El cuento se repite: una fragata rusa dispara dos bengalas contra un helicóptero danés en el Mar Báltico y los medios de intoxicación se llenan otra vez de estridencias. Lo califican de “ataque” y es la primera vez que alguien “ataca” con bengalas, como si estuviera en los fuegos artificiales de las fiestas del pueblo.
“Forma parte de un patrón que se observa en toda Europa. Una Rusia cada vez más agresiva y asertiva ha intensificado su guerra híbrida contra Europa. Y pone a prueba a la OTAN”, dijo la primera ministra danesa Mette Frederiksen.
“No podemos aceptar esto”, dijo Lars Lokke Rasmussen, el ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca, quien convocó al embajador de Rusia en Dinamarca para discutir el “ataque”. Rasmussen añadió de que “Rusia está desplazando gradualmente los límites de lo que considera un comportamiento aceptable”.
Los ataques cerca del territorio de la OTAN muestran la “desesperación y también el deseo de sembrar miedo y terror” de Putin, dijo por su parte Mark Rutte, el secretario general de la OTAN.
Tan importante como lo que dicen los medios es lo que callan: el helicóptero era del ejército danés y se acercó a la fragata en aguas internacionales del Mar Báltico y no respondió a las llamadas del comandante ruso.
Dinamarca no tiene más que ocho helicópteros Fennec que se utilizan en misiones de reconocimiento, pero están equipados con misiles BGM-71 TOW. ¿Qué función cumplía? ¿por qué se acercó tanto al buque ruso? ¿con qué intenciones?
Frederiksen no calificó el lanzamiento de bengalas como un “ataque” sino como una “imprudencia”, pero no dijo nada de la imprudencia de su helicóptero.
El embajador de Rusia en Dinamarca, Vladímir Barbin, calificó la acción del helicóptero como una provocación. “No es la primera vez que helicópteros de la Fuerza Aérea danesa
realizan maniobras peligrosas cerca de buques de guerra rusos cuando estos se encuentran en el mar y fuera de las aguas territoriales de Dinamarca”.
El embajador aseguró que el año pasado informó al Ministerio de Asuntos Exteriores danés de “sobrevuelos peligrosos y vuelos estacionarios a baja altura” realizados por un helicóptero de la Fuerza Aérea danesa sobre un buque antisubmarino.
El comandante de la fragata fue condecorado por el ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, que le otorgó la medalla “Por los hechos de armas”.