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América Latina

El Proyecto Génesis de la CIA para el futuro de Cuba

Nos hemos referido varias veces en las páginas de este blog, en los libros Enemigo y La Guerra que se nos hace y en una decena de artículos en diversos medios de prensa, fundamentalmente digitales, al proyecto Génesis de la CIA dirigido a provocar o al menos a ayudar a la derrota de la Revolución Cubana […]

Comienza una nueva etapa de la Revolución en condiciones internacionales complejas, la derecha gana terreno en América Latina y amenaza con retomar el poder en países vitales en las relaciones continentales. La estrategia del golpe suave se dirige a debilitar la integración regional y aislar a Cuba y Venezuela.

2016 es el año previsto por la CIA para cuajar el Proyecto Génesis, un mes antes del Congreso del PCC debería salir a la luz pública, una organización no gubernamental, integrada por estudiantes universitarios, académicos, intelectuales y artistas vinculados a las universidades y centros culturales más importantes de la capital del país. Génesis debería presentarse como proyecto alternativo, adelantarse, crear confusión, dividir, romper la unidad, esos eran los objetivos inmediatos.

Discurso de izquierda, caras nuevas, glamour, alegría, construcción de imagen, de inmediato la Fundación Génesis para la Libertad, nombre que tomaría la organización nacida de Génesis, recibiría un gran apoyo mediático, los principales medios de prensa del mundo se encargarían de presentarla como alternativa democrática, juvenil, viable, moderna, serían los actores del cambio en Cuba.

Una vez alcanzado el espacio virtual de los medios había que ganar el espacio público, plazas, universidades, instituciones, poco a poco se generaría una gran movilización, la estrategia del golpe suave alcanzaría etapa tras etapa su propósito de tomar los espacios públicos y ganar las simpatías del pueblo mediante un discurso creíble y una bien diseñada propaganda, sencilla y efectiva.

Un discurso desde la izquierda, aparentemente socialista, que proclamase proteger los intereses de la mayoría y seguir los principios de la revolución, no se trataba, debía repetirse sin cansarnos, de destruir la obra sino de “modernizarla”, el discurso de los “viejos” es obsoleto, hay que renovar, llevar la Revolución al mundo de hoy, serían frases claves en ese “nuevo discurso”.

Mensajes simples, sin aparente trasfondo, sin complicaciones “teologales”, mucho símbolo prefabricado, fácilmente identificable, probados algunos ya en el terreno, como por ejemplo las famosas pulseras “cambio”, color blanco, etc. Esperarían la reacción de las autoridades todo estaba listo, según sus planes, el proyecto sería ganar-ganar, sin la dirección histórica en el poder, el nuevo gobierno colapsaría luego de una bien agresiva ofensiva de calle, de una intensa guerra mediática, de una serie de acciones en el campo económico que generarían descontento en la gente y sobre todo, una gran desmovilización popular fruto de la intensa guerra cultural y según ellos, los errores que cometerían los nuevos gobernantes, menos diestros y con menos fuerza moral para enfrentar este tipo de guerra. (Dicen ellos).

Calculaban que el discurso de izquierda sería mucho más efectivo en las actuales condiciones, dada la tradición revolucionaria y la fuerza de estas ideas en el imaginario colectivo cubano. Por lo tanto ese sería el escogido, bajo las banderas de una supuesta izquierda se intentaría acabar con el socialismo en Cuba.

El objetivo central era provocar la ingobernabilidad, generar enfrentamientos y crear las condiciones para ocupar militarmente el país, disfrazando lo más posible dicha ocupación, tras el manto de ayuda humanitaria, de colaboración interamericana, de los “buenos vecinos de siempre” ayudando a un pueblo en caos.

Existen hoy alternativas posibles a Génesis, la denuncia del 2011 a través de la serie “Las Razones de Cuba”, fue un duro golpe a esos planes, pero proyectos similares, creados por el enemigo histórico de la nación cubana han aparecido por doquier, creen que esa es la forma más efectiva, están convencidos del posible éxito de un proyecto como este. En el contexto de los intentos por mantener relaciones diplomáticas justas e igualitarias entre los dos países, sin dudas aprovecharán las ventajas que tiene el nuevo escenario, para ganar terreno.

Las nuevas condiciones internacionales y nacionales les han permitido variaciones tácticas, ha perfeccionado Génesis, pero la estrategia sigue siendo la misma. El uso de nuevas plataformas mediáticas, la aparición de sitios, portales, revistas, aparentemente inofensivas, de perfil bajo, muchas de ellas ancladas firmemente en estereotipos probados de guerra cultural, el pago a periodistas usando estrategias para atraer a personas con prestigio en el mundo de la prensa cubana, con técnicas probadas de mercadeo, que permiten una rápida difusión de los materiales realizados por estos, formas de pago superiores con mucho a las posibilidades de nuestros medios, enmascaramiento de las reales intenciones de estos medios tras una supuesta postura crítica y de libertad de expresión, son algunas de las nuevas tácticas aplicadas de variantes tácticas conocidas, siempre han pagado a los mercenarios de la pluma y la palabra, solo que ahora pagan un poco más y esconden mejor las intenciones para adormecer la ética de algunos y darles la posibilidad de autojustificar el suicidio ético.

