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Los nuevos cenizos

Echa uno de menos en estos tiempos de pandemia -y de crisis estructural económica del capitalismo- la aparición de profetas, agoreros, gurús e iluminados como en la Edad Media con sus admoniciones y condenas a la plebe y humanidad entera por sus pecados y desórdenes. Antes de que Marx descubriera y despanzurrara las leyes del capitalismo, las crisis económicas se atribuían mayormente a causas ajenas a la mano del hombre: climáticas, sobre todo. Con Adam Smith y Ricardo ya se apuntaba a dar explicaciones más “científicas”. Para remediarlas surgieron voluntariosos “arbitristas” con sus elixires y vademécums que sanarían las caquexias y disfunciones, o bien naturales o humanas.

En el siglo XIX se optaba por el proteccionismo o el liberalismo. Y en el XX (y antes) claramente por el imperialismo. En el siglo XXI brotan nuevos arbitrismos que pondrán esparadrapos a la heridas capitalistas: Josep Stiglitz, Paul Krugman o cualquier premio Nobel. Nunca irán a la raíz del problema, como pedía Marx. Tal vez porque formen parte del problema.

En tiempos medievales la ideología dominante era monopolio de la Iglesia cristiana (agustinismo, escolástica tomística…). El muy terrenal y telúrico modo de vida de la jerarquía católica, especialmente en el Vaticano de los Borgia, escandalizaba a espíritus puristas y ascetas como, por ejemplo, el florentino Savonarola (pero también Lutero en su visita al Vaticano donde se quedó ojiplático de lo que vió, y eso que él gustaba de la buena cerveza, y que no faltara). Savonarola y su “cruzada” purificadora, que no mística, arremetía contra las abundosidades y demasías curiales y contra desenfrenos populares (carnavales, etc.). Su intención era volver a tiempos anteriores más devotos y piadosos, ni siquiera a “herejías” viejas como el catarismo que preconizaba la vuelta a un cristianismo primitivo, originario, igualitario, iconoclasta y casi revolucionario.

Pero su destino fue el mismo: la hoguera. Su delito: cuestionar el poder, eclesiástico, en este caso. Su pecado: no predicar en el desierto, como Simón el Estilita, sino en plena plaza pública apuntando a diestro y siniestro.

Cuando hubo alguna pandemia, como la peste, verbigracia, al menos Boccaccio nos dejó “El Decamerón”. Y no faltaron bocotas catastrofistas anunciando el Apocalipsis por culpa del vulgo, siempre el vulgo, como hoy que se va de botellón y fiesta, si pueden, claro. Los protagonistas del Decamerón, jóvenes hijos de pudientes, huyeron de la peste a las afueras de la ciudad para ejercer su “carpe diem”. Tiempos de analfabetismo y terrores milenaristas.

Hodierno, casi lo mismo, pero con diferencias. Hoy la plebe está más preparada y no existen los agoreros que maldicen comportamientos humanos ni profetas que nos dicen que nos lo tenemos merecido. Sin embargo, haberlos, haylos. Sólo que en distinta forma, atuendo y disfraz. Con bata blanca y título. Son los virólogos, urgenciólogos, epidemiólogos, planta que crece alimentada por los medios de propaganda y desinformación, que son sus tribunas, como los agoreros ululaban sus venablos en los ágoras y plazas (si se fijan, observarán que cada canal de televisión tiene su propio “experto” fichado en “propiedad exclusiva”, aunque los hay promiscuos, como, por ejemplo, el vestiglo Margarita del Val o el mediático urgenciólogo, se dice así, Carballo, a quien sus colegas, por cierto, le han recordado que, desde que va de vedette por las televisiones, no se le ve el pelo por los hospitales, qué cosa. O Badiola.

Se trata de que sus rostros nos sean “familiares”, confiables, por tanto). Son estos especiosos especímenes los nuevos oráculos que suplantan a los antiguos arúspices. Tienen título, salen en la tele, y, por lo tanto, no son charlatanes. Sus mantras son sagrados. Nunca se ve una voz mínimamente discordante. Y su dedo índice enhiesto señala a los nuevos pecadores, que, tratándose de temas sanitarios, no son comunistas, como les pediría el cuerpo, quizá, sino los… negacionistas. Un saco -el negacionismo- donde cabe toda clase de bicho viviente.

Antes de que el oficialismo de los voceros sanitarios -la OMS, la EMA- empiecen a ser cuestionados, o se vea que la mayor parte de los supuestos “expertos” no saben lo que dicen, pero no callan, que son delincuentes, o algo peor, si cobran inconfesables coimas, crean sus propios anticuerpos, esto es, los “negacionistas”, estos son los verdaderos culpables con sus escepticismos e insolidaridades, con sus cuestionamientos de mascarillas, cierres perimetrales, confinamientos, etc., a estos hay que estigmatizar y crear un “apartheid” sin pasaporte sanitario por no vacunarse. Ello contribuirá, de paso, a histerizar y lobotomizar más a las masas, a mantener la tensión, el pánico, el control. Y, si encontramos un chivo expiatorio (un pharmakos, se decía en griego) en quien poner rostro y donde descargar las frustraciones, mejor. Por ejemplo, Miguel Bosé, un juguete roto, un desequilibrado, un drogadicto y un conspiranoico con sus gobiernos de Spectra y agentes 007, una secta peligrosa, vaya.

