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Las páginas anodinas de Facebook que sirven para lavar la cara a los crímenes sionistas (y 3)

El hecho de que “Israel Project” recurra a echar cucharadas de azúcar para hacer que los mensajes favorables a Israel caigan más fácilmente, es un reconocimiento de lo difícil que puede ser vender como presentable un Estado de apartheid.

En el documental de Al-Jazira, la marca Israel es cada vez más tóxica, por lo que no pueden venderla directamente; tienen que hacerlo a través de sitios de moda que parecen inocuos y divertidos; luego, de vez en cuando, cuelan algo positivo sobre Israel.

Los intentos de “Israel Project” de atraerse a los “progres”, a pesar de que sus políticas son absolutamente reaccionarias, encajan en la estrategia israelí de dividir a los antimperialistas y debilitar la solidaridad hacia Palestina.

Dirigido por Josh Block, un antiguo funcionario del gobierno de Clinton y estratega principal del grupo de presión sionista AIPAC, uno de los principales objetivos de “Israel Project” fue el de frustrar el acuerdo nuclear con Irán.

La campaña encubierta de “Israel Project” en Facebook está dirigida por Gary Rosen, que durante años dirigió una cuenta homófoba e islamófoba en Twitter llamada @ArikSharon, en nombre del difunto Primer Ministro israelí Ariel Sharon, responsable de la invasión israelí del Líbano en 1982 y de las masacres en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila ese mismo año.

En las transcripciones del documenta, Rosen reconoce que @ArikSharon era una cuenta secreta  y que trabajaba en la empresa internacional de publicidad Saatchi & Saatchi, hasta que en noviembre de 2013 se unió a “Israel Project”, donde es responsable de la estrategia digital. Entonces Rosen borró muchos de los mensajes más ofensivos de la cuenta de Twitter de @ArikSharon. Ahora sigue utilizando @ArikSharon para difundir mensajes reaccionarios y favorables al sionismo.

No es el único esfuerzo encubierto del grupo de presión israelí para utilizar Facebook para lograr sus objetivos. Un informe conjunto de The Forward y ProPublica revela que la Coalición Israel en el Campus publicó anuncios anónimos en Facebook difamando a Remi Kanazi, un poeta palestino-estadounidense, antes de sus apariciones en los campus estadounidenses.

Los esfuerzos de los sionistas a través de Coalición Israel en el Campus para difamar y acosar a los partidarios de la solidaridad con Palestina se coordinan de manera encubierta con el gobierno israelí.

Un portavoz de Facebook dijo a The Forward y a ProPublica que los anuncios de la Coalición Israel en el Campus dirigidos a Kanazi “violan nuestras políticas contra la tergiversación” y que habían sido eliminados.

En 2012 Electronic Intifada expuso un plan del sindicato de estudiantes apoyado por el gobierno de Israel para pagar a los estudiantes para que difundieran propaganda favorable al sionismo en Facebook. Sin embargo, el actual esfuerzo encubierto de “Israel Project” es mucho más sofisticado.

Facebook se ha asociado al Consejo Atlántico para censurar las páginas antisionistas. El Consejo Atlántico es una institución financiada por la OTAN, el ejército estadounidense, los gobiernos de Arabia saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, la Unión Europea, las petroleras, los fondos buitre, los fabricantes de armas y otros especuladores de la guerra.

Como resultado de esa asociación, han censurado las páginas de medios de comunicación antimperialistas, como Venezuela Analysis, TeleSur y la nuestra.

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Las páginas anodinas de Facebook que sirven para lavar la cara a los crímenes sionistas (2)

En medio de un flujo continuo de publicaciones anodinas, el sitio de Facebook “Cup of Jane” retrata el militarismo israelí como feminista y moderno, atractivo para las mujeres. Asesinar palestinos forma parte de su liberación.

También utiliza el famoseo como gancho. Para camuflarse publica fotos y citas de personalidades femeninas negras como Maya Angelou e Ida B. Wells, a quienes felicita en su cumpleaños como “pensadora, escritora y militante revolucionaria”. El progresismo le sirve de cobertura para atacar las movilizaciones contra el sionismo.

También hay artículos sobre la innovadora ambientalista Rachel Carson y Emma González, que junto con sus compañeros de clase lanzaron una campaña nacional para el control de armas después de sobrevivir a la masacre de febrero de 2018 en una escuela secundaria en Parkland, Florida.

La foto de un avión de combate israelí sirve para sensibilizar contra el cáncer de mama: “Las mujeres necesitan una fuerza aérea propia”, dice “Cup of Jane”, junto a un rostro sonriente.

Hay otras páginas identificadas por el documental como dirigidas por “Proyecto Israel”, que incluyen Soul Mama, History Bites, We Have Only One Earth y This Expliquins That, algunas de las cuales tienen cientos de miles de seguidores.

History Bites tampoco revela su vinculación con “Israel Project”, ni siquiera con la vaga fórmula utilizada por “Cup of Jane” y las otras páginas. Simplemente se describe a sí misma como la transmisión de “Lo más impresionante de la historia en trozos digeribles”.

