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¿Por qué Rusia no destruye los satélites de la OTAN que emiten la señal GPS en Ucrania?

Ya sea en la logística, el transporte, la agricultura, las finanzas, la industria, la defensa o la seguridad, el GPS garantiza la precisión de dos variables capitales: el posicionamiento geográfico y la medida del tiempo.

El primer satélite GPS se puso en órbita en 1978 y la cobertura mundial se completó en 1995. Hoy la señal GPS se basa en una constelación de 31 satélites que en cualquier parte del mundo permite tener al menos cuatro satélites a su alcance en todo momento. Los satélites GPS se encuentran en órbitas circulares a una altitud de 20,200 kilómetros.

Un satélite consta de cuatro relojes atómicos, sincronizados y trazables, que sirven de referencia a miles de millones de usuarios. El cronometraje por GPS es tan preciso que se ha convertido en una pieza clave de la industria mundial. Por ejemplo, las centrales eléctricas modernas dependen de esa sincronización para modificar, adaptar y seguir la demanda de potencia y ajustar la producción de energía.

Además, los mercados financieros mundiales también dependen del GPS para registrar miles de millones de transacciones diarias en apenas unos milisegundos.

Las señales GPS son, por tanto, una infraestructura esencial, pero muy vulnerable. En primer lugar, por amenazas naturales, como las erupciones solares del verano de este año, que perturbaron la ionosfera, impidiendo el paso de las señales GPS. Estas tormentas son cada vez más frecuentes. El Sol ha entrado en un nuevo ciclo, con un pico de actividad previsto para 2025-2026. Una gran erupción solar puede dejar fuera de servicio varios satélites, temporal o permanentemente.

Además, el GPS está expuesto a todo tipo de amenazas de origen humano, desde interferencias hasta piratería informática e incluso ataques militares.

Hasta la fecha no se han producido ataques militares contra los satélites GPS. Sin embargo, los incidentes aumentan, tanto los intencionales como los no intencionales. Según el proyecto Strike3, una iniciativa europea para limitar la exposición del continente al “riesgo GPS”, solo en abril de 2018 se detectaron más de 21.000 interferencias en las comunicaciones aeroportuarias en los ocho principales aeropuertos europeos. De ellas, 1.141 fueron identificadas como interferencias deliberadas (*).

Un ciberataque espacial puede generar perturbaciones, provocar la pérdida de datos o incluso de un satélite o una red de satélites. Al hacerse con el sistema de mando y control de un satélite, un atacante puede alterar su órbita, interrumpir las comunicaciones o inutilizar su electrónica. Como en la mayoría de los ciberataques terrestres, el atacante podría utilizar servidores cautivos sin dejar ningún rastro.

Conscientes de la fragilidad del sistema, Rusia, la Unión Europea y finalmente Japón y China han creado sus propias constelaciones de satélites: Glonass en 1993, Galileo en 2011, QZSS y Beidou en 2018 respectivamente.

Por ello, la denominación GPS, propia del sistema estadounidense, tiende a sustituirse por el de GNSS (Sistema Global de Navegación por Satélite).

Guerra en la cuarta dimension

Los ejércitos contemporáneos dependen del GPS, ya sea para la geolocalización, el guiado de misiles o la navegación en el mar o en el aire. Los proyectiles de artillería “inteligentes”, así como los cohetes Himars, gracias a su guiado por GPS, son capaces de alcanzar con una precisión de menos de 2 metros un objetivo situado a varias decenas o incluso cientos de kilómetros de distancia.

Por lo tanto, a muchos ejércitos les interesa desarrollar sistemas de interferencia. Se trata de emitir una señal más potente en la misma banda de frecuencias que el GPS para perturbar su señal. Los dispositivos apenas cuestan unas decenas de euros y se utilizan para robar vehículos, por ejemplo. Tienen un alcance de unas decenas de metros, mientras que los militares pueden interferir o incluso interrumpir las señales GPS a varios cientos de kilómetros.

En 2003, durante la agresión militar contra Irak, la empresa rusa Aviaconversiya suministró al ejército irakí dispositivos de interferencia de la señal GPS, de menos de 8 kilos de peso y 200 kilómetros de alcance.

