vencedora de las elecciones presidenciales norteamericanas de este año, junto a un incremento de las incursiones militares y golpes de estado en todo el mundo, siguiendo el ejemplo de sus antecesores Obama y Clinton.

(1) https://www.niaid.nih.gov/sites/default/files/niaid-hiv-language-guide.pdf
(2) https://www.wpath.org/soc8/chapters
(3) https://www.bmj.com/content/378/bmj.o2303
(4) https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2024/04/Global-Health-Security-Strategy-2024-1.pdf
(5) https://www.isglobal.org/healthisglobal/-/custom-blog-portlet/-cual-sera-la-proxima-enfermedad-x-
(6) https://www.weforum.org/agenda/2018/03/the-who-is-preparing-for-disease-x/
(7) https://www.weforum.org/agenda/2023/07/diseasex-pandemic-preparedness-cepi/
(8) https://www.weforum.org/events/world-economic-forum-annual-meeting-2024/

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Kamala Harris hace un llamamiento a favor de las guerras imperialistas

La convención demócrata parecia un acto protocolario al más puro estilo gringo, hasta que la candidata Kamala Harris cerró el sarao con un discurso de clausura en favor de las guerras imperialistas. “Como comandante en jefe, me aseguraré de que Estados Unidos siempre tenga la fuerza de combate más poderosa y letal del mundo”, dijo.

¿Contra quién luchará esa fuerza letal? A diferencia del errático Trump, Harris no dejó lugar a dudas, refiriéndose a China, Rusia, Corea del norte e Irán, los mismos países a los que el gobierno que comparte con Biden ha apuntado en un nuevo documento que describe la estrategia de Estados Unidos en caso de una futura guerra nuclear mundial.

Como cualquier discurso pronunciado por un político imperialista estadounidense, el de Harris estuvo dirigido a dos audiencias, que son la verdadera base del Partido Demócrata: Wall Street y la inteligencia militar.

El antiguo secretario de Defensa y director de la CIA, Leon Panetta, estaba presente, y no sólo como espectador, junto a tres dirigentes del aparato de inteligencia militar, que antes eran republicanos, pero que ahora ocupan escaños como demócratas en la Cámara de Representantes.

Harris se comprometió a continuar con la política exterior militarista que ha compartido con Biden para defender los intereses del imperialismo estadounidense.

Los medios de intoxicación han destacado la breve referencia de Harris al sufrimiento de la población palestina de Gaza, pero el discurso reiteró categóricamente su compromiso de proporcionar ayuda militar ilimitada a Israel: “Siempre defenderé el derecho de Israel a defenderse y siempre me aseguraré de que Israel tenga la capacidad de defenderse”, dijo.

En otras palabras, todas las bombas que sean necesarias para seguir asesinando a los palestinos, tanto en Gaza como en Cisjordania, por no hablar de los demás compromisos bélicos de Israel contra Líbano, Yemen, Irán y otros países de Oriente Medio.

Naturalmente, un discurso de campaña tiene que entretener a los electores con las falsas promesas de siempre: mejorar el nivel de vida, fortalecer la red de seguridad social y defender los derechos democráticos, como el derecho al aborto.

No obstante, el colosal gasto requerido para las guerras imperialistas es imposible conjugar con el mantenimiento de cualquier clase de programas sociales, como la Seguridad Social, Medicare, Medicaid, cupones de alimentos y Head Start.

Hace sesenta años, durante la guerra de Vietnam, el presidente demócrata Lyndon Johnson intentó lo mismo, combinar “armas y mantequilla”, pero los trabajadores nunca vieron la mantequilla encima de la tostada. Kamala Harris ni siquiera lo intentará. Sus promesas de mejora social son una cínica retórica electoral que será abandonada el 6 de noviembre, si no antes.

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A la desesperada los británicos preparan un ‘ataque sucio’ en Ucrania

El gobierno ucraniano y sus patrocinadores occidentales están desesperados y dispuestos a intentar cualquier cosa. Se preparan para atacar los sitios de almacenamiento de desechos nucleares de un reactor ruso, Kursk o Zaporiya, con ojivas radiactivas.

Se trataría de un atentado terrorista de bandera falsa del que luego culparían a Moscú, según IntelDrop (*), al estilo del ataque químico en el barrio de la Guta, en Damasco, en 2013, durante la Guerra de Siria, imputado al gobierno de Bashar Al Assad.

Los ucranianos ya han atacado la central nuclear de Zaporiya, la más grande de Europa, provocando un incendio en una de las torres de refrigeración, mientras acusaban a Rusia de bombardearse a sí misma.

Las ojivas especiales destinadas al ataque ya han sido entregadas a la planta de procesamiento de Vostochny en Zhovti Vody, en la región ucraniana de Dniepropetrovsk, según el periodista ruso Marat Jairullin.

Los objetivos posibles del ataque son la central nuclear de Zaporiya, en Energodar, o la central nuclear de Kursk, en Kurchatov.

