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Día: 28 de abril de 2021 (página 1 de 1)

Ya no es el COVID, ahora es el clima

Ayer fue el Día de la Tierra. Los hashtags ambientales del día tradicional son una tendencia temporal en todos los sitios de redes sociales. Este año no fue diferente, con la excepción del olor a agenda más fuerte de lo habitual.

La narrativa de la «pandemia viral mortal» está perdiendo impulso lentamente. No está claro si esto se debe a que el público tiene «fatiga post viral» (por así decirlo), o se trata de un cambio deliberado en los puntos de conversación de los medios. Pero ciertamente hay menos energía en la historia que en este momento el año pasado.

Dicho esto, también está perfectamente claro que los gobiernos de todo el mundo no están de humor para renunciar a sus «poderes de emergencia» recién adquiridos, y que las supuestas «medidas anti-covid» no desaparecerán pronto.

Especialmente los cierres, que se están comercializando recientemente como «buenos para el planeta». La narrativa de que los confinamientos estaban «ayudando a la Tierra a sanar» en realidad se remonta al pasado mes de marzo, cuando se informó en todas las noticias del mundo que solo unas pocas semanas de bloqueo habían aclarado el agua en los canales venecianos tanto que había delfines nadando por la ciudad.

Esta historia más tarde demostró ser completamente falsa, pero eso no impidió que docenas de medios retomaran la historia y la siguieran.

En varias ocasiones, el Covid se ha vendido como un rayo de luz ambiental. Incluyendo potencialmente el de «salvar el planeta». El mes pasado, The Guardian publicó una historia con el siguiente titular «Se necesita un confinamiento global cada dos años para cumplir los objetivos de CO2 de París«.

Aproximadamente al mismo tiempo, publicaron otro artículo, advirtiendo que las emisiones aumentarán a «niveles prepandémicos» una vez que finalicen los confinamientos. O dicho de otro modo, que el bloqueo nos ha enseñado a «amar la naturaleza». Y también hubo otro titular que afirmaba que el «recuento de estrellas» del Reino Unido había aumentado gracias al bloqueo.

Todo esto dio paso a otro engranaje en el Día de la Tierra, cuyo lema es Restore Our Earth TM (sí, es una marca registrada).

Ayer por la mañana me desperté con una alerta de noticias en mi teléfono, afirmando que este Día de la Tierra deberíamos «celebrar cuánto ha sanado el planeta durante el confinamiento«.

Más tarde, vi un anuncio de un nuevo documental titulado «El año en que la Tierra cambió«, que relata las formas en que la naturaleza se ha recuperado durante el confinamiento y cuánto «se ha curado la Tierra».

La idea de que toda la actividad humana se detuvo es una mentira conveniente, vendida al tipo de personas que todavía compran periódicos y creen que absolutamente todos (o al menos, todos los que importan) tienen un trabajo que a)implica viajar a una ciudad, b)se puede hacer con la misma facilidad en casa.

Por supuesto, esto no es cierto, y la mayor parte del trabajo real y vital de mantener a la sociedad en movimiento sigue en activo.

Todavía existen minas, molinos y plantas. Las centrales eléctricas, las presas y los procesadores de aguas residuales siguen funcionando. Incluso la economía de servicios sigue funcionando, solo que diferentes personas se mueven en la dirección opuesta. Deliveroo, Uber y JustEat conducen automóviles, y cualquier disminución en la cantidad de personas que van a los restaurantes se verá contrarrestada por un aumento de las entregas para llevar.

Las fábricas en China todavía están fabricando todas las cosas que se envían a todo el mundo y luego se envían a nuestras puertas, en lugar de enviarlas a todo el mundo y hacer que las consigamos. ¿Es eso realmente un gran cambio en las emisiones?.

Incluso el estudio que se cita en The Guardian admite que las menores emisiones de CO2 para 2020 son simplemente «proyecciones».