Corea del norte realiza periódicamente interferencias dirigidas a aviones surcoreanos, tanto civiles como militares. Según la Autoridad de Aviación Civil de Corea, varios cientos de aviones civiles pueden ser blanco de ataques cada mes.

La interferencia es básicamente una operación relativamente fácil, ya que las señales GNSS son débiles en comparación con las que emiten los inhibidores. La señal de un GPS puede compararse con el ruido que hace una cigarra, mientras que el atasco por interferencias es similar al de un avión a reacción.

El apagón GPS: vuelve el sextante

Rusia dispone de equipos de interferencia anti-GPS y armas antisatélite extremadamente sofisticados. Anteriormente ha interferido las señales GPS de la OTAN en una amplia zona, concretamente en el Ártico, durante los ejercicios militares de 2018.

El año pasado Rusia destruyó uno de sus satélites en el espacio y podría hacer lo mismo con todos los satélites GPS de Estados Unidos. En Ucrania interfieren regularmente las señales GPS en una parte del teatro de operaciones. Sin embargo, este bloqueo no es completo. ¿Por qué Rusia, que ha realizado grandes inversiones en sistemas de guerra electrónica capaces de cortar comunicaciones y señales en un amplio espectro, no ha cortado aún la señal GPS en Ucrania?

La razón principal es que las propias tropas rusas necesitan el GPS. Los receptores GPS están muy extendidos y son mucho más baratos y fáciles de usar que los receptores Glonass. Prueba de ello son los aviones de combate rusos derribados que llevaban receptores GPS civiles pegados a sus paneles de instrumentos.

Además, Ucrania sigue utilizando grandes reservas de armas de la época soviética, a las que la guerra electrónica no les afecta.

Sin embargo, los ejércitos de la OTAN llevan años preparándose para un escenario de interrupción completa y prolongada de los sistemas de posicionamiento y navegación por satélite: el apagón GPS.

La OTAN simula guerras de alta intensidad en un entorno con comunicaciones degradadas. A lo largo de varias semanas o meses, se produce un fallo del GPS y los ejércitos de la OTAN estudian soluciones alternativas para mantener su potencia de fuego: disparar misiles sin GPS y utilizar el sextante como instrumento de navegación en el mar.

Los ejércitos occidentales recurren a redes de seudosatélites, o seudolitos, a través de antenas terrestres, con el fin de crear un sistema de localización para un cierto teatro de operaciones, a diferencia del GPS, que es de carácter mundial. Este tipo de sistema es más resistente y también mucho más barato de implantar.

Para proporcionar redundancia al GPS han renacido sistemas más antiguos, como el sistema de navegación astroinercial, que se utiliza en algunos aviones estadounidenses, como el avión espía BlackBird SR71. Aunque menos preciso que el GPS, el ANS permite la geolocalización y el geoposicionamiento con una precisión de 100 metros.

Ahora Darpa trabaja en otra tecnología, llamada ASPN (All-Source Positioning and Navigation). Se trata de utilizar señales de oportunidad, como la radio, las estaciones base y la televisión, para posicionarse.

Por su parte los británicos también trabajan en un sistema de navegación llamado Navsop (Navigation via Signals of Opportunity), basado en principios idénticos.

(*) https://www.gpsworld.com/gnss-research-summary-of-strike3s-first-year/

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La Unión Europea apuesta por el libre comercio para comprar metales estratégicos

Incapaz de extraer suficientes recursos minerales y rezagada respecto a China y Estados Unidos, la Unión Europea planea aumentar el número de acuerdos de libre comercio el año que viene con países que dispongan de minerales estratégicos, como el firmado en diciembre con Chile.

En esos países, los fabricantes europeos tendrán que superar una dura competencia por los suministros.

Mientras el mercado mundial se resquebraja, Europa sigue comprometida con el libre comercio. El 12 de diciembre la Comisión Europea y el gobierno chileno sellaron un nuevo acuerdo de libre comercio, actualización de una primera versión firmada en 2002. Bruselas no tiene intención de detenerse ahí. El Vicepresidente de la Comisión, Valdis Dombrovskis, quiere firmar pronto un acuerdo similar con México.

