Categorías
Noticias

38 manifestantes heridos en Corea del Sur en las protestas contra la instalación de misiles

El miércoles por la noche 38 manifestantes resultaron heridos en Corea del Sur a causa de los enfrentamientos con los antidisturbios por las protestas contra el despliegue de dos de los sistemas estadounidenses de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud (Thaad).

Miles de manifestantes se reunieron en el condado de Seongju, provincia de Gyeongsang, a unos 300 kilómetros al sur de la capital, Seúl, donde ya se han instalado los sistemas de misiles Thaad para expresar su indignación a la presencia militar de Estados Unidos.

Los enfrentamientos estallaron cuando la policía antidisturbios cargó contra los manifestantes, que respondieron lanzando botellas de agua a los vehículos y a la policía.

Según los manifestantes, el despliegue del Thaad convertiría al lugar en un objetivo principal para Pyongyang, además de otros problemas.


Según fuentes oficiales, 38 manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos, y 21 de ellos fueron enviados a hospitales, pero no indican lesiones que amenazaran la vida. Varios policías también resultaron heridos en estos choques.

A principios del lunes, unos 8.000 policías surcoreanos habían sido desplegados en la zona para reprimir las protestas y allanar el camino a la llegada de 10 vehículos militares estadounidenses que transportaban equipo para los cuatro lanzadores Thaad restantes.

Los vehículos de transporte llegaron en la madrugada del jueves a un antiguo campo de golf, cerca de la ciudad, donde ya había montado un par de lanzadores y un poderoso radar.

Estados Unidos y Corea del Sur acordaron la semana pasada adelantar la instalación del Thaad para seguir presionando a Corea del norte y a China. Estados Unidos ya ha concentrado un importante dispositivo naval en el Mar Amarillo.

Los medios de comunicación de todo el mundo repiten insistentemente que el sistema Thaad es un “escudo” para proteger a Corea del sur de los ataques de sus vecinos del norte. En realidad, es un sistema avanzado de alerta que protege a Estados Unidos de los misiles chinos.

Estados Unidos también tiene desplegado el sistema de misiles Thaad en Hawai y en su base naval de Guam.

Como consecuencia de la instalación de Thaad, China ha adoptado represalias económicas contra Corea del sur y los consumidores chinos han iniciado una campaña de boicot contra el monopolio surcoreano Lotte, que permitió que el sistema defensivo se instalara en uno de sus terrenos. Varias de las tiendas de Lotte en China han tenido que cerrar.

Las protestas populares en Corea del sur son una constante desde que se anunció la instalación de los misiles y se dirigen tanto contra su propio gobierno como contra Estados Unidos. En junio unos 3.000 manifestantes formaron una cadena humana alrededor de la embajada estadounidense en Seúl, la capital surcoreana.

Aunque los medios digan lo contrario, la instalación de los misiles tiene poco que ver con Corea del sur. En más de una ocasión el Primer Ministro surcoreano Moon Jae-in ha mostrado sus dudas al respecto porque es una pura instrumentalización del país por intereses ajenos, pero Estados Unidos ha presionado para llevar sus misiles delante de las narices de China.

Categorías
Noticias

Estados Unidos prepara a la OTAN para una guerra nuclear en Europa

El Congreso de Estados Unidos quiere retirarse del Tratado de Washington o FNI (Fuerzas Nucleares de Alcance Medio), un acuerdo firmado en 1987 con la URSS que afecta los misiles estacionados en Europa con un radio comprendido entre los 800 y los 8.000 kilómetros.

En Europa las grandes movilizaciones de los ochenta contra la escala armamentista y las bases de la OTAN alcanzaron entonces un máximo, logrando la retirada de los misiles Pershing II.

Pero ya no existe la URSS y las luchas contra el imperialismo están en sus horas más bajas, lo que suelta las manos del Pentágono y la industria de guerra, que son hermanos siameses.

Estados Unidos quiere volver a traer los misiles a Europa y habrá que esperar las reacciones que provoca en unos y otros, sobre todo en Alemania, donde la prensa ya asegura que, treinta años después, vuelve el horror de la Guerra Fría y se abre una nueva era nuclear.

En medio de la crisis económica, las grandes potencias están embarcados en ambiciosos proyectos de rearme, incluida la modernización del arsenal nuclear, mientras critican por ello a Corea del norte.

En Washington las cadenas de televisión se escandalizan por la maniobras militares de Rusia, que afectan al enclave de Kaliningrado. La intoxicación mediática asegura que se trata de una cortina de humo para almacenar armas e invadir los países Bálticos.

De esa manera justifican que el Pentágono haya desplegado siete cazas F-15C en Lituania y 600 soldados de una unidad aerotransportada, al tiempo que asaltan varias delegaciones consulares de Rusia en Estados Unidos en busca de unos explosivos que no aparecen, lo mismo que las armas de destrucción masiva.

Las promesas de Trump de mejorar las relaciones con Rusia se han acabado tras seis meses de golpe de Estado, en medio de una de las mayores olas de histeria vividas desde los años cincuenta, cuando la caza de brujas buscaba comunistas debajo del felpudo.

A Estados Unidos no le basta con haber tensado la cuerda en el Extremo Oriente y ahora encamina sus torpes pasos hacia Europa, donde no va a ser bien recibido, especialmente en Alemania, sobre todo si aterriza con pretensiones de instalar más misiles, aparte de los que ya tiene en las mismas narices de la frontera rusa.

Alemania no es un país sicario, como Estonia. Buena prueba de ello es que, para preparar la ofensiva, ha puesto en circulación documentos secretos con los planes de la OTAN contra Rusia, que comprenden 39 opciones militares diferentes. De ellas más de una docena son compatibles con el FNI, aunque exacerbarían aún más las relaciones con Rusia.

Entre las alternativas que baraja la OTAN están la “señalización nuclear” y la preparación de un golpe de represalia también de tipo nuclear. Se trata de identificar los objetivos de un ataque nuclear dirigido contra Rusia y preparar a las bases aéreas en Europa para lanzar un ataque de ese tipo, así como a los bombarderos B-2 y B-52.

Los planes de la OTAN van en sintonía con la anulación del Tratado de Washington, ya que muchas de las opciones que hoy son imposibles a causa del mismo, pasarían a ser posibles.

Categorías
Noticias

El Pentágono prepara la invasión de Libia desde una base militar secreta al sur de Túnez

Lo había anticipado el diario argelino L’Expression en 2014: el Pentágono tiene una base militar secreta en Túnez. Sin embargo, la información fue desmentida oficialmente tanto por Túnez como por Estado Unidos. Era mentira; no existe tal base militar.