La intención de Kiev es acusar a Moscú bajo una bandera falsa. Un gran número de periodistas occidentales han llegado a las regiones de Sumy, cerca de Kursk, y a la parte de Zaporiya controlada por los ucranianos para realizar los correspondientes reportajes.

Según Serguei Lebedev, coordinador de la resistencia prorrusa en la región de Nikolaev, el ataque se llevaría a cabo con armas de la OTAN y estarían supervisados por los servicios de inteligencia occidentales, principalmente británicos.

Es poco probable que Ucrania utilice una “bomba sucia” para esta provocación, porque no podría imputarselo a Rusia. No tiene sentido que un país que tiene uno de los mayores arsenales nucleares del mundo utilice “bombas sucias”.

La provocación podría implicar la detonación de ojivas “tácticas estadounidenses de bajo rendimiento” en una de las principales ciudades de Ucrania (Kiev, Dniepropetrovsk u Odesa) para desviar la responsabilidad de este ataque hacia Rusia.

Otra posibilidad sería utilizar varias ojivas nucleares de medio kilotón para destruir presas y puentes en el río Dnieper, para afirmar que Rusia intenta aislar a las tropas ucranianas en la orilla izquierda del rio Dnieper.

El ataque nuclear causaría un impacto aún más negativo contra Rusia en el mundo porque rompería un tabú: el empleo de armas de destrucción masiva. Los medios de intoxicación llevan meses poniendo en primer plano las declaraciones de Putin sobre la posibilidad de recurrir a las armas nucleares, que los reporteros vincularían al ataque contra Kursk o Zaporiya.

(*) https://www.theinteldrop.org/2024/08/16/british-helping-ukraine-prepare-dirty-nuke-attack-media/

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Siguen las cortinas de humo en torno al sabotaje al gasoducto Nord Stream

Siguen las cortinas de humo en torno al sabotaje al gasoducto Nord Stream en setiembre de 2022. Su objetivo es eliminar el rastro de la intervención de la OTAN y, más en concreto, de Reino Unido en el atentado, volcando la responsabilidad sobre Ucrania. En medio de una guerra todo vale y, desde luego, también destruir las infraestructuras del adversario.

La típica maniobra de distracción la lanzó el New York Times, que el año pasado inculpó a un “grupo proucraniano” que actuó sin la autorización de Zelensky.

En las últimas informaciones, los medios hablan del gasoducto “ruso”, olvidando que también era alemán y por eso Alemania ha ordenado la busca y captura de Volodymyr Z., un ucraniano implicado en la voladura. El acusado es un monitor de buceo que vive en Polonia y le implican en el sabotaje junto con otros dos ucranianos, también buceadores (1).

Al día siguiente el Wall Street Journal aseguró que la operación fue validada al más alto nivel en Kiev, incluso inicialmente por Zelensky personalmente. El ataque explosivo se llevó a cabo bajo la supervisión del entonces comandante en jefe del ejército ucraniano, Valery Zalouzhny. a pesar de un cambio de opinión en el camino por parte de Zelensky, quien había pedido que se detuviera el plan.

La idea del sabotaje surgió en mayo de 2022 en medio de una borrachera de oficiales, altos funcionarios y dirigentes empresariales ucranianos (2). Desde entonces, se han señalado a varios culpables. Rusia inicialmente nombró a Londres como el organizador del sabotaje. También se sospechaba de Estados Unidos.

Según el Wall Street Journal, un total de seis personas participaron directamente en esta operación con un coste de aproximadamente 300.000 dólares, todo financiado con dinero privado. “El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, aprobó inicialmente el plan, según un funcionario que participó en él y tres que estaban al tanto del mismo”, afirma el periódico. “Pero luego, cuando la CIA se enteró y pidió detenerlo, ordenó que lo detuvieran”, continúa.

Sin embargo, el general Zaluzhny, comandante en jefe del ejército ucraniano en aquel momento, ignoró la orden y su equipo no modificó el plan inicial. Por su parte, Zaluzhny, que desde entonces ha sido nombrado embajador de Ucrania en Londres, le ha dicho al periódico que no tenía conocimiento de tal operación.

Después del sabotaje Zelensky le pidió explicaciones a Zalouzhny, pero ya era demasiado tarde. No era posible comunicarse con el equipo de sabotaje porque cualquier contacto hubiera puesto en peligro la operación. A Zelensky le dijeron que es como un torpedo: una vez que lo lanzas contra el enemigo, no puedes recuperarlo.

Los medios de comunicación alemanes, que han revelado los últimos avances de la investigación judicial, son mucho más cautelosos respecto a la implicación de Zelensky y tienden a exonerarle de responsabilidad. Como dice el semanario Der Spiegel, si hay que pagar los platos rotos, hay que ir a por el general Zaluzhny, un personaje amortizado del que ya nadie se acuerda.

(1) https://www.tagesschau.de/investigativ/ndr-wdr/nordstream-172.html
(2) https://www.wsj.com/world/europe/nord-stream-pipeline-explosion-real-story-da24839c