Ya tenemos el escenario: los “buenos” (la liga de los con bata), y los “zumbaos” (ya saben…). Siendo que todo lo hacen, gobiernos, farmafias, mass media, gurús, por nuestro bien. Puritita munificiencia, altruismo.

Un corrido mexicano por la II República española

El 5 de abril de 1932, “Guty” Cárdenas, una de las más prometedoras voces mexicanas del momento, se encontraba en la mesa de una cantina llamada Salón Bach, en la Ciudad de México, cuando se inició una pelea con dos hermanos españoles que se encontraban en el lugar. Según el informe policíaco, “Guty” murió a la temprana edad de 27 años por un disparo del comerciante español Ángel Peláez Villa, natural de Posada de Llanes, Asturias, muy conocido en el ambiente de los monárquicos españoles que residían en la capital mexicana.

En su momento se especuló mucho sobre el motivo de esta riña. Según la policía, algunos testigos presentes afirmaron que fue el propio “Guty” quien inició la pelea por un asunto de faldas con uno de los dos españoles, y que fue el hermano de aquel el que respondió a la agresión de Cárdenas con unos certeros disparos que truncaron la vida del artista.

Sin embargo, a pesar de aquella primera versión reflejada en el atestado, pocos meses después se llegó a decir que el cantante no fue en realidad asesinado por una riña de cantina motivada por celos, sino a causa de un corrido que había grabado en Nueva York, días después de la proclamación de la república en España, y que había resultado toda una ofensa entre los elementos más radicales de los círculos monárquicos españoles que vivían en México. Esta segunda hipótesis con el tiempo fue cobrando más fuerza, hasta que 5 años después la filiación política del asesino acabó de confirmarla.

Aquél corrido, titulado “La República en España”, y editado por la discográfica Columbia Records, tuvo una gran difusión, tanto en América Latina como en España. Según el poeta Ricardo López Méndez, el asesino del cantante, después de cumplir una breve condena por su crimen, regresó a España donde participó en la guerra civil del lado de las fuerzas fascistas, adscrito a un batallón de “Renovación Española”.

La República en España

A contarles vengo la última noticia
que en el mundo entero la atención merece:
hoy la vieja España es republicana
y ya no es monarca don Alfonso XIII.

Después del gran triunfo de las elecciones
y por el camino de la acción civil,
los republicanos, que ya eran legiones,
tumbaron el trono el 14 de abril.

España, España, tu valentía
la monarquía ya destruyó;
España, España, tu vieja historia
tiene otra gloria por tu valor.

Sin haber desorden, sin algarabía,
cuando en el destino se llegó la hora,
en la paz completa a la Monarquía
derrotó con votos Alcalá Zamora.

Cuando la derrota era irremediable
dicen que el Monarca dijo a Romanones
“La paz de la Patria es lo indispensable,
Me voy al destierro con mis tradiciones”.

España, España tu valentía
la monarquía ya destruyo
España, España tu vieja historia
tiene otra gloria por tu valor.

Y gallardamente se fue don Alfonso
aceptando el fallo de la democracia
y por toda España se cantó un responso
como funerales de la aristocracia.

Al subir a bordo oyó en una barca,
a un grupo de obreros gritando con saña:
“¡Muera Alfonso XIII, abajo el monarca!”
Y el rey destronado dijo “¡Viva España!”

España resurge, otra vez despierta,
a las realidades que impone la historia.
España renace, España esta alerta,
y de nuevo marca en pos de la gloria.

España, España tu valentía
la monarquía ya destruyó
España, España tu vieja historia
tiene otra gloria por tu valor.

Y al partir con rumbo hacia el extranjero
le dejó a su pueblo una alocución.
Fue una despedida un adiós postrero,
pero nada dijo de la abdicación.

En un tren expreso la reina Victoria,
salió con sus hijos para la frontera.
Por un accidente en la trayectoria,
llegaron a Francia viajando en tercera.

España, España, tu valentía
la monarquía ya destruyó.
España, España, tu vieja historia
tiene otra gloria por tu valor.

Y Madrid vestido ya de primavera,
vio flotar airosa en la Castellana,
y sobre el palacio en España entera,
la nueva bandera la republicana.

Se instaló el gobierno y el primer decreto,
junto a toda España bajo ley marcial.
Luego en su programa dijo don Niceto,
que ¡habrá una asamblea constitucional!

América espera, que de nuevo brote
con la rebeldía, y dificultad,
la justicia hidalga del buen Don Quijote,
el perdón sereno y la libertad.

España, España, tu valentía
la monarquía ya destruyó;
España, España, tu vieja historia
tiene otra gloria por tu valor.