Ahora el diario Air Force Times alude a una investigación interna de la fuerza aérea como consecuencia de una violación cometida el año pasado en esa base que no existe.

Dentro de unos pocos días el teniente coronel de aviación Denis Paquette va a ser juzgado por violación en consejo de guerra. Dicho oficial pertenece al 722 Escuadrón Aéreo Expedicionario de la inexistente base de Sidi Ahmed, en Túnez, aunque el juicio se celebrará en la base de Ramstein, Alemania.

El año pasado el Washington Post informó de que, a partir de junio de 2016, el Pentágono ayudaría a las fuerzas gubernamentales libias con drones, que sólo podrían operar desde las cercanías de la frontera. La información también fue desmentida; era mentira.

Pero el diario francés Le Figaro también empezó a hablar el año pasado de una base militar secreta en Túnez cerca de la frontera con Libia desde la que preparaban un invasión.

El periódico francés añadía, de fuentes diplomáticas, que la base estaba situada en Tataouine, muy cerca de la frontera, siendo objeto del enésimo desmentido, tanto por parte de Estados Unidos como de Túnez.

La revista Jeune Afrique informó de que la creación de la base militar se discutió el 20 de noviembre de 2013 entre Ali Larayedh, antiguo presidente del gobierno tunecino, y el general David Rodríguez, capataz del Africom, el mando del Pentágono para el Continente Negro.

La base estaría localizada en Remada, al sur de Túnez, donde el gobierno local tiene un área militar de acceso restringido, lo que desató el correspondiente comunicado oficial desmintiendo la información.

No obstante, hay dos datos importante a retener. El primero es que la revista africana afirmaba que los trabajos de infraestructura habían comenzado dos años antes, en diciembre de 2011, lo que confirma las informaciones que publicamos aquí en febrero en el sentido de que Estados Unidos desencadenó la Primavera Árabe en 2011 en Túnez para instalar una base militar.

La segunda es la reacción que cabe esperar de Argelia, cuyo gobierno ha repetido hasta la saciedad que no admite bajo ningún concepto la presencia de bases extranjeras cerca de sus fronteras, y menos para atacar a otro país árabe, como Libia.

Más información:
– ‘La CIA desencadenó la Primavera Árabe en Túnez en coordinación con los yihadistas’
Categorías
Noticias

Arabia saudí también utilizó vuelos diplomáticos para enviar armas a los yihadistas

Base de la OTAN en Inçirlik
Además de Estados Unidos, también Arabia saudí envía armas compradas en Europa del este y destinadas los yihadistas sirios a través de la empresa azerí de transporte aéreo Silk Way Airlines, es decir, utilizando una falsa valija diplomática.

Entre el año pasado y el actual se pueden contabilizar 23 vuelos diplomáticos que despegaron de Bulgaria y Serbia con destino a Azerbaián, Yeddah, muy cerca de La Meca, y Riad.

Los sátrapas del Golfo no compraron esas armas para su propio ejército porque sólo utilizan armas fabricadas en países occidentales, mientras que las del este no con compatibles con su armamento canónico. El origen eran los terroristas de Siria y Yemen, así como los kurdos de las FDS.

El 5 de marzo del año pasado un avión de la fuerza aérea azerí transportó 1.700 piezas de RPG-7 (del Ministerio Azerí de Defensa) y 2.500 piezas de PG-7VM (de la empresa búlgara Transmobile) para el Ministerio de Defensa saudí.

El 18 y 28 de febrero de este mismo año, los vuelos diplomáticos entre el aeropuerto de Burgas, puerto del Mar Negro en Bulgaria, y el aeropuerto Príncipe Sultán transportaron, cada uno de ellos, 5.080 piezas suplementarias de 40 milímetros PG-7V y 24.978 piezas de RGD-5.

Las armas las exportó la empresa Transmobile al Ministerio de Defensa saudí. Esa munición y los RPG-7 fabricados en Bulgaria son los que aparecen en las fotos y vídeo difundidos en las redes sociales por el Califato Islámico.

Las armas transportadas en los vuelos de SilkWay Airlines han aparecido en los campos de batalla de Siria meses después de su llegada a los aeropuertos de la OTAN, en Turquía, y Arabia saudí.

Un cargamento de 41,2 toneladas de armas procedente de Bakú y Belgrado comprendía el siguiendo alijo: cartuchos de 7,62 milímetros, 12 fusiles de francotirador, 25 piezas M12 Black Spear de calibre 12,7×108 milímetros, 25 piezas de RBG 40×46 milímetros/6M11 y 25 piezas de ametralladora coyote 12,7×108 con trípode.

La misma ametralladora pesada apareció meses después en las fotos y vídeos que el Califato Islámico ha difundido en internet, donde aparecen sus milicianos en Idlib y en la provincia de Hama, en Siria.

El avión también transportaba 1.999 piezas de M70B1 6,62×39 milímetros y 25 piezas de M69A 82 milímetros. El 26 de febrero del año pasado un vídeo de Youtube mostraba esas armas M69A 82 milímetros en manos de sus milicianos que decían formar la División 13 y combatir al norte de Alepo.

El avión que transportaba esas armas aterrizó en el aeropuierto de Diyarbakir, en el Kurdistán turco, a 235 kilómetros de la frontera con Siria.

Otro tipo de arma, el RBG 40 milímetros 6M11 que iba en el mismo vuelo con destino aparente hacia el Cogo y Burkina Faso, apareció al norte de Alepo en manos de la brigada yihadista Al-Safwa.

Tras hacer escala en Turquía, el avión aterrizó en Arabia saudí, donde permaneció un día completo. Luego aterrizó en Congo y Burkina Faso. Una semana más tarde los militares intentaron dar un golpe de Estado en Burkina Faso.

https://founderscode.com/silk-way-airlines-smuggles-weapons-diplomatic-flights/

Categorías
Noticias

Represalias contra la periodista búlgara que descubrió el suministro de armas de la OTAN a los yihadistas en Siria

Dilyana Gaytandzhieva
La periodista búlgara Dilyana Gaytandzhieva se hizo famosa por las investigaciones sobre la vinculación de Estados Unidos con el suministro -junto con Arabia Saudí- de armas a los terroristas de Siria (1). Ha sido despedida del periódico “Diario del Trabajo” en vísperas de un viaje a Siria donde debía continuar las investigaciones.