En esa página se reproducen artículos de “Cup of Jane” en los que presentan como una heroína feminista a Golda Meir, la Primera Ministro israelí que aplicó políticas racistas y violentas contra los palestinos y afirmaba que las mujeres palestinas que daban a luz eran una amenaza existencial.

En 2016 el vídeo “This Expllains That” difundió la afirmación israelí falsa de que la UNESCO había cometido un error al concebir Jerusalén como un lugar sagrado, tanto para los judíos como para los cristianos, donde los musulmanes no pintan nada.

History Bites difundió el video en diciembre del año pasado afirmando que apoyaba la declaración del presidente Trump de que Jerusalén es “la capital del Estado judío de Israel”.

El vídeo ha recibido casi cinco millones de visitas.

Otro vídeo publicado por History Bites justifica el ataque sorpresa de Israel contra Egipto en junio de 1967, una guerra en la que Israel ocupó Cisjordania, la franja de Gaza, la península del Sinaí de Egipto y los Altos del Golán de Siria.

El vídeo describe la ocupación militar israelí de Jerusalén Este como la ciudad “reunificada” y “liberada”.

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Las páginas anodinas de Facebook que sirven para lavar la cara a los crímenes sionistas (1)

La red digital Facebook censura cuentas como la nuestra que critican el sionismo y el Estado de Israel, mientras que promociona otras por medios indirectos, a través de “Israel Project”, un importante grupo de presión con sede en Washington, como expone el documental “The Lobby-USA”(1), censurado a Al-Jazira debido a las amenazas vertidas contra Qatar por organizaciones prosionistas (2).

Se han obtenido grabaciones en las que se escucha a David Hazony, director general de “Israel Project”, diciendole a un periodista encubierto de Al Jazeera: “También hay cosas que hacemos que están completamente fuera del radar. Trabajamos juntos con muchas otras organizaciones”. Después Hazony confiesa: “Producimos contenido que luego publican con su propio nombre”.

Una parte importante de la operación consiste en la creación de una red de “comunidades” de Facebook centradas en la historia, el medio ambiente, los asuntos mundiales y el feminismo que parecen no tener ninguna conexión con la defensa del sionismo, pero que son utilizadas por “Israel Project” para difundir mensajes favorables.

Por ejemplo, la página de Facebook “Cup of Jane” dice que tiene casi medio millón de seguidores y trata sobre “Azúcar, especias y todo lo bueno”, cuando en realidad está dirigida por “Israel Project” como parte de una campaña encubierta de influencia y persuasión.

En otra conversación también grabada, Jordan Schachtel, que trabajaba para “Israel Project” le cuenta al periodista de Al-Jazira el alcance de la operación encubierta en Facebook:

“Estamos reuniendo muchos medios de comunicación pro-Israel a través de varios canales de reds sociales que no son los canales del Proyecto Israel”, confiesa Schachtel. “Así que tenemos muchos proyectos paralelos con los que estamos tratando de influir en el debate público”.

“Por eso es secreto”, admite Schachtel. “No queremos que la gente sepa que estos proyectos están asociados a Israel Project”.

Entonces el periodista le pregunta si la técnica es que las cosas relativas a Israel cuelen mejor por medios indirectos, a través de sitios anodinos. “Lo que pasa es que no nos gusta mezclarnos en todo”, explica Schachtel.

Los autores de la página “Cup of Jane”, por ejemplo, se identifican a sí mismos como “una comunidad lanzada por el Proyecto de Medios Futuros de TIP en DC”, o sea, Washington, pero no hay ninguna mención de que las siglas TIP significan “Israel Project”.

Ese reconocimiento impreciso del verdadero autor de la página se añadió después de que “Proyecto Israel” se enterara de que el documental encubierto de Al-Jazira ya estaba circulando.

En su propio sitio web “Israel Project” agregó un reconocimiento de que administra varias páginas de Facebook. Sin embargo, ese sitio no está enlazado desde las páginas de Facebook.

En Internet Archiv no se conservan las páginas existentes antes de mayo de 2017, meses después de que el documental comenzara a circular.

Según Schachtel, “Israel Project” está invirtiendo considerables recursos en la producción de “Cup of Jane” y su red de páginas indirectas. “Tenemos un equipo de unas 13 personas. Estamos trabajando en muchos vídeos explicativos”, dice el periodista en el documental. “Muchos temas son sólo aleatorios y luego tal vez el 25 por ciento tratan sobre Israel o los judíos”.

(1) https://electronicintifada.net/tags/lobby-usa
(2) https://electronicintifada.net/content/national-security-cited-reason-al-jazeera-nixed-israel-lobby-film/24566

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Cumbre del espionaje de Israel con los países del Golfo Pérsico

Yossi Cohen, director del Mosad
En una entrevista con el periódico Al Quds, Jared Kushner, el yerno de Trump, que está de gira por Oriente Medio, expresó sus dudas sobre la capacidad de Mahmud Abbas para participar en las iniciativas de Estados Unidos que, según dijo, mostraban la determinación de Trump de “relanzar el proceso de paz israelo-palestino, con o sin los palestinos en la mesa de negociaciones”.

Esto significa que los cómplices de Estados Unidos ya tienen claros los fundamentos de los futuros “acuerdos de paz”, en nombre incluso de los propios palestinos.