(Letra y música: “Guty” Cárdenas, 1931)

Bizkaiko Errepublikazaleen Ateneorantz
https://errepublikaplaza.wordpress.com/2016/10/08/la-republica-en-espana/

Los viejos rockeros nunca mueren: Mike Jagger contra la nueva normalidad

El cantante de los Rolling Stones, Mick Jagger, acaba de publicar una canción, títulada “Eazy Sleazy”, contra el confinamiento impuesto por el gobierno de Boris Johnson, uniéndose a Van Morrison, Eric Clapton y otros artistas. La letra no tiene desperdicio:

Nos lo tomamos al pie de la letra
Los números eran tan sombríos…
Mangoneados por imbéciles
de rígidos labios superiores
Caminando por el patio
Intentas tomártelo a cachondeo
Debes pensar que yo soy muy espeso

Estudiando las cifras con una lupa
Se cancelan todas las giras
En el fútbol se ponen aplausos falsos
No más folletos de viaje
Estrenos virtuales
No me queda nada que ponerme

Mirando desde los muros de esta prisión
Tienes que robarle a Peter si vas a pagar a Paul.
Pero es fácil, fácil
Todo se va a tornar muy raro
Pero bien por la noche
Pronto será un recuerdo
que intentarás recordar para olvidar.

Bonita mascarilla
Pero no te arriesgues nunca
Estúpido baile Tik Tok
Tomé una clase de samba
Me caí de culo
Intento escribir una canción
Será mejor que te pongas en contacto por Zoom
Reviso mis libros pedantes
Aprendo a cocinar
Demasiada televisión
me está lobotomizando
Creo que he ganado peso
Voy a buscar otro trago
Luego limpiaré el fregadero

Escapamos de los muros de esta prisión.
Abrimos las ventanas y abrimos las puertas

Pero es fácil, fácil
Todo se va a poner de miedo.
Bien por la noche
Será un jardín de delicias terrenales
Fácil, sórdido
Todo va a ser suave y grasiento

Fácil, créedme
Sólo será un recuerdo
que intentas recordar para olvidar.

Inyección de vacuna
Llevo a Bill Gates en la sangre
Se trata de control mental
La tierra es plana y fría
Nunca se va a calentar
El Ártico se ha convertido en aguanieve
La segunda llega con retraso
y hay extraterrestres en el Estado profundo.

Hemos escapado de los muros de esta prisión
Ahora estamos fuera de los muros de esta prisión
Tienes que pagar a Peter si le estás robando a Paul
Pero es fácil, fácil
Todo va a ser muy raro
Bien por la noche
Nos llevan de vuelta al paraíso
Sí, fácil, creedme
Sólo será un recuerdo
que intentas recordar para olvidar.
Fácil y con queso
Todo el mundo cantará Please please me
Sólo será un recuerdo
que intentas recordar para olvidar.

Mick Jagger no se olvida de ninguno de los tópicos absurdos que las televisiones han ido fraguando en torno a la pandemia. No deja títere con cabeza. Al final se adelanta a los acontecimientos y a las acusaciones que le llegarán por parte de los “expertos” de pacotilla: conspiranoico, terraplanista… No se olvida de ninguna gilipollez.

Francia desafía el toque de queda para cantar y bailar en las estaciones

Queremos seguir bailando de nuevo
ver cómo nuestros pensamientos abrazan nuestros cuerpos
pasar nuestra vida en un pentagrama de acordes
Oh, no, no, no, no

Somos aves de paso
nunca dóciles ni verdaderamente sabios
No prometemos sumisión
al alba en cualquier circunstancia

Venimos a romper el silencio
y cuando por la noche en la televisión
habla el buen rey
y anuncia su dictamen,
mostramos irreverencia
pero siempre con elegancia

Auto-metro-curro-consumo
firmamos nuestra autoinculpación
tonterías sobre la prescripción
Y pobre del que piense
y ay del que baile

Toda medida autoritaria
cada tufillo de seguridad
hunde nuestra confianza
Son tan insistentes
Para confinar nuestra conciencia
Oh, no, no, no, no

No nos dejemos impresionar
por toda esa gente irracional
vendedores de miedo en abundancia
Mantengámoslos a raya
penosos hasta el punto de la indecencia
Por nuestra salud mental
Por nuestra cordura social y medioambiental

Nuestras sonrisas, nuestra inteligencia
No nos quedemos sin resistencia
Los instrumentos de su locura
Oh, no, no, no, no

Nous, on veut continuer à danser encore
Voir nos pensées enlacer nos corps
Passer nos vies sur une grille d’accords
Oh, non, non, non, non, non

Nous sommes des oiseaux de passage
Jamais dociles ni vraiment sages
Nous n’faisons pas allégeance
À l’aube en toutes circonstances

Nous venons briser le silence
Et quand le soir à la télé
Monsieur le bon roi a parlé
Venu annoncer la sentence
Nous faisons preuve d’irrévérence
Mais toujours avec élégance