Con la vuelta al poder de Lula, también se han reanudado las conversaciones comerciales con los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) sobre un tratado de libre comercio. Al otro lado del Pacífico, Australia, que dio un golpe de timón en sus relaciones con el Viejo Continente al firmar el acuerdo militar Aukus, espera concluir sus negociaciones con Bruselas a mediados del año que viene.

Se trata de países en cuyos suelos abundan los minerales cruciales para las nuevas tecnologías, sobre todo hacia el coche eléctrico: litio, cobalto, níquel, tierras raras e incluso cobre. A principios de septiembre Ursula von der Leyen, esbozó un plan para que Europa acumule “reservas estratégicas” de estos recursos, que “pronto serán aún más importantes que el petróleo y el gas”, ya que su consumo se multiplicará. La necesidad de tierras raras y cobalto se triplicará de aquí a 2030 en todo el mundo, y la de litio se quintuplicará.

La Unión Europea ha insistido en sellar rápidamente el acuerdo con Chile, y pretende concluir otros, empezando por Australia. En ambos casos, la cuestión del acceso a los minerales estratégicos es fundamental. La Unión Europea quiere cubrir el 70 por cien de sus necesidades de baterías para 2030 y quiere asegurarse el suministro del mismo modo que China, aunque parta de una distancia mucho mayor. Su política comercial se está volviendo más ofensiva, pero no proteccionista como la de Estados Unidos y China.

La Guerra de Ucrania ha descubierto a una Europa atrasada en materias primas estratégicas. La retirada del gas ruso recuerda que no hay industria moderna sin metales básicos. El subsuelo europeo no tiene recursos minerales en un momento en que Bruselas planea construir 38 grandes fábricas.

Una Europa sedienta de materias primas

Las materias primas son lo impensable de las políticas industriales europeas, que llevan años diciendo “el mercado proveerá”. No existe una estrategia a largo plazo.

El mercado ofrece cada vez menos. La fiebre por el oro azul del siglo XXI, el litio, ha dejado a las empresas europeas al final de la cola. El año pasado hubo mucha tensión en el mercado de minerales. Grandes empresas europeas como Volkswagen se han llevado malas sorpresas. Glencore (grupo suizo cabecero en producción de minerales) les dice: “Hay doce clientes delante de vosotros, poneos a la cola”.

Los tratados firmados hasta ahora garantizan un marco jurídico más abierto y un mejor acceso a los mercados chileno y mexicano. Siguen siendo mercados, sinónimo de competencia con actores tan inevitables como consolidados. Chile, que produce el 25 por cien del litio bruto mundial, ya tiene acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y China, su principal cliente, cuyos capitales irrigan la industria minera chilena. Los industriales europeos que quieran establecerse allí se enfrentarán a gigantes. Ninguna multinacional de la Unión Europea figura entre las diez primeras empresas mineras del mundo. Incluso en la Unión Europea, en 2030 los proveedores europeos sólo suministrarán entre el 20 y el 30 por cien de las necesidades de metales raros.

No obstante, los países extractivos ven con buenos ojos la preocupación de la Unión Europea. Chile, cuyo principal socio es China, necesita diversificar su comercio para evitar quedar atrapado entre Washington, al que también está muy unido económicamente, y Pekín. Australia también busca ampliar su base de clientes tras las tensiones con China, que tiene una gran participación en su economía y su industria minera. Más que pedidos, los europeos también podrían aportar capital.

América Latina y Australia: proveedores lejanos

Se trata de un terreno en el que los chinos llevan veinte años de adelanto. Para asegurar su abastecimiento, Europa necesita un fondo de inversión que ayude a las ampresas a tomar participaciones minoritarias en centros de producción de litio en América Latina, África u otros lugares.

Los estadounidenses tampoco han tirado la casa por la ventana. Estados Unidos también está más avanzado y mejor armado que los europeos. Conocen mejor su suelo, tienen más espacio con una industria minera más desarrollada que nunca se ha detenido realmente en su suelo. En su vecindad, tienen acceso a los minerales de Canadá y México.