News Front: Investigabas el suministro de armas de los países europeos a Siria y días antes de viajar para allá te han despedido. Además, la Agencia de Seguridad Nacional de Bulgaria te interrogó por sus fuentes de información. ¿Que ha ocurrido?

Dilyana Gaytandzhieva: Hace algunos días me han llamado de la Agencia de Seguridad Nacional y me han pedido que acuda sin especificar el motivo de mi interrogatorio. Ayer he visitado la oficina donde me interrogaban sobre mis fuentes y de momento han puesto en marcha una investigación por la difusión de documentos sobre Azerbaián, Estados Unidos, Arabia saudí, Bulgaria y muchos otros países europeos partícipes en los suministros de armas a terroristas.

Está claro que el sistema de seguridad búlgaro no investiga el contenido de los documentos. A ellos les interesa dónde consigo mis fuentes. Unas horas después de acabar el interrogatorio, me llamó el secretario del periódico donde trabajaba hasta el día de ayer y me dijo que debo ir a las oficinas a firmar la renuncia. Nadie me ha explicado nada y hasta ahora no conozco las causas. Ellos retienen mi contrato.

News Front: ¿Puede ser esto un choque directo con las autoridades después de su interrogatorio?

Dilyana Gaytandzhieva: Honestamente debo confesar que esto no es una sorpresa para mí. Trabajo en Bulgaria y conozco que aquí no existe periodismo independiente. Tenemos unos medios de comunicación corporativos que siguen las órdenes de las autoridades gubernamentales y para el periodista es muy difícil dar su punto de vista. Y ahora no sólo hablamos de mí; hablamos de todos los periodistas. No se nos permite trabajar con independencia, nos meten en un esquema criminal. Estoy muy agradecida a su agencia, por darme la posibilidad de comunicar la verdad a las personas. En Bulgaria no existe la libertad de prensa.

News Front: ¿Surgían problemas en su trabajado durante su investigación?

Dilyana Gaytandzhieva: No, algunas semanas atrás tuve un encuentro con el redactor jefe. Y discutimos mi comisión de servicios a Siria. Él me dijo que me apoyaba y que debía continuar la investigación. Discutimos los planes de la continuación del trabajo, del viaje e iba a ir realmente allá, pero no esperaba que semejante cosa ocurriera ahora. ¿Cómo puedo continuar el trabajo cuando han rescindido mi contrato? He perdido el trabajo, además, sin haber recibido ninguna explicación. Claro, tengo mis propias conjeturas en cuanto a esto, pero oficialmente ni una palabra.

News Front: ¿Esperas explicaciones de las autoridades por lo ocurrido?

Dilyana Gaytandzhieva: Hace algunos meses, cuando descubrí y grabé el almacén con armas pesadas búlgaras, las autoridades dijeron que no participaban en ello y que como país Bulgaria no tenía ninguna relación con el asunto. Nadie investigó cómo esas armas llegaban a los terroristas de Siria. Lo han dejado pasar simplemente. Negaban todas las acusaciones acerca del envío de armas a todas partes, no sólo a Siria. Es un tema prohibido en Bulgaria. Nadie quiere hacer preguntas y responder a estas cuestiones. Por eso hasta ahora no he recibido explicaciones de las autoridades búlgaras.

Honestamente confieso que después del interrogatorio, ni la Agencia de Seguridad ni los ministerios harán nada por descubrir la verdad. No desean ocuparse de la investigación, sólo les interesa las fuentes. Muchos periodistas están en mi misma situación pero yo voy a continuar con la investigación hasta descubrir todo. Los suministros de armas no sólo a Siria, sino también a Pakistán, Afganistán, Yemen, porque la guerra en Siria acabará pronto y todos estos terroristas serán reemplazados a África, o a Afganistán o Pakistán. Por eso estoy segura que los suministros de armas continuarán y caerán en manos de terroristas. Por eso los seguiré.

News Front: Hacéis realmente un trabajo hermoso y no hay ninguna duda de que las autoridades y el armamento están inseparablemente vinculados el uno con el otro.

Dilyana Gaytandzhieva: Las armas son dinero, y esto es un problema porque las autoridades ganan mucho con este armamento cuando cierran los ojos a todo lo demás.

News Front: ¿Has recibio amenazas después de lo ocurrido?

Dilyana Gaytandzhieva: No, amenazas directas no he recibido. Sin embargo existe una multitud de vías para la intimidación, pero conmigo no funcionan. No temo a esto y no tengo nada que perder.

News Front: ¿No temes continuar con la investigación al visitar los puntos claves?

Dilyana Gaytandzhieva: Ha sido como una advertencia para mí y cada vez que me hacen esta pregunta es difícil explícarlo, pero cuando una vez has visto la guerra en los ojos de los niños, y cuando te encuentras en tal situación, quieres hacer la elección correcta para decidir este conflicto, este problema, y quieres que el mundo conozca la verdad ya que hay tal afirmación: “La primera víctima de la guerra es la verdad”, y nuestra misión consiste en llevar la verdad a las personas. Estando bajo sospecha, siendo despedida del periódico “Diario del Trabajo” no abandonaré el trabajo, puesto que esta es mi vocación en la vida. Así lo siento.

Puede que esto suene demasiado común, pero es así. Pagas un precio elevado por ser corresponsal guerra. Es una carga emocional muy pesada. Además de la carga física, están las amenazas físicas, las pesadillas por las noches, te sientes impotente. Sin las palabras de apoyo que he recibido de todo el mundo, sería difícil continuar, aún sabiendo que el suministro de armas continúa. No hay duda de que mientras hablo los proyectiles están matando a niños en Siria y Yemen.

No pararé hasta que el gobierno de Bulgaria tome medidas para cesar el suministro de armas pues es un negocio sustentado con la muerte de personas. Espero que el mundo del periodismo no cierre los ojos antes esto.

News Front: Aquí nos encontramos con un crimen evidente al prohibir la libertad de palabra al periodismo, pues la libertad de palabra es el componente más importante de nuestro trabajo. Espero que continúe el trabajo y la investigación. Le deseo suerte en su trabajo, usted es una mujer muy fuerte, y estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de comunicarme con usted.

Dilyana Gaytandzhieva: También estoy muy agradecida de comunicarme con usted, una vez más gracias por su interés y el apoyo pues este problema no sólo me toca a mí, nos toca a todos. Les deseo mucha suerte.