Auto-métro-boulot-conso
Auto attestation qu’on signe
Absurdité sur ordonnance
Et malheur à celui qui pense
Et malheur à celui qui danse
Chaque mesure autoritaire
Chaque relent sécuritaire
Voit s’envoler notre confiance
Ils font preuve de tant d’insistance
Pour confiner notre conscience
Oh, non, non, non, non, non

Ne soyons pas impressionnables
Par tous ces gens déraisonnables
Vendeurs de peur en abondance
Sachons les tenir à distance
Angoissants, jusqu’à l’indécence
Pour notre santé mentale
Sociale et environn’mentale

Nos sourires, notre intelligence
Ne soyons pas sans résistance
Les instruments de leur démence
Oh, non, non, non, non, non

Originalmente “Danser encore” es una canción de Colagero que ha sido versionada por HK & Les Saltimbanks para convertirse en un himno contra el confinamiento que está siendo interpretada en las estaciones ferroviarias de París, violando las restricciones sanitarias.

Dos películas contra la caza de brujas que merece la pena recordar

La película Punto de mira (“One of the Hollywood Ten”), se estrenó en 2001 y fue escrita y dirigida por el galés Karl Francis. Actualmente se puede ver en Amazon.

Centrada en la caza de brujas organizada por el senador estadounidense Joseph McCarthy, relata la carrera artística del director Herbert J. Biberman, que formó parte de los llamados “Diez de Hollywood”, un grupo de cineastas acusados de pertenecer al Partido Comunista.

En 1947 la Comisión de Actividades Antiamericanas empezó a investigarle, y cuando se negó a responder a las preguntas sobre su afiliación al Partido Comunista, Biberman acabó en prisión durante 6 meses por defender sus convicciones antifascistas.

Biberman formó parte de las listas negras de Hollywood junto a su esposa, la actriz Gale Sondergaard y obtuvo notoriedad a raíz de su obra maestra “La sal de la tierra”, una película de 1954.

“Punto de mira” arranca con la ceremonia de entrega de los Oscar de 1937, en la que Sondergaard gana el premio a la mejor actriz de reparto y en la ceremonia pronuncia un discurso contra el fascismo, inédito en la época más dorada de Hollywood.

Tanto Biberman como Sondergaard fueron represaliados y perseguidos, personal y profesionalmente. El rodaje de “La sal de la tierra” tuvo que superar una cadena de sabotajes, tanto de la industria cinematográfica, como del FBI, que puso en pie a una banda de matones para impedir la realización de la película.

La actriz protagonista, la mexicana Rosaura Revueltas, fue deportada y la persecución se extendió al guionista, al productor, al compositor y al actor Will Geer.

La película relata una huelga que protagonizaron los mineros de Nuevo México, una dura y amarga batalla en la que las mujeres desempeñaron un papel decisivo.

La censura no pudo impedir que “La sal de la tierra” acabara siendo uno de las pocas películas preservadas por la Librería del Congreso de los Estados Unidos por su importancia histórica y cultural.

Para ver ‘Punto de mira’

https://app.primevideo.com/detail?gti=amzn1.dv.gti.72b952ab-e369-3ff2-f194-42621f51b9e9

Para ver ‘La sal de la tierra’

Victoria Abril como Juana de Arco

Demasiado famosa para ningunearla, lo que procedía era lapidarla, crucificarla y enviarla a la hoguera. Sale una voz -cada vez más- discordante con el mantra general y uniforme y unifirme, que pía por sí misma, con criterio, que no habla por boca de ganso, que tiene capacidad crítica y cognitiva, que sabe las negativas consecuencias de sus declaraciones -«nos están utilizando como a cobayas metiéndonos en el cuerpo una cosa que ni ellos saben lo que es», refiriéndose a las vacunas- y no le importa: «ya más no me podéis quitar», que le da igual que la llamen «conspiranoica», que no habla de la implantación de siniestros chips en los cuerpos para «dominar -espectralmente- el mundo», como si fuera un tebeo, y por aquí, por este flanco, la podrían atacar, pero no, no ofrece esta ventaja, que habla del miedo inoculado, esto sí, en las masas, sometidas a estados de alarma, toques de queda, confinamientos, mascarillas (que ella no lleva), que desenmascara las «cepas» que surgen como setas, de los muertos tras ponerse las vacunas, que, en definitiva, no traga con las neolenguas del discurso dominante transmitido a diario por los venales medios de comunicación y desinformación lavando el cerebro de las personas, es, decimos, nuestra heroína, linchada y estigmatizada por las voces mediáticas de su amo. Desde las más burdas a las más refinadas. Todas al servicio del Gran Hermano que obedece, a su vez, al capitalismo: control social, amedentramiento, nuevos ciclos de acumulación de capital y hasta neomalthusianismo con ribetes eugenésicos.