Siempre el antídoto ideal para enfrentarlo individualmente es la conciencia y hacernos la vieja pregunta: ¿De dónde viene el dinero? Estemos alerta y vigilantes, no pequemos de ingenuos y confiados ante un enemigo que ha jurado ponernos de rodillas. Cuba cuenta con las fuerzas necesarias para vencer.

Raúl A. Capote http://antorchae.blogspot.com.es/2016/02/el-proyecto-genesis-de-la-cia-y-la.html

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Espionaje

El espionaje imperialista controla al mayor fabricante mundial de tarjetas SIM

En 2010 la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y el GCHQ (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno de Gran Bretaña) espiaron a Gemalto, el mayor fabricante mundial de tarjetas telefónicas SIM, piratearon su red interna y le robaron sus claves de cifrado.

Los documentos secretos de Snowden ponen en evidencia que una unidad conjunta de ambas centrales imperialistas, llamada MHET (Mobile Handset Exploitation Team), interceptaron las comunicaciones de Gemalto, una multinacional con sede en Holanda que opera en 44 países y cuenta con 1.500 millones de usuarios en todo el mundo. Gemalto instala programas “de seguridad” y otras aplicaciones, como tarjetas SIM y procesadores de tarjetas de crédito.

Entre sus clientes de tarjeta SIM se encuentran gobiernos y multinacionales como AT&T, T-Mobile, Verizon, Sprint y alrededor de 480 proveedores de redes inalámbricas repartidas por todo el mundo.

La penetración del espionaje fue posible gracias a un trabajador de Gemalto en Taiwán, lo que favoreció que ambas centrales espiaran las comunicaciones sin intervención de los operadores de telefonía.

En enero los documentos filtrados por Snowden revelaron que la Agencia de Seguridad Nacional efectuó ataques de red a otros países, en un intento de prepararse informáticamente para la nueva guerra imperialista.

En julio del año pasado, la publicación de nuevos documentos del antiguo agente de la Agencia de Seguridad Nacional demostró que el GCHQ manipuló encuestas y debates en línea, difundió mensajes, se infiltró en YouTube y realizó un seguimiento de los usuarios de Facebook.

Los imperialistas espiaron a 80 gobiernos de todo el mundo. Entre los que centraron la atención del espionaje imperialista estaban Irán, Afganistán, Yemen, India, Serbia, Islandia, Tayikistán y Pakistán.

Los documentos de Snowden demuestran también que la Agencia de Seguridad Nacional es capaz de descifrar de 12 a 22 millones de claves por segundo.

Pero, ¿qué otra cosa podíamos esperar? Anteriormente Alex Mandl, el presidente no ejecutivo de Gemalto, fue administrador de In-Q-Tel, el fondo de inversiones de la CIA para empresas tecnológicas, que también invierte en Google. Pero la doble militancia de Mandl no se acaba ahí. Además es miembro de Business Executives for National Security, un grupo militar que aconseja al Pentágono y a las centrales imperialistas de inteligencia.

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Memoria Histórica

El asesinato de Kennedy 50 años después (3)

Dallas era el escenario ideal, el centro más reaccionario e imperialista de Estados Unidos, donde se reunían grupos fascistas como la John Birch Society o los Minutemen. Muchos tenían vínculos con los nazis, mientras que otros eran peones de los monopolios petroleros y las industrias de defensa. El escenario no queda completo sin tener en cuenta a los pistoleros mafiosos y los grupos de contrarrevolucionarios cubanos. Eran las distintas caras de una única moneda.

Lo que Pittsburgh es al acero, Dallas es al petróleo. Kennedy tenía sus peores enemigos muy cerca, en la misma capital tejana, en el grupo de presión Suite 8F, los petroleros del partido demócrata. Para las elecciones de 1960 Kennedy les había prometido subvenciones por un supuesto agotamiento del petróleo tejano (peak oil), pero dos años después predicaba todo lo contrario.

Entre aquellos demócratas había dos marionetas de los hidrocarburos, el vicepresidente Johnson y el gobernador Connally. Éste estaba sentado delante en el mismo coche del Presidente en el momento de los disparos y fue uno de los que resultaron heridos. Había sido ministro de la Marina porque ésta la mayor consumidora de petróleo.