Sobre la investigación de Dilyana Gaytandzhieva en News Front hemos publicado parte de sus investigaciones (2).

(1) https://trud.bg/350-diplomatic-flights-carry-weapons-for-terrorists/
(2) https://es.news-front.info/2017/08/26/expulsada-la-periodista-bulgara-que-descubrio-el-suministro-de-armas-a-terroristas-en-siria/

Categorías
Noticias

Las armas turcas apuntan hacia otro lado

Darío Herchhoren

Desde hace ya muchos años, quizá mas de veinte, los gobiernos turcos de distinto signo, se han desvivido por ser socios del exclusivo club Unión Europea. Es necesario señalar, que el territorio turco, ocupa una pequeñísima parte del continente europeo, y que más del 99 por ciento de su superficie está en Asia. Además de todo esto, la UE, en todo momento no solo no atendió a los llamados a la puerta de Turquía, sino que siempre sostuvo que ese club era cristiano, con lo cual agregó un nuevo obstáculo a la incorporación turca a la UE.

La llegada de Erdogan  al gobierno turco significó un punto de inflexión en la política turca, que siguió siendo tan errática como siempre, nadando siempre entre su pertenencia a uno u otro continente. En esto tiene mucho que ver la pertenencia de Turquía a la OTAN, de la cual hace rato que intenta alejarse, y acercarse más a Rusia y a Irán. Turquía a raíz de las ambiciones “otomanas” de Erdogan, ha intentado jugar un papel en el intento de despedazamiento de Siria, y ha apoyado a los grupos takfiris en forma activa. Primero permitió la concentración de armas, equipos y hombres en su territorio para atacar a Siria, luego compró el petróleo que el estado islámico robaba en Siria, y finalmente introdujo en territorio sirio a su ejército, con la excusa de combatir el terrorismo y de paso aniquilar a los kurdos que formaban parte de la resistencia al Estado Islámico.

El derribo de un caza ruso por la aviación turca marcó un punto de no retorno en la política turca. El avión ruso volaba sobre territorio sirio y lo hacía en una misión de ataque al Estado Islámico. Ese derribo le costó muy caro a Turquía, ya que Rusia expulsó a empresas turcas de su territorio, y dejó de enviar turistas rusos a bañarse en el Bósforo, además de limitar el ingreso en Rusia de frutas y verduras turcas. El daño a la economía turca no se hizo esperar. Erdogan tuvo que pedir disculpas por el derribo, y viajó a Moscú en un intento de reconciliación con Rusia.

A partir de ese momento, Turquía abandona, aunque no oficialmente, su tozudo interés por ingresar a la UE, obliga a los USA a abandonar la base militar de Incirlik que venía ocupando desde hacía años, y que era la más importante de la OTAN en Cercano Oriente, obliga a salir a los cazas alemanes estacionados allí, y forma parte del grupo de garantes de las negociaciones para devolver la paz en Siria.

El gobierno turco espera como el maná del cielo la llegada de la “ruta de la seda” china que atravesará su territorio, y le permitirá acceder a enormes mercados tanto en oriente como en occidente; y lo último, y lo que da título a este artículo, es que el jefe del ejército iraní se reúne con su homólogo turco para diseñar una política defensiva común. Esto implica en forma tácita el abandono por Turquía de la OTAN, y la formación de una nueva alianza militar en Cercano Oriente, y además de todo ello, implica inclinar el fiel de la balanza a favor de Rusia, Siria, Líbano, Hezbolá e Irak. De esta manera, los USA, la Otan y Arabia Saudí pierden fuelle. Un detalle no menor, es que el jefe del ejército iraní luego de su entrevista con su homólogo turco, fue recibido por el propio Erdogan, y que ahora los productos iraníes podrán tener libre acceso al Mediterráneo por Siria, y también por puertos turcos.

Categorías
Noticias

Los cinco pilares de la maquinaria de guerra del imperialismo

En la década de los años veinte del pasado siglo, el Presidente Calvin Coolidge dijo: “El negocio de Estados Unidos consiste en hacer negocios”. En la actualidad, puede decirse que la industria de armas y la guerra permanente se han convertido en una gran parte del negocio estadounidense, conformándose como una especie de filial de un complejo industrial militar bien arraigado. Anteriores hombres estadounidenses con visión de alcance hicieron advertencias contra esta deriva, hombres como el Presidente George Washington y el Presidente Dwight Eisenhower, al ser intrínsicamente contrapuesta a la democracia y la libertad. Sin embargo, en la actual administración Bush-Cheney sus principales miembros fueron parte de ellas y, precisamente, estuvieron muy ocupados promocionándolas.

Las guerras, especialmente las guerras electrónicas modernas, provocan unas masacres terribles, pero son también sinónimo de grandes contratos que suponen costes altísimos, grandes beneficios y grandes posibilidades de empleo para todos aquellos que conforman el necesario engranaje militar. Las guerras son el paraíso de los carroñeros.

Las guerras son también una vía para que políticos mediocres monopolicen las noticias y los medios de comunicación en su favor de forma partisana avivando el fervor patriótico y presionando por un nacionalismo de vía estrecha. Efectivamente, inflamar el patriotismo y el nacionalismo es un viejo truco demagógico que se utilizó siempre para dominar las naciones. Cuando eso sucede, hay un claro riesgo de que la democracia y la libertad se lleguen a erosionar, e incluso que desaparezcan si esos desarrollos conducen a una concentración exacerbada de poder y de corrupción política.

Los ataques terroristas del 11-S de 2001 supusieron una bonanza para el complejo industrial militar estadounidense. Fue un acontecimiento, un “Nuevo Pearl Harbor”, por el que algunos habían estado abiertamente esperando. ¿La razón? Esos ataques dieron el pretexto perfecto para desarrollar gastos militares, que se habían estado en gran medida anhelando tras la desaparición del antiguo Imperio Soviético. Y, además, proporcionaron el fundamento para aumentarlos de modo espectacular, sustituyendo la “guerra contra el comunismo” y la “Guerra Fría contra la URSS” por una “guerra antiterrorista” y una “guerra contra los islamistas”. En esta nueva perspectiva, las puertas del gasto militar podían abrirse y éste fluir de nuevo. El desarrollo del cada vez más sofisticado armamento podría continuar y miles de monopolios y cientos de distritos políticos podrían seguir llevándose los beneficios. Los costes serían asumidos por los contribuyentes, por los hombres y mujeres jóvenes que morirían en combate y por las remotas poblaciones que yacerían bajo la lluvia de bombas que caerían sobre ellos y sus hogares.