En resumen, no, no hay evidencia públicamente disponible de que el «bloqueo» fuera bueno para el medio ambiente en absoluto.

Muchas de las soluciones propuestas para luchar contra la “pandemia” se estaban sugiriendo para luchar contra otras cosas incluso antes de que existiera la pandemia. Una sociedad sin dinero en efectivo, menos viajes aéreos, control de la población, vigilancia masiva, disminución de la producción de carne y otros han estado en la agenda desde mucho antes de que Covid estuviera cerca de convertirse en algo … y todos han sido discutidos como formas de combatir esta pandemia (o «pandemias futuras”).

Incluso el llamado Gran Reinicio en realidad es anterior a la pandemia.

El «Gran reinicio» y la «Nueva normalidad» son objetivos de política que son anteriores a Covid y son mucho más importantes que cualquiera de las herramientas que se utilizan para alcanzarlos. La «pandemia» creada no es más que un medio para lograr un fin. Pueden descartar o dejar de lado la narrativa del virus, pueden cambiar las historias durante unos meses o dejar de usar ciertas frases por completo por un tiempo. Pero eso no significa que su agenda general haya cambiado en absoluto.

Nos han mostrado su mano. Nos han dicho, por adelantado y en voz alta, lo que quieren lograr.

Control económico total, marcada depreciación del nivel de vida, eliminación de la soberanía nacional y erosión radical de las libertades individuales.

Republicano o Demócrata. Conservador o laborista. Rojo o azul. La agenda no cambia.

El color no importa. Ni siquiera cuando está verde.

Feliz día de la Tierra.

Fuente: Off Guardian.

Los ayuntamientos británicos contratan patrullas callejeras para que vigilen a los vecinos

En Reino Unido las restricciones sanitarias se acaban el 21 de junio, pero la pesadilla represiva no acaba ahí: los ayuntamientos están contratando patrullas callejeras para que vigilen a los vecinos hasta finales de 2023.

Los ayuntamientos de todo el país están anunciando puestos de trabajo que no empiezan hasta julio, varios días después del llamado “Día de la Libertad” porque es cuando finaliza el toque de queda.

El Consejo del Condado de Hertfordshire ofrece un contrato de hasta 3 millones de libras a las empresas que suministren 60 patrulleros, a los califican como “marshals”, desde el 1 de julio hasta el 31 de enero del próximo año.

El contrato tiene una posible prórroga de un año, lo que significa que la nueva policía paralela seguirá patrullando las calles hasta 2023.

Los patrulleros se encargarán de garantizar el cumplimiento de una normativa de salud pública, que se debería acabar dentro de ocho semanas.

“Sabemos que el virus sigue ahí fuera y lo seguirá estando durante algún tiempo. Desde el año pasado sabemos que el número de infecciones puede cambiar rápidamente, y el gobierno tiene muy claro que debemos planificar en caso de que se produzca una tercera oleada. Sería una negligencia del deber no prepararse para una tercera oleada”, dijo Jim McManus, director de salud pública del Consejo del Condado de Hertfordshire.

Los críticos acusan al gobierno de Boris Johnson de permitir que los ayuntamientos utilicen las subvenciones del gobierno para financiar un programa de vigilancia y control de la población.

El hecho de que la policía paralela vaya a patrullar las calles más allá del 21 de junio es un ejemplo más de que el calendario del gobierno para el levantamiento de las restricciones es completamente falso.

Durante meses el gobierno británico mintió. Prometió que no introduciría pasaportes de vacunación mientras, paralelamente, financiaba en secreto su creación. Ahora ha vuelto a ser sorprendido en otra mentira.

El alarmismo sobre la “tercera ola” y las nuevas “variantes” del virus se utilizará para reintroducir el confinamiento a principios de otoño.

Es muy posible que esta pesadilla no se acabe nunca y cuando unos pretextos se agoten, los “expertos” sacarán otros de su chistera.

—https://www.telegraph.co.uk/news/2021/04/27/army-covid-marshals-recruited-roles-could-last-2023/

Charles Chaplin apoyó abiertamente a la II República española

Charles Chaplin apoyó a la República española, se posicionó abiertamente por la democracia, la libertad, y contra el fascismo. Fue uno de los firmantes del manifiesto de adhesión de la industria cinematográfica americana a la causa republicana.

En 1937 escribió Ritmo (Rhythm), un relato ambientado en la Guerra española y publicado en la edición de enero de 1938 de la revista Script magazine. La versión castellana vio la luz en el libro “Crónicas bastante extrañas” (Jorge Alvarez, editor, Buenos Aires).

Sólo el alba se movía en la quietud de ese pequeño patio de prisión española –alba premonitoria. de muerte– mientras que el joven republicano se erguía frente a un pelotón de ejecución. Los preliminares habían concluido. El reducido grupo de autoridades se había ubicado a un costado para presenciar la ejecución en tanto la escena se inmovilizaba en un penoso silencio.

Todos los rebeldes, del primero al último, conservaban la esperanza que el Estado Mayor ordenara suspender la ejecución. El condenado era un adversario de la causa, pero querido y popular en España. Un brillante humorista que, en gran medida, había sabido alegrar a sus compatriotas.

El oficial que comandaba el pelotón de ejecución lo conocía personalmente. Fueron amigos antes de la guerra civil. Juntos habían obtenido sus diplomas en la Universidad de Madrid. Juntos habían luchado por derrocar la monarquía y el poder de la Iglesia. Juntos habían brindado, noche a noche, acodados en las mesas de los cafés, riendo, bromeando y dedicando veladas enteras a discusiones de orden metafísico. Cada tanto, habían discutido las distintas formas de gobierno. Sus divergencias, en aquel, entonces, eran amistosas, mas finalmente habían provocado la desgracia y la conmoción de España toda, llevando al amigo ante un pelotón de ejecución.

Pero ¿para qué evocar el pasado? ¿Para qué razonar? A partir de la guerra civil ¿para qué servía el razonamiento? En el silencio del patio de la prisión, todas esas preguntas se precipitaban, febriles, en la mente del oficial. No. Hay que hacer tabla rasa con el pasado. Sólo el porvenir cuenta. ¿El porvenir? Un mundo que le privaría de muchos viejos amigos.

Por primera vez desde la guerra se reencontraban esa mañana. No habían intercambiado una sola palabra. Sí, una sonrisa mientras se preparaban para entrar al patio.

El alba trágica dibujaba rayas plateadas y rojas sobre el muro de la cárcel. Todo respiraba quietud, un reposo cuyo ritmo se unía a la calma del patio, un ritmo con palpitaciones mudas como las de un corazón. En ese silencio, la voz del oficial al mando del pelotón resonó contra los muros de la prisión: “¡En guardia!”. Ante la orden, seis subordinados empuñaron sus fusiles y se inmovilizaron. La unidad de movimiento fue seguida por una pausa durante la cual una segunda orden tendría que haberse dado. Sin embargo, en esa espera, algo sucedió que trastocó la continuidad de los acontecimientos. El oficial se volvió hacia el prisionero. Esperaba oírlo hablar. No se escuchó palabra alguna. Volviéndose nuevamente hacia sus hombres, se aprestaba a dar la orden siguiente cuando una repentina revuelta se apoderó de su espíritu, una amnesia psíquica que hizo del cerebro un espacio vacío.

Perdido, permanecía mudo ante sus hombres. ¿Qué ocurría? La escena en el patio de la prisión no significaba nada. Sólo vio, objetivamente, un hombre, la espalda contra la pared, frente a otros seis hombres. Y aquéllos, a un costado, de aspecto idiota, semejantes a relojes cuyo tic-tac se hubiera detenido súbitamente. Nadie se movió… Nada tenía sentido. Algo había de anormal. Todo no era sino un sueño del cual el oficial debía evadirse.