Los cercanos Balcanes, Asia Central y África también tienen un subsuelo rico capaz de abastecer a la Unión Europea.

Bruselas también celebra acuerdos ad hoc con Namibia y Kazajstán, que no implican una apertura recíproca de los mercados. Se centran más en el suministro de materias primas a cambio de inversiones en infraestructuras. Es una forma de evitar las interminables negociaciones comerciales sobre el libre comercio, porque el tiempo se agota.

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Europa necesita reponer sus arsenales con nueva munición

Europa necesita reponer cuanto antes sus reservas de munición. Zelensky sigue pidiendo a sus padrinos que le envíen urgentemente equipos, armas y municiones, pero los almacenes europeos están vacíos.

Tras 10 meses de guerra, los recursos de los países de la OTAN se han agotado. Todos los países que suministran armas a Ucrania deben reponer sus arsenales lo antes posible. Les resulta difícil mantener el ritmo de producción en una guerra de alta intensidad.

La Guerra de Ucrania ha sido “un duro despertar para muchos de nosotros”, ha confesado Borrell, admitiendo que los arsenales de la Unión Europea están agotados.

El jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, advierte de que Moscú se está preparando para una guerra prolongada y aconseja a los países de la alianza que sigan suministrando armas hasta que Putin se de cuenta de que no puede triunfar.

“No debemos subestimar a Rusia. Están movilizando más fuerzas, están dispuestos a sufrir también muchas bajas e intentan acceder a más armas y municiones”, declaró Stoltenberg.

Mientras, las defensas ucranianas se han derrumbado en el sector de Donetsk. La 93 Brigada ucraniana ha evacuado de Soledar debido a las numersas pérdidas sufridas durante el contraataque intentado el 8 de diciembre contra las posiciones de Wagner y del 6 Regimiento cosaco de Lugansk (sector de la fábrica Knauf).

La línea defensiva de la 71 Brigada de Montaña ucraniana también se ha roto. El Estado Mayor ucraniano ha ordenado volar los puentes para retrasar el avance ruso. Las pérdidas sufridas son muy importantes, ha reconoció S. Cherevaty, oficial ucraniano del Estado Mayor Oriental (Donbas).

“La principal tarea, que los rusos, por desgracia, están llevando a cabo con seriedad, es debilitar nuestra defensa. Esperan llegar a un punto crítico cuando nuestra defensa esté agotada, y poder encontrar una brecha y atravesar esa brecha”, ha dicho en una entrevista concedida a la televisión.

El jueves de la semana pasada, el comandante en jefe del ejército ucraniano, Valery Zaluzhny, se mostró convencido de que Rusia intentará un nuevo ataque contra Kiev en los primeros meses del año que viene.

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El rumor de la caída de Felipe VI para 2024 corre como la pólvora

La monarquía española está en problemas. Si bien el más grave es que Juan Carlos I no puede entrar en España sin despertar indignación, los temores de la Casa Real, cada vez más fundados, es que esa indignación se traslade al actual monarca, Felipe VI.

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Ha comenzado la segunda fase de la Guerra de Ucrania

Los servicios de inteligencia de los Estados de la OTAN e incluso el general Valery Zaluzhni, Jefe del Estado Mayor del Ejército Ucraniano, han declarado que es inminente una gran ofensiva terrestre del ejército ruso. Pero sus declaraciones no se corresponden con el plan del general ruso Serguei Surovikin. Sobre todo porque la lógica más elemental en el ejército es no atarse los cordones antes de calzarse.

El nuevo plan de Rusia comenzó en octubre, con ataques de misiles de crucero y drones Geran que dañaron gravemente las infraestructuras críticas de Ucrania. Uno de los objetivos era neutralizar la capacidad de transporte del sistema energético. Eso le creó grandes dificultades al ejército ucraniano, e incluso bloqueó durante un tiempo el transporte ferroviario eléctrico.

