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Autor: Redacción (página 834 de 1360)

¿Qué hacían los mercenarios de Estados Unidos cuando fueron detenidos en el Banco Central de Haití el mes pasado?

En su momento ya relatamos aquí (1) que varios mercenarios estadounidenses habían sido detenidos en Haití durante las protestas del mes de febrero, pero Matthew Cole y Kim Ives han aportado en The Intercept nuevos detalles (2).

La mayoría de los mercenarios llegaron a Puerto Príncipe desde Estados Unidos en avión privado la madrugada del 16 de febrero. Llenaron un avión de ocho pasajeros con un cargamento de rifles semiautomáticos, pistolas, chalecos antibalas de Kevlar y cuchillos. La mayoría ya había sido pagados: 10.000 dólares cada uno por adelantado y otros 20.000 más que les prometieron una vez terminado el “trabajo”.

Un trío de haitianos comprometidos con el gobierno les saludó cuando su avión aterrizó alrededor de las 5 de la madrugada. Un asistente del presidente haitiano Jovenel Moise y otros dos amigos haitianos del régimen los llevaron al aeropuerto más grande del país, evitando a los funcionarios de aduanas e inmigración, que todavía no habían llegado a trabajar.

El equipo de merecenarioos incluía a dos antiguos SEAL de la Marina, un antiguo contratista entrenado por Blackwater y dos mercenarios serbios que vivían en Estados Unidos. Su jefe, un antiguo piloto de C-130 de 52 años de edad, Kent Kroeker, había dicho a sus hombres que la operación secreta había sido solicitada y aprobada por el propio Moise. Los enviados del presidente haitiano dijeron a Kroeker que la misión sería escoltar al asistente presidencial, Fritz Jean-Louis, al banco central haitiano, donde transferiría electrónicamente 80 millones de dólares de un fondo petrolero del gobierno a una segunda cuenta controlada exclusivamente por el Presidente. A través de este proceso, los haitianos dijeron a los estadounidenses que preservarían la democracia en Haití.

Era un acuerdo demasiado bueno para que la banda de veteranos y contratistas de seguridad lo rechazara. Pero un día después de que llegaran a Haití se encontraban en prisión y en el centro de un caos político, con los haitianos preguntando qué hacía un grupo de mercenarios extranjeros en el banco central y para quién trabajaban. En tres días, Kroeker y su equipo fueron liberados y devueltos a Estados Unidos, después de escapar de los cargos criminales en Haití.

Muchos detalles de la operación siguen sin estar claros, pero las entrevistas con funcionarios haitianos, con policías, así como con una persona que conoce directamente el plan, dan una imagen de la torpeza de la operación. Lo que inicialmente parecía un complot cómico de un grupo de eantiguos soldados en busca de un reparto mercenario fácil y rápido, acabó mal ejecutado para el intento de Moise por consolidar su poder político con la fuerza mercenaria.

Ninguno de los mercenarios habló directamente con Moise ni recibió documentos oficiales del gobierno haitiano autorizándolos a llevar a cabo la misión. Sin embargo, Jean-Louis y el otro organizador clave de la trama, Josué Leconte, un haitiano-americano de Brooklyn y amigo cercano de Moise, no parecen haber sido piezas deshonestas.

Los mercenarios llegaron en un momento político y económico turbulento en un país con una historia de disturbios. Desde el pasado mes de julio, cuando Moise trató de subir el precio del combustible un 50 por ciento, las manifestaciones intermitentes paralizaron a Haití. Entre 2008 y 2017, Venezuela proporcionó a Haití petróleo barato por valor de unos 4.300 millones de dólares en el marco del Acuerdo de Petrocaribe, que Venezuela firmó con Haití y otros 16 países del Caribe y América Central. Haití se benefició de un acuerdo particularmente favorable: el 40 por ciento de las sumas adeudadas a Venezuela debían ser devueltas en 25 años a un tipo de interés anual del 1 por ciento. Mientras tanto, Haití era libre de inyectar los ingresos que obtenía de este petróleo en el fondo Petrocaribe. Se suponía que el fondo iba a apoyar hospitales, clínicas, escuelas, carreteras y otros proyectos sociales, y ayudó a apoyar al gobierno haitiano tras el devastador terremoto de 2010 y el huracán Matthew en 2016.

Pero las sanciones de Trump contra Venezuela y la mala gestión financiera del gobierno haitiano llevaron al Banco Central haitiano a suspender los pagos a Venezuela, y el acuerdo de Petrocaribe terminó efectivamente a principios de 2018. Una investigación del Senado haitiano reveló que los casi 2.000 millones de dólares del fondo habían sido malversados y robados, principalmente a las órdenes del presidente haitiano Michel Martelly entre 2011 y 2016.

Moise llegó al poder en 2017, después de que el fiscal de Puerto Príncipe lo acusara de lavado de dinero negro. Las acusaciones de corrupción, combinadas con el fin del petróleo venezolano y el crédito barato, crearon una tormenta perfecta de indignación popular. En los últimos meses, Moise y el primer ministro haitiano Jean-Henry Céant han estado luchando por el poder, y la decisión de Moise de apoyar los esfuerzos de Trump para socavar a Maduro, han desencadenado una nueva serie de manifestaciones callejeras populares en Haití, con manifestantes que exigen la renuncia de Moise. Según la Constitución haitiana, eso habría convertido a Céant en el dirigente del país.

A los mercenarios les dijeron que el fondo Petrocaribe estaba controlado por Moise, Céant y el presidente del Banco Central, Jean Baden Dubois. La creciente división política entre el Presidente y el Primer Ministro, dejó los 80 millones de dólares congelados “de facto”.

Leconte y Jean-Louis dijeron a los mercenarios que al transferir el dinero a una cuenta a la que Céant y Dubois no tenían acceso, Moise podría dirigir el país de manera más eficiente, de ahí la promesa de apoyar la democracia en Haití. El fondo era el único instrumento económico importante del gobierno, y esta medida aseguraría la posición de Moise y paralizaría a su Primer Ministro. No está claro lo que Moise pretendía hacer con el dinero una vez que tomara el control del mismo.

Leconte pagó a los mercenarios por la operación. Junto con su socio, Gesner Champagne, que también se reunió con los mercenarios en el aeropuerto de Puerto Príncipe, se comportó mal, lo que le dio a Moise una negación plausible.

A cambio de su ayuda, el Presidente prometió a Leconte y Champagne que adjudicaría un contrato de telecomunicaciones a Preble-Rish Haití, la empresa de ingeniería y construcción que Leconte y Champagne dirigen juntos. Jean-Louis, Kroeker y sus cinco compañeros de equipo llegaron al Banco de la República de Haití en el centro de Puerto Príncipe alrededor de las 2 del mediodía del domingo 17 de febrero, unas 36 horas después de su llegada al aeropuerto. Además de ser asistente presidencial, Jean-Louis había sido director de la lotería, que ya no pertenece al Banco Central. No está claro si su cargo anterior estaba relacionado con el hecho de que había sido elegido para transferir el dinero.

