Bashar Al-Assad es la oposición siria

No es fácil ponerse en el lugar de los estrategas del imperialismo para tratar de adivinar sus intenciones, que en ningún caso son de tipo personal, como es obvio, aunque siempre se concretan en personas de carne y hueso, como Gadafi, por ejemplo, o Saddam Hussein, o Putin, o… Los imperialistas se creen con el derecho de hacer y deshacer y para ello utilizan a determinados personajes como un taller utiliza las piezas de recambio de un coche para las reparaciones.

En cualquier caso, también es obvio que se trata de conocer las intenciones reales de los imperialistas, no las estúpidas explicaciones que lanzan a la prensa para consumo de la chusma, que somos nosotros.

En sus ruedas de prensa los imperialistas personalizan las explicaciones para justificar la brutal agresión contra Siria con la figura de Bashar Al-Assad, que es algo fabricado de arriba abajo por un diseñador de noticias experto en ese tipo de montajes. Por ejemplo, Antonio García Ferreras, director de informativos de la cadena de televisión “La Sexta” y presentador de “Al Rojo Vivo”, acompaña siempre el nombre del Presidente sirio con el calificativo de “asesino”, algo que jamás le oiremos decir de Obama, ni de Merkel, ni de Hollande, ni de Cameron… Jamás.

Cualquier trilero sabe que los mejores fraudes son los más sutiles, no el tipo de charlatanería de García Ferreras, que es un gañán de pueblo, el típico gacetillero de provincias. Una buena justificación de los crímenes de los imperialistas, y sus secuaces del Califato Islámico, es la de los grandes medios de comunicación, tales como la CNN, Times y otros parecidos.

Consiste en lo siguiente: los imperialistas queremos llevar la democracia a Siria, un país que Al-Assad domina de manera brutal ya que pertenece a una minoría religiosa, los alauitas, que sólo representan a un 20 por ciento de la población, mientras que los sunitas son un 70 por ciento y los cristianos un 10 por ciento aproximadamente.

Este es un argumento que cuela muy bien para aludir a un país árabe que el espectador occidental asimila casi inconscientemente con una religión, el islam. Es mucho mejor que recurrir, como hacían antes, al argumento político: el dominio del partido Baas, una organización corrupta y desacreditada. Hoy ese tipo de explicaciones han sido superadas por la imagen de un islam omnipresente. Con Al-Assad al frente, un 20 por ciento de la población domina al resto de la manera que cabe esperar de los islamistas, es decir, de forma intolerante hacia ellos. Esta sería la mejor operación de intoxicación para un periodista que quiera aparentar un mínimo de conocimientos. De hecho es la que utiliza la prensa “de prestigio” internacional.

Esa explicación contrasta con el hecho evidente de la resistencia del gobierno sirio al brutal ataque que está padeciendo y a los intentos de aislamiento internacional. No hay otra explicación que el apoyo que Al-Assad tiene entre la población y lo que es más importante: el apoyo que se ha ganado gracias a la agresión.

En 2013, dos años después del inicio de la guerra, la CIA llevó a cabo una curiosa encuesta que, como es lógico, no tuvo ningún eco, ni siquiera en la prensa árabe, con algunas excepciones (*). Tanto dentro como fuera del país, los sirios dieron una respuesta muy contundente: si en aquel momento se hubieran celebrado elecciones, Bashar Al-Assad las hubiera vuelto a ganar con una amplia mayoría del 75 por ciento del censo electoral.

En Siria no hay una guerra civil. En Siria no hay una oposición moderada. La propia guerra ha hecho que la oposición que existió anteriormente arriara sus banderas para enfrentarse a la nueva situación. Bashar Al-Assad encabeza la oposición al problema capital que tiene Siria ahora mismo, que no es otro que la guerra. Por eso el núcleo de la intoxicación periodística vierte contra él todo su veneno. Casi parece algo personal.

(*) http://www.leconomistemaghrebin.com/2013/05/20/al-assad-serait-reelu-en-2014-avec-75-des-voix-selon-la-cia/

comentarios

  1. Nunca se meta ni pase por juez de problema ajeno, el rancho suyo está lleno de cosas por arreglarse: nos dice Larralde. O sea, en casa propia estamos desbordados por los problemas, pero tragamos por la manipulación mediático-fascista tendente a justificar las intervenciones militares del imperialismo católico yanqui-europeo, la piratería de estado con fondos públicos de quienes tienen como símbolo de dominio la puta cruz (a veces roja por la sangre de Cristo); símbolo que consiguieron implantar por el procedimiento de las hogueras ante la pasividad de algunos y la connivencia de otros, bastardos todos ellos de la raza humana (). Y siguen desgraciando al mundo, estos hijos de la más grande ramera jamás habida (que es la Roma moderna), ante la estupidez de sus esclavos modernos alienados.

    • • •

    • Aquí cabría escuchar lo que nos razonó Facundo Cabral en esta composición (min. 5:34): youtube.com/watch?v=jrlF_cbxiK4
    • «Y a mi edad ya casi con derecho a los incoloros privilegios del escepticismo. A pensar como pensaba Mark Twain en su madurez que decía: A mi edad cuando me presentan a alguien ya no me importa si es bueno, malo, rico, pobre, negro, blanco, judío, musulmán o cristiano. Me basta y me sobra con que sea un ser humano… peor cosa no podría ser».
    • La letra toda aquí: facundocabral.info/literatura-texto.php?Id=152
    • Sin más amor que difícilmente podrá ser comprendido, me despido. Un saludo

Los comentarios están desactivados.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Descubre más desde mpr21

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo