Israel ha invadido Líbano en múltiples ocasiones desde su nacimiento en 1948 y, más recientemente, ha declarado que va a volver a ocupar grandes zonas del sur del país. La semana pasada, el presidente libanés Joseph Aoun dijo en un discurso que estaba dispuesto a ir “donde fuera necesario” para terminar la ocupación del sur de Líbano por Israel. El gobierno libanés había recuperado Líbano y el poder de toma de decisiones de Líbano por primera vez en casi medio siglo, añadió.
Trump sugirió que podría invitar a Aoun y a Netanyahu a la Casa Blanca para consolidar un alto el fuego de 10 días que negoció entre ambos países.
El alto el fuego, que detuvo seis semanas de combates entre Israel y Hezbollah, se produjo cuando los embajadores de Israel y Líbano en Estados Unidos iniciaron conversaciones directas en Washington, la primera reunión de este tipo desde 1993.
Desde el 2 de marzo, Israel ha llevado a cabo una campaña aérea a gran escala en Líbano, matando a más de 2.290 personas, hiriendo a más de 7.500 y desplazando a 1,2 millones de personas, alrededor del 20 por ciento de la población libanesa.
Al mismo tiempo, el ejército israelí inició una invasión terrestre, anunciando planes para ocupar grandes extensiones del sur de Líbano y afirmando que a los residentes desplazados no se les permitiría regresar a sus hogares.
Las tropas israelíes han pasado semanas demoliendo aldeas enteras, utilizando excavadoras y destruyendo viviendas en detonaciones a gran escala controladas a distancia.
A las pocas horas de que el alto el fuego entrara en vigor, las tropas israelíes llevaron a cabo demoliciones, bombardeos de artillería y operaciones de limpieza de tierras en varias zonas fronterizas, en violación de la tregua.
El sábado, el ejército israelí dijo que había establecido una “línea amarilla” de aproximadamente a 10 kilómetros dentro del sur de Líbano, similar a la línea en Gaza que separa las áreas controladas por las fuerzas israelíes de las controladas por Hamas.
Netanyahu dijo que las tropas israelíes “permanecen en Líbano en una zona de amortiguación de seguridad reforzada”.
“Se trata de una franja de seguridad de diez kilómetros de profundidad, mucho más fuerte, más intensa, más continua y más sólida que la que teníamos anteriormente”.
“Ahí es donde estamos y no nos vamos a ir”.
La ocupación menos conocida: 1948-1949
El 15 de mayo de 1948 Líbano, Siria, Egipto, Jordania e Irak se unieron en una guerra contra Israel, un día después de que se proclamara el Estado de Israel en la Palestina histórica.
La ofensiva panárabe se produjo en respuesta a la declaración de independencia de Israel y la despoblación de ciudades y pueblos palestinos por grupos terroristas sionistas en los meses anteriores.
Durante el período, alrededor de 750.000 palestinos fueron desplazados y aproximadamente 100.000 buscaron refugio en Líbano.
Las milicias libanesas cristianas desempeñaron un papel limitado en los combates. Alrededor de la medianoche del 30 al 31 de octubre, las tropas israelíes cruzaron la frontera con Líbano y ocuparon 15 aldeas.
En la aldea de Hula, una de las ocupadas, el ejército israelí llevó a cabo una masacre. Entre 34 y 58 civiles murieron tras ser reunidos en un edificio, que luego fue volado.
Posteriormente, Israel se retiró de las aldeas ocupadas en virtud de un acuerdo de armisticio patocinado por la ONU, firmado con Líbano el 23 de marzo de 1949.
Se concluyeron acuerdos similares con Jordania, Siria y Egipto, lo que marcó el final de la primera guerra árabe-israelí y la derrota de los ejércitos árabes. Irak, sin embargo, no firmó un acuerdo de armisticio.
Las granjas Chebaa
A diferencia de 1948, Líbano no participó en la guerra árabe-israelí de junio de 1967, durante la cual Israel luchó contra una coalición de países árabes y ocupó el este de Jerusalén, Cisjordania y la Franja de Gaza, así como la península del Sinaí en Egipto y los Altos del Golán, en Siria.
A raíz de la guerra, Israel se retiró de los acuerdos de armisticio de 1949 que había firmado con Líbano y otros estados árabes, y luego pasó a ocupar el área de Chebaa Farms en el sur de Líbano.
La invasión de 1978
La derrota de los estados árabes en la guerra de 1967 contra Israel contribuyó al surgimiento de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), un grupo que agrupa a facciones palestinas comprometidas con la lucha armada para recuperar su patria.
En 1971 Líbano se había convertido en la principal base de operaciones de la OLP, con combatientes palestinos lanzando ataques intermitentes contra Israel desde el sur de Líbano. La OLP también forjó alianzas con partidos políticos libaneses y fue un actor importante en la guerra civil del Líbano, que estalló en abril de 1975.
El 14 de marzo de 1978 Israel invadió el sur de Líbano en un esfuerzo por empujar a los combatientes de la OLP al norte del río Litani. La invasión asesinó a unos mil libaneses y palestinos, la mayoría de ellos civiles, así como a 18 soldados israelíes.
Israel retiró sus tropas de la mayor parte del sur en junio, de acuerdo con la Resolución 425 del Consejo de Seguridad de la ONU. Aprobada en marzo, la resolución creó la Fuerza Provisional de la ONU en Líbano (Unifil), encargada de confirmar la retirada de Israel y ayudar al gobierno libanés a restaurar su autoridad en la zona. Sin embargo, Israel transfirió el control de parte del territorio ocupado a una milicia bajo su control, en lugar de devolverlo al ejército libanés.
Mientras tanto, la OLP siguió manteniendo posiciones al sur del río Litani.
La invasión de 1982
En junio de 1982 Israel invadió el Líbano una vez más, esta vez avanzando más profundamente dentro del país y ocupando Beirut en septiembre.
Alrededor de 19.000 libaneses y palestinos, la mayoría de ellos civiles, murieron durante la invasión israelí. La ofensiva finalmente obligó a los dirigentes de la OLP, junto con miles de combatientes, a abandonar Líbano.
El avance militar de Israel alteró radicalmente el equilibrio de fuerzas entre las facciones libanesas y ayudó a asegurar la elección de su aliado, Bachir Gemayel, como presidente.
Elegido en agosto, Gemayel fue asesinado al mes siguiente y su hermano Amin fue elegido su sucesor a finales de septiembre.
En diciembre el gobierno de Amin Gemayel inició negociaciones con Israel patrocinadas por Estados Unidos. Después de 37 rondas de conversaciones, las dos partes firmaron un acuerdo el 17 de mayo de 1983, que fue aprobado por el parlamento y el gobierno de Líbano.
Aunque el acuerdo exigía poner fin al estado de beligerancia entre los dos países, Líbano no llegó a describirlo como un tratado de paz, sino que enfatizó que su objetivo principal era asegurar la retirada de Israel.
El acuerdo del 17 de mayo tuvo una fuerte oposición de varias facciones libanesas, incluido el movimiento chiíta Amal y el Partido Socialista Progresista (PSP), ambos alineados con Siria, que tenía tropas estacionadas en Líbano desde 1976 y cuyo gobierno estaba empeñado en parar los pies a Israel.
Los opositores argumentaron que el acuerdo socavaba la soberanía de Líbano, particularmente porque incluía acuerdos de seguridad con Israel en el sur.
Respaldados por el gobierno sirio, Amal y el PSP convocaron un levantamiento armado contra el gobierno de Amin Gemayel, que culminó el 6 de febrero de 1984 con la toma del control de Beirut occidental, predominantemente musulmán.
Cediendo a la presión militar, Gemayel derogó el acuerdo en marzo y se acercó a Siria, formando un nuevo gobierno que incluía al dirigente de Amal, Nabih Berri, y al del PSP, Walid Jumblatt, entre sus ministros.
Las fallidas conversaciones de Naqoura de noviembre de 1984
Aunque Israel se retiró de Beirut y de las montañas Chouf, siguió ocupando todo el sur de Líbano. Una vez más, el Líbano e Israel iniciaron conversaciones en noviembre de 1984 destinadas a lograr un acuerdo para una retirada israelí del territorio ocupado.
Las delegaciones militares libanesas e israelíes celebraron múltiples rondas de negociaciones entre el 8 de noviembre de 1984 y el 24 de enero de 1985 en la aldea fronteriza de Naqoura, pero no lograron llegar a un acuerdo.
En medio de negociaciones estancadas y crecientes bajas por los ataques de facciones libanesas en el sur, el gobierno israelí aprobó un plan en enero de 1985 para una retirada unilateral y parcial.
A finales de abril, las tropas israelíes se habían retirado de Saida, Nabatieh, Sour y sus alrededores, pero continuaron ocupando una franja de territorio más cercana a la frontera, a la que denominó “zona de seguridad”.
Las conversaciones de paz de Madrid
Después del final de la guerra civil de Líbano en 1990, Siria emergió como una potencia dominante en el país y Beirut comenzó a coordinar estrechamente su posición sobre la ocupación israelí con Damasco.
Líbano pidió un acuerdo integral que incluiría una retirada israelí simultánea del sur de Líbano y de los Altos del Golán de Siria, que Israel ocupa desde 1967.
Sobre aquella base, Líbano y Siria participaron en la Conferencia de Paz de Madrid en octubre de 1991, patrocinada por Estados Unidos y la Unión Soviética para abordar la guerra árabe-israelí. En 1993 siguieron conversaciones bilaterales entre Líbano e Israel en Washington, pero no produjeron ningún resultado tangible.
En 1982 se había formado Hezbollah el sur de Líbano, en respuesta a la invasión de Israel, que intensificó su campaña guerrillera a lo largo de la década de los noventa, apuntando a posiciones israelíes y a las de su milicia aliada, el Ejército del Sur de Líbano.
En junio de 1999 el Ejército del Sur de Líbano se retiró de 36 aldeas montañosas de la región de Jezzin.
La retirada del sur de Líbano
El ejército israelí se retiró del sur de Líbano en mayo de 2000, poniendo fin a más de 18 años de ocupación.
Bajo los auspicios de la ONU, Líbano e Israel delinearon la línea de retirada, conocida como “línea azul”, aunque su frontera internacional formal no fue demarcada.
Israel siguió ocupando las granjas de Chebaa y las colinas de Kfar Shouba, mientras que Hezbollah llevaba a cabo periódicamente ataques contra posiciones del ejército israelí en esas zonas.
La retirada rompió la unidad de acción con Siria, mientras Israel continuaba ocupando los Altos del Golán.
Aquello se produjo tras una reunión fallida en Ginebra en marzo entre el entonces presidente estadounidense Bill Clinton y el presidente sirio Hafez Al Assad destinada a alcanzar un acuerdo de paz entre Siria e Israel.
La guerra del verano de 2006
En julio de 2006 Israel inició una guerra de 33 días contra Líbano después de que Hezbollah secuestrara a dos soldados israelíes en una incursión transfronteriza, con el objetivo de intercambiarlos por el veterano prisionero libanés Samir Al Qontar. La guerra, que incluyó una invasión terrestre israelí, asesinó a unos 1.200 libaneses, principalmente civiles, y a 160 israelíes, la mayoría de ellos soldados.
Los objetivos declarados de Israel eran la liberación de los dos soldados y el desmantelamiento de Hezbollah, pero ninguno de los cuales logró. La guerra terminó bajo la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que estableció un cese de hostilidades, amplió el tamaño de Unifil para monitorear la tregua y pidió el desarme de todos los grupos armados no estatales en el Líbano.
Posteriormente, Israel se retiró de la mayor parte del territorio que había ocupado durante la guerra, con excepción de parte de la aldea de Ghajar, y mantuvo sus posiciones en las granjas Chebaa y las colinas Kfar Chouba. Hezbollah conservó sus armas pero pasó a la clandestinidad. En julio de 2008 Israel liberó a Qontar a cambio de los cadáveres de los dos soldados.
La invasión terrestre de 2024
En octubre de 2024 Israel lanzó una invasión terrestre de Líbano y una campaña aérea a gran escala destinada a debilitar a Hezbollah.
La escalada se produjo después de casi un año de intercambios transfronterizos con Hezbollah, que abrió fuego contra Israel el 8 de octubre de 2023 en apoyo de los palestinos, tras el ataque de Hamas a Israel el día anterior.
El 27 de noviembre Israel acordó un alto el fuego en virtud de un acuerdo negociado por Francia y Estados Unidos.
Se esperaba que Israel se retirara del territorio que había ocupado en dos meses, pero retuvo el control de cinco posiciones dentro de Líbano y continuó atacando a civiles y militantes de Hezbollah en todo el país.
Mientras tanto, el gobierno libanés intenta desmantelar la infraestructura de Hezbollah al sur del rio Litani, la primera fase en la implementación del acuerdo de alto el fuego.