Un cínico, amoral y criminal como Felipe González, pensando que el género humano es como él, esto es, muñidor, tramposo, tahur, camandulero y felón, preguntaría que qué necesidad tenía una actriz famosa como Victoria Abril de meterse en estos carajales y berenjenales y complicarse la jubilación sabiendo de antemano cómo se las gasta la cloaca y purria mediática. Evidentemente la artista madrileña dice lo que dice segura de sí misma en todos los órdenes, de ahí su desgañitado «ya más no me podéis quitar», otrosí: ya no me podéis joder más, que os den por saco. Ni da el brazo a torcer ni rectifica ni «matiza» sus declaraciones (como Echenique de tan poco aliento ante los tribunales de la Inquisición política que es eso que llaman hoy «opinión pública» perfectamente timbrada y masajeada): una mujer digna. Alcemos la copa.

Pablo Hasel: un recorrido de solidaridad desde Euskadi hasta Venezuela

Hace poco menos de 10 años, en la primavera de 2011, me encontraba junto a un puñado de soñadores, canalizando pasiones y energías en mantener viva una radio libre que tenía base en Algorta. La radio contaba con un área de emisión que abarcaba una buena parte de Bizkaia y se llamaba Koska Irratia.

Como no teníamos ningún tipo de financiamiento oficial, el alquiler del local, el del repetidor y todos los demas gastos los solventábamos mediante noches infinitas en turnos de txosnas, rifas, sorteos y aportes colectivos.

Una de las formas que vimos para conseguir apoyos y visibilidad para la radio fue la de intentar organizar conciertos solidarios en los gaztetxes de la zona, con los que intentábamos tejer, día a día, programa a programa, redes de comunicación popular, además de intentar despertar en chicos y chicas de la zona, la pasíon por la radio y su infinita potenciabilidad.

Los pocos que nos pusimos la mochila al hombro de intentar organizar algo, teníamos poca o nada experiencia en el tema, pero como habíamos hecho cosas mucho más grandes en el estudio de la radio, lo intentamos con pasión, como habíamos hecho en tantas ocasiones.

En esos meses, ya había empezado a tener repercusión un chico bastante atrevido y valiente, llamado Pablo Hasél, que con un micrófono en la mano decía muchas verdades incómodas. Como no teníamos mucho que perder, le escribí un mensaje, sin haber hablado nunca antes con él. Le dije que no teníamos un euro, pero que podíamos pagarle el autobús desde Lleida y que lo alojaríamos en alguna casa.

En menos de un día, me respondió que estaba muy agradecido y que le encantaría venir, ya que solo había estado una vez en Gasteiz. Me dijo que quería venir también su compañera, y que ellos pagarían el billete de bus adicional.

En pocos días, preparamos campaña de prensa, carteles, cuñas de radio y tiramos contactos para sumar compañeros a la fiesta, teniendo en cuenta que en ese momento eran pocos los conciertos de rap o hip hop que se realizaban en Gaztetxes. Una aventura, de las buenas.

Al poco tiempo la noche tomó forma al sumarse la peña de 121 Krew con Endika como contacto y nexo, y junto a ellos dos chicos que comenzaban bajo el nombre de Revolta Permanent y que llamaban la atención, pese a su poca experiencia.

Preparativos, tensión, expectativas y visibilización junto a los primeros pasos de la gente en redes sociales. Mucho apoyo virtual, pero poca presencia física. Llegó el día anterior y como quedamos, Pablo y su compa, de la que no recuerdo el nombre, llegaron para alojarse en mi casa, dónde si no, para no perder dinero con la aventura del fin de semana.

En casa teníamos una habitación libre y como yo era uno de los “organizadores” hice de cocinero para los grupos y de lo que hizo falta. La noche salió bien, vino poca gente, que expresaba su agradecimiento por la posibilidad de organizar algo diferente, pero fue mucha más la que se enteró y por lo que sea no vino.

No ganamos, ni perdimos plata, conseguimos visibilidad, algo que no era poco, según las previsiones del momento. En lo económico, terminamos igual de mal que como estabamos. Contentos, pero cansados.

Los que se enteraron, y se pusieron manos a la obra desde tiempo antes, fueron los mercenarios a sueldo del juez o la jueza que una década después lo encarcelarían. Los cuerpos represivos del Estado ya estaban juntando pruebas para causas futuras y cualquier detalle podía serlo. Sus canciones comenzaban a tener difusión y ya era “peligroso”.

Fueron días de presión, seguimientos, bicicletas extrañas encadenadas en la puerta de casa durante pocas horas, y demas variantes “oficiales”. Y claro, les debía llamar la atención que un “argentino” militante de Askapena lo invitara a su casa para tocar en un gaztetxe en Euskal Herria.

Pablo se fue muy agradecido, en un sentimiento recíproco, porque sabíamos que fuimos con la verdad por delante y el valoraba mucho haber podido conocer un pedacito de Euskal Herria, en el que fuera el primer paso de muchos más que dió en solidaridad con este pueblo, con sus luchas y con sus hijos e hijas represaliadas.

La vida siguió como ya saben, Koska Irratia cerró sus puertas y a Pablo comenzaron a fabricarles causas, hasta su primera detención. A los pocos días de la misma, recibí un mensaje de la que era su compañera diciendo que uno de “los temas” durante los interrogatorios era sobre sobre su estadía en casa.

Todo lo que hizo y mostró Pablo fue generosidad, respeto, admiración, y solidaridad con este, mi pueblo. Y es lo mínimo que debería recibir en este momento. El se llevó muchas cosas en la cabeza de ese fin de semana, imágenes y denuncias que formarían parte de canciones y poemas futuros.

Un camino de solidaridad e internacionalismo que lo terminó llevando hasta Venezuela, haciendo frente al intento de invasión militar desde Colombia “musicalizado” por Miguel Bosé y Alejandro Sanz.

Me duelen muchísmo las acusaciónes, sin firma y fuera de contexto que se realizan contra su persona, porque la cambiante realidad política y las agendas locales, no puede pesar por sobre todas las cosas.

Veo con dolor, a conocidos y conocidas que se hacen eco de dichas descontextualizaciones y que arrastran a muchos y muchas a escribir cosas como “Ya me olía mal este tío”, “No era de fiar”, o “No hay que crear dioses”.

Siento verguenza propia y ajena, pero se que es algo que “me pertenece” y si lo hago público es porque en este momento, además de denunciar su detención, es lo poco que puedo hacer por Pablo.

¡Libertad Pablo Hasél!

Facundo Aznarez https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/02/21/pensamiento-critico-por-pablo-hasel/

Pablo Hasel: primer poema desde las mazmorras

Los disturbios más violentos
suceden a diario:
la miseria, la explotación,
las guerras imperialistas, la represión…

Y los hipócritas que no condenan
esa criminal violencia opresora
condenan furiosos y veloces la autodefensa.

Ahora, desde su cómoda falta de empatía,
se escandalizan por los altercados
tras el terrorismo de mi encarcelamiento,
pero no lo hacen cuando nos impiden
hasta usar la palabra
para denunciar sus crímenes y torturas.

Impidieron ellos la vía pacífica
y encima nos llaman violentos
por no aplaudir cuando nos golpean.

Odiamos sus violentas injusticias
con las que se enriquecen,
así que nosotros somos los verdaderos antidisturbios
porque cuando con lucha conquistemos vidas dignas
se acabarán sus disturbios genocidas
y los disturbios que responden a estos.

https://insurgente.org/pablo-hasel-escribe-y-envia-esto-de-la-carcel/

Un actor comunista que daba miedo en Hollywood: Bela Lugosi

El actor húngaro Bela Lugosi fue coronado “Príncipe de las tinieblas de Hollywood” por su interpretación del vampiro Conde Drácula en varias películas. Pero hoy poca gente sabe que fue un dirigente sindical y antifascista que luchó contra los monstruos de la vida real.

Lugosi nació como Bela Ferenc Dezso Blasko el 20 de octubre de 1882, en Lugos, Imperio Austro-Húngaro, ahora Lugoj, Rumania, a 80 kilómetros del castillo de Vlad III, el Conde Drácula. El joven Lugosi se sintió atraído por las artes. Expresó sus aspiraciones teatrales a su padre, un banquero conservador, que rechazó la elección de carrera de su hijo. Ya de espíritu rebelde, Lugosi se escapó de casa para perseguir sus sueños a los 12 años.

Después de hacer trabajos ocasionales como minero y maquinista, Lugosi hizo su debut en el escenario a los 20 años en 1902, adoptando el nombre artístico de Bela Lugosi al año siguiente. Los críticos lo llamaron “el Laurence Olivier de Hungría” y fue invitado a unirse al Teatro Nacional de Budapest.

Durante la Primera Guerra Mundial, se alistó en el Ejército Austro-Húngaro y obtuvo el rango de capitán en la Patrulla de Esquí de la 43 División. Fue herido durante el combate. Una vez completado su servicio, volvió a actuar.

A medida que el cine ganó popularidad como forma de arte, Lugosi protagonizó algunas de las primeras películas mudas de Hungría. Permaneció en el Teatro Nacional hasta 1918 cuando respondió a la llamada de la revolución obrera.

La existencia diaria en Hungría era una pesadilla de la que pocos podían escapar. Lugosi había protestado durante mucho tiempo por los bajos salarios, las condiciones laborales de explotación y el trato injusto de los actores jóvenes. Pronto reconoció las contribuciones que los artistas podían hacer a las luchas políticas.

En la Revolución húngara de 1919

Lugosi apoyó al Partido Comunista Húngaro, que fue fundado en diciembre de 1918, y a su dirigente, Bela Kun. Siguiendo el ejemplo de la Revolución de Octubre, un levantamiento de masas derrocó al antiguo régimen. La República Soviética de Hungría fue fundada el 21 de marzo de 1919.

Mientras la Bandera Roja de la naciente república ondeaba sobre el edificio del Parlamento durante solo 133 días, el gobierno de Kun introdujo las primeras protecciones legales para las minorías étnicas, la jornada laboral de 8 horas y mejores salarios.

Lugosi encabezó una manifestación de actores en marzo de 1919 y emergió como un organizador de alto perfil. Jugó un papel decisivo en la fundación de la Organización Libre de Trabajadores Teatrales, que más tarde se expandió hasta convertirse en el primer sindicato de actores de cine del mundo, el Sindicato Nacional de Actores.

Don Rhodes escribió que “Lugosi ayudó a combinar la Organización Libre de Trabajadores del Teatro y miembros de la industria cinematográfica en el Sindicato Nacional de Actores, y actuó como su secretario general”.

El primer congreso estatutario de la NTUA comenzó el 17 de abril de 1919. El discurso de Lugosi incluyó las palabras: “Hace medio año, inicié la lucha con la decisión de que se estableciera el sindicato nacional de actores socialistas”.

Entre los artículos de Lugosi publicados en “Szinészek Lapja” (“La página del actor”) había uno que discutía la explotación de los actores: “La antigua clase dominante mantuvo a la comunidad de actores en la ignorancia mediante diversas mentiras, la corrompió moral y materialmente, finalmente la despreció por lo que resultaba de sus propios vicios. El actor, que subsistía con salarios de hambre y estaba desmoralizado, a menudo se veía impulsado, aunque de mala gana, a ponerse a disposición de la clase dominante”.

El martirio es el precio del entusiasmo por actuar

Los sueños de una nueva nación duraron poco. La República Soviética de Hungría fue derrocada el 6 de agosto de 1919. El historiador Eugen Weber describió al gobierno posterior como “altamente conservador de gabinetes aristocráticos encabezados principalmente por grandes magnates terratenientes”.

Cuando una brutal reacción de terror blanco barrió el país, Lugosi huyó a Viena y trabajó en la industria cinematográfica de Alemania con una temporada en Berlín. Luego emigró a Estados Unidos en diciembre de 1920.

Mientras tanto, en Hungría, miles de comunistas y judíos fueron encarcelados, torturados y asesinados. Los comunistas llevaron una existencia clandestina precaria y solo resurgieron cuando el Ejército Rojo entró en Hungría en 1944.

Organizador sindical, voz contra el fascismo

Después de atracar en Nueva Orleans, Lugosi aprendió inglés y se fue a Nueva York, donde continuó actuando. En 1927 inauguró el papel del Conde Drácula en la versión teatral de Broadway de la novela de Bram Stoker. En 1931 repitió el papel en una adaptación cinematográfica, lo que lo convirtió en una estrella internacional.

Durante la Gran Depresión, jugó un papel activo en el sindicato “Screen Actors Guild”. Como miembro fundador de SAG, formó parte de la junta asesora del sindicato. Lugosi se organizó para el sindicato en el set de “El cuervo”, que coprotagonizó Boris Karloff, un miembro del SAG que era famoso por interpretar al monstruo de Frankenstein en 1935.

Para la Segunda Guerra Mundial, el dictador húngaro Miklos Horthy se alió con Adolf Hitler y los nazis. En oposición, Lugosi ayudó a formar el Consejo Húngaro-Estadounidense para la Democracia, pidiendo que “el nazismo sea erradicado por todas partes”.

Como miembro del Consejo, Lugosi fue el orador principal en un mitin el 28 de agosto de 1944 en Los Ángeles. Exigió que Washington rescatara a los refugiados judíos húngaros, presionara al régimen títere nazi de Horthy y aliviara las restricciones a la inmigración.

Rafael Medoff y J. David Spurlock escribieron: “Puede que haya retratado a villanos salvajes en la pantalla grande, pero en la vida real Bela Lugosi alzó la voz en protesta contra la salvaje persecución de los judíos en su Hungría natal” (Jewish Ledger, 3 de enero de 2011).

Los años de encasillamiento le redujeron sus papeles. La falta de ingresos, combinada con una adicción a la morfina provocada por dolencias físicas, lo dejó casi en la indigencia. Lugosi murió en su casa de Los Ángeles el 16 de agosto de 1956. Fue enterrado con una de sus capas de Drácula.

Lugosi es recordado por su trabajo en papeles principales y secundarios en más de 100 películas. Pero sus contribuciones a la lucha por los derechos de los trabajadores y la causa antifascista deben recordarse como parte de su legado perdurable.