La reunión en Riad de Trump con los príncipes saudíes han sentado las bases de la relación privilegiada que las monarquías del Golfo Pérsico con el régimen Tel Aviv, a la que hay que sumar a Jordania.

Una expresión significativa de ello ha sido la reunión mantenida hace diez días entre los jefes de sus servicios de inteligencia del Golfo y el del Mossad, Yossi Cohen.

Según el sitio web Arutz Sheva, la reunión le inició Kushner y el enviado especial estadounidense en Oriente Medio, Jason Greenblatt.

Entre los participantes se encontraban el Jefe de Inteligencia General de Jordania, Adnan al-Issam al-Jundi, el general egipcio Abbas Kamel, jefe del Mukhabarat, Khaled ben Ali al-Humaidan, director de la agencia saudí de inteligencia, y el Jefe de la Inteligencia Palestina, Majed Faraj.

La presencia de Faraj en el acto es la clave, ya que podría reemplazar a Mahmud Abbas como jefe de la Autoridad Palestina.

Hace dos meses Faraj se reunió con el Secretario de Estado, Mike Pompeo, donde discutieron principalmente la situación de la Autoridad Palestina después del despido de su actual presidente.

Egipto, Jordania, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos apoyan el “plan de paz” de Trump (“deal of the century”), a pesar de la oposición de la Autoridad Palestina, que suspendió las conversaciones con Kushner debido al reconocimiento de Qods (Jerusalén) como capital de Israel y el traslado de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv.

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Falsa Bandera: la ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano

El 17 de julio de 1981 las fuerzas aéreas israelíes bombardearon el cuartel general de la OLP en el centro de Beirut y varios puentes alrededor de Sidón, matando entre 200 y 300 personas, principalmente civiles libaneses, e hiriendo a más de 800 personas.

El 5 de agosto de aquel mismo año el Primer Ministro Begin puso a Ariel Sharon al frente del Ministro de Defensa y la campaña de coches bomba se intensificó dramáticamente.

A mediados de septiembre de 1981 estallaron regularmente coches bomba en los barrios palestinos de Beirut y otras ciudades del Líbano. Sólo en diciembre de 1981 dieciocho bombas en automóviles o motocicletas, bicicletas y asnos estallaron cerca de las oficinas de la OLP o en lugares con una alta concentración palestina, causando un gran número de muertes.

El 1 de octubre, un coche bomba con 100 kg. de TNT y 75 litros de combustible explotó cerca de las oficinas de la OLP, en una calle muy transitada en el oeste musulmán de Beirut, con vendedores de frutas y verduras y amas de casa haciendo su mercado matutino. La bomba destruyó la fachada de los edificios, destruyó 50 automóviles y dejó la calle sembrada de escombros y cuerpos desmembrados.

Inmediatamente después de la explosión, los expertos en desactivación de explosivos encontraron y desmantelaron una segunda bomba, que pesaba 150 kg y que había sido colocada en otro coche aparcado en la misma calle. Más tarde ese mismo día, seis coches más cargados con cientos de kilos de explosivos fueron encontrados y desactivados en Beirut y Sidón en lo que había sido planeado como un devastador bombardeo contra palestinos y milicianos libaneses de izquierda por terroristas de derecha.

El autodenominado FLLE (Frente para la Liberación del Líbano de Extranjeros) reivindicó la autoría de todos los crímenes. En una llamada anónima a los medios de
comunicación extranjeros el FLLE dijo que los ataques estaban dirigidos contra
objetivos palestinos y sirios en el Líbano, y que continuarían hasta que
no quedaran extranjeros.

El gobierno de Israel atribuyó la explosión a las “guerras internas” dentro de la OLP.
En realidad fue una estrategia más amplia de provocación. Israel emprendió numerosas operaciones criminales en Líbano para que
los palestinos respondieran. De esa manera, Israel podría justificar una
ofensiva en aquel país.

Más información:

– Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos
– No se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas
– Todos los palestinos son la OLP (todos los vascos son ETA), todos son terroristas

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Falsa Bandera: no se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas

En abril de 1979 el general Rafael Eitan, entonces Jefe de Estado Mayor del ejército israelí, junto con el general Avigdor Ben-Gal, comandante de la Región Norte, puso los cimientos de un grupo terrorista con la función de llevar a cabo atentados en territorio libanés.

Con el acuerdo de Eitan, Ben-Gal reclutó al general Meir Dagan, el mayor experto en operaciones especiales de Israel y futuro director del Mossad. Los tres crearon el FLLE: Frente para la Liberación del Líbano de los Extranjeros.

El general David Agmon fue uno de los pocos que fueron informados de la operación y explica su objetivo de la siguiente manera: “El objetivo era crear el caos entre los palestinos y los sirios en el Líbano, sin dejar ninguna huella israelí, para darles la impresión de que estaban constantemente bajo ataque e inculcarles un sentimiento de inseguridad”.

Para lograrlo, Eitan, Ben-Gal y Dagan reclutaron a musulmanes libaneses, drusos, cristianos y chiítas locales, a quienes no les gustaban los palestinos y querían que abandonaran el Líbano. Entre 1979 y 1983, el FLLE asesinó a cientos de personas con coches bomba. Sus víctimas fueron los palestinos y sus aliados libaneses.