Efectivamente, en septiembre de 2000, cuando el Pentágono emitió su famoso documento estratégico titulado “Reconstruir la Defensa de Estados Unidos”, se expresaba la creencia en que el tipo de transformación militar que los planificadores estaban considerando requeriría de algún “suceso catastrófico y catalizador”, como un Nuevo Pearl Harbor, para que fuera posible venderle el plan al pueblo estadounidense. Fueron o intuitivos o afortunados porque, un año más tarde, ya tenían el “Nuevo Pearl Harbor” que estaban esperando.

El complejo industrial militar necesita guerras, muchas y sucesivas guerras, para prosperar. El equipamiento militar viejo tiene que ser reparado y reemplazado cada determinado tiempo si hay una guerra en marcha. Pero para justificar el enorme coste que supone tener que desarrollar armas cada vez más mortíferas, se necesita que haya un clima constante de temor y vulnerabilidad. Por ejemplo, durante el verano de 2006 los ataques israelíes contra el Líbano y Gaza facilitaron el uso de nuevas armas fabricadas en Estados Unidos. Esas armas incluían bombas de uranio empobrecido, armas de “energía directa” y armas nuevas químicas y biológicas. Estas armas no sólo logran que el acto de matar sea más fácil sino que también dejarán contaminado el medio ambiente con partículas de uranio empobrecido radioactivo durante las próximas décadas.

Pero, para construir un pacto suficientemente fuerte como para llevar a un país democrático por la senda de una permanente economía de guerra, se necesita una alianza de intereses entre militaristas, industriales, políticos, aduladores y propagandistas. Estos son los cinco pilares del complejo industrial militar que pueden encontrarse en los Estados Unidos.

El sistema militar estadounidense

En 1991, al final de la Guerra Fría, el presupuesto de defensa de Estados Unidos era de 298.900 millones de dólares. En 2006, ese presupuesto había aumentado hasta alcanzar la cifra de 447.400 millones de dólares, y esa cifra no incluía los 100.000 millones de más gastados en las guerras de Irak y Afganistán. Se ha estimado que los gastos militares estadounidenses, sin necesidad de exagerar, se aproximan a la mitad de los desembolsos militares mundiales (48 por ciento del total mundial en 2005, según cifras oficiales), a pesar de que la población estadounidense representa menos del 5 por ciento de la población mundial y alrededor del 25 por ciento de la producción mundial total. Como porcentaje, los gastos militares estadounidenses se engullen un mínimo de un 21 por ciento del presupuesto federal total estadounidense (2006 = 2.500 billones de dólares). Un presupuesto militar tal es mayor que el productor interior bruto (PIB) de algunos países, como Bélgica o Suecia. Es una especie de gobierno dentro de otro gobierno.

En 2006 el Departamento de Defensa de Estados Unidos empleó a 2.143.000 personas, mientras que los contratistas de defensa privada emplean a 3.600.000 trabajadores, lo que supone un total de 5.743.000 puestos de trabajo en Estados Unidos relacionados con el sector de la defensa, o el 3,8 por ciento del total de la fuerza laboral. Además, hay casi 25 millones de veteranos en Estados Unidos. Por tanto, se puede decir que más de 30 millones de estadounidenses reciben cheques que tienen su origen directa o indirectamente en el presupuesto militar de Estados Unidos. Suponiendo con cautela que sólo dos personas mayores de edad votan por hogar, esto se traduce en un bloque de unos 60 millones de votantes estadounidenses que tienen intereses financieros en el sistema militar estadounidense. Así pues, nos encontramos con el peligro de una sociedad militarizada que se perpetua a sí misma políticamente.

Los contratistas de la defensa privada

Los cinco contratistas más importnates de la Defensa estadounidense son Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics. Van seguidos de Honeywell, Halliburton, BAE System y miles de compañías y subcontratas de defensa más pequeñas. Algunas, como Lockeheed Martin en Bethesda (Maryland) y Raytheon en Waltham (Massachussets) obtienen cerca del 100 por ciento de sus negocios de los contratos de defensa. Otras, como Honeywell en Morristown (Nueva Jersey), tienen importantes divisiones de productos de consumo.

Sin embargo, todas están preparadas para sacar provecho en cuanto los gastos de suministros de armas aumentan. De hecho, los contratistas de defensa estadounidenses han estado disfrutando de los grandes presupuestos del Pentágono desde marzo de 2003, i.e., desde el comienzo de la guerra de Irak. Como consecuencia, han contabilizado aumentos considerables en los rendimientos totales de sus acciones, yendo desde el 68 por ciento (Northrop Grumman) hasta el 164 por ciento (General Dynamics) desde marzo de 2006 a septiembre de 2006.También se ha señalado que los contratistas de la defensa privada juegan otro papel social: son grandes empleadores de antiguos generales y antiguos almirantes del sistema militar de Estados Unidos.

El sistema político

En Estados Unidos, el Presidente George W. Bush, un antiguo petrolero, y el Vicepresidente Dick Cheney, como antiguo presidente y director ejecutivo de la gran compañía de servicios petrolíferos Halliburton en Houston (Texas), personifican la imagen de políticos consagrados al crecimiento y desarrollo del complejo industrial militar. Su administración ha extendido el sistema militar y ha adoptado una política exterior militarista a una escala nunca vista desde el final de la Guerra Fría e incluso desde el final de la II Guerra Mundial. Efectivamente, bajo la administración Bush-Cheney, la industria armamentística se ha vuelto extremadamente rentable. Contratos por miles de millones de dólares van a toda marcha vendiendo aviones y tanques a diversos países en un mundo que evoluciona cada vez más de espaldas al derecho. Casi las dos terceras partes de todas las armas exportadas en el mundo salen de Norteamérica.

El Congreso, por su parte, está en deuda con las monopolios de defensa que operan en las plantas militares existentes es cada uno de los distritos de los congresistas o en los estados de los senadores, además de ciertas gratitudes a los lobbys que les proporcionan fondos y apoyos en los medios en épocas electorales.

Los ‘think tanks’ del sistema

Los asesores y los aduladores que se hallan detrás de la economía orientada hacia la guerra forman un red entrelazada de los denominados “think tanks” con sede en Washington, financiados por ricas fundaciones que están exentas de impuestos y que tienen miles de millones de dólares de activos, como, por ejemplo, la Fundación John M. Olin, la Fundación Scaife o la Fundación Coors, etc.