Los mercenarios se subieron a tres coches y se bajaron. Estaban fuertemente armados y se encontraban en el refugio alrededor de Jean-Louis. El Banco estaba cerrado, pero Jean-Louis le dijo a un guardia de seguridad en la puerta que estaban allí para el negocio del Banco. Sospechando sus intenciones, el guardia de seguridad se negó a dejarlos entrar y alguien alertó a la policía.

Después de que el Departamento de Estado liberara a los mercenarios, todos los involucrados en la operación se dispersaron. Jean-Louis y Leconte huyeron de Haití. Leconte regresó a Estados Unidos desde la República Dominicana. Un día después de llegar a Nueva York, eliminó su perfil de Facebook. El 24 de febrero, Leconte huyó de un periodista que le pidió comentarios fuera de su casa de Brooklyn y se escondió en un aparcamiento.

Chris Osman, uno de los antiguo SEAL de la Marina y el único del equipo que ha discutido públicamente la operación en Haití hasta ahora, escribió en Instagram que estaba en Haití para hacer trabajos de seguridad para “personas que están directamente relacionadas con el actual presidente”. Osman aludió a la trama política de la operación diciendo que él y sus colegas “estaban siendo utilizados como peones en una pugna pública entre [Moise] y el actual Primer Ministro de Haití”. Luego Osman borró su mensaje.

Leconte y Champagne habían discutido un posible contrato de seguimiento con Kroeker si la transferencia de dinero tenía éxito. No está claro cuál podría haber sido su tarea.

(1) https://mpr21.info/2019/02/haiti-detenidos-varios-mercenarios.html
(2) https://theintercept.com/2019/03/20/haiti-president-mercenary-operation/

Un militar condenado por los falsos fusilamientos de Abena, en 1984, dio un seminario para los empresarios de Guadalajara

El General Jaime Íñiguez, en Guadalajara
El pasado jueves 21 de marzo, el general de división del Ejército de Tierra y comandante del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, Jaime Íñiguez, dio una charla para acercar a los directivos de varias empresas de la provincia sobre cómo las tácticas militares pueden ser de gran ayuda dentro de la empresa. La charla estuvo llena de elogios hacia las Fuerzas Armadas y su «tesón» en situaciones de crisis, y el militar proponía trasladar estas tácticas al mundo empresarial, pues según él, la empresa es un escenario parecido a una guerra.
El autor de este seminario tiene motivos para pensar así. Y es que este general ascendido en 2014 por el gobierno de Mariano Rajoy a su actual puesto, fue protagonista hace algo más de tres décadas de un infame episodio revelador de quiénes son los verdaderos enemigos del Ejército español. El evento estaba organizado por la Fundación Ibercaja y la «Asociación para el Progreso de la Dirección» (APD).
Los falsos fusilamientos de Abena
El miércoles seis de junio de 1984 se intuía el inicio del verano en el
Pirineo. Con la caída del sol, y aprovechando que las temperaturas eran
ligeramente más suaves que en las jornadas precedentes, los vecinos de
Abena, un pequeño pueblo de Huesca situado a 20 kilómetros de Jaca,
coincidían en la Plaza Mayor y en las calles de localidad; era un buen
momento para cambiar un saludo y comentar las pequeñas incidencias del
día a día antes de retirarse a casa para cenar.

De repente ocurrió algo inesperado: comenzaron a oírse voces y gritos provenientes de la plaza. Los vecinos, movidos por la curiosidad, se acercaron a ver qué ocurría. Allí se encontraron con un grupo de una veintena de militares, vestidos de camuflaje y con las armas bien visibles que identificaba a quienes iban llegando. Les pedían los papeles, los interrogaban brevemente y los apartaban a un lado. Sin embargo, los vecinos de Abena no se preocuparon en demasía: la presencia de soldados en maniobras, procedentes de Jaca (donde tenía su sede la Brigada de Cazadores de Montaña) era relativamente habitual.

Lo extraño, sin embargo, era su actitud: el oficial al mando (un capitán), dio orden de reunir a todo el pueblo en la plaza. Los militares se dispersaron en pequeños grupos por las calles, llamando a las puertas y voceando. Unos minutos más tarde, las gentes de Abena –ahora sí, preocupadas y asustadas- se amontonaban delante de su ayuntamiento mientras un teniente procedía a leer en un papel un bando. Un bando de guerra. 
Concentraron a los habitantes en la plaza del pueblo
En silencio escucharon como el militar anunciaba que su compañía había tomado el pueblo y descubierto una “red de apoyo a la guerrilla”. Como represalia y en consonancia con las órdenes impartidas por la superioridad, pasarían por las armas a los cabecillas. Dicho esto, los soldados empujaron a dos personas contra uno de los muros del ayuntamiento. Los vecinos los reconocieron de inmediato: eran el alcalde de la localidad, Juan Galindo, y un vecino llamado Generoso Ara. Ante la consternación general, se formó un pelotón de fusilamiento al mando del mismo teniente que había leído el bando. Cuando el oficial gritó la orden de “¡Apunten!”, se oyeron lamentos y protestas. Una mujer comenzó a llorar, pero nadie reaccionó. Hay que tener en cuenta que menos de cincuenta años antes esta misma escena se había repetido en varios lugares de la provincia: los mayores de Abena sabían, por propia y dolorosa experiencia, que en España lo de fusilar a alcaldes en plena Plaza Mayor no era algo impensable, ni mucho menos.

“¡Fuego!”, ordenó secamente el teniente y un instante después el estruendo de la descarga ahogó el coro de murmullos y protestas. Muchos vecinos cerraron los ojos, como hicieron el alcalde y Generoso, convencidos de que –por motivos que desconocían- iban a morir. Pasó lo que pareció una eternidad pero, para alivio y pasmo general, los fusilados siguieron en pie, temblando de miedo e incredulidad. Los soldados, por su parte, comenzaron a reírse: “¡que eran balas de fogueo, hombre!”. Todo había sido, explicaron, parte de las maniobras, una pequeña broma. Que no se preocupasen, que ya se iban. 
Asalto de desconocidos a Radio Jaca
Los habitantes de Abena volvieron silenciosos a sus casas. Ese silencio perduró durante las jornadas siguientes. Tenían buenas razones para ser discretos: seis días después, uno de los vecinos se puso en contacto con Radio Jaca y contó lo ocurrido. La emisora lo difundió a las 22h mediante una grabación, ya que entre las 22 y las 23h los periodistas salían a cenar. 
En ese lapso de tiempo, un grupo de desconocidos asaltó la emisora, destruyendo todo el equipo técnico –incluyendo las grabaciones- y sustrayendo, de paso, las 30.000 pesetas que se encontraban en la caja. Sin embargo, el esfuerzo fue inútil: la noticia dio el salto a todos los medios de comunicación del país, generándose una enorme polémica. Se supo que los soldados pertenecían a las COE (Compañías de Operaciones Especiales), que realizaban unas maniobras de adiestramiento junto con alumnos de la Academia General de Zaragoza, los futuros oficiales del ejército. Hacía apenas 3 años del fallido golpe de estado del 23-F y mucha gente se preguntó si era normal incluir en un ejercicio el fusilamiento sumario de un cargo democráticamente elegido. ¿Qué tipo de instrucción recibían quienes estaban considerados como la flor y nata de las fuerzas armadas?. 
El asunto fue recogido por la prensa internacional y el ejército no tuvo más remedio que reaccionar. Anunció una investigación sobre el proceder del oficial al mando, el capitán Carlos Alemán Artiles y de su segundo, el teniente Jaime Íñiguez Andrade. Tras una pugna judicial el Supremo decidió que el asunto competía a la justicia militar, que un año después condenó a ambos a algunos meses de arresto militar con pérdida de antigüedad durante el tiempo de la sanción.

De los asaltantes de Radio Jaca, nada más se supo. Los únicos indagados fueron, paradójicamente, José Luís Rodrigo y Carlos Sánchez-Cruzar, dos de los periodistas que habían difundido la información, que fueron citados a declarar por el juez militar en el marco del sumario 256/85, que terminó discretamente archivado.
Antonio Román, entre los asistentes
El acto contó con la presencia de Antonio Román, alcalde de Guadalajara. José Luis San José, director provincial en Guadalajara de Ibercaja, fue el encargado de introducir el acto junto con Arturo Orea-Rocha, Regional Sales Director Western Europe BASF. Jorge Sicilia Espuny, Gerente Comercial de Negocio Ibercaja Banco, el ponente anteriormente mencionado, Blanca del Amo, Directora del Centro Cultural de Fundación Ibercaja en Guadalajara el General Jaime Íñiguez de Andrade, así como diversas autoridades políticas y militares, y del ámbito empresarial de la Provincia de Guadalajara e Ignacio Pausa, Director de Recursos Humanos de APD.

39 personas se han suicidado en los últimos 7 años al ser desahuciados de sus viviendas

Un desahucio no consiste sólo en arrojar a una familia de su casa. A veces es una pena de muerte porque 39 personas se han suicidado en los últimos 7 años al ser desahuciados de sus viviendas.

La última en quitarse la vida por causas relacionadas con un desahucio es una mujer de 70 años del municipio de Bescanó (Girona). El pasado martes, la comitiva judicial acudió a la vivienda para desahuciar a su propietaria y la encontraron muerta. Con ella son ya, al menos, 39 las víctimas por suicidio relacionados con los desahucios desde 2012.

Hace cuatro meses, otra mujer de 65 años se tiró desde la ventana de su vivienda en Chamberí (Madrid) ante su inminente desahucio. Minutos antes había llegado al lugar la comisión judicial, acompañada por la policía municipal, para materializar el desalojo de la vivienda por impagos del alquiler. Las unidades de emergencia no pudieron reanimar a la víctima, que se encontraba en parada cardiorespiratoria.

El verano pasado, un hombre de 50 años también decidió acabar con su vida saltando al vacío cuando iba a ser desahuciado de su vivienda en Cornellá de Llobregat (Barcelona), que compartía con su pareja. El desalojo se acordó tras un juicio verbal por impago de alquiler. El piso formaba parte de la cartera de activos inmobiliarios dudosos Quasar, perteneciente al Banco Santander y al fondo buitre Blackstone.

El número de desahucios ejecutados el año pasado fue de 59.671, según el Consejo General del Poder Judicial. Del total, el 62,5 por ciento fueron por impago del alquiler, y otros 18.945 se derivaron de ejecuciones hipotecarias.

Cada día 163 familias son expulsadas de sus casas por el capital, los bancos, los fondos buitres, los especuladores y quienes les consienten sus crímenes.

Ya saben: la Constitución “garantiza” el derecho a una vivienda digna…

https://lainspeccion.com/la-cifra-de-suicidios-relacionados-con-desahucios-asciende-a-39-en-los-ultimos-siete-anos/

Aurora Picornell: comunista balear asesinada por el franquismo

“Podéis matar a hombres, a mujeres, a niños como el mío que todavía no han nacido. ¿Pero, y las ideas? ¿Con qué balas mataréis las ideas?”. El imaginario colectivo atribuye esta frase a la activista Aurora Picornell, asesinada por el franquismo en la noche de reyes de 1937. Antes de abandonar la cárcel con las tropas del régimen, dicen que la joven se despidió de sus compañeras de celda, llevando con ella una bobina de hilo que prometió hacerles llegar si sobrevivía. Después de ser torturada, fue fusilada y enterrada en una fosa común. La bobina nunca regresó.

Picornell se ha convertido en un icono de la memoria histórica y del republicanismo, tanto que popularmente se le conoce como la Pasionaria de Mallorca. El auge de la figura de Picornell ha culminado con la instalación de un busto en su memoria en el barrio palmesano del que era vecina: El Molinar. Al acto, impulsado por el Ayuntamiento de Palma y el Consell de Mallorca en el marco de la iniciativa “Mallorca té nom de dona”, asistió la sobrina de Picornell, Catalina, cuyo padre también fue asesinado por el régimen.

Picornell fue un “personaje absolutamente rompedor”, una persona que consiguió desmontar “el rol tradicional de las mujeres” a principios del siglo XX, como comenta el historiador David Ginard Féron. Autor de Aurora Picornell: feminismo, comunismo y memoria republicana en el siglo XX (2018) y de Aurora Picornell: de la historia al símbolo (2017), Ginard es uno de los expertos más reconocidos en este ámbito. “Picornell es el icono perfecto: tiene un nombre emblemático, es mujer y, además, activista. Hasta hay camisetas de ella”, comenta.

Nacida en 1912, Picornell destacó desde muy joven en una sociedad cerrada, católica y tradicional como la mallorquina. Ginard comenta que Picornell se movió en dos ámbitos novedosos para la mujer de la época: el laicismo –en 1930 pasó a formar parte de la Liga Laica de Mallorca– y el feminismo –en 1928 hizo el prólogo del libro La mujer, ¿es superior al hombre?, de la escritora Margarita Leclerc. Picornell dio importantes pasos en el feminismo de los años 30 y fue la primera en impulsar actividades por el día de la mujer en Baleares en 1934.

Tras la instauración de la Segunda República, Picornell se incorporó en el Partido Comunista de España y se convirtió en “la figura más importante del partido en la isla, a pesar de ser solo una militante”, afirma Ginard. Su capacidad de oratoria, unida a su empatía y movilización constante, la llevaron a dar el salto al mundo sindical: como se dedicaba al textil, al igual que gran parte de las mujeres mallorquinas, organizó el Sindicato de Sastrería de Mallorca.

La sastre Picornell adquirió una “enorme popularidad”, como recuerda Ginard. “Incluso, las personas jóvenes escribían cartas a la prensa obrera diciendo que querían ser como ella”, recuerda el historiador. Por ello, no le sorprende que fuera una de las primeras personas en ser detenidas tras el golpe militar el 18 de julio de 1936. Mallorca estuvo, desde el principio, en la zona sublevada. Picornell fue llevada a la prisión provincial de Palma, mientras el régimen franquista tumbaba la República.

Poco tiempo duró en prisión: en la noche de reyes de 1937, del 5 al 6 de enero, el régimen la mató. Tenía 24 años. “Fueron unas circunstancias particularmente trágicas, la asesinaron junto a cuatro mujeres, una era una madre que estaba con sus dos hijas”, dice Ginard. Las cinco fueron asesinadas mediante la técnica de las “sacas de presos“: con una orden de liberación firmada por el gobernador civil, los agentes sacaban a los prisioneros para “ponerlos en libertad”, aunque en realidad terminaban matándoles a sangre fría.

Picornell y sus cuatro compañeras fueron asesinadas en el cementerio de Porreres. El cuerpo de la sastre fue enterrado en la fosa común del Camposanto y sus restos no han sido localizados. Pero la tragedia en torno a la Pasionaria de Mallorca no terminó tras su asesinato: el franquismo también mató a su padre y a sus dos hermanos. Además, su marido, al acabar la Guerra Civil, intentó organizar la resistencia en el Partido Comunista. Acabó detenido, torturado y asesinado (*).

Picornell ha vuelto a ser noticia tras la instalación de un busto suyo en el barrio de El Molinar (Palma), gracias a la iniciativa “Mallorca té nom de dona”, del Consell Insular. “El objetivo es poner, en el espacio público, nombres de mujeres que han significado mucho para la isla”, explica Jesús Jurado, vicepresidente segundo y conseller. La familia dice que está “muy contenta de que se reconozca la figura de Aurora y de que se haya hecho al menos un poco de justicia”.

No es casualidad que Picornell sea una de las mujeres escogidas para feminizar el espacio público. “Ella ha sufrido un proceso de simbolización. La sociedad la ha convertido, mientras estaba viva y una vez muerta, en un icono”, comenta Ginard. El historiador menciona, incluso, todas las teorías que giran en torno a la sastre: por ejemplo, que uno de los asesinos se paseó por los bares de El Molinar con un sujetador de Picornell lleno de sangre. “Es parte de la cultura popular, aunque solo sea una de los 1.5000 republicanos muertos en Mallorca”, concluye.

https://www.eldiario.es/sociedad/Aurora-Picornell-pasionaria-Mallorca-republciana_0_879462265.html

(*) El marido de Aurira Picornell se llamaba Heriberto Quiñones.

De torturar para los nazis a espiar para la CIA: el caso de ‘Brígida la Sanguinaria’

Su extrema brutalidad y la fiereza de sus zarpazos le valió el apodo de La Tigresa, aunque otros prisioneros decidieron denominarla ‘Brígida la Sanguinaria’. Aquella mujer alta, rolliza, de espeso cabello castaño, gozaba fustigando a los internos que con miedo, ni tan solo se atrevían a mirarla a la cara. Hildegard Lächert parecía un “demonio demente”, tal y como aseveraban los supervivientes.

Era como si una fuerza maligna se hiciera dueña de su mente y de su cuerpo. Hasta la expresión de su cara se tornaba cuando sentía esa violenta necesidad de golpear y asesinar. Esta guardiana fue el “azote sádico” de campos de concentración nazis como Majdanek o Auschwitz. Pero tras quedar en libertad, la sorpresa llegó cuando se convirtió en una agente espía de la CIA.

Esta temida criminal nazi, de nombre completo Hildegard Martha Lächert, había nacido el 20 de enero de 1920 en Berlín. En cambio, lo único que se conoce de ella es que se dedicó a la enfermería en la capital alemana y que tuvo varios hijos. Dos de ellos antes de los 22 años y justo antes de ingresar en el campo de concentración de Majdanek como Aufseherin (vigilante); y el tercero lo tuvo en 1944 mientras servía en el centro de exterminio de Auschwitz.

Apuntar primeramente que Lächert ni siquiera formaba parte del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) antes de ser guardiana, simplemente decidió alistarse para “ayudar” en el Frauenlager (campamento femenino) de Majdanek. Su profesión como enfermera podría servirles de mucho al personal del campo en cuestión. Aunque como veremos, sus tareas se extralimitaron.

Durante sus andanzas en este centro de internamiento algunas testigos como Janina Latowitcz, contaron durante el juicio de Majdanek que Lächert “era como una bestia, hambrienta de sangre”. Se trataba de una mujer perversa y retorcida. A pesar de tener dos hijos pequeños, los niños sufrieron los peores maltratos. Era como si les profesase un odio especial. La Aufseherin era el “azote sádico del campo”, como llegó a argüir otra de las supervivientes.

Pese a que físicamente tenía apariencia de “buena niña” e incluso “muy bella”, Henryka Ostrowska declaró que “cuando hablaba con los hombres de las SS o con sus camaradas, era encantadora y muy divertida. Pero cuando nos hablaba y nos golpeaba, la cara era horrible. La cara, no era la cara de una mujer”.

El sobrenombre de “Brígida la Sanguinaria” no era por casualidad. Le encantaba azotar a las reclusas hasta que la carne empezaba a sangrar a borbotones. Aquella “puta sádica brutal”, como la denominaba su compañera Christa Roy, se divertía jugando con el látigo, azotando una y otra vez la espalda y el pecho de los presos. Ninguna parte de su cuerpo se libraba de su seña de identidad.

Por otro lado, Lächert siempre salía bien armada a pasear por el campo. Portaba una pistola y siempre alardeaba ante los reos de ser una buena tiradora. Era la mejor manera de infundirles pavor. Otras veces, cuando veía a alguien robando comida, utilizaba una barra de metal. En ese instante, La Tigresa embestía atrozmente contra la víctima hasta dejarla sin conocimiento.

Curiosamente, el mayor Schiffer presentaba a la guardiana como un modelo de mujer nazi, ya que mostraba una “firmeza necesaria”. Esta descripción chocaba de lleno con la que hacían sus reclusas que manifestaban que la Hildegard normalmente corría por el campo gritando como alma que lleva el diablo, mientras abofeteaba a todo aquel que no se quitase el sombrero cuando pasaba.

De las 500.000 personas que poblaban el campamento, la mitad fueron asesinadas impunemente y seleccionadas a morir en las cámaras de gas. La exagerada irritación que sentía hacia los niños de Majdanek, la llevaron al menos en dos ocasiones, a gasear a grupos de más de cien pequeños. Para conseguirlo, les daba caramelos. De este modo se ganaba su confianza a la hora de subirlos a los camiones.Por otro lado, durante el último año de servicio en el campo, Lächert se quedó embarazada y tras dar a luz a su tercer hijo, en 1944 deciden trasladarla al campo de concentración de Auschwitz. Allí permaneció hasta el mes de diciembre. Escapó cuando se enteró de la inminente llegada del Ejército Soviético.

Pero las referencias sobre lo que ocurrió después no son concluyentes. Hay informes que sitúan a Hildegard como supervisora de Bolzano, un campo de detención en el norte de Italia, mientras que otros insisten en que estuvo en el campo de Mauthausen-Gusen en Austria.

Sea como fuere, el 24 de noviembre de 1947 la Tigresa se sentó en el banquillo de los acusados con otros 23 ex miembros de las SS, en el famoso juicio de Auschwitz. Entre los procesados de esta primera vista judicial celebrada en Cracovia (Polonia), destacaron criminales como María Mandel, Luise Danz, Alice Orlowski o Therese Brandl.

El 22 de diciembre el Tribunal llega a un veredicto y condena a Hildegard Lächert a 15 años de prisión por los crímenes de guerra cometidos en Auschwitz y Płaszów. Enviada a una cárcel de Cracovia, la ex Aufseherin pasa allí parte de su pena. Tan solo nueve de los quince años que le impusieron. Queda en libertad en 1956.

Durante casi veinte años Hildegard recuperó su vida. Se hizo ama de casa, cuidó de sus pequeños y pasó desapercibida entre la comunidad de vecinos. Pero cuando parecía que todo había acabado para la ex guardiana nazi, el gobierno alemán decide reabrir el caso y detener a 16 antiguos vigilantes del campo de concentración de Majdanek. Entre ellos, Lächert.

Este proceso -considerado uno de los más largos en la historia de los crímenes de guerra nazi- se inició el 26 de noviembre de 1975 y concluyó el 30 de junio de 1981 en una Corte de Düsseldorf. Uno de los principales motivos por los que se alargó tanto fue que la mayoría de los testigos no querían que sus antiguos verdugos los vieran, ni pasar de nuevo por el horror de contar lo sucedido.

Respecto al iracundo comportamiento de Lächert en el campo de concentración, gran parte de los testigos la describieron como la “peor” persona de todo el campo, “la más cruel”, “la bestia”, “el pánico de los reclusos”.

Se la acusaba de ser cómplice de más de 1.200 asesinatos. Pero uno de los principales cargos que se le imputaron fue el de haber incitado a uno de los perros que siempre la acompañaba, a que atacase a una presa judía. Su único delito: haber sido violada y embarazada por un oficial de las SS del que la Aufseherin se había encaprichado. El animal acabó destrozando a la confinada.

También se la imputó por emplear constantemente una fusta de montar reforzada con bolas de acero y con la que provocó la muerte a más de un preso; de disparar a sangre fría a una judía griega después de que su perro le diese caza; de ahogar a dos internas en el pozo negro por no haber limpiado suficientemente los retretes del campo; y como no, de formar parte en la selección a las cámaras de gas.

En su defensa, la acusada intentó negar lo sucedido: “Yo nunca lesioné gravemente o maté a nadie, ni siquiera tomé parte en la selección” de personas para ser asesinados. Aún así, “Brígida la Sanguinaria” se enfrentó a ocho cadenas perpetuas por los cargos anteriormente citados. Y finalmente, el Tribunal la condenó a 12 años de prisión.

Cuando la gente congregada en la abarrotada sala escuchó la sentencia y el veredicto, comenzaron a gritar y exclamar: “Esto es un escándalo” y “una ofensa para las víctimas del nazismo”. De todos los inculpados, solo uno de ellos fue condenado a cadena perpetua. Aquel 30 de junio de 1981 terminó en Düsseldorf “el último gran juicio” del nazismo bajo las airadas protestas de los asistentes.

Tras cumplir su pena, Hildegard Lächert fue puesta en libertad y pasó sus últimos años en su ciudad natal, Berlín, donde murió en el año 1995. Sin embargo, una investigación realizada por el semanario alemán Der Spiegel en 2016, reveló entre otras cosas que salió antes de tiempo de prisión y que llevó una doble vida tras el proceso judicial. Parece ser que tanto la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA) como el Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND), reclutaron a esta asesina como espía para luchar contra la antigua Unión Soviética y los países socialistas.

“Por primera vez ha quedado demostrado que una vez que concluyó la Segunda Guerra Mundial los servicios secretos de los países occidentales reclutaron no sólo a criminales nazis hombres, sino también mujeres”, explica la publicación germana. Porque ambas instituciones gubernamentales “sabían a quien tenían en sus filas”. Tras varios años de espionaje, las agencias de inteligencia finalmente prescindieron de sus servicios por un curioso motivo: hablaba demasiado.

La neonazis alemanes se financian con dinero procedente de testaferros residentes en España

La neonazis de Alternativa para Alemania (AfD) han ingresado irregularmente donativos procedentes de Suiza a través de “hombres de paja” en el extranjero.

La AfD ha financiado campañas electorales de algunos candidatos con fondos dudosos, registrados en su contabilidad como donativos de ciudadanos que percibieron a cambio de ese “servicio” unos 1.000 euros en efectivo.

Der Spiegel menciona el caso de un alemán afincado en la Costa Brava, cuya identidad no revela, y que ha admitido haber enviado el dinero.

La ARD añade a otros dos alemanes, un matrimonio asimismo residente en la Costa Brava, que también actuaron de falsos donantes para las campañas de la AfD a cambio de dinero en metálico.

Estas revelaciones comprometen al dirigente de la AfD, Jörg Meuthen, y se suman a sucesivas informaciones de las últimas semanas que apuntan al ingreso irregular de donativos por el partido procedentes de Suiza.

La dirección de la AfD, la tercera fuerza en el Parlamento federal (Bundestag) y con escaños en las cámaras regionales de los 16 estados del país, ha admitido que tales ingresos no fueron registrados correctamente en su contabilidad, lo que se ha atribuido a errores por inexperiencia.

Meuthen ejerce la presidencia colegiada del partido con Alexander Gauland, quien además dirige el grupo parlamentario en el Bundestag y a quien la Fiscalía de Frankfort investiga por delito fiscal.

Las sospechas de financiación irregular surgieron a finales de 2018, tras revelarse un ingreso de 130.000 euros repartido entre varios pagos de 9.000 euros, aparentemente para evitar tener que declarar quién es el donante.

A ese caso se unió hace unas semanas el de otro donativo también ingresado irregularmente, por 89.000 euros, lo que podría acarrear al partido una multa de hasta 400.000 euros.

En ambos casos se trataba de donativos procedentes de Suiza, con los que supuestamente se financiaron campañas electorales de candidatos de la formación.

La irregularidad fue detectada por la administración del Bundestag, encargada de computar, revisar y publicar las fuentes de financiación públicas o privadas de los partidos.

El Bundestag aprobó en 2002 una reforma de la financiación de los partidos –tras revelarse repetidos escándalos en las grandes formaciones–, de forma que a partir de los 10.000 euros debe declararse la identidad del donante.

Quedó explícitamente prohibido fraccionar esos ingresos y se establecía la obligación de comunicar de inmediato a la administración parlamentaria todo donativo superior a los 50.000 euros.

http://www.spiegel.de/politik/deutschland/afd-strohmann-erhielt-1000-euro-fuer-gefaelschte-spendenquittung-a-1259152.html

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Serbia recuerda a las víctimas de los bombardeos de la OTAN 20 años después

Mañana Serbia conmemora el 20 aniversario del inicio del bombardeo de su territorio por la OTAN. Con tal motivo Velko Odalovic, Secretario General del Ministerio de Asuntos Exteriores serbio, ha dicho hoy que unas 13.000 personas murieron en la Guerra de Kosovo en 1998 y 1999, civiles la mayoría de ellos.

En una conferencia celebrada para conmemorar este aniversario Odalovic ha dicho que entre las víctimas hay 2.197 serbios y más de 2.000 kosovares que no han apoyaron las actividades criminales del Ejército de Liberación de Kosovo.

El funcionario ha añadido que la fuerza aérea de la OTAN atacó objetivos civiles, incluyendo columnas de refugiados albaneses.

“Espero que los tribunales especializados para Kosovo y la Fiscalía Especial encuentren la fuerza necesaria y logren restablecer la justicia… Nadie ha sido condenado por los crímenes contra serbios cometidos en Kosovo y Metochia, ni terroristas albaneses, ni ninguno de los participantes en los pogromos de 1999 después de la llegada de la misión internacional, ni los pogromos de 2004”, ha lamentado Odalovic.

En 1999, el enfrentamiento armado entre los criminales kosovares del Ejército de Liberación de Kosovo y la policía serbia fue el pretexto para que la OTAN bombardeara la República Federativa de Yugoslavia (que entonces incluía a Serbia y Montenegro). Los ataques aéreos de la OTAN continuaron del 24 de marzo al 10 de junio de 1999.

Se desconoce el número exacto de víctimas. Según estimaciones de las autoridades serbias, los bombardeos causaron la muerte de unas 2.500 personas, entre ellas 89 niños. Unas 12.500 personas resultaron heridas. Las estimaciones de los daños a la propiedad oscilan entre 30.000 y 100.000 millones de dólares, dependiendo de la fuente.

La operación militar se inició sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, sobre la base de afirmaciones no verificadas de los países occidentales de que las autoridades yugoslavas habían llevado a cabo una limpieza étnica, lo que creó una catástrofe humanitaria.

El máximo responsable de los crímenes de la OTAN fue su entonces secretario general, Javier Solana, dirigente del PSOE y antiguo ministro con Felipe González.

Los bombardeos de la OTAN contra Yugoeslavia incluyeron el empleo de munición radiactiva.

‘Hablar y matar’: Emiratos Árabes Unidos ofrece a Estados Unidos un batallón para asesinar a los dirigentes talibanes

Mohammed Bin Zayed, el príncipe heredero de Abu Dhabi, se ofreció a crear un programa de asesinatos encubiertos dirigido contra dirigentes talibanes de alto nivel durante una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, a principios de este año.

Bin Zayed hizo la oferta durante la visita de Pompeo a los Emiratos Árabes Unidos el 12 de enero, en medio de desacuerdos entre ambos sobre el progreso de las conversaciones de paz entre los negociadores de Estados Unidos y los talibanes.

Bin Zayed le dijo a Pompeo que Washington se arriesgaba a permitir que Afganistán volviera a caer en manos de los “tipos malos barbudos y atrasados” y propuso contratar mercenarios para asesinar a los dirigentes talibanes para debilitar la posición negociadora del grupo.

Pompeo quedó visiblemente sorprendido por la oferta, pero no dijo nada.

Emiratos Árabes Unidos ha apoyado los esfuerzos de Estados Unidos para negociar un acuerdo de paz con los talibanes y organizaron una primera ronda de negociaciones cara a cara entre las dos partes el 20 de diciembre del año pasado en Abu Dhabi. Pero al parecer Bin Zayed se sintió frustrado porque las rondas de conversaciones posteriores se trasladaron a Doha, la capital de Qatar, ante la insistencia de los talibanes.

Bin Zayed también advirtió a Pompeo que retirar las fuerzas estadounidenses de Afganistán suponía arriesgarse a volver a 2001, antes de la invasión dirigida por Estados Unidos que derrocó al gobierno talibán en Kabul.

Estados Unidos espera que un acuerdo negociado con los talibanes, que continúan luchando contra el gobierno afgano y las fuerzas internacionales, le permita comenzar a retirar a algunos de sus 14.000 soldados que aún se encuentran en el país antes de finales de 2019. En su lugar Bin Zayed sugirió organizar y financiar lo que describió como una operación “al estilo de Blackwater” para “emprender una campaña de asesinatos contra la dirección de primera línea de los talibanes” y así evitar que logre sus principales demandas políticas.

Blackwater fue la empresa de seguridad privada fundada por Erik Prince, contratada por la CIA en 2004 para llevar a cabo operaciones encubiertas, incluyendo la ubicación y el asesinato de miembros de Al-Qaeda. Los funcionarios estadounidenses reconocieron la existencia del programa en 2009, pero dijeron que nunca se realizaron operaciones.

Blackwater ganó notoriedad por sus actividades en Irak, donde varios de sus contratistas abrieron fuego contra civiles desarmados en Bagdad en 2007, matando a 14 personas e hiriendo a otras 17.

Más tarde, Prince se instaló en Abu Dhabi y fue contratado posteriormente por Bin Zayed para construir un ejército mercenario en Emiratos Árabes Unidos para enfrentar posibles alzamientos obreros o a favor de la democracia. Se llevó a Emiratos Árabes Unidos un batallón de tropas extranjeras de 800 miembros, informó el New York Times en 2011.

Emiratos Árabes Unidos también envió mercenarios extranjeros para luchar dentro de la coalición dirigida por Arabia Saudí en Yemen, donde ejecutó un programa de asesinatos contra dirigentes de Al-Islah, la rama local de la Hermandad Musulmana.

En octubre del año pasado, Abraham Golan, un contratista de seguridad húngaro-israelí, reveló detalles sobre el programa de asesinatos a BuzzFeed News. Emiratos Árabes Unidos contrató a ex soldados de las fuerzas especiales para llevar a cabo las misiones. “Lo estaba ejecutando. Lo hicimos. Fue sancionado por Emiratos Árabes Unidos dentro de la coalición”, dijo Golan.