Durante la segunda quincena de setiembre de 1981 los atentados del FLLE causaron más del 40 por ciento de todas las muertes cometidas en atentados terroristas en todo el mundo durante todo el año. Causaron 8 veces más muertes que todos los atentados cometidos por los palestinos en los dos años anteriores.

Los atentados fueron ampliamente cubiertos por la prensa internacional en ese momento. La mayoría de las veces, los periodistas describieron al FLLE como un misterioso grupo “de extrema derecha”. En ocasiones, observaron que los palestinos y sus aliados libaneses estaban convencidos de que este grupo no era más que un invento de Israel para ocultar sus crímenes.

Al principio la operación utilizaba principalmente explosivos escondidos en latas de aceite o latas fabricadas en un taller de chapa del kibutz Mahanayim donde vivía Ben-Gal. Estos pequeños barriles pasaban luego a Líbano.

Las bombas comenzaron a estallar rápidamente en las casas de los colaboradores de la OLP en el sur del Líbano, matando a todos los que estaban allí, o en las oficinas de la OLP, especialmente en Tiro, Sidón y los campos de refugiados palestinos circundantes, causando víctimas masivas y, a veces, indiscriminadas, como el atentado de abril de 1980 en el que murieron mujeres y niños como consecuencia de la explosión de un coche bomba en el sur del Líbano.

En el mundo en el que vivimos cuando a alguien le hablan de atentados y coches bomba, supone que las víctimas son israelíes. Las victimas han sido siempre los palestinos.

Más información:

– Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos
– La ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano
– Todos los palestinos son la OLP (todos los vascos son ETA), todos son terroristas
 

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Falsa Bandera: Israel puso el crimen como política de Estado hacia los países vecinos

“Hemos hecho cosas terribles con el apoyo de [Ariel] Sharon [Ministro de Defensa israelí]. He apoyado e incluso participado en algunas de las operaciones de asesinato de Israel. Pero aquí estamos hablando de exterminio masivo, sólo para matar y sembrar el caos y el terror entre los civiles. ¿Desde cuándo enviamos mulas cargadas de bombas a los mercados para que exploten?”

Así se expresa un agente del Mossad citado en el libro “Rise and Kill First: The Secret History of Israel’s Targeted Assassinations”, del periodista israelí Ronen Bergman, especialista en asuntos militares y de espionaje del rotativo Yediot Aeronot de Tel Aviv.

En julio de 1979 el Instituto Jonathan, estrechamente vinculado al gobierno israelí, organizó una conferencia sobre terrorismo internacional en Jerusalén.

El Instituto Jonathan lleva el nombre de Jonathan Netanyahu, un miembro de las fuerzas especiales del ejército israelí que en la noche del 3 al 4 de julio de 1976 murió en el asalto en el aeropuerto de Entebbe, la capital de Uganda, a un avión secuestrado por miembros del Frente Popular de Liberación de Palestina.

El padre de Jonathan es el historiador Benzion Netanyahu, antiguo secretario personal de Zeev Jabotinsky, fundador de una versión ultrareaccionaria del sionismo. Fue uno de los principales impulsores del Instituto y pronunció el discurso de apertura de la Conferencia.

El evento, explicó, era el comienzo de “la unión de las democracias en la lucha contra el terrorismo y sus peligros”. Contra el “frente internacional del terrorismo”, argumentó Netanyahu padre, el desafío es movilizar “a la opinión pública organizada que impulse a los gobiernos a actuar”.

Los oradores de la Conferencia de 1979 son un verdadero catálogo de los sectores más reaccionarios, tanto de Israel como de Estados Unidos.

Benzion Netanyahu subrayó “la importancia de establecer un marco conceptual claro desde el principio”. El terrorismo, explicó, es el “asesinato deliberado y sistemático de civiles de forma que inspire temor”. Es un “mal moral” que “infecta a los que cometen estos crímenes y también a los que, por maldad, ignorancia o simple negativa a pensar, los aprueban”.

El Instituto organizó una segunda Conferencia en Washington en junio de 1984. Sus actas fueron editadas por Benjamin Netanyahu y publicadas bajo el título “Terrorismo: Cómo puede ganar Occidente”. Netanyahu hijo explicó que la Conferencia de 1979 había ayudado a “centrar la atención de los influyentes círculos occidentales en la verdadera naturaleza de la amenaza terrorista”.

Sin embargo, esto no era suficiente, ya que faltaba una “respuesta internacional coherente y unida”. La promoción de esta política unificada, concluyó, fue “el principal objetivo de la segunda reunión internacional” del Instituto Jonathan.

Al final del primer mandato de Ronald Reagan, en 1983, los funcionarios estadounidenses habían llegado a aceptar y adoptar las suposiciones clave que habían estado en el centro del discurso sobre el terrorismo de Israel durante años. El terrorista es “El Otro” no occidental. Utiliza medios malvados e inmorales para fines igualmente malvados e inmorales.

El terrorista pertenece a un mundo incivilizado. Por el contrario, “nosotros” nos oponemos, condenamos y rechazamos “todo terrorismo“. Nuestros usos de la fuerza son legítimos y siempre defensivos, porque noi hacemos más que responder a la “amenaza terrorista”.