Entre los “think tanks” más influyentes y representativos, cuya misión es orientar la política exterior estadounidense, se encuentra el American Enterprise Institute (AEI), la Heritage Fundation, el Middle East Media Research Institute, el neoconservador Washington Institute for Near Eastern Policy, el Center for Security Policy, el Jewish Institute for National Security Affaire, el Project for the New American Century (PNAC) y el Hudson Institute.

Todos esos “think tanks” sirven para un doble objetivo: proporcionan funcionarios gubernamentales para realizar informes políticos sobre diversos temas, normalmente con una visión muy conservadora; y sirven como incubadoras de los departamentos gubernamentales, suministrándoles personal que ya ha sido formado y proporcionando puestos de trabajo para funcionarios que están fuera del poder.Se observa que la misma puerta giratoria que existe entre el sistema militar y los contratistas de defensa, también se mueve entre los “think tank” con sede en Washington y los departamentos del gobierno de Estados Unidos.

El aparato de propaganda

Los propagandistas de la economía a favor de la guerra se pueden fundamentalmente encontrar en la derechista industria de los medios de comunicación estadounidenses. Esto se debe a que la venta de políticas orientadas hacia la guerra requiere la pericia que sólo una bien engrasada máquina de propaganda puede proporcionar.

La herramienta propagandística más potente es la televisión. Y ahí, la Red Fox de Noticias de Rupert Murdoch es invencible. No hay un medio de comunicación estadounidense más abiertamente devoto de la ideología neocon y más comprometido en el apoyo de las nuevas guerras estadounidenses que la Fox News. La CNN o la MSNBC pueden intentar algunas veces emularla, pero su profesionalismo les impide acercarse demasiado a Fox News, que está demasiado predispuesta a favor de la guerra y promueve sin pudor alguno la dominación global de Estados Unidos.

Los esfuerzos de propaganda de Fox están estrechamente coordinados con otro medio escrito propiedad de Murdoch, como es el Weekly Standard y el New York Post. El Washington Times, que está controlado por el Reverendo de la Iglesia de la Unificación Sun Myung Moon, el neoconservador New York Sun y otras publicaciones neocon, como el National Review, The New Republic, The American Spectator, the Wall Street Journal, completan la infraestructura más importante de propagandistas a favor de la guerra.

En conclusión, esa conjunción de cinco maquinarias para la guerra, i.e., el inflado aparato militar, la gran industria armamentística estadounidense, la administración neocon favorable a las guerras, con el Congreso de rodillas ante los lobbys militaristas, la red de “think tanks” favorables a la guerra y los belicosos propagandistas de los medios constituyen el marco del complejo industrial militar, del cual el Presidente Dwight Eisenhower, en 1961, hace ya 45 años, ya temía sabiamente que pudiera ejercer una influencia corrosiva sobre la sociedad estadounidense.

Categorías
Noticias

En noviembre Estados Unidos dará los primeros pasos para un ataque militar a Venezuela

Manuel José Montáñez

Ha surgido una propuesta de maniobras militares conjuntas ordenada por el Pentágono al ilegítimo gobierno de Temer; donde el embajador norteamericano Peter McKinley, juega un rol preponderante; sin embargo y a los fines de formalizar públicamente esas operaciones, será o es, la parte brasileña quien invita oficialmente, al ejército norteamericano a participar. Es decir, los gringos ordenan, pero escurren el bulto, la responsabilidad y hacen aparecer como que son otros quienes los invitan.

Por el ejército norteamericano, participarían por lo menos, unos 800 hombres de las Fuerzas Especiales, denominados “Seal”, en las maniobras que financiará íntegramente Tío Sam, haciendo galas de su desprendimiento, lógicamente, siempre y cuando se trate de incrementar su control sobre la región.

En esta patraña, también participarán los ejércitos del Perú y Colombia. Es importante destacar y recordar, que Brasil, Colombia y Perú, tienen una frontera común, que en el mapa brasileño se conoce como “Cabeza de Perro”, una especie de zona de aliviadero (tierra de nadie), donde cohabitan grupos delincuenciales, narcotráfico, paramilitarismo e incluso, disidentes de la guerrilla colombiana que no se sumaron al “Proyecto de Pacificación” de Nariño, pues lo consideran es una patraña de Santos.

Para los Estados Unidos (léase las últimas declaraciones del asesor de seguridad Herbert McMaster), ellos no harían directamente la guerra al pueblo venezolano, dejando entrever que apoyarían cualquier iniciativa militar que surja contra la RBV por parte de terceras naciones, para “rescatar al pueblo venezolano”. De allí la conveniencia de que los protagonistas de estas maniobras sean tres países con quienes compartimos fronteras; en una coyuntura en la que gobiernos de la derecha desconocen y se han declarado abiertamente en contra de la voluntad popular del pueblo venezolano y su Constituyente, aprobada por más de ocho millones de voluntades.

Todo lo anterior forma parte de una estrategia conjunta, orquestada por los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, para derrocar al presidente Nicolás Maduro Moros.

Para noviembre (fecha en que se ejecutaría el ejercicio), ellos apuestan a que deberían acrecentarse las posiciones anti constituyente y lo más importante, que éstas se desarrollarán en el marco de las elecciones regionales tentativamente programadas por el CNE, para diciembre de 2017. Dos objetivos tácticos a perturbar.

Por eso, no hay que olvidar que la actuación de la ultraderecha en las elecciones a gobernadores, no implica que ellos abandonen sus pretensiones golpistas y desestabilizadoras. Así lo dejó entrever el diputado Freddy Guevara, en el sentido de que para ellos, su participación “es un movimiento táctico”.

Quedará de parte de la soberana ANC, legislar para que se normalice la situación política nacional y efectivamente, logremos la tan anhelada paz.

Aunque desde el punto de vista estratégico, estas maniobras no representan el inicio de una invasión militar, la realidad es que tras de ésta, se esconde un objetivo más perverso, geopolíticamente hablando. Es decir, se permitirán un “mejor estudio” del Teatro de Operaciones Sur Venezolano y a la vez, concretarán lo que sería su objetivo fundamental; valga decir, empujar hacia nuestro territorio, la mayor cantidad posible de fuerzas irregulares con las cuales acrecentarían el caos y profundizarían la crisis delincuencial en ese espacio geográfico, con la posibilidad de crear una especie de territorio sin autoridad (tesis separatista), desde donde operaría un conveniente “ejército difuso” con el cual atacarían al gobierno central venezolano. Es el mismo formato creado por ellos en el norte de África, contra Libia y Siria, actualmente sumidos en el caos.