Confusamente le volvió la memoria poco a poco Cuánto hacía que estaba ahí? ¿Qué había pasado? ¡Ah sí! Había dado una orden.

Después del “¡En guardia!”, venía “¡Apronten armas!”, luego ¿Cuál era la siguiente?

“¡Apunten!” y finalmente “¡Fuego!”. Conservaba una vaga idea en su inconsciente. Con todo, las palabras por pronunciar parecían lejanas, vagas y ajenas a él.

En la dificultad, gritó de manera incoherente, hizo una confusión de palabras sin sentido. Se sintió aliviado al ver a sus hombres presentar armas. El ritmo de ese movimiento reanimó el ritmo de su cerebro. Nuevamente gritó. Los hombres apuntaron.

Durante la pausa siguiente, se oyeron pasos apresurados en el patio de la prisión. El oficial lo sabía: era el perdón. Volvió en sí enseguida.

-¡Deténganse!, aulló frenéticamente al pelotón de ejecución.

Seis hombres empuñaban un fusil. Seis hombres entrenados por el ritmo. Seis hombres, oyendo el grito: “¡Deténganse!”, hicieron fuego.

Charles Chaplin, Ritmo, traducción: Emilio A. Stevanovitch
<p style=»font-size: x-small;»>—https://www.buscameenelciclodelavida.com/2014/04/charles-chaplin-in-memoriam.html</p>

La policía registra la vivienda del juez alemán que prohibió el empleo de mascarillas en las escuelas

El lunes la vivienda del juez alemán que prohibió el empleo de mascarillas en las escuelas fue registrada por la policía. Como ya informamos hace dos semanas, un tribunal de Weimar había prohibido a dos escuelas que exigieran a sus alumnos el uso de mascarillas, imponiendo medidas de distanciamiento social y exigiendo la realización de pruebas rápidas para detectar el coronavirus.

Ahora el gobierno alemán ha enviado a la policía a registrar la vivienda de Christian Dettmar, el juez que dictó la resolución, integrante del tribunal de distrito de Weimar. En su sentencia el juez decía que las escuelas habían violado la ley y luego otro tribunal ha dicho que quien la ha violado es el juez, según un artículo de T-online (*).

En un acto represivo sin precedentes, la policía ha registrado su oficina, sus locales privados y su coche y, además, le confiscaron su teléfono móvil.

Evidentemente la sentencia no gustó al gobierno de Merkel, empeñado en mantener a toda costa unas medidas sanitarias que vienen fracasando estrepitosamente desde hace más un año.

En su sentencia el juez escribió: “El legislador estatal que regula este ámbito se ha apartado de los hechos, lo que ha alcanzado proporciones aparentemente históricas”.

A principios de este mes, el juez ordenó la suspensión del requisito de la mascarilla y las pruebas de coronavirus para los niños de dos escuelas de Weimar por un supuesto riesgo para la salud de los niños.

El gobierno recurrió y un tribunal administrativo dictaminó la semana pasada que el requisito de la mascarilla era legal. En la segunda resolución el tribunal dice que consideran que la decisión del juez de familia es “manifiestamente ilegal” porque los tribunales de familia no están facultados para emitir órdenes a las instituciones públicas.

Pero la represión no se ha detenido ahí. La fiscalía está investigando actualmente la sospecha de que el juez podría haberse “alejado consciente y gravemente de la ley”, al aprobar una decisión que no está respaldada por las disposiciones legales.

Diversas organizaciones alemanas han anunciado una protesta pública contra la persecución del juez Dettmar.

(*) https://www.t-online.de/nachrichten/deutschland/id_89922524/polizei-durchsucht-bei-masken-richter-aus-weimar.html

Más información:
— Un tribunal levanta todas las restricciones sanitarias impuestas a los niños en las escuelas de Alemania

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