El libro de Bergman es un resumen de las operaciones secretas del gobierno israelí para crear una organización en Líbano que cometiera los ataques terroristas.

Uno de los objetivos de esta operación secreta era precisamente empujar a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) a utilizar el terrorismo para justificar la invasión del Líbano por parte de Israel.

Entre 1979 y 1983, precisamente en el período comprendido entre ambas conferencias, dicha organización llevó a cabo una campaña a gran escala de coches bomba en la que murieron cientos de palestinos y libaneses, en su mayoría civiles.

La fantasmagórica organización no era nada distinto del propio Estado de Israel, de sus funcionarios y de sus tentáculos porque es un Estado que nace del crimen y sólo se sostiene gracias a él.

Más información:

— No se trata de no dejar pistas sino de que sean falsas
— La ola de atentados con coche bomba cometidos por Israel en Líbano
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El gobierno israelí se atribuye la derrota de Argentina en el Mundial de Rusia

Resultado de imagen de miri regevSegún el rotativo argentino La Política Online, la ministra de Cultura y Deportes israelí, Miri Regev, asoció el fracaso con la negativa de Argentina de jugar en Jerusalén. 
La funcionaria asoció la derrota humillante del equipo de Lionel Messi contra Croacia con la suspensión de ese partido, que fue tomada por Israel como un tema de Estado y una ofensa a su gobierno.
«La pelota es redonda«, tuiteó Regev y disparó: «Cuando se trata del pueblo de Israel, quien se mete con ellos, se estrella«.

Regev no es la primera autoridad de Israel que protesta por este tema, que ofendió a los israelíes en especial porque la suspensión del partido fue reivindicada por la organización palestina Hamas como un triunfo.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, llamó a Mauricio Macri para que intercediera ante la AFA y evitara la suspensión. Macri le dijo que no podía hacer nada, lo que cayó mal en Israel, en donde están muy al tanto de sus nexos directos con la AFA de Claudio «Chiqui» Tapia y de su socio Daniel «Tano» Angelici. Del mismo modo, el presidente Reuvén Rivlin advirtió que «hay valores que son incluso más grandes que Messi«.
Luego del primer partido de la Selección en el Mundial, en el que el equipo de Sampaoli empató contra Islandia contra todos los pronósticos que lo daban favorito, un periodista de Israel le preguntó al técnico si no creía que la Argentina había caído en una maldición tras negarse a jugar en Jerusalén. Sampaoli esquivó la pregunta.
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70 años después de la ‘nakba’ Israel es la mayor organización terrorista de la historia

Pablo Jofré Leal

En este cuarto lustro del siglo XXI asistimos, en el plano internacional, a la consolidación de la impunidad como conducta, en materia de cumplimiento del derecho internacional, por parte de una de las entidades más terroristas, que ha dado la historia de la humanidad: el régimen sionista israelí.

Efectivamente, a 70 años de la Nakba (catástrofe en árabe) a 51 años de la Guerra de Junio de 1967, a un poco  más de un cuarto de siglo de lo que fue el fraude de los Acuerdos de Oslo y 12 años ya del bloqueo criminal contra la Franja de Gaza, Israel demuestra ser una maquinaria criminal. Un vecino inamistoso, un régimen depredador, que no dejará de ocupar territorio palestino, a no ser por la fuerza de la razón y la acción de Palestina y su pueblo. Como también el trabajo de aquellos que creemos en la justicia, así si ella se ejerce con todas las formas de lucha contra el terrorismo institucionalizado a partir de la creación de la entidad sionista

Un régimen surgido de determinaciones arbitrarias y el peso de la conciencia de una comunidad internacional que quiso, mediante la partición de Palestina –Resolución N° 181 de noviembre del año 1947– ceder aquello que no le pertenecía, tratar de apaciguar su responsabilidad frente a los crímenes del nacionalsocialismo, pero en cuya deuda el pueblo palestino ha sido el que ha pagado las consecuencias, sin tener arte ni parte. Y en ese proceso, con un sionismo que ha pasado de ser considerado víctima a convertirse en una sociedad victimaria.

A 70 años de la Nakba ha quedado establecido que Israel, no dejará de ocupar los territorios usurpados de la ribera occidental, seguirá violando todas y cada una de las resoluciones emanadas de organismos tan diversos como las Naciones Unidas, su Consejo de Seguridad, la Asamblea General, la Unesco o cualquiera otra que ha demandado a Israel que cese su policía criminal contra el pueblo palestino. Un Israel que seguirá enfrascado en su política colonialista, racista y criminal y que nos permite, con justa razón, parafrasear su actuar, definiéndola como un régimen nacionalsionista.

¿Cómo no definir a la entidad sionistal como un régimen terrorista, una imitación siniestra del régimen nazi, si cada una de sus acciones así lo refleja desde que comenzó su proceso de asentamiento en Palestina a fines del siglo XIX? Pruebas al canto: protege su proceso de colonización previo al año 1948 con el actuar de bandas armadas como la Haganá. Este movimiento realizaría acciones armadas contra la población palestina y que posteriormente, con apoyo británico, conformaría una fuerza de ataque compuesta por 50 mil milicianos que concretaría el nacimiento de la entidad sionista en mayo del año 1948. Un movimiento paramilitar que participaría en crímenes de guerra, expulsando a cientos de miles de palestinos de sus tierras ancestrales.