Al-Islah dijo en agosto del año pasado que nueve de sus dirigentes habían sido asesinados desde 2015. Están entre al menos 27 clérigos asesinados, a menudo en tiroteos, en la ciudad sureña de Aden y áreas aledañas por milicias no identificadas en el mismo período. Un miembro del grupo dijo en octubre que creía que Bin Zayed estaba detrás de los asesinatos. “Creo que Mohammed Bin Zayed convenció [al príncipe heredero de Arabia saudí] Mohammed Bin Salman para luchar contra los Hermanos Musulmanes en Yemen”, dijo Mohammed Abdulwadood, de Al-Islah. “Este último aprueba todos los pasos de Emiratos Árabes Unidos en Yemen”.

Sin embargo, Bin Zayed ha mantenido estrechos contactos con los dirigentes de Al-Islah, que fue el anfitrión de las conversaciones en Abu Dhabi en noviembre.

La propuesta de Bin Zayed de atacar a los dirigentes talibanes, incluso cuando las conversaciones de paz estaban en curso, es una réplica de la usada contra los dirigentes de Al-Islah en Yemen. “Es la misma táctica: matar y hablar”, dijo.

Los funcionarios talibanes están al tanto de la propuesta de Bin Zayed de asesinar a los principales dirigentes del grupo. Un portavoz talibán en Doha dijo que no podía pronunciarse sobre la autenticidad de la reclamación. “Cualquier amenaza y chantaje en y desde cualquier lugar eliminará la posibilidad actual de paz y creará un sentimiento de desconfianza irreparable”, dijo.

El gobierno de Emiratos Árabes Unidos ha apoyado públicamente las negociaciones de Estados Unidos con los talibanes, y la agencia oficial de noticias WAM informó después de las conversaciones de diciembre que también se realizarían más rondas en Abu Dhabi “para completar el proceso de reconciliación en Afganistán”. Pero las siguientes dos rondas de negociaciones, una reunión de seis días en enero descrita por Pompeo en Twitter como “alentadora”, y otras conversaciones durante 16 días en febrero y marzo, se trasladaron a Doha, donde los talibanes han mantenido una oficina política desde 2013.

Se dice que Pompeo se ha echado atrás a pesar del desagrado de Bin Zayed, diciéndole que la medida había ocurrido a petición de los talibanes y que la parte estadounidense estaba menos interesada en el lugar que en lograr un alto el fuego.

El equipo negociador de Estados Unidos está encabezado por Zalmay Khalilzad, el cual escribió en Twitter cuando acabó la última ronda de conversaciones del 12 de marzo que “las condiciones para la paz han mejorado”.

“Está claro que todos los bandos quieren terminar la guerra. A pesar de los altibajos, mantuvimos las cosas en marcha e hicimos grandes avances”, escribió Khalilzad.

Bin Zayed también estaba molesto por el anuncio hecho en diciembre por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que retiraría a los 2.000 soldados estadounidenses de Siria.

En el momento de su reunión con el príncipe heredero, Pompeo y John Bolton, el asesor de seguridad nacional de Trump, estaban participando en una gira por nueve naciones de la región para tranquilizar a los aliados nerviosos ante la perspectiva de una retirada repentina de Estados Unidos de Siria.

Dos días antes, en un discurso de apertura en El Cairo, Pompeo se había comprometido a “expulsar hasta la última bota iraní” de Siria.

Pompeo declaró en El Cairo que “cuando Estados Unidos se retire [de Siria] vendrá el caos”.

Bin Zayed reforzó el mismo mensaje a Pompeo. Le dijo al secretario de Estado de Estados Unidos: “Estáis abandonando Siria para estar bajo la influencia de Irán y Turquía y eso hará que todos vuelvan. Actuarán contra tus actos y nuestros intereses”.

Bin Zayed dijo que si Estados Unidos cambiaba de opinión, Emiratos Árabes Unidos estarían preparados para financiar el precio de mantener a las tropas estadounidenses en Siria con su propio presupuesto.

http://arabia.watch/es/sept2014/geopolitica/9567/EXCLUSIVA-bin-Zayed-de-los-Emiratos-%C3%81rabes-Unidos-propuso-asesinar-a-l%C3%ADderes-talibanes.htm

Africom: la militarización de la política exterior de Estados Unidos en África

Maya Kandel

En África la política estadounidense se ha militarizado hasta el punto de que la lucha contra el terrorismo se podría convertir en el prisma dominante de la aproximación americana al continente. Esta evolución se deriva de la evaluación de la amenaza en Washington, el creciente peso del Pentágono en la implementación de la política exterior estadounidense en general, y en África en particular. Cabe señalar desde el principio que cuenta con el apoyo del Congreso.

Este desarrollo también señala la transformación de Africom -creado por George W. Bush en 2007- de un mando que se suponía debía implementar un enfoque integral civil-militar a un mando cada vez más combativo. Un punto de inflexión ligado a la intervención en Libia en 2011 y al ataque al consulado americano en Bengasi en 2012, en el que fue asesinado el entonces embajador.

El ejército americano en África -unos 6.000 en el continente, incluidos 4.000 en la base principal de Yibuti- tiene un papel primordial en el apoyo, entrenamiento y asistencia a las fuerzas locales: se trata de no parecer un codesarrollador (el trauma de Mogadiscio en 1993 bajo Clinton sigue siendo agudo), y la consigna a largo plazo sigue siendo la de “soluciones africanas a los problemas africanos”.

Obama continuó la guerra global de Estados Unidos contra los grupos yihadistas en todas partes, al tiempo que ha cambiado su enfoque militar. Con el aumento de los grupos terroristas y sus actividades en África, el continente se ha convertido en un laboratorio para la transformación de Obama en compromisos militares estadounidenses. Esta transformación está guiada por el concepto de una “huella ligera” basada en la formación, el equipamiento y el apoyo a las fuerzas armadas de los países directamente afectados por estas amenazas sobre el terreno.

Prueba de ello es la multiplicación de referencias a regiones y países africanos en varios de los discursos emblemáticos de Obama sobre el terrorismo, en particular el discurso de West Point, o el discurso de septiembre de 2014 en el que anunciaba la estrategia estadounidense hacia el Califato islámico, en el que Obama se refería a la estrategia aplicada durante varios años en Somalia (así como en Yemen).

La creciente presencia de África en los intereses de Estados Unidos es el resultado de la evaluación cada vez mayor de la amenaza terrorista procedente del continente. En 2012, por ejemplo, el Departamento de Estado identificó cuatro organizaciones terroristas en el África subsahariana; hoy, identifica cuatro veces más.

La prioridad de Estados Unidos en África sigue siendo Somalia, con Shebabs identificados por Africom cada año en su presentación al Congreso como la principal amenaza para los intereses estadounidenses.