El bloqueo del transporte ferroviario impide el flujo de armas occidentales, piezas y transformadores necesarios para reemplazar los que han sido destruidos, así como el combustible necesario para hacer funcionar los generadores diésel y de gasolina, desde las fronteras de Ucrania hasta la línea del frente.

Pero el bloqueo de estos suministros de Occidente en su camino hacia el oeste y suroeste de Ucrania es sólo el primer paso para impedir que el ejército ucraniano los utilice en el frente. El ejército ruso está procediendo en paralelo con el segundo paso, que consiste en destruir los almacenes temporales de suministros de la OTAN y la Unión Europea.

En lugar de una ofensiva terrestre, los rusos seguirán el plan de Surovikin, que implica ataques a las infraestructuras críticas de Ucrania, combinados con una caza en dos fases de las armas occidentales que cruzan las fronteras ucranianas y la creación de corredores seguros para los cazabombarderos y bombarderos rusos. Estos corredores seguros significan la destrucción de las baterías ucranianas de misiles AA de medio alcance en las regiones de Jerson, Nikolaiev, Dnepropetrovsk, Zaporiya, Donetsk y Jarkov.

—https://politros.com/23806234-ruminskii_ekspert_vasilesku_plan_rossii_na_ukraine_rabotaet_nachalsya_vtoroi_etap

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La Unión Europea traerá electricidad de Azerbayán por un cable que elude a Rusia

Azerbayán suministrará electricidad a la Unión Europea a través de un nuevo cable submarino, según un acuerdo firmado el ayer en Rumanía destinado a diversificar las importaciones de energía. Antes que depender de Rusia, Ursula von der Leyen prefiere firmar un pacto con el diablo.

Está previsto que las obras comiencen en septiembre del año que viene y que electricidad llegue en 2029 como muy pronto. El marco financiero y técnico del acuerdo no se especifica en el comunicado emitido por el Presidente rumano, Klaus Iohannis, al margen de una reunión entre los distintos firmantes.

El cable, de 1.195 kilómetros de longitud y sumergido casi por completo en el Mar Negro, unirá Azerbayán con Hungría a través de Georgia y Rumanía. Los cuatro países han firmado el acuerdo. Rumanía y Hungría, miembros de la Unión Europea, cuentan con el apoyo de la Comisión Europea. “Estamos preparando la construcción del cable eléctrico submarino más largo”, dijo el Primer Ministro húngaro, Viktor Orban.

Desde el inicio de la Guerra de Ucrania en febrero, la Unión Europea ha ido llamando a todas las puertas en un intento de reducir su dependencia de los hidrocarburos rusos. Se trata de “nuestra contribución a la seguridad energética europea” y de “un nuevo puente entre la UE y Azerbaiyán”, declaró el Presidente azerí, Ilham Aliyev.

El cable representa una “nueva ruta llena de oportunidades” para Georgia, “un país con destino europeo” que podría convertirse en un “centro energético”, según Von Der Leyen. Permitirá transportar electricidad a vecinos, como Moldavia y Ucrania, y contribuirá a la “modernización del sistema energético ucraniano”.

El acuerdo abarca otros ámbitos de cooperación, como “las nuevas tecnologías energéticas”, “la producción de hidrógeno” y “la ampliación de las infraestructuras de tránsito”, según un comunicado de prensa del Presidente rumano.

Hasta aquí todo parece casi normal, pero tratándose de los burócratas europeos también hay que leer la letra pequeña. “Hemos decidido dar la espalda a los combustibles fósiles rusos y recurrir a nuestros socios energéticos de confianza”, declaró Von der Leyen en Bucarest.

La Presidenta de la Comisión Europea considera que un país como Azerbayán, que no es capaz de situar en el mapa, es un socio que le da más confianza que Rusia, incluso en un tiempo tan remoto como 2029, muy poco antes de que se agote la Agenda 2030.

En Bruselas confunden la “fiabilidad” con la “docilidad”. Lo que quieren los europeos son peleles manejables a los que se les pueda presionar y saquear, como Azerbayán, Georgia y otros parecidos. Nada de huesos duros de roer, como Rusia.

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El ejército de Estados Unidos se establece permanentemente en Lituania

La noticia de que la OTAN está ampliando gradualmente su presencia en los países bálticos se ha convertido en algo habitual y no constituye ninguna sorpresa. El territorio de estos países se utiliza como puesto militar de avanzada contra Rusia.

Los aliados, y Estados Unidos en particular, se preparan para reforzar aún más su presencia militar en Lituania. Washington cambiará el estatus de las fuerzas estadounidenses en Lituania a una “presencia rotativa persistente”, según declaró el 7 de diciembre la embajada estadounidense en Vilna.

“En Lituania, esto incluye inicialmente la transición de despliegues episódicos de un elemento del tamaño de un batallón acorazado y una batería de artillería de campaña a una presencia rotatoria persistente”, añade el comunicado.

El batallón estadounidense lleva desplegado en la zona de entrenamiento de Pabradė, cerca de Vilna, desde 2019, con periodos de tiempo variables entre rotaciones.

El gobierno de Vilna ve esta presencia como una protección contra una posible agresión militar y su dependencia de la ayuda exterior ha aumentado considerablemente. Lituania está haciendo todo lo posible por crear la infraestructura necesaria para el despliegue y está malgastando mucho dinero. Recientemente, se informó de que el país iba a aumentar significativamente el gasto en defensa en el proyecto de ley de presupuestos para 2023.

A principios de diciembre, el Jefe de Defensa de la República de Lituania, Valdemaras Rupšys, declaró que los soldados estadounidenses estaban satisfechos con las condiciones en Lituania, pero que había planes para mejorarlas aún más.

Sobre todo porque la Agencia de Suministro y Apoyo de la OTAN coopera con el Ministerio de Defensa Nacional en numerosos proyectos de modernización de las fuerzas armadas, infraestructuras para las fuerzas lituanas y aliadas y adquisición de equipo militar y armamento.

En septiembre se pondrá en marcha en Rukla un proyecto para desarrollar una zona permanente de apoyo logístico que garantice unas buenas condiciones de servicio para el Grupo de Batalla del Batallón de Presencia Avanzada Reforzada de la OTAN.

El proyecto incluye la construcción de una instalación de mantenimiento, dependencias administrativas, una instalación de servicio técnico y mantenimiento, almacenes y otros edificios logísticos. La parte lituana ya ha limpiado el territorio, demolido los edificios, ha preparado el suelo y el cauce del arroyo Ruklele. Se rehabilitará la red de carreteras, se construirán nuevas instalaciones de fontanería, una central de energía solar fotovoltaica para las necesidades de la zona de apoyo logístico permanente, así como sistemas de seguridad física y electrónica.

Todas estas acciones van en contra de los intereses de la población local. Las tierras agrícolas tradicionales, así como las zonas forestales y los pastizales, se están transformando en campos de entrenamiento militar. Estos territorios se vuelven inaccesibles para la población local.

Puede ocurrir que Lituania ya no necesite defender su territorio porque ya no le pertenece.

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Comandos británicos han ejecutado operaciones encubiertas de alto riesgo en Ucrania

Rusia carga las tintas contra Reino Unido con plena razón. El pasado mes octubre el Ministerio de Defensa ruso ya acusó a los comandos británicos de operaciones especiales tras el ataque con drones a la base naval de Sebastopol, en Crimea.

“La preparación de este acto terrorista y el entrenamiento del personal militar del 73 centro ucraniano de operaciones marítimas especiales fueron llevados a cabo por especialistas británicos con base en Ochakov, en la región ucraniana de Mykolayev”, afirmó Moscú, mientras que Londres también fue acusada de participar activamente en el sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 unas semanas antes.

Los portavoces oficiales de Downing Street rechazaron las acusaciones rusas sin poner demasiado énfasis en los desmentidos. Se trata de otro caso de desinformación procedente del Kremlin. Nada nuevo.

Los comandos británicos de operaciones especiales, pertenecientes al Royal Marine Corps, que forma parte de la Royal Navy y del que también deriva el Special Boat Service, han sido desplegados en Ucrania en al menos dos ocasiones.