Una escisión de la Haganá, la denominada banda de Irgún, fundada por el sionista ucraniano Zeev Jebotinsky, se convertiría en una de las organizaciones más violentas en tierras palestinas, asesinando, tanto población local como funcionarios y soldados británicos. De este grupo Irgún se desgajó, otro movimiento terrorista, la Banda de Stern, conocida también como Lehi, fundada por el sionista polaco Abraham Stern, quien murió acribillado mientras se escondía de sus captores en un armario. Stern fue reemplazado por quien sería Primer Ministro Israelí, el bielorruso Yitzak Shamir. Todas estas organizaciones, sin reparo moral alguno y sin recriminar las formas de lucha empleadas, usaron el terrorismo en forma cotidiana. Fueron la base, el ADN terrorista del actual Ejército Terrorista de Ocupación Israelí.

La conjunción de esto grupos, junto al sostén británico en asesoría, hombres y armas permitirían, que el día 14 de mayo del año 1948, en una acción concertada, entre el sionismo dirigido por el dirigente de origen polaco David Ben Gurion y las autoridades británicas –que concluían su mandato ese mismo día– se proclamara el nacimiento de una asociación de carácter delictivo que surgirá a contrapelo de los derechos de la población palestina y con su claro rechazo.

Los países árabes vecinos, como era lógico esperarlo entraron en guerra contra las fuerzas israelíes y esa entidad que nace al concierto internacional.

La entidad surgida tras su proclamación signó como pruebas para ese nacimiento, espurios derechos mitológicos, como también aquellos disfrazados de legalidad, derivados de la Declaración Balfour e incluso de victimismo y crisis de conciencia, surgidos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. El 14 de mayo de 1948 fue también el disparo de inicio, para un proceso de limpieza étnica, que continúa hasta el día de hoy: la Nakba.

Una Nakba catalizada por la acción del terrorismo sionista, pletórico de furor homicida y que implicó la expulsión de sus tierras ancestrales de 700.000 palestinos, a manos de fuerzas militares, que aplicaron la política aprendida de las hordas nacionalsocialistas y que arrasaron casas, cultivos, demolieron construcciones, quemaron, asesinaron a todo aquel que se cruzara en su camino. Fue la expresión brutal pero eficiente de los aprendices de las técnicas del Tercer Reich. Alumnos ejemplares, que saciaron su sed homicida con un pueblo pacífico, cuyo gran pecado no fue haber impedido con fuerza, desde el inicio,  la presencia colonialista de los judíos sionistas europeos que comenzaron a llegar en tropel, en hatajos ambiciosos  a tierras palestinas desde fines del siglo XIX.

Hitos del terrorismo sionista

El 14 de mayo del año 1948 marca el punto de partida, no sólo de un año trágico, sino también una etapa histórica, donde el crimen, la colonización, ocupación y destrucción, han sido conceptos que se han hecho carne en la vida de millones de palestinos. La Nakba representa una tragedia, para los árabes en general y el pueblo palestino en particular, pues consigna el inicio de la usurpación de las tierras palestinas, la expulsión de miles de familias de sus casas, de sus aldeas, de sus pueblos, de sus arraigos, donde millones de ellos aún malviven en el transtierro. La Nakba significó el descalabro demográfico, moral  y territorial,  el inicio de un proceso basado en el terror, el racismo, el asesinato, la desarabización y consiguiente judaización de la Palestina histórica.

Una política de expansión sionista, que tiene como otro de sus hitos el desarrollo del programa nuclear israelí a partir de la década del 50 del siglo XX bajo el apoyo francés y el silencio estadounidense y británico. Tal programa le ha permitido contar hoy, con al menos 300 artefactos nucleares. Otra marca importante fue la participación en la Guerra del Canal de Suez contra Egipto, en unión de Londres y Paris, donde Israel, bajo la operación terrorista Susannah, y cumpliendo el papel de ejecutor, llevó a cabo una  serie de acciones de sabotaje en suelo egipcio. Ello, a cargo de agentes sionistas de la unidad 131, para beneficiar a los ingleses de los intentos estadounidenses de apoderarse del vital y estratégico Canal de Suez, cuya nacionalización había sido decidida por el líder egipcio Gamal Abdel Nasser en julio del año 1956.

Una estrategia geopolítica de extender el territorio israelí a costa de sus vecinos y en especial de Palestina, que se consolida el año 1967 con la ocupación militar de nuevos territorios de Oriente Medio en general – los Altos del Golán, la Península del Sinaí – y de Palestina en particular con la ocupación de la Franja de Gaza y Al Quds Este, por parte de las fuerzas ocupantes israelies. Fuerzas de conquista,  que siguen allí –a excepción del Sinaí devuelto a Egipto– y establecidas bajo diversas formas de dominio. En Cisjordania controlando gran parte de los 5.860 kilómetros cuadrados de la ribera occidental y construyendo asentamientos donde habitan 650 mil colonos judíos sionistas armados y considerados los más extremistas de Israel.