Mike Kuhlenbeck, https://www.workers.org/2019/03/41345/

Flamenco: un sentimiento

A Alfredo Grimaldos

Situábamos en una entrega anterior a Alfredo Grimaldos en una corriente «purista» del flamenco, pero, nos importa decir, no renuente o cerrada a innovaciones que lo enriquecieran, sino a lo que se entendía como desvirtuación y hasta degeneración del cante personificada en, como decíamos en el artículo anterior, Pepe Marchena, que lo superficializó, o un Juanito Valderrama a quien Fernando Quiñones trata despiadadamente: «filoxera de gorgoritos y repipieces que nada tienen que ver con el cante por alegrías». Contra esto se manifestaban quienes acudían a los cabales (Grimaldos dirigió una revista titulada «Cabal») a escuchar lo depurado, aún en minoría, y no el gorgorito, socolor de mayoritario. O más «popular», lo que lleva a hacerse la pregunta que se hacía la peña en los años sesenta-setenta del siglo pasado: ¿popularización o elevación del arte flamenco? Pregunta, por cierto, con ecos maoístas. ¿Continuar elevando el flamenco hasta alcanzar sus más altas formas expresivas o popularizarlo en desdoro de un (supuesto) tarro quintaesenciado? El problema, el dilema, es falso. Es la unión de los dos. Para elevar una cosa es necesario conocer su base. Por otra parte, ¿a partir de qué flamenco comenzamos a «elevar»? ¿A partir del flamenco de las juergas de los señoritos (a cuyos cortijos tenía que ir, para comer, un Valderrama, por ejemplo, entre otros) y toreros? ¿O lo elevamos a partir de su origen que no es otro que el pueblo?

El flamenco es la cultura revolucionaria de todo un pueblo, más sentimiento que música. La más bella muestra de que Andalucía no es la imagen tópica de una pandereta y unos cascabeles, señoritos, caballos, toros y demás hipotipos que constituyen el nacional-flamenquismo. El más originario y primitivo es la toná, y de ahí, la siguiriya, el martinete o una serrana que dice:

Por la Sierra Morena
va una partía
y al capitán le llaman
José María.

No será preso
mientras su jaca torda
tenga pescuezo.

El capitán José María no es otro que José María «el Tempranillo». Es evidente la simpatía con que es tratado quien pasara por ser un bandolero. Ahora bien, ¿por qué estas siguiriyas, y otras, son hoy tan desconocidas? Es claro que se trataría de, una vez minusvaloradas, cuando no eliminadas, esas letras «subversivas», engordar la especie que informa del flamenco como una «melancólica resignación». Y si es verdad que el cante bueno duele, no alegra, sino duele, un sentimiento, que decía Manuel Torre, también lo es el «marchenismo», los «tablaos» para turistas, el destrozo de las «sevillanas» como moda, Manolo Escobar, etc. Sin olvidar que, como dicen los buenos cantaores, «pa cantar siempre bien están los jilgueros», es decir, que unas veces se canta bien y otras no tan bien, pero jamás trinos facilones. O que la «politización» del flamenco no vino -contra lo dicho por «flamencólogos» duchos- de los Gerena o Meneses o Morente, sino de los «Antonio Molinas», los «Valderramas», etc. Una «despolitización» paradójica.

Reproduciremos a continuación unas letras, pocas, de los Cantes de Pepe Taranto y Laura Díaz, que son quejío y denuncia, desgarro y apuntamiento.

Las dos barajas

Juegan con las dos barajas
el pueblo debe saber:
una pá seguir ganando
la otra para no perdé.

Haremos una montaña:
una montaña haremos,
si tó los puños unimos
y piedrecitas ponemos.

¿Qué remedio te quea?
sino te quieres ver
metiíto en el yugo
como ahora te vés.

Sigues las reglas del juego,
y debiera darte vergüenza;
estás engañando al pueblo.

Nunca tú conseguirás
romper los lasos del pueblo
por mucho que tú lo intentes.
Pero sí conseguirás
unir los hombres en un frente.

Noches oscuras

Nochesitas oscuras
de espinos y fronteras
tienen que saltar
mare, el que se revela

(las faltas de ortografía son propias de quien no fue enseñado a leer ni escribir)

A gusto yo nunca he vivío
yo vivo rabiando
tú tienes la culpa
espada y bastón
que yo esté penando.

No tengo yo que perder
ni menos mis compañeros
si yo me curo la hería
y las «caenas» yo pierdo.

No es menos el que se equivoca
que aquel de mucho saber
que errores se cometen
luchando para vencer.

No merece compasión

No merece compasión
quien siendo esclavo no quiere
encontrarle solución.

¡Levanta, hermano!

Levanta, hermano, no humilles
tu corazón jornalero
Que el trigo te siente libre
entre tus puños de acero.

El trigo se siembra a mano
y a mano lo siembro yo
otro viene y se lo lleva
y a mí me queda el sudor.

De las minas de la unión
yo salgo negro de pena
tengo a mi hijo en prisión
por levantarse en la huelga
pa acabar la explotación.

Entre rejas

Ayer te vi yo entre rejas
una estrella nos unía
no desesperes hermano
que ya se está acercando el día
compañero de mis venas.

Tengo el corazón partío
de tanto gritar y gritar
los gritos que yo estoy dando
alguien los escuchará.

Como puede notarse, son letras de extracción y sabor agrominero de tintes anarquistas.

Más información:
– Alfredo Grimaldos: fulgores revolucionarios y pasiones flamencas
– El flamenco con la resistencia antifascista

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