Kennedy tenía enemigos por todas partes, a la izquierda y a la derecha. Earl Cabel, el alcalde de Dallas, encargado de proteger la ruta y la seguridad de la caravana de automóviles en la que viajaba Kennedy, era hermano del general Charles Cabell, despedido de la CIA junto con Allen Dulles tras el fracaso de Playa Girón en 1961.

El 24 de mayo de 1954 la revista “Time” puso al petrolero tejano Clint Murchison en portada. Era el prototipo del magnate de Dallas. Con su socio Fulgencio Batista proyectó la construcción de un túnel debajo de la bahía de La Habana que la Revolución tiró por los suelos en 1959… Al túnel y a Batista.

Murchison era un conocido nazi. Él ponía el dinero para financiar al Partido Nazi de América, a la John Birch Society, a toda clase de periódicos antisemitas y la caza de brujas de McCarthy. Estaba tan vinculado al vicepresidente Johnson como a la mafia. En 1955 un comité del Senado descubrió que el 20 por ciento de la Murchison Oil Company era propiedad de Vito Genovese. También descubrió que Murchison mantenía vínculos financieros muy estrechos con el capo de la mafia de Nueva Orleans, Carlos Marcello.

Era el dueño del Hotel del Charro en La Jolla, California, cuyos huéspedes más asiduos eran los mafiosos Meyer Lansky, Santos Trafficante, Johnny Rosselli, Sam Giancana y Carlos Marcello, los políticos Johnson, Nixon, Connally y la pareja de policías Edgar Hoover y Clyde Tolson, director y subdirector del FBI respectivamente.

A finales de 1940 Murchison y otro magnate del petróleo de Texas, Sid Richardson, se reunieron con Hoover. Fue el comienzo de una amistad duradera. La pareja Hoover y Tolson invirtió mucho dinero en los negocios petroleros de Murchison. En 1952 trabajaron juntos para organizar una campaña de desprestigio contra el candidato presidencial demócrata Adlai Stevenson que, menos de una década después, se convirtió en un político muy cercano a Kennedy y representante de Estados Unidos ante la ONU. Los fascistas tejanos le acusaban de haberse vendido al organismo internacional, al que consideraban como un “instrumento de los comunistas”. El día en que se celebraba el aniversario de la fundación de la ONU Stevenson fue agredido en la capital tejana por los fascistas.

Murchison era amigo de Madeleine Duncan Brown, tejana y amante de Johnson, quien el día antes del asesinato de Kennedy estuvo en una reunión en la casa de Murchison en Dallas, que describió como “uno de los más importantes encuentros en la historia de Estados Unidos”.

Otras fuentes incluyen entre los invitados de la reunión a la pareja de policías Hoover y Tolson, al magnate del petróleo Haroldson Hunt, a John J. McCloy, a Richard Nixon y algunos miembros del grupo de presión Suite 8F. A última hora de la tarde también llegó el vicepresidente Johnson. Su amante narró así aquella escena:

“La tensión llenó la sala a su llegada. El grupo inmediatamente se reunió a puerta cerrada. Poco tiempo después Lyndon [Johnson], ansioso y rubicundo, reapareció. Yo sabía cómo operaba Lyndon [Johnson] en secreto. Por lo tanto no dije nada […] ni siquiera que yo estaba contenta de verle. Apretando mi mano tan fuerte, a su juicio, aplastada por la presión, habló con un susurro callado, mascullando, en mi oído, no un mensaje de amor sino uno que siempre recordaré: ‘Desde mañana los malditos Kennedy nunca me avergonzarán de nuevo; no es una amenaza, es una promesa’”.

Para la reacción tejana Kennedy estaba vendiendo el país a los comunistas y a los negros. Los días anteriores a su visita habían aparecido repartidos por Dallas más de 5.000 carteles con su foto de frente y de costado, como los fugitivos, con la inscripción: “Se busca por traidor”. El mismo día del atentado los fascistas tejanos insertaron en el diario republicano de la capital, “Dallas News”, una hoja entera de publicidad criticando al presidente. El clima de tensión era tan alto que el jefe de policía de la ciudad tuvo que aparecer en televisión la misma mañana del 22 de noviembre para hacer un llamamiento a la calma.

Era la calma que precedía a la tormenta.

Serie completa: El asesinato de Kennedy 50 años después:

— El club de los hijos de puta (1)
— De la alta sociedad a los bajos fondos (2)
— Operación Paperclip (4)
— La aristocracia del espionaje nazi en Estados Unidos (5)
— La camarilla nazi-zarista de Dallas (6)
— El chivo expiatorio: Lee Harvey Oswald (7)
— La infiltración de Oswald en los medios progresistas (8)
— Todos los hilos conducen al mismo sitio (9)
— El asesinato del asesino (10)
— Epílogo para un crimen perfecto (y 11)
— ‘Tenemos que convencer al público de que Oswald es el verdadero asesino de Kennedy’