Consignemos el caso de la Franja de Gaza con un bloqueo cruel, inhumano, criminal, que impide un mínimo desarrollo de lo que es el campo de concentración más grande del mundo. Un territorio asediado, que en las últimas semanas ha tenido que sufrir el ataque bárbaro contra su población movilizada en aras del derecho al retorno, una población que ha servido de tiro al blanco, para que cientos de francotiradores gocen en la ignominia de su acción criminal. Crímenes que sólo el día lunes 14 de mayo significó la muerte de 50 palestinos y heridas a 3.000 de ellos a manos de las fuerzas terroristas del Ejército sionista. Una masacre que se daba en el mismo momento que Estados Unidos inauguraba su sede diplomática en Al Quds –en un traslado desde Tel Aviv– causando la lógica indignación de los palestinos y la alegría desbordante e indigna del régimen de Netanyahu.

Todo lo descrito, viola  todas y cada una de las resoluciones de las Naciones Unidas que exigen el retiro israelí de los territorios ocupados. El fin de la construcción de asentamientos, para instalar lo más violento del sionismo, en las tierras bajo invasión militar. El derribo del muro de la vergüenza, el cese de la demolición de viviendas, el retorno de los refugiados, el término de los asesinatos de la población indefensa,  entre otras demandas. Pero… un Israel ciego, sordo pero no mudo, sigue imperturbable, vendiendo la imagen de ser “la mayor democracia de Oriente Medio”. Una parte más de la estrategia de hasbara, que anima las mentiras y fantasías del sionismo y que trata de disfrazar su esencia asesina.

Cada palabra escrita contra la ocupación israelí de Palestina, se agudiza cuando la justa rabia e indignación frente a los atropellos cometidos por el sionismo, se hace presente. Cuando aparece de estampida cada 14 de mayo la necesidad y lo vital que resulta conmemorar la Nakba, que al mismo tiempo representa conceptual y concretamente una catástrofe, nos lleva por el camino de la lucha del pueblo palestino, por sus justas reivindicaciones, por el derecho al retorno, por lograr la expulsión del invasor por eliminar a esta ideología criminal que se llama sionismo.

En un trabajo publicado el año 2017 sostenía que “la historia de violaciones de la entidad sionista contra el pueblo palestino sigue su curso en la Franja de Gaza, en Cisjordania y el Al Quds. Ello, en un marco regional donde el respeto por los derechos humanos del pueblo palestino ha quedado, interesadamente, en segundo plano frente a otra serie de hechos”. Efectivamente, la ocupación de Palestina y la violación de los derechos de su pueblo pretende ser invisibilizada, ya sea invocando la guerra de agresión llevada contra el pueblo sirio y el de Yemen, el supuesto peligro que representa Irán y su programa nuclear a pesar de la firma del Plan integral de Acción Conjunta con el G5+1 en julio del año 2015 y el pretendido combate occidental contra las bandas terroristas takfiríes.

Cada uno de esos conflictos ha sido aprovechado por el sionismo y sus aliados occidentales, principalmente Francia y Gran Bretaña sobre todo en momentos que las miradas de estas potencias europeas están centradas en sus propios temores contra el takfirismo, sus problemas económicos y esa pesadilla que significa, para la Europa opulenta, el tener  sus puertas a cientos de miles de refugiados. Visualizados como una plaga a la cual hay que controlar, aunque gran parte de los refugiados del mundo se agolpan en Turquía, Irán, Jordania, Líbano, Paquistán y sólo un país europeo –Alemania– se encuentra entre los diez países, que mayor cantidad de refugiados ha recibido desde el año 2011 a la fecha.

Es en este contexto, donde se pretende abandonar a Palestina y su sueño de autodeterminación. Ello hace imprescindible el levantar la defensa de los derechos humanos de la población palestina en sus territorios ocupados y aquellos refugiados. En ese composición política regional e internacional, Israel intensifica la violación de los derechos humanos de la población palestina en el West Bank y la Franja de Gaza, viola el derecho internacional, asesina a moribundos con balazos en la cabeza, profana la Mezquita de Ibrahim en Al Jalil, impide la entrada de peregrinos a la Explanada de las Mezquitas en Al Quds, detiene a niños y jóvenes, confisca tierras, demuele viviendas, destierra a familias enteras. Acribilla a manifestantes en la Franja de Gaza. Usurpa, roba, asesina, viola y sigue considerando que actúa bajo un mandato divino.

Estamos en presencia de un régimen donde el delirio, la perversión, el carácter criminal de una sociedad debe ser castigada. Resulta evidente, que bajo lo descrito, la idea de los dos Estados es simplemente una farsa. La judaización de Al Quds, el muro, los asentamientos, los crímenes cotidianos,  expresa una política de limpieza étnica, la consolidación de una política basada en el terror que lleva a la entidad sionista a considerarla como uno de los regímenes más criminales que ha tenido la humanidad, un régimen que concreta sus crímenes impunemente pues cuenta con la complicidad de Estados unidos y su régimen belicista.