A nuestros oídos llegó una especie (desde una fuente muy bien informada en Planalto), sobre una entrevista entre la estación CIA y el gabinete de seguridad institucional (GSI), donde se manejó la posibilidad de aprovechar las maniobras en la frontera con Venezuela, para entregar algunos suministros y pertrechos militares a la oposición antichavista y así materializar la promesa que le hiciera el embajador norteamericano a la Sra. Lilian Tintori de VP, a través del canciller brasileño, Marco Galvao, durante su visita a Itamaratí en mayo de este año 2017.

En ese sentido, el sátrapa de Temer, miente a su pueblo sobre lo que realmente ocurre en Planalto respecto del tema que nos ocupa y terminó cediendo (como un buen perrito echado en la alfombra), al chantaje del embajador yanqui para que aceptara y convocara las maniobras militares tripartitas a cambio de recibir apoyo político estadounidense a su usurpador gobierno; ayuda que requiere para sobrevivir pues se convirtió en el “presidente” más impopular de todos los tiempos en Brasil; disputándole el descrédito, a Macri de Argentina, Pedro Pablo Kuczynski del Perú y Santos de Colombia.

Conocimos también que el general Villas Boas (quebrantado de la salud), está en contra de las maniobras injerencistas, lo que ha obligado a la embajada del Tío Sam a disuadir al bandido de Temer a que le exija la renuncia al Sr. Gral. Vilas Boas, quien opina que “invitar al ejército norteamericano a hacer ejercicios conjuntos, es como, enseñar al enemigo como combatirles en la selva”.

Los actuales gobernantes (brasileño, colombiano y peruano), parecen haber olvidado las históricas y viejas pretensiones estadounidenses de apoderarse de nuestra Región Amazónica (estamos obligados a no olvidar), la más rica en biodiversidad y agua del planeta, la cual pretenden despojar bajo el eufemismo de convertirla en un “territorio bajo jurisdicción internacional”, con el argumento de que somos incapaces de preservarla. Para ellos no somos más que cifras; es decir, somos cerca de 500 millones de habitantes (compradores y consumidores), que le garantizarían la rentabilidad a la enferma economía norteamericana. Al salir huyendo, derrotados, de Euroasia, pretenden llegar acá, a los fines de retomar el control de lo que históricamente ellos nos han considerado, su “patio trasero”.

En su momento, el poeta y canta autor brasileño, Gilberto Passos Gil Moreira (Gilberto Gil), ex Ministro de la Cultura -hasta 2008- del compañero Lula, les respondió dignamente en la ONU, a los gringos y a sus socios Europeos: “A Amazônia é nossa”.

Es vergonzoso, pero hay que decirlo. Nos aseguran desde allá, que es tal la presión y la influencia del diplomático estadounidense en Brasilia, que por momentos pareciera que Temer no gobierna en la Patria de Anita de Garibaldi; asegurándonos en perfecto portugués:


“É incrível, mas todas as ordens do que o usurpador (ler ditador), executam, deixam a embaixada dos EUA”.
“Plateau perdeu sua majestade e foi transformado em uma pantomima”.

https://www.aporrea.org/oposicion/a250809.html

Categorías
Noticias

Estados Unidos suministró armas químicas a Saddam Hussein durante la Primera Guerra del Golfo

En 1988, durante los últimos días de la guerra de Irak contra Irán, gracias a imágenes obtenidas por satélite, Estados Unidos supo que Irán estaba a punto de ganar una importante ventaja estratégica al abrir una brecha en la defensa irakí.

Funcionarios de inteligencia estadounidenses transmitieron la posición de las tropas iraníes a Irak, conscientes de que el ejército de Saddam Hussein iba a atacar con armas químicas, incluyendo el gas sarín, un agente nervioso letal.

Los datos entregados al mando militar de Saddam Hussein incluían imágenes y planos de movimientos de las tropas iraníes, así como la ubicación de las instalaciones logísticas de sus fuerzas, así como planes detallados del emplazamiento de sus tropas antiaéreas.

Usando estos datos, las tropas irakíes utilizaron gas mostaza y sarín antes de lanzar cuatro importantes ofensivas a principios de 1988. Las ofensivas de las tropas de Saddam ayudaron a cambiar el curso de la guerra a favor de Irak y llevaron a Irán a la mesa de negociaciones.

La información procede de documentos confidenciales de la CIA que fueron obtenidos y publicados por la revista “Foreign Policy” (*), poniendo de relieve que entonces la CIA y el Pentágono no hicieron nada para detener el uso de gas nervioso contra Irán.

En junio de 1987 la aviación irakí también arrojó una sustancia tóxica, posiblemente gas mostaza, sobre la localidad iraní de Sardasht, que fue la primera del mundo en ser bombardeada con este tipo de gas.

Lo mismo ocurrió con la población civil kurda, que padeció el mismo tipo de ataques con gases tóxicos en la década de los ochenta.

Durante años Estados Unidos ha negado que conociera los planes de ataques químicos irakíes, insistiendo en que el gobierno de Saddam Hussein nunca les informó de que iba a utilizar ese tipo de armas.

No obstante, en declaraciones a la revista, el coronel retirado de la Fuerza Aérea Rick Francona, antiguo agregado militar en Bagdad durante aquellos años, admite que es falso: “Los irakíes nunca nos dijeron que tenían planes de usar gas nervioso. No necesitábamos que nos lo dijeran: ya lo sabíamos”.

Según los archivos de la CIA Estados Unidos tenía pruebas consistentes de ataques químicos irakíes a partir de 1983. Fue en ese mismo período cuando Irán denunció públicamente los ataques químicos contra sus tropas y recogía datos para presentarlos a la ONU. Pero faltaban pruebas y el gobierno de Estados Unidos ayudó a ocultarlas para proteger a Saddam Hussein, que entonces era un fiel aliado.

Trascurridos 30 años, esta semana, Irán ha exigido 245 millones de dólares a Estados Unidos para indeminizar a las víctimas de los ataques químicos en la guerra Irán-Irak.

Un tribunal iraní falló a favor de 18 víctimas y familiares de los muertos por los bombardeos químicos de la aviación de Saddam Hussein durante la guerra y considera probado que las armas químicas fueron suministradas por Estados Unidos.

La Primera Guerra del Golfo entre Irak e Irán se extendió de 1980 a 1988 y se cobró la vida de alrededor de 1,5 millones de personas en ambos bandos.