Esta vez no es desinformación rusa, sino una confesión del general Robert Magowan, que fue su comandante antes de ser destinado al Cuartel General de las Fuerzas Británicas en mayo de este año. Ya no intentan disimular.

“Ya hemos visto un atisbo del nuevo concepto de ‘Fuerza de Comandos’, que fructificó durante el horrible conflicto de Ucrania”, escribe el general Magowan en las páginas del Globe and Laurel, la revista oficial de los Royal Marines.

“En enero de este año, el comando 45 fue llamado, con muy poca antelación, desde Noruega”, donde se preparaba para participar en el ejercicio Cold Response 22, “para evacuar la embajada británica de Kiev a Polonia”, asegura el general. Después la unidad de Royal Marines regresó en abril para restablecer la presencia diplomática británica en la capital ucraniana, que ya no estaba amenazada por las fuerzas rusas, y para proporcionar protección.

Con sede en Arbroath, Escocia, el Comando 45 cuenta con unos 500 efectivos. Adscrito a la 3 Commando Brigade, lleva a cabo tareas operativas en todo el mundo, según confiesa la Royal Navy.

Durante estas dos fases, los comandos británicos “apoyaron otras operaciones discretas en un entorno extremadamente delicado y con un alto nivel de riesgo político y militar”, reveló el general Magowan.

Es la primera vez que el gobierno de Londres admite oficialmente que las tropas británicas han participado en misiones encubiertas en Ucrania, al menos aparte de proteger recintos diplomáticos o entrenar a soldados ucranianos.

En agosto, el Ministerio de Defensa reconoció que se había enviado personal militar británico a Ucrania “para apoyar la presencia diplomática del Reino Unido” y preparar el adiestramiento de las fuerzas ucranianas. “No tienen función de combate”, insistió. “Nos tomamos muy en serio la seguridad de nuestro personal y este despliegue se revisa constantemente”, añadió el Ministerio.

El general Magowan también reconoce que los Royal Marines “han participado intensamente en el adiestramiento de cientos de militares ucranianos durante todo el verano”.

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China y Arabia saudí sellan una alianza estratégica integral

La semana pasada el presidente chino Xi Jinping encabezó una amplia delegación que durante tres días se reunió con los dirigentes saudíes en Riad. Ha sido la primera visita de Xi a un país extranjero desde la pandemia y los confinamientos.

China y Arabia saudí se han convertido en aliados estratégicos integrales. La visita ha conducido a la firma de 34 acuerdos económicos clave. Se firmaron acuerdos de inversión bilaterales por 50.000 millones de dólares.

Ambas partes también acordaron la coordinación entre el programa de desarrollo Visión 2030 de Arabia Saudí y la Ruta de la Seda de China, lanzada en 2013.

La visita se produjo con el telón de fondo de las tensas relaciones de Estados Unidos con ambos países, pero no es el resultado de un cambio repentino de política derivado de la Guerra de Ucrania.

En 2004 China y los 22 miembros de la Liga Árabe crearon el Foro de Cooperación China-Estados Árabes, lo que ha dado a China la ventaja de desarrollar una estrategia colectiva para tejer lazos comerciales, económicos y políticos con todo el mundo árabe, basados en los cinco principios tradicionales de coexistencia pacífica.

El año pasado China anunció proyectos para construir mil escuelas en Irak, una noticia de la que ningún medio informó en los países occidentales, pero que ocupó un espacio considerable en el mundo árabe.

Durante el primer semestre de este año Riad ha sido el mayor receptor de inversiones chinas dentro de la nueva Ruta de la Seda. En 2021 el volumen de negocios comerciales entre Arabia saudí y China ascendió a 80.000 millones de dólares.

Arabia Saudí ocupó el puesto 12 en la lista de países en términos de inversión en la economía china. El año pasado China compró el 17 por cien del petróleo importado por el reino. En marzo de este año Arabia saudí acordó vender su petróleo a China utilizando el yuan chino en lugar del dólar estadounidense. Esta decisión tendrá repercusiones irreversibles en el mercado financiero mundial y en la situación del dólar.

El mapa político y ecnómico mundial está cambiando de manera acelerada. En octubre Arabia saudí renovó su interés por unirse al bloque Brics, un interés expresado por primera vez el pasado mes de julio.

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La nueva estrategia de guerra: a la disuasión por la ‘decapitación’

En una conferencia de prensa celebrada tras la cumbre de la Unión Económica Euroasiática en Bishkek, la capital de Kirguistán, Putin aclaró la estrategia rusa de disuasión, consecuencia de la introducción de los misiles hipersónicos en los campos de batalla.

Desde hace tiempo Estados Unidos tiene una estrategia de “decapitación” contra los sistemas de mando y control rusos y chinos, que forma parte de la doctrina del ataque preventivo o de golpear en primer lugar de manera demoledora, de tal manera que no conceda oportunidad a ninguna réplica por parte de Rusia o China.

Rusia no tiene un planteamiento parecido, aunque en la actualidad, dispone de misiles hipersónicos más eficaces que los estadounidenses, por lo que “quizá deberíamos plantearnos adoptar los avances y las ideas de nuestros socios estadounidenses a la hora de garantizar la seguridad”, dijo Putin.

“Si estamos hablando de este ataque de decapitación, entonces tal vez deberíamos pensar en seguir los logros de nuestros socios estadounidenses, sus ideas para garantizar nuestra propia seguridad”, señaló Putin. “Estamos empezando a pensar en ello, mientras que ellos llevan años hablando públicamente de ello”, añadió.

El plan estratégico ruso sería lanzar un ataque preventivo de decapitación “subnuclear”, utilizando misiles hipersónicos guiados con carga convencional. Ni Rusia ni China necesitarían recurrir a las armas nucleares. Tampoco necesitarían renunciar a su compromiso de no ser los primeros en lanzar ese tipo de bombas de destrucción masiva e indiscriminada.

Las armas hipersónicas suponen un grado más de disuasión, justo por debajo de la nuclear y con efectos parecidos. Debido a su fantástico poder de choque, los misiles hipersónicos pueden alcanzar con ojivas convencionales una capacidad destructiva sobre objetivos bien identificados, equivalentes a los de una bomba nuclear, pero sin unos daños colaterales tan grandes.

A diferencia de Estados Unidos, Rusia puede decapitar con un primer ataque sin recurrir al armamento nuclear. Puede golpear de forma selectiva y quirúrgica para destruir los centros de control y mando (militares y políticos) de las fuerzas estratégicas de Estados Unidos.

En caso de escalada, existe un nivel intermedio entre la guerra convencional de alto nivel y la guerra nuclear. Rusia podría descabezar, total o al menos parcialmente, a la dirección política y militar de Estados Unidos, conservando al mismo tiempo su arsenal nuclear intacto.

Desde 2018 el Pentágono es consciente de que los rusos y los chinos les han sacado ventaja en la técnica militar hipersónica. El almirante Richard, jefe del Mando Estratégico, declaró hace muy poco que por primera vez los rusos les superaban en factores clave del dominio estratégico.

Si este análisis es correcto, explicaría ciertos ataques llevados a cabo en Siria y Ucrania, pero no sólo los disparos de los rusos a larga distancia sino también la correspondiente respuesta de la OTAN sobre el territorio ruso. Los rusos prueban las defensas antiaéreas de la OTAN y la OTAN hace lo propio con las rusas.

Por ejemplo, el aeródromo de Dyagilevo está a más de 500 kilómetros del territorio controlado por Ucrania, mientras que el de Engels está a unos 700 kilómetros en el interior de Rusia. Ambos aeródromos fueron ampliamente fotografiados a principios de este mes por los satélites de Maxar, una empresa privada que trabaja para el Pentágono.

Este tipo de ataques de la OTAN son muy pequeños y no tienen ninguna influencia sobre el curso de la guerra. Es lo que el Pentágono llama “una provocación sigilosa”. Están probando las defensas antiaéreas rusas. Rusia es capaz de atacar en profundidad, pero ¿puede también defenderse de manera eficaz?