Es en este plano, que cada 14 de mayo nos debe alentar a trabajar aún más por lograr la liberación de Palestina. No basta con llorar. Las palabras encendidas, el discurso conmemorativo debe ser  acompañado, claramente, por la decisión de combatir al invasor, de expulsarlo más allá del Mediterráneo, de hacerlo sucumbir bajo el la justa lucha del pueblo palestino y aquellos que la defienden y admiran. Ese es, uno más, de los objetivos que cada 14 de mayo nos alienta al recordar la Nakba, que no es otra acción que volver a pasar por el corazón.

http://www.resumenmediooriente.org/2018/05/19/a-70-anos-de-la-nakba-israel-es-la-mayor-entidad-terrorista-del-mundo/

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Oriente Medio

Las armas nucleares de Israel sin control alguno

Desde hace al menos tres décadas se sabe que Israel es poseedor de armas de destrucción masiva (armas atómicas), y que Israel no ha firmado el tratado de no proliferación de dichas armas, cosa que si ha hecho el gobierno iraní.

Israel, como estado gamberro, no cumple jamás con los acuerdos del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, ni hace caso alguno de las condenas a su política dispuestas por la Asamblea General de la ONU, órgano absoluto de las Naciones Unidas.

Nos preguntamos: ¿por qué lo hace? La respuesta es muy simple: porque se lo permite el imperio USA.

Muchas veces nos hemos hecho la pregunta de si Israel es el estado 51 de los USA; o si es Israel quien maneja la política exterior de Estados Unidos.

Mi opinión al respecto es que hay entre esos países una relación simbiótica perfecta y que se usan mutuamente. Israel pretende ser el gendarme del llamado Cercano Oriente ampliado, y los USA, utilizan a Israel en ese mismo Oriente Medio Ampliado para no implicarse demasiado en esa zona.

Hay un hecho llamativo entre ambos que llama la atención por ser un caso único en el mundo: la Histadrut, que es la central “obrera” israelí emite bonos o acciones como si se tratara de una sociedad anónima, y esos valores se cotizan en la bolsa de Nueva York, como otra acción de una empresa cualquiera.

Es inimaginable por ejemplo que la UGT o CCOO emitieran acciones o bonos, pero a Israel se le permite esa pequeña licencia.

Obviamente la entidad sionista nunca ha reconocido la posesión de armas atómicas, aunque siempre se ha sospechado de que las tenían. Esas sospechas se vieron confirmadas hace ya muchos años por un técnico nuclear israelí de nombre Mordechai Vanunu, que huyó a Londres, y dio una rueda de prensa dando todo tipo de información sobre esas armas. Entre otras cosas dijo que Israel disponía de instalaciones nucleares avanzadas donde enriquecía uranio en la localidad de Dimona, en el desierto de Neguev.

Vanunu, al huir a Londres puso en evidencia a la entidad sionista, y descubrió al público en general que la central de Dimona se había construido con la ayuda fundamentalmente de Estados Unidos y de Francia. Esto era insoportable para la entidad sionista, que decidió encerrar a Vanunu, y organizó una operación de espionaje y captura puesta en práctica por el Mossad, que envió a una mujer de su personal para seducir a Vanunu y atraerlo a una cita amorosa donde fue capturado y secuestrado. Una vez en Israel fue juzgado y condenado a 18 años de reclusión, y los cumplió en total aislamiento. Al salir de prisión, no se le permitió salir del país, ni dar ruedas de prensa, y está permanentemente controlado en sus comunicaciones, sean del tipo que sean. Esta es la democracia sionista.

Todo esto viene a cuenta de lo sucedido con Irán y la decisión de Trump de denunciar el tratado firmado con Irán por el grupo 5 más uno. La excusa es que Irán sigue con su programa de fabricación de armas nucleares y que sigue enriqueciendo uranio para ello. Sin embargo la OIEA (Organización Internacional de Energía Atómica) viene certificando que Irán cumple a rajatabla lo pactado, y que no hay armas nucleares en su territorio. Nada se dice de Israel que sí tiene esas armas que se calculan entre 400 y 1200, ya que no están declaradas. Esas armas la entidad sionista las utiliza para chantajear a sus vecinos árabes, y en especial a Irán.

La nación persa sigue con su programa de construcción de misiles no nucleares, y gracias a ello no ha sido atacada por la entidad sionista. Esta última ya destruyó cuando estaba en construcción en tiempos de Sadam Hussein una central nuclear en Irak.

Hace algo más de un mes, se realizaron en el Mediterráneo las mayores maniobras aéreas de la historia con participación de aparatos de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Grecia, Turquía e Israel. En esas maniobras participaron como fuerza de apoyo cuatro submarinos de bandera israelí fabricados en Alemania, y modificados en sus tubos lanzadores para disparar misiles nucleares. Otra prueba más de que la entidad sionista tiene esas armas.

Pero obviamente la entidad sionista tiene patente de corso, y puede actuar como lo que es: un estado delincuente, que puede cometer crímenes, secuestrar y matar donde sea gracias al apoyo de todos los gobiernos de los Estados Unidos, sean del partido que sean.

Es que el lobby judío en USA es muy poderoso, y tiene cogidos a los aparatos de los grandes partidos con las generosas sumas de dinero que aporta a sus campañas. Y ya sabemos: “poderoso caballero es don dinero”.