15 años después Estados Unidos justificó la invasión de Irak por la existencia de “armas de destrucción masiva” que jamás aparecieron.

Posteriormente acusó falsamente al gobierno de Siria del empleo de armamento químico con el mismo propósito de justificar otra agresión militar, esta vez contra Damasco.

(*) http://www.foreignpolicy.com/articles/2013/08/25/secret_cia_files_prove_america_helped_saddam_as_he_gassed_iran

Categorías
Asia

La estrategia militar-nuclear de Corea del norte cosecha un éxito tras otro desde hace 50 años

La tensión que Estados Unidos ha desatado en las últimas semanas sólo está dirigida contra Corea de norte de forma aparente. Como es obvio, en el Extremo Oriente el adversario principal de Estados Unidos no es Pyongyang sino Pekín. En Washington la escalada, centrada en las pruebas nucleares coreanas, sirve para desarrollar la estrategia, iniciada en tiempos de Obama, de concentrarse sobre aquella región del mundo (“pivot to Asia”). En la década de los cuarenta George Kennan hubiera dicho que se trata de “contener el expansionismo chino” (como entonces se contenía el soviético).

Desde 1945 la estrategia militar del Pentágono siempre ha parecido un chiste sin ninguna gracia: para contener al vecino, nos plantamos a la puerta de su casa y no le dejamos salir de ella; quizá de esa manera acabe por asfixiarse en alguna de las habitaciones… Pero que quede claro que el “expansionista” es ese vecino acorralado en su propia casa.

Washington utiliza la demagogia anti-coreana para poner a su flota del Pacífico delante de las narices de China y las innumerables concesiones que ha hecho Pekín, como votar en la ONU las sanciones contra Pyongyang, nunca han servido para nada. Claro que realizar concesiones a costa de terceros (Corea) siempre sale gratis (o casi). Por eso, aunque sabe que no sirve para nada, el gobierno chino sigue negociando con mercancía que no es suya. Pero, ¿saben una cosa? Mientras hablan de lo ajeno (Corea), no hablan de lo propio (China). De esa manera quizá en Pekín crean que ellos nunca van a tener que poner sus propios asuntos encima de la mesa cuando se sienten a parlamentar con los buitres americanos, ya saben, temas muy desagradables como las sanciones económicas, el embargo, el bloqueo… Si es así, craso error por su parte.

Pero ahora de quien queremos hablar aquí es de Corea del norte, el único país que muestra una actitud coherente y, por supuesto, absolutamente justificada. Empecemos diciendo lo que nadie ha dicho: Corea del norte ha declarado -unilaterialmente- que renuncia a ser el primero en utilizar armamento atómico. Sería muy bueno que los demás países, sobre todo Estados Unidos, hubieran dicho lo mismo. Eso hubiera dado a la región algo que no interesa dar: tranquilidad. Por el contrario, lo que interesa es incrementar la tensión y pregunten quién tiene tales intereses.

Una declaración así es una concesión (repetimos, de carácter unilateral) realizada en una situación que, como demostró últimamente el caso de Libia, no sirve nunca para nada cuando enfrente se plantan los pistoleros del Pentágono. Lo han recordado -muy acertadamente- los coreanos: no vamos a hacer concesiones para acabar como Gadafi (torturados y asesinados).

Desde 2009 Corea del norte ha intensificado su programa nuclear (también muy justificadamente) y el desarrollo de ICBM (misiles balísticos intercontinentales) pero Estados Unidos es plenamente consciente (aunque se calla) de que los objetivos militares coreanos son de alcance local, es decir, que nunca llegarán hasta el continente americano. No lo necesitan; para su propósito les basta con Japón y el sur de la península.

Digamos de paso algo que también es obvio: la escalada nuclear de Corea del norte nunca ha supuesto ningún problema para China ni para Rusia. Por el contrario, son un serio problema para Japón y Corea del sur, y sigamos preguntándonos por los motivos de ello.

En Seúl han respondido a los del norte con un sistema Thaad de defensa antimisiles de altitud elevada, que es inútil frente al armamento del norte pero que le plantea a China un problema: sus radares alcanzan regiones vitales del territorio chino, por lo que al paralizar -potencialmente- un contraataque chino, desequilibran la paridad de fuerzas en el Mar Amarillo… y nos referimos a Estados Unidos, naturalmente, no a Corea del sur (que sólo es una sucursal).

El despliegue de misiles Thaad en Corea del sur no es, pues, un problema para el norte sino para China, otro más. La táctica de Pyongyang no puede ser más sutil ni más eficaz: no admite que nadie, ni siquiera China, descargue el problema sobre sus espaldas, que vuelve sobre quien quería desembarazarse de él (China). Frente al despliegue Thaad, es China quien tiene que mover ficha y sancionar comercialmente a Seúl; como China es su primer socio comercial, el gobierno de Seúl se replantea el despliegue del Thaad.

Cada vez que los del norte lanzan un misil, lo más interesante son las reacciones de los periódicos en Pekín y en Seúl. Si el gobierno de Park Geun-hye ha caído hace poco no es por la corrupción sino por las presiones económicas de China. No hay nada más exitoso en el mundo que esos misiles que lanzan los del norte periódicamente. Entonces en Pekín alguien levanta el teléfono y llama a Seúl para que negocien con sus vecinos… con una condición “sine qua non”: que los gringos no estén por medio porque su único interés -allá como en todas partes- es enredar la situación.

La llave la tiene, pues, el gobierno de Seúl: o siguen atados a la escalada militar con Washington, o se apuntan a los negocios que llueven de Pekín. Hace tiempo que en el sur los periódicos se preguntan si en Corea puede ocurrir algo como en Afganistán, o en Libia, o en Siria. Lo que tienen muy claro es que las opciones dependen de los socios que elijan. ¿Estados Unidos?, ¿China? Por un camino tendrán buenas relaciones con el norte; por el otro van de cabeza hacia la guerra.

La tensión en el Mar Amarillo dura ya 50 años. No empieza en 1950 con la Guerra de Corea sino con la Revolución china el año anterior y su consecuencia ha sido un notable retroceso de la influencia de Estados Unidos, que se puede medir por los sonados fracasos políticos y militares que ha cosechado. La estrategia “pivot to Asia” de Obama es una guerra que se justifica a sí misma con la escalada de tensiones, provocaciones y rearme cuyo origen no es el gobierno de Pyongyang sino el de Washington.