La segunda prioridad es ahora el norte y el oeste de África, en particular el Sahel, donde Estados Unidos está actuando en apoyo de la operación francesa Barjan (o lo contrario), y Libia, donde Washington también ha estado directamente implicado desde el verano de 2016.

La tercera prioridad en el continente es la lucha contra Boko Haram, un afiliado del grupo del Califato Islámico, junto con las autoridades nigerianas y camerunesas, en cooperación con Francia y Gran Bretaña. El jefe del ejército estadounidense declaró que en 2018 el 80 por ciento de las actividades para las fuerzas terrestres estadounidenses en África se referían a la cuenca del lago Chad (Chad, Níger, Nigeria, Camerún). El Departamento de Estado, por su parte, ha confirmado el compromiso financiero adicional de Estados Unidos para el Sahel de 60 millones de dólares.

Con la muerte de cuatro soldados de las Fuerzas Especiales, los estdounidenses parecían descubrir el alcance de su presencia en Níger, un país que cuenta actualmente con 800 soldados norteamericanos en su territorio, y varias bases, entre ellas una de “escala histórica” (para la Fuerza Aérea de Estados Unidos) en construcción, destinada principalmente a los aviones teledirigidos de vigilancia (según se informa, el debate está en curso en Estados Unidos sobre la cuestión de armarlos, y Níger ha confirmado la petición).

Esta presencia en tierra, la mayor en un país africano fuera de Djibouti, está relacionada con el aumento de la huella estadounidense desde la elección de Donald Trump. La misma tendencia se observa en Somalia, donde la presencia de Estados Unidos se ha cuadruplicado desde enero [de 2017] hasta alcanzar los 400 soldados.

Por último, los ataques y las incursiones también se han intensificado en Libia y Somalia: 500 ataques en Libia, más de una docena de incursiones en Somalia el año pasado, por lo que la tendencia fue más temprana en Trump, especialmente en Libia.

Sin embargo, la prioridad sigue siendo el entrenamiento y la formación de los ejércitos asociados. Pero las condiciones sobre el terreno han cambiado y la política estadounidense también ha cambiado. En vista de las declaraciones del Secretario de Defensa tras el caso de Níger, el enfoque africano de la lucha antiterrorista estadounidense se podría intensificar.

Cabe señalar que más de las tres cuartas partes de la ayuda estadounidense a África se destina a programas de salud, en particular a los de lucha contra el SIDA, establecidos por George W. Bush. Es a estos programas, en particular, a los que un cuestionario enviado a los diplomáticos estadounidenses por el equipo de Trump a su llegada a a Casa Blanca parecía querer interrogar. La militarización del enfoque estadounidense se vería reforzada, a pesar de que la diplomacia estadounidense debería ver disminuir sus recursos.

La huella ligera se basa, en particular, en el uso de fuerzas especiales. Socom, el Comando de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, ha sido protegido de los recortes en el presupuesto de defensa de Estados Unidos. Su comando operativo, el JSOC (Joint Special Operations Command), es cada vez más importante como planificador y actor central en la lucha contra el terrorismo, una posición que Obama respaldó oficialmente en las últimas semanas de su mandato.

Como recordatorio, el número de efectivos de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos es de aproximadamente 70.000 (menos del 5 por ciento del total de las fuerzas militares de Estados Unidos), frente a un presupuesto de 10.500 millones de dólares en 2012 (1,4 por ciento del total del presupuesto de defensa). En 2016, por primera vez, las fuerzas especiales sufrieron más bajas que las fuerzas regulares, un desarrollo significativo que es el resultado directo de la elección de la huella ligera. Sin embargo, esta orientación se mantendrá debido a las limitaciones presupuestarias y a la prevalencia de guerras y amenazas irregulares; cuenta con el apoyo del Congreso, en particular para África.

Somalia, invocada como modelo por Obama, es también un estudio de caso de los riesgos asociados con la huella ligera. La lucha contra los shebabs representa el mayor presupuesto de asistencia militar de Estados Unidos en África, con un total de 1.400 millones de dólares en la última década (2007-2016), en su mayor parte en forma de asistencia bilateral de seguridad a los ejércitos de los países que trabajan sobre el terreno, dirigidos por Kenia y Etiopía. Esta cantidad sigue siendo muy inferior (1.000 veces) al coste de las guerras en Irak y Afganistán.

Sin embargo, aunque el enfoque indirecto somalí es más barato, también ilustra las consecuencias contraproducentes de esta opción. El caso somalí muestra los límites de la eficacia de la estrategia indirecta, ya que la amenaza persiste o incluso aumenta más de diez años después de que Estados Unidos la convirtiera en su prioridad en el continente. Washington ha adoptado recientemente un enfoque cada vez más directo, que parece poner en perspectiva el éxito del “modelo somalí” elogiado por Obama en su época.

Sobre todo, cabe recordar aquí que los esfuerzos de Washington tras los atentados de 2001 para prevenir y contener la amenaza terrorista en África Oriental, financiando los esfuerzos de los principales socios africanos (Etiopía, Kenia, Uganda, Burundi, Yibuti) implicados en la resolución de la crisis política somalí, han contribuido a hacer del movimiento Shebab una amenaza regional que no necesariamente planteó al principio.

Mañana podría ocurrir lo mismo en Níger y en otras partes de África.

http://theconversation.com/les-etats-unis-en-afrique-le-prisme-croissant-du-contre-terrorisme-86881

El perro guardian de Estados Unidos en el norte de África: Níger

Níger se ha convertido en un perro guardian de Estados Unidos en el norte de África. La prensa local, citando una fuente diplomática, informa que desde el lunes una delegación militar estadounidense, encabezada por el general de división Courtney Carr, ha estado visitando Niamey, como parte de la asociación entre Níger y Estados Unidos.

La delegación, que también incluye al general de brigada De Milliano, Subdirector de Estrategia y Programas de Compromiso para África (Africom), se reunirá con altos funcionarios de las Fuerzas Armadas del Níger (FAN) durante su visita, que se ha prolongado hasta hoy, para examinar cuestiones de seguridad en el Sahel.

Los miembros de la misión, según un comunicado de la embajada de Estados Unidos en Niamey, visitaron los centros de formación de las FAN, los centros médicos, los centros logísticos y de formación de Niamey, así como la base aérea N201 y las instalaciones de formación de las FAN en Agadez para las tropas desplegadas sobre el terreno.

La base aérea americana de Agadez está equipada con drones armados. También alberga tropas especiales. Washington también ha rehabilitado el aeródromo de Dirkou, al noreste.

En febrero Estados Unidos ofreció a Níger un edificio que albergaba un Centro de Planificación y Operaciones Generales de 16,5 millones de dólares.

https://www.algeriepatriotique.com/2019/03/19/sahel-larmee-americaine-renforce-sa-presence